Eh aquí el segundo capítulo espero les guste
Dos personas salieron de la hoguera
Preséntense –dijo Hestia con una sonrisa-
Clarisse La Rue –dijo una joven alta y corpulenta de cabellos castaños y ojos marrones tenía un corte de pelo corto y desigual- hija de Ares y líder de cabaña
Chris Rodríguez –dijo un joven hispano de cabellos negros y ojos marrones- hijo de Hermes
Ambos tomaron un vaso
Enserio porque tenemos que leer la historia del sesos de alga –dijo Clarisse-
Pues si por mi fuera leeríamos algo más interesante como no se la serie de sobrenatural* –dijo Nico- pero como no tenemos suerte tenemos que leer la historia del sesos de alga
Terminemos este capítulo y a dormir –dijo Quirón tranquilo- Lacy por favor
Capítulo 2: Tres ancianas tejen los calcetines de la muerte –leyó Lacy extrañada mientras Poseidón palideció tragando saliva pensando en su hijo preguntándose si su hijo vio a las Moiras-
Estaba acostumbrado a tener experiencias raras de vez en cuando, pero solían terminar pronto.
Cosa que ya no es raro –dijo Percy sonriendo- ahora me pasan tantos pero ahora son más mortales
Poseidón estaba a punto de esconder a su hijo en su palacio
Aquella alucinación veinticuatro horas al día, siete días a la semana, era más de lo que podía soportar. Durante el resto del curso, el colegio entero pareció dispuesto a jugármela.
La niebla –dijo Hazel-
Los estudiantes se comportaban como si estuvieran convencidos de que la señora Kerr —una rubia alegre que no había visto en mi vida hasta que subió al autobús al final de aquella excursión— era nuestra profesora de introducción al álgebra desde Navidad.
De vez en cuando yo sacaba a colación a la señora Dodds, buscando pillarlos en falso, pero se quedaban mirándome como si fuera un psicópata.
Algo completamente normal –dijo Thalía
Quienes ver qué tan psicópata puedo llegar a ser –dijo poniendo una mirada de lobo espantando a casi todos-
Y quieres ver qué tan psicópata puedo llegar a ser yo –dijo Nico poniendo una mirada que bien podía hacerle competencia a la de Percy preocupando aún más a Bianca-
Hasta el punto de que casi acabé creyéndolos: la señora Dodds nunca había existido.
Casi.
Apuesto 50 dracmas a que es Grover –dijo Travis-
Hay por favor todo mundo sabe que es Grover –dijo Connor
Grover no podía engañarme. Cuando le mencionaba el nombre Dodds, vacilaba una fracción de segundo antes de asegurar que no existía.
Sin falta –dijo Hermes- chicos ya saben que hacer
Pero yo sabía que mentía.
Algo estaba pasando. Algo había ocurrido en el museo.
No tenía demasiado tiempo para pensar en ello
Acaso piensas –dijo Heracles burlonamente-
Más que tu si –dijo Percy tranquilo-
Cuidado con lo que dices –dijo arrogantemente- estás hablando con un dios
Puede que seas un dios –dijo Percy sin levantarse- pero como has visto si no respeto a Zeus crees que respetare a un diosecillo menor que tiene aires de grandeza
Ya quisieras tu ser un dios –dijo Heracles serio-
De ser un semidiós y preocuparme por los que quiero a ser un dios y solo preocuparme por mis problemas–dijo de manera tranquila- prefiero ser un semidiós
Suficiente ustedes dos –dijo Hestia- recuerden su juramento
Heracles solo volteo la cabeza mientras Percy se disculpó con Hestia
Durante el día, pero por la noche las terribles visiones de la señora Dodds con garras y alas coriáceas me despertaban entre sudores fríos.
Siempre pasa con el primer monstruo –dijo Clarisse-
Después te acostumbras -dijo el joven Jason-
El clima seguía enloquecido, cosa que no mejoraba mi ánimo.
Pobre del idiota que se metió con Percy de mal humor –dijo Rachel-
Una noche, una tormenta reventó las ventanas de mi habitación.
Recuerdo eso –dijo Grover- en ese momento todos nos levantamos sobresaltando pero Percy seguía acostado como si nada y después de varios minutos que no dejaban de hacer ruido Percy se levantó furioso y nos dijo a todos que no fuéramos lloricas y que dejaran dormir
Unos días más tarde, el mayor tornado que se recuerda en el valle del Hudson pasó a sólo ochenta kilómetros de la academia Yancy. Uno de los sucesos de actualidad que estudiamos en la clase de sociales fue el inusual número de aviones caídos en el Atlántico aquel año.
