CAPITULO 2
Matsui Jurina, aquel nombre resonó en su memoria vagamente, pero no lo suficiente como para recordar con precisión quien era. Siguió entonces la mirada de Yuki hacía la puerta, debido a que se sentaron muy cerca a la parte más alta del auditorio, tuvo que forzar su mirada para poder reconocer los rostros que entraban.
Eran 4 personas, primero fueron un par de altas chicas que, si no se equivocaba, pertenecían al club de volleyball, ambas iban hablando con otras dos figuras que venían atrás, en donde una de ellas resaltaba por ser la más baja, mientras que la cuarta y última tenía alrededor de la misma altura que las dos primeras, pero a diferencia las otras tres, esta no parecía interesada en lo más mínimo en la conversación, si no fuese porque la más bajita de todas la señalo en un momento, cualquiera hubiera pensado que ni siquiera iba con ellas, la chica simplemente se limitaba a seguir los pasos de las demás.
Rena se removió en su asiento intentando tener una mejor vista de la cuarta y más callada chica, a pesar de no saber sus nombres, estaba segura de que ninguna de las otras tres era quien estaba buscando. Desde su lugar solo podía acceder a la espalda y un poco del perfil de quien buscaba, y lo único que podía deducir de esto es que la chica no parece conocer otro color que no sea el negro y sus aledaños, no había una sola pizca de algún color vivo en el atuendo de esta, rondando en una paleta de colores opacos. Al igual que su ropa, su cabello era color azabache, llegándole un poco más arriba de los hombros en donde se encontraba con su barbilla, pero los ojos de Rena solo le permitían ver justo hasta donde parecía dar la primera cincelada la línea de su mandíbula.
Finalmente Rena se dio por vencida en intentar reconocerla, más tarde la buscaría en redes o simplemente le pediría a Yuki que la señale, aunque si tenía que ser sincera tampoco es como que le interesara mucho, si había algo que quería evitar en ese momento era tener que relacionarse con algún Yuji en potencia.
Pero en el momento en que estaba por regresar su mirada a su amiga, las cuatro chicas detuvieron sus pasos, y por primera vez la más calla intervino en la conversación, y lo que sea que haya dicho, hizo que finalmente girara su cuerpo mientras que escaneaba con sus ojos el auditorio al parecer buscando asientos disponibles para todas, y fue justamente en ese momento, en el que Rena se encontró por un milisegundo con la áspera mirada de Matsui Jurina.
Ahora la recordaba, al igual que la razón de porque simplemente había decidido eliminarla de su memoria.
Matsui Jurina, la primera vez que la vio fue cuatro meses después de haber comenzado su primer año universitario, estaba segura de que nunca antes la había visto en clase y lo mismo aplicaba para sus compañeros, nadie sabía de ella y para ese momento sus faltas en asistencia eran suficientes como para hacerla reprobar, eso sin contar los exámenes que no presento. Más tarde se enteraron que no era que estuviera faltando a clases, sino que las tomaba desde casa y los exámenes los presentaba en horarios personalizados, pero la razón para todo esto no tenía nada que ver con alguna enfermedad o algo parecido, sino que al parecer, la joven de 19 años ya estaba comenzando a trabajar junto a su padre, y de alguna manera había conseguido el permiso de la universidad para ausentarse durante cuatro meses, periodo en el cual se estaba acomodando al trabajo hasta poder gestionar su horario junto con el de la universidad.
Según lo que Rena tiene entendido, y lo que escucho decir a Yuji y sus amigos, el padre de Jurina es el director de uno de los más importantes hospitales de Tokyo, y últimamente ha estado incursionando y formándose un camino en el mundo de la política; mientras que su madre era una pintora que, a pesar de no tener el renombre de su padre, era reconocida dentro de su gremio.
Como si el hecho de que prácticamente ya había comenzado a tomar el lugar de su padre a pesar de su corta de edad no fuera suficiente, su apariencia resaltaba incluso dentro de su universidad. Sus facciones eran finas, como si dios se hubiera tomado cada segundo en hacer cada fracción perfecta, añadiendo además un cuerpo esbelto.
