CAPITULO 5
Puede que hubiera sido muy ingenua, pero después de aquel día Rena esperaba que las cosas con Jurina aflojaran un poco, al parecer la leve distancia que creyó había recortado no había sido nada más que parte de su imaginación, pues varios días después, sus interacciones con la otra Matsui no pasaban de las seis palabras por frase y se limitaba únicamente a cosas relacionadas con lo académico.
Aun así, sus esfuerzos no han desistido, y ha aprendido a conformarse con pequeñas victorias, comenzando por el simple hecho de recibir una repuesta a su saludo, había avanzado de una mirada de soslayo, a un "Hola" o incluso "Buenos días" cuando Jurina parecía estar en un buen día, y eso en el mundo de aquella gruñona, se le podía llamar un gran avance.
Pero para su sorpresa y suerte, la relación en la que sí ha podido tener algún resultado fue con Watanabe Mayu, de hecho, la pequeña chica parece bastante interesada en ella, eso o realmente es un pequeño rayo de sol y es la representación de lo que amigable significa, justamente todo lo contrario a cierta Matsui. No había pasado ni un solo día, pero Mayu ya le hablaba como si se hubieran conocido de toda la vida, claro que Rena ha tomado esa cercanía con cierta renuencia, pero Mayu es el camino más directo hacia Jurina, y no puede desperdiciar esa oportunidad, sin mencionar que también le agradaba.
"Puedes explicarme de nuevo ¿Por qué ella viene con nosotras?" Preguntó Jurina con su típico tono gélido que no te dejaba diferenciar del todo si realmente hablaba en serio o solamente estaba molestando.
"Porque me agrada, no sé si has escuchado, pero cuando la gente se agrada comienzan a pasar más tiempo juntas, y hasta puede que comiencen a llamarse amigas" Le respondió Mayu en un tono materno que claramente solo buscaba fastidiar más a Jurina, "No le prestes atención Rena-chan"
"No te preocupes" Mentiría si digiera que no disfrutaba ver lo fácil que Mayu trataba con Jurina.
Con un par de charlas aprendió que son amigas desde la escuela primaria, eso hacía que tuviera mucho sentido la soltura y naturalidad con la que Mayu interactuaba con Jurina, y al parecer ésta siempre ha sido igual de antipática. La relación de aquellas dos hacía a Rena cuestionar cuanto esfuerzo es necesario para llegar hasta ese punto, y sobre todo cuando son segundas intenciones las que la impulsan, tal vez realmente debería darse por vencida y declararlo una causa perdida, pero de momento tenía planeado decir que al menos lo intentó.
"¿Por qué tuvimos que venir aquí? Hay demasiadas personas fue un milagro que tan siquiera pudiéramos tomar una mesa" Se quejó Jurina por enésima vez, ganándose el refunfuño tanto de Mayu como de Rena, quien ya había dejado de intentar pretender frente a la más bajita que su amiga de la infancia no la irritaba.
"Tengo una idea" Dijo Mayu mientras tomaban asiento "¿Por qué no vas y tomas un poco de aire mientras compras nuestro almuerzo?" Terminó de decir con una sonrisa de lo más inocente y sin ningún rastro de chiste.
Mientras que por otra parte, una ceja de Jurina se arqueaba con incredulidad, su mirada fue hacía la larga fila y volvió con una expresión aún más indignada a la inamovible sonrisa de Mayu "Algo no debe estar funcionando bien contigo si crees que haré esa fila" Fue su obvia respuesta.
"Por favor Jurina" Era oficial, Mayu había pasado a su modo 'sé que no podrás negarme nada' "No podemos ir todas porque perderíamos el lugar, y sabes lo nerviosa que me pone tener que hacer varios pedidos"
"¿Y por qué no va ella?" Se refirió a Rena pasando rápidamente su mirada por encima de ella, claro que ahora Rena no se contenía y le devolvía el mismo ceño fruncido que recibía, solo restaba que alguna le sacara la lengua a la otra para terminar de lucir como dos niñas.
"Soy demasiado torpe seguramente termine derramando todo" Admitió Rena, era momento para que su debilidad y falta de coordinación sirvieran para algo.
"Pues al menos puedes acompañarme" Añadió Jurina.
La verdad eso era algo a lo que no podía negarse, pero antes de que pudiera pronunciar alguna palabra Mayu se le adelantó "Si querías pasar tiempo a solas con Rena lo hubieras dicho desde un principio" Ahora era una mirada picara la que le dedicaba.
Y así, sin más ni menos, Jurina se puso de nuevo sobre sus dos pies y se dirigió, sola, con paso firme hacia la fila, claro que sin olvidar su expresión de mal humor, cosa que se le notaba hasta en la espalda. Una vez se alejó completamente, Mayu dejó escapar su carcajada contagiando a Rena en el proceso.
"Es tan predecible" Dijo Mayu una vez calmada su respiración.
"Aún no sé cómo lo haces" Admitió Rena, ganándose una expresión curiosa de Mayu "Hablas con tanta soltura con Jurina que a veces puede hacer que olvide lo malhumorada que en verdad es" Terminó de explicarse.
La sonrisa de Mayu desapareció por un instante, tomándose unos segundos para escoger sus palabras, haciendo a Rena creer que tal vez había hablado de más.
"¿Qué clase de persona crees que es Jurina?" Preguntó con un tono lleno de calma "Y no te preocupes, puedes ser sincera"
Rena se quedó pensando por un momento, en parte intentando ser tan cautelosa como fuese posible, pero ciertamente Mayu estaba alentándola a soltar sus pensamientos sin ningún tipo de filtro, y para este punto, Rena sentía que, si quería llegar a algún lado, iba a tener que ser así sea un poco sincera.
"Es la persona más antipática y gruña que he conocido, creo que ni siquiera conoce lo que significa ser amigable, y a los músculos de su rostro probablemente ya se les olvido como sonreír, y sin mencionar lo obsesiva y minuciosa que parece ser con el orden y la puntualidad…"
Los ojos de Mayu se abrieron en sorpresa al verse atacada con tantas palabras en cuestión de segundos, Rena no se estaba conteniendo en lo más mínimo, era más bien lo contrario, se estaba desahogando de tanta cosa que quería decir, que para cuando terminó, lo único que sobro fue la expresión aturdida de la más bajita.
"No sabía que podías hablar tan rápido" Fue lo primero que dijo. Rena creyó por un instante que su impulsividad le había jugado una mala pasada, pero la leve sonrisa de Mayu no se había alejado "Tienes razón en todo lo que dices" Ahora era su turno de sentirse sorprendida "Jurina evita a toda costa hacer amigos incluso si eso significa tener que ser la mala de la historia, le cuesta perdonar los errores sobre todo los que ella comete, pero también te puedo asegurar que no es capaz de hacerle daño ni a una mosca"
El rostro de Rena hizo una mueca que decía que la verdad no creía mucho que eso fuera verdad "Pero lo que demuestra es todo lo contrario" Tuvo que decir.
"Todo en la vida tiene una razón, si es que acaso llegas a conocerla bien te darás cuenta que Jurina no es más que una niña con muchos miedos"
"Ella hace bástate difícil el poder conocerla bien" Tenía que admitir que comenzaba a sentirse frustrada con lo lejana que se veía Jurina, quien a pesar de los días se veía aún más y más lejos "Mucho más cuando admitió que yo no le agradaba especialmente"
"Ah no te preocupes por eso, se lo dice a todo el mundo"
"¿Eh?" Aquello la dejó completamente descolocada, hasta ahora había estado segura de que Jurina era especialmente cortante con ella por una razón, pero ahora se enteraba de que aquello no existía y la trataba como a cualquier otra "Aun así, eso no hace más fácil el acercarme a ella" Dejó de lado por un momento su aturdimiento y el extraño malestar que se le instauro.
"Mmmm" Mayu se quedó reflexionando por un momento hasta que la idea que necesitaba llegó a su mente "Ven al coliseo el domingo a las 4, puede que te encuentres con algo interesante"
Quiso cuestionar aquello, pero tuvo que tragarse sus palabras una vez diviso que Jurina ya se acercaba con las manos totalmente llenas y con un par de balas listas para ser disparadas por sus ojos, un último guiño de Mayu puso fin a la conversación de manera definitiva, la única opción que tendría sería hacer lo que decía.
"Explícame de nuevo ¿Por qué tuve que venir contigo a quien sabe que al coliseo de la Universidad, un DOMINGO?" Preguntó Yuki por enésima vez mientras salían del auto, hasta en su rostro se podía ver que había muchos otros lugares en los que preferiría estar un fin de semana antes que la universidad.
"Porque sería muy incómodo llegar completamente sola sin ni siquiera saber a qué vengo" Respondió lo más apaciblemente posible, bastante le había costado convencer a su amiga de que la acompañara, y tenía que asegurarse de que permaneciera con ella por lo menos hasta encontrar a Jurina o a Mayu "Gracias por traernos Jiro-san, te llamare en cuanto necesite volver" Sonrió amablemente a su fiel conductor.
"Estaré atento señorita" Le devolvió el mismo gesto antes de que cerrara por completo la puerta permitiéndole al auto que se alejara.
Comenzaron entonces su camino hacia el Coliseo, el cual para su conveniencia quedaba bastante cerca de donde las habían dejado, y mientras más se acercaban, más personas comenzaban a aparecer usando la camisa de la universidad.
"Al parecer hay algún partido" Señaló Yuki.
Rena asintió mientras intentaba adivinar de que podría tratarse, pero rápidamente se rindió en su intento, nunca se ha interesado por los deportes y mucho menos los que tenían que ver con su Universidad, y era en ese tipo de momentos en los que se tenía que volver a preguntar cómo es que había terminado con alguien como Yuji.
Finalmente llegaron hasta la entrada, decidiéndose por tomar las escaleras hasta la segunda planta, aparte de que no parecían haber asientos en la primera planta, desde allí la vista era mejor y así podrían encontrar a quien en primer lugar se debe su presencia allí.
Mientras más se adentraban, más claro se volvía el rechinar de los zapatos sobre la cancha, las voces apoyando al equipo local, los aplausos que seguían después de lo que al parecer era un punto, y claro está, el sonido del balón siendo golpeado; aun así, no fue sino hasta que tuvo una vista perfecta desde el balcón, que pudo identificar que se estaba jugando, y junto con esto, encontrar a quien estaba buscando.
Era la primera vez que sentía como si el tiempo se hubiera detenido para ella, inconscientemente sostuvo su respiración mientras todos sus sentidos se veían absorbidos por la imagen que se desarrollaba frente a sus ojos. Estaba volando, Jurina estaba volando; a pesar de no saber mucho de Voleibol, estaba segura de que la figura de Jurina era completamente perfecta, pues simplemente se veía hermosa, no importa cuánto le moleste la otra Matsui, no había manera de negar que su postura era impecable; su cuerpo arqueado ligeramente hacía atrás, pies levantados, giro suficiente de cintura, brazo izquierdo estirado señalando su objetivo, y finalmente, como si de un látigo se tratase, su brazo derecho salía desde su cuello hasta que la palma de su mano impactaba con el balón, generando un sonido plano, contundente y estremecedor, disparando el esférico a gran velocidad hasta el otro lado de la red, no dando oportunidad al libero de tocarlo.
Solamente pudo regresar a sus sentidos una vez los aplausos y los gritos de apoyo llegaron a sus oídos, así que a esto se refería Mayu.
"Ahí está tu enamorada" Dijo Yuki sin contener un poco su tono burlón ni mucho menos su sonrisa socarrona, la esbelta chica no pierde oportunidad para molestarla, y Rena no puede hacer más que devolverle una mirada gélida.
"No sabía que jugaba Voleibol" Dijo una vez tomaron asiento "La verdad es que no tiene la imagen de jugar algún deporte de equipo" Añadió.
"Tal vez no se lleva muy bien con las otras, o por lo menos eso me parece" Señaló Yuki.
Ciertamente después de anotar el punto las demás parecían estar más unidas, empezando por el rostro alegre que se dedicaron que discernía del serio y aplanado de Jurina, quien además simplemente se alejó hasta el fondo de la cancha sin festejar con las demás; para unos ojos desnudos lo más claro sería concluir que Jurina simplemente no se llevaba bien con las demás, y conociendo su historial tampoco sería raro suponerlo, pero en esta ocasión, Rena ya podía ver tan siquiera un poco más allá de los muros.
