De compras


viernes, 19 de diciembre de 2003

Terminaba de preparar a Scorpius, teníamos buen tiempo para ver a Potter. Bueno, no me había dado cuenta de lo que debía usar Scorpius para una cena de compromiso hasta que él llamó pidiéndome ayuda.

Llame a mi madre el día de ayer, era obvio que yo sabía vestir, sabia incluso lo que una buena dama debía de usar en cada evento, pero ¿Cómo se viste un bebé? y lo más importante ¿Cómo debía vestir un bebé en eventos importantes?, era también obvio que Potter no iba a tener la respuesta, no sé ¿Cómo es que he vestido a Scorpius hasta ahora? solo veía lindos colores, la talla adecuada y lo compraba, esta vez sí que tenía que poner atención a las compras, por lo poco que me informo Potter no asistiría ningún niño, así que mi pequeño recibiría atención, digo es un niño muy hermoso y sobre todo guapo, no había la menor duda, todos estarían viéndolo, debía vestir correctamente para la ocasión.

Partimos entonces con Potter, estábamos a unos cuantos metros de Madame Malkin, cuando lo vi, observando las túnicas desde fuera, nos acercamos.

– Buen día Potter, ¿listo para saber lo que es el buen gusto por vestir? – le hable desde atrás, al oído y saltó.

– ¡Malfoy! ¡Me sorprendiste! – y vaya que así fue, Scorpius comenzó a balbucear en dirección a Potter – Disculpa por gritar, buen día, ¡hola Scorpius! ¿Cómo estás? ¿Cómo van esos dientes? Espero que ya no estés chupando tus manos.

– No Potter, ya no se chupa las manos, lo he vigilado mejor. Entonces, ¿Qué es lo que tenías pensado para vestir? Yo había pensado comprar una túnica color gris con algunos toques verde, quizás solo en los bordes e interior de los bolsillos, una camisa blanca, pantalones verde obscuro, aun no estoy seguro de la corbata, los detalles los veré con Madame Malkin y para Scorpius un pantalón 3/4 color crema, chaleco blanco a cuadros, la mitad con franjas en cruz color negro y la otra mitad con franjas verticales color crema y una línea horizontal color rojo, camisa de manga corta, blanca, y quizás un moño color rojo sangre, tampoco estoy seguro, debo ponerle un babero a juego por supuesto – Potter me miraba estupefacto, como si él no hubiera pensado en nada.

– Bueno Malfoy, yo solo había pensado en una túnica negra o color rojo, pero Sirius me dijo que el ocuparía rojo… en realidad… no lo había pensado he tenido mucho trabajo y estaba viendo en este momento, a lo mejor se me ocurría algo y ahora me siento intimidado, tú ya pensaste con mucho detalle lo que quieres incluso para Scorpius.

– Tranquilo Potter, tú mismo lo dijiste, para eso estoy aquí para ayudarte a elegir que usaras ese día ¿O no? – Tenia la mirada hacia el suelo, como si estuviera apenado y tímido, aguantaba las ganas de sonreír, me miro y nos dio una gran sonrisa, le devolví la sonrisa – Vamos, no es el fin del mundo, solo se casan nuestros padrinos. Espero que durmieras bien, a pesar de que yo ya tengo pensado lo que usare no prometo que sea rápido, algo que seguramente no sabes, es que me gusta mucho salir a comprar y Scorpius no se queda atrás, a menos de que tenga mucho sueño o de verdad este fastidiado, entiéndase por unas 5 horas comprando – Potter rio mucho.

Pasamos al establecimiento, hice mi encargo, finalmente me decidí por una corbata, la mitad verde y la otra gris, creo que me puse algo creativo con mi atuendo, pero definitivamente quería sobresalir, aun por encima de los novios, y para Scorpius el moño definitivamente sería de un color rojo sangre y madame Malkin me dijo que podría hacer un babero color crema con puntos blancos, tendría la atención de todas las que asistieran. Potter aún no se decidía por el color, le dije que mientras yo le daba los detalles a madame Malkin él viera algunas telas de colores, ella termino con las notas, ya tenía mis medidas, pero Scorpius crecía día con día, me lo pidió para tomarle las medidas y también consentirlo un poco, dándole pequeñas sonajas que ella misma aparecía o sacando chispas, fui con Potter.

– ¿Listo Potter? ¿Has decidido algún color?