Wow sí que son peleadores –dijo el joven Leo-
Empecé a sentirme malhumorado e irritable la mayor parte del tiempo. Mis notas bajaron de insuficiente a muy deficiente. Me peleé más con Nancy Bobofit y sus amigas
Espera le pegaste a una mujer –dijo Phoebe-
No –dijo el Joven Percy- ellas les pedían a los chicos que me golpearan y con ellos si me peleaba yo nunca golpearía a una mujer y menos cuando fui criado por una
A menos que sea en defensa propia o este armada –dijo Percy-
Y en casi todas las clases acababa castigado en el pasillo.
Estas demostrando ser un gran legado –dijo Hermes sonriendo- investigare de quien eres legado Quirón podría ver los expedientes
Claro señor –dijo Quirón tranquilo-
Bien pero antes –saco su caduceo- George Martha función cámara
Ni un por favor –se quejó Martha-
-Hermes sonrió un poco- si ya
Ricas ratas –dijo George-
Si ya les daré ratas –el caduceo se transformó en una pequeña cámara digital y tomo fotos de Sally y ambos Percy-
Al final, cuando el profesor de inglés, el señor Nicoll, me preguntó por millonésima vez cómo podía ser tan perezoso que ni siquiera estudiaba para los exámenes de deletrear, salté. Le llamé viejo ebrio.
Athena junto a sus hijos empezaron a reír
No estaba seguro de qué significaba, pero sonaba bien.
Tiempo después supe que significaba viejo borracho –dijo Percy riendo-
Todo el campamento empezó a reír
A la semana siguiente el director envió una carta a mi madre, dándole así rango oficial: el próximo año no sería invitado a volver a matricularme en la academia Yancy.
Como cada año –dijo el joven Percy-
Todos los mestizos le dieron la razón
«Mejor —me dije—. Mejor.»
Quería estar con mi madre en nuestro pequeño apartamento del Upper East Side,
Eres un buen hijo –dijo Deméter-
Ambos Percy sonrieron
Solo espero que algún tío venga a secuestrarte y obligarte a casarte con el –dijo Deméter abrazando a Perséfone a lo que Hades solo rolo los ojos-
Aunque tuviera que ir al colegio público y soportar a mi detestable padrastro y sus estúpidas partidas de póquer.
No sabía que jugara póquer –dijo Hazel viendo a Paul-
Yo no juego eso –dijo Paul tranquilo- de hecho no le encuentro ningún chiste
El joven Percy vio a Paul preguntándose porque le preguntaban a el
No obstante, había cosas de Yancy que echaría de menos. La vista de los bosques desde la ventana de mi dormitorio,
Deméter y sus hijos sonrieron
El río Hudson en la distancia,
Poseidón y sus hijos sonrieron
El aroma a pinos.
Dionisio sonrió
Echaría de menos a Grover, que había sido un buen amigo,
Grover sonrió
Aunque fuera un poco raro;
No sé cómo tomar eso –dijo Grover-
Es que eres raro chico cabra –dijo Percy-
Me preocupaba cómo sobreviviría el año siguiente sin mí.
Ya no iba a estar el próximo año –dijo Grover-
En ese momento yo no lo sabía –dijo el joven Percy-
También echaría de menos la clase de latín: las locas competiciones del señor Brunner y su fe en que yo podía hacerlo bien.
Siempre tuve fe en ti –dijo Quirón- y por lo que veo no estoy equivocado –dijo viendo a Percy-
El joven Percy sonrió
Se acercaba la semana de exámenes, y sólo estudié para su asignatura.
Me siento satisfecho que hicieras el intento –dijo Quirón-
Hay por favor no creo que tu estudies –dijo Thalía-
Si tengo un buen incentivo puedo estudiar cara de pino –dijo Percy- aunque lo odie
No había olvidado lo que Brunner me había dicho sobre que aquella asignatura era para mí una cuestión de vida o muerte. No sabía muy bien por qué, pero el caso es que empecé a creerlo.
Lamentablemente nuestra vida es así –dijo Perseo-
La tarde antes de mi examen final, me sentí tan frustrado que lancé mi Guía Cambridge de mitología griega al otro lado del dormitorio.