"Solo está muy concentrada" Se le hizo incluso más obvio cuando vio que era el turno de Jurina de sacar y por eso se había alejado hasta el fondo.
No escuchó la voz de Yuki en respuesta, pero sabía y sentía su mirada sobre ella, pudiendo ver de reojo como en su rostro tenía una expresión de incredulidad.
"¿De verdad acabas de defenderla?" Dijo finalmente
"No la estoy defendiendo, solo estoy diciendo las cosas como son, además" Aprovechó que había acabado de distinguir entre los rostros de las demás jugadoras, a aquellas dos chicas con las que a veces ve a Jurina y a Mayu entrar en la clase que comparten todas "Aquellas dos son amigas de Jurina, la número dos y la número uno, las hemos visto juntas en clase"
"Mmm" Yuki no dijo nada más, pero se le notaba en su tono y en su mirada suspicaz que no se creía del todo aquellas palabras.
Balón en mano izquierda, vista completamente fija al otro lado de la malla y una respiración profunda y acompasada; no era la primera vez que presenciaba a una Jurina completamente concentrada, pero lo que si era nuevo, era lo atraída que se veía cada vez que sucedía, atracción que aumentaba cada vez más, no importaba cuanto luchara contra ello, el perfil y los profundos ojos de la otra Matsui eran como un imán que no fallaban en capturar su atención.
El balón fue lanzado a gran altura, a medida que tomaba impulso, los brazos de Jurina se balancearon a sus costados antes de que sus piernas la impulsaran en el aire y hasta que la palma de su mano se encontró con el esférico, produciendo el mismo sonido de hace un momento, pero esta vez, no cruzo al otro lado.
El partido siguió entonces su curso, y a diferencia de como creyó que iba a continuar todo, a Jurina no le estaba yendo especialmente bien. A pesar de que lograba marcar algunos puntos, eran más los errores, e incluso Rena los podía notar. Aunque su postura era perfecta, sus saques no eran lo suficientemente eficaces, e incluso si su ofensiva era muy buena y podía marcar puntos, no lograba evitarlos, sus recepciones eran débiles y el balón siempre terminaba lejos de alguien que lo pudiera volver a golpear. A pesar de que se podía notar que tenía habilidad para el deporte, había algo que siempre quedaba faltando, un poco de precisión, un poco de fuerza, un poco de delicadeza, un poco de ganas...
"La entrenadora está hablando con su asistente, puede que estén pensando en sacar a Jurina" Dijo Yuki, quien para su gran sorpresa, sabía bastante de Voleibol y gracias a ella había podido entender varias cosas "Están en el punto en que no pueden permitirse ningún error, lo más lógico sería que quieran ir a lo seguro y asegurar la victoria"
¿Cómo describir aquella sensación? Tal vez incomodidad, como una especie de desazón, no entendía muy bien porque sentía algo parecido a un malestar en el pecho, no le gustaba, y lo peor era que se había estado sintiendo así durante todo el partido y justo en ese momento se había intensificado, y definitivamente no le agradaba.
"Si" Fue lo único que pudo decir, porque incluso su voz se había visto afectada y le costaba alzar bien su tono, algo no estaba funcionando normal.
Su celular comenzó a vibrar en su bolsillo, al encontrarlo vio que era Mayu quien la estaba llamando, hasta ese momento aún no podía encontrar a la más bajita, así que no dudo en tomar la llamada.
"Así que si viniste" Aunque era difícil de escuchar por sobre el ruido del coliseo, aún pudo distinguir la alegría desde el otro lado de la línea.
"Al final me ganó la curiosidad" Admitió "Pero aún no te puedo encontrar ¿Dónde estás?"
"¿De verdad? Pero si debería ser fácil encontrarme" Le reprocho entre una pequeña risilla "Estoy en los asientos de la primera planta, justo detrás de la banca de la entrenadora de nuestra Universidad, desde aquí te puedo ver"
Dirigió entonces su mirada a aquel lugar, y justo como le indicaba Mayu, allí estaba agitándole el brazo para que así fuera más fácil de localizar. ¿Cómo no la había visto? Eran pocas las personas sentadas en ese lugar y estaba justo a un lado de la cancha.
