CAPITULO 4

El camino hasta el estacionamiento era una clara copia de lo que había sido su camino hasta la biblioteca, Jurina estaba completamente inmersa en su celular mientras que Rena solo se limitaba a seguirle los pasos, seguramente estaba respondiendo todos los mensajes que había estado ignorando, y por su expresión se podía decir que hubiera deseado haber respondido antes, sus dedos se movían frenéticos sobre la pantalla, hasta que una llamada entró.

"Dime" Fue muy leve, pero Rena pudo percibir un pequeño cambió en el tono de voz de Jurina, un cambió que se tornaba más… delicado "¿Y estas segura de que no tienes otra opción?" Lo que sea que le estuvieran diciendo en la otra línea, hizo que Jurina detuviera sus pasos, mirara la hora en su reloj, y con una expresión de resignación y después de un suspiro volviera a hablar "De acuerdo, te esperare en el auto por favor no tardes, tengo el tiempo muy medido"

"¿Todo bien?" Preguntó una vez retomaron el camino

"Tendremos que hacer otra parada antes de ir al hospital, pero no te preocupes no es la gran cosa"

No quiso ahondar más, pero ciertamente le causaba curiosidad, con lo apurada que lucía Jurina no podía evitar preguntarse qué o quién puede hacer que se desvié del camino con tan solo una llamada. Unos cuantos metros más y ya estaban en el estacionamiento, Rena detuvo sus pasos para mirar alrededor en busca de algún auto negro con su correspondiente conductor en traje, pero no había ni uno solo en la bahía en la que se supone se aparcan cuando están esperando por alguien, dándose también cuenta de que Jurina no había detenido sus pasos, y que se dirigía hacia los que estaban estacionados.

"¿Qué estas esperando?" Preguntó Jurina una vez vio que Rena no se había movido de su lugar, y que comenzaba a verla con cierta incredulidad.

Sin poder disimular su titubeo, se acercó a Jurina, el ceño de esta se fruncía al verla actuar de esa manera, confirmando también las sospechas de Rena cuando después de hurgar en su bolsillo, sacó las características llaves de un auto, y oprimiendo el botón de desbloqueo de puertas que encendió las luces de un Jeep color negro mate.

"¿Tú conduces?" Preguntó lo obvio "¿Por qué no tienes conductor?" Corrigió su pregunta.

"Mientras menos tenga que depender de otras personas, mejor" Respondió Jurina con total frialdad "Al final de día solo te vales de ti misma" Añadió entre los dientes "¿No piensas montarte?"

Rena tragó profundo, ciertos recuerdos desagradables regresaron a su memoria, impidiéndole que pudiera mover un dedo o tan siquiera modular alguna palabra, no importa cuántos años pasen, al parecer nunca se podrá deshacer por completamente de ellos.

"Soy buena conductora, no tienes que preocuparte" Dijo Jurina después de no recibir ninguna respuesta, si tan solo ese fuera el problema.

Tuvo que recordar todo lo que había aprendido, la respiración, el control de las ideas e imágenes que llegaba a su mente, mantener la calma en sus extremidades, llegando finalmente a recuperar el dominio sobre sí misma.

"Lo siento, solo estaba pensando en algo" Movió su cuerpo antes de dejar que su mente volviera a querer jugarle malas pasadas, entrando en el asiento del copiloto y ganándose una mirada de extrañeza por parte de Jurina, pero que no la cuestiono de ninguna manera.

Ambas entraron al auto, las puertas se cerraron y una vez las llaves dentro, el motor se encendió, pero a pesar de esto, pasó más de un minuto sin que Jurina acelerara o tan siquiera mostrara algún deseo de hacerlo; primero creyó que tal vez estaba respondiendo unos últimos mensajes antes de conducir, pero ese no era el caso y lo único que quedaba entre ambas era un incómodo silencio, y sin poder soportarlo más, Rena tuvo que alzar su voz.

