CAPITULO 6

"¿Están seguras?" Pregunto por enésima vez Mayu, ya con una expresión con un tinte de preocupación "El camino es un poco confuso, además, el auto de Jurina aún tiene mucho espacio" Intentó convencerlas una vez más

"Por favor no te preocupes por nosotras, solo tienes que enviarnos la dirección y te aseguro que llegaremos" En tan solo un par de horas Yuki ya se había vuelto lo suficientemente cercana a Mayu como para hablarle casualmente.

"¿Pero no tardaran mucho?" Volvió a preguntar la más bajita

"Para nada, el conductor de Rena es muy eficiente, si te descuidas incluso podríamos llegar antes que ustedes" Al parecer Yuki había logrado no solo terminar de convencer a Mayu, sino también sacarle una pequeña sonrisa.

"Está bien" La anfitriona finalmente cedió "Pero si sucede algo, no duden en llamarme, o a Jurina si es necesario"

Rena no pudo evitar que su cuerpo reaccionara ante la mención de la otra Matsui, las puntas de sus dedos recordaron el suave tacto y la profundidad del iris marrón, se sentía irritada al no poder controlar el rápido latir de su corazón, teniendo que inventar varias justificaciones para darse a sí misma una explicación a lo que había sucedido en los vestuarios y a lo que ahora su cuerpo sentía, como que simplemente estaba cumpliendo con aquel refrán de es mejor tener a tu enemigo cerca, o que quería asegurarse de que no hubiera nada malo en ella, pero cada excusa era más ridícula que la otra.

"Entendido" Concluyó su esbelta amiga haciendo un saludo militar.

La sonrisa de Mayu terminó de asomarse "Entonces nosotras nos adelantaremos"

Rena pudo ver entonces como la más bajita giraba sus pasos, caminando hasta Jurina, quien al igual que ella, había estado en silencio observando la conversación, cruzando miradas por un segundo antes de que salieran, y es en ese momento en que de verdad odio lo poco expresivos que pueden llegar a ser aquellos ojos marrones.

Con suerte, Jurina olvidaría lo que había sucedido, y probablemente eso era lo que iba a suceder, a ella no le tenía porque importar tanto, ni mucho menos debía estar pensando en eso como Rena, porque si lo miraba desde otra perspectiva, no había sucedido la gran cosa, tan solo había ocupado un poco – bastante – de su especio personal, terminando con una leve caricia en su mejilla, nada del otro mundo, incluso ha hecho ese tipo de cosas con Yuki, no hay nada de raro en eso, pero aun así, porque se seguía sintiendo tan… diferente.

Una vez ambas figuras desaparecieron de sus vistas, Rena dejó salir el aire que había estado reteniendo "Gracias Yuki" Tuvo que agradecer que su amiga se hizo cargo en esta ocasión.

"No es nada" Recibió junto con una sonrisa "¿Jiro-san ya está en camino?" Preguntó mientras tomaban asiento en un sofá cercano.

"Si, dijo que estará aquí en cinco minutos" Nuevamente su conductor le confirmo lo mucho que podía confiar en él, y es que la verdad es que, sin él, Rena estaría bastante perdida.

Hubo unos segundos de silencio, cada vez que algún tipo de referencia a aquel tema tocaba la conversación, el ambiente se volvía incomodo, y Rena odiaba que incluso después de todo este tiempo siga sucediendo, no dando señales de que iba a desaparecer pronto.

"¿Aún se te dificulta mucho…" Yuki no pudo escapar del titubeo en su voz. No quería presionarla, y eso realmente era algo que agradecía "el no poder montar en el auto personal de otra persona?"

Una sonrisa que solo lograba reflejar pesar fue con lo primero que respondió, no le gustaba estar preocupando a las personas de su alrededor "Un poco" A pesar de que su respuesta no era del todo falsa – sobre todo cuando ya había estado en el auto de la otra Matsui – lo que realmente estaba evitando era a Jurina "Claro que preferiría mil veces tener que caminar a montar un auto manejado por esa gruñona" Intentó aligerar un poco el aire.

