CAPITULO 7

El sonido de sus tacones anunciaba su llegada antes que las campanillas de la puerta al familiar café lo hicieran. Había pasado ya un tiempo desde que no gozaba de sentir todas las miradas sobre ella, de sentir aquella sensación que sube por su cuerpo al saberse en la capacidad de capturar la atención, de provocar en alguien todo tipo de sensaciones, y respiró complacida viendo como varias personas se aturdían por un instante con su presencia y el encargado se quedaba observándola por más tiempo del que el protocolo dictaba después de entregarle su café. Su ego se recargaba nuevamente.

Subió por las escalas de madera, logrando encontrar con facilidad a Yuki en la misma mesa de siempre, en la esquina de la habitación que daba junto a una ventana. Chocolate en una mano y celular en otro. Tomó asiento frente a ella, haciendo que su mirada se levantara del aparató.

"Llegas treinta minutos tarde" Fue lo primero que le dijo Yuki mientras la observaba con reparo.

"¿Estás segura de que no llegaste treinta minutos temprano?" Explicó sin ningún tipo de titubeo ni vergüenza, dejando a Yuki boquiabierta por el tremendo descaro.

"Eres increíble" Yuki rio entre dientes, había olvidado por un momento que Rena era quien tenía de amiga "Ya me estaba acostumbrado a tu decencia, creí que Jurina te estaba influyendo para bien"

"Creo que te equivocas al poner a Jurina y decencia en la misma frase"

Su amiga giró sus ojos mientras tomaba un sorbo de su chocolate, decidiendo por no comentar nada más. Los días ya comenzaban a tornarse más fríos a medida que el otoño comenzaba a tomar más presencia, y un chocolate caliente era perfecto para aquella tarde.

"Supongo que aún no me vas a contar que sucedió después de que se fueron de casa de Mayu" Una vez más Yuki trajo de vuelta el mismo tema, a pesar de que ya habían pasado más de dos semanas desde aquello.

"Ya te lo dije, Jurina me llevó hasta casa y después siguió su camino, nada extraño pasó a parte de eso" Repitió lo mismo que le había dicho en su interrogatorio al día siguiente, y durante todas las veces que ha preguntado.

"Claro, entonces me estoy imaginando que te ha estado evitando desde ese día" Las cejas de Yuki se alzaban y le daba aquella mirada molesta que la retaba a contradecirla.

"No sé si aún no lo sabes, pero así es ella con todas las personas, no hay nada nuevo"

"Es aún más lamentable que te siga tratando como a todas las personas" Yuki golpeó en el punto correcto, dejándola sin ganas de intentar decir algo más, prefiriendo concentrarse en su café.

Tal vez es verdad que desde aquella noche Jurina ha puesto incluso más distancia entre ambas, justo cuando estaba comenzando a creer que la estaba acortando, pero cuando daba un paso hacia adelante daba dos hacia atrás.

Por otra parte, Yuki y Mayu se habían vuelto amigas en tan solo unas horas, y desde entonces el tiempo que pasan juntas solo ha ido en aumento, haciendo que tanto ella como Jurina, estén viéndose en cada minuto libre que tenían al ser arrastradas por sus amigas. Pero incluso si sabía que la otra Matsui era alguien de pocas palabras, había esta incomodidad en el aire cada vez que estaban en el mismo lugar.

Se acordaba perfectamente de todo lo que había sucedido esa noche, no estaba tan ebria como para olvidarlo, y eso solo hacía más difícil el intentar acercarse a ella. ¿Cómo se supone que lo haga después de todo eso?

"Además, ha estado faltando a clases así que si se está comportando raro definitivamente no es por mí" Concluyó en un susurro para sí misma, tal vez como una explicación, tal vez como una excusa, aún no terminaba de descifrar a esa parte.

"Eso es nuevo"

Y Yuki tenía razón, desde que había comenzado el semestre Jurina no había faltado ni una sola vez, un registro impecable incluyendo puntualidad y todo, así que marcar dos faltas seguidas era definitivamente raro en alguien que roza tanto lo psicorígido como lo es Jurina.

