Capítulo 3

Sakura

-No lo entiendes Takashi?- grito, la desesperación de saber lo que estaba pasando me estaba consumiendo.

-Tranquila mi amor, te aseguro que todo estará bien?- habla Takashi quien parece tan tranquilo

-Y si no es así, que va a pasar? -

-Sakura-

-Touya, él ni siquiera lo sabe, no responde mis llamadas-

-Ven aquí- siento como me rodea con sus brazos y me atrae hacia él, deposita un beso en mi frente y continua abrazándome.

-Tengo miedo- suelto de repente y es que a quien no le da miedo perder a sus seres queridos-

-Tienes que tranquilizarte, tú sabes que esto no te hace ningún bien-

-No quiero que nada le pase- susurró está vez ocultando mi rostro en su pecho sintiendo como mis lágrimas comenzaban a mojar su camisa.

-Nada le pasará ni a él, ni a ti, escúchame Sakura no permitiré que nadie, ni siquiera yo te lastime nunca...-

Intento abrir mis ojos pero estos vuelven a cerrarse, es como si alguna fuerza impidiera tal acción. Mis ojos pesan y cada vez que trato de repetir esa acción el resultado es el mismo es como si alguna extraña fuerza me impidiera abrirlos lucho por conseguirlo y salir de ese mar de sueños que me ahogaba pero no puedo, tampoco me encuentro muy cuerda para pensar e impedirme tal cosa, es como si solo mi subconsciente tratara de pensar pero también sé encuentra en una batalla pues no logra entender nada de lo que al cerrar los ojos ve, así que sin luchar más me doy por vencida y me entrego a esa oscuridad.

No sé cuánto tiempo pasa solo sé que al intentar de nuevo abrir mis ojos estos por fin ceden pero la luz me deslumbra y me hace que vuelva a cerrarlos, poco a poco comienzo abrirlos de nuevo tratando de habituarme hasta que por fin logro mi cometido.

Me encuentro algo perdida e incluso confundida, la luz solo me molesta un poco pero me ayuda a ver lo que hay a mi alrededor, me encuentro con unas paredes pintadas en un color marfil y con algunos muebles como un tocador y un armario de caoba lo cual me indica que me encuentro en mi habitación. Trato de levantarme para poder sentarme pero mis brazos no resisten mi peso y me hacen caer a mi cama, el impacto a pesar de ser leve causa un gran dolor es entonces que me doy cuenta de lo cansada y dolorida que en verdad estoy, es como si alguien me hubiera dado una pali... Y es entonces como los recuerdos llegan a mi mente como un torbellino, las imagines de Takashi golpeándome, de a ver estado suplicándole que me dejara salir y por último aquel frasco de pastillas... Intento levantarme de nuevo ejerciendo mucha más fuerza ocasionando un dolor tremendo en uno de mis brazos el cual miro de inmediato solo para darme cuenta que me han canalizado y que el suero se encuentra arriba de mi con algunos frascos más.

Que había hecho? Esa pregunta inunda mi mente y aún sin importarme logro sentarme. Me siento miserable, como había sido capaz de querer huir? tanto esfuerzo lo iba a tirar por la borda? solo había pensado en mí y no me había importado nada más, no quería pensar en porque lo había hecho sino en que había sido una cobarde.

-Necesito verlo- susurró y comienzo a quitarme aquellos aparatos que me monitorean y que apenas me doy cuenta que tengo, no puedo evitar soltar un grito de frustración pues mis manos no coordinan, incluso diría que en lugar de ayudar estorban pero me digo que yo soy la torpe y estoy a punto de cumplir con mi objetivo cuando un par de manos me detienen, las miro para saber de quién se trataba y me encuentro con dos mujeres vestidas completamente de blanco, una me sostiene de las manos mientras la otra inyecta algo en una de las mangueras, siento un tirón que causa cierto dolor y no puedo evitar soltar un gemido de dolor.

-Suéltenme- grito pero me siento tan cansada para luchar pero me digo que debo hacerlo necesito saber qué está bien que mis acciones no han traído consecuencias pero el cansancio cada vez es más fuerte y mis ojos quieren volver a cerrarse.

-Suéltenme- digo de nuevo pero más débil que incluso creo no me han escuchado poco a poco mis ojos se cierran de nuevo e incluso olvidó lo que deseo y me entrego de nuevo aquella oscuridad.

-Despierta- escucho que susurran pero me niego abrir mis ojos -Despierta- dicen de nuevo y aquella voz me da miedo, siento que conozco al dueño de esa voz tan profunda pero no quiero abrir mis ojos.

-Despierta Sakura- y sé que si no hago lo que pide seguirá insistiendo así que abro mis ojos y de nuevo la luz me da de lleno, trato de ubicar al dueño de esa voz topándome con el rostro de Takashi. - Vaya creí que está vez si te habías muerto-

Las palabras de Takashi duelen, incluso más que los golpes que me ha dado, lo miro pero no le digo nada.