"¿Y no has pensado en sacar la licencia para conducir?"

"Creo que me hago un favor a mí y a la sociedad al no intentarlo" Rena sabía que tarde o temprano iba a tener que dejar de depender tanto de Jiro-san, pero aprender a conducir no estaba dentro de sus planes, así que de momento iba a preferir tarde.

El rostro de Yuki mostraba resignación, tenía claro que no debía presionar a su amiga, que debía darle su tiempo, pero también entendía que manteniéndose en su burbuja no iba a ir muy lejos, ya ha pasado bastante tiempo desde que eso sucedió y el progreso que ha tenido en su recuperación no es el esperado.

"Pero te prometo que si he mejorado" Rena se apresuró a aclarar, no es tonta y sabe que le está dando largas a un tema que debió haber enfrentado hace un tiempo, e incluso aunque no lo mencionen, tanto Yuki como sus padres les preocupa el avance de sus síntomas, pero su progreso se da en pequeños pasos; el haber logrado montar en el auto de Jurina era prueba de que si había resultados "Gracias por preocuparte"

"Si tú lo dices" Yuki tuvo que aceptar, aunque aún no estaba del todo convencida.

"Jiro-san ya está esperando en la entrada" Leyó Rena el mensaje que le acababa de llegar, poniéndole fin a su conversación y sacándolas del lugar, al día todavía le quedaban varias horas.


"Buenas noches, venimos hacia la residencia de Watanabe Mayu" Respondió Rena desde su asiento al hombre de seguridad privada de la urbanización, éste busco en lo que debía ser su escritorio hasta dar con un pequeño papel.

"¿Su nombre es?" La voz del hombre era ronca y grave, haciéndole justicia a su robusto cuerpo.

"Matsui Rena"

El guardia leyó una vez más lo escrito en el papel "Adelante"

Y solo eso fue suficiente para que el portón se abriera, dándoles la libertad de pasar. El resto del camino consistió en buscar la residencia que está justo hasta el final, aquella que es completamente blanca, pero con algunos detalles plateados, que tiene dos grandes ventanales y un par de arbustos con forma de purin sanrio, justo como lo había descrito Mayu, y efectivamente, fue bastante sencillo dar con la casa.

"Estaré atento a su llamada señorita Rena" Jiro-san la despedía con su ya común sonrisa paterna, después de todo la ha visto crecer.

"De nuevo, muchas gracias"

Los pasos de ambas las dirigieron hasta la puerta, en donde ya se podía escuchar ligeramente la música desde adentro y un par de voces ruidosas, le había enviado un mensaje de texto a Mayu diciéndole que ya habían llegado, pero al parecer aún no lo había visto y ahora que lo pensaba la más bajita ni siquiera debería estarle prestando atención a su celular, por lo que no les quedo más opción que timbrar.

Pasó alrededor de un minuto en el que no tuvieron respuesta, probablemente no lo escuchen, fue a la conclusión a la que llegaron, pero justo cuando decidieron que lo más fácil era llamar directamente al celular de Mayu, la puerta se abrió, no siendo otra que Matsui Jurina la que estaba detrás.

"Mayu esta algo ocupada" Dijo Jurina seguramente después de ver el rostro de confusión en ambas chicas "Si no van a entrar…" La puerta comenzó a cerrarse frente a sus ojos

"Ah sí, gracias" Yuki logró reaccionar tomando la delantera y entrando, mientras que Rena no dudo en seguirla.

Pero no llegaron muy lejos, la escena con la que se encontraron nada más entrar las obligo a detener por completo sus pasos y abrir bien los ojos, ahora sabían de donde venía tanto la música como las voces ruidosas. Frente a una gran pantalla que reproducía la pista en Karaoke de algún grupo idol – probablemente el mismo que aparecía en el video – Mayu movía su cuerpo en perfecta sincronía con aquellas chicas en la pantalla, cantando al mismo tiempo con una gran sonrisa, y todo esto mientras que aquella chica que siempre está con Jurina y Mayu, chica que pronto reconocerá como Miyazawa Sae, hacía una especie de gritos repetitivos que sincronizaba con el movimiento de unos palillos de colores.