"Ya te vi, creo que debería hacerme una revisión en los ojos"
"O tal vez estabas demasiado concentrada en alguien más como para ponerte a ver a otro lugar" Sabía a que se refería, pero prefirió ignorarlo, ya se estaba acostumbrando a ese tipo de bromas "Ven aquí, te he estado guardando un puesto"
"Creo que no me dejan entrar a esa área" Ahora que lo notaba, la razón por la que habían tan pocas personas era porque era una zona específica para jugadores y familiares
"No te preocupes ya me ocupe de eso, de hecho, yo también soy parte del equipo pero me estoy recuperando de una lesión, tan solo les diré que eres mi hermana o cualquier cosa"
Rena se sorprendió por saber que Mayu también jugaba, no quería sonar impertinente pero su altura se alejaba del prototipo que tenía en mente para las jugadoras de Voleibol, pero dejando eso de lado, si prefería ir a aquel lugar.
"Pero vengo con una amiga, ¿No hay problema con eso?"
"No hay ningún problema"
"De acuerdo, no tardaremos"
Y dicho eso, tomo a Yuki de la muñeca y comenzó a llevarla mientras le explicaba los cambios de planes.
Después de varios "con permiso" y "disculpe", y de recibir una que otra mirada poco amistosa, lograron hacerse el camino hasta el lugar donde estaba Mayu, no sabía que el Voleibol fuera tan popular en su universidad, el lugar estaba casi lleno incluso sin ser una final o algún otro partido especialmente importante.
"Ellas vienen conmigo" Le dijo Mayu al hombre que les impedía continuar, moviendo su cuerpo una vez la más bajita alzó su voz, y así de fácil, entraron al lugar desde donde ya podía saber tendrían una vista privilegiada.
"Ella es Kashiwagi Yuki, y ella Watanabe Mayu" Cumplió con su papel como amiga en común y las presento a ambas, viendo como se dedicaban una sonrisa.
"Un gusto en conocerte" Habló Mayu siendo el mismo rayo de simpatía que fue con ella la primera vez que hablaron.
Es así como deben ser las cosas. Pensó Rena para sí misma mientras a su mente volvían ciertos recuerdos de alguien no tan… amigable.
Tomaron entonces asiento, y justo como se lo esperaba, la vista desde allí era mucho más deslumbrante, los golpes al balón, los saltos, el sonido de los impactos, los gritos dentro de la cancha; se sentía a si misma allí dentro, llegaba hasta el punto en que incluso, podía sentir tanto la alegría, como la frustración.
Un fuerte golpe contra una recepción débil enviaba el balón lejos y en su dirección, la única que tenía alguna oportunidad de llegar era Jurina, quien sin dudarlo había acelerado a todo lo que sus cansados pies daban, estando el balón ya a punto de tocar el suelo, no tuvo más opción que lanzarse de frente, logrando conectar un golpe por debajo del esférico, pero aun así, no fue suficiente como para que una tercera persona lo enviara de nuevo al otro lado.
Desde ese lugar, Rena pudo ver un nuevo rostro de Jurina, uno que estaba lleno de impotencia, verla tirada en el suelo, mandíbula completamente tensa, puño cerrado con fuerza y golpeando ligeramente contra el sueño junto con un "maldición" murmurado por sus labios, antes de volver a ponerse sobre sus pies y regresar.
"Bastante impresionante ¿Verdad?" La voz de Mayu la sacó de su trance.
"Si" Respondió casi que sin darse cuenta "Parece otra persona" Admitió regresando su mirada a Jurina.
"Sigue siendo la misma Matsui Jurina, es tan solo que la situación te permite verla bajo otra luz y entonces se vuelve más fácil entenderla"
¿Por qué cada vez que Mayu habla parece como si un viejo sabio lo hiciera en su lugar? "Suenas como una experta en la vida de Jurina" Dijo en tono de broma, recibiendo una pequeña risa por parte de la otra.