-Así que ahora a la señora le gusta tomar pastillas- lo veo caminar alrededor mío, creería en su aparente calma sino fuera por esa sonrisa que esboza al final- De saber qué lo que querías era matarte me hubieras dicho antes y ya hubiera visto cómo ayudarte no que me has hecho gastar una cantidad absurda solo porque la señora decidió que ya no quería vivir-

Mis ojos se empañan pero parpadeo un par de veces queriendo apartar aquellas lágrimas.

-No te pedí que me salvaras- digo tratando de sentarme y aunque dolía no lo demostré ya no le regalaría más placer a Takashi de verme sufrir.

-Aunque no te guste a ti eres mi esposa y que clase de marido sería sino te ayudo?- su sonrisa burlona se intensifica.

-Solo de la clase que golpea y maltrata a su mujer, quizás seas un animal, no eres peor porque ni un animal es capaz de eso- no sé qué me llevo a decir aquello usualmente solía quedarme callada al escuchar sus insultos o cualquier cosa dirigida a mí, quizás fuera a causa del medicamento. Lo veo levantar su mano dispuesto a estampar la en mi rostro y estoy dispuesta a soportar aquello sino fuera porque alguien llama a la puerta atrayendo la atención de Takashi.

-Qué demonios quieres- grita Takashi a Naoko quien me mira y sonríe, en sus ojos puedo ver preocupación y hasta pena lo cual me hace sentir peor.

-Los señores Li han llegado- anuncia.

Veo como los músculos de Takashi se contraen al escuchar eso, se lo que pasa por su mente y es el hecho de que teme que puedan verme en ese estado o que yo diga en realidad lo que pasa.

-Diles que enseguida bajo- sin esperar más Naoko desaparece no sin antes mirarme de nuevo. -Han venido a verte- suelta de repente atrayendo mi atención hacia él, lo miro algo incrédula no entendiendo nada de lo que sucedía. -Les he dicho que han intentado meterse a la casa y te han atacado- era de suponer que diría algo así, opto por no decir nada- y cabe decir que tú no dirás nada- su rostro se pone serio y se tensa aún más.

-Acaso tienes miedo de que hable?- digo y no sé qué me estaba pasando, es que simplemente no podía callarme?

-No tanto como tú si dices algo, porque será la última vez que lo veas- lo veo salir sin mirarme y eso me es suficiente para que mi valentía muera...

-En verdad que estábamos muy preocupados por ti- habla Leran posando una de sus manos sobre la mía.

Le sonrió y quisiera decir algo pero no sé exactamente que ha dicho Takashi y temo decir algo que no, así que solo prefería hablar lo mínimo y eso era solo para decir que me sentía mejor.

-Por suerte no ha pasado nada grave- habla está vez Takashi quien se acerca hasta mí y se sienta a un lado mío atrayéndome hacia su cuerpo. - Porque no sé qué haría sin Sakura, sin ella me muero- concluye mirándome fijamente y luego posando un beso en mis labios. Los suspiros no se hacen faltan provenientes de Faime y Meiling, Hien sonríe pero Leran luce algo sería y temo que no haya creído nada. Entonces me percato que hace falta alguien aquí, quisiera preguntar por su ausencia pero me muerdo la lengua y es que porque tenía que estar preguntando por él? Mejor para mí que no viniera así no comenzaría de nuevo a fastidiarme.

-En verdad que ha sido una suerte que nada pasará pero hay algo que no entiendo, teniendo tanta seguridad como ha sido posible que se haya metido alguien?- cuestiona Leran y como lo supuse no se traga tan fácil este cuento.

Siento como Takashi se tensa pero su rostro sigue demostrando absoluta calma.

-Sakura y yo discutimos ese día por una tontería- dice acariciando mi rostro con sus nudillos- Así que yo me fui a la oficina llevándome a la mayoría de mi equipo lo que no conté es que los nuevos fueran los que se quedarán al cuidado de la casa y en algún momento debieron entrar, una de las empleadas me dijo que Sakura salió al jardín y de un momento a otro todo sucedió, como dije los que se quedaron aquí son nuevos y no pudieron detener al sujeto, lo cual es bastante raro pienso que quizás alguno de ellos estuvo coludido- dice Takashi- mientras tanto me asegurare que solo mi gente de confianza se quede al cuidado de Sakura, no sabría que haría sin ella, cuando la vi en ese estado sentía que me quebraba quería encontrar al maldito culpable y hacerlo pagar por lo que le hizo a mi Sakura- En verdad que Takashi podía ser un buen mentiroso, incluso yo podría creerle y quisiera decir que en verdad deseaba que todo hubiera sucedido de esa manera, el sentir que en verdad le preocupaba de la manera que describía pero nada de eso era verdad y el responsable de todo fingía ser el más preocupado.