Eso no se le hace a los libros –grito toda la cabaña de Athena-
Eso no se hace –regaño Annabeth golpeando el hombro de Percy-
Son grandes fuentes de información –grito Malcom-
Y mucho más fiables que el internet –dijo otro búho-
Perdón –dijeron ambos Percy-
Las palabras habían empezado a desmadrarse en la página, a dar vueltas en mi cabeza y realizar giros chirriantes como si montaran en monopatín.
Es muy frustrante cuando pasa eso –dijeron todos los mestizos-
No había manera de recordar la diferencia entre Quirón y Caronte, entre Polidectes y Polideuces.
Ahora hasta los puedes describir verbal y físicamente –dijo Nico a lo que Poseidón volvió a palidecer y si eso seguía pasando bien podía hacerle competencia a Hades-
¿Y conjugar los verbos Latinos? Imposible.
Pero aprendiste rápido –dijo Frank-
Pero yo no pude aprender griego antiguo –dijo Jason-
Percy tiene tanto sangre griega como romana –dijo Annabeth- y tú solo tienes sangre romana
Aunque no sabemos exactamente de quien es legado –dijo Reina- y también está el hecho de que es legado de 2 dioses
Si realmente quieres aprender nosotros te podemos enseñar –dijo Malcom-
Jason sonrió
Me paseé por la habitación a zancadas, como si tuviera hormigas dentro de la camisa.
La cabaña de Hermes sonrió maliciosamente y todo el campamento se estremeció
Recordé la seria expresión de Brunner, su mirada de mil años. «Sólo voy a aceptar de ti lo mejor, Percy Jackson.»
Siempre espero lo mejor de cada uno de mis alumnos –dijo Quirón-
Respiré hondo y recogí el libro de mitología.
Nunca le había pedido ayuda a un profesor.
Y porque hacerlo ahora –dijo Hermes-
Tal vez si hablaba con Brunner, podría darme unas pistas.
Por lo menos tendría ocasión de disculparme por el muy deficiente que iba a sacar en su examen.
De hecho fuiste el que tuvo mejor que todos –dijo Quirón-
Enserio –pregunto Rachel- te pago algo o que
La verdad contesto puras tonterías que tenía bastante sentido –dijo Quirón-
Como una tontería puede tener sentido –dijo Athena-
Unas de las preguntas fueron –dijo Quirón-
1) Cuando Athena y Poseidón tuvieron la disputa de quien se quedaba como patrón de lo que es Atenas que ofrecieron ambos dioses
2) Y que hubieras escogido tú
Sus respuestas fueron:
1) Athena el olivo y Poseidón una fuente de agua salada pero enserio no los entiendo porque eso y no mejor la Pizza o las hamburguesas saben mejor o por lo menos algo de tecnología porque yo con una televisión hubiera sido más que feliz
2) Si los atenienses hubieran tenido un poco más de inteligencia hubieran tomado el agua así la separarían obteniendo agua potable y sal y con esta ultima la hubieran usado para cocinar y como conservador de alimentos
Poseidón y sus hijos sonrieron mientras todos los mestizos pensaron que su lógica era muy cierta
Pero todavía no termino –dijo Quirón- además el olivo sabe feo si Athena hubiera ofrecido la pizza tendría más sentido
Como te acuerdas –pregunto Grover-
Porque eran argumentos muy validos además que no pare de reírme a medida que lo iba calificando
No quería abandonar la academia Yancy y que él pensara que no lo había intentado.
Con tu examen nunca hubiera pensado que no te esforzabas –dijo Quirón-
Ambos Percy solo sonrieron
Bajé hasta los despachos de los profesores. La mayoría se encontraban vacíos y a oscuras, pero la puerta del señor Brunner estaba entreabierta y la luz se derramaba por el pasillo.
Estaba a tres pasos de la puerta cuando oí voces dentro. Brunner formuló una pregunta y la inconfundible voz de Grover respondió:
—… preocupado por Percy, señor.
Me quedé inmóvil.
No acostumbro escuchar detrás de las puertas,
Percy espiar es malo –los regaño Sally-
Lo se mama –dijo el joven Percy-
Pero a ver quién es capaz de no hacerlo cuando oyes a tu mejor amigo hablar de ti con un adulto.
Punto para el chico –dijo Hermes-
Me acerqué más, centímetro a centímetro.
—… solo este verano —decía Grover—. Quiero decir, ¡hay una Benévola en la escuela!
Poseidón vio a Hades con una mala cara
Ahora que lo sabemos seguro, y ellos lo saben también…
—Si lo presionamos tan sólo empeoraremos las cosas —respondió Brunner—. Necesitamos que el chico madure más.