"¿Ya le preguntaste a Mayu?"

"Tan solo dijo que ha estado ocupada" Fue extraño haber recibido una respuesta tan vaga siendo Mayu, aunque tampoco intento ahondar más, pero sí hizo que la inquietud aumentara, porque no era posible que no estuviera yendo para evitarla… ¿Cierto?

"Si estas tan preocupada deberías escribirle"

"Ya lo hice, y es porque tenemos que hacer un trabajo juntas no porque este preocupada" Su voz se alzó un poco más de lo que tenía planeado.

"Está bien está bien" Yuki alzó las manos en el aire, pero no borro la sonrisa burlona de sus labios "Más tarde yo le preguntare a Mayuyu, quizás me diga algo más" Rena la observo de reojo con cierta sospecha ante sus últimas palabras y el íntimo sobrenombre, aunque al final decidió no decir nada de momento.

Detuvieron el tema para sacar sus notas, los exámenes del primer corte del semestre estaban a la vuelta de la esquina, y ese semestre en especial los profesores se habían puesto de acuerdo para hacerles un poco más insufrible las fechas, poniéndoles trabajos extra que les ayudará para los exámenes, sería más fácil si tan solo les dijera de una vez que los odia a todos.

Pero después de poco más de una hora de analizar la tasa de crecimiento exponencial de la población y sus posibles repercusiones en una sociedad futura, Rena ya se sentía lista para tomar sus cosas e ir a casa a dormir y despertar cuando ya tuviera todos sus exámenes ganados. Sabía que aquello de concentrarse por mucho tiempo no era lo suyo, rápido y efectivo iba más con ella.

"Así que…" Yuki hizo un ligero sonido que le decía que la estaba escuchando a pesar de que mantenía su mirada sobre una de las tantas gráficas "Mayuyu…" Esta conversación aún estaba pendiente, y solo fue necesario la mención de la más bajita para que el lápiz con el que estaba jugando Yuki se detuviera "No creas que no lo he notado" Añadió junto con una sonrisa cuando su amiga continuaba en silencio.

Al instante siguiente el rostro de Yuki cayó sobre sus notas, escondiendo una sonrisa de vergüenza "Por favor dime que no he sido tan obvia frente a ella" Dijo desde la misma posición, y ahí fue cuando no pudo controlar su risa.

"¿Fue cuando la viste bailar como una idol?" Ahora era su momento de sacarse una espinita y ser quien la molestara "Kashiwagi Yuki, no sabía que tenías ese tipo de gustos me hubieras dicho antes conozco un par de idols, Mamá ha trabajado con ellas varias veces, te puedo conseguir el número si quieres estoy se-"

"Por favor cállate si no quieres que se sepa que hasta cuarto año creías en la leyenda de Hanako y le tenías tanto miedo que no podías ir al baño en la escuela a menos que te acompañara la profesora" Su boca se cerró inmediatamente como si hubiera presionado un botón mágico.

"Sabía que no debí haberte contado eso"

"Y yo que no era normal que a pesar de que lucías como si estuvieras a punto de orinarte en los pantalones no quisieras ir al baño" Ahora era el turno de Yuki de sonreír.

Los labios de Rena se sellaron, iba a dejar a Yuki ganar esta "¿Y bien?" Reanudo una vez más el tema principal, es decir el maravillado rostro en su amiga cada vez que cierta libero con rostro angelical estaba presente.

"Pues" El rostro de Yuki se sonrojo levemente, era la primera vez que Rena veía este tipo de reacción en ella, y debe admitir que es algo tierno "Creo que me gusta" Admitió con dificultad.

