-¡Hermioneeeeeeeee! – Harry estaba de pie frente al espejo con dos camisas en cada mano, el permiso de maternidad de Hermione había comenzado ese mismo lunes y Ron había ido a trabajar
- Harry, no grites ¿Qué es lo que pasa? Oh por Merlín sí que estas nervioso – Hermione veía que Harry tenía el pantalón abierto, dos calcetines de diferente color y una cara de angustia
- ¡Mione! No te rías, necesito ayuda y tú solo te ríes de tu amigo en desgracia
- Lo siento, pero es que te vez tan chistoso. Bueno primero el pantalón de mezclilla está bien, pero abrochalo, te recuerdo que estas en presencia de una dama, de ambas camisas deberías ponerte la color crema y cambiate los calcetines, tienes uno y uno, ponte ese saquito informal color azul marino y tus tenis, no queremos que vea que te esforzaste demasiado
- Pero ¿que tal y si necesito esforzarme?, la primera impresión cuenta ¿o no?
- La gran mayoría de las veces sí, pero Malfoy no sabe que tú estás pensando en esto como una cita y el solo lo ve como una salida informal de un amigo que busca su perdón por un error – Lo decía mientras le acomodaba el cuello de su camisa – Listo ahora solo cambiate los calcetines y ponte tus tenis, eso sí debes llegar puntual ¿Dónde lo veras?
- Bueno anoche que me contesto la lechuza me dijo que pasara a buscarlo con Andrómeda, pasó a dejar a Scorpius y me dijo que no quería regresar a casa y que como yo fui el malo debo ir a buscarlo.
- Muy típico de Malfoy, bueno tienes tiempo todavía. Ayer por la tarde confirme tus reservaciones para la comida y la cena, ¿ya sabes a donde lo llevaras entre ambos lapsos?
- Si lo llevare a comprar dulces al Londres mágico y luego el muggle, le propondré ir al cine, sería divertido llevarlo a ver "Tierra de osos", pero tampoco sé si acepte y si no acepta solo le propondré dar un paseo, y ammm no sé, no soy bueno con los planes…
- Harry, tranquilizate –Hermione le ayudaba a peinarse – todo saldrá bien ya lo veras, solo debes relajarte, ser tú mismo y no te preocupes en descubrir si le gustan o no los hombres solo imaginate que sales conmigo o con Ron, es solo una salida de amigos ¿De acuerdo?
- Si Mione tienes razón, y si mi yo mismo no le gusta ¿no es el fin del mundo verdad? ¿Verdad? Olvide decirte, la señora Weasley vendrá en una hora para hacerte compañía
- Exactamente no es el fin del mundo y ahora ya vete. No te preocupes estaré bien, le cancelaria a la señora Weasley, pero si lo hago tu no querrás irte ¿verdad? – Harry solo le sonrió, le beso la mejilla y se fue – ¡No lo beses en la primera cita! – le grito desde arriba
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Mientras tanto Draco iba llegando con Scorpius a casa de Andrómeda.
-Andrómeda, hola
- Hola Draco, ven pasa. Veo que lo que me conto Sirius y Snape no era broma, ¿Te iras de vacaciones y me dejaras a Scorpius una semana querido? Porque no tengo problema al cuidar a este pequeño angelito – le decía mientras cargaba a Scorpius y Draco tomaba asiento en el sillón
- ¿Porque todo mundo cree que sobreprotejo a Scorpius? solo empaco todo lo que él pueda necesitar, por cierto te dejare a mi elfo, sé que te las puedes arreglar sola pero no está de más un poco de ayuda, ¡Toby! – el elfo apareció y Draco comenzó a darle instrucciones mientras Andrómeda jugaba con Scorpius, él estaba un poco serio, conocía la casa pero aun así le parecía todo tan nuevo – lo que me recuerda ya casi es hora de su siesta, en lugares nuevos solo duerme una hora o una hora y media, a veces despierta un poco espantado y gritando, porque no reconoce el lugar, solo te pido que dejes que Toby se encargue, se tranquilizara viéndolo, no pasa un largo tiempo tan solo unos minutos y vuelve a ser Scorpius juguetón – Andrómeda escuchaba con atención, ella sabía cuidar bebes y niños, pero no todos son iguales, no quería que Scorpius se sintiera mal o que Draco no fuera a salir de nuevo. Sin contar los eventos familiares o las visitas a la familia de Astoria, Draco no saldría para nada y era bueno que se diera un respiro de ser papá 24/7
- Puedes estar tranquilo Draco, veras que no pasara nada malo y si llegara a pasar algo te llamare de inmediato, estas nervioso lo entiendo, es la primera vez que dejas a Scorpius con alguien más. Pero todo estará bien, el no dejara de quererte, querrá volver a su casa contigo y lo más importante nadie te lo quitara. Solo ve y diviértete con Harry ¿sí? – Draco respiro tranquilo y solo le sonrió
- ¡Llego bebé Scop! – Teddy llego corriendo a saludar a Scorpius – Hoa bebé
- Teddy ¿qué te he dicho cuando hay visitas? – Teddy solo sonrió y se tapó la boca con ambas manos, su cabello cambio a un violeta con toques morados
- Pedon, Hoa seño mafoy ¿coomo se ecueta hoy? Yo ben y feliz poque tajo a Scorp a jugar
- Hola Teddy, estoy bien gracias por preguntar – Draco le toco la cabeza sonreía y Teddy solo se balanceaba de atrás hacia adelante y viceversa – anda ve a jugar con Scorpius que quiere alcanzar tu cabello – Teddy gritó "yeiiiii" y fue con Scorpius que estaba en las piernas de Andrómeda, todavía no dominaba estar sentado el solo. Las llamas de la chimenea flamearon indicando que alguien llegaba, la chimenea estaba en el estudio, a Draco dio un leve suspiro y Andrómeda solo sonrió discretamente.