Las botellas de cerveza alrededor de la mesa podían explicar un poco la situación, pero no habían tardado tanto en llegar, no podían estar tan ebrias y tampoco era tanta la cantidad de alcohol que se veía.

"Le gustan las idol desde que es pequeña" Jurina tenía su celular en mano grabando todo, su rostro se veía completamente relajado y hasta podría decir que parecía como si estuviera disfrutando bastante.

"¿A ti también te gustan?" Tuvo que preguntar.

"Mayu siempre me ha arrastrado a los conciertos, ver dvds y hasta programas, no diría que me gustan, pero me he acostumbrado"

Rena no lograba quitarle la mirada a Jurina, nuevamente parecía otra persona. Le había respondido con total naturalidad, y sin ningún tinte de molestia o fastidio, como una conversación completamente normal; no debería estar tan sorprendida con algo tan común, pero es Jurina de la que está hablando, la misma que odia responder cualquier tipo de pregunta y que cuando lo hace es con respuestas tan cortas como sea posible, que siempre tiene una mirada de disgusto, pero que justo ahora se veía tan apacible y hasta… amigable.

"¿Por qué la estas grabando?" Era raro, era muy raro, probablemente era la primera vez que tenía una conversación tan casual con ella, no sentía ningún tipo de barrera a su alrededor, y de alguna manera eso la emocionaba, tal vez su conversación en los vestuarios había servido de algo "¿Piensas usarlo en su contra?"

"Eso no funcionaría con ella" Concluyó después de haberlo pensado por un segundo "Tan solo se ve muy linda como para no grabarlo" Esta definitivamente no era Jurina, algo le tuvieron que hacer, una sola conversación no la pudo haber cambiado tanto.

"¿Cuánto has tomado?" No se pudo resistir más, algo tuvo que haber hecho para estar así.

La canción llegó a su final y como si fueran de la mano, la pesada mirada en los ojos de Jurina regresó, no dejando rastro de la persona que describió a su amiga de la infancia como demasiado linda como para no grabarlo con tanta facilidad.

"Yo no tomo, no me gusta el alcohol" Guardo su celular de nuevo en su bolsillo y camino hacia el centro de la habitación donde estaban las demás.

¿Que acababa de suceder?

"Yuki-chan Rena-chan" Mayu las llamo a ambas, su respiración era entre cortada, tanto bailar y cantar la debió haber dejado sin aliento, pero ahora había un nuevo brillo en su rostro.

Lo que vino a continuación fue la presentación con todo el equipo de Voleibol, aprendió que la imponente voz de la chica que las sorprendió a ella y a Jurina en los vestuarios era de la capitana Akimoto Sayaka, quién era la otra persona junto a Miyazawa Sae que siempre veía junto a Mayu y a Jurina.

Debe admitir que fue un poco incómodo el presentarse frente a todas después de que la primera vez que se vieron las caras fuera en una situación tan sugestiva, pero tanto ella como las demás, en especial la capitana que era con quién más avergonzada se sentía, decidieron no mencionar nada al respecto, como un pacto silencioso y hacer de cuenta que ésta era la primera vez que se veían.

Desde ese momento el tiempo se fue corriendo, sabía que debía estar tarde, pero debido a que su celular había muerto no podía ver la hora exacta. En un inicio estuvo junto a Mayu y Yuki, pero a medida que pasaba el tiempo y el alcohol iba entrando en su sistema, comenzó a hablar con las demás, descubriendo que con varias de ellas tenía cosas en común por lo que entablar conversación fue bastante fácil, pero aquella con la que había pasado más tiempo era con Miyazawa Sae.