-Ya no puedes fiarte de nadie- Habla está vez Hien- Y puede que tengas razón y alguno de los de seguridad haya planeado todo eso, somos una de las familias más influyentes y cualquiera podría haber intentado esto por suerte Sakura está bien y no pasó a mayores.

-Y tú que recuerdas de esa día?- pregunta está vez Faime y todos dirigen su mirada hacia mí, el agarre de Takashi se vuelve un poco más fuerte y sé que con esa me advierte que no meta la pata.

-La verdad es que no quisiera hablar de eso Faime- le digo bajando un poco la mirada- ha sido todo tan doloroso para mí que lo único que prefiero es olvidar- concluyo tratando de esbozar una sonrisa logrando solo una mueca.

Todos asienten incluida Leran quien toma de nuevo mi mano al igual que Faime y Meiling. El rostro de Leran se relaja después de lo que dijo Hien y de lo que acabo de decir, y es algo que me alegra.

Después de un rato las visitas se marchan prometiendo regresar a verme mañana, quisiera decir que me alegra pues en verdad los Li me caían muy bien y disfrutaba de su compañía pero en estas condiciones todo era diferente.

-Creo que te ha quedado claro lo que te ha pasado- dice Takashi a lo cual asiento y si más se marcha lo cual en verdad agradezco...

Naoko entra un rato después con una bandeja de comida, la cual me acomoda para que coma.

-Es un verdadero alivio saber qué usted está bien- me dice Naoko, muevo mis piernas para que tome asiento y ella lo hace.

-Que paso?- le pregunto y sé que ella me entendía perfectamente.

-Después de que el señor Li sé marchara, trate de buscar la llave para abrirle pero él se la llevo, de un momento a otro usted dejo de llamarlo y eso solo me preocupo más no sabíamos en qué estado la había dejado- dice esto y baja la cabeza, como si sintiera pena por mí- así que los empleados decidieron tirar la puerta pero en eso llego el señor Li, tenía los ojos rojos y las manos llenas de moretones se dirigió de inmediato a su habitación y en cuanto la abrió nos encontramos con usted en el suelo, el señor Li corrió hasta usted, aparte de los moretones vimos que tenía un frasco de pastillas tirado aún lado suyo así que el señor Li pidió a un médico el cual vino de inmediato y aunque quería llevarla al hospital él se lo impidió le dijo que la atendiera aquí, le practicaron un lavado de estómago y le dijo que si hubiera tardado unos minutos más usted hubiera muerto... El señor Li sé veía verdaderamente arrepentido, día y noche a cuidado de usted- concluye.

Y quisiera creer algo de aquello que acababa de decir Naoko, Takashi arrepentido? Eso era algo que nunca pasaría, quizás su culpa era lo que lo llevo hacer aquello, el miedo de que me muriera y de que el perdiera todo, por algo se había rehusado a llevarme al hospital.

-Como se han enterado los Li? Cuestionó de nuevo a Naoko pues para mí en verdad había sido una sorpresa verlos ahí, pues Takashi nunca había permitido aquello antes, siempre que algo llegaba a pasar inventaba que había salido de viaje a visitar a mi familia porque ahora no había hecho lo mismo?

-Han venido a buscarla después de que no les contestará algunas llamadas, el médico se encontraba aquí y lo vieron, así que comenzaron a preguntar qué había pasado, el señor Li hablo con todos nosotros para decir que todo había sido un intento de robo y fue lo que se les ha dicho-

-Ya veo- digo simplemente, así que todo había sido porque casi lo descubren ? Claro sino de seguro ahora de nuevo me encontraría en Tokio.

-Creímos que en verdad la perdíamos-

Sonrió a Naoko y está vez yo tomo su mano con la mía- Perdón- me limito a decir y es que hasta con ella era una egoísta, ella que siempre había estado para mí y yo había querido dejar todo atrás.

-No vuelva hacerlo señorita Sakura, nos hace mucha falta a todos- se acerca hasta mí y besa mi frente - ahora coma todo necesita recuperarse- y sin más sale de la habitación.

Me quedo mirando por dónde se había ido Naoko, aún no comprendía porque había hecho aquello pero era algo que me prometía no repetir, había gente que me necesitaba como había dicho Naoko, solo pedía que me dieran fuerzas para soportar todo...

Los días comenzaron a pasar y como habían dicho tanto Leran como Meiling y Faime venían a verme, se quedaban prácticamente todo el día conmigo y eso era algo que en verdad me alegraba, Takashi tenía que fingir ser el esposo perfecto y no es que me gustará sino que por algunos días no había insultos ni malos modos.

Eran alrededor de las dos de la tarde y ningún miembro de la familia Li había llegado, por suerte ya podía levantarme, incluso ya podía estar en la sala cosa que agradecía pues la cama ya comenzaba a molestarme. El reloj sonó dando así las dos y me dije que tenía que acostumbrarme pues ya estaba mejor y claro ellas tenían sus vidas.

