Una actualización más corta de lo normal, pero prefiero publicar el capitulo de una vez que a tardar unas cuantas semanas más. Espero les guste :)


CAPITULO 9

Se escucharon tres golpecitos en la puerta, y después los pasos de Yuki corriendo desde su habitación.

Después de vente minutos de ver a su amiga decidir entre dos shorts de color coral u otro de color salmón (para Rena se veían iguales realmente), su paciencia terminó de agotarse y prefirió ir a la sala y jugar unas cuantas partidas de Mario Kart.

Su mirada se dirigió a la puerta, viendo como Yuki se detenía de golpe a tomar un poco de aire, organizar su cabello y revisar con la cámara de su celular que su maquillaje estuviera perfecto, antes de tomar el picaporte.

Se había estado prometiendo que no iba a darle mucha importancia a los pensamientos de los que no se ha podido deshacer. Y qué si Jurina lucía adorable cuando no tenía su ceño fruncido y estaba somnolienta, o que creyó haber visto lo que parecía un pequeño hoyuelo cuando le sonrió y ahora solo podía soñar con lo encantadora que debe verse cuando ríe, o que se ha imaginado lo bien que debe sentirse estar entre sus brazos y ser envuelta en su calor, y que cuando estaba bajo una fina capa de sudor y con la respiración agitada se veía endemoniadamente atractiva; lo único que importaba en ese momento, era hacer algo en cuanto a su chofer, ya podía volver a ensoñar sobre Jurina en otro momento.

"Mayuyu"

"Yukirin"

Escuchó la voz de Yuki y Mayu, un tono más agudo de lo normal. Para este punto era bastante obvio que ambas se gustaban, así que solo era cuestión de tiempo que alguna de las dos tomara el coraje necesario para confesarse y ya estarían celebrando la nueva pareja.

"Jurina-chan no te quedes parada ahí pasa"

¿Desde cuándo Yuki se había vuelto tan amiga de Jurina? En realidad, se ha dado cuenta que incluso y con su desdén, mucha más gente de la que creía es bastante amigable con la más joven, empezando por el grupo de Voleibol, sus cortantes miradas se vuelven de juguete cuando están dirigidas a las jugadoras, así que, ¿por qué seguía sintiendo un gran espacio entre ella y Jurina?

Su cuello se estiro, pudiendo ver finalmente la cabeza de Jurina entrar por la puerta tras Mayu. Llevaba lentes, joggers y un holgado suéter, fácilmente se podría pensar que acababa de salir de la cama… y se veía ridículamente bien.

Mayu le dedico una gran sonrisa en cuanto sus miradas se cruzaron, haciendo que se sintiera contagiada por el brillo que desprendía la más bajita.

"Rena-chaaan, siento que no te he visto por años"

"Solo ha pasado poco más de una semana desde la última vez que nos vimos" Rio mientras le devolvía el abrazo a Mayu que se había casi que lanzado a sus brazos.

"Odio la semana de parciales" Se quejó Mayu "Tenemos que salir algún día, tu y yo"

"No puedo esperar" Aunque no sabía si iba a lograr seguirle el paso a Mayu, por lo que ha escuchado, a veces puede ser muy… inquieta.

"Es una promesa entonces. Iré a ayudar a Yuki con las palomitas, me dijo que las quería hacer caseras y algo me dice que no debo confiar mucho en sus habilidades en la cocina"

"Definitivamente no la puedes dejar sola con una estufa al lado" Dijo con una expresión alarmada.

A su mente regresaban imágenes de un muy fallido intento de hacer pizza. El uso del horno quedó prohibido para Yuki, y desde entonces sigue preguntándose cómo es que por la mente de alguien puede pasar la idea de pelar un huevo, estando completamente crudo.

Mayu no quiso perder más tiempo y corrió hacia la dirección que había tomado Yuki.

Y ahora solo eran ella y Jurina.

La más joven seguía parada en la mitad de la sala, su mirada divagando por toda la habitación, era fácil leer que le estaban molestando las cosas que estaban mal puestas, y no pudo evitar reír para ella misma. Mayu ya les había advertido que Jurina tiene un pequeño – gran – gusto por el orden y la limpieza, aunque no es nada extremo, si la fastidia de inmediato.

Así que Yuki y ella decidieron hacer lo más obvio en esa situación, y desordenaron a propósito un par de cosas.

"¿Acaso olvidaste cómo funciona el sentarse?" Habló después de un momento de ver a Jurina parada en la mitad de la sala juzgando con su mirada sus alrededores.