Desde un inicio Rena había notado que la chica era increíblemente amigable, tomando la iniciativa al acercarse y hablándole de lo primero que se le venía a la cabeza. Era agradable estar con ella, sentía como si la conociera de toda la vida, la chica era bastante graciosa por lo que las risas estaban aseguradas, pero sabiendo también tomar una posición sobria con temas más serios, realmente podía hablar con ella de cualquier cosa, la conversación pasaba de temas políticos a personajes favoritos de la infancia en cuestión de segundos, llegando al punto en que incluso termino abriéndose sobre su peculiar gusto por los trenes.

"Creo que puedo entender porque te gustan" Dijo Sae una vez su ardua explicación de porqué los trenes a vapor son y siempre serán los más hermosos y majestuosos.

"Por fin alguien que lo hace" Su sonrisa no había dejado su rostro, siempre es un gusto poder encontrar a alguien con quien poder hablar de sus hobbies.

"Aunque debería verlo por mí misma para comprenderlo del todo"

"Hay algunos museos y exhibiciones" Mencionó al repasar un mapa mental de los lugares que ha visitado.

"Entonces cuento contigo para ser mi guía" Concluyó Sae con una gran sonrisa y un trago de whisky que la invitaba a brindar.

"Está bien" Rena aceptó ambas invitaciones, sintiendo como el líquido quemaba su garganta. No había tomado mucho pues aún no se sentía cómoda haciéndolo con nuevas personas, pero ciertamente en algún punto de la noche había bebido más de lo que tenía planeado.

Por otro lado, no había pasado por desapercibido la sutil invitación a una cita; había aceptado, pero simplemente porque no quería arruinar el ambiente y convertirlo en uno incómodo. De hecho, también estaba al tanto de que la amabilidad con la que Sae se le había acercado tenía segundas intenciones, Rena no es tonta y sabe detectar muy bien cuando están coqueteando con ella, había estado notando la mirada de Sae en ella desde que había llegado, hasta que se le acercó para hablarle, pero en ese preciso momento tenía que sacar a relucir aquella cualidad de la cual no se siente del todo orgullosa.

"¿Te puedo preguntar algo?"

"Claro, dime"

"¿Tienes algo con Jurina?" La pregunta la aturdió inmediatamente y se había reflejado en su rostro, no estaba esperando que Sae fuera tan directa "No lo pregunto por lo de los vestuarios, Jurina ya nos contó que Mayu te envió para ver que estuviera bien" Su sorpresa no dejaba de crecer, con que eso fue lo que les dijo "Lo digo porque no ha dejado de ver hacia acá desde hace un rato" Así que ella también lo había notado.

Jurina se había sentado al otro lado de la habitación, en un inicio era difícil verla debido a la cantidad de personas en medio, pero a medida que pasaba el tiempo, las demás comenzaban a irse y para ese momento no estaba ni la mitad del equipo. Yuki estaba hablando con Mayu, mientras que Jurina estaba con otras dos personas de las cuales no recordaba el nombre, pero una de ellas tenía el cabello corto y le decían Naachan, pero de la otra no tiene registro alguno.

Una vez no hubo nada en medio, cada vez que levantaba la mirada se encontraba con los ojos de Jurina, quien ni siquiera intentaba disimular que las estaba viendo, pero tampoco podía descifrar que era lo que estaba pensando, al final solo apartaba su mirada con la misma calma con la que las observaba.

En un inicio le molestaba tanto como la intrigaba, y esto último la llevo a querer aprovechar un poco la situación. No quería llamarlo como que la estaba usando, porque no tenía la intención de hacerle daño y no era mentira que disfrutaba hablando con Sae, pero si Jurina estaba tan interesada en su conversación, por lo menos le demostraría lo bien que se lo estaba pasando.

"No hay nada entre nosotras"

"¿Estas segura?" Le inquieto la insistencia de Sae, realmente no lucía para nada convencida de su respuesta, y puede ser cierto que tiene intenciones de llegar a algo más con Jurina, pero no cree que este siendo tan obvia "Porque tú tampoco le quitas la mirada" Termino de explicarse la otra.

