hoy al ser el cumpleaños de Percy decidi tratar de escribir mas y poderlo subirlo el dia de hoy espero les guste
FELIZ CUMPLEAÑOS A PERCY a festejarlo con un pastel azul
Cuando Hades entro a la casa grande hizo aparecer huesos formando un círculo con ellos para después quemarlos
Entra ahí –dijo Hades-
Percy entro al círculo y Hades dijo unas palabras en griego antiguo y el cuerpo de Percy empezó a flotar
Después de unos segundos se escuchó el grito de Percy y después salió de la casa grande tambaleándose un poco y Hades con un cráneo de cristal con ojos verdes
Estas bien –pregunto Annabeth-
Si solo un poco aturdido pero estoy bien –dijo Percy sentándose-
Todos están listos el más guapo empezara a leer –dijo Teseo- Capítulo 4 Mi madre me enseña a torear –se estremeció al recordar a su "viejo amigo"
Atravesamos la noche a través de oscuras carreteras comarcales. El viento azotaba el Cámaro. La lluvia golpeaba el parabrisas. Yo no sabía cómo mi madre podía ver algo, pero siguió pisando el acelerador.
Así se conduce –grito Ares muy animado-
Luego preguntas porque tu moto esta la mayor parte del tiempo en mi taller –dijo Hefestos-
O tú en mi enfermería –dijo Apolo-
Cada vez que estallaba un relámpago, yo miraba a Grover, sentado junto a mí en el asiento trasero, y pensaba que o me había vuelto majara
No sesos de alga –dijo Nico- tú ya estabas loco
O él llevaba puestos unos pantalones de alfombra de pelo largo.
Yo quiero unos así –dijo Leo- ¿puedo?
No –dijo Piper-
Porque no –replico Jason- yo también quiero unos
No es no –dijo Piper- creo que te estas juntando mucho con Leo
Es mi mejor amigo obvio que me voy a juntar con el –dijo Jason para sorpresa de todos los romanos incluyendo al joven Jason-
Pero no, tenía aquel olor de las excursiones al zoo de mascotas
Que es un Zoo –interrumpió Orión-
Es donde los mortales tienen animales de todo el mundo para que los vean –explico un hijo de Athena-
Pero los animales no son diversión para personas ellos deben ser libres –dijo Orión serio-
Ya deja de estar de sobreprotector de animales y déjame leer –dijo Teseo-
Olía a lanolina, de la lana; el olor de un animal de granja empapado.
Yo no huelo así –se quejó Grover-
Si lo haces –respondió todo el campamento mestizo a lo que el sátiro podía hacerle competencia a una manzana-
—Así que tú y mi madre… ¿os conocíais? —se me ocurrió decir.
Buena forma de romper el hielo –dijo Leo-
Los ojos de Grover miraban una y otra vez el retrovisor, aunque no teníamos coches detrás.-
No estaba preocupado por los coches –dijo Grover-
—No exactamente —contestó—. Quiero decir que no nos conocíamos en persona, pero ella sabía que te vigilaba.
Sigue siendo acoso –dijo Rachel-
— ¿Que me vigilabas?
—Te seguía la pista. Me aseguraba de que estuvieras bien. Pero no fingía ser tu amigo —añadió rápidamente—. Soy tu amigo.
Mi mejor amigo –dijo el joven Percy a lo que Grover sonrió-
—Vale, pero ¿qué eres exactamente?
—Eso no importa ahora.
— ¿Que no importa? Mi mejor amigo es un burro de cintura para abajo…
Todo el campamento estallo en risas con dioses incluido
Grover soltó un balido gutural.
— ¡Cabra! —gritó.
— ¿Qué?
Respuesta universal de Percy –se burló Nico-
— ¡Que de cintura para abajo soy una cabra!
Pero si acabas de decir que no importa –dijo Jason-
—Pero si acabas de decir que no importa.
Enserio que ya estas mal para pensar como el sesos de alga –dijo Thalía "preocupada"
— ¡Bee-ee-ee! ¡Hay sátiros que te patearían ante tal insulto!
Quien diría que los sátiros pueden llegar a ser tan violentos –dijeron los Stoll-
— ¡Uau! Sátiros. ¿Quieres decir criaturas imaginarias como las de los mitos que nos explicaba el señor Brunner?
—¿Eran las ancianas del puesto imaginarias, Percy? ¿Lo era la señora Dodds?
— ¡Así que admites que había una señora Dodds!
No se te escapa ni una –dijo Thalía divertida-
—Por supuesto.
—Entonces ¿por qué…?
—Cuanto menos sepas, menos monstruos atraerás —respondió Grover, como si fuese una obviedad—.