Jurina tenía todo lo necesario para estar en la misma posición de Yuji, una carrera en mitad de despegue, y una apariencia que robaba suspiros, el único problema, era su personalidad.
Rena siguió con su mirada a las cuatro figuras que ahora subían las escalas, centrándose principalmente en la que venía de últimas. El auditorio se encontraba ya bastante lleno, y al parecer el único lugar con cuatro asientos disponibles se encontraba en la fila más alta de todas, así que para su buena — o mala — suerte el grupo de chicas iba a tener que pasar por su lado para poder llegar hasta los asientos que están justo detrás de ella.
Las dos más altas eran sin duda bastante ruidosas, mientras que la más bajita se limitaba a reír de lo que fuera que estuvieran conversando, pero nuevamente Jurina no se inmutaba en tan siquiera lucir interesada, es más, Rena juraría que incluso parecía molesta.
Sus pasos las seguían acercando y la mirada de Rena continuaba fija en su objetivo, y al final eso termino por llamar los ojos de Jurina. Solo duro un pequeño instante mientras el cuerpo de Jurina pasaba, sus miradas se cruzaron, pero incluso su fue corto, fue suficiente para que Rena no tuviera ninguna duda de que no quería tener nada que ver con ella
"No hay manera de que me involucre con Matsui Jurina en ningún sentido" Sentenció al recordar el ceño fruncido y la mirada de fastidio que recibió de aquel demonio andante.
A pesar de que Jurina podía tener todo lo que Rena quería, su personalidad barría completamente con su deslumbrante apariencia y carrera en despegue, y es que Rena no tenía dudas de que Jurina era probablemente la persona más odiosa de toda la universidad, y no solo eso, sino que también tiene que compartir el mismo apellido con ella.
Para empezar, no había un solo instante en el que no pareciera molesta, siempre con su ceño fruncido y mirada penetrante, su sola presencia lograba intimidar a cualquiera por todas las malas razones. Pero no es como que su apariencia disonara con su personalidad, sino todo lo contrario.
Debido al pequeño tamaño de la universidad, los rumores vuelan increíblemente rápido, así que no era raro que en un día o dos todos ya estuvieran enterados de la peculiar estudiante que aparece cuatro meses después de iniciado el semestre, y mucho más cuando es alguien tan bella que ya está heredando el lugar de su padre. Era entonces de esperarse que al igual que Yuji, Jurina estuviera rodeada por plásticas personas que no tenían más que segundas intenciones al acercarse a ella, y si, Rena estaba dentro de esas.
Pero ella y todas las demás personas no se encontraron más que con una persona totalmente antipática e insociable. No es como que insultara o tratara directamente mal, sino que ni siquiera se molestaba en reconocer la presencia de quien la rodeaba; si alguien le preguntaba algo, así fuera lo más mínimo o común como puede ser su nombre, esta no hacía más que dedicarle aquella mirada frívola y sin ni siquiera gastar palabra alguna ignoraba a quien le hablaba.
Y así, con el pasar del tiempo poco a poco la gente se rindió con ella, pues a pesar de todo y seguramente contra su deseo, Jurina seguía atrayendo la atención por donde fuera que pasara, casi como si fuera un imán, o una maldición, la distancia que ponía generaba en algunos una sensación de misterio y peligro que terminaba por seducirlos, pero ese no era el caso de Rena, a ella no le podía importar menos y puede que quiera atención, pero no hasta el punto de estar dispuesta rogarle a alguien como Jurina para por lo menos entablar una conversación.
Aún hoy en día Rena no entiende cómo es que tan siquiera puede tener amigas, porque ahora que comenzaba a forzar a su memoria, la chica bajita que iba con Jurina siempre está cerca, incluso si solo es Jurina siguiéndola o si pareciese que la dejara hablando sola, es la única persona con la que tiene una amistad más o menos cercana.