"No te creo" Sus palabras llenas de sarcasmo. Yuki le dedico una mirada que le advertía de que más de un secreto le guardaba "No diré nada te lo prometo" Aunque tampoco tenía la intención de hacerlo, pero definitivamente la molestara, de esa no se salva

"Es demasiado adorable, acaso no has visto como su nariz se arruga cuando ve que su plato trae más verduras que carne, además se ve demasiado linda cuando no es capaz de dejar de hablar de idols" Ojos soñadores y tono anhelante.

Rena tuvo que aguantar el deseo de hacer alguna broma y de querer vomitar, las dos cosas al mismo tiempo "¿Vas a pedirle una cita?" Como pudo mantuvo la seriedad.

"Lo he estado pensando" El lápiz se movía entre sus dedos con inquietud y su mirada delataba el nerviosismo de tan solo pensar en ello "Pero creo que le voy a dar más tiempo, ya sabes, a conocernos mejor"

Rena sonrió viendo que Yuki parecía tenerlo todo bajo control "De acuerdo, si necesitas hablar de ello, ya sabes que puedes contar conmigo" Porque a pesar de que disfrutaba molestarla, y que no podía evitar sentirse asqueada ante lo cursi que era Yuki, seguía siendo su mejor amiga y le deseaba toda la felicidad posible "Pero no cuentes conmigo para hacer un análisis más"

"Tienes la capacidad de concentración de una niña de diez años"

"Cállate" Golpeo el hombro de Yuki mientras reía. Desde su periferia, vio que la pantalla de su celular se iluminaba, en cuanto leyó el mensaje de texto, su sonrisa desapareció y en su lugar su entrecejo de curvo

"¿Sucedió algo?"

"Jurina respondió mi mensaje"

Rena leyó una vez más el texto, ignorando en esta ocasión la imagen de perfil de Jurina, que era una imagen diferente del mismo gato blanco, la imagen cambiaba constantemente pero siempre tenía al mismo protagonista, era como una perfecta modelo.

"Dice que no cree que podamos hacer el trabajo hoy, tiene practica de Voleibol"

Hubo silencio entre ambas, dado que Yuki esperaba que Rena dijera algo más, su reacción había sido más de lo que ameritaba eso "No se puede evitar, pueden dividirse los puntos si es necesario, no creo que Jurina te deje tirada con el trabajo"

"Definitivamente me está evitando" Concluyó después de dejar de ver el mensaje, no había otra respuesta, no cuando la práctica de Voleibol estaba por encima de algún compromiso académico – que casualmente incluye tener que verse, y estar solas, cara a cara. Simplemente no era propio de Jurina, algo lo tenía que estar provocando.

Yuki tenía esta mirada que le decía te lo dije "Por si te sirve de algo, Mayuyu me invitó al entrenamiento de hoy" Rena sabía que le estaba queriendo decir, esa sonrisa maliciosa siempre le habla fuerte y claro, y ella siempre escucha.

"Creo que tengo ganas de acompañarte" Después de todo, no hay nada en lo que sea mejor que buscar atención.

Matsui Rena Clase XXXX

12:41pm Tengo entrenamiento de Voleibol, no podemos reunirnos hoy.

Jurina

12:44pm No te preocupes, te puedo esperar hasta que acabe el entrenamiento ;)

Matsui Rena Clase XXX

12:45pm Okay.


Rena observo a su alrededor para asegurarse de que estaban en el lugar correcto, ni ella ni Yuki son conocidas por tener un buen sentido de orientación. El letrero que ponía en grandes letras Coliseo 3 Voleibol, les dijo que desde aquella vez que terminaron en un extraño bar con gente vestida en extravagantes trajes de látex viéndolas de manera no muy agradable, habían aprendido a por lo menos seguir flechas. Pero para empezar, ¿por qué es su universidad tan ridículamente gigante?, tanto como para que cada deporte tuviera su coliseo de prácticas aparte del principal que es donde se juegan los partidos. Y por otro lado, ¿desde cuándo se volvió alguien que iba a coliseos? cuando claramente el deporte y ella no van de la mano. Ah claro, desde que hizo una estúpida apuesta.