Escucho el timbre y la voz de Naoko indicándole a alguien que pase, seguro se trataba de Meiling ella solía ser la más impuntual. Me pongo de pie y esbozó una sonrisa pero está se borra al ver de quién se trata.

-Hola Sakura- dice Syaoran Li quien me mira fijamente, no puedo evitar ponerme nerviosa, incluso agradezco que los moretones hayan casi desaparecido por completo. Tenía tiempo que no lo veía así que era muy raro que estuviera aquí.

-Ha que has venido?- cuestionó y mi voz sale algo hosca algo raro en mí.

-Meiling no ha podido venir así que me ha pedido que viniera a cuidarte- dice acercándose a mí -Veo que ya estás mejor-

No sé exactamente cómo responder, no ha venido con su actitud arrogante de antes por el contrario parecía tan dócil y tan amable.

-No necesito que nadie me cuide- digo apartando la mirada de él y fijándola en lo primero que encuentro.

-Quizás tu pienses eso Sakura pero a mí me dan ganas de protegerte- suelta de repente y no puedo evitar mirarlo primero sorprendida y después llena de furia, pues no permitiré que él se burle de mí.

-Acaso crees que puedes burlarte de mí?- suelto- si ese es el caso te aviso que no es así y si necesitara la protección de alguien tú serias el último a quien se la pediría- Espero que diga algo para hacerme enfurecer más y así echarlo de mi casa pero eso no pasa.

-Tocas el piano?- dice y su cambio tan abrupto de tema me descoloca incluso hace que mi enfado desaparezca.

-No- digo simplemente mientras lo veo dirigirse hasta él y rosar con la yema de sus demos un par de teclas claro sin emitir sonido alguno. -La verdad es que siempre he querido aprender- no sé qué me hace acercarme hasta él y decir aquello, en seguida me mira y sonríe.

-En ese caso yo te enseñare- dice tomando mi mano para que me siente aún lado de él, siento un escalofrío recorrer mi cuerpo con esa simple acción pero no le tomo importancia. Comienza hablar y enseñarme como tocar, por alguna extraña razón sonrió y me siento feliz, es como si la vida que vivo desapareciera y me convirtiera en alguien más.

Suelto una carcajada cuando mi melodía sale todo menos bien, he confundido la mayoría de las teclas y el sonido en lugar de fastidiarme me causaba todo lo contrario.

-Necesitaras más de una clase- dice Li, tocando está vez el, asiento pues deseo disfrutar de aquella melodía y es como si el tiempo se detuviera, como si todo lo malo desapareciera.

-Eres mi más grande orgullo Sakura- siento como mi padre me abraza. Acababa de ganar un concurso de belleza al cual Tomoyo me había inscrito, tan solo tenía 15 años y me era imposible creer que yo había ganado pues nunca me había considerado una muchacha bonita ni mucho menos atractiva- Eres igual de hermosa que tú madre- no puedo evitar aferrarme más a mi padre y ocultar mi rostro en su pecho, no sabía el significado de sus palabras en mí y es que yo nunca sería igual a mi madre, ella simplemente era hermosa.

-Si le dices aquello se lo va a creer- dice Touya llegando hasta donde nos encontrábamos y entregándome un hermoso ramo de rosas. -lo has hecho genial para ser un monstruo-

-Que no soy ningún monstruo- digo separando me de mi padre y haciendo una rabieta la cual solo hace reír a los presentes, incluso hasta mí.

-Vamos a comer, esto hay que festejarlo- dice mi padre tratando de tranquilizarme.

-Seguro, sino el monstruo se comerá las flores- habla de nuevo mi hermano mirándome burlón, escucho la risa de Tomoyo y Eriol y decido relajarme, llego hasta ellos y los abrazo, ellos eran mi familia y siempre estaban conmigo para apoyarme en todo momento, su risa es tan contagiosa que comienzo a reír con ellos.

-Brindemos por Sakura, por el triunfo de hoy y porque su vida solo este llena de dichas- dice mi padre y no puedo evitar sonreír, amaba a mi familia, ellos eran mi más grande felicidad...

Cuando la melodía termina no puedo evitar abrir mis ojos que había cerrado para disfrutar un poco más y perderme en mis pensamientos, ese sin duda había sido un gran día, uno de los mejores, me encuentro con el rostro de Li quien me mira fijamente, sus ojos me miran de una manera diferente, lo siento acercarse a mí pero no me muevo, es como si estuviera encantada, como si su contacto no me molestara como si en verdad yo deseara aquello.

-Yo quiero cuidarte Sakura- susurra y no puedo evitar fijar mi vista en sus labios. No sé porque hago eso, pero al ver el movimiento de sus labios, su forma es como si de un imán se tratara.

Quisiera acercarme y estoy dispuesta hacerlo, ni siquiera soy capaz de pensar antes de actuar como suelo hacerlo, solo quiero dejarme llevar...