"¿Por qué no arrancas?"

"Estoy esperando a alguien" Y ciertamente los ojos de Jurina habían estado expectantes a algo a través de la ventana "Ahí está" Y un segundo después Rena pudo divisar la presencia de una persona de estatura baja, reconociéndola rápidamente como aquella con quien siempre ve a Jurina.

A pesar de que no se había dado aún, Rena ya tenía entre sus planes intentar acercarse a aquella chica, tal vez ella le podría contar más cosas de Jurina e incluso ayudarla en algún momento, pero aún era pronto y no tenía nada planeado. En el camino de la chica hasta el auto, sus ojos se cruzaron por un instante, y Rena puede jurar que nunca había visto a alguien que no intentara en lo más mínimo ocultar su sorpresa, era incluso gracioso, pero no menos intimidante, pues era seguro que iba a tener que responder algunas preguntas.

El paso apresurado de la más bajita la llevo hasta la puerta del lado de Jurina, entrando con gran velocidad hasta el asiento trasero y por su agitada respiración se podía decir que se apresuró bastante.

"Ves, te dije que no tardaría nada" Dijo con una sonrisa llena de orgullo, no recibiendo mucho más de Jurina aparte de una mirada a través del espejo y una desaprobación con su cabeza, no haciendo mucho más y colocando el auto en movimiento.

Pasaron unos cuantos minutos, unos en los cuales Rena no pudo haberse sentido más incómoda. Cuando lo más normal sería que Jurina las hubiera introducido a ambas y así poder entablar una conversación mínimamente cordial, la que iba al volante no se inmuto ni un poco en hacerlo, dando como resultado un ambiente completamente pesado e incómodo entre dos completas desconocidas en un espacio tan reducido como lo es el de un auto.

"No tienes remedio Jurina" Habló finalmente la que iba atrás en un tono medio socarrón, probablemente intentando aligerar el ambiente.

"¿De que estas hablando"

"Mucho gusto, soy Watanabe Mayu" Se presentó ignorando a Jurina que ahora tenía presente su muy característico ceño fruncido.

"Hola" Rena sonrió agradeciendo la iniciativa de Mayu "Soy Matsui Rena"

"Siento que te he visto antes" Mayu se acercó desde su asiento trasero hasta quedar en medio de los asientos de enfrente, dejándola así muy cerca de su rostro, el cual inspeccionaba a detalle.

"Vemos xxxx juntas, aunque esta es la primera vez que hablamos" Rena logró mantener la calma ante tal invasión del espacio personal.

"Siéntate bien" Intervino Jurina devolviendo a Mayu a su lugar empujando ligeramente su frente hacia atrás, ganándose un chasquido de lengua por parte de la otra chica quien no tuvo más opción que regresar a su lugar.

"Tan aburrida como siempre" Comentó entre dientes. Rena simplemente observaba sintiéndose asombrada por lo fácil que interactuaba la más bajita con Jurina, al parecer no se había equivocado y ciertamente Mayu era bastante cercana a ella

"Ya te recuerdo, siempre estas con aquella alta chica"

"Kashiwagi Yuki, y si, somos bastante cercanas"

"Ya veo…" Hubo unos segundos más de silencio, pero como se esperaba, aún le quedaban muchas dudas a Mayu "No sabía que hubieras hecho otra amiga Jurina" Volvió a hablar con un tono burlón, cosa que también se reflejaba en su mirada picara.

"No es mi amiga" Respondió tal vez demasiado rápido la que iba al volante

Rena no pudo hacer más que sonreír torpemente ante la tosquedad de Jurina, pero notando como una pequeña venita le saltaba en la cien, aún le falta mucho camino para acostumbrarse.

"Estamos en un trabajo juntas y debido a ciertos problemas que me surgieron viene conmigo" Terminó de aclarar Jurina.