"Pero es la persona perfecta para molestar a Yuji" Yuki protesto inmediatamente "Tiene todo lo necesario, es ridículamente atractiva, sus notas son bastante buenas y su nombre ya aparece en los periódicos, además hay algunos rumores de que su padre y el de Yuji han tenido algunos altercados, no encontraras a nadie mejor"
Reconsideró por un instante la situación, y ciertamente lo que Yuki decía era verdad, no había duda de que podía herir el orgullo se Yuji si llegaba a tener alguna relación con Jurina, si algo abundaba en aquella universidad eran los enemigos heredados, y alguien tan arrogante como Yuji no soportaría que una exnovia se pasara al bando contrario, añadiendo que de alguna manera u otra Jurina ya era una especie de rival dentro de la universidad en este momento.
Pero al colocar todo en una balanza, la idea de tener que soportar el desdén de Jurina seguía ganando "Prefiero tener que soportar las estúpidas miradas y murmuros que tener que rogarle a Jurina para que me responda a un simple hola"
Yuki suspiro "Eso imagine, bueno al final del día es cierto que ella está por fuera de tus límites" Le respondió con aquel tono que apuntaba a su orgullo "Mmmm quien más quien más" Su amiga intento hacerse la tonta sabiendo muy bien lo que estaba provocando
"No, no es que este por fuera de mis limites, está por fuera del tipo de persona con la que cualquiera quisiera relacionarse"
"Está bien Rena, comprendo que simplemente entiendes que Jurina nunca te prestara atención, y tienes razón es mejor ahorrar un esfuerzo en vano. Fuyuki-kun parece prometedor" Aquello había dado en el clavo, y bastante fuerte.
Rena respiro profundamente y conto hasta 10, hasta 20, tal vez hasta 30, y espero a calmarse, muchas maneras de acabar con Yuki se pasaron por su cabeza, pero no quería hacer un espectáculo. Giro un poco su mirada hasta dar nuevamente con el tema principal, y definitivamente su suerte está por los suelos hoy porque en ese mismo instante Jurina apunto su mirada hacía ella, repitiéndose una vez la escena de hace poco, solo que esta vez Jurina la miraba aún más altivamente gracias a la altura que le da su asiento.
"Pero es que es completamente despreciable" No había otra conclusión
"Claro sigue poniendo excusas" Yuki sabía lo que estaba haciendo, Rena de verdad era fácil de manipular
"Sabes, en realidad ella no es tan increíble, tan solo ha tenido suerte de que su padre quisiera meterse en política y dejarle su puesto tan pronto, le pudo haber pasado a cualquiera"
"Aham"
"Y ni siquiera es tan atractiva, si te pones a ver alrededor hay mucha gente igual o hasta mejor, y es que ni siquiera sabe vestirse esa debe ser la razón de siempre usar colores oscuros, yendo a lo seguro"
Yuki solo asentía con sarcasmo a todo lo salido de su boca, sabiendo que Rena estaba bailando justamente donde quería.
"Te apuesto a que si de verdad lo quisiera, la tendría rogando en frente de mi puerta" Bingo
"De acuerdo, vamos a apostarlo" En este punto Yuki sabía que Rena no iba a retroceder, no podía.
"¿Apostar qué?"
"A que no eres capaz de hacer que sienta algo por ti"
Su ceño se frunció y sus puños se cerraron con fuerza, nunca se ha caracterizado por pensar muy bien las cosas, y eso Yuki lo sabía a la perfección y lo estaba usando de la mejor manera, su juicio estaba nublado y en ese momento solo había una respuesta posible
"Reto aceptado"
Reviso la hora en su reloj de muñeca, pronto iba a tener que partir caminos con Yuki, aún continúa preguntándose qué pasaba por su cabeza en el primer semestre cuando decidió no tomar una de sus clases introductorias, durante ese tiempo aún creía que podía tener el control de lo que deseara, creyó que con los contactos correctos podría saltarse una aburrida clase, pues bueno, no hace falta repetir cual fuel el resultado. Pero gracias a eso, pudo dar un paso hacía su victoria, pues a pesar de que no lo había notado hasta ese momento, Jurina también estaba en esa clase, y al igual que ella, ninguna de sus amigas la acompañaba.