De hecho lo es –dijo Quirón- cuanto menos sepa un mestizo sobre su condición hay una posibilidad del 10% para atraer a los monstruos obviamente esta posibilidad aumenta a un 50% a los hijos de los 3 grandes
Tendimos una niebla sobre los ojos de los humanos. Confiamos en que pensaras que la Benévola era una alucinación. Pero no funcionó porque empezaste a comprender quién eres.
Solo estas confundiéndolo –dijo Annabeth-
— ¿Quién…? Un momento. ¿Qué quieres decir?
Volví a oír aquel aullido torturado en algún lugar detrás de nosotros, más cerca que antes. Fuera lo que fuese lo que nos perseguía, seguía nuestro rastro.
—Percy —dijo mi madre—, hay demasiado que explicar y no tenemos tiempo. Debemos llevarte a un lugar seguro.
— ¿Seguro de qué? ¿Quién me persigue?
—Oh, casi nadie —soltó Grover, aún molesto por mi comentario del burro—. Sólo el Señor de los Muertos y algunas de sus criaturas más sanguinarias.
Perdón –se disculpó el sátiro ante las terribles miradas de Hades Nico y extrañamente Hazel-
Varios vieron al dios con miradas enojadas
Tengo mis razones –dijo Hades- pero lo único que eh mandado fue la furia así que lo que este tras el no tengo nada que ver
— ¡Grover!
—Perdone, señora Jackson. ¿Puede conducir más rápido, por favor?
SI –gritaron Ares y sus hijos mientras Frank se preguntaba por la salud mental de su familia
Intenté hacerme a la idea de lo que estaba ocurriendo, pero fui incapaz. Sabía que no era un sueño. Yo no tenía imaginación.
Te repito sesos de alga –dijo Thalía- si tienes imaginación
En la vida se me habría ocurrido algo tan raro.
Mi madre giró bruscamente a la izquierda. Nos adentramos a toda velocidad en una carretera aún más estrecha, dejando atrás granjas sombrías, colinas boscosas y carteles de «Recoja sus propias fresas» sobre vallas blancas.
¿Fresas? –Pregunto un Gwen-
En futuros capítulos se explicara –dijo Percy-
— ¿Adónde vamos? —pregunté.
Que no es obvio –dijo Cono- van a recoger fresas
—Al campamento de verano del que te hablé.
—La voz de mi madre sonó hermética; intentaba no asustarse para no asustarme a mí—. Al sitio donde tu padre quería que fueras.
—Al sitio donde tú no querías que fuera.
Percy –gritaron todos los que apreciaban a Sally-
Lo siento –dijeron ambos Percy uno con más culpabilidad que otro-
—Por favor, cielo —suplicó mi madre—. Esto ya es bastante duro. Intenta entenderlo. Estás en peligro.
— ¿Porque unas ancianas cortan hilo?
Tanto griegos como romanos vieron en shock a ambos Percy por tal ofensa hacia las Moiras aunque los que llegaron el día anterior parecían acostumbrados
—No eran ancianas —intervino Grover—. Eran las Moiras. ¿Sabes qué significa el hecho de que se te aparecieran? Sólo lo hacen cuando estás a punto… cuando alguien está a punto de morir.
—Un momento. Has dicho estás.
—No, no lo he dicho, he dicho alguien.
—Querías decir estás. ¡Te referías a mí!
— ¡Quería decir estás como cuando se dice alguien, no tú!
Alguien más está perdido –pregunto Hazel-
Todos alzaron la mano menos Annabeth
¿Cómo lo haces? –Pregunto Thalía-
Llevo años soportando sus tonterías ya me acostumbre –dijo Annabeth-
Te mereces un premio –dijo Nico-
Lo sé –dijo Annabeth-
— ¡Chicos! —dijo mamá.
Gracias Sally –dijo Rachel-
Giró bruscamente a la derecha y vio justo a tiempo una figura que logró esquivar; una forma oscura y fugaz que desapareció detrás de nosotros entre la tormenta.
— ¿Qué era eso? —pregunté.
—Ya casi llegamos —respondió mi madre, haciendo caso omiso de mi pregunta—. Un par de kilómetros más. Por favor, por favor, por favor…
Por favor, por favor –siguió Poseidón en voz baja-
No sabía dónde nos encontrábamos, pero me descubrí inclinado hacia delante, esperando llegar allí cuanto antes.
Los griegos sonrieron todos se sentían así cuando iban al campamento
Fuera, nada salvo lluvia y oscuridad: la clase de paisaje desierto que hay en la punta de Long Island.
Pensé en la señora Dodds metamorfoseándose en aquella cosa de colmillos afilados y alas coriáceas.
Me estremecí. Realmente no era una criatura humana. Y había querido matarme.
No enserio tú crees –dijo Clarisse sarcástica-
Entonces pensé en el señor Brunner… y en su bolígrafo-espada. Antes de que pudiera preguntarle a Grover sobre aquello, se me erizó el vello de la nuca. Hubo un resplandor, una repentina explosión y el coche estalló.
Porque los atacaste –dijo furioso Poseidón-
Te molesta acaso –dijo Zeus-
Es solo un niño que no te ha ofendido –dijo Poseidón furioso-
Si bueno sigue leyendo –dijo quitándole importancia-
Recuerdo sentirme liviano, como si me aplastaran, frieran y lavaran todo al mismo tiempo. Despegué la frente de la parte trasera del asiento del conductor y exclamé:
— ¡Ay!
Tienes un accidente de auto y lo único que dices es ay –dijo Katie incrédula-
Ambos Percy alzaron los hombros
— ¡Percy! —gritó mi madre.
Intenté sacudirme el aturdimiento. No estaba muerto y el coche no había explotado realmente.
Poseidón cada vez estaba más pálido que ya podía hacerle competencia a Hades
Nos habíamos metido en una zanja. Las portezuelas del lado del conductor estaban atascadas en el barro. El techo se había abierto como una cáscara de huevo y la lluvia nos empapaba. Un rayo.
Poseidón estaba furioso pero no podía decir nada hasta reconocer a Percy pero por el bien del chico era mejor no hacerlo
Era la única explicación. Nos había sacado de la carretera. Junto a mí, en el asiento, Grover estaba inmóvil.
— ¡Grover!
Tumbado hacia delante, un hilillo de sangre le corría por la comisura de los labios. Le sacudí la peluda cadera mientras pensaba: « ¡No! ¡Aunque seas mitad cabra, eres mi mejor amigo!
No sé cómo si tomarlo como un cumplido o no –dijo Grover-
Tómalo como un cumplido –dijo Percy-
¡Y no quiero que te mueras!
—Comida —gimió, y supe que había esperanza.
Todos rieron por el sonrojo del pobre sátiro
—Percy —dijo mi madre—, tenemos que…
—Le falló la voz.
Miré hacia atrás. En un destello de un relámpago, a través del parabrisas trasero salpicado de barro, vi una figura que avanzaba pesadamente hacia nosotros en el recodo de la carretera. La visión me puso piel de gallina. Era la silueta oscura de un tipo enorme, como un jugador de fútbol americano. Parecía sostener una manta sobre la cabeza. Su mitad superior era voluminosa y peluda. Con los brazos levantados parecía tener cuernos.
-Teseo trago saliva- por favor dime que no es quien yo creo es
Un "viejo amigo" tuyo –dijo Percy-
Teseo palideció como iba a vencer un niño de 12 años a esa bestia que el venció con mucho entrenamiento
Estas bien –pregunto Orión-
Teseo solo asistió
Puedes leer o yo lo hago –volvió a preguntar Orión-
Yo puedo –dijo Teseo- Tragué saliva.
— ¿Quién es…?
Algo con lo que no te quieres cruzar créeme –dijo Teseo-
—Percy —dijo mi madre, mortalmente sería—. Sal del coche.
E intentó abrir su portezuela, pero estaba atascada en el barro. Lo intenté con la mía.
Mierda –dijeron algunos-
También estaba atascada.
Mierda –volvieron a decir-
Miré desesperadamente el agujero del techo. Habría podido ser una salida, pero los bordes chisporroteaban y humeaban.
— ¡Sal por el otro lado! —Urgió mi madre—. Percy, tienes que correr. ¿Ves aquel árbol grande?
Tómala –dijo Thalía divertida- salí antes que tu
Muchos se le quedaron viendo como si estuviera loca
— ¿Qué?
Otro resplandor, y por el agujero humeante del techo vi lo que me indicaba: un grueso árbol de Navidad del tamaño de los de la Casa Blanca, en la cumbre de la colina más cercana.
Bueno ahora eres un árbol de navidad –dijo Nico burlón- bueno solo espero que seas un bonito árbol
—Ese es el límite de la propiedad, el campamento del que te hablé —insistió mi madre—. Sube a esa colina y verás una extensa granja valle abajo. Corre y no mires atrás. Grita para pedir ayuda. No pares hasta llegar a la puerta.
No pensaras dejar a tu madre verdad –dijo Teseo interrumpiéndose-
Nunca aria eso –dijo el joven Percy-
—Mamá, tú también vienes.
No puede pasar el límite de propiedad –dijo Athena-
Aunque sea un legado –pregunto Jim-
Cierto Quirón siendo legado de dioses hubiera podido entrar al campamento mestizo o no –pregunto Laura-
Nunca ha pasado así que no estoy seguro –dijo Quirón- tenían algo pensado
Teníamos la idea de que cuando empezara a sospechar me comunicaría contigo y si no podía Jim se iba a encargar –dijo Laura-
Y si yo me encargaba la mandaría a la casa del lobo y si pasaba su entrenamiento iría a la legión supongo que con una carta mía podría entrar a la segunda o tercera corte –dijo Jim-
Cualquiera es mejor que la quinta corte –dijo Octavian-
Mi querido espantapájaros –dijo Percy viéndolo- déjame recordarte que Jason –dijo señalándolo- un hijo de Zeus…
Júpiter –interrumpió el joven Jason-
Es lo mismo –dijo Percy- estuvo en la quinta corte y se volvió pretor yo estuve en la quinta corte y me volví pretor F… -Jason le tapó la boca-
Recuerda que no podemos decir que Frank es pretor todavía es un por determinar y tenemos que esperar a que lo mencionen en los libros –susurro al oído de Percy-
Lo olvide –dijo con una sonrisa sarcástica- bien como te iba diciendo a pesar de tener bajas expectativas sobre la quinta corte nos convertimos en pretores además que no dudo que con el paso del tiempo haya otro pretor de la quinta corte –dijo Percy dejando callado a Octavian-
—Tenía la cara pálida y los ojos tristes como cuando miraba el océano—. ¡Venga, mamá! —grité—. Tú vienes conmigo. Ayúdame a llevar a Grover…
— ¡Comida! —gimió Grover de nuevo.
Varios rieron ante el sonrojo del pobre sátiro
El hombre con la manta en la cabeza seguía aproximándose, mientras bufaba y gruñía. Cuando estuvo lo bastante cerca, reparé en que no podía estar sosteniendo una manta sobre la cabeza, porque sus manos, unas manos enormes y carnosas, le colgaban de los costados. No había ninguna manta. Lo que significaba que aquella enorme y voluminosa masa peluda, demasiado grande para ser su cabeza… era su cabeza. Y las puntas que parecían cuernos…
Será porque son cuernos –dijo Nico sarcástico-
Hay perdón –dijo Percy sarcástico- pero eso paso hace casi seis años
Estas seguro que puedes leer eso –pregunto Orión preocupado-
Si –dijo Teseo pero se veía bastante inquieto-
—No nos quiere a nosotros —dijo mi madre—. Te quiere a ti. Además, yo no puedo cruzar el límite de la propiedad.
—Pero…
—No tenemos tiempo, Percy. Vete, por favor.
Y ahora se ira –dijeron varias cazadoras junto a Zoë-
El nunca hará eso –dijeron Annabeth, Thalía, Nico, Hazel, Frank, Jason, Piper y Leo
Su defecto fatídico no le permitirá hacerlo –dijo Annabeth-
Y cual es –pregunto el joven Percy-
Lealtad personal –dijo Percy-
Y que es eso –volvió a preguntar Percy-
Daría la vida y al mundo por salvar a los que quiero –dijo Percy-
Alguna sospecha hermanos –volvió a decir Hades-
A que te refieres –pregunto Poseidón-
Sencillo los hijos de Zeus son ambiciosos los míos rencorosos los de Athena orgullosos –dijo Hades- quien es el dios que tiene hijos con lealtad excesiva
No me interesa –dijo Zeus- sigue leyendo
Entonces me enfadé
Pobre hombre/toro –se "lamento" Chris-
Me enfadé con mi madre, con Grover la cabra
Grover balo indignado
Y con aquella cosa que se nos echaba encima, lenta e inexorablemente, como un toro.
Será porque es un toro –dijo Clarisse rolando los ojos-
Trepé por encima de Grover y abrí la puerta bajo la lluvia.
—Nos vamos juntos. ¡Vamos, mamá!
—Te he dicho que…
— ¡Mamá! No voy a dejarte. Ayúdame con Grover.
Las cazadoras estaban sorprendidas al parecer él era diferente pero seguían con la idea que era un cerdo hasta que demostrara lo contrario
No esperé su respuesta. Salí a gatas fuera y arrastré a Grover. Me resultó demasiado liviano para sus dimensiones, pero no habría llegado muy lejos si mi madre no me hubiera ayudado.
Enserio Sally ni tú puedes con Percy cuando se propone algo –dijo Annabeth-
Percy es demasiado terco –dijo Sally haciendo sonrojar a ambos Percy-
Nos echamos los brazos de Grover por los hombros y empezamos a subir a trompicones por la colina, a través de hierba húmeda que nos llegaba hasta la cintura.