"¿Cuánto dijiste que tardaba el entrenamiento?"

"Según Mayuyu, dos horas"

Más tiempo del que se imaginó, pero ya lo había comenzado todo, y definitivamente tenía la intención de llegar hasta el final de esta apuesta, así que sin dudar camino hacia las puertas.

Podía escuchar el sonido del balón siendo golpeado con fuerza incluso desde antes de entrar, ahora que no estaban todas las voces que llenaron el coliseo durante el partido, el eco del impacto en la goma era incluso más estruendoso, y desde la entre abierta puerta, se veían los balones cruzar a gran velocidad.

Una vez dentro, Rena pudo distinguir varios rostros, desde el diligente y rígido de la capitana Sayaka, hasta el amable y tal vez demasiado amigable de Sae – quien recordó estaba evitando por cierta salida que tenían pendiente. También pudo reconocer a Okada Nana, quien ahora sabía era una de las chicas con las que Jurina parecía llevarse bien en la fiesta.

Y hablando del demonio, Jurina estaba en la línea de saques, una canasta de balones a su lado y uno de estos ya atrapado en su mano izquierda. Conocía esa mirada, ya la había visto antes, intensa y penetrante, la misma que tenía durante el partido. La mano de Jurina que sostenía el balón lo lanzó hacia arriba, mientras que su cuerpo se inclinaba levemente en su recorrido a la línea de fondo, su brazos se mecían a sus costados y sus rodillas la impulsaban justo antes de la línea, la palma de su mano derecha golpeaba el balón en el aire, el fuerte impacto mandaba el balón a una gran velocidad, pero solo para ser detenido por la malla, al igual que durante el partido, pero en esta ocasión la frustración en Jurina hizo que lanzara su cabeza hacia atrás diciendo probablemente una maldición, regresando después a tomar de nuevo otro balón.

"Yukirin" Su cuello giro hacia donde venía la voz.

"¿Yukirin?" No pudo evitar que su sorpresa saliera al escuchar el sobrenombre, pero pronto recibió un golpe en el costado que la calló de inmediato.

Mayu estaba corriendo hacia ellas, su cola de caballo meciéndose, ojos brillando y su amplia sonrisa las saludaba desde antes de llegar, su rostro tan iluminado como siempre, luciendo como un adorable Golden Retriever. Rena podía entender porque Yuki se había flechado tan rápido.

"Rena-chan también viniste"

"Voy a esperar por Jurina, tenemos que hacer un trabajo"

El rostro de Mayu se giró hacia donde estaba Jurina, una mirada un tanto agotada en sus ojos una vez se posaron sobre ella "Así que vas a esperar a la personificación de la terquedad" Definitivamente había cierta molestia en aquellas palabras.

"¿Sucedió algo?" Rena río secamente un poco para aligerar la repentina tensión.

"Ah no es nada" Mayu regreso a su sonriente ser una vez se dio cuenta de la extraña mirada de Yuki y Rena "Es tan solo que Jurina insiste en hacer un saque en salto, pero no sé qué pase primero, si lo logre o termine acabando con su hombro"

"¿Por qué simplemente no hace uno normal?" Entró Yuki en la conversación, y Rena tuvo que agradecer mentalmente, porque realmente no entendía mucho de que estaban hablando.

"Algo de si vas a hacer algo tienes que hacerlo bien" Se notaba por el agotamiento al hablar, que varias veces había tenido esa conversación con Jurina "No hay quien la haga cambiar de parecer"

Un fuerte silbato que hizo eco en todo el Coliseo interrumpió la conversación "Ese es mi llamado" Dijo Mayu, las demás jugadoras comenzaban a reunirse alrededor de la figura de una mujer – probablemente la entrenadora – en el centro de la cancha "Pueden sentarse allí" Apunto hacia una zona algo apartada con unas bancas, y después de una última sonrisa, se dirigió al mismo lugar que las demás.

"¿Acaso no es demasiado bella?" Yuki dijo entre una pequeña risilla mientras veía ir a Mayu.

"Si si lo que tú digas" Mientras tanto, sus ojos regresaron a Jurina, encontrándose con que esta ya tenía sus ojos sobre ella, encuentro que tan solo duro un instante. Aun así, sonrió para sí misma porque definitivamente algo había cambiado, por lo menos, ahora tenía sus miradas.


Exactamente una hora y treinta y cuatro minutos habían pasado, Rena estaba pendiente de cada segundo transcurrido, ya quería salir de allí. Por muy entretenido que hubiera sido el partido al que atendió, los entrenamientos eran definitivamente otra historia. Ya estaba cansada de ver hacerlas lo mismo una y otra vez, sabía aquel discurso sobre que la práctica hace la perfección y todo eso, pero a ella solo le interesaba la parte de la perfección no el proceso, eso la aburría bastante.

Y si eso no fuera suficiente, había tenido que aguantarse a su amiga y sus constantes ataques de pánico cada vez que Mayu hacía algo. Rena la amaba, realmente lo hacía, pero si volvía a escuchar una vez más la palabra linda o adorable salir de su exagerada boca, no dudaría en coserle los labios.

Por lo menos Mayu había ido hacia ellas una vez la entrenadora declaro los últimos treinta minutos como entrenamiento libre. La mayoría había optado por jugar un partido, pero la libero prefirió ir donde Yuki a endulzarle el oído, probablemente. Rena prefirió no escuchar la conversación por obvias razones.

Lo que la había dejado en su situación actual, nada más que observando ya sea su celular en busca de cualquier cosa que la entretuviera, o a Jurina hacer un saque tras otro. Realmente era demasiado testaruda, pero no va a mentir, su rostro de satisfacción cada vez que dentro de diez saques lograba hacer uno exitoso era un poco lindo. Pero solo un poco.

Aún quedaban más de veinte minutos para que la práctica acabara, y Jurina no parecía tener la intensión de detenerse ni un minuto antes.

"¿Aburrida?" En algún momento Sae había llegado a su lado, su respiración estaba agitada y algunas gotas de sudor recorrían su rostro.

"¿Se nota tanto?"

"Un poco" Río la jugadora despreocupadamente "No falta mucho para que acabe, aguanta un poco más" Sus últimas palabras cargadas de dramatismo, realmente era fácil hablar con ella.

"Me esforzaré" Rena le siguió el juego hasta terminar la escena "¿No tendrías que estar jugando?" Hasta hace un par de minutos Sae estaba en la cancha, golpeando una bola tras otra que la colocadora le ponía – Yuki le había explicado todas las posiciones.

"Me gustaría, pero Naachan ha recibido mis últimos seis remates y mi orgullo no soportaría uno más, así que mejor lo dejo por hoy" Okada Nana, la segunda libero y quien ha estado reemplazando a Mayu desde su ausencia por lesión – lo que le recuerda que aún no sabe de qué se trata.

Hubo silencio, uno que amenazaba los pensamientos de Rena y aquella salida pendiente que tiene con Sae. No es como que no le agrade la chica de cabello corto, es todo lo contrario, pasar tiempo con ella debe ser de lo más divertido, pero Rena no la ve en ese sentido, y no quería darle cuerda a unas posibles esperanzas de Sae.

Un gruñido de exasperación que alerto incluso a Mayu y Yuki fue lo que le puso fin a la tranquilidad, y no era nadie más que Jurina quejándose por un intento fallido, otro más. Rena se quedó impresionada por un instante, al igual que la otras tres personas, ver a Jurina tan exaltada no era algo de todos los días.

"Rena-chan" Mayu se inclinó hacia ella apoyándose en una de las sillas que las separaba, llamando con una suave voz. "¿No tienes ganas de intentar jugar?" Malicia y un poco de intranquilidad, eso era lo que cubría tanto las palabras como el rostro de la más bajita.