"Te lo estas imaginando" Intentó tanto como pudo sonar lo más convincente posible "Con tan solo levantar mi mirada ya la puedo ver, así que es solo una coincidencia" No podría haber inventado excusa más patética, por lo menos esperaba que el alcohol en su sistema estuviera de su parte.

"Si tú lo dices" Sae decidió dejar de lado el asunto "Fue un placer conocerte, me divertí mucho hablando contigo" Se levantó de su asiento verificando que tuviera todas sus pertenencias "Creo que ya es hora de que me vaya" Rena encontró el momento adecuado para también volver a casa, su cuerpo ya le estaba pidiendo un descanso y tenía que levantarse temprano al otro día.

"Yo igualmente me divertí" Rena también se levantó de su asiento, buscando con la mirada a Yuki, quien aún estaba con Mayu completamente absorta en lo que sea que estuvieran hablando.

"Podrías darme tu número de celular"

"Sí, claro"

Después de un rápido intercambio de contactos, la alta chica se despidió por última vez para desaparecer por la puerta principal. Rena intento ignorar el leve mareo que sentía al caminar, desde que se levantó del sillón los tragos de whisky habían decidido hacer todo su efecto, recordándole que claramente se había pasado un poco de copas, definitivamente era hora de volver a casa, y para eso necesitaba a Yuki, tendría que llamar a Jiro-san desde su celular.

"Yuki" Interrumpió la conversación de su amiga, después tendría que preguntarle qué es lo que la tiene tan interesada en la más bajita, se estaban llevando demasiado bien "Yo ya volveré a casa, por favor préstame tú celular para llamar a Jiro-san"

"Claro"

"¿Estás segura de que te quieres ir? Hay bastantes camas de sobra" Mayu comentó, pero algo le decía que realmente no era ella a quien quería prevenir de irse.

"No te preocupes no me llevare a Yuki" Bromeó, y solo con eso fue suficiente para hacer que la más bajita se quedara callada mientras que la más alta dibujaba una tímida sonrisa "Además tengo ciertos compromisos, mi madre me matará si no estoy en casa a primera hora" No hay nada que enoje más a su madre que cuando no cumple con su palabra, y ya le había prometido que la ayudaría con las pruebas de vestuario para una sesión fotográfica.

Pero su plan actual se vino completamente abajo cuando por fin pudo ver la hora en el celular de Yuki, pronto iban a dar las tres de la mañana, y no importa que tan amable sea Jiro-san, Rena es incapaz de llamarlo a esa hora, pues a pesar de que probablemente el hombre iría a recogerla sin ningún tipo de queja, Rena simplemente no tenía el corazón para hacerlo hacer tal cosa y mucho menos teniendo en cuenta su edad.

"¿Sucede algo?" Yuki tuvo que notar su turbada expresión

"No puedo llamar a Jiro-san, es demasiado tarde" Yuki inmediatamente comprendió la situación, sin él Rena queda prácticamente incapaz de transportarse.

"Llamare un taxi, yo iré contigo" Esta era probablemente la única salida, y una vez más Rena se culpaba por tener que traerle problemas, era obvio que su amiga aún no quería irse lo podía saber con tan solo ver su rostro lleno de pesar.

"No, yo puedo ir sola"

"Sabes que no es verdad" No tenía como rebatirle, por mucho que se lo imaginará, en ese momento aún le era imposible pensar en ir sola en un taxi "Además puedo ver que estas un poco ebria, no te dejaría ir sola ni aunque pudieras"

"¿Qué sucede?" Finalmente Mayu se metió en la conversación, probablemente demasiado confundida con el repentino cambio de planes.

"Lo siento, Rena no puede llamar a su conductor y no quiero que se vaya sola en un taxi" Explicó Yuki, realmente la hacía sonar como si fuera una niña, pero lo peor de todo es que no tenía como negar que realmente dependía de su amiga en ese momento.