Al mirar atrás, vi al monstruo claramente por primera vez. Medía unos dos metros, sus brazos y piernas eran algo similar a la portada de la revista Muscle Man: bíceps y tríceps y un montón más de íceps,
Enserio que haces viendo esas revistas –pregunto Travis burlón-
Tiene buenos artículos –dijo Percy-
Además de que hace un año vendí suscripciones de esa revista –dijo el joven Percy
Todos ellos embutidos en una piel surcada de venas como si fueran pelotas de béisbol. No llevaba ropa
Nooo –gritaron ambos Leo preocupando a su madre-
Que pasa mijo –pregunto esperanza-
Imágenes mentales –grito Leo golpeándose la cabeza con el puño-
Todos hicieron una mueca entendiendo a lo que se refería
Excepto la interior
Oh –suspiro aliviado Leo-
—Unos calzoncillos blancos—, cosa que habría resultado graciosa de no ser porque la parte superior del cuerpo daba tanto miedo. Una pelambrera hirsuta y marrón comenzaba a la altura del ombligo y se espesaba a medida que ascendía hacia los hombros.
Ewww –se quejaron las hijas de Afrodita-
El cuello era una masa de músculo y pelo que conducía a la enorme cabezota, que tenía un hocico tan largo como mi brazo, y narinas altivas de las que colgaba un aro de metal brillante, ojos negros y crueles, y cuernos: unos enormes cuernos blanquinegros con puntas tan afiladas como no se consiguen con un sacapuntas eléctrico.
Y dices que no tienes imaginación –dijo Thalía-
De repente lo reconocí. Aquel monstruo aparecía en una de las primeras historias que nos había contado el señor Brunner. Pero no podía ser real.
Desgraciadamente si lo es -dijeron algunos mestizos-
Parpadeé para quitarme la lluvia de los ojos.
—Es…
—El hijo de Pasífae —dijo mi madre—. Ojalá hubiera sabido cuánto deseaban matarte.
—Pero es el Min…
No digas su nombre los nombres tienen poder –dijeron los hijos de Athena junto a su madre-
—No digas su nombre —me advirtió—. Los nombres tienen poder.
Athena se le quedo viendo a Sally junto a ambos Percy tratando de determinar quién era el padre del chico
El árbol seguía demasiado lejos: a unos treinta metros colina arriba, por lo menos. Volví a mirar atrás.
El hombre toro se inclinó sobre el coche, mirando por las ventanillas. En realidad, más que mirar olisqueaba, como siguiendo un rastro. Me pregunté si era tonto, pues no estábamos a más de quince metros.
— ¿Comida? —repitió Grover.
Grover se sonrojo pero nadie parecía hacerle caso
—Chist —susurré—. Mamá, ¿qué está haciendo? ¿Es que no nos ve?
Ve y oye fatal. Se guía por el olfato. –dijo Athena a lo que Percy sonrió viendo a su madre-
—Ve y oye fatal. Se guía por el olfato. Pero pronto adivinará dónde estamos.
Athena vio a Sally impresionada mientras Jim y Laura la veían orgullosos
Como si mamá le hubiera dado la entrada, el hombre toro aulló furioso. Agarró el Cámaro de Gabe por el techo rasgado, y el chasis crujió y se resquebrajó. Levantó el coche por encima de su cabeza y lo arrojó a la carretera, donde cayó sobre el asfalto mojado y patinó despidiendo chispas a lo largo de más de cien metros antes de detenerse. El tanque de gasolina explotó.
Muchos sonrieron de manera malvada
«Ni un rasguño», recordé decir a Gabe.
¡Vaya!
La mayoría estallo en risas
—Percy —dijo mi madre—, cuando te vea embestirá. Espera hasta el último segundo y te apartas de su camino saltando a un lado. No cambia muy bien de dirección una vez se lanza en embestida. ¿Entiendes?
Muy cierto –dijo Teseo pero nadie dijo nada después de todo él fue el primero en vencer al minotauro-
Estas seguro que puedes leer esto –volvió a preguntar Orión preocupado-
Si estoy bien –dijo Teseo para seguir leyendo-
— ¿Cómo sabes todo eso?
—Llevo mucho tiempo temiendo este ataque. Debería haber tomado las medidas oportunas. Fui una egoísta al mantenerte a mi lado.
No fuiste egoísta –dijo Hestia- solo querías evitar que tu hijo estuviera en peligro
Sally solo le sonrió a la diosa
Y así es como terminan muerto –dijo Dionisio dándole la vuelta a la hoja de su revista-
Estas poniendo atención –pregunto Apolo divertido-
Dionisio lo ignoro
— ¿Al mantenerme a tu lado? Pero qué…
Otro aullido de furia y el hombre toro empezó a subir la colina con grandes pisotones.