Tanto Annabeth Thalía y Nico empezaron a reír
Que es tan gracioso –dijo Percy-
Que si hubiéramos esperado a que maduraras todos estaríamos más que muertos –dijo Thalía-
Yo soy muy maduro –dijo el joven Percy-
Si claro –dijo Nico-
—Pero puede que no tenga tiempo. La fecha límite del solsticio de verano…
—Tendremos que resolverlo sin Percy. Déjalo que disfrute de su ignorancia mientras pueda.
—Señor, él la vio…
—Fue producto de su imaginación —insistió Brunner—.
Tampoco tengo tanta –dijo el joven Percy-
Te sorprenderías la cantidad que tienes –dijo Thalía-
La niebla sobre los estudiantes y el personal será suficiente para convencerlo.
—Señor, yo… no puedo volver a fracasar en mis obligaciones. —Grover parecía emocionado—. Usted sabe lo que significaría.
Tú no fallaste –dijo el joven Percy
Y sigo pensando eso –dijo Percy- y escúchame bien la próxima vez que oiga decir eso te golpeare tanto que are que tengas un tercer cuerno más grandes que los que ya tienes
Grover trago saliva
—No has fallado, Grover —repuso Brunner con amabilidad—. Yo tendría que haberme dado cuenta de qué era. Ahora preocupémonos sólo por mantener a Percy con vida hasta el próximo otoño…
El libro de mitología se me cayó de las manos y resonó contra el suelo.
Muy mal niño –regaño Hermes-
El profesor se interrumpió de golpe y se quedó callado. Con el corazón desbocado, recogí el libro y retrocedí por el pasillo.
Vas arreglando tu error –dijo Hermes- nunca dejes evidencia
Una sombra cruzó el cristal iluminado de la puerta del despacho, la sombra de algo mucho más alto que Brunner en su silla de ruedas, con algo en la mano que se parecía sospechosamente a un arco.
Quirón –regaño Athena- que hacías en forma de centauro
En mi defensa tenía que estirarme un poco –dijo Quirón tranquilo- y el arco tenía que estar preparado después de la benévola
Abrí la puerta contigua y me escabullí dentro.
Bien chico –dijo Hermes-
Al cabo de unos segundos oí un suave clop, clop, clop, como de cascos amortiguados, seguidos de un sonido de animal olisqueando, justo delante de la puerta. Una silueta grande y oscura se detuvo un momento delante del cristal, y prosiguió.
Una gota de sudor me resbaló por el cuello.
Uhg –se quejaron la mayoría de las mujeres-
Percy es sexy cuando suda –dijo Gwen-
Y el hoyo que hicieron en su cabaña para verlo cuando se cambiaba –dijo Nico-
Y mejor vista cuando está bañándose –dijo un romano con mirada lujuriosa-
Ok me siento acosado –dijo Percy- buscare ese hoyo para taparlo y no volveré a meterme a los baños romanos
En algún punto del pasillo el señor Brunner empezó a hablar de nuevo.
—Nada —murmuró—. Mis nervios no son los que eran desde el solsticio de invierno.
—Los míos tampoco… —repuso Grover—. Pero habría jurado…
—Vuelve al dormitorio —le dijo Brunner—. Mañana tienes un largo día de exámenes.
No se lo recuerdes –dijo Apolo-
—No me lo recuerde.
Piensas como mi hijo Pan –dijo Hermes-
Grover sonrió ante esto era un gran honor pensar como el gran dios Pan
Las luces se apagaron en el despacho.
Esperé en la oscuridad lo que pareció una eternidad.
Muy bien siempre hay que estar 100% seguro antes de salir –dijo Hermes sonriendo-
Al final, salí de nuevo al pasillo y volví al dormitorio. Grover estaba tumbado en la cama, estudiando sus apuntes de latín como si hubiera pasado allí toda la noche.
—Eh —me dijo con cara de sueño—. ¿Estás listo para el examen?
No respondí.
—Tienes un aspecto horrible.
—Puso ceño—. ¿Va todo bien?
Mejor que nunca –dijo Percy sonriendo-
—Sólo estoy… cansado.
Me volví para ocultar mi expresión y me acosté en mi cama.