- ¡pagino! Vinite a juga
- ¡Hola mi niño hermoso! No pequeño, no vine a jugar, ¿pero sabes algo? – Harry comenzó a susurrarle en el oído, lo había cargado al llegar – te traeré dulces por la noche, no le digas a tu abuela – ambos pusieron su dedo índice en la boca y dijeron al mismo tiempo "shhhh"
- ¿Qué es lo que ustedes dos se secretean? Ya los conozco – ambos sonrieron cómplices en – Hola Harry, ven pasa, Draco está en la sala con Scorpius – Pasaron a la sala, Draco solo le decía a Scorpius que se iba por unas horas y regresaría por él, Scorpius le tocaba su cara, se notaba que Draco no quería dejarlo porque jugaba a comerse sus manos mientras Scorpius reía
- Draco recuerda que si chupas las manos de Scorpius tus dientes salen chuecos – Harry le dijo en broma y solo recibió una mirada "te matare cuando estemos solos" – Te diría que si quieres nos podemos llevar a Scorpius pero no quiero romperle el corazón a Teddy y entonces nos llevaremos a los dos – Le sonrió Harry a Draco y este le devolvió la sonrisa
- No señores, ustedes nunca salen, solo viven para estos niños y no es malo, pero necesitan un tiempo para ustedes, ahora tendré que sacarlos de casa – Andrómeda los tomos por los hombros dirigiéndolos a la puerta tomo a Scorpius y le dijo a Draco que le diera un beso y Teddy fue también a despedir a su padrino, luego se escuchó un portazo, ambos chicos solo se quedaron viendo a la puerta.
- Potter ¿Te das cuenta que nos acaba de correr de la casa?
- Sip y con portazo en la cara incluido
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Harry y Draco se fueron a un restaurante mágico a comer, comenzaron a contarse como habían pasado año nuevo y luego Harry llevo a Draco a comprar dulces.
-¿Has probado estos Malfoy? te lo digo son súper ricos
- No tanto como estos Potter, es un orgasmo en tu paladar, una verdadera exquisitez – iban de un lado a otro viendo dulces y cuando pasaron a la caja, Draco ya iba a pagar
- No Malfoy te dije que yo iba a pagar, por todo. Disculpe señor ¿recibió mi encargo? Está a nombre de Harry J. Potter – Draco se preguntaba qué clase de encargo, quizás le había comprado algo a Teddy o quizás era para alguien más… podrían ser para Hermione, está embarazada y seguramente tendría antojos… o definitivamente eran para alguien más
- Si señor Potter, aquí tiene y aquí están sus compras – Harry recibió dos bolsas con caramelos de todo tipo y una caja con trufas de chocolate. Salieron del establecimiento
- Bien aquí están tus dulces y esta caja de trufas es para ti, los capacillos que guardan a cada una cambian de color y hacen que el relleno de las trufas cambien su sabor, nunca sabes que te tocara porque cambian cada cierto tiempo aleatoriamente. Las conocí por Joao, el esposo de Hermione, él le trajo unas de un viaje, Hermione me invito una y cuando ya tenía una color verde al tomarla y llevarla a mi boca el papel aún separado de la trufa cambio de color y ya no sabía cómo le había tocado a ella.
- Vaya, estoy impresionado Potter, si yo también había escuchado de ellas pero sabía que solo las venden en Francia y aun cuando viajaba mucho nunca las compre, gracias. Estas en buen camino de recibir un perdón – Harry sonrió ampliamente y satisfecho. Se dirigieron entonces al Londres muggle y Draco no le entusiasmaba tanto la idea pero Harry le prometió que los dulces y postres eran lo mejor, lo invito a una pequeña cafetería para tomar el postre y luego a recorrer varias tiendas de dulces. En cada tienda que pasaban Harry iba sugiriendo que comprara ciertos dulces y le decía que otros no sabían tan rico como aparentaban.