"¿Qué se te pasa por esa mente tuya?" Nada bueno salía cada vez que Mayu le daba aquella mirada, y probablemente tenía algo que ver con Jurina.

"Ve a decirle a Jurina que te enseñe un poco"

Una carcajada resonó a su lado, a Sae le había hecho bastante gracia "Siempre tienes las mejores ideas Mayu-chan"

"Esa definitivamente no es buena idea" Se negó de inmediato "Más fácil recibo un par de insultos antes de lograr que me quiera enseñar" Apuntó lo que se supone debería ser lo más lógico, debería.

"Te voy a decir algo que aprendí de Jurina no hace mucho" Habló Sae una vez su risa se calmó, y por como la sonrisa de Mayu se estiro aún más, seguramente ella ya sabía de qué se trataba "En realidad ella no es capaz de decir que no" Su ceja se alzó incrédula "Tan solo tienes que presionarla un poco y ya verás cómo termina cediendo"

"Vamos a ver" Intentó calmar un poco todos sus pensamientos, no podía ser que ella fuera la única que viera como esto, no era una buena idea "Digamos que hipotéticamente están en lo cierto y Jurina dice que sí, si se lo pidiera, para empezar ¿Por qué haría yo eso?" Había demasiados problemas.

"Ya sabes, para intentar que no acabe con su hombro y con lo poco que queda de su paciencia" Respondió Mayu "Además no querrás tener que hacer un trabajo con Jurina cuando esta de mal humor" Como si no estuviera de mal humor siempre "A mí no me escuchará, créeme que ya lo he intentado mucho"

"La última vez que le aconseje que se detuviera, me obligo a ayudarla con sus recepciones, cuando terminamos la palma de mi mano se sentía gracioso, estaba completamente entumecida"

Las miradas regresaron a ella, realmente la hacían ver como si fuera la última esperanza. Yuki riendo tras de Mayu tampoco ayudaba mucho, y puede que estuviera completamente equivocada con las intenciones de Sae (Puede que incluso ella hubiera olvidado la supuesta salida que tienen pendientes), ahora se siente presionada, y como una idiota.

La idea era tonta, de pies a cabeza; pero era cierto que la fricción por la que debía estar pasando el hombro de Jurina iba a acabar con sus intentos antes de que tan siquiera pudiera dominar el saque. Tampoco quería tener que lidiar con ella quejándose de dolor cuando estuvieran haciendo el trabajo que por sí solo ya era tortuoso. Definitivamente no estaba preocupada. Eso no tenía nada que ver en sus próximas acciones.

"Solo tengo que ir e intentarlo una vez ¿verdad?" Les dijo a los tres pares de miradas que esperaban una respuesta. Triunfo se plasmó en sus ojos.

Se levantó de su silla y salió de la zona, pasos perezosos y dudosos. Giró a dar una última mirada a sus amigas, quienes le mostraron los pulgares arriba y gestos de estarla apoyando, pero claramente estaban aguantando la risa. Tendría que conseguir mejores amigas.

Fijo su objetivo y camino con la mirada en alto. Seguridad, seguridad, seguridad, se repetía con cada paso. Pero estar frente a Jurina siempre la volvía débil de cierta manera, no había nada que realmente la preparara, ya lo sabía, y no le gustaban los nervios que sentía, pero tampoco podía detenerse. Nunca podía cuando se trataba de Jurina.

"Jurina" Su voz se alzó con la falsa confianza que había estado acumulando.

Sabía que era una mala idea. Jurina lucía totalmente enfadada, y no era su típica cara de por favor no me hables¸ sino que había una seria irritación desde la manera en que se paraba, hasta la fuerza con la que sostenía el balón. Por otra parte, debajo de sus ojos había unas profundas ojeras, lo que hacía que su intensa mirada se viera incluso más intimidante. De pies a cabeza se notaba un agotamiento que no creía que se debiera del todo al entrenamiento.

"Te ves terrible" No pudo detener sus pensamientos de llegar a sus palabras.