Lo más probable sea que Jurina no pudo tomar aquella clase hasta ahora debido a las peculiaridades de su horario, pero Rena no pudo evitar alegrarse al darse cuenta que incluso aquella arrogante persona no podía pasar por encima de las reglas de la escuela, y con horario peculiar o no tenía que cursar todas y cada una de las clases.
"Estaré esperando con ansias las historias de tus emocionantes encuentros con ya sabes quién" Yuki no perdió la oportunidad de provocarla una vez más, al igual que cada vez que tiene que entrar a esa clase.
"Te odio"
"Nos vemos" Y después de lanzarle un beso Yuki continuo por el pasillo.
Si había algo peor que ser molestada por Yuki, era ser molestada por ella cuando no hay ni siquiera nada con lo que se pueda defender. Tres semanas enteras habían transcurrido, y a pesar de que Rena tiene exactamente dos clases que comparte con Jurina, y de que incluso en una de ellas ni Yuki, ni las otras tres chicas con las que siempre se le ve a Jurina están, es decir, no había nadie que pudiera estar en medio de ambas, Rena solo ha podido sacarle la hora a la que se supone debía estar enamorando, y Yuki no pierde oportunidad en usar esto para herir su orgullo, al parecer ese se volvió su hobby favorito.
Para este punto, ya había concluido que sus sentimientos por la otra Matsui eran mutuos y que definitivamente no le agrada a Jurina, es decir, a ella no parece agradarle nadie a parte de la chica bajita con la que siempre la ve, teniendo en cuenta que a las otras dos solo parece aguantarlas, pero tiene que haber un límite entre ser apático y que simplemente no te agrade alguien, y Rena creía entrar en el último grupo.
A pesar de que puede contar con los dedos de una mano la cantidad de veces que han cruzado palabra, Jurina pareciera guardar sus miradas más frías para ella. En un principio no quiso sacar conclusiones apresuradas, así que observo por un tiempo como se comportaba la de cabello corto con los demás desconocidos; una chica con la que se chocaba en los pasillos, alguien que le preguntaba quién sabe que mientras hacían fila en la cafetería, incluso pequeñeces como un cruce de miradas, a pesar de que siempre continuaba primando esa actitud seca y cortante, no había nada más allá de eso, simples rasgos de su mala personalidad.
Pero las cosas eran diferentes cuando era ella quien entraba en la ecuación.
Entró al salón cuando aún faltaban diez minutos para el comienzo de la clase, no sorprendiéndose mucho de ver Jurina ya sentada como siempre en una esquina del salón, si algo ha aprendido en este poco tiempo es que no hay nadie más puntual que ella, incluso la ha visto llegar sola en la clase que comparte con sus amigas para mantener su puntualidad, pues cuando sucedía esto las otras tres llegaban por lo menos diez minutos tarde.
La habitación aún se encontraba más bien vacía, y tampoco sería una novedad que la cantidad de personas no aumentara mucho. Esta es probablemente una de las clases más aburridoras, creyó haberse librado de este tipo de materias una vez termino la escuela, además el profesor tampoco es de mucha ayuda; si no fuese porque esta es la mejor oportunidad para acercarse a Jurina — de quien estaba segura nunca faltaría a clase — ya estaría en el estacionamiento esperando a que la recogieran para ir a casa.
Barajó sus posibilidades, los días anteriores había intentado ser sutil con sus acercamientos, creyó que de a poco podría formar algún tipo de relación con ella, lo normal sería que como todo ser humano, se estableciera una relación con aquellos que ves todos los días, pero no tardó mucho en darse cuenta que esto no iba a funcionar con alguien como Jurina.
Así que por mucho que le molestara la idea, tendría que ser más directa, mientras más rápido acabe con todo esto mejor. Y con esa convicción encamino sus pasos hasta tomar asiento a su lado, aprovechando que estaba en una esquina así que no podría alejarse.
Probablemente estaba esperando a que se disculpara por haberse equivocado de asiento y simplemente se alejara, y por eso a Jurina le tomo un instante en levantar su vista de su celular y dirigirla hacia ella, era la primera vez que la veía desde tan cerca, y era aún más intimidante. Jurina no hizo más que observarla por un par de segundos, claramente preguntándole con la mirada que rayos estaba haciendo y porque invadía su espacio personal, el cual probablemente era ridículamente amplio.
