Como prometí 15 días después aquí tienen la actualización realmente espero no volver a tardar tanto en actualizar ahora explico un poco el capítulo pasado que es el de la pelea es el capítulo del mes de agosto y este capítulo sería el de septiembre por lo que faltaría por lo que faltaría el de octubre pero no creo poder publicar 3 capítulos en un mes voy a tratar de publicarlos en noviembre pero no prometo nada

anubis172001: la razón por la que pedí ayuda para la pelea es porque no soy tan buena para escribir acción pero lo importante es que te gusto
kleopever: fue error mío el nombre del libro es la guía del campamento mestizo es un pequeño libro naranja
Artemiss90: gracias por darle una oportunidad a este fic
Kira Potter Jackson: que bueno que te gusto

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Ahora a leer:

Después de la pelea poco a poco algunos felices y otros defraudados por el resultado de sus apuestas y después de la cena fueron sentándose alrededor de la hoguera

Yo leo —dijo Tritón agarrando el libro— Capítulo 14 Me convierto en un fugitivo conocido

Ese es mi nieto —celebro Laura—

Y le festejas eso —dijo Jim recriminándola—

Tu no me hagas hablar —dijo Laura mandándole una fea mirada—

Jim hizo el gesto de cerrarse la boca con un cierre

Me encantaría contarte que tuve una profunda revelación durante mi caída, que acepté mi propia mortalidad, que me reí en la cara de la muerte, etcétera.

Si como no —dijo Nico—

Pero mi único pensamiento era: ¡Aaaaaaaaahhhhh!

El campamento estallo en risas

El río se acercaba a la velocidad de un camión.

Tomando en cuenta que eres un hijo de Poseidón puede que involuntariamente hayas atraído el agua hacia ti —dijo Icaros a lo que Orión y Teseo asintieron—

El viento me arrancaba el aire de los pulmones. Torres, rascacielos y puentes entraban y salían de mi campo de visión.

Ambas Thalía palidecieron al imaginárselo

Y entonces: ¡Zaaaaa-buuumm!

Que sonidos tan divertidos —dijo Teseo—

Un fundido en negro de burbujas.

Poseidón sonrió aliviado si bien la pelea le había hecho recuperar el color aún estaba preocupado por saber que pasaría en el libro

Me hundí en el lodo, seguro de que acabaría atrapado bajo treinta metros de barro y me perdería para siempre.

Abecés eres tan dramático —dijo Annabeth—

Lo siento —dijo Percy—

Sin embargo, el impacto contra el agua no me había dolido.

Una de las grandes ventajas —dijo Orión—

En ese momento me hundía lentamente hacia el fondo, las burbujas me hacían cosquillas entre los dedos.

Una sensación bastante divertida y más si estas con alguien ahí abajo —dijo Teseo—

Deja de estar de cerdo —dijo Orión— hay niños presentes

Sería interesante probarlo —le susurro Annabeth a Percy—

Me posé suavemente sobre el lecho del río. Un siluro del tamaño de mi padrastro se ocultó en la oscuridad.

Que culpa tiene el pobre pez —dijo Laura—

Maldita vieja —dijo Gabe haciendo que Jim le golpeara la boca rompiéndole un diente—

Nubes de limo y basura —botellas, zapatos viejos, bolsas de plástico— giraban alrededor de mí.

Varios dioses fruncieron el ceño

En ese punto reparé en unas cuantas cosas: primero, no me había convertido en una tortita al estrellarme

Una de las enormes ventajas de ser un hijo de Poseidón —dijo Orión—

Me recuerdas el monito de Minecraft —dijo Leo—

Segundo, no me habían asado a la parrilla

Siendo hijo de Poseidón cualquiera quisiera comerte —dijo Teseo—

Y, tercero, ni siquiera sentía ya el veneno de Quimera en las venas.

Supongo que ser legado de Apolo hace que al tener contacto con el agua se curen tus heridas —dijo Annabeth—

Eso no es justo —dijo Teseo—

Deja de hacer tus berrinches —dijo Orión—

Simplemente estaba vivo, y era genial.

Claro que es genial —dijo Aquiles—

Sin embargo, constaté algo muy curioso: no estaba mojado.

Eso es una de las mejores cosas de ser hijo de Poseidón —dijo Teseo—

Quiero decir, sentía el agua fría y veía dónde se habían quemado mis ropas. Pero cuando me toqué la camisa, parecía perfectamente seca.

Eso es genial —dijo el joven Nico—

Miré la basura flotante y agarré un viejo encendedor. Imposible, pensé. Le di al mechero e hizo chispa.