No funciono –dijo Grover- tuve que dejar de leer tus emociones porque empezó a doler la cabeza
Puedes leer las emociones –pregunto el Joven Percy-
Los sátiros tenemos esa habilidad –dijo Grover- no pude decírtelo después de todo lo que paso el día de hoy
No comprendía qué había escuchado allí abajo. Quería creer que me lo había imaginado todo, pero una cosa estaba clara: Grover y el señor Brunner estaban hablando de mí a mis espaldas. Pensaban que corría algún tipo de peligro.
La tarde siguiente, cuando abandonaba el examen de tres horas de latín,
A quien rayos se le ocurrió inventar algo tan detestable como los exámenes –dijo Kayla-
Varios la apoyaron menos los hijos de Athena
Colapsado con todos los nombres griegos y latinos que había escrito incorrectamente, el señor Brunner me llamó. Por un momento temí que hubiese descubierto que los había oído hablar la noche anterior,
Tenía mis sospechas pero no tenía pruebas de ello –dijo Quirón de manera amable-
Pero no era eso.
—Percy —me dijo—, no te desanimes por abandonar Yancy. Es… lo mejor.
Quirón –regaño Poseidón- tienes que tener más tacto con los niños
Su tono era amable, pero sus palabras me resultaban embarazosas. Aunque hablaba en voz baja, los que terminaban el examen podían oírlo. Nancy Bobofit me sonrió y me lanzó besitos sarcásticos.
Grover empezó a reír como desquiciado
Que Hades te pasa –dijo Nico extrañado por la risa casi de psicópata que el sátiro tenia-
Después de unos minutos que Grover se pudo tranquilizar
De que Nancy junto a todas las de la clase se enamoraron de Percy desde que el llego a Yancy
Eso no es cierto –dijo el joven Percy- ellas me odiaban
No –dijo Grover con una sonrisa- siempre les pareciste atractivo aparte si nunca llegaste a tener algo en Yancy fue porque Nancy amenazo a todas que si se te acercaban ella les iba a tirar todos los dientes casi todas tenían corazones dibujados con tu nombre además los chicos accedían a golpearte porque tenían envidia de ti
Ok eso es nuevo –dijo Percy- me vengo enterando de eso después de casi 6 años
Pero no entiendo su comportamiento –dijo el joven Percy- digo nunca me considere una persona atractiva como para que hagan cosas como esas
Afrodita vio a ambos Percy recordaba esa mirada y forma de expresarse pero no recordaba a quien
—Vale, señor —murmuré.
—Lo que quiero decir es que…
—Meció su silla adelante y atrás, como inseguro respecto a lo que quería decir—. Verás, éste no es el lugar adecuado para ti. Era sólo cuestión de tiempo.
Quirón –regaño Afrodita- tienes que tener más tacto no puedes ir por ahí haciendo sentir mal a los niños
Escogeré bien mis palabras –dijo Quirón como disculpa-
Me escocían las mejillas.
Pobre nenita –dijo Ares y todos sus hijos rieron a lo que Poseidón lo vio serio-
Allí estaba mi profesor favorito,
No sabía que era tu profesor favorito –dijo Quirón-
Todos sabemos que Percy es tu alumno favorito –dijo Will sonriendo-
Claro que no –dijo Heracles de manera arrogante-Yo soy su alumno favorito cierto Quirón
Quirón solo volteo la mirada y pidió que siguiera la lectura-
Delante de la clase, diciéndome que no podía con aquello. Después de repetirme durante todo el año que creía en mí, ahora me salía con que estaba destinado a la patada.
Supongo que no querías decir eso –defendió Annabeth al viejo centauro-
—Vale —le dije temblando.
—No, no me refiero a eso. Oh, lo confundes todo. Lo que quiero decir es que… no eres normal, Percy.
No pasa nada por…
—Gracias —le espeté—. Muchas gracias, señor, por recordármelo.
—Percy…
Pero ya me había ido.
Todas las chicas le sonrieron a Percy a lo que Annabeth lo abrazo diciéndole a todas que se alejaran de lo que era suyo
El último día del trimestre hice la maleta.
Te daré unas pláticas de cómo tratar la ropa –dijo Afrodita-
Percy a pesar de hacer su maleta el último día la hacía de manera ordenada –dijo Grover- algo que nunca entendimos era la forma en que la acomodaba él era el que más ropa tenia y nunca tuvo problemas para cerrar su maleta a diferencia de todos los demás
Los otros chicos bromeaban, hablaban de sus planes de vacaciones. Uno de ellos iba a hacer excursionismo en Suiza. Otro, de crucero por el Caribe durante un mes.