"Hola" Rena ignoro completamente la obvia molestia que se le notaba a Jurina en el rostro, forzando su mejor sonrisa e intentando sonar lo más amable posible.
Pero como era de esperarse, Jurina no hizo más que medio asentir con la cabeza y volver su atención a su teléfono, solo que ahora con su ceño claramente fruncido, esta fastidiada.
¿De verdad es tan difícil decir un simple hola? Rena se aguantó las ganas tomar sus cosas y alejarse tanto como pudiera, como puede una persona ser tan maleducada con alguien que ha intentado ser amable contigo.
"Al parecer el profesor llegará tarde" Intento comenzar una conversación con un tema típico que le compete a ambas, pero solo hubo silencio como respuesta.
"El documento que debíamos leer estaba ridículamente largo, ¿Lo leíste?" Intento con preguntarle directamente.
"Si"
Espero un poco a que digiera algo más, pero aparte de la monosílaba respuesta no hubo nada más, aunque debe admitir que ni siquiera esperaba que le respondiera.
"También estaba un poco difícil de entender, espero que lo explique mejor hoy"
"Aham"
Probablemente era más entretenido hablar con Siri que con Jurina.
"Además de que la clase es súper aburridora el profesor también llega tarde, debería ser un poco más considerado con sus estudiantes"
"Si sabes que aún faltan seis minutos para que empiece la clase ¿No? Además, ni siquiera ha empezado y ya te estas quejando" Dijo con desgano y con una voz que denotaba desinterés y un cierto fastidio, no levantando ni siquiera su mirada del celular para ver a quien le estaba hablando "Y teniendo en cuenta que aún no vamos ni por la mitad del semestre y ya te estas quejando tanto, no me sorprendería que terminaras reprobando"
Sintió una pequeña venita alrededor de su cien comenzando a palpitar, aunque mantuvo su sonrisa no había más que irritación y un enojo ascendente detrás de esta, su primera conversación — si es que puede llamar a eso conversación — y ya tenía ganas de decirle un par de cosas.
No sabía que tenía tanta capacidad de autocontrol hasta ese momento, todo lo que pasaba por su cabeza era tomar el celular de Jurina lanzarlo tan lejos como pudiera y después de desahogar toda su rabia, salir del salón y no tener que dirigirle la palabra nunca más.
Pero si había algo más grande que su desagrado por la persona que tiene a su lado, es su orgullo, y no iba a perder su apuesta con Yuki.
"Supongo que con una mejor actitud se soporta más fácil la clase" Incomodo, no había ninguna otra manera para describir lo que fuera que estuviera pasando entre ellas, a este punto era más que claro que estaba forzando la conversación.
"Algunas cosas no se pueden evitar ni con una buena actitud" Dijo Jurina entre dientes, pero pudo escucharla claramente.
¿Acaso esta insinuando que no podre ganar la clase, aunque quiera? Prácticamente la acababa de llamar tonta sin el más mínimo escrúpulo, no había ninguna duda de que estaba sentada junto a la persona más odiosa de toda la universidad, y eso es decir mucho. Y ese fue su límite, no dijo nada más y dirigió toda su atención a su celular hasta que el profesor finalmente llego.
Durante la clase logro calmarse un poco y repasar una vez más su plan, no importaba cuanto la irritara ni cuan repelente Jurina fuese, tendría que ignorarlo todo si quería cumplir con su objetivo; así que reunió toda la paciencia habida y por haber e intento volverse a acercar a ella durante la clase.
Fueron cosas sin mucha importancia, como preguntarle la hora, recibiendo antes de la respuesta una mirada de esas que cuestionaban su capacidad de pensar pues ella solita podía ver la hora en su celular. También le pidió que le mostrara sus notas pues no "lograba ver bien la pizarra desde tan lejos", en realidad sus ojos funcionan perfectamente, y a pesar de que escucho un refunfuño nada sutil, Jurina de hecho le mostro sus notas y por mucho que no le agrade, tiene que admitir que su letra es hermosa, de hecho, daba placer ver todo su cuaderno. Todo estaba perfectamente organizado y su letra era clara y hasta diría que simétrica, perecía como si todo estuviera hecho a computador y por primera vez habló con sinceridad y halago sus notas.
"Supongo que ya acabaste si tienes tiempo de fijarte en esas cosas" Dijo para después alejar su cuaderno y volverse a concentrar en la clase, haciendo que inmediatamente se arrepintiera de lo que dijo, ¡¿Cómo puede ser tan odiosa?!
Por último, y esto de hecho lo hizo más de una vez, intento pedirle aclaraciones sobre lo que estaba explicando el profesor, pero de hecho, Rena solo repetía lo que el hombre medio calvo decía, incluso las cosas más inútiles solo para que Jurina respondiera que así era — cosa que era obvia pues el profesor lo acababa de decir — pero mientras lo hacía se dio cuenta de lo mucho que molestaba a Jurina, y no pudo evitar encontrarle gusto al ver lo fácil que era fastidiarla.
"Podrías por favor detenerte, no me estas dejando concentrar y por lo menos yo si quiero aprender algo" Al parecer la había hecho llegar a su límite, y tiene que confesarlo, tuvo que reprimir una sonrisa de victoria.
"¿Te estoy distrayendo? Lo siento no lo había notado" Estaba disfrutando la situación más de lo que debería
"No me digas" Y una vez más Jurina intentó regresar su atención a la clase, pero aún había algo más que Rena de verdad quería saber.
"Solo respóndeme una cosa más" Era algo tonto y que probablemente se arrepentirá después de preguntarlo, pero quería saberlo.
Con la última pizca de paciencia que le quedaba, Jurina soltó un largo suspiro antes de volver su mirada sobre ella "¿Qué?"
"¿No te agrado?" Y justo como lo predijo, deseo nunca haber dicho nada al ver el rostro completamente serio de Jurina "Como… ¿Especialmente yo te desagrado?" Tuvo que aclarar por obvias razones.
Hubo un breve instante de silencio en el que ambas se sostenían la mirada, no sabía si Jurina estaba intentando buscar una forma de decirle las cosas, o si simplemente no sabía porque tenía que responder, porque la verdad es que hasta Rena ya sabía la respuesta.
"Así es, así que me harías un gran favor si tan solo te alejaras de mi" Respondió finalmente sin ningún tipo de censura.
"ASÍ QUE VAMOS A CONFORMAR LAS PAREJAS" De repente la atención de ambas logro captar la voz del profesor quien ahora estaba sosteniendo lo que parecía unos trabajos en una mano, y la lista de estudiantes en la otra "PARA HACERLO MÁS FÁCIL, LO HAREMOS EN ORDEN ALFABÉTICO"
No le tomo mucho tiempo para darse cuenta de lo que estaba sucediendo, recordó como claramente el hombre les explicó al inicio del semestre que todas las notas consistirían de trabajos por parejas, las cuales al parecer él iba a conformar y no había manera de salvarse e intentar hacerlo solo, pues según el profesor, no tenía tiempo para calificar a tantos estudiantes, como si de verdad tantas personas asistieran a su clase. Pero el verdadero problema estaba en el "lo haremos en orden alfabético"
No pudo evitar girar su rostro para ver la reacción de Jurina pues sabía que ella también entendía lo que estaba sucediendo, no pudiendo evitar sentir cierta satisfacción al ver su rostro con sus ojos bien abiertos al igual que la perfecta circunferencia que formaban sus labios, perpleja ante la situación que se le iba imponer, pues dadas las cosas, era inminente el hecho de que les iba a tocar juntas.
"Y por último, Matsui Jurina y Matsui Rena" Anunció el profesor.
Estaba más que satisfecha, ahora iba a poder matar dos pájaros de un solo tiro, iba a poder pasar más tiempo con Jurina le gustara o no e intentar avanzar con aquella farsa, y lo que más le gustaba, iba a poder molestarla tanto como quisiera, y ahora que sabía que a Jurina tampoco le agradaba, lo iba a disfrutar aún más.
"Espero que no llevemos bien" Terminó por dar el golpe el último de gracia.