Me alejo rápidamente cuando el timbre suena y a lo lejos puedo escuchar la voz de Meiling y como si el encantamiento terminará, me alejo lo más que puedo y le doy la espalda, no sé qué demonios ha sido eso ni porque actué de esa manera, solo sé que me siento extraña, incluso algo sonrojada. No sé qué estuviera pasando por su mente, ni que lo llevo actuar de esa manera, o si incluso el deseaba lo que yo estaba a punto de hacer, aunque ni siquiera sabía que era lo que yo iba hacer, lo único que sabía es que me sentía confundida.

-Sakura- dice Meiling en forma de Saludo.

-Hola Meiling- respondo a su abrazo.

-Sera mejor que me vaya- dice Li atrayendo la atención de su hermana, pero yo me mantenía alejada ni siquiera quería verlo.

-Syaoran- no sabía que estabas aquí- dice Meiling y siento la mirada de el sobre mí, de una manera tan intensa que quemaba, pero ni aun así lo miro, aunque analizando las palabras de Meiling es que acaso no me había dicho que ella lo había mandado? Porque me había mentido? Y porque había venido?

-Solo quería saber cómo estaba- digo atrayendo la mirada de Meiling, no s porque digo aquello, incluso hasta yo me sorprendo, es tan involuntario aquella acción de mi parte, es como si en verdad algo hubiera pasado y deseaba ocultarlo.

-Tengo que irme- dice de nuevo Li y se acerca hasta mí y deposita un beso en mi mejilla- Me alegra que estés mejor- y sin más se va, solo hasta entonces lo miro y su mirada es tan intensa, hay algo en ella que hace que una corriente eléctrica me atraviese y con aquel simple rose, simplemente no sé qué es lo que estaba sintiendo, una sensación tan extraña y que hace tiempo no sentía pero porque con él? Porque con Syaoran Li...

Me había obligado a mí misma a no pensar en lo que había pasado, no quería pensar ni analizar mi comportamiento ni mucho menos el de Li, era mejor olvidar. Me encontraba mirándome al espejo por fin los moretones habían desaparecido, estaba arreglándome pues hoy asistiríamos a una cena de uno de los socios de las empresas Li y aunque no quería ir en un principio necesitaba salir aunque fuera a una de esas aburridas reuniones pues aunque sea eso despejaría un poco mi mente.

-Tan siquiera está noche si le has puesto empeño a tu imagen- dice Takashi extendiendo una de sus manos para que la tomara, lo cual hago pues lo que menos deseo está noche es pelear. -Te ves tan bien que quizás esta noche decida echarte un polvo-

Me fastidia la forma en que habla, la forma en la que me trata, quizás todo me fastidia de él, pero acaso no es así cuando el amor se termina? Dejas esa venda y ves a la persona tal cual?

-Pues me temo decirte que aún no estoy en forma y no deseo causarte algún inconveniente por aquello- digo soltándome de su mano y yendo hasta una mesita para tomar mi bolso.

-Eso que va, lo importante aquí es quitarme las ganas- me sujeta de la cintura y me atrae de una forma violenta hacia él, estampando sus labios contra los míos, en un rose nada placentero y al final mordiendo uno de mis labios causándome dolor por aquella acción.

-Es que acaso ya no te doy asco?- recordándole las palabras que una vez me había dicho y tratando de separarme de él.

Siento como aprieta mi nalga de una manera nada casta y se relame los labios.

-Por dios mujer, tú lo que menos causas es asco, ya no aguanto más así que lo haremos aquí mismo- sus pupilas se dilatan mientras aprisiona mis labios de nuevo, me lleva contra la pared y sube mi vestido para comenzar acariciar mis piernas y mi trasero, besa mi cuello y baja hasta mis pechos los cuales son fáciles de dejar al descubierto. Lo siento pegarse más a mí, sintiendo su anatomía más de cerca.

-Mira lo caliente que me tienes- dice sin despegarse de mis pechos. -Es que están tan buena que solo con verte haces que me corra- A otras personas estás palabras las excitarían o las harían sentir completamente sexis sin embargo conmigo no era el caso, a mí me gustaban las palabras románticas, las caricias tiernas no nada de esto sin embargo era lo que había.

Suelto un gemido cuando lo siento entrar y es entonces que me doy cuenta que estoy contra la pared, el me sostiene de la cadera y mis piernas se enrollan a su cintura, siento el vaivén de su entrar y salir, incluso lo escucho maldecir. Algunos de mis gemidos son tan involuntarios y no de placer sino de cierto dolor por sus caricias o sus embestidas que cada vez eran más fuertes.

-Me voy a venir- lo escucho decir antes de sentirlo llenarme. Me baja con nada de delicadeza y siento que caigo pero gracias a uno de los muebles evitó aquello. -Tienes 5 minutos para arreglarte- y sin más se va con su vaso de Whisky en las manos.