Nos había olido.
O no –dijo Hazel acercándose un poco a Frank a lo que el la abrazo-
Los jóvenes los vieron sonrojados
El solitario pino estaba sólo a unos metros, pero la colina era cada vez más empinada y resbaladiza, y Grover nos pesaba más.
Lo siento –dijo Grover-
No te preocupes chico cabra –dijo Percy-
El monstruo se nos echaba encima. Unos segundos más y lo tendríamos allí.
Todo el campamento se estremeció sabían que Percy había sobrevivido pero aun así no sabían cómo lo había hecho y tenían la curiosidad de saber
Mi madre debía de estar exhausta, pero sostenía a Grover con el hombro.
— ¡Márchate, Percy! ¡Aléjate de nosotros! Recuerda lo que te he dicho.
No quería hacerlo, pero ella estaba en lo cierto: era nuestra única oportunidad.
Todos asistieron era cierto era ahora o nunca
Eché a correr hacia la izquierda, me volví y vi a la criatura abalanzarse sobre mí. Los oscuros ojos le brillaban de odio.
Apestaba como carne podrida.
Algunas fruncieron el ceño
Agachó la cabeza y embistió, apuntando los cuernos afilados como navajas directamente a mi pecho.
El miedo me urgía a salir pitando, pero eso no funcionaría. Jamás lograría huir corriendo de aquella cosa.
De haber hecho eso solo arias que se enfureciera –dijo Teseo interrumpiéndose- de hecho cuando te dejas guiar por el pánico solo empeoras las cosas
Todos le dieron la razón
Así que me mantuve en el sitio y, en el último momento, salté a un lado.
Bien –murmuro Poseidón-
El hombre toro pasó como un huracán, como un tren de mercancías. Soltó un aullido de frustración y se dio la vuelta, pero esta vez no hacia mí, sino hacia mi madre, que estaba dejando a Grover sobre la hierba.
Poseidón había palidecido más
Habíamos alcanzado la cresta de la colina. Al otro lado veía un valle, justo como había dicho mi madre, y las luces de una granja azotada por la lluvia.
Pero estaba a unos trescientos metros. Jamás lo conseguiríamos.
Wow que optimista –dijo Will logrando bajar un poco los nervios-
El monstruo gruñó, piafando. Siguió mirando a mi madre, que empezaba a retirarse colina abajo, hacia la carretera, tratando de alejarlo de Grover.
— ¡Corre, Percy! —gritó—. ¡Yo no puedo acompañarte! ¡Corre!
Pero me quedé allí, paralizado por el miedo,
Corre –interrumpió gritando Teseo el cual ya estaba temblando un poco-
Orión lo vio preocupado pero por más que le ofreciera leer en su lugar se seguiría negando
Mientras la bestia embestía contra ella. Mi madre intentó apartarse, como me había dicho que hiciera, pero esta vez la criatura fue más lista: adelantó una horripilante mano y la agarró por el cuello antes de que pudiese huir. Aunque ella se resistió, pataleando y lanzando puñetazos al aire,
No –exclamaron Nico y Thalía
La levantó del suelo.
— ¡Mamá! ¡Aguanta que vaya!
Ella me miró a los ojos y consiguió emitir una última palabra:
— ¡Huye!
Entonces, con un rugido airado, el monstruo apretó las manos alrededor del cuello de mi madre y ella se disolvió ante mis ojos, convirtiéndose en luz, una forma resplandeciente y dorada, como una proyección holográfica. Un resplandor cegador, y de repente… había desaparecido.
Poseidón estaba aferrado a su tridente con unas enormes ganas de enterrárselo a Hades pero si lo hacia la vida de Percy correría peligro
Dijiste que no tenías nada que ver con ese monstruo –dijo Apolo molesto-
Y en efecto yo no lo mande –dijo Hades dándole una mirada de advertencia a la cual Apolo retrocedió un poco- pero eso no quiere decir que me aproveche de la situación sigue leyendo –dijo restándole importancia-
—¡Noooo!
La ira sustituyó al miedo.
Mi más sentido pésame al pobre minotauro –dijo Chris-
Aunque debo admitir que fue un buen intento de su parte –dijo Nico-
Al fin y al cabo siempre puede tener una tercera oportunidad para intentar matarte sesos de alga –dijo Thalía sin pensar en el pobre Poseidón que ya estaba más pálido que Hades-
Sentí una fuerza abrasadora que me subía por las extremidades: el mismo subidón de energía que me había embargado cuando a la señora Dodds le crecieron garras.