"Ah, ya veo" Mayu estaba claramente decepcionada, y Rena no podía hacer más que evitar la mirada de ambas, se sentía realmente avergonzada "Supongo que no se puede evitar"

"Mayu, ya me voy, te veo el lunes" Una cuarta voz se añadió a la conversación, reconociéndola rápidamente como la de Jurina, y Rena supo inmediatamente lo que se le estaba pasando por la mente a la más bajita cuando sus ojos se iluminaron, porque ella también estaba pensando lo mismo.

"Jurina, lleva a Rena a casa" Realmente no había dudado ni un segundo en decirlo, atrayendo la mirada de Yuki.

"No tienes por qué incomodarte Jurina, la casa de Rena queda lejos mientras que la mía queda algo cerca de la de ella, es más fácil si yo la acompaño" Yuki quiso declinar la oferta, pero tenía problemas para crear una excusa, porque la verdadera razón no es exactamente que Rena vaya sola en un taxi, es que simplemente ella no puede montar en autos desconocidos estando sola.

"No" Rena intervino "Jurina me puede llevar, tú aún no quieres irte" Estaba decidida, dejando a Yuki confundida, la preocupación aún presente en su rostro "Te prometo que estaré bien" Añadió intentando convencer a su amiga.

"Te aseguro que Jurina no le hará nada" Mayu dijo en tono de broma "La llevaras a salvo hasta su casa, ¿Cierto, Jurina?" Prácticamente la más bajita la desafiaba a tan siquiera intentar negarse.

"Está bien" No tardó mucho en dar su respuesta, retomando sus pasos hacia lo que debía ser el garaje, esperando que Rena la siguiera.

"¿Estas segura?" Yuki la detuvo por un segundo tomándola del brazo, hablándole en un tono bajo para evitar que Mayu escuchara "Si haces esto por mi detente, de verdad no me molesta irme ya"

"Ya he montado en el auto de Jurina" Le confesó finalmente, dejando a Yuki aturdida "Lamento no habértelo dicho, pero puedes estar tranquila"

Yuki dejó ir su brazo, dándole aquella mirada que le hacía saber que al día siguiente la esperaba un montón de explicaciones, pero de momento, lo único que tenía claro era que con Jurina no tenía miedo.

"Ingresa tu dirección" Jurina le pidió une vez se sentó en el asiento de copiloto del Jeep negro mate. Rena hizo lo que le pedía, viendo como el GPS marcaba la ruta más rápida en cuestión de segundos, veinticinco minutos era lo que quedaba de viaje "No es tan lejos" Comentó para sí misma, la primera mentira de Yuki había quedado al descubierto.

"Gracias por llevarme" Tuvo que decirlo, si no fuese por ella, en este momento estaría sintiéndose culpable y repitiendo una disculpa tras otra.

No recibió nada como respuesta, tampoco es como que la estuviera esperando, el silencio ya se ha hecho parte de la relación entre ambas, pero ya no le molestaba tanto como antes. Cerró sus ojos una vez el auto se puso en marcha, el único sonido que se podía escuchar era el del motor y las llantas sobre el pavimento, a pesar de que su cuerpo le pedía dormir, no lograba relajarse lo suficiente, había una cierta tensión en el aire, sentía una extraña sensación en el pecho que casi podía definir como nervios, y tenía demasiadas ideas en la cabeza, todas referidas a la misma persona, y estar con ella a solas solo empeoraba las cosas.

"¿Es cierto que Mayu también está en el equipo?" Eligió acabar con el silencio una vez aceptó que no iba a lograr quedarse dormida, aun así, mantuvo sus ojos cerrados.

"Si" Cortante y directo, Rena no esperaba nada más "Juega de libero, si es lo que te estas preguntando, en esa posición no es necesaria la altura" Al parecer Jurina volvía a tener ganas de hablar, así que era momento de aprovecharlo.