Subo hasta mi habitación y me miro al espejo, estaba echa un desastre gracias a Dios no ha tocado mi peinado, me siento miserable después de esto pero me digo que todo vale la pena, me acomoda aquel vestido rojo y me maquillo un poco el cuello pues está algo rojo a causa de lo vivido hace unos segundos, me digo que si tan solo él no hubiera cambiado esto me hubiera encantado pero como nadie puede predecir lo que pasará hay que hacerse responsable de sus actos y Takashi era mi peor error...

En cuanto llegamos a la reunión todos comenzaron a saludar a Takashi como si de un dios se tratara, él sonreía y me llevaba con tanto orgullo cuando lo elogiaban por la esposa que tenía, si tan solo lo conocieran de verdad. Yo solo me limitaba a sonreír y a hablar cuando se me requería esa era la parte fácil lo difícil era fingir ser la esposa perfecta que daría todo por su marido.

-Una Margarita- pido en cuanto llego a la barra de las bebidas, observó a Leran quien habla con las esposas de algunos socios mientras Hien habla con ellos, tanto Faime y Meiling están con sus respectivas parejas, no había querido acercarme a ellas, en primera porque hasta apenas Takashi me había permitido separarme de su lado y segunda no deseaba interrumpirlas, sin duda alguna ellos si pertenecían a este mundo, aunque no puedo evitar pensar que falta otro miembro de la familia Li, tomo un poco de mi bebida y comienzo a buscarlo aunque en realidad no sé porque hago aquello.

-A caso me buscabas- lo escucho hablar y es que su voz se había vuelto inconfundible. Dirijo mi mirada hacia él y no puedo evitar notar lo bien que se y es que en verdad es atractivo pero lo que más me gustaba de él son sus ojos color ámbar combinados con su cabellera castaña, casi chocolate, tan rebelde.

-Porque crees que te estaba buscando?- pregunto acomodándome mejor para mirarlo.

-Es que acaso no lo hacías?- sonríe y no puedo evitar sentirme nerviosa.

-Por si no recuerdas soy una mujer casada y bien puedo estar buscando a mi marido- le digo está vez esbozando yo una sonrisa.

-Sabes Sakura- dice acercándose a mí - Si yo fuera tu marido no te dejaría sola ni un segundo- me quedo completamente estática viéndolo directo a sus ojos los cuales también me miran a mí, no se como explicar lo que siento, es una sensación extraña, es como si algo por dentro cubrirá aquel vacío que tenía, con tan solo unas simples palabras.

Me pierdo al sentir el rose su mano contra mi mejilla, su mano es tan cálida, tan suave nada comparada a las caricias de Takashi y con solo pensar en su nombre sé que debo alejarme así que me separo de él.

-Sakura- lo escucho decir mi nombre pero niego con la cabeza y me alejo de él, camino hasta donde mis pies me llevan sin darme cuenta de nada, que demonios era todo esto? Porque me estaba pasando esto? Trato de tranquilizarme pero si hace unos días me había obligado y logrado no pensar en lo que había sucedido en mi casa, está vez era distinto porque no podía sacarme a Syaoran Li de mi cabeza.

-Se puede saber dónde demonios estabas?- Me dice Takashi lo más bajo que puede y sonriendo para disimular que nada sucede, lo siento tomarme del codo ejerciendo un poco de presión.

-Necesitaba ir al tocador- dije tratando de liberarme de su agarre.

-Acaso crees que soy idiota?- cuestiona.

Logro zafarme de su agarre y lo miro directo a los ojos- En que otro lado puedo estar? Comprende que si quisiera decirle a alguien lo que pasa ya lo hubiera hecho desde cuándo en lugar de seguir fingiendo-

-No me provoques Sakura porque sabes de lo que soy ca...- pero no puede terminar porque en ese momento llego el matrimonio Chong.

-Pero si aquí está la hermosa pareja- dice la mujer de la cual no recuerdo su nombre, creo es Rika o Tina? La verdad no sé.

-Es que no podemos estar ni siquiera unos minutos sin el otro- dice Takashi tomando mi mano y besándola.

-Déjame decirte Sakura que te has sacado la lotería con ese hombre- habla de nuevo aquella mujer y puedo ver en su rostro cierto deseo a mi acompañante más cuando esté le regala una sonrisa coqueta, me disgusta el hecho de que está mujer se esté burlando de su marido un hombre por supuesto mayor, no calculaba que ella tuviera más de treinta mientras aquel sujeto ya debía pasar de los cincuenta.

-El afortunado soy yo- dice Takashi tomando mi barbilla y depositando un beso.

-En eso concuerdo contigo Takashi tu mujer es realmente hermosa-

-Gracias- le digo al señor Chong y le sonrió, la cara de fastidio de su esposa ha sido la mejor parte, no es que disfrutara aquello pero como bien dije odiaba aquello.

-Pero ven Sakura tenemos mucho que hablar, mientas tanto dejemos a nuestros maridos hablar de negocios- me toma del brazo colgándose prácticamente y evitando que Takashi me diera el beso que intentaba darme lo cual agradecí.