– En realidad ya que tus iras con una túnica gris con toques verdes, se me hace curioso tomar una túnica de un color verde con tonos rojos, ¿Qué te parece?

– Es una buena elección, pero que tal una túnica completamente verde escarlata con bolsillos internos rojos, pantalones negros, camisa blanca y una corbata roja, del color de tu patética casa de Hogwarts, Gryffindor, ¡oh! y un pañuelo rojo en el bolsillo.

– Me gusta mucho la idea, tienes un muy buen gusto Malfoy.

– Lo se Potter – escuchamos las tremendas carcajadas y gritos de felicidad de Scorpius, puesto que volteamos al mismo tiempo para verlo y madame Malkin lo tenía flotando sobre el mostrador – Bien iré a hacer el encargo por ti, no quiero que lo digas todo al revés o terminaras con un pantalón rojo, túnica roja y cuando menos lo espere serás un punto brillante rojo con corbata verde – comenzó a reír y solo asintió con la cabeza.

– Bien Malfoy además recuerda diremos el discurso juntos, tengo que verme bien a tu lado

– Como digas Potter, no es como si nosotros fuéramos a casarnos y estuviéramos eligiendo túnicas para estar parados frente al altar ¿O sí? – de repente Potter ya era ese punto brillante rojo, se sonrojo y volteo nervioso hacia una túnica blanca, abrió los ojos sorprendido y me miro de nuevo, riendo nervioso.

– Por supuesto que no Malfoy, deja de decir incoherencias y pide por mi – deje pasar que me empujo el hombro, así que fui a hacer el pedido, tomaron sus medidas, al parecer tenía tiempo que Potter no visitaba el establecimiento.

Salimos y fuimos a ver más tiendas, compramos algunas camisas pantalones, ropa para Scorpius, Potter me sugirió que comprara una talla más grande, de esta forma duraría un poco más su ropa, compramos también algunos juguetes para Scorpius. Potter estaba cargando todas las bolsas, no las encogimos, puesto que no queríamos revolver compras.

– Malfoy ¿No están un poco cansados, de tanto caminar?

– ¿Qué dices Potter? si apenas llevamos unas tres horas – Scorpius lo volteo a ver y sonrió, le extendió los brazos y Potter lo cargo, como si quisiera burlarse de él, porque ahora en lugar de cargar bolsas, cargaba a un bebé de 6 kilos, comencé a reír, tome las bolsas, las encogí y las guarde – Vamos Potter, te invitare a comer a mi casa, no tengo ganas de comer afuera, además de que Scorpius también debe comer algo – Sonrió con satisfacción y luego sutilmente se puso nervioso, creo que intento que no lo notara.

– Está bien, gracias Malfoy.


Llegamos a la casa, Scorpius ya no aguanto más y se quedó dormido en los brazos de Potter, le insistí para que me lo diera mientras llegábamos, no podíamos aparecernos por el bebé, pero el insistió en que estaba bien y que no le molestaba.

Deje a Potter en el salón tomando té, mientras Toby preparaba la cena y mientras yo acostaba a Scorpius en su cuna, realmente lo envolví con una pequeña sabana, así apretadito dormía mejor, no tengo idea porque, lo tape con una cobija y encante la cuna para que se meciera.

– Ya acosté a Scorpius, lamento si me tarde.

– Está todo bien, tranquilo.

– Por cierto, Potter, tengo una pregunta profesional ¿Por qué Scorpius duerme mejor y/o más tiempo si lo envuelvo en una sábana, apretadito? ¡Solo un poco! – aclaré antes de que comenzara a regañarme como con las manos babeadas.

– Bueno los bebés están acostumbrados a estar apretados en el vientre de su madre, entonces al estar así le recuerda al vientre materno y por ende descansa mejor.

– Si tiene bastante lógica, te lo agradezco.

– No hay de que, ya sabes, por algo estudie arduamente 5 años para medimago-infantil – Comenzamos a reír

– Amo Draco, la cena ya está servida.

– Si, gracias Toby, puedes retirarte.

– Si amo Draco.

– ¿Toby?

– Si, bueno, es una larga historia, extrañe a Dobby cuando cierto cuatro ojos lo libero, – Potter sonrió triste – y bueno cuando Dobby murió, Toby llegó y no sé… termino con ese nombre… en realidad, larga historia sin detalles.

– A veces lo extraño, pero bueno, ¿Vamos a comer?, muero de hambre y no quiero ser grosero en tu casa, pero cierto rubio engreído me trajo cuatro horas caminando, comprando un sinfín de cosas.