Que no eran delincuentes juveniles –pregunto Chris-
Lo eran –dijo el joven Percy- pero delincuentes juveniles ricos
Eran delincuentes juveniles, como yo, pero delincuentes juveniles ricos. Sus papás eran ejecutivos, o embajadores, o famosos. Yo era un don nadie, surgido de una familia de don nadies.
Puede que tu padre lo sea –dijo Apolo sonriendo- pero crees que yo puedo ser un don nadie
No señor –dijo el joven Percy de forma respetuosa-
Sabes quién es el padre del chico –pregunto Artemisa
No –dijo tranquilo- pero no es hijo mío aunque por ciertas características que tiene puede que mi legado pero no estoy seguro
Me preguntaron qué pensaba hacer yo aquel verano, y les respondí que volvía a la ciudad.
Que amables –dijo Hestia con una sonrisa-
Me abstuve de mencionar que durante las vacaciones necesitaría conseguir algún trabajo paseando perros o vendiendo suscripciones de revistas,
Pero un niño no debería de trabajar –dijo Anfitrite-
Quería ayudar un poco a mi mama con lo que gastaba en mis escuelas –dijo el joven Percy-
Y pasar el tiempo libre preocupándome por si encontraría escuela en otoño.
Nunca entendí como encontrabas escuelas para mí –dijo Percy-
—Ah —dijo uno—. Eso mola.
Regresaron a sus conversaciones como si yo nunca hubiese existido.
Retiro lo dicho –dijo Hestia-
La única persona de la que temía despedirme era Grover, pero luego no tuve que preocuparme: había reservado un billete a Manhattan en el mismo autobús Greyhound que yo
Grover eso se llama acoso –dijo Rachel-
La cabra se sonrojo
Así que allí íbamos, otra vez camino de la ciudad.
Grover no paró de escudriñar el pasillo todo el trayecto, observando al resto de los pasajeros. Reparé entonces en que siempre se comportaba de manera nerviosa e inquieta cuando abandonábamos Yancy, como si temiese que ocurriera algo malo. Antes suponía que le preocupaba que se metieran con él, pero en aquel autobús no iba nadie que pudiera meterse con él.
Al final no pude aguantarme y le dije:
— ¿Buscas Benévolas?
Hay otras maneras de matar a base de sustos por ejemplo esqueletos que caminan litros de sangre y mi favorita llegarles por atrás –dijo Nico tranquilo haciendo sonreír a Hades que paso desapercibido por todos y preocupación de parte de María y de Bianca- aunque en el caso de Grover un conejo podría servir
Grover casi pega un brinco.
— ¿Qué… qué quieres decir?
Le conté que los había escuchado hablar la noche antes del examen.
Noo –grito Hermes de manera muy exagerada-
Esa es la regla número 1 –dijo Travis-
Nunca confieses un crimen –grito toda la cabaña de Hermes con el joven Luke incluido-
Le tembló un párpado.
— ¿Qué oíste? —preguntó.
Oh no mucho –dijo el joven Percy- solo me falto "hola señor Brunner"
Todo el campamento estallo en risas
—Oh… no mucho. ¿Qué es la fecha límite del solsticio de verano?
—Mira, Percy… —Se estremeció—. Sólo estaba preocupado por ti. Ya sabes, por eso de que alucinas con profesoras de matemáticas diabólicas…
—Grover…
—Le dije al señor Brunner que a lo mejor tenías demasiado estrés o algo así, porque no existe ninguna señora Dodds, y…
—Grover, como mentiroso no te ganarías la vida.
Eso es verdad –dijo Lee Flecher-
Y tu como sabes eso –pregunto Rachel
Soy hijo de Apolo es normal que me lleve bien con los hijos de Hermes ellos nos enseñaron a toda la cabaña de Apolo –dijo encogiéndose de hombros-
Entonces quiere decir que los hijos de Athena y Poseidón tienen que llevarse mal –pregunto Frank- o los hijos de los 3 grandes tampoco se deben llevar bien
Claro –dijo Athena-
Pero no es obligatorio –dijo Perseo- digo yo me llevo bien con Orión
Se le pusieron las orejas coloradas. Sacó una tarjeta mugrienta del bolsillo de su camisa.
—Mira, toma esto, ¿de acuerdo? Por si me necesitas este verano.