La verdad no sé de qué podría hablar con esta mujer, se veía que no teníamos nada en común, aunque más bien yo creía que solo quería presumir todo lo que lograba sacarle a su marido por suerte en el camino nos topamos con Leran y a esta mujer le pareció mejor quedarnos hablar con ella de sus tonterías aunque claro yo tenía que escucharla.

-Como te digo Leran Roma es hermoso- dice aquella mujer tratando de alardear - Me he gastado toda una fortuna y es que no solo traje lo primero en la moda sino que también Hung ha complacido todos mis caprichos- y muestra una hermosa pulsera de diamantes, sonríe y la contempla con más amor del que alguna vez podría ver a su marido.

-Es verdaderamente hermosa- responde simplemente Leran y toma un poco de su copa.

-Le insistí tanto a Hung que la deseaba que no solo me compro eso sí no casi toda la joyería- sonríe- Es una pena Sakura que Takashi no te haya regalado algo así?- suelta con fingida pena pero yo sé que deseaba burlarse de mí.

Leran la mira y sé que está a punto de decirle algo pero yo decido hablar antes que ella.

-Veras querida no es que Takashi nunca me haya regalado algo así, él ha insistido tanto pero soy yo la que me niego, pues bien sabes que dinero tiene y de sobra mucho más que tú marido- veo como su cara se desfigura ante aquello, me mira con odio y no puedo evitar esta vez sonreír- lo que pasa es que yo no soy tan frívola para solo pensar en joyas, zapatos y ropa, no pretendo ser tan hueca que cree que por tener una pulsera de diamantes o casarse con un millonario ya ha triunfado en la vida- levanto mi copa en señal de querer brindar con ella y eso la hace enfurecer aún más aunque claro tuvo que tragarse su coraje y aparentar que nada había pasado.

Leran me sonríe y choca su copa contra la mía, sé que le ha gustado mi respuesta aunque claro no todo lo que había dicho era cierto pero por callarle aunque fuera por un segundo la boca inventaría hasta que aún amo a Takashi.

Hien aparece y le pide a Leran que baile con ella lo cual acepta gustosa. Takashi y el señor Chong se unen a nosotros, me toma de la cintura y deposita un beso en mi frente.

- Sakura querida no te molestara si invito a tu flamante marido a bailar?- dice aquella mujer y he de admitir que su actitud me estaba fastidiando, no por el hecho de que tratará de coquetear con Takashi sino porque trataba de mofarse de mí.

-En lo absoluto querida- digo pero antes de que Takashi la tomara de las manos, soy yo la que me acerco hasta él y lo beso no de una manera casta, no de la manera que me gusta, el responde a mi acción y me atrae más a su cuerpo profundizando más aquel beso.

Escuchamos como carraspean y me separo de inmediato de Takashi aunque este aún no me suelta.

-En ese caso creo que yo también me merezco bailar con su esposa- dice el señor Chong.

Takashi sonríe y besa mi mano y después se la entrega al señor Chong. Nos dirigimos al centro de la pista y comenzamos a bailar, era una balada lenta, el señor Chong ante todo respetuoso no como su mujer que se le estampaba a Takashi de todas las maneras posibles, niego con la cabeza este hombre no se merecía eso.

De un momento a otro siento como el señor Chong se desvanece y cae al suelo por suerte esta consiente y no necesito gritar ni nada cuando alguien ya está a mi lado ayudándome.

-Li- digo y es que después de aquello no lo había visto más incluso había pensado que se había marchado, siento como rosa mis manos para sostener al señor Chong, nos miramos una fracción de segundos y después desvía su mirada para ver cómo se encuentra.

-Ha sido solo un mareo- dice el señor Chong quien me esboza una sonrisa para que me calme aunque en verdad Lucía algo mal.

Miro hacía su esposa quién ni siquiera se había dado cuenta de lo sucedido a pesar de que la música había cesado y de que ya nadie baila, Takashi prácticamente la arrastra hasta donde estábamos y se acerca a mí no sin antes mirar a Li con odio.

-Que ha pasado?- pregunta mirándome está vez a mí.

-Estábamos bailando y de pronto se sintió mal- digo.

-Oh Hung que te ha pasado- dice aquella mujer en un chillido y se tumba en el suelo sin importar lastimar a su marido, sin duda ya estaba pasada de copas.

-Estoy bien- se limita a decir el señor Chong.

-Sera mejor que alguien lo lleve a su casa- dijo Leran y Hien estaba a punto de ofrecerse cuando Takashi hablo.

-Yo lo hare- dice.

-Eres mi héroe - habla de nuevo aquella mujer y trata de abalanzarse a Takashi, el cual se aleja y con ayuda de Li suben al señor Chong y a su esposa. Takashi se acerca hasta mí y rosa mis labios.

-Espérame, enseguida regreso por ti- solo asiento y está vez se dirige a Leran y Hien.