"¿Por qué no dejabas de mirarnos a Sae y a mí?" Se dejó de rodeos y fue directo a lo que en verdad le interesaba saber. Puede que no esté tan ebria como para perder la razón, pero si para darle el valor de decir cosas que estando sobria no podría.

Pasaron un par de segundos, y ya se estaba haciendo a la idea de que no recibiría una respuesta.

"Tenía curiosidad" Tuvo que abrir sus ojos y retomar su posición en el asiento, pero Jurina seguía luciendo tan seria e imperturbable como siempre "¿Acaso es eso lo que quieres de mí?" La miro por un segundo, su agarre en el volante aumento ligeramente y su mandíbula se tensaba ¿Que significaba todo esto? De repente podía dilucidar un sutil matiz de inseguridad en Jurina, inseguridad que intentaba esconder torpemente en un rostro estoico.

"¿Esto tiene que ver con lo que te dije en el vestuario?" Solo una mirada fue suficiente para saber que sí se trataba de eso "No exactamente" Respondió a la pregunta de Jurina "No necesito que me hables toda una noche intentando hacerme reír, ni tampoco que intentes lucir interesante para mi"

"¿Entonces qué es lo que quieres de mí?"

Realmente no lo entendía, la frustración en su voz lo decía, probablemente había estado pensando toda la noche en ello, sin darse cuenta que justamente en ese momento estaba la respuesta, pero incluso Rena no lograba colocarlo en palabras, ¿Qué es lo que quiere de Jurina? ¿Por qué sigue intentando tanto acercarse a ella? ¿Realmente se esforzaría tanto por una simple apuesta? El alcohol estaba jugando no solo con sus sentidos sino también con sus pensamientos desinhibiendo todas sus defensas, tenía que detenerse.

"Tan solo quiero que dejes de alejarme de ti" Antes de que pudiera detenerse a si misma ya había respondido.

Y nuevamente silencio, pero en esta ocasión, sus sentidos finalmente cedieron al cansancio una vez sus ojos volvieron a cerrarse.

"Rena" Una leve sacudida en su hombro "Despierta" Estaba en un auto, aquella posición incómoda se lo recordó "Rena ya llegamos, despierta" Un suspiro de exasperación "Rena" Abrió un poco sus ojos, pero la luz del auto la cegó inmediatamente "Levántate, ya estamos frente a tu casa" Jurina, era el auto de Jurina, era la voz de Jurina.

"No quiero"

Hay dos cosas que Rena no puede combinar, cansancio y alcohol, porque cuando lo hace se vuelve la persona más tediosa con la que tratar; no hay poder que la haga cambiar de parecer, sus deseos es lo que prima en su conciencia, no mide las consecuencias de sus palabras ni de sus acciones, finalmente y probablemente lo más fastidioso de todo, se vuelve empalagosa.

"¿Entonces piensas quedarte en mi auto toda la noche?" Jurina estaba claramente irritada, estaba muy tarde y aún le faltaba conducir hasta su apartamento.

Abrió un poco sus ojos para ver a Jurina, su ceño estaba fruncido, no estaba de humor como para tratar con una persona ebria, pero todo esto solo le hacía gracia a Rena, sin mencionar que ver a la otra Matsui enojada comenzaba a verse sexy "Te vas a arrugar si sigues mirando tan mal todo el tiempo"

Jurina tuvo que tomar aire, intentando mantener su impaciencia a raya "Por favor levántate, ya llegamos a tu casa, está justo al frente"

Rena estiro sus brazos hacía Jurina, su labio inferior hizo un pequeño puchero, sus cachetes se llenaron de aire y su nariz se arrugo un poco "No quiero caminar, llévame"

Incredulidad, eso era todo lo que el rostro de Jurina mostraba, no podía creer el descaro de la situación "Tienes que estar bromeando" Pero no lo estaba, sacudió su cabeza para hacérselo saber, mientras sus brazos seguían extendidos "Rena no te voy a llevar, tu puedes caminar solita"

"Entonces me quedare a dormir aquí" Cerro de nuevo sus ojos y se removió en asiento hasta encontrar una posición cómoda, ahora ese se sentía como el mejor lugar para dormir.