- Bueno Potter te creeré, puesto que ya los has probado, pero dejame decirte que no debes juzgar a un libro por su portada incluso cuando en la portada venga algo muy obvio escrito – le guiño el ojo y salió de la tercer tienda con varias pequeñas bolsas en las manos, Harry se quedó un poco pensativo en su lugar y luego siguió a Draco
- Malfoy quería proponerte ir al cine, creo que estará una película animada, no sé bien cómo explicarlo pero supongo que debe ser buena, se llama Tierra de Osos, el cine es algo así como…
- Se lo que es un cine Potter, a Astoria le causaban curiosidad y vinimos un par de veces, ninguna película buena realmente pero vamos, técnicamente te estoy dejando que me guíes, quiero conocer que tan bueno eres pidiendo disculpas
- Malfoy, ya no deberías estar molesto conmigo
- No estoy molesto Potter, ya no, pero me gusta este esfuerzo tuyo de conseguir mi perdón, finjamos que sigo molesto y sigue consintiéndome, esto es divertido – Harry se ponía cada vez más feliz, no quería que Draco lo notara mucho así que solo hizo un intento de suspiro bastante malo
- De acuerdo Malfoy – intentaba estar en un modo "serio-fastidiado" pero le ganaban las ganas de sonreír y Draco se dio cuenta entonces lo pico con su dedo en las costillas y Harry exploto a risas y Draco rio junto con el
- Vamos Potter tengo ganas de ver la película si es tan divertida como tú, como tu cara quiero decir – Se dirigieron entonces al cine, en algún momento Harry le pico las costillas también, Draco le regreso el piquete y empezaron a hacerse cosquillas, pero uno de los dos era malo para aguantar las cosquillas
- ¡Basta! ¡Basta! ¡Basta!, ya no más, ya no aguanto, tú ganas, tú ganas – Sonrieron estaban abrazados y bastante cerca, Draco lo soltó
- Debes saber Potter que yo siempre gano incluso en lo más minúsculo – Harry respiraba entrecortadamente pero estaba muy feliz, había estado cerca de su rostro, no como cuando juegan con los niños o como cuando revisaba a Scorpius en brazos de Malfoy, había sido diferente y le había gustado… mucho
- De acuerdo acepto que esta vez ganaste, bien hemos llegado ¿quieres refrescos y palomitas? O ¿helado y caramelos agridulces? O quizás ¿chocolate y un aguanieve?
- Bueno ya que tu pagaras, no es que no tenga para pagar todo, quiero palomitas de mantequilla, un sándwich de helado de vainilla, un chocolate y un aguanieve de fresa, creo que por haya venden crepas, también quiero una crepa de cajeta
- ¡Wow! ¿Te comerás todo eso solo?
- ¿Acaso no dijiste que me consentirías? Dame para comprar los boletos y tu ve a comprar las cosas que comeremos – Harry le dio dinero y Draco fue por las entradas mientras él iba a comprar todo. Mientras Harry estaba solo en la fila de la dulcería pensaba en que todos los chicos y pocas chicas con las que había salido, eran bastante tímidos siempre decían que pagarían la mitad o no aceptaban nada de lo que él les quería dar, una vez incluso él quiso dar un regalo y fue rechazado, pero Malfoy era diferente, era obvio que tenía con que comprarse sus cosas, pero le gustaba ser consentido y atendido, y no por eso se aprovechaba de la situación (bueno, no tanto) a Harry le gustaba cada vez más, este nuevo Malfoy más maduro, más centrado y sobretodo… - todavía no terminas Potter, la película comienza en 20 minutos tenemos tiempo para comprar, ¿tú que comerás?
- ¿Eh? Oh, yo solo comprare un refresco y una crepa, comprare palomitas grandes para ambos
- ¿Porque para ambos? Yo no quiero compartir – Harry hizo un puchero
- ¿Acaso no quieres compartir conmigo Malfoy?
- Nop – lo dijo con una sonrisa en su cara y luego le pico las costillas, otra vez
Iba saliendo del cine, y Harry le iba haciendo burla a Draco por haber llorado en una escena
-Por última vez Potter, no llore, lo que pasa es que me entro una basurita al ojo. ¿Crees que yo podría llorar con una película que ni siquiera existe?