La mirada de Jurina cayó sobre ella por primera vez esa noche.

"Hola"

Trago profundo, era más fácil cuando solamente le asentía la cabeza y regresaba sus ojos a otro lugar, cómo se supone que actúe cuando tiene que enfrentar esa intensa mirada.

"Hola"

Y un silencio.

Incómodo.

Rena seguía sentada en el sillón, a pesar de que había trazado su plan, no encontraba las palabras. Jurina no la alejaba, pero ella tampoco sabía cómo continuar, y la verdad no sabe cuál de las dos cosas es peor.

Jurina volvió a observar a su alrededor, probablemente buscando un asiento, haciendo que la tensión en el aire aumentara incluso más, porque solo había dos sillones en los que cabían dos personas en cada uno, y era obvio que Yuki y Mayu iban a sentarse juntas en uno, así que el único lugar que restaba era al lado de Rena.

Si la situación fuese diferente no debería ser tan incómodo, pero solo están ellas dos en la habitación, con nada más que el sonido del menú principal de Mario Kart de fondo. Sabía que tuvo que haberle insistido a Yuki que comprara más muebles cuando decido mudarse a un apartamento ella sola.

"¿A dónde fue Mayu?" Finalmente, los pies de Jurina se movieron.

Al verla acercarse las neuronas de Rena volvieron a funcionar.

"Fue a la cocina a ayudar a Yuki con las palomitas" La ruidosa risa de ambas se escuchó desde la otra habitación junto con un estruendo "Espero que no te gusten mucho, no creo que vayan a ser muy comestibles"

Jurina se sentó a su lado con cierta cautela "La verdad solamente vine por las palomitas así que tal vez debería irme"

Y ahí estaba de nuevo, ese ligero tono sarcástico camuflado en una monotonía, pero que poco a poco Rena comenzaba a ser capaz de diferenciar junto con sus otros los matices, y la incomodidad empezaba a disiparse.

"O podrías salvar la noche y pedir algún domicilio"

"Tenemos unos partidos pre clasificatorios para el torneo inter universidades, y hay una regla de no comer más de la grasa necesaria durante una semana antes, es más como un agüero, pero siempre terminan obligándome a seguirla, Mayu definitivamente me delataría"

A partir de ese momento la conversación giró alrededor del Voleibol y los próximos partidos, también sobre los raros agüeros que en algún momento Rena creyó como si fueran una religión, porque siempre ha sido un poco fácil de sugestionar, y puede jurar que Jurina parecía como si estuviera a punto de reírse a carcajadas cuando le estaba contando de la vez que lloro toda la noche por haber pisado la unión de un tatami cuando tenía diez años.

También se enteró que Jurina tenía su celular "confiscado", pues cada vez que acaba la semana de exámenes, siempre sale con Mayu (Y a veces con otras personas) a algún lugar, bajo la condición de que Jurina no puede usar su celular, y siendo Rena testigo de que el celular de la más joven está constantemente recibiendo notificaciones, pudo entender las razones de la condición. Aun así, aprovecho para hacer más bromas de Jurina siendo la ocupada madre que saca tiempo para su hija.

Al final, una cosa llevo a la otra, y terminaron jugando Mario Kart.

"No quiero volver a jugar contigo eres una tramposa"

Mayu y Yuki entraron a la habitación, encontrándose con una Jurina luciendo completamente satisfecha, y a una aparente molesta Rena apuntando a la pantalla del televisor.

"Eres una mala perdedora Matsui"

A pesar de que se supone que estaba enojada, la sonrisa de Rena crecía en su rastro y al parecer ni siquiera ella misma se daba cuenta de esto.

"Se llama estrategia Rena"

"Guardaste un caparazón azul toda la partida y lo tiraste justo cuando estaba a punto de ganar, eres una cobarde"

"Pues esta cobarde te acaba de ganar"

"Mayu dile a tu madre que es una tramposa"

"Yuki dile a tú irritante mejor amiga que tiene que aprender a perder"

Les tomo más de un segundo poder reaccionar, de todo se imaginaron menos que no regresarían al silencio en el que habían dejado a las dos Matsui, pero pronto las sonrisas llegaron a sus rostros, la noche iba a ser más divertida de lo que se esperaban.


Bostezó por enésima vez, la película ya debía ir por poco más de la mitad, pero hace mucho que Rena había dejado de prestarle atención. Nunca ha sido fan de ver películas, su atención siempre termina desviándose a cualquier otra cosa antes de que la trama la pueda atrapar, y las películas de terror en especial son las que menos le gustan, son demasiado repetitivas y predecibles como para poderla entretener.