Eso Percy es la adrenalina –dijo Jason acomodándose los lentes-
Que es la adrenalina –pregunto el joven Percy-
La adrenalina -empezó a decir Annabeth- también conocida como epinefrina por su Denominación Común Internacional (DCI), es una hormona y un neurotransmisor. Incrementa la frecuencia cardíaca, contrae los vasos sanguíneos, dilata los conductos de aire, y participa en la reacción de lucha o huida del sistema nervioso simpático. Químicamente, la adrenalina es una catecolamina, una monoamina producida sólo por las glándulas suprarrenales a partir de los aminoácidos fenilalanina y tirosina. –todos los hijos de Athena asistían a cada palabra mientras Athena la veía orgullosa-
Además –empezó a decir Will- La epinefrina es usada para tratar una serie de afecciones incluyendo: paro cardiorrespiratorio, anafilaxia, y sangrado superficial. Ha sido históricamente usada para tratar los broncoespasmos y la hipoglucemia, pero ahora se prefiere utilizar fármacos más selectivos, tales como el salbutamol y la dextrosa respectivamente. También si es naturalmente como en una actividad extrema puede llegar a curar problemas respiratorios y enfermedades casuales. –varios de los hijos de Athena lo vieron sorprendidos mientras sus hermanos y Apolo lo veían orgullosos-
Como sabes eso –pregunto Nico-
Cosa de Apolo –dijo Will como si nada-
Mucha explicación pero podrían decirlo en español por favor –dijo Percy-
-Annabeth rolo los ojos- La adrenalina es una sustancia natural que es producida por los organismos vivos tanto de animales como de seres humanos ante situaciones de peligro y que aparece como una respuesta a sensaciones como el miedo y la intrepidez. La adrenalina es lo que hace que la persona sienta algún tipo de placer ante la posibilidad de peligro y que eso la anime a intentar enfrentar una situación a pesar de que conscientemente se sepa que puede ser peligrosa.
Ya déjenme leer tranquilo –grito Teseo-
El hombre toro se volvió hacia Grover, que yacía indefenso en la hierba. Se le aproximó, olisqueando ama mejor amigo como dispuesto a levantarlo y disolverlo también.
No iba a permitirlo. Me quité el impermeable rojo.
— ¡Eh, tú! ¡Eh! —Grité, mientras sacudía el impermeable, corriendo hacia el monstruo—. ¡Eh, imbécil! ¡Mostrenco!
Hay que mejorar esos insultos –se interrumpió Teseo-
Te molesta que te interrumpan por una explicación y tú interrumpes por una tontería –dijo Jasón-
Obvio yo soy más importante que esa tontería de la adrenina o como se llame –dijo Teseo para seguir leyendo-
— ¡Brrrrr!
—Se volvió hacia mí sacudiendo los puños carnosos.
Tenía una idea; una idea estúpida,
Como todas tus ideas –dijo Annabeth-
Deja tu que sean estúpidas son suicidas –dijo Nico-
Pero funcionan no –se defendió Percy-
Te daré el beneficio de la duda –dijo Thalía-
Pero fue la única que se me ocurrió.
Me puse delante del grueso pino y sacudí el impermeable rojo ante el hombre toro, listo para saltar a un lado en el último momento.
Pero no sucedió así.
Ok era la primera vez que tenía que planear algo para vivir –dijo Percy-
El monstruo embistió demasiado rápido, con los brazos extendidos para cortar mis vías de escape.
El tiempo se ralentizó.
Mis piernas se tensaron. Como no podía saltar a un lado, salté hacia arriba
No creo que llegues –dijo Heracles burlón-
Y, brincando en la cabeza de la criatura como si fuera un trampolín, giré en el aire y aterricé sobre su cuello.
Como lo hiciste –pregunto Frank a lo que Percy solo alzo los hombros-
¿Cómo lo hice? No tuve tiempo de analizarlo. Un micro-segundo más tarde, la cabeza del monstruo se estampó contra el árbol
Ambas Thalía se llevaron la mano a un costado con una mueca de dolor
y el impacto casi me arranca los dientes.
Ambos Percy se llevaron la mano a la boca en señal de dolor
El hombre toro se sacudió, intentando derribarme. Yo me aferré a sus cuernos para no acabar en tierra. Los rayos y truenos aún eran abundantes. La lluvia me nublaba la vista y el olor a carne podrida me quemaba la nariz.
Algunos hicieron una mueca de asco
El monstruo se revolvía girando como un toro de rodeo. Tendría que haber reculado hacia el árbol y aplastarme contra el tronco, pero al parecer aquella cosa sólo tenía una marcha: hacia delante.