Harry solo se limitó a reír, esta vez en lugar de llevarlo a un restaurante mágico lo llevaría a uno muggle, le iba diciendo que se comportara y que había pedido una mesa bastante reservada de los demás para que nadie lo hiciera sentir incómodo. En toda la cena Harry no podía no ver embelesado a Draco que comía con muchos modales, se llevaba cada bocado a su boca y no podía no evitar pensar que tan ricos se sentirían sus labios, cuando fue descubierto, prácticamente babeando, cuando Draco tomaba una copa de vino tinto, solo desvió la mirada y Draco sonrió. Ambos hablaban sobre cosas cotidianas: del trabajo de medimago, del cuidado de Scorpius, y cuanto extrañaba Draco trabajar en su laboratorio de pociones. Terminando de cenar fueron a un parque cerca del restaurante a caminar un poco antes de regresar, tomaron asiento en una banca, hacia bastante frio
-Andrómeda ni siquiera me dio tiempo de tomar mi chaqueta, hace tanto frio, pero debo admitir que me he divertido mucho contigo Potter, lo único que no me gusto fue el aguanieve de fresa, no me agrado su sabor – sintió algo tibio en sus hombros y se dio cuenta que Harry le había puesto su saco color azul mientras le sonreía
- Toma, yo no tengo tanto frio – se quedaron en silencio mientras veían algunos árboles y arbustos que tenían enfrente, no era tan tarde apenas 9:30
- Bueno Potter, gracias por este día, no quiero decirlo en voz alta pero me agrado salir un momento sin tener que preocuparme por mi pequeño, sé que en estos momentos está en buenas manos, tiene un gran compañero de juegos y yo, bueno, tengo un nuevo amigo
- No-no hay de que Malfoy, yo también quería salir un poco de la rutina y me gustó mucho salir contigo también, me he divertido mucho, no es de esas diversiones que tengo con Sirius o con los Weasley, esto fue bastante diferente y ciertamente me gusta más pasar el tiempo contigo, espero me aceptes otra salida en un futuro y espero también estar perdonado
- Si Potter, estas perdonado. Te confesare un secreto, estuve bastante molesto contigo ese día de la cena, pero ese mismo día te había perdonado, sabía que eras un despistado pero bueno, no me arrepiento de haberte chantajeado, creí que este día sería un desastre – estaban bastante pegados, y Harry solo se le quedo viendo en su cabeza sonaban las palabras de Hermione "No lo beses en la primera cita" pero en su corazón quería ignorar esas palabras, solo estaba a unos centímetros – debo admitir también que si no fuera heterosexual me habrías conquistado hoy… Harry – Se puso de pie se acomodó el saco de Harry – Vámonos tengo que pasar por Scorpius y tú tienes que descansar, mañana trabajas supongo ¿o no? – Draco vio como algo en el rostro de Harry cambiaba pero él no podía simplemente dejarse llevar, tenía que pensar en su hijo y en todo lo que llevaría siquiera pensar en tener algo más que una amistad con Harry
- Si Malfoy, te acompañare a recoger a Scorpius, quiero dejarle sus dulces a Teddy, pero de contrabando, no le digas a Andrómeda – Harry volvió a sonreírle pero no tan animado, solo una sonrisa de travesuras. Era lo mejor para Scorpius, eso le decía su lado razonable a Draco, pero su lado sentimental decía ¿y para ti que es lo mejor?
Habían llegado con Andrómeda. Draco fue con Andrómeda a recoger algunos juguetes que habían quedado arriba y le guiño un ojo a Harry moviendo los labios diciendo "dulces", Harry entendió la travesura y le dio a Teddy sus dulces, le aclaro muy bien que el bebé aun no podía comer dulces que no le diera ninguno o enfermaría y se sentiría muy malito de su pancita, Teddy solo asintió con su cabeza. Harry acompaño a Draco a su casa junto con Scorpius y luego se fue a casa de Hermione. En casa de Hermione, estaban ella y Ron sentados en el sillón, tomando una taza de té y una de café, respectivamente.
-¿Cómo te fue? – dijeron al mismo tiempo
- Estoy cansado, iré a dormir, los veré mañana descansen – sin más, subió y se acostó.
- Ese estúpido hurón, lo voy a matar
- Calmate Ron, seguro no pasó nada grave, quizás a Draco no le gustan los hombres, dejalo que descanse no lo molestes cuando vayas a dormir, hablare con él por la mañana, tiene el turno vespertino.
Mientras Harry estaba acostado pensando en que no era el fin del mundo como había dicho, Draco intentaba cambiar a Scorpius para dormir, le gustaba hacerlo de manera manual cuando podía, estaba distraído y el solo repetía que era lo mejor para todos.
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Hasta aquí el capítulo ojala que les guste y espero que no me quieran matar.
Bellalphine Black – Hola, ¡Ya se! me encanta, leer y describir a Draco súper diva. ¿Saludos!
Guest – Hola, si yo estoy amando escribir a estos dos niños divinos, quisiera congelarlos en mi historia para que no crezcan, ¡un saludo!