Pero Yuki las amaba, y por como los ojos de Mayu se resistían a parpadear se podía deducir que a ella también le gustaban.

Lo que realmente no se esperó en lo absoluto, fueron los pequeños brincos que daba el cuerpo sentado a su lado.

El espacio que había entre ella y Jurina se había ido reduciendo poco a poco con cada aparición de cualquier sombra extraña en la pantalla, tanto que Rena ya podía sentir como el cuerpo de Jurina se tensaba con los jump scares.

Nunca hubiera adivinado que Jurina era una miedosa, porque para empezar, la película era bastante ridícula, sus efectos especiales parecían hechos por cualquier aficionado y la historia era predecible hasta la medula, pero aun así, la chica a su lado tragaba profundo y sostenía la respiración cuando la protagonista sentía que había algo tras de ella y aquella musiquita que se supone debía aumentar el suspenso resonaba.

Quería molestarla, burlarse un poco de ella, pero se veía adorable y eso no ayudaba a sus planes. Su pecho se llenaba de una cálida sensación, sensación que se expandía hasta la punta de sus dedos y le curvaba los labios sin importar cuanto se resistiera.

La protagonista corría huyendo de lo que Rena supone era el guardián demonio de un mundo de los sueños o cualquier dimensión extraña – se entretuvo con su celular cuando lo estaban explicando.

Jurina se removía en su asiento, y la sensación hormigueante que le recorría la piel aumentaba.

El demonio atrapaba la pierna de la chica, produciendo un sonido de huesos fracturándose, y los gritos de la protagonista eran ensordecedores mientras que la deforme sonrisa del demonio le llegaba a las orejas.

El hombro de Jurina ya rozaba con el suyo, y la atención de Rena solo se podía concentrar en su perfil y en como las diferentes luces del televisor jugaban con sus facciones, y la sensación comenzaba a volverse insoportable, era como si la estuviera obligando a hacer algo, algo que llego cuando Jurina cerró los ojos con fuerza cuando más demonios comenzaron a rodear el cuerpo de la protagonista.

Recostó su cabeza sobre los tensos hombros de Jurina, notando como su cuerpo dio un pequeño respingo ante la repentina acción. Sintió como su rostro se calentaba cuando Jurina giro su rostro hacia ella. Fue incapaz de devolverle la mirada incluso si la sentía tan cerca, tan solo se quedó estática mirando al televisor y esperando que la otra Matsui no la alejara.

Trago profundo, sentía a su corazón palpitar con fuerza.

La protagonista lograba liberarse del agarre del demonio, siendo ayudada por la figura de una niña. Mayu y Yuki aplaudían ante la aparición del personaje, exactamente cuánto tiempo se distrajo con su celular.

La atención de Jurina regreso a la película, y el aire dejo sus pulmones en alivio.

No sabía que estaba haciendo, su impulsividad había tomado el control por un segundo, tal vez debería alejarse. Pero eso haría las cosas aún más incómodas, además, quería seguir allí, cerca de Jurina. Pero y sí solo la había molestado más–

Justo cuando estaba arrepintiéndose de sus decisiones, Jurina volvió a moverse un poco, pero en esta ocasión para mover su brazo izquierdo, rodeando su cuerpo, reposándose en su cintura y acercándola aún más a su cuerpo.

En esta ocasión no pudo evitar levantar su mirada, pero Jurina continúo con la suya en la película.

Su corazón martillaba dentro de su pecho, y sabía que sus mejillas debían estar tomando color. El abrazo de Jurina era justo como se lo había imaginado, envolvente, gentil y cálido; pero lo que no se había imaginado era lo bien que su cuerpo encajaba dentro de sus brazos, lo embriagante que podía ser su esencia cítrica, tanto que se sentía tentada a probar un poco más su suerte y acariciar con su nariz la piel de su cuello.

Pero por sobre todo, le gustaba lo segura que se sentía estando a su lado, y al final, le fue imposible volver a concentrarse en la película.


Yuki despedía a Mayu con un largo, largo abrazo; se estaba tomando su tiempo diciéndole algo en voz baja. Jurina ya debía estar en el auto maldiciendo todo lo que estaban tardando ella y Mayu en bajar, arrepintiéndose de haberse ofrecido a llevarlas a ambas.

"Te escribiré en cuanto llegue"

Los ojos de Mayu llenos de pesar por tener que partir, y las manos de ambas se mantenían unidas hasta que la distancia no lo permitió más. Era una linda escena, y Rena esperaba que las cosas se dieran pronto entre ellas, en su opinión, le estaban dando demasiadas vueltas al asunto sin necesidad.

