Harry
domingo, 17 de agosto de 2003
Esto era muy agotador, ¿En qué momento terminaría mi turno? Soy muy paciente y tranquilo, pero hay muchos niños y bebés que definitivamente están muy apegados con sus padres, no quieren ni que los mire, en fin, ya solo vería un bebé más.
Primera revisión, dos meses, varón, Scorpius Hyperion Malfoy…. espera ¿Qué?... volví a leer, Scorpius Hyperion Malfoy… ¿Será hijo de Draco Malfoy? claro que lo era, por Merlín lo volvería a ver… bueno lo vi hace unos años en el callejón Diagon, pero no pensé que ya estuviera casado y con un hijo, que impresión, ya empecé a divagar demasiado.
Entró le di los buenos días, revise a su bebé y me preocupe mucho, casi no dormía y ni hablar de su madre, ¿Por qué no se encontraba aquí? Era obvio que tenía que estar en la primera revisión de su bebé, así que se lo hice saber a Dra… Malfoy, no sabía que había muerto en el parto al parecer no revise a fondo su expediente, en cuanto se fueron lo volví a leer y si, en efecto ahí estaba, no sabía que también había hecho una donación de órganos, no le di importancia. Draco… Malfoy, se veía muy bien, aunque se notaba el cansancio, al parecer Scorpius no era el único que no dormía bien, y era bueno notar que Malfoy se encargaba del cuidado de su bebé, no es como muchos pura sangre que dejan al niño al cuidado de un elfo doméstico.
Los días pasaban volando, me iba acostumbrando a todos los niños, anhelaba mucho poder tener mi propia familia, quisiera que ya llegara esa persona especial para mí. Iba conociendo mejor a todos los niños, de distintas edades y géneros. Pero encontrar a un niño tranquilo y que se dejara revisar cómo se debe, era un caos, o lloraban mucho o eran tan tímidos que se escondían, recuerdo una explosión mágica que ocurrió hace unos días.
Flashback
– Vamos pequeña Alisé, solo debo revisar tu rodilla – la pequeña estaba detrás de las piernas de su madre, tenía 3 años y no quería que la revisara, le prometí ranas de chocolate, paletas y no cedía. Suspire
– Mi amor, por favor deja que el Medimago Potter te revise, te dolerá mucho si no te cura.
– o ma, o queo i – (No ma, no quiero ir) adoraba el lenguaje ilegible de los niños, y sin darme cuenta pasó, la pequeña ya no estaba detrás de las rodillas de su madre si no encima de la cama donde revisaba a mis pequeños demonios… no, pacientes, mis pequeños pacientes.
– ¡oh por Merlín!, ¿qué es eso que está en el techo? – Alisé, volteo hacia arriba mientras yo me acercaba rápido, susurré un hechizo diagnóstico y luego otro para curarla, fue un tiempo récord.
– o ve ada – (no veo nada) sonreí – Eso es todo señoritas.
– Gracias Medimago Potter, aplicare ese truco de ahora en adelante cuando tenga que comer sus verduras.
–o edua o – (No verduras no)
– Nos veremos, que tengan buen día.
Fin Flashback
Bueno, a pesar de que era agotador atender muchos niños y bebés, me alegraba mucho el día. Revisaba las citas de hoy, al parecer hoy le tocaba revisión a Scorpius.
Malfoy me pregunto sobre cómo es que Scorpius se quedaba tan quieto en las revisiones, tuve que contestarle la verdad, puesto que ni yo mismo lo sabía, claro calmaba niños y los revisaba, pero todo con una serie de trucos y mañas para poder hacer bien mi trabajo.
Definitivamente Scorpius era mi bebé favorito puesto que con él podía tener un respiro y supongo que ver a su padre también era algo bueno, ¿Quién no se alegraría de ver a Malfoy en todo su esplendor? Bueno los días pasaron tranquilos, me di cuenta de que los niños mayores ya eran más maduros, de 6 años en adelante, puesto que ya comprendían mejor las cosas y sabían que nada les iba a pasar mientras sus tutores estuvieran con ellos.
Al fin podía salir, no me tocaba ninguna guardia nocturna, no había ningún paciente en urgencias, bueno sí que había, pero no niños… Oh por merlín vi a Malfoy cargando a Scorpius, el pobre no dejaba de llorar y quejarse.
– ¿Malfoy? ¿Qué hacen aquí?
– Por Merlín, Potter – suspiró aliviado – necesito tu ayuda, Scorpius… No baja su fiebre, tampoco deja de llorar y ya no sé qué hacer, además tiene rozadura en su pañal… bueno no su pañal es obvio, si no en donde va su pañal, ¿si me estas entendiendo verdad? – Malfoy se veía y se escuchaba desesperado, estaba despeinado pareciera que se había pasado las manos por el cabello muchas veces, tenía varios mechones desacomodados, su ropa era todo un desastre, estaba desfajado de un lado de la camisa, tenía consigo una maleta donde sobresalía una cobija, un biberón estaba a punto de caerse y también un pañal.
Mientras me iba hablando empuje los objetos que estaban a punto de caer, por lo visto ni se percató, lo guie al consultorio y prepare todo para curar al pobre Scorpius, pero Malfoy estaba tan ido que me grito cuando metí a Scorpius a la bañera, se supondría que él sabe que así es como se debe bajar la fiebre. Además de estar desesperado y de casi atacarme, estaba peleando con su hijo, al parecer él decía que a Scorpius no le gustaba cambiarse o vestirse, pero el actuó tan tranquilo conmigo. Definitivamente Scorpius era mi bebé favorito.
– Adiós Malfoy, adiós Scorpius – me despedí de ellos, pero no me di cuenta de que le di una sonrisa diferente hasta que Malfoy me vio extraño, volteé hacia otro lado, no debía pasar esa línea y menos con Malfoy.
– Hola mi pequeño muchacho – Me abrazó.
– Sirius, ya no tengo 5 años, ya soy un hombre mayor – Sirius me dio una gran sonrisa, venia saliendo del trabajo, me invito a cenar, según el de algo importante, yo solo quería llegar a dormir a mi casa.
– Y por frases como esa, es que aun eres mi pequeño muchacho – Me tomo del hombro y me guio hasta el comedor.
Hablamos de muchas cosas, hasta que en un momento me dijo que al fin se casaría con Snape, él no lo admitiría y yo no lo diría en voz alta pero le rogo bastante a Snape, hasta que acepto, me dijo también que quería que fuera su padrino, nos pusimos algo nostálgicos, recordamos que si no fuera por la maldita guerra, mis padres y Remus estarían aquí celebrando con Sirius, aunque claro, esta boda se hubiera llevado muchos años antes, así como también se hubieran dado cuenta de lo rata, literalmente hablando, que era Peter Petigrew. Aunque también hay que agradecer que gracias a su maldita cobardía lo atraparon a él y no a Sirius, quiso asegurarse de que no fuera incriminado que termino yendo el mismo día que Voldemort, después de que paso todo, comenzó a llorar y a gritar "¿Qué he hecho?" pobre Peter no se merecía la muerte que tuvo. Me pregunto ¿Qué hubiera pasado si mi padrino hubiera terminado en Azkaban?, Remus no se hubiera podido hacer cargo de mí, Sirius me conto que mi madre tenía una hermana que odia la magia, creo que hubiera terminado con ella y su familia ¿Me habrían querido? ¿Habría jugado con mi primo, como si fuéramos hermanos?, son preguntas que me hago a veces, soy muy feliz con Sirius, no tengo duda de ello, él ha sido un padre para mí, pero nunca me dejo llamarlo así, él dice que yo solo tengo uno y ese es James…
– Harry, ya no pensemos en el pasado, ahora ya todo eso termino y debemos seguir adelante, ¿Recuerdas lo que siempre te digo?...
– No debemos estar tristes porque ya no están, a ellos no les gustaría vernos así, además en algún momento nos volveremos a encontrar y estaremos todos juntos.
– Pero, debemos esperar muchos años para ello – Sirius siempre me hacía reír. Qué lástima que ya no podría venir a visitarlo con tanta regularidad.
Al parecer Scorpius estaba creciendo mucho puesto que ya le estaban saliendo los dientes, y a Malfoy no le hacía mucha gracia no saber de ciertos temas, aunque conociéndolo supongo que debió haber leído varios libros sobre el cuidado de los bebés, y es obvio que no lo hizo. Me acerqué a ellos para revisar a Scorpius, él estaba dormido y no quiso moverse de los brazos de su padre, natural a nadie le gusta que lo molesten mientras está enfermo, tuve un muy breve momento donde vi a Malfoy de cerca… sus ojos eran de un tono gris hermoso, tenía que concentrarme.
Le di todas las indicaciones pertinentes para cuidar de Scorpius, aunque creo que algo me faltaba por decir, le dije sobre revisar su nariz, las pociones, los juguetes suaves para morder. Si, eso era todo.
Scorpius había despertado de su siesta y me puse a hablar con él, no sabía que tanto me decía y yo solo le daba las respuestas que se me ocurrían. También había hablado con Malfoy sobre mi carrera y sobre algunas cosas del colegio, yo también quise preguntarle sobre su vida, pero creo que eso podría preguntárselo en otra ocasión, ¿Quizás en una salida? Ya encontraría algún buen motivo, pero debería de ser uno bueno para que no se vea sospechoso…. ¡No! La línea medico paciente no se debe romper, aunque Malfoy no es mi paciente, ¡Suficiente! Oh no, ya empezamos con temas malos.
– Bueno… ammm… si… yo… lamento lo que paso ahí – y de verdad lo lamentaba, no sabía para que servía ese hechizo
– Tranquilo estoy vivo y es lo que importa, tuvimos una pelea de varitas en el baño ¿Y qué?... ok eso sonó raro… sonó mejor un mi cabeza, enserio – Oh por merlín, ¡Sonó bastante gracioso! hace semanas que no reía tanto y Scorpius me acompaño en la risa, – eres un traidor Scorpius, reírte de tu propio padre
– ¡Por merlín! ¡Hace semanas no reía tanto! – Reíamos sin parar y ver a Malfoy peleando con su hijo lo hizo aún más gracioso, tenía que tranquilizarme – Disculpa Malfoy, pero eso fue bastante gracioso, ya no les quito más tiempo, Scorpius debe descansar – Me miro como si me quisiera matar, aunque se notaba como aguantaba una sonrisa, se despidieron y se fueron. Suspire una vez que se fueron, me faltaba descansar, porque, por un momento me sentí como en una familia, no es que Sirius no lo sea, pero, una familia mía… Debería ir a dormir ya.
¡Oh por Merlín! (últimamente es mi frase favorita, si estoy siendo sarcástico) no sabía qué hacer, Sirius me dijo que tenía que dar un discurso junto con Malfoy, y él sabe vestir muy bien, ni siquiera haberlos visto hoy y haber tenido la oportunidad de regañar a Malfoy por dejar que Scorpius se chupe las manos me quitaba los nervios, al contrario me los aumentaba, incluso hoy que solo venían a una simple consulta de rutina se veían de maravilla, Malfoy usaba una aburrida y obvio elegante túnica negra con camisa blanca y un pañuelo azul marino. Estaba muerto ¿Qué se supone que debería ocupar? ¿Quién de mis conocidos sabe vestir? ¿Tenía que hablar con Hermione? Las chicas saben vestir, si definitivamente ella me podría ayudar…
¿Por qué precisamente esta semana Hermione estaba cargada de trabajo? ¿No podía ser la otra? No, no podía, porque la próxima semana era la cena de Sirius y Snape, no puedo preguntarle a Ron, él solo me diría que compre lo que sea. ¡Oh! Tengo una idea, ¡al fin!, ¿Cómo no se me ocurrió antes? era el pretexto perfecto para invitar a salir a Malfoy, no, para verlo fuera del consultorio ¿O se le puede llamar una cita, el ir a comprar ropa?, creo que debo hablar con Hermione, bueno después de que termine su arduo trabajo, lo que me recuerda mañana tengo la guardia nocturna, ¡Concéntrate! Tengo que llamar a Malfoy, bien aquí vamos.
– Buenas noches, Potter, ¿no crees que es demasiado tarde para llamar a la casa de un viudo? – oh, se veía cansado y lindo, sonreí cuando él lo hizo.
– Buenas noches Malfoy, lamento la hora, pero necesito pedirte un gran favor.
– Te escucho y ¿Qué gano yo con hacerte un favor?
– Bueno en primera Sirius estuvo hoy en la cena conmigo y me dijo que nos pedirán dar un discurso para los novios, y ganas, que no me vea ridículo junto a ti, puesto que el favor que quiero pedirte es que me acompañes a comprar un traje, no soy muy bueno con la ropa y Hermione estará ocupada, Ron ni siquiera sabe lo que usara él y se me agotan las opciones – Bien se notaba que estaba desesperado, creo que eso es bueno para que él no me diga que no ¿Verdad? Y agregue que yo me vería mal junto a él, como si fuéramos una pareja… de padrinos eso, nada más.
– Quieres decirme, que, en cuanto al buen gusto de vestir, ¿Esta antes esa comadreja que yo? Porque si dices que sí, mi respuesta es un rotundo no – Oh no, tenía que arreglar mis disparates con la boca.
– No, no es eso es solo que bueno en realidad Ron fue mi última opción y tú no estabas en la lista porque aún no tengo la suficiente confianza como para pedirte un favor, pero como ya dije entre en pánico – Bien Harry eso sonó bien.
– Bien Potter, ya no tengo ganas de discutir en que numero estoy de tu lista o si estoy en ella, tuve una noche agotadora, ¿Cuándo estas libre? – Lo había logrado y solo tenía que humillarme, al parecer no le servía solo a Sirius, creo que todos los Slytherin quieren tener el poder.
– Bueno estoy libre este viernes, ¿Se puede?
– Si este viernes está bien, me será útil, además de que no quiero que te veas insulso junto a mi debo ir a comprar ropa para mí y para Scorpius. Por cierto ¿Es normal que crezcan tan rápido? ¿No se puede quedar pequeño para siempre? – Reí, era tan lindo cuando tenía dudas sobre su bebé, ¡La línea! ¡La línea medimago-paciente! Aunque la acabo de romper, contesta
– No Malfoy, los bebés crecen y dado que acaba de enfermar, con mayor razón, cuando un bebé enferma casi el 100% de las veces da un pequeño estirón. Pobre de tu bebé si hubiera nacido niña, la sobreprotegerías al doble, no quiero ni imaginar cuando esa niña llegara a tener un pretendiente.
– Suficiente Potter porque el día en que alguien pretenda a Scorpius se las tendrá que ver conmigo – ¿y si yo te pretendiera?, mejor corto aquí
– Lo imagino, bueno ya no te distraigo más, dijiste que estás cansado, ve a descansar y muchas gracias por ayudarme. Te veré el viernes
– Está bien, descansa Potter, te veremos el viernes – Fue bueno, estuvo todo bien, me pregunto ¿Qué tanto pasara el viernes?
Notas: Hasta aquí el capítulo, si quieren leer más sobre el punto de vista de Harry en la salida por las túnicas háganmelo saber. Espero les gustara. Yo sigo divirtiéndome, aunque a veces tenga que hacer ciertas investigaciones.
Guest – Agradezco mucho tu comentario, y si adoro esa parte, quisiera agregar más comentarios de entrevistas de Tom, pero sería excederme. Espero sigas disfrutando la historia.
Lys – ¡Oh! Gracias, es bueno saber que voy mejorando, trato de poner más atención al momento de escribir, ojalá que disfrutes este capítulo.
