Capítulo 4
Sakura
-Qué?- pregunto en cuanto Takishi atrae mi atención y me saca de mi ensoñación, me mira de una manera intensa pero después de lo sucedido hace un rato parece que mi cerebro se hubiera desconectado pues no podía recordar nada más.
-Acaso estás sorda? O es que tanto golpe te ha dejado estúpida? - dice pero esta vez sus palabras no me lastiman sino que mi mente se inunda de nