Cenas familiares
miércoles, 17 de diciembre de 2003
– ¡Buenos días Malfoy! y buenos días Scorpius ¿Cómo están? – me recibió con una enorme sonrisa, ya no le tenía rencor por lo que paso hace dos semanas.
– Buen día Potter, ¿Cómo va todo en tu tan excitante trabajo? – me senté, esto ya se estaba haciendo rutina.
– Bien gracias por preguntar, aunque como ya sabrás bastante agotador, ser el salvador del mundo no me salva de las rondas nocturnas.
– Si lastima, pero supongo que te ayudo a tener tu propio consultorio en San Mungo ¿o no?
– No, en realidad no hay muchos medimagos dedicados al cuidado de infantes, estuve unos meses con medimagos generales que tenían que atender a niños, no son muy pacientes, a decir verdad, pero bueno supongo que así pasa en todos lados ¿o no?
– Si tienes razón, oye, por cierto, ya me enteré de que después de suplicas y lloriqueos Snape dio el sí al matrimonio.
–¡Oye! Él no lloriqueo, rogo mucho y se humillo algunas veces, pero…. Ok… – carraspeo recomponiendo la postura de querer defender a su padrino – bien… como sea que hayan sido las cosas, me alegro mucho ya merecían estar tranquilos los dos.
– Si, bueno, yo también estoy feliz por ellos, no me malinterpretes, pero si yo tuviera a alguien así de desesperado, rogando porque me casara con él, lo haría mi completo esclavo.
– Si no dudo que eso harías, supongo que iras a la cena de compromiso que están organizando en unas… ammm... ¿dos semanas?... sí, dos semanas – pareciera que lo había perdido, comenzó a balbucear como hablando consigo mismo y recordando una fecha, era hasta divertido, podría volver a burlarme de él como en los viejos tiempos
– Si, llevare a Scorpius conmigo y también ira su padrino, oh y mis padres, ¿Black a quien invito?
– Bueno, Sirius invito a Hermione, Ron, a los señores Weasley, a Andrómeda Black y a mí por supuesto.
– Bien, ¿Quién será su padrino?
– Bueno me lo pidió a mí y acepte,… ammm creo que ya nos deslindamos un poco del tema…debería estar revisando a Scorpius, no me malinterpretes es bueno saber que podemos tener una charla sin querer matarnos, pero lo importante ahora es tu bebé que ya está muy inquieto porque no le ponemos atención – sabía que quería seguir hablando, pero note que recordó, que a Black ya no le quedaban "mejores amigos", igual que a Severus, sé que debía decir algo pero… – Bien Scorpius, te pido una disculpa, ¿Podrías venir para poder revisarte? – le extendió las manos y rápidamente Scorpius le tendió los brazos. Comenzó a revisarlo, con hechizos diagnostico que seguramente si le pusiera atención ya me hubiera aprendido.
– ¿Está todo bien Potter? Te quedaste quieto de repente – tenía a Scorpius en una cama, él también se le quedo viendo.
– Si estoy bien, es solo que ver a Scorpius y la plática que acabamos de tener, fue inevitable no recordar a Teddy y a sus padres – puse mi mano sobre su hombro.
– Tranquilo Potter, el niño tiene a su abuela, te tiene a ti, me tiene a mí, estoy seguro que también tiene a los Weasley y, a los muchos hijos que toda esa prole tendrá – no lo dije de forma grosera, así que, comenzó a reír, solo un poco – y ahora también tiene a Scorpius que aunque sea pequeño estoy seguro que le dará una buena guerra – sonrió triste y aunque él trato de que no se viera, note como se escapaba una lagrima.
– Si, tendrá más personas que lo amen, gracias Malfoy. ¿Cómo es que te convertiste en una persona tan empática? – Sonreí.
– Bueno querido Potter, es lo que la madurez hace por ti, deberías conocerla, algún día te la presentaré – Comenzamos a reír ambos y Scorpius también reía con nosotros, Potter lo levanto y nuevamente comenzaron a charlar.
– Todo está bien Malfoy, de su gripa y tos ya no quedan casi rastros, lo cuidaste bien, aunque me preocupa algo, te lo iba a decir hace dos semanas, pero lo pase por alto, ¿Él se chupa las manos no es así?
– Bueno sí, tú dijiste que mordiera cosas suaves y sus manos lo son, además casi no tiene dientes, entonces no me preocupe que se llegara a lastimar – Me sentí como un niño regañado, descubierto infraganti.