La tarjeta tenía una tipografía mortal para mis ojos disléxicos,
Dionisio porque le pones una letra así –dijo Deméter-
Es divertido ver como sufren al hacer esfuerzos para leerla –dijo tomando de su coca mientras cambiaba de hoja-
Pero al final conseguí entender algo parecido a:
Grover Underwood
Guardián
Colina Mestiza
Long Island, Nueva York
(800) 009-0009
— ¿Qué es colina mes…?
— ¡No lo digas en voz alta! —musitó—. Es mi… dirección estival.
Menuda decepción. Grover tenía residencia de verano. Nunca me había parado a pensar que su familia podía ser tan rica como las demás de Yancy.
Los sátiros entramos en esas escuelas aunque sean de las más caras gracias a la niebla –dijo Grover- nosotros no tenemos dinero
—Vale —contesté alicaído—. Ya sabes, suena como… a invitación a visitar tu mansión.
Asintió.
—O por si me necesitas.
— ¿Por qué iba a necesitarte?
—Lo pregunté con más rudeza de la que pretendía.
Perdón –dijo el Joven Percy-
No hay problema –dijo el sátiro-
Grover tragó saliva.
—Mira, Percy, la verdad es que yo… bien, digamos que tengo que protegerte.
Lo miré fijamente, atónito. Había pasado todo el año peleándome, manteniendo a los abusones alejados de él. Había perdido el sueño preocupándome por qué sería de él cuando yo no estuviera.
Las cazadoras se sorprendieron puede que él sea diferente esperando el momento en que se comporte como un cerdo
Y allí estaba el muy caradura, comportándose como si fuese mi protector.
Porque soy tu protector –dijo Grover mostrándole una sonrisa-
Aparte que mejor amigo –dijo el Joven Percy-
—Grover —le dije—, ¿de qué crees que tienes que protegerme exactamente?
Se produjo un súbito y chirriante frenazo y empezó a salir un humo negro y acre del salpicadero. El conductor maldijo a gritos y a duras penas logró detener el Greyhound en el arcén. Bajó presuroso y se puso a aporrear y toquetear el motor, pero al cabo de unos minutos anunció que teníamos que bajar.
Nos hallábamos en mitad de una carretera normal y corriente: un lugar en el que nadie se fijaría de no sufrir una avería.
Esto no me gusta –dijo Teseo-
En nuestro lado de la carretera sólo había arces y los desechos arrojados por los coches. En el otro lado, cruzando los cuatro carriles de asfalto resplandeciente por el calor de la tarde, un puesto de frutas de los de antes.
La mercancía tenía una pinta fenomenal: cajas de cerezas rojas como la sangre, y manzanas, nueces y albaricoques, jarras de sidra y una bañera con patas de garra llena de hielo. No había clientes, sólo tres ancianas sentadas en mecedoras a la sombra de un arce, tejiendo el par de calcetines más grande que he visto nunca.
O no –susurro Poseidón viendo a ambos Percy preocupado-
Me refiero a que tenían el tamaño de jerséis, pero eran claramente calcetines. La de la derecha tejía uno; la de la izquierda, otro. La del medio sostenía una enorme cesta de lana azul eléctrico.
Las tres eran ancianas, de rostro pálido y arrugado como fruta seca, pelo argentado recogido con cintas blancas y brazos huesudos que sobresalían de raídas túnicas de algodón.
Lo más raro fue que parecían estar mirándome fijamente.
Me volví hacia Grover para comentárselo y vi que había palidecido. Tenía un tic en la nariz.
— ¿Grover? —le dije—. Oye…
—Dime que no te están mirando. No te están mirando, ¿verdad?
—Pues sí. Raro, ¿eh? ¿Crees que me irán bien los calcetines?
No tiene nada de gracia –gritaron Hazel Piper Rachel y Thalía-
Porque no me dijiste que viste a las moiras –dijo Annabeth golpeando el brazo de Percy-
La verdad lo olvide –dijo Percy sobándose el brazo-
—No tiene gracia, Percy. Ninguna gracia.
La anciana del medio sacó unas tijeras enormes, de plata y oro y los filos largos, como una podadora.
Grover contuvo el aliento.
—Subamos al autobús —me dijo—. Vamos.
— ¿Qué? —repliqué—. Ahí dentro hace mil grados.
— ¡Vamos!
Sube al maldito autobús –grito Poseidón sorprendiendo a todos-
—Abrió la puerta y subió, pero yo me quedé atrás.
Al otro lado de la carretera, las ancianas seguían mirándome. La del medio cortó el hilo, y juro que oí el chasquido de las tijeras pese a los cuatro carriles de tráfico.