"Tan solo me gusta hacer que las personas puedan conocerla bien, si por ella fuera dejaría que todo el mundo se quedara con la idea de que es un pequeño demonio andante, aunque no puedo asegurar nada de lo que pase después, al menos quiero que puedan verla desde otro punto de vista y no solo se queden con las primeras impresiones"
"¿Por qué haces todo esto?" Mayu se comportaba como una hermana mayor, o tal vez algo más… eran muchas molestias como para pensar que Jurina era tan solo una amiga más.
"Más te vale no estar pensando que me gusta Jurina" ¿También puede leer mentes? "Prácticamente somos amigas de la infancia, solo quiero que se permita ser feliz" Añadió omitiendo la expresión de Rena que delataba sus expuestos pensamientos.
El sonido de las bocinas que anunciaban un cambio regreso la atención de ambas al partido, tan solo para ver como la predicción de Yuki se hacía realidad. Una jugadora esperaba en la línea con el número 17 en sus manos, Jurina iba a ser sustituida.
No hubo alguna señal de querer rechistar por su parte, tampoco parecía tan afectada ni sorprendida, casi como si ya se lo estuviera esperando, antes por el contrario, Jurina caminó con aparente tranquilidad hasta la otra jugadora y tomo la paleta con su número. Pero si no fuera por el lugar en el que están sentadas, Rena no hubiera podido notar la gran fuerza en el agarre de Jurina, por algún lugar tenía que filtrarse su frustración.
"¿A dónde va?" Preguntó al ver que no se detenía en el lugar donde las demás suplentes estaban, siguiendo derecho hasta cruzar la puerta trasera.
"Probablemente a los camerinos" Respondió Mayu entre un suspiro "No creo que regrese".
Su mirada se quedó fija por el lugar que había salido la otra Matsui "Deberías ir" regresó su mirada a la más bajita, creyó haber escuchado mal.
"No creo que quiera verme en este momento" Y le daría toda la razón si así fuera.
"De todos los momentos que no te ha importado eso ¿Lo vas a hacer ahora?" Interrumpió ahora Yuki en la conversación, y la mirada que Mayu le dedicaba le decía que estaba de acuerdo con su esbelta amiga.
Lo pensó unos segundos, buscando ayuda en los ojos de Yuki que también la estaban mirando expectante, recibiendo una sonrisa alentadora, ya han sido muchas las veces en las que se ha forzado a entrometerse en los asuntos de Jurina, así que esta vez no tenía por qué ser la excepción.
"Dejo a Yuki en tus manos" Le dijo a Mayu antes de seguir el mismo camino por el que había salido Jurina.
"Me asegurare de entretenerla mientras no estas" Escuchó decir cuando ya estaba cruzando las puertas.
Los corredores estaban prácticamente vacíos, a excepción por una persona del aseo y otro par de trabajadores, todas las personas debían estar demasiado concentradas en el partido como para tan siquiera querer hacer una pausa para ir al baño. Por otro lado, no le costó mucho encontrar los camerinos, tan solo fue necesario seguir las señales, pero aquello que si la extrañó fue no haberse encontrado con Jurina en el camino; ella misma había caminado tan rápido como pudo y aun así no vio ni su silueta, ¿Qué tan rápido tuvo que haber ido ella?
Se detuvo por un instante frente a la puerta, ningún sonido venía desde adentro y por alguna razón había un pequeño hormigueo formándose en su estómago, antes de que pudiera ponerse a pensar en varias razones de porque no debería entrar, giro el picaporte.
Sus ojos se encontraron rápidamente con la silueta de Jurina, sentada en medio de la soledad del camerino, solo con la mirada, Rena podía ver que su cuerpo estaba agotado por la manera en como sus hombros caían hacia adelante, teniendo que apoyar sus codos sobre sus rodillas para evitar caer de frente, y en su cabeza caía una toalla que no le permitía ver su rostro, solo levantando la mirada una vez había sentido la presencia de Rena en la habitación.
"¿Qué haces aquí?" Voz profunda y mirada intensa, incluso mucho más de lo usual y a lo que Rena creía haberse acostumbrando, ayudándola a confirmar que efectivamente Jurina estaba realmente molesta.
"El partido aún no ha acabado, creí que tal vez te había sucedido algo" No supo muy bien que decir, no había pensado en ello cuando salió persiguiéndola, por lo menos agradeció no haberse mordido la lengua.