"Mmmmm" A pesar de su inocente apariencia, Rena no dejó pasar las miradas que Mayu le dedicaba, aquellas que querían buscar hasta dar con lo que querían "Un momento, creo que te recuerdo de algo más" Y al parecer lo había encontrado "¿Acaso no sales con Sakurai Yuji?"

Tuvo que tragar profundo, mantener su incomoda sonrisa se complicó por un segundo, de todo se esperó menos que aquella persona fuera traída a la conversación, y no ayudó mucho la tensión que se instauro en el limitado espacio, pues incluso Jurina llegó a mirarla de reojo con cierto interés ante la pregunta de Mayu.

"Salíamos, terminamos hace algunos meses" Respondió sin poder evitar balbucear un poco en un inicio "Nunca logramos entendernos bien"

"Con que así son las cosas…" A Rena no le gustaba el rumbo que estaban tomando las cosas, aquella chica Mayu resultó siendo más perceptiva de lo que se había imaginado, cada palabra que salía de su boca parecía tener una razón, y sería su fin si llegaba a descubrir sus razones de porque se estaba acercando a Jurina

"Me tomo tiempo, pero al final pude ver que era un idiota" Añadió intentando alejar tanto como pudiera su imagen de la de Yuji "Ahora me cuesta incluso saludarlo" Quiso agregar tanto como fuera necesario.

"Qué bueno que lo hubieras visto" Y en un parpadeo el amigable tono de Mayu devolvió la tranquilidad al aire "Porque a nosotras tampoco nos agrada mucho, sobre todo a Jurina" Ahora, eso era algo que agradecía saber.

"¿A sí?" Dijo sin poder evitar demostrar su curiosidad, y por como Jurina giro sus ojos, era claro que no quería ni siquiera hablar del tema

"Se conocen desde algún tiempo y nunca se han agradado" Por su parte Mayu gozaba con las reacciones de Jurina, cosa que hasta la incitaba a hablar más "Jurina incluso odia tenerlo cerca, no lo puede ni ver, literalmente"

"Ya llegamos a tu destino te puedes ir bajando no tengo mucho tiempo" Pero la campana termino por salvar a una malhumorada Jurina, que observaba a Mayu desde el espejo retrovisor esperando a que se bajara pronto.

"Gracias por traerme, te debo una" Aun así la sonrisa de la más bajita no parpadeo un poco, realmente estaba acostumbrada a Jurina y sus filosos bordes "Fue un placer Rena-chan" Le dedico una sonrisa al agitar su muñeca, gesto que correspondió y sin mucho más Mayu desapareció de la escena.

Jurina aceleró una vez más, sus manos en el volante con su dedo índice golpeando ligeramente y su mirada junto con su atención fijas en la carretera, dándole a Rena una vista perfecta de su perfil, y aunque nunca lo va a admitir en voz alta, no es la primera vez que se veía tentada en quedarse embelesada observando cada detalle de su rostro.

"Así que ya concias a Yuji, no lo sabía, él nunca lo mencionó" No pudo contener su curiosidad, logrando que Jurina arrugara un poco su nariz en molestia.

"Probablemente porque es algo que no necesitas saber" Jurina quiso acabar con el tema tan pronto como empezó, pero Rena no iba a perder esa oportunidad.

"Ya decía yo que fuiste más borde de lo normal cuando nos encontramos en la biblioteca" La nariz de Jurina se encogió levemente, aquella conversación no le gustaba "¿No me vas a preguntar qué fue lo que sucedió en la biblioteca?" Era algo que había estado pensando, Jurina no le había mencionado absolutamente nada de lo sucedido, y ahora que sabe que no le agrada Yuji, no pudo evitar preguntarlo.

"Me dijiste que no lo hiciera ¿Lo olvidaste?"

"¿Pero acaso no te genera curiosidad?"