Apareció una llamita, justo allí, en el fondo del Mississipi.

Alcancé un envoltorio de hamburguesas arrastrado por la corriente y el papel se secó de inmediato. Lo encendí sin problemas, pero en cuanto lo solté las llamas se apagaron y el envoltorio se convirtió otra vez en un desecho fangoso.

Es realmente impresionante —dijo Jasón—

Rarísimo.

Hasta el final no me di cuenta de lo más extraño: estaba respirando. Estaba debajo del agua y respiraba normalmente.

Después del shock de que te encuentras vivo es algo normal —dijo Orión—

Me puse en pie, manchado de lodo hasta el muslo. Me temblaban las piernas y las manos.

Tomando en cuenta que el veneno de Quimera es difícil de curar es probable que tarde —dijo Will—

Debería estar muerto.

No digas esas cosas —regaño Orión—

El hecho de que no lo estuviera parecía… bueno, un milagro. Imaginé la voz de una mujer, una voz que sonaba un poco como la de mi madre: «Percy, ¿qué se dice?»

Dudo que sea tu madre —dijo Orión—

Apuesto lo que sea a que son las sexys mensajeras de papá —dijo Teseo—

En serio que tienes que usar el término sexy —dijo Orión—

Es que lo son —dijo Teseo—

Esto… gracias. —Debajo del agua mi voz sonaba a chico mucho mayor—. Gracias… padre.

De hecho papá tuvo poco que ver con el hecho que pudieras sobrevivir —dijo Tritón—

No hubo respuesta. Sólo la oscura corriente de basura, el enorme siluro siguiendo su rastro, el reflejo del atardecer en la superficie del agua, allá arriba, volviéndolo todo de color caramelo.

¿Por qué me había salvado Poseidón?

Técnicamente el ser hijo de Poseidón fue suficiente para que pudieras sobrevivir —dijo Anfitrite—

Cuanto más lo pensaba, más vergüenza sentía. Así que antes sólo había tenido suerte. No tenía ninguna oportunidad contra un monstruo como Quimera.

Arrogante como cualquier hombre —dijo Zoe—

Probablemente aquella pobre gente en el arco ya era sólo ceniza. No había podido protegerlos, no era ningún héroe.

Las cazadoras se quedaron calladas sorprendidas

Quizá tendría que quedarme allí abajo con el siluro para siempre, unirme a los animales del fondo del río.

Y el de la baja autoestima soy yo —dijo Nico—

Encima, la hélice de una embarcación batió el agua, removiendo el limo alrededor. Y allí, a un metro y medio de distancia, estaba mi espada, la empuñadura brillante sobresaliendo del barro.

Las ventajas del bronce celestial —dijo Leo—

Volví a oír la voz de mujer: «Percy, agarra la espada. Tu padre cree en ti.»

Él es el que tiene más confianza en nosotros —dijo Teseo—

Esta vez supe que la voz no venía de mi cabeza.

Bueno ahora sabemos que no estás tan loco —dijo Thalía—

No eran imaginaciones mías. Las palabras parecían provenir de todas partes, transmitiéndose por el agua como el sonar de un delfín.

Sabía que era una de las sexys mensajeras de papá —dijo Teseo—

¿Dónde estás? —grité en voz alta.

Entonces, a través de la oscuridad líquida, la vi: una mujer del color del agua, un fantasma en la corriente, flotando justo encima de la espada. Tenía el pelo largo y ondulado; los ojos, apenas visibles, verdes como los míos.

Si es quien yo creo que es si es muy sexy —dijo Tritón—

Tú también —dijo Orión extrañado—

Es Meredith mi actual novia —dijo Tritón como si nada— solo espero que papá no haya interrumpido nada importante

Se me formó un nudo en la garganta.

¿Mamá? —musité.

El joven Percy abrazo a Sally

«No, niño, sólo soy una mensajera, aunque el destino de tu madre no es tan negro como crees. Ve a la playa de Santa Mónica.»

¿Qué?

«Es la voluntad de tu padre.

No puedes negarte —dijo casi todo el campamento—

Antes de descender al inframundo tienes que ir a Santa Mónica. Venga, Percy, no puedo quedarme mucho tiempo. El río está demasiado sucio para mi presencia.»

Otra razón por la que odio la contaminación —dijo Poseidón—

Pero… —Seguía convencido de que aquella mujer era mi madre, o una visión de ella—.