"Te veo mañana" Pero por otra parte, Rena no tenía ganas de una despedida dramática.

"¿Se lo dijiste a Jurina?" Yuki la tomo del brazo antes de que pudiera salir por la puerta, su mirada era tan intensa que hacía parecer el asunto más serio de lo que era "Ya sabes que" Rena rio ante el abrumante misterio que le estaba poniendo su amiga al tema.

"No, no lo hice" Le respondió cuando la expresión de Yuki comenzaba a ponerse molesta "No encontré la ocasión"

Había fallado totalmente en tan siquiera insinuarle a Jurina que fuera su conductora. Después de que vieron todo el resto de la película abrazadas, no fue capaz dirigirle la mirada, y podía ver que Jurina también se sentía de la misma manera.

No se arrepentía de nada, era todo lo contrario, una vez finalizo la película y sus cuerpos se separaron tan rápido como un rayo cuando Yuki y Mayu giraron sus rostros hacia ellas, sintió el deseo de volver a ella, de volver esos momentos cosa de todos los días, de saber que tenía unos brazos a los que volver.

Simplemente fue incapaz de volver a hablarle sin sentir que se le iba a salir el corazón.

"Claro, estabas muy ocupada coqueteando con ella como para acordarte de eso, lo entiendo" Y ahora era una mirada pícara en el rostro de su mejor amiga "Y se suponía que hoy era mi cita" La sonrisa burlona de Yuki se añadió a su rostro junto con sus cejas que subían y bajaban.

"¿De qué estás hablando?" Fingió una risa y un rostro despreocupado, pero sabía que se le notaba el nerviosismo a leguas. No las habían visto ¿o sí?

Yuki se cruzó de brazos y se apoyó en su pierna izquierda, juzgándola con la mirada porque definitivamente si las habían visto "Estabas tan acurrucada con Jurina que me dio envidia, se suponía que Mayu y yo debíamos ser quienes estuvieran abrazadas toda la película"

Se apresuró a taparle la ruidosa boca a su amiga "Tan solo fue la mitad de la película"

El claxon del auto de Jurina interrumpió lo que Yuki iba a decir

"Ya hablaremos luego" Se apresuró a salir, no quería aguantarse a Jurina quejándose por tardar más y no estaba en condiciones de enfrentar un interrogatorio de Yuki, o cualquier pregunta que tuviera que ver con Jurina realmente.

"Solo para que lo sepas, la casa de Mayu es más cerca que la tuya" Dijo Yuki a su espalda mientras se iba.

Así que iba a tener más tiempo con Jurina a solas.


"No puedo creer que hayan arruinado el final de esa manera" Se quejaba Mayu desde el asiento trasero "De un segundo al otro la protagonista ya tenía las habilidades de exorcizar hasta al mismísimo lucifer, ridículo"

Rena solo podía intentar reír y asentir ante la crítica de Mayu, porque la verdad era que a pesar de que había estado allí frente al televisor, no podía decir que se había visto la película. Mientras Mayu seguía protestando sobre las decisiones del escritor, Jurina y ella compartían miradas cómplices de reojo dentro del auto, sus labios se curvaron al imaginar que por la mente de Jurina podía estar pasando lo mismo que por la de ella.

"Solo porque sea la protagonista no significa que pueda sacar poderes del bolsillo solo porque sí" Era increíble la cantidad de palabras que tenía Mayu "La próxima vez, deberíamos ver una comedia"

"La próxima vez debemos prohibirte escoger la película" Habló Jurina, haciendo que Mayu pusiera una expresión ofendida, con mano en el pecho y pestañeo dramático incluido.

"Las mejores películas que hemos visto las he escogido yo" Se defendió la más bajita asomando su cabeza por el centro de los dos asientos delanteros.

"Una película buena dentro de diez malas no te debería hacer sentir orgullosa, y ya te dije que te sientes bien" Jurina empujo la frente de Mayu hacia atrás haciendo que regresara a su asiento, Rena rio ante la familiaridad de la escena "La próxima vez yo escogeré la película"

"Me niego a ver tres horas de películas de súper héroes" Los brazos de Mayu se cruzaban "Rena-chan ayúdame"

"La verdad tengo que admitir que también me gustan los súper héroes" La cantidad de acción y escenas saturadas con efectos especiales y explosiones innecesarias, lograban mantener su interés durante toda la película.

"¿Por qué siempre me consigo amigas con los peores gustos?" Mayu negaba con la cabeza.