"No"

Como un robot¸ esa era la única idea que pasaba por su mente "¿Solo sabes seguir ordenes? Como si fueras una especie de robot" Fue su orgullo el que habló, pensar que había alguien que tenía menos cero interés en ella la irritaba bastante.

Tuvo que respirar profundo un par de veces, Jurina no respondió nada, pero paradójicamente, su ceño no estaba fruncido y ya no lucía molesta, terminando de confundir completamente a Rena, alentándola a seguir la conversación.

"A mí no me importa en lo más mínimo que no te agrade, como dije antes, ya no lo puedo soportar, así que se podría decir que estamos del mismo lado" Aunque es verdad que tenía ciertas intensiones escondidas, no estaba mintiendo del todo.

"No hay ningún bando, no tengo la intensión de involucrarme con él ni para bien ni para mal" Jurina bajó por un momento la ventana para mostrar su identificación al guardia de la entrada al estacionamiento del alto edificio, obteniendo el permiso de entrada con tan solo una mirada "Así que no pienses que estamos en algún tipo de bando juntas" Terminó de aclarar

En esta ocasión fue el ceño de Rena el que sí se frunció, pero a diferencia de antes, no se debía a que estuviera molesta, sino más bien intrigada.

"¿Por qué estas siempre tan a la defensiva?" Sus palabras se le escaparon, haciendo que Jurina girara su rostro hacia ella, confundida con su pregunta "Sin importar que insignificante sea, siempre estas evitando tener algún tipo de conexión incluso en cosas tan simples como es una presentación"

En un parpadeo Yuji había desaparecido de sus intereses, a su mente la ocuparon las palabras de Yuki, Jurina realmente no quería involucrarse con nadie en lo más mínimo, partiendo incluso desde las presentaciones formales, hasta eso lo quería evitar, como si tan solo reconocer la existencia del otro por saber su nombre supusiera algo más para ella, y ahora que lo veía desde tan cerca, comenzaba a intrigarla más que a molestarla.

Pudo ver como Jurina quedaba desubicada por un instante, claramente no se esperaba su pregunta, puede que incluso fuera algo de sí misma que ni siquiera ella se hubiera dado cuenta hasta ese momento.

"¿De qué huyes?" Rena intentaba ver más allá del azabache intenso de los ojos de Jurina, expectante por una respuesta a una intriga que se apareció de repente pero que ahora era todo en lo que podía pensar.

El silencio era lo único que obtuvo de respuesta, eso y el celular de Jurina timbrando, cosa que acabó por completo con lo que fuese que estuviera pasando entre ambas. La de cabello corto tomó la llamada mientras se baja del auto ya estacionado, y sin tener que decirle, Rena siguió sus pasos desde atrás, no logrando deshacerse de la extraña sensación de desasosiego que dejó el momento.


Lo que siguió fueron unos minutos tediosos, aburridos y lentos. Probablemente solo habían pasado alrededor de treinta minutos, pero Rena los sintió como mucho más. Sabe que fue idea de ella ir hasta allí, pero no pensó en los detalles y en lo que haría en el entretiempo.

Una vez entraron al hospital, subieron hasta el decimoquinto piso en donde estaba toda la zona administrativa, y justo como lo estaba anticipando, los rumores se confirmaron con los cordiales saludos que recibió Jurina al entrar, una mujer la seguía a paso apresurado mientras la ponía al día, hasta tiene una oficina, en la cual entraron solamente para que la dejara abandonada y después de un "Tu espera aquí, la reunión no debería tardar más de una hora" desaparecer.

No puede decir que esta sorprendida de ver que no hay nada dentro de las cuatro paredes a parte de un escritorio y un computador, si se podía decir que las habitaciones tienen vida, aquella no era más que un suspiro. Todas las paredes eran completamente blancas, y sin ningún tipo de decoración, tampoco había nada sobre el escritorio de ébano aparte del computador, el cual obviamente intento usar, pero tenía contraseña, claro que viendo la situación probablemente no encontraría nada de su interés.