Sus dos amigas hicieron una bola con los calcetines azul eléctrico, y me dejaron con la duda de para quién serían: si para un Bigfoot o para Godzilla.
A pesar de la tensión que había se escucharon unas risas
En la trasera del autobús, el conductor arrancó un trozo de metal humeante del compartimiento del motor. Luego le dio al arranque. El vehículo se estremeció y, por fin, el motor resucitó con un rugido.
Los pasajeros vitorearon.
— ¡Maldita sea! —Exclamó el conductor, y golpeó el autobús con su gorra—. ¡Todo el mundo arriba!
En cuanto nos pusimos en marcha empecé a sentirme febril, como si hubiera contraído la gripe. Grover no tenía mejor aspecto: temblaba y le castañeteaban los dientes.
—Grover.
— ¿Sí?
— ¿Qué es lo que no me has contado?
O nada importante –dijo Chris- solo que tu padre es un dios griego y que fuiste atacado por una benévola y acabas de ver a las moiras
Se secó la frente con la manga de la camisa.
—Percy, ¿qué has visto en el puesto de frutas?
— ¿Te refieres a las ancianas? ¿Qué les pasa? No son como la señora Dodds, ¿verdad?
Su expresión era difícil de interpretar, pero me dio la sensación de que las mujeres del puesto de frutas eran algo mucho, mucho peor que la señora Dodds.
De hecho depende de que humor estén –dijo Hera- o si Zeus las hace enojar
—Dime sólo lo que viste —insistió.
—La de en medio sacó unas tijeras y cortó el hilo.
Cerró los ojos e hizo un gesto con los dedos que habría podido ser una señal de la cruz, pero no lo era.
Era otra cosa, algo como… más antigua.
— ¿La has visto cortar el hilo?
—Sí. ¿Por qué?
—Pero incluso cuando lo estaba diciendo, sabía que pasaba algo.
—Ojalá esto no estuviese ocurriendo —murmuró Grover, y empezó a mordisquearse el pulgar—. No quiero que sea como la última vez.
Grover –se quejó Thalía-
— ¿Qué última vez?
—Siempre en sexto. Nunca pasan de sexto.
Lo vas a asustar -dijo Jasón-
—Grover —repuse, empezando a asustarme de verdad—, ¿de qué diablos estás hablando?
—Déjame que te acompañe hasta tu casa. Promételo.
Me pareció una petición extraña, pero lo prometí.
Cosa que no hiciste –se quejo Grover-
Perdón –dijo el joven Percy-
— ¿Es como una superstición o algo así? —pregunté.
No obtuve respuesta.
—Grover, el hilo que la anciana cortó… ¿significa que alguien va a morir?
Su mirada estaba cargada de aflicción, como si ya estuviera eligiendo las flores para mi ataúd. Aquí acaba –dijo Lacy cerrando el libro-
Bien hora de dormir los romanos se irán a la cabaña de su contraparte griega igual los -héroes pasados –dijo Quirón- padres de hijos determinados irán a la cabaña de sus hijos
Por determinar los que no tengan cabaña y los que no tengan contraparte Griega irán a la cabaña de Hermes –dijo Zeus-
Pero –se quejó el joven Luke-
Estas contradiciéndome –dijo Zeus viéndolo fijamente-
No hay espacio en la cabaña de Hermes –dijo el joven Luke- los que somos hijos de Hermes dormimos en parejas para que hubiera mas camas
No es mi problema –dijo Zeus caminando hacia su cabaña- acomódense como puedan
Will cuanto espacio hay en la enfermería –pregunto Percy-
Supongo que el suficiente como para que se queden algunos ahí pero puede que tengan que compartir cama –dijo Michael Yew-
Eso no importa –dijo Percy tranquilo- no podemos meter más gente de la que hay en la cabaña 11
Poco a poco se fueron alejando de la fogata rumbo a donde dormirían y el joven Percy no se alejó de Sally
Espero les haya gustado
Por cierto tengo en mente en convertir a Percy en un dios pero no sé qué dominios tendría alguien me puede dar alguna idea
*hago referencia a la serie de TV la cual es muy probable que haga un crossover de Percy Jackson y Sobrenatural ya tengo algunos párrafos pero estoy segura de dónde meterlo si durante la 3ra temporada o durante la 5ta temporada
otra cosa debido a que eh visto que ultimamente hay muchos avisos de plagio esta historia solo esta publicada aqui si lo ven en otro lugar porfavor avisenme o reportenlo