"Estoy bien, así que ya puedes irte" Respondió inmediatamente comenzando a quitar las cintas de sus dedos.
Hubo un tortuoso silencio, era claro que no iba irse, por lo menos no aún, aunque también es cierto que no sabe que es lo que está buscando ni mucho menos que quería, tan solo tenía esa necesidad de quedarse allí, de tenerla en su mirada, de saber que estaba pasando por su mente, de quitar aquella molestia sensación.
"¿Puedo saber cómo es que terminaste aquí? no pareces ser alguien a quien le guste los deportes"
Tan directa como siempre. Pensó Rena para sí misma, aunque tampoco es que pueda decir que Jurina no está en lo correcto.
"Mayu me invitó" Respondió sincera.
"Eso me imagine" Dijo después de un suspiro.
Y nuevamente silencio, Rena solo seguía con la mirada los movimientos de Jurina por la habitación, movimientos que denotaban toda la impotencia y frustración que debía tener acumulada, desde la brusquedad con la que quitaba la cinta de sus dedos, hasta el desdén con el que dejaba caer su bolso sobre la banca.
"No sabía que jugabas Voleibol" Dijo moviéndose finalmente de la puerta, acercándose lentamente a Jurina, casi como si tuviera miedo de que se alejara si hacia algún movimiento fuerte.
"Tuve que dejarlo por un tiempo… creo que se notó bastante" Dijo esto último entre dientes, pero imprimiéndole la suficiente ira como para que Rena lo pudiera escuchar.
"Creo que lo hiciste bastante bien, si no me lo dices no hubiera adivinado que llevas un tiempo sin entrenar" Nunca creyó que estaría intentando darle ánimos a Jurina, la verdad, nunca creyó que tuviera que hacerlo, siempre se ve tan impenetrable que casi parece de hierro.
"Entonces no sé qué partido viste, porque estuve completamente fatal, no sé porque se tardaron tanto en sustituirme estaba haciendo que el equipo perdiera el ritmo" Decía Jurina con tanta convicción que realmente hizo a Rena pensar que habían estado en dos partidos diferentes, porque Jurina estaba completamente equivocada.
"Puede que no sepa mucho de Voleibol, pero estoy segura de que si de verdad lo hubieras hecho tan mal no habrías jugado ni medio partido" Sus palabras no tenían más que seguridad en ellas, pero parecía que le estaba hablando a una pared, Jurina solo negaba con su cabeza; su paciencia es corta y Jurina demasiado terca, no es una buena combinación "¿Por qué estás tan obsesionada en hacer todo perfecto?" Exteriorizo una de las dudas que ha tenido desde que comenzó a acercarse a ella, característica que se podía notar hasta en pequeños detalles.
"Solo me gusta hacer las cosas bien"
"¿Y por qué eres tan dura contigo misma?" Ya no solo se estaba refiriendo al partido, sino a más de una situación en la que ha visto que Jurina no puede cometer un error sin reprochárselo a sí misma, incluso con cosas insignificantes, y de alguna manera lograba irritarla.
"Creo que es normal serlo cuando ves que estás haciendo algo mal" Respondió como si fuera lo más obvio.
"¿Por qué solo te concentras en las cosas malas?" Los papeles se habían cambiado y ahora era ella quien llevaba el control de la situación, sus pasos también habían acelerado
"¿Por qué haces tantas preguntas?" A pesar de que Rena se había acercado a ella, Jurina no titubeaba, volviendo a la situación una guerra de egos.
"Porque nunca dices nada"
"¿Para qué quieres que diga algo?"
"Porque quiero conocerte"
La conversación había tomado un camino totalmente distinto al que había tenido en mente y hasta sus palabras se le habían salido de las manos, dándose cuenta de esto solo en el momento en que la expresión aturdida de Jurina apareció frente a sus ojos, se había acercado tanto a ella que ya no había más espacio para huir, su espalda ya había chocado con los casilleros y menos de un paso separaba sus cuerpos.
¿Qué estaba haciendo? O más bien ¿Qué no estaba haciendo? Estaba consciente de lo cerca que estaba su cuerpo del de Jurina, estaba demasiado consciente de ello, y aun así, sus pies no la alejaron ni un solo centímetro.
La podía ver de cerca, podía notar detalles que desde lejos no, como que tiene unas cuantas pecas alrededor de su nariz que son casi imperceptibles pero que están allí, lo marcadas que eran sus clavículas las cuales se podían ver gracias al cuello en V del uniforme, como sus labios tenían una divertida forma de tres, un lunar a un costado de su cuello que normalmente escondía su cabello, lo delicado que caían algunos cabellos sobre su piel, oh su piel, como es que era tan pálida, estaba ligeramente coloreada de rojo, probablemente por el esfuerzo del partido.
Estuvo observando, observando y observando hasta que solo eso no era suficiente y tuvo que volverse a preguntar ¿Qué rayos estaba haciendo?
Su mano había terminado en la mejilla de Jurina, y para su sorpresa – o desgracia – ella no se alejó, ni siquiera pronuncio alguna palabra. Las puntas de sus dedos cosquillearon ligeramente, su piel estaba cálida a diferencia de su fría temperatura, ¿Por qué se sentía tan bien acariciarla? ¿Por qué no podía parar? ¿Por qué seguía teniendo más preguntas que respuestas?
Finalmente sus ojos se encontraron, y estaría mintiendo si digiera que podía describir con lo que se encontró. No era la misma Jurina de siempre, pero tampoco era nada con lo que se hubiera encontrado antes. La otra la miraba con atención, no había ni el enojo ni el rechazo con la que creyó que se iba a encontrar, solo había confusión y… ¿Aprensión?
Sin notar cuando, Jurina había tomado su mano entre la suya alejándola de su rostro, no había sido brusca ni tampoco lo había hecho con molestia, tan solo había una especie de cautela, o tal vez delicadeza, en cada uno de sus movimientos, y todo esto sin haber podido separar sus miradas.
"Tu–"
"!JURINAAAAAAAA¡" Una estrepitosa voz viniendo desde el corredor las saco de que lo que fuese que estuvieran teniendo en ese momento, ayudando finalmente a que Rena se alejara mientras que Jurina permaneció en la misma posición y lugar.
Entraron entonces por la puerta otras diez chicas, siendo lideradas por aquella que lucía más implacable de las dos que siempre la acompañaban, Rena solo sabía que su número era el 1 y su apellido, Akimoto.
"De esta no te escapa–" La misma chica freno sus palabras una vez vio que a quien estaba buscando no estaba sola.
"Hola" Intento ser tan natural como pudo para evitar una muuuy incómoda situación "Yo ya me estaba yendo" Dijo sin dejar su sonrisa ni dar tiempo a cuestionamientos. Los diez pares de ojos no pronunciaban palabra alguna, limitándose a observarla con lo que puede definir como aturdimiento "Perdón por las molestias" Hizo una reverencia antes de lograr huir de allí, no sin antes robar una rápida mirada a Jurina, que aún permanecía en el mismo lugar, pero sus ojos habían regresado a la misma penumbra, tal vez solo había imaginado lo de antes.
Dejo salir un suspiro de alivio mientras se alejaba de la habitación, iba a tener mucho en que pensar.
"Rena" Yuki apareció en su campo de visión junto con Mayu, ambas con una expresión curiosa, expectantes por escuchar su historia "¿Qué sucedió?" Fue directo al grano.
"No mucho, sigue siendo tan perfeccionista como siempre, eso es todo" Omitió alrededor del noventa por ciento de la información y de lo que realmente había sucedido, primero necesitaba tiempo para procesarlo todo ella misma "Llamare a Jiro-san para que venga a recogernos"
"Espera" Mayu detuvo su mano "Aún hay una especie de after party, va a ser en mi casa ¿No quieren venir?"
Estuvo a punto de negarse, pero el rostro de Yuki se apareció desde atrás de la más bajita, rogando con sus graciosas expresiones que dijera que sí. Lo dudo por un instante, pero ya que había arrastrado a su amiga hasta allí, al menos ella también podía sacrificar algo de ese día.
"Claro, por qué no" Respondió finalmente, teniendo que aguantar la risa al ver la pequeña y silenciosa celebración de Yuki.
"Genial. Ah y por cierto, Jurina también viene" La sonrisa se borró de su rostro, tal vez sí debió haber dicho que no.
