Nos acercamos
sábado, 1 de noviembre de 2003
– Bueno padrino ¿Cuáles son las noticias tan urgente que querías decirme? – estaba sentado en el sofá de doble plaza de mi sala, mientras que Severus se encontraba en el sillón individual con Scorpius en las piernas, el bebé le balbuceaba cosas mientras Severus solo respondía al zar intentando adivinar si le daba una buena respuesta.
– ¿De verdad Scorpius?... no puedo creer que tu padre haya dicho eso… es normal en él, no te preocupes… bueno yo no tengo juguetes… sí, estoy seguro que es por tu bien… recuerda ser un buen niño… pronto conocerás niños de tu edad o más grandes… si, todos querrán jugar contigo… tú serás único creeme – Yo solo me reía, Severus obviamente no me prestaba atención, en algún momento lo levanto en el aire, pero Scorpius ya babea mucho por los dientes que ya quieren salir.
Flashback
Scorpius y yo estábamos en el pequeño comedor, el en una silla alta y yo en una normal por supuesto, le daba de comer manzana amarilla, Potter decía que eran más suaves que las verdes o las rojas. La raspaba con una cuchara para hacer una especie de papilla, cuando metí la cuchara en su boca escuche un leve "tic" no le tome importancia pero cuando le volví a meter la cuchara antes de que llorara, porque el señorito se impacientaba si me tardaba entre bocado y bocado, volvió a sonar ese "tic" entonces deje a un lado la manzana y cuchara para revisar sus encías y en efecto se veían dos leves líneas blancas inferiores, me alegre tanto que lo tome en brazos y dimos vueltas.
– ¡Astoria! ¡Astoria! Ven rápido, ¡mira lo que tiene el bebé en su boca! – Entonces me detuve, quitando momentáneamente mi sonrisa, mire a Scorpius, él sonreía por las vueltas que dimos, pero cuando mis ojos estuvieron a punto de llorar el toco mi cara, quise tomar ese gesto, como si él quisiera reconfortarme… solo le sonreí, lo abrace fuerte y le di un beso luego volvimos a la mesa para que terminara su manzana
Fin Flashback
Un hilo de baba ya conectaba la boca de Scorpius y la frente de Severus para cuando regresé a la realidad, sonreí discretamente mientras Severus hacia una cara de asco.
– ¡Toby! Traele al amo Severus un pañuelo y llevate a Scorpius a jugar en su cuna, y recuerda tener cuidado con lo que muerde, ese niño se lleva todo a la boca.
– Si amo Draco, aquí tiene amo Severus. Vámonos señorito Scorpius le prometo encontrar su juguete morado.
– No vuelvo a confiar en tu hijo o en su boca.
– Vamos Severus es solo un bebé, yo te note muy animado en esa interesante charla – me miro con esa característica car seria y luego sonrió.
– Debo admitir que es un niño muy tranquilo, ¿No sé cómo puedes acusarlo de que llore mucho?
– Solo fueron los primeros meses, supongo que extrañaba a su madre y ahora ya no llora tanto, solo cuando quiere algo. En fin, es tema de otro día, antes de que el bebé te robara toda su atención, te preguntaba ¿que era esa noticia tan urgente que no podía esperar?
– Bueno sabes que durante años alguien estuvo enamorado de mí, pero por la cuestión de la guerra no podíamos estar juntos, sabrás también, que cuando obtuvimos la victoria hace unos años y al fin le he dicho que sí,
– Vaya, gran resumen Severus, me sorprende que no hayan formalizado a la recién caída del señor tenebroso, pero supongo que se querían conocer ¿no es cierto?, en fin, eso no me concierne, sabes que te apoyo en cual sea tu decisión, te mereces ser feliz.
– Te lo agradezco Draco y no he venido solo a invitarte personalmente a mi boda, he venido a pedirte un favor. Debo de ser sincero contigo, has sido mi segunda opción ya que mi mejor amiga hace ya bastante tiempo no se encuentra con nosotros. ¿Serias mi padrino?
– Si, el asesinato de los Potter, no te preocupes Severus estoy seguro de que ella, donde quiera que este, también está feliz. Contestando a tu pregunta, por supuesto que sí, además de que es un gran honor serlo. Quien lo hubiera imaginado, tú eres mi padrino y ahora yo seré tu padrino – Comenzamos a reír.