Pero los ojos de Sally son azules —dijo Raquel—

Los ojos de Sally son como los de Jim —dijo Laura— es decir cambian de color

Pero los míos cambian según mi estado de ánimo —explico Jim enseñando ojos azules— así que no se en ella que influya el cambio de color

¿Quién…?

¿Cómo…? —Tenía tantas preguntas que las palabras se me atascaron en la garganta.

«No puedo quedarme, valiente —dijo ella. Estiró una mano y fue como si la corriente me acariciara la cara—. ¡Ve a Santa Mónica! Y no confíes en los regalos de…»

¿Regalos? —preguntaron extrañados—

Su voz se desvaneció.

¿Regalos? —repetí—. ¿Qué regalos? ¡Espera!

Intentó volver a hablar, pero tanto el sonido como la imagen habían desaparecido. Si era realmente mi madre, había vuelto a perderla.

No era —dijo Perseo—

Quise ahogarme, pero era inmune al ahogamiento.

Todos mis hijos son inmunes a eso a menos que sean aguas especiales —dijo Poseidón—

«Tu padre cree en ti», había dicho.

Él es el dios que cree más en sus hijos—dijo Anfitrite—

También me había llamado valiente… a menos que hablara con el siluro.

Realmente crees que Meredith va a ir a un rio súper contaminado para hablar con un siluro —dijo Tritón— enserio papá cuando vas a tener un semidiós normal

Me acerqué a la espada y la así por la empuñadura. Quimera aún podía seguir ahí arriba con la bicha gorda de su madre,

El campamento estallo en risas

Esperando para rematarme.

Las risas pararon en seco

Eh Percy como te explico que no puede rematarte si no te ha matado —dijo Nico—

Como mínimo, estaría llegando la policía mortal,

Todos los hijos de Hermes fruncieron el ceño

Intentando averiguar quién había abierto el agujero en el arco. Si me encontraban, tendrían algunas preguntas que hacerme.

Eso como mínimo —dijo Icaros— se te impondrían de cinco a diez años de prisión y multa de cien a cinco mil dólares, a los que causen incendio, inundación o explosión con daño o peligro de: Un edificio, vivienda o cuarto donde se encuentre alguna persona; Ropas, muebles u objetos en tal forma que puedan causar graves daños personales; Archivos públicos o notariales; Bibliotecas, museos, templos, escuelas o edificios y monumentos públicos, y Montes, bosques, selvas, pastos, mieses o cultivos de cualquier género.

Ambos Percy tragaron saliva mientras Percy pensaba de la que se había salvado

Tapé la espada y me metí el boli en el bolsillo.

Gracias, padre —volví a decirle al agua oscura.

Poseidón sonrió

Después me sacudí el barro con dos patadas y subí nadando a la superficie.

Salí al lado de un McDonald's flotante.

Anfitrite y Poseidón fruncieron el ceño tenían mucho trabajo por hacer

Una manzana más allá, todos los vehículos de emergencias de San Luis estaban rodeando el arco. Los helicópteros de la policía daban vueltas en círculo. La multitud de curiosos me recordó Times Square la noche de Fin de Año.

Todo lo relacionas ya sea con el mar o Nueva York

Soy hijo de Poseidón y soy neoyorkino —dijo Percy encogiéndose de hombros—

¡Mamá! —dijo una niña—. Ese chico ha salido del río.

Eso está muy bien, cariño —dijo su madre mientras estiraba el cuello para ver las ambulancias.

¡Pero está seco!

Eso está muy bien, cariño.

Los mortales deberían hacerle caso a los niños —dijo Artemisa—

A los niños no les afecta la niebla —explico Quirón— al tener una mente más abierta es por eso que pueden ver a través de la niebla

Y hasta que edad pueden ver a través de ella —pregunto el joven Nico—

Todo depende del niño pero en promedio a los 10 años —dijo Quirón—

Una mujer de las noticias hablaba para la cámara:

Probablemente no ha sido un ataque terrorista, nos dicen, pero la investigación acaba de empezar. El daño, como ven, es muy grave. Intentamos llegar a alguno de los supervivientes

Casi todos se alegraron al oír que había sobrevivientes

para interrogarlos sobre las declaraciones de testigos presenciales que indican que alguien cayó del arco.

No cayo se aventó que es otra cosa —dijo Nico—

«Supervivientes.» Me sentí súbitamente aliviado. Quizá el guarda y la familia habían salvado la vida.

Confié en que Grover y Annabeth estuvieran bien.

Intenté abrirme paso entre el gentío para ver qué estaba pasando dentro del cordón policial.