– Tú también compraste muchas cosas, no me eches toda la culpa a mí – Reímos y pasamos al comedor.

Comenzamos a cenar, platicamos de muchas cosas, de nuestra vida en el colegio, ciertamente no éramos amigos, pero tampoco enemigos, solo nos sobrellevábamos el uno al otro, yo por todas las ideas de mis padres, hacia los sangre pura y él, por haber vivido con dos hombres, su padrino y un mestizo. Hablamos sobre la guerra y como me salvaron de mi propia casa.

– Aun no puedo creer que no nos delataras cuando nos secuestraron los carroñeros y nos llevaron a tu mansión.

– Bueno Potter, ¿Qué podía hacer? Era prisionero en mi propia casa, te llevaron todo deforme junto a la sang…Granger y Wesley, disculpa, la costumbre. Quería que tu ganaras la guerra, lo mejor era no delatarlos, aunque en ese momento no sabía cómo podía ayudarlos a escapar.

– Si, fue una suerte el que llegara Dobby por nosotros, además, fue buena idea tomarte como rehén, gracias a eso no te tomaron como traidor.

– Lo sé, te lo voy a agradecer toda la vida, mis padres y mi tía "la loca", fueron torturados por haber dejado escapar al niño que vivió, pero ellos no me recriminan nada, estuvieron felices de que pudiera escapar.

– Si, fue una terrible temporada.

– Ya lo sé, hablemos de otras cosas, está en el pasado y solo hay que sacar los recuerdos buenos, las cosas de las que ahora podemos reír y bla bla bla. ¿Cómo es que no estas casado, con la comadreja menor? Disculpa otra vez, pero la costumbre. La chica Wesley.

– Bueno tú sabes, el estar sobreviviendo año con año, no te deja mucho tiempo para salir con personas o bueno con chicas y con Ginny tuvimos algo especial, pero al terminar la guerra y yo ingresar a la academia de medimagos, me di cuenta que lo mío no eran las chicas si no los chicos, me gustan las mujeres pero le tiro más a los hombres, espero darme a entender, hable con ella y lo entendió completamente, se fue al extranjero a jugar Quidditch profesionalmente.

– Vaya, tú sí que estas lleno de sorpresas, me alegro de que no te quedaras con ella, el que se pareciera tu madre era algo enfermizo ¿no crees?

– Si, en realidad también pensé lo mismo, nunca se lo había dicho a nadie. Sabes, quisiera poder tener una familia, creí que para este punto de mi vida ya tendrá uno o dos hijos.

– Vamos Potter, no estás tan viejo, tienes unos 23 años ¿no?, eres un gran medimago, tienes mal gusto para vestir, pero eso se arregla, llegara una buena persona que te hará muy feliz y te hará que muerdas la almohada… ¿o eres de los que hace que otro muerda la almohada? – comenzó a reír.

– Tienes razón Malfoy, me estoy ahogando en un vaso de agua, gracias.

Seguimos platicando de cosas diarias, de cómo le va con los niños llorosos, de cómo extraña a mi niño hermoso y tranquilo cada semana, le dije que podría llevarlo cada mes en lugar de dos y le encantó la idea, así que la próxima cita seria en un mes, bueno tres semanas, más o menos.

– Gracias por todo Malfoy, ya no pude despedirme de Scorpius, pero los veré la próxima semana en la cena de compromiso.

– Esta bien le daré un beso de tu parte, tengo que pasarlo a mi cama, me es más fácil cambiarle el pañal o darle su biberón si está cerca – comenzó a reír – ya no te entretengo, sé que mañana trabajas, puedes usar mi chimenea.

– Hasta pronto Malfoy – desapareció.


Notas: Disculpen que me desapareciera, tuve unos días súper locos, espero ponerme al corriente con los capítulos. Espero disfrutaran este capítulo, yo me divierto mucho escribiendo, aunque me tarde mucho por pequeños detalles al describir las túnicas, si quieren ver la imagen de la ropa del bebé, en la que me base, háganmelo saber.

Nos estamos leyendo.

CIELO-BL –Gracias, a mí también me encantan las historias con un bebé en la trama.

Lys – Lo sé, tengo bastante problema con las comas, agradezco tu opinión, trabajare en ello.

sof77 –Me divierto mucho escribiendo a Draco con su bebé, me alegra que te esté gustando.