Pensar que Severus se iba a casar, después de tantos años de espera, era reconfortante, tuvo que esperar todos los años que probablemente el señor tenebroso iba a regresar, aunque en esos mismos años estaba olvidando su amor por Lily Evans, debo admitir que muy en el fondo de su corazón aún la quiere, pero él sabe que ya no se puede vivir en el pasado; tuvo que esperar también, cuando regresó el señor tenebroso mientras el niño dorado se enfrentaba a el año con año, y después tener un noviazgo "normal", si a eso se le puede llamar. Supongo que, pensando en todas las circunstancias, es adecuado que su matrimonio se efectué tan tardíamente. No tenía mucho que pensar al respecto, solo me quedaba apoyarlo.
Severus dará una cena donde anunciara formalmente su compromiso, de su lado solo están los Malfoy, la profesora McGonagall, y le pedí me dejara invitar a Blaise, ya que bueno Scorpius ira conmigo y Zabini es su padrino. Ciertamente Severus es un hombre reservado, la cena estará llena de toda la chusma, amigos de su prometido.
Scorpius ya estaba cumpliendo cinco meses, los días se me escapaban como agua entre las manos, crearle una rutina fue bueno para él ya dormía unas 13 horas aproximadamente. Despertaba temprano, 7 am, jugábamos, le daba una mamila o alguna fruta y volvía a dormir a las 10:30 am y despertaba a las 12 pm, en lugar de jugar le leía libros, cuentos, filosofía, etiqueta, debería tener un tutor, pero aún no podía dejarlo al cuidado de nadie por ahora y no porque no fuera lo normal en una familia como la mía, sino porque no quería. Regresaba a dormir a las 2 pm y despertaba a las 4:30 pm, pero si me acostaba con él dormía hasta 5:30 pm y nuevamente despertaba le daba alguna papilla o jugábamos o leíamos y regresaba a dormir a las 10pm, en el transcurso de la noche solo despertaba para tomar una mamila mientras seguía dormido o porque su pañal estaba sucio.
Conforme pasaban los días Scorpius se volvía un niño más tranquilo y muy intuitivo, ya podía dejarlo a cargo de Toby mientras me bañaba o atendía algunos negocios, aun no podía volver a mi laboratorio, Scorpius era muy pequeño y si salía algo mal, no quería arriesgarme, pero si le di instrucciones muy claras a Toby que si algo malo pasa, llevara inmediatamente al bebé con mis padres o con los padres de Astoria y si ocurría un accidente que lo llevara con su medimago. Espero que no exista riesgo alguno, pero aun después de la guerra y de que saliera sin ningún cargo, quedan algunos enemigos o de mis padres, que no dudarían en vengarse con mi pequeño.
Faltaban dos semanas para la revisión bimestral de Scorpius, iba a adelantarla cuando Scorpius no dejaba de llorar, así que comencé a hacer de todo para descubrir que era lo que le molestaba: le cambie la ropa, lo deje desnudo encima de la cama, le cambie su pañal, le di su mamila con un poco de té (especial para bebés), le di su mamila con leche, combine leche y té, le di probadas de manzana y plátano, lo apreté en una sábana para dormirlo, lo arrullé y cuando tenía su cabeza en mi hombro comenzó a hacer una graciosa imitación de una mordida, comenzó a morder mi brazo.
– Scorpius no tienes hambre, ¿porque muerdes mi hombro? – si claro, como si el me fuera a contestar. Escuché que no respiraba adecuadamente mientras mordía y pude notar que tenía la nariz tapada y de pronto sentí su frente muy caliente y el comenzó a toser, tenía que ser una broma, debía ver a Potter. Tomé su maleta y como ya eran las 2 de la tarde, empezó a bostezar lo arrullé y partí a San Mungo.
miércoles, 3 de diciembre de 2003
Otra vez en sala de espera con un niño dormido y enfermo. Espere mientras alguna enfermera me llamara, ya me estaba muriendo de sueño, a veces tomaba una siesta con Scorpius por las tardes, algo que ya se me iba haciendo costumbre día con día. La enfermera me llamo mientras yo bostezaba, así que seguí el camino como si estuviera ahí todos los días.
– Buenas tardes Malfoy, no los esperaba hasta dentro de… dos semanas – me recibió con una gran sonrisa – ¿Cómo estás?... ammm… ¿Cómo están?
– Buenas tardes Potter, si yo también esperaba vernos en ese lapso, yo estoy bien pero alguien muy pequeño y dormido, justo aquí en mis brazos entumecidos, es el que no se encuentra bien, estuvo llorando casi toda la mañana, y cuando lo recargue en mi hombro comenzó a morderlo, aunque no sé con qué, apenas hace unas semanas se le notaba que dos dientes iban saliendo, y bueno escuche que su nariz estaba obstruida y comenzó a toser, es hora de su siesta, si no, vendría llorando – Potter anotaba todo lo que iba diciendo.