No te acerques a la policía —dijo Laura— alguno te podría reconocer y te meterías en muchos problemas y se acabaría la misión

Todos los hijos de Hermes la apoyaron

—…un adolescente —estaba diciendo otro reportero—. Canal Cinco ha sabido que las cámaras de vigilancia muestran a un adolescente volverse loco en la plataforma de observación,

Bueno loco ya estaba —dijo Thalía—

y de algún modo consiguió activar esta extraña explosión. Difícil de creer, John, pero es lo que nos dicen. Sigue sin haber víctimas mortales…

Me aparté, intentando mantener la cabeza gacha. Tenía que recorrer un buen trecho para rodear el perímetro policial. Había agentes de policía y periodistas por todas partes.

La policía por todas partes eso no es bueno —dijo Hermes—

Casi había perdido la esperanza de encontrar a Annabeth y a Grover cuando una voz familiar baló:

¡Peeeercy! —Al volverme, el abrazo de oso (más bien de cabra) de Grover me atrapó en el sitio—.

Varias risas se oyeron y Grover se sonrojo

¡Creíamos que habías llegado al Hades de la manera mala!

Annabeth estaba de pie tras él tratando de parecer enfadada, pero también ella sentía alivio por verme.

Claro que estaba aliviada sesos de alga —dijo Annabeth—

¡No podemos dejarte solo ni cinco minutos! ¿Qué ha pasado?

Más o menos me he caído.

¡Percy! ¿Desde ciento noventa y dos metros?

Que son 192 metros para Percy —dijo Nico mientras Thalía se ponía verde—

Detrás de nosotros, un policía gritó:

¡Abran paso!

La multitud se separó, y un par de enfermeros salieron disparados, conduciendo a una mujer en una camilla.

Sentí un gran alivio cuando la vi —dijo Percy—

La reconocí inmediatamente como la madre del niño que estaba en la plataforma de observación. Iba diciendo:

Y cuando aquel perro enorme, un chihuahua que escupía fuego…

Por eso supo mantener la calma y proteger a su hijo —dijo Hestia—

Vale, señora —decía el enfermero—. Usted cálmese. Su familia está bien. La medicación empieza a hacer efecto.

¡No estoy loca! El chico saltó por el agujero y el monstruo desapareció.—Entonces me vio—¡Ahí está! ¡Ese es el chico!

Vaya suertecita que te cargas —dijo Jason—

Me volví de inmediato y tiré de Annabeth y Grover. Nos mezclamos entre la multitud.

¿Qué está pasando? —quiso saber Annabeth—. ¿Estaba hablando del chihuahua del ascensor?

Les conté la historia de Quimera, Equidna, mi zambullida y el mensaje de la dama subacuática.

La versión simplificada de este capítulo —dijo Annabeth

¡Uau! —exclamó Grover—. ¡Tenemos que llevarte a Santa Mónica! No puedes ignorar una llamada de tu padre.

de ningún dios —dijo Hermes—

Antes de que Annabeth pudiera responder, nos cruzamos con otro periodista que daba una noticia y casi me quedo helado cuando dijo:

Percy Jackson. Eso es, Dan. El Canal Doce acaba de saber que el chico que podría haber causado esta explosión coincide con la descripción de un joven buscado por las autoridades en relación con un grave accidente de autobús en Nueva Jersey, hace tres días. Y se cree que el chico viaja en dirección al oeste. Aquí ofrecemos una foto de Percy Jackson para nuestros telespectadores.

Tu suerte sí que es realmente mala —dijo Jasón—

Nos agachamos junto a la furgoneta de los informativos y nos metimos en un callejón.

Primero tenemos que largarnos de la ciudad —le contesté a Grover.

Me gusta la idea —dijo Hermes—

De algún modo, conseguimos regresar a la estación del Amtrak sin que nos vieran.

Aunque a veces si tengo suerte —dijo Percy— pero lamentablemente son pocas las veces

Subimos al tren justo antes de que saliera para Denver. El tren traqueteó hacia el oeste mientras caía la oscuridad y las luces de la policía seguían latiendo a nuestras espaldas en el cielo de San Luis.

Aquí termina —dijo Tritón cerrando el libro— quien lee

Yo quiero leer —dijo Piper—

Tritón convoco una pequeña ola llevando el libro las piernas de Piper

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Espero les haya gustado

Noticia de poca importancia después de casi 5 años por fin pude regresar al gimnasio y gracias a eso mi creatividad ha aumentado por lo que espero que los futuros capítulos les gusten de igual manera