En conclusión, no había nada que pudiera hacer aparte de jugar en su celular y replantearse varias veces si de verdad valía la pena pasar por tanta aburrición. En algún punto su celular no logró entretenerla más, al ver la hora no habían pasado más de cinco minutos desde la última vez que revisó, y en ese momento fue cuando no se le pudo ocurrir mejor idea que salir a dar una vuelta por el lugar, total y no tenía nada que perder.

Era la primera vez que estaba en un área administrativa de un hospital, no tenía idea de que pudiera ser tan grande, o tal vez solo era porque es uno de los principales de Japón, compartiendo conexiones con varias zonas del país. Ahora que tenía tiempo de sobra para pensarlo, debe ser bastante aterrado pensar que estas sucediendo un cargo tan importante.

Sus pasos la llevaron a una pequeña zona de descanso, había un puesto de café y unos cuantos productos de panadería, pero lo que la invitó a tomar asiento fue la hermosa vista de la ciudad. Por primera vez perdió la noción del tiempo, no sabe exactamente cuántos minutos pasaron desde que se sentó en el cómodo sillón, estaba muy ocupada viendo como la ciudad vivía como si fuera una especie de realidad externa, como para tan siquiera revisar su celular.

"Rena" Su cuerpo se tensó al escuchar la implacable voz, haciendo que prácticamente se levantara de un brinco de su asiento "¿Qué haces aquí? Te dije que esperaras en la oficina, no sabes cuánto tiempo me has hecho perder buscándote"

"Estaba muriendo del aburrimiento, solo quise salir por un poco de aire" Se defendió ante Jurina, e inesperadamente preció haber ganado la pequeña batalla al ver como la otra Matsui no logró responder nada.

"Pudiste haber dejado una nota, creí que te habías ido cuando no podía encontrarte"

No pudo decir que Jurina no tenía la razón, pero en lugar de intentar excusarse pensó en aprovechar la situación "Por este tipo de cosas es que deberíamos intercambiar números" Dijo, recibiendo una mirada de escepticismo, ya comenzaba a leer mejor las inexpresivas expresiones de Jurina "Así también me hubieras podido avisar que llegabas tarde en la mañana, creí que tal vez no ibas a llegar"

Comenzaba a volverse mejor en eso de convencer a Jurina, pues una vez más su expresión denotaba resignación "Que solo sea para emergencias" Le dijo antes de buscar el celular en su bolsillo, Rena lo anotaría como una victoria más para ella.

El número quedó registrado en su celular, aunque realmente tenía mucha curiosidad por echarle un vistazo al perfil de LINE de Jurina, dejó que su orgullo tomara la última palabra y esperar hasta llegar a casa, no quería que aquella gruñona supiera que le generaba algún interés.

"Volvamos a la oficina para terminar de una vez por todas con el trabajo" Dijo Jurina y Rena no podía estar más de acuerdo, ya le había sacado bastante provecho a la situación y ahora solo quería volver a casa.

Pero en medio de su camino hasta la oficina, los pasos de Jurina se detuvieron abruptamente, haciendo que Rena chocara contra su espalda al no poder reaccionar a tiempo.

"¿Por qué te detienes así?" Le recriminó inmediatamente, pero una vez se fijó en su rostro, Jurina ni siquiera le estaba prestando atención a ella, sus ojos demostraban aturdimiento y de cierta manera lucía turbia, era la primera vez que veía esa clase de expresión en ella, una en la que se notaba claramente alterada.

Fue fácil encontrar la fuente que había descompuesto a Jurina, tan solo fue necesario seguir su mirada que estaba fija en la figura de una chica, quien también se veía igual de aturdida que Jurina, pero que a diferencia de esta última, ella logró recomponerse más rápido y ser quien habló primero

"Hola, Jurina"

Realmente no quería llegar a conclusiones apresuradas, pero el tono sugestivo, y la sonrisa que parpadeaba entre tímida y seductora que le estaba dedicando aquella chica a Jurina, le daba a Rena pistas de lo que estaba sucediendo.