– ¿Algo más?
– No, es todo.
– Bien lo de morder es normal, sus encías le estarán dando comezón los siguientes meses, es bueno que este mordiendo cosas suaves, pero no comida o podría atragantarse. Y eso sumado a que se enfermo es una buena razón para que cualquiera este de malas. Bueno ¿Crees que puedas ponerlo en la cama de allá, para hacer una revisión? – Asentí y comencé a moverlo para dejarlo pero él no quería, comenzó a sollozar, como queriendo decir "no tengo ganas de nada, dejen dormir" empezaba a llorar – No te preocupes Malfoy siéntate en la cama esta vez tendré que revisarlo diferente – Comenzó a acercar su varita hacia nosotros, apuntando a Scorpius, estaba muy concentrado, note sus ojeras y lo cansado que se veían sus ojos, el trabajo de medimago debía ser agotador, creí que Potter terminaría siendo Auror como sus padres, pero está aquí revisando bebes y niños – Creo que es todo, es normal que los niños enfermen, están creciendo y por lo que veo ya le estas dando pequeñas probadas de comida y frutas, es bueno y su cuerpo se va acostumbrando al cambio.
– Es bueno escuchar eso y ahora ¿Cómo se supone que cuide a un bebé enfermo que le están creciendo los dientes? – Potter comenzó a reír y yo lo mire mal.
– Tranquilo, debe ser todo igual, ahora solo a su rutina debes agregar revisar que su nariz no tenga mocos, si no, le será difícil de respirar y se pondrá muy inquieto, revisa cada dos horas no importa si está dormido, para su tos te daré una poción, también servirá para su nariz, solo debes dársela por las noches, y para sus dientes ya te lo había comentado, solo dale un juguete suave para morder. Toma su temperatura todos los días si la vez muy alta y no baja en unas horas, llamame, te enseñare el hechizo.
– Gracias Potter, siempre salvándome de no matar a mi hijo – Comenzó a reír – Ahora me da curiosidad ¿Cómo es que terminaste en San Mungo atendiendo bebés y niños? – Se rasco detrás de la cabeza y miro hacia la izquierda.
– Después de estar cada año temiendo por mi vida, luego huyendo meses buscando objetos para destruir a Voldemort y finalmente estar en una pelea creo que ya no quería más acción en mi vida, quise atender a cualquier persona, pero en algún momento de mi carrera, me incline por la atención a infantes y bueno aquí estoy – miro hacia Scorpius – ¡Hey! Hola jovencito, ¿Cómo te trata la enfermedad? Y esos dientes nuevos, veamos, que tan grandes van – mientras lo sostenía entre mis brazos él jugaba con las encías, Scorpius solo reía o sonreía y yo podía oler a Potter, con un tipo de colonia fuerte pero sutil, también olía a talco de bebé, sonreí con las vueltas que da la vida. Potter tomo a Scorpius de mis brazos y comenzó a jugar con él, y así, como con Severus, empezaron a tener una charla bastante "congruente"
– ¡No me digas!... ¿enserio eso hizo tu papá?... bueno Scorpius no puedo jugar contigo, pero me encantaría tomar el té… ¿ya tomas té? Pero que jovencito tan grande me he encontrado… claro que sí, puedes visitarme cuando quieras… ¿enserio te regaño?... y ¿ya no dijo nada?... bueno así son todos, tranquilo… claro espero verte pronto en tu revisión bimestral ¡oye, ya casi tendrás seis meses! ¿No estas emocionado? Pronto tendrás a millones de jovencitas corriendo tras de ti – No aguante la risa y reí.
– Basta Potter deja de dale ideas a mi hijo, pronto lo veré persiguiendo a un chico inocente como lo hacías tú conmigo.
– Vamos Malfoy sabes que no era de mala fe, además tuve razones justificadas ese año, sí tenías malas intenciones, aclaro, ambos sabemos que no querías.
– Si, si, deje entrar a mortífagos, pero eso no quita que hasta el baño me perseguías.
– Bueno… ammm… si… yo… lamento lo que paso ahí.
– Tranquilo estoy vivo y es lo que importa, tuvimos una pelea de varitas en el baño ¿y qué?... ok eso sonó raro… sonó mejor un mi cabeza, enserio – Potter comenzó a reír a carcajadas y como aún tenía a Scorpius en brazos, el traidor comenzó a reír junto con el – eres un traidor Scorpius, reírte de tu propio padre.
– ¡Por merlín! ¡Hace semanas no reía tanto! – Ambos seguían riendo y yo los veía mal a ambos