"No me tienes que halagar tanto" Giró sus ojos fastidiada y su nariz se arrugaba, estaba molesta "¿Qué quieres? Estoy ocupada" Seco el sudor que estaba en su frente. La camisa ligeramente holgada de entrenamiento le permitía una vista perfecta de sus clavículas, y eso no ayudaba en nada a su misión.

Aquí va "Quiero que me enseñes un poco de Voleibol"

Jurina giró su rostro, incrédula, por lo menos ella también podía ver lo ridícula que era la idea "¿Por qué debería?" Ella misma se preguntaba lo mismo, pero ya estaba allí.

"Se ve divertido" Jurina seguía viéndola sin decir nada, intentando descifrar cuales eran sus verdaderas intenciones, porque claramente no le comparaba la idea de que ahora le gustaba el Voleibol.

"Dile a alguien más ahora no puedo" Justo lo que esperaba.

Ahora venía la parte interesante "Vamos Jurina, no será por mucho tiempo" Se quejó con todas las energías de niña malcriada que alguna vez fue – y que sigue siendo un poco. Pero sin llegar al puchero, aún le quedaba algo de dignidad por proteger "No conozco muy bien a nadie más"

"Yo veo que Mayu y Sae están muy desocupadas a ellas las conoces muy bien" Touché "Además parece que te llevas muy bien con Sae, estoy segura de que te enseñara"

"No sé qué tan siega estas pero claramente Mayu está muy ocupada coqueteando con Yuki" Jurina era idiota, que sus ojos se hubieran abierto tanto ante algo tan obvio era ridículo, ¿de verdad no había notado las sonrisas que se dedicaban como si estuvieran en alguna película de Disney? "Además yo quiero que seas tú quien me enseñe"

Los ojos de Jurina se entre cerraron mientras giraba el balón entre sus manos, ¿de verdad estaba considerándolo? Y si era así, fue mucho más fácil de lo que creyó "¿Cuánto falta para que acabe el entrenamiento?"

"Como veinte minutos" Un suave hmmm continuo el escrutinio que los ojos de Jurina estaban haciendo estaban haciendo sobre su figura "Por favor" Dijo como último recurso.

Finalmente, si rostro se relajó junto con un suspiro "Está bien, pero solo quince minutos"

Su mandíbula casi cae al piso. ¿De verdad había sido así de fácil?

La respuesta era si, aunque después de diez minutos hubiera preferido haber sido rechazada y así poder regresar a su aburrido asiento, por lo menos allí no sentía como sus brazos podrían caerse en cualquier momento, y, a Jurina regañándola.

"No entiendo cómo puedes ser tan mala" Se quejó Jurina después de otro intento fallido de Rena intentado golpear el balón "Solo tienes que hacer esto mira" Repitió una vez más la posición correcta, inclinando sus rodillas para bajar su centro, y golpeando el balón con sus antebrazos a medida que retomaba una posición erguida.

"Es justamente eso lo que estoy haciendo" Rena se defendió, ambas comenzando a perder la paciencia.

Jurina le había enseñado lo más básico, empezando por diferenciar los golpes, el de dedos y el de antebrazo. Hasta ahí todo muy fácil, el problema vino cuando hubo que poner sobre la practica la teoría. Jurina le lanzaba los balones tan lentos y bajos como era posible, y Rena repetía lo que le había dicho, pero si por alguna casualidad lograba alinear todos los factores que tenía que coordinar y golpear el endemoniado balón, Jurina se quejaba por su mala postura.

"No estas inclinándote lo suficiente, tu postura es terrible"

Rena trago profundo, intentando calmar la necesidad de lanzarle un par de insultos a Jurina en vez de un balón "¿Así?" Repitió la postura junto con el movimiento.