– No debes dejar que se chupe las manos, hay juguetes especiales para que ellos muerdan, mira – tomo a Scorpius, yo aún lo tenía en mis piernas, y con su dedo bajo su labio inferior – lo vez, sus dientes ya van más grandes y están creciendo un poco separados, eso es porque sus dedos se mueven cuando él se chupa las manos, además que se las moja con saliva y se ponen frías, eso es malo para él, ¿Comprendes Malfoy?
– Si está bien comprendo, no quiero tener a un Neville, iré a comprarle juguetes hoy – si definitivamente me sentía regañado y ni siquiera podía decir algo, claro él pudo haberme dicho algo desde hace unas semanas o al menos prevenirme cuando Scorpius tenía 4 meses.
– Bueno creo que ahora si es todo, entonces los veré no en dos meses si no en dos semanas, en la cena de los… ammm… futuros… ¿Black? ¿Snape? – otra vez lo perdí, sonreí discretamente, ¿Así hablara consigo mismo o es el fruto del cansancio?
– Supongo que veremos ese día si tomaran el apellido del otro o conservaran el suyo, son hombres Potter.
– Si es cierto, disculpa ya me hace falta tomar un descanso, entonces hasta pronto Malfoy, y Scorpius no te sigas chupando las manos – Scorpius sonrió como diciéndole "Si claro, ¿alguien diciéndole a un Malfoy que hacer? haré lo que yo quiera"
– Nos veremos Potter, gracias por todo.
Saliendo de la consulta, fuimos al callejón Diagon en busca de juguetes para Scorpius, pero él ya no quería saber nada de nada y se impaciento mucho, solo quería dormirse, ya conocía la diferencia de cada uno de sus llantos. Regresamos pronto a casa, a decir verdad, yo también necesitaba una siesta, le prepare un biberón y fuimos a mi habitación lo acomode y nos quedamos dormidos.
– ¿Amo Draco? Los señores Malfoy solicitan la entrada por la chimenea.
– ¿eh? Ammm – carraspeé – sí, ¿Qué hora es Toby?
– Son las 6 de la tarde, amo Draco.
– ¡Las 6! Por merlín, preparaste la cena, ¿Verdad?
– Si amo Draco, todo está preparado como me había indicado hace unos días, señor, amo, señor.
– Bien, les permitiré la entrada, diles que me encontraba un poco indispuesto llevalos a la sala y ofreceles té, diles que en un momento estaré con ellos.
– Si amo, señor, amo Draco –Pobre Toby lo puse nervioso, pero no fue mi culpa quedarme dormido, y como buen anfitrión Scorpius se despertó, lo había envuelto en una sábana, así que lo desate de ella y se estiro, me gustaba mucho verlo estirarse, extendía sus brazos hacia arriba de su cabeza manteniendo sus manos en puños y estiraba sus piernas y pies, me permití estirar junto con él y sonreírle. Nos cambiamos rápido, esta vez no lloro, ni se desesperó, cada vez era más intuitivo, pareciera que sabía que nos quedamos dormidos y se nos hacía tarde.
Bajamos rápido y cuando llegamos mis padres tomaban el Té tranquilamente.
– Buenas noches, padre, madre – Scorpius comenzó a balbucear en su dirección
– Buenas noches, hijo, aun en palabras ilegibles se notan los buenos modales en cierto pequeño que te acompaña.
– Es lo menos que se espera de un digno heredero Malfoy con sangre Black, querido. Ven aquí mi pequeño Escorpión – Scorpius comenzó a balbucearle un montón de cosas a mi madre.
– Al parecer alguien será muy hablador o bueno con las palabras, cuéntame ¿hay noticias nuevas Draco? – La reunión fue amena hablamos de la salud de Scorpius, de algunas cosas aburridas que pasaban aquí. Todo estaba bien, hasta que comenzamos la cena, estaba dándole de comer a Scorpius en su silla alta, notaba como me veían mis padres, una mirada que indicaba su inconformidad en que yo atendiera a mi hijo y no el elfo. – Entonces Draco... ¿Cuándo piensas volver a retomar tu vida?
– Disculpa padre, pero creo que el retomar mi vida solo me concierne a mi – Scorpius término de comer – Toby, lleva al amo Scorpius arriba, dale un biberón y duérmelo.
– Draco querido, tu padre solo está preocupado de que Scorpius crezca sin una figura materna a su lado, ¿Has pensado en él? ¿Qué le dirás cuando empiece a preguntar por su madre?