-Podría encargársela, solo los dejo y regreso por ella-

-Si quieres nosotros podríamos llevarla- dice esta vez Hien.

-No quisiera molestarlos ni exponerlos, no tardo- dice.

Takashi me mira y después sube al carro, todos regresan al salón, Leran me pide que vaya con ellos pero le digo que enseguida voy, parece aceptar y entra.

Simplemente era algo que no entendía, Takashi podía ser tan diferente a como se comportaba conmigo, sus cambios de actitud sin duda me confundían no entendía que era lo que le pasaba porque era tan frío, violento y otras veces tan dulce y tierno.

-Con que el marido perfecto?- escucho aquella voz la cual me regresa a la realidad, siento un escalofrío recorrerme desde la cabeza a los pies.

-Por si tenías alguna duda, espero que con esto te quede claro- digo dándome la vuelta para verlo.

-Quizás puedas engañar a los demás pero a mí no Sakura- dice Li acercándose más a mí.

-Eres tú el que no quiere ver la realidad- digo sin moverme y no porque no pudiera sino porque deseaba estar ahí.

-Más bien creo que la ciega aquí eres tú Sakura- dice y siento el rose de su mano en mi piel.

Cierro los ojos solo una fracción de segundos pero me obligó abrirlos y apartarlo aunque lo que más deseaba es que siguiera. Me alejo de él, sin dejar de mirarlo aparentando odio que en estos momento no sentía.

-Que es lo que quieres? Porque haces esto?- le digo.

Se acerca de nuevo hacia mí pero yo retrocedo, evitando que vuelva a tocarme.

-Quiero cuidarte, protegerte simplemente te quiero a ti- sus palabras se graban en mí y no puedo evitar mirarlo con sorpresa, siento una punzada en mi pecho y unas terribles ganas de llorar, la última vez que alguien me había dicho aquello había terminado viviendo este infierno, por reflejo me abrazó a mí misma queriendo protegerme de él, de lo que acababa de decir, de lo que causaban en mi sus palabras.

-Sakura- dice pero soy incapaz de decir algo solo deseo salir corriendo de aquí y es lo que me propongo hacer pero él me detiene tomándome por los brazos sin causarme daño alguno a lo cual ya no estaba acostumbrada.

-Suéltame- susurró pero él no lo hace, me mira con ternura y siento aquella punzada aún más fuerte.

-Solo dime qué tú no sientes esto que es que estoy sintiendo y te dejaré tranquila-

-Yo...- digo pero nada más sale.

Su agarre se dirige está vez a mi cintura y me acerca a su cuerpo, aquella sensación es tan agradable, nada me dolía y aunque era extraño me gustaba, rosa su mano en mi mejilla y de nuevo me pierdo en aquel rose.

-Solo dame una oportunidad- dice y abro de inmediato los ojos para encontrarme con los suyos y perderme en ese ámbar que hoy tenía un brillo tan diferente.

-Syaoran- digo por primera vez, él sonríe y entonces siento sus labios contra los míos de una manera tan delicada, tan dulce, sus manos rodean mi cintura y mis manos su cuello, me dejó llevar y me entrego por completo a aquella danza, sus labios tibios contra los míos era la sensación que más anhelaba pues parecía curar todo lo que todos estos años había sufrido a causa de Takashi. Quiero aferrarme a él, a esta sensación a este momento pero después de pensar en el con todo el dolor me separo bruscamente.

Qué demonios estaba haciendo? Le doy la espalda y me niego a verlo, no sé qué era lo que me había pasado, como era que me había dejado llevar?

-Sakura- lo escucho decir y tocar mi hombro pero me separo de nuevo pues temo volver a caer, quizás debería darle una bofetada por su atrevimiento pero enseguida debería darme una a mi porque le he correspondido, me he dejado llevar.

-Solo déjame en paz- le digo y comienzo a correr hacia la casa, necesitaba escapar de él, de todo lo que en esos momentos estaba sintiendo, me encontraba confundida, no entendía que demonios había pasado, solo quería huir, desaparecer.

Llego hasta el tocador y me miro al espejo, completamente sonrojada y agitada, me miro los labios y me llevo una de mis manos hacia ellos y recuerdo su dulce rose, su calidez, la forma en la que me abrazaba, la danza de nuestros labios juntos... No me digo moviendo la cabeza tratando de alejar todos esos pensamientos, esto no podía estar pasando, y no podía estar así por él, no podía estar sintiendo algo por Syaoran Li...

Notas de la autora.

Hola, antes que nada espero se encuentren muy bien y hayan tenido un buen fin de semana, muchas gracias por sus reviews, me alegra mucho que la historia les esté gustando y espero que esté capitulo también sea de su agrado, que disfruten leerlo como yo escribirlo.

Sin más me despido no sin antes decirles que deseo saber sus comentarios, ya saben que estos motivan a la autora actualizar pronto. Cuídense mucho.

Gaby Li.