El rostro de Jurina se puso rígido mientras observaba su postura, sus labios se sellaron formando una perfecta línea recta, Rena casi que podía sentir la irritación sulfurando, al igual que todos sus esfuerzos por mantener la calma

"Mejor te lo muestro"

En el segundo siguiente Jurina estaba a su lado, manos guiando su cuerpo a la posición correcta. Y he aquí uno de sus problemas, porque había llegado a la conclusión de que tener a Jurina dentro de su espacio personal tenía efectos indeseados en ella, y mucho más cuando la estaba tocando. Era difícil intentar memorizar una posición para golpear un balón, cuando su mente solo podía recordar cálidas manos y un fuerte agarre en piernas en una noche fría.

"Así está perfecto, quédate quieta" Jurina termino de ajustar su cuerpo en la posición correcta, corriendo después hacia un balón "Voy a lanzarlo, golpea fuerte y recuerda elevar tu cintura cuando lo hagas" Asintió ante las direcciones "Ah, y recuerda no cerrar los ojos" Eran muchas cosas a la vez, le estaba pidiendo mucho.

Jurina le arrojo el balón, lento y suave. Rena lo vio venir, preparo a sus pobres antebrazos que habían estado recibiendo los golpes, y justo como se esperaba, sus ojos se cerraron antes del impacto, lo único que se elevó al hacerlo fueron sus brazos (y al hacerlo a destiempo su puño fue el que golpeo el balón), mientras que su cuerpo lo hizo después. En conclusión, todo era un desastre.

Al menos puede decir que hizo algo bien, porque realmente golpeo tan fuerte como pudo. Escuchó un 'Uh' ahogado después de haber realizado su magnífico golpe, era un quejido, dudo por un instante en si de verdad quería abrir los ojos, pero al hacerlo, confirmo lo que había temido. Jurina sostenía sus brazos sobre su estómago, el balón que rodaba por frente a sus piernas era el cómplice del dolor que se le veía en el rostro, y Rena, la culpable.

Se quedó pasmada durante un segundo, manos en su boca al no poderlo creer, ¿de verdad había acabado de golpear a Jurina con un balón con todas sus fuerzas? Ahora sí que lo había arruinado, sabía que debió haberse quedado en su aburrido asiento.

Cuando finalmente reaccionó, no pudo hacer más que correr a Jurina y colocar una mano en su arqueada espalda "Dios Jurina ¿estás bien?" Podía sentir en como sus músculos se tensaban a su cuerpo intentando recuperar el aire.

"E-est- estoy b-bien" Incluso se le dificultaba un poco hablar.

"¿Quieres que te traiga una silla? Deberías sentarte" Realmente se sentía culpable. Jurina estaba a poco más de un metro cuando le lanzó el balón, así que debió haber recibido el golpe a quema ropa.

"Ya te dije" Comenzaba a poder respirar bien, pero teniendo que tomando grandes bocanadas de aire para poder hablar claro "Que estoy bien tan solo-" Logro reincorporarse nuevamente, aun así, Rena mantuvo su mano sobre su espalda, haciendo suaves movimientos "No vuelvas a querer jugar Voleibol, o ningún deporte que requiera que golpees algún balón"

"No te preocupes no tengo la intención de hacerlo" Una sonrisa en sus labios, por lo menos no parecía estar molesta con ella.

"Dejemos hasta aquí" A pesar de que ya podía hablar con más facilidad, la mano que seguía sobre su estómago delataba que aún seguía sintiendo un poco de dolor.

Rena estaba completamente de acuerdo, asintiendo inmediatamente.

"Intentare no tardar tanto" Jurina tomo el camino hacia los vestidores, Rena observándola hasta que quedo fuera de su vista.

Giro sobre sus talones, aun sintiéndose un poco mal por lo sucedido. Con lo primero que se encontraron sus ojos, fue con la vista de Yuki y Mayu secando un par de lágrimas, sosteniendo sus barrigas y con sus rostros un poco rojos. Había estado muy concentrada en Jurina como para notar las carcajadas de sus amigas.

"Qué manera tan original de hacer que caiga por tus encantos" Dijo Yuki, haciendo que Mayu y Sae volvieran a reír.

"Las odio"