– Le diré la verdad madre, según su edad, cuando empiece a hacer cuestionamientos le explicare. Scorpius no necesita de una madrastra que lo maltrate o que no lo quiera como se debe, él me tiene a mí y conmigo le sobrara de todo.
– Bien Draco, eres un hombre adulto, sabrás tomar las decisiones correctas para tu familia, sabes que solo nos preocupas. Aquí, tú solo, en esta casa con el niño y solo un elfo, al menos trae a un elfo de la mansión, tu madre y yo nos sentiríamos más tranquilos de saber que están más atendidos.
– Esta bien padre, lo tendré en cuenta, agradezco su preocupación por nosotros, me han hecho falta, ciertamente atenderlo yo solo no ha sido fácil, ni siquiera sabía que no podía chuparse las manos hasta que Potter me lo dijo.
– Hijo, porque tendría que saber el señor Potter sobre Scorpius – no les había contado quien era su medimago y termine de contarles los detalles que me faltaron, eso si no conté que me sentí, como un niño regañado.
– Bueno fue una cena bastante agradable Draco, no me decepcionas en que tienes una buena educación y eres un buen anfitrión, aunque te quedaras dormido.
– Si, yo nuevamente me disculpo padre, agradezco que vinieran a cenar, esperemos que la cena de compromiso sea igual de amena.
– Si ya nos contaste quienes irán, es bueno estar preparados para una cena.
– Nos veremos hasta entonces, madre – le di un beso en su mejilla y se fueron, suspiré, ya podía ir a descansar nuevamente, un ruido en la chimenea, cante victoria demasiado pronto, me sorprendí ya que quien llamaba era Potter.
– Buenas noches, Potter, ¿No crees que es demasiado tarde para llamar a la casa de un viudo? – sonreí y el también.
– Buenas noches Malfoy, lamento la hora, pero necesito pedirte un gran favor.
– Te escucho y ¿Qué gano yo con hacerte un favor?
– Bueno en primera Sirius estuvo hoy en la cena conmigo y me dijo que nos pedirán dar un discurso para los novios, y ganas, que no me vea ridículo junto a ti, puesto que el favor que quiero pedirte es que me acompañes a comprar un traje, no soy muy bueno con la ropa y Hermione estará ocupada, Ron ni siquiera sabe lo que usara él y se me agotan las opciones.
– Quieres decir, que, en cuanto al buen gusto de vestir, ¿esta antes esa comadreja que yo? Porque si dices que sí, mi respuesta es un rotundo no.
– No, no es eso, es solo que bueno en realidad Ron fue mi última opción y tú no estabas en la lista porque aún no tengo la suficiente confianza como para pedirte un favor, pero como ya te dije entre en pánico.
– Bien Potter, ya no tengo ganas de discutir en que numero estoy de tu lista o si estoy en ella, tuve una noche agotadora, ¿Cuándo estas libre?
– Bueno estoy libre este viernes, ¿Se puede?
– Si este viernes está bien, me será útil, además de que no quiero que te veas insulso junto a mi debo ir a comprar ropa para mí y para Scorpius. Por cierto ¿Es normal que crezcan tan rápido? ¿No se puede quedar pequeño para siempre? – Potter comenzó a reír.
– No Malfoy, los bebés crecen y dado que acaba de enfermar, con mayor razón, cuando un bebé enferma casi el 100% de las veces da un pequeño estirón. Pobre de tu bebé si hubiera nacido niña, la sobreprotegerías al doble, no quiero ni imaginar cuando esa niña llegara a tener un pretendiente.
– Suficiente Potter porque el día en que alguien pretenda a Scorpius, se las tendrá que ver conmigo.
– Lo imagino, bueno ya no te distraigo más, dijiste que estás cansado, ve a descansar y muchas gracias por ayudarme. Te veré el viernes.
– Está bien, descansa Potter, te veremos el viernes.
Notas: Bueno hasta aquí un nuevo capítulo, una disculpa por la tardanza, pero saldré unos días y no sé si pueda subir capitulo el sábado, haré un intento por subir, aunque sea algo corto y si no, el próximo miércoles subiré capitulo doble.
CIELO-BL – yo también amo a Scorpius bebé, como dije me basé en mi sobrino.
sof77, agradezco mucho tu comentario, me inspira tener sus comentarios para seguir la historia.
¡Gracias!