La extraña dio entonces un par de pasos al frente, viendo como una próxima situación incómoda se acercaba, los instintos de Rena le dijeron que lo mejor era alejarse un poco para darles espacio, así que no queriendo involucrarse, comenzó a moverse a un lado, pero, tomándola con la guardia totalmente baja, en un parpadeo una mano ajena se escabullo dentro de la suya, entrelazándose con sus dedos sin darle si quiera la oportunidad de resistirse.

No pudo esconder su asombro, sus ojos tuvieron que confirmar lo que su tacto le informaba, pero no había ninguna duda y Jurina había tomado su mano, y sin darle ni siquiera alguna mirada.

"¿Qué estás haciendo aquí Miru?"

Para ese punto, Rena no pudo hacer más que quedar en medio de la situación, teniendo que soportar el escrutinio que hacia la sugestiva mujer una vez notó sus manos entrelazadas, añadiendo también que Jurina la había jalado un poco hacia adelante y ahora estaban más cerca.

"No contestabas mis llamadas ni mis mensajes, así que creí que podía encontrarte aquí, y no estaba equivocada" La chica sonreía con aparente inocencia, pero incluso Rena podía ver que no había más que picardía en ella.

"Por alguna razón no te contestaba, y ahora estoy ocupada, no tengo tiempo para hablar contigo" Rena pudo ver que quien fuese aquella chica, era cercana a Jurina tan solo con el hecho de que las frías palabras de esta no habían afectado su determinación, justo como había sucedido con Mayu.

"Sé que estas evitándome no soy tonta, pero realmente quiero hablar contigo"

El agarre de Jurina se volvió ligeramente más fuerte, y puede que estuviera presenciando la primera vez que la otra Matsui se quedaba sin palabras, y aunque no quería, Rena tiene que admitir que la irritaba ver como aquella que se llamaba Miru parecía tener control sobre ella.

"Vamos rápido, no puedo esperar mucho más" Conociéndose debió haberlo supuesto, ya que al final no pudo simplemente quedarse callada, tomando a su vez el brazo de Jurina y jalándolo levemente, logrando capturar la atención de esta y trayéndola una vez más a tierra.

"Te escribiré más tarde, te dije que estoy ocupada en este momento" Y sin dudarlo más los pasos de Jurina las alejaron de la otra figura.

"Voy a estar esperando" Escuchó que dijo Miru. Giró su cabeza para dar una última mirada a la chica, encontrándola tan sonriente y calmada como si nada hubiera sucedido, tendrá que recordar ese rostro y ese nombre, porque definitivamente la iba volver a ver de nuevo.

Finalmente, y después de que el camino luciera más largo de lo que recordaba, llegaron a la oficina de Jurina, su mano fue liberada pero la espalda de Jurina no parecía tener la intensión de darle alguna explicación.

"¿Acaso no me piensas decir que fue eso?"

"No es de tu incumbencia" Respondió, habiendo recuperado su tono gélido.

"No, no lo es, pero fuiste tú la que decidió involucrarme, no yo" De verdad quería saber quién era Miru y por qué podía alterar tanto a Jurina.

"Pues tú hiciste lo mismo en la biblioteca, así que dejémoslo como que estamos a mano" Sentenció, y en esta ocasión no tenía con que contraatacar, así que no tuvo más opción que quedarse callada e imitar a Jurina y comenzar a sacar sus cosas para continuar con el trabajo y darse por vencida, por el momento.

El resto de la tarde se consumió en un parpadeo, al parecer, cuando estaban calladas y concentradas en una tarea era cuando mejor se llevaban, a pesar de que se presentaron un par de interrupciones por parte del trabajo de Jurina, pudieron acabar con los puntos restantes fácilmente, para cuando el último trazo fue escrito, ya el sol se había escondido y finalmente era libre.