Pudo escuchar un gruñido, después pequeños pero rápidos golpecitos de un dedo sobre el volante, después hubo silencio por unos segundos hasta que un impaciente suspiro lo interrumpió, y por último la puerta del conductor abriéndose, no tardando mucho hasta que su puerta fue abierta.

"Por lo menos ayúdame un poco" Rena sonrió para sí misma viendo como Jurina le daba la espalda agachándose un poco, dándole a entender que la iba a llevar en la espalda, había ganado.

Rena coopero en esta ocasión, pasando sus brazos por sobre los hombros de Jurina hasta quedar abrazada de su cuello y completamente recostada sobre su espalda, recostando su barbilla sobre su hombro. Unas manos la tomaron con firmeza por los muslos, enviando una ola de escalofríos al sentir el cálido tacto entrar en contacto con su fría piel.

Jurina cerró como pudo la puerta del pasajero el pie, intentando al mismo tiempo no hacer ningún movimiento brusco que pudiera causarle algún daño a Rena. A pesar de que sus parpados le pesaban, se negaba a cerrar de nuevo los ojos, el rostro de Jurina estaba realmente cerca, y en su estado actual no le molestaba aceptar finalmente que le gustaba observarla, la otra Matsui era realmente atractiva. De igual manera podía oler su perfume, un olor cítrico jugaba con sus sentidos, era embriagante.

"Conoces el dilema del Erizo" Desde cuando la voz de Jurina sonaba tan gentil y reconfortante, y porque de repente había comenzado a hablar. Rena, en medio de su lucha contra el sueño, negó con la cabeza "En los días muy fríos, dos Erizos buscan calor el uno en el otro, pero mientras más se acercan, las espinas de cada uno le hacen más daño al cuerpo del otro, así que ambos no pueden hacer más que alejarse para evitar causar y sentir dolor, pero al hacer esto el frío y la soledad regresa"

Jurina detuvo su relato una vez ya estaban frente a la puerta, Rena buscó como pudo las llaves dentro de su pantalón, intentando no caer hacia atrás en el proceso, entregándole las piezas de metal una vez encontradas "¿Y tus padres?"

"Mamá tiene un sueño muy pesado y me mataría si intento despertarla, y papá está de viaje" Inmediatamente volvió a abrazarse del cuello de la otra, tenerla tan cerca se sentía bien. De alguna manera y después de un gran esfuerzo Jurina logró abrir la puerta "El pasillo a la izquierda, la última puerta" Le dio las indicaciones hacia su habitación.

"Al igual que los Erizos" Continuo "Mientras más se acerquen las personas en una relación, más será el dolor que se causen tarde o temprano, ese es el destino que se debe sufrir por buscar calor y amor en otras personas, la soledad es más fácil de soportar que el dolor de estar en una relación"

Para ese momento ya estaban dentro de la habitación, Jurina se sentó sobre la cama para así permitirle a Rena bajar, aún así se negó a soltarla, sino que, por el contrario, su agarre so volvió más fuerte y acercó su cuerpo a ella tanto como pudo "Deja de alejarte de mí" Pidió por segunda vez en esa noche.

Sintió como el cuerpo entre sus brazos se tensaba, quedándose en silencio y removiendo sus brazos con cierta delicadeza después de unos segundos. Su cuerpo no encontró la fuerza para resistirse, y el calor que la envolvía es esfumó. Su visión ya se volvía borrosa y se estaba volviendo cada vez más difícil mantener los ojos abiertos y mucho más cuando su cabeza toda la almohada, su cuerpo estaba cediendo, pero antes de caer completamente dormida, pudo escuchar las últimas palabras de Jurina.

"No te estoy alejando, estoy huyendo de tus espinas"