"Si si lo que tú digas, ya podrás quejarte otro día ya llegamos a tu casa"

Jurina detenía el auto justo antes de la entrada a la unidad, el mismo hombre robusto que Rena recordaba de la primera vez que fue a la casa de Mayu, se asomaba desde el pequeño puesto de control.

"No te preocupes Jurina te sigo queriendo, aunque tus gustos sean un asco" Mayu le lanzaba un beso que hizo que el ceño de la más joven se frunciera "Nos vemos Rena-chan, no olvides lo que prometimos" La más bajita agitaba su mano mientras salía del auto, y en cuestión de segundos, solo estaban ella y Jurina en el auto.

Por un momento solo estuvo concentrada en su celular, intentando junto con Yuki a través de mensaje de texto, pensar en las palabras correctas para preguntarle a Jurina que fuera su conductora, solo para llegar a la obvia conclusión de que simplemente debía decírselo y ya, la parte verdaderamente difícil era convencerla.

Guardo su celular y giro su rostro hacia Jurina, sus ojos concentrados en la carretera y su dedo índice golpeando suavemente el volante.

"Así que… eres una miedosa"

Los hombros de Jurina se encogieron inmediatamente y su rostro se contrajo por un segundo "¿De qué estás hablando?"

"No tengas el descaro de negarlo"

Se rio ante la expresión de Jurina, como si fuera una niña a la que acababan de atrapar con las manos en la masa, pero se negaba a aceptar su travesura a pesar de que se le veía la culpa en toda la cara.

"Y que si es así, es normal que mi cuerpo reaccione ante estímulos externos que aparecen de manera sorpresiva, el miedo le ha permitido a la humanidad sobrevivir ya que es un mecanismo que busca preservar el bien estar físico al ponernos alerta sobre posibles peligros"

"Eras demasiado nerd tan solo acepta que eres una miedosa" Su sonrisa crecía más, y podía ver que incluso los labios de Jurina querían curvarse "No dejabas de abrazarme fuerte cada vez que algo sucedía" Se atrevió a mencionar.

"No es como que tú no me abrazar fuerte de vuelta no pretendas salir inocente"

Se sentía bien, hablar con Jurina así se sentía bien, fastidiar con Jurina se sentía bien, reír con Jurina se sentía bien, verla sonriendo se sentía bien, porque justo como lo esperaba, unos hoyuelos decoraban su sonrisa; la misma persona que lograba intimidar con una mirada y que era vista como la más apática y arrogante de toda la universidad, también tenía la sonrisa más encantadora.

"Debo admitir que eres una almohada muy cómoda"

Comenzó a reconocer las casas y edificios, ya estaban cerca a su casa, y por mucho que le gustaría seguir con aquella conversación, tenía algo que hacer primero.

"Jurina"

La sonrisa de la que iba al volante se esfumo al escuchar su nombre con un tono serio, girando su rostro por un instante hacia Rena para después regresar la vista a la carretera y un pequeño hmm le decía a Rena tenía su atención.

"Por favor se mi conductora"

Un corto bufido en forma de risa y otra corta mirada de Jurina, pero Rena seguía con su semblante tan serio como su ansiedad se lo permitía.

"Tienes que estar bromeando" Dijo Jurina después de unos segundos en los que desvió su mirada hacia Rena repetidamente esperando por la continuación de algún chiste.

Pero Rena negó con su cabeza.

"Mi conductor renuncio, y por razones… algo personales, no puedo aceptar a otro conductor– y tampoco es una opción sacar mi pase de conducción ni lo menciones" Jurina cello sus labios de nuevo, escuchando con atención las palabras de Rena "He pensado en diferentes opciones, pero solo se me ocurre que tú seas mi conductora"

Jurina se mantenía en silencio, y los nervios de Rena crecían con cada segundo.

"Solo tienes que recogerme en la mañana, tu puedes decirme a qué horas, y traerme de vuelta una vez las clases acaben, esperare a que tus clases y entrenamientos acaben si es necesario" Añadió en un intento de persuadir (omitiendo sus viajes al centro comercial y a casa de Yuki ya podrían hablar de eso después)

El Jeep negro mate se detuvo, ya habían llegado a su casa, pero seguía sin obtener una respuesta. Tal vez lo había logrado, la última vez que logro convencer a Jurina de algo también se tomó su tiempo, pellizcando el puente de su nariz y cerrando los ojos con fuerza de la misma manera. Sus esperanzas crecían, Sae tenía toda la razón, Jurina no puede decir que –

"Claro que no voy a ser tu chofer Rena"