"Mi auto ya llego" Informó Rena al recibir el mensaje de Jiro-san, el fiel conductor de su familia que la ha transportado desde que está en el jardín.

"Bien por ti" Respondió Jurina sin despegar la vista del computador.

Una vez terminaron con el trabajo, la de cabello corto no espero ni un minuto para tomar asiento frente al computador, y desde entonces, no ha vuelto a pronunciar palabra alguna, Rena supuso que se trataba de algo de su trabajo, así que decidió no interrumpirla con ningún tipo de conversación, añadiendo que desde las últimas cosas que sucedieron entre ellas – su extraña confrontación en el auto y su reciproca complicidad – las cosas se habían vuelto… tensas.

"¿Aún tienes muchas cosas por hacer?" No entendía muy bien por qué lo preguntaba ni mucho menos por qué le interesaba, tal vez solo era la necesidad de decir algo antes de irse, o quizás era lo mismo a lo que aún no le da nombre que la hizo ir más allá de donde debía cuando estuvieron en el auto.

"Si"

"Mmmm"

Después de un par de segundos, los ojos de Jurina se levantaron levemente de la pantalla, su mirada expectante incitaba a Rena a decir algo, pero que al final tuvo que pedirlo directamente "¿Necesitas algo más?"

"Ah- yo- no, yo ya, me iba" Después de casi morder su lengua su mente aterrizo "Solo tomaré mis cosas" Sus pies la llevaron entonces hasta la puerta una vez había tomado todas sus cosas.

Su mirada se vio atraída una última vez hacia la única figura sobrante en la habitación. Eran alrededor de las ocho de la noche, Jurina tenía casi su misma edad, pero ya estaba a cargo de tan importante responsabilidad; la presión, la ansiedad, el miedo, eran tan solo algunas cosas que no lograba imaginar. Tal vez aquel día no solo le sirvió para obtener información, ahora que solo era cuestión de un par de pasos para salir de allí, la vista de Jurina estando completamente sola en aquella habitación practicante vacía, con nada más que la vista de la ciudad en la penumbra de fondo acompañándola, completaban la imagen que Matsui Jurina tiene para el mundo, y era inevitable no sentir cierta melancolía al observarla.

"Adiós" Dudo por un segundo si debía despedirse o no, su partida se había prolongado más de lo que debería, pero algo evitaba que tan solo se fuera sin más.

"Adiós"

No entendía por qué esperaba algo más, seguramente tan solo era su codicioso ser esperando ser tratado de una manera más especial; aceptó aquella idea como explicación y se dispuso a finalmente dejar el lugar.

"Nos vemos"

Por un momento creyó que lo imaginó, pero no había dudad de que era la voz de Jurina la que había llegado a sus oídos. Y ahora, como explicaba esa sensación de satisfacción por algo tan insignificante y común, pero que viniendo de Jurina se sentía como un logro.


"Perdón por llamarte tan tarde" Se disculpó con el hombre en traje que le abría amablemente la puerta trasera del auto.

"No se preocupe, yo también me quedo más tranquilo asegurándome de que llego sana y salva a su hogar" Le respondió con su característico tono amable, no fallando en sacarle una sonrisa a Rena.

Una vez tomó asiento y el auto se puso en marcha, lo primero que hizo fue sacar su celular, tenía muchas cosas que contarle a Yuki, pero una vez envió el mensaje a su amiga, recordó que aún le faltaba algo por hacer. Sin dudarlo más, buscó entre sus contactos, llegando hasta la M y entrando al perfil de Jurina en cuanto lo encontró, y lo primero con lo que se cruzó dibujo una extraña sonrisa llena de confusión, pues era un hermoso gato blanco lo que se podía ver en su imagen de perfil, recordándole que aún le faltaba mucho por conocer de Jurina.