Lo descrubrio –penso Athena-
Orión veía a Teseo ponerse nervioso
Grover seguía gimiendo en el suelo. Quise gritarle que se callara, pero de la manera en que me estaban zarandeando de un lado a otro, si hubiese abierto la boca me habría mordido la lengua.
—¡Comida! —insistía Grover.
El hombre toro se encaró hacia él, piafó de nuevo y se preparó para embestir. Pensé en cómo había estrangulado a mi madre, cómo la había hecho desaparecer en un destello de luz, y la rabia me llenó como gasolina de alto octanaje. Le agarré un cuerno e intenté arrancárselo con todas mis fuerzas.
No funcionara –dijeron Heracles y Octavian-
El monstruo se tensó, soltó un gruñido de sorpresa y entonces… ¡crack!
Octavian lo veía sorprendido mientras Heracles no le dio importancia
Aulló y me lanzó por los aires.
Aterricé de bruces en la hierba, golpeándome la cabeza contra una piedra. Me incorporé aturdido y con la visión borrosa, pero tenía un trozo de cuerno astillado en la mano, un arma del tamaño de un cuchillo.
por lo menos ya tienes un arma –dijo Teseo un poco más tranquilo pero Poseidón estaba a punto de un colapso nervioso
El monstruo embistió una vez más. Sin pensarlo, me hice a un lado, me puse de rodillas y, cuando pasó junto a mí como una exhalación, le clavé el asta partida en un costado, hacia arriba, justo en la peluda caja torácica.
Bien un golpe certero –felicito Teseo-
El hombre toro rugió de agonía. Se sacudió, se agarró el pecho y por fin empezó a desintegrarse
¿mataste al minotauro sin entrenamiento? –preguntaron varios-
Es algo increíble –dijeron otros-
No como mi madre, en un destello de luz dorada, sino como arena que se desmorona. El viento se lo llevó a puñados, del mismo modo que a la señora Dodds.
Increíble –dijo Orión-
Es increíble que no lo puedo creer –dijo Teseo- yo lo derrote con al minotauro con años de entrenamiento y con un arma pero tú lo hiciste sin entrenamiento y con su cuerno
Percy tenía la cara en el cabello de Annabeth mientras el joven Percy en el pecho se Sally
Espera pero según el mito tú no llevabas armas –dijo Piper-
No soy tan idiota para enfrentarme a él sin un arma –dijo Teseo como si nada- traía escondida mi espada
Hefestos escribía algo en su celular y cuando acabo la pantalla decía:
1. Vencer a una furia sin entrenamiento.
2. Ver a las Moiras y seguir vivo
3. Vencer al minotauro sin entrenamiento y sin armas
La criatura había desaparecido. La lluvia cesó. La tormenta aún tronaba, pero ya a lo lejos. Apestaba ha ganado y me temblaban las rodillas. Sentía la cabeza como si me la hubieran partido en dos.
Ambos Percy se llevaron las manos a la cabeza
Estaba débil, asustado y temblaba de pena. Acababa de ver a mi madre desvanecerse. Quería tumbarme en el suelo y llorar,
Sally junto a Laura y Jim le sonrieron
pero Grover necesitaba ayuda, así que me las apañé para tirar de él y adentrarme a trompicones en el valle, hacia las luces de la granja. Lloraba, llamaba a mi madre, pero seguí arrastrando a Grover: no pensaba dejarlo en la estacada.
Gracias –dijo Grover-
No hay de que –dijo Percy-
Lo último que recuerdo es que me derrumbé en un porche de madera, mirando un ventilador de techo que giraba sobre mi cabeza, polillas revoloteando alrededor de una luz amarilla, y los rostros severos de un hombre barbudo de expresión familiar
Me reconoció –dijo Quirón- aunque estaba en muy mal estado Poseidón no dijo nada pero iba recobrando el color-
y una chica guapa con una melena rubia ondulada de princesa. Ambos me miraban, y la chica dijo:
—Es él. Tiene que serlo.
—Silencio, Annabeth —repuso el hombre—. El chico está consciente. Llévalo dentro.
Ambos Percy se desmayaron para preocupación de todos
Que sucede –pregunto Hazel preocupada-
Las Moiras lo dijeron recibirían un daño en menor dimensión al que tuvo en el libro –dijo Annabeth-
Quiere decir que el cansancio que tuvo fue mucho para que ambos se desmayaran –dijo Jason-
Y que hay que hacer –pregunto Frank-
Sigue leyendo –dijo Nico
Aquí termina –dijo Teseo
espero les haya gustado a quien les gustaria que trajera en el fic
les gustaria que trajera a los hijos de los mestizos y que nombre les gustaria que tuvieran
#HappyBirthdayPercy
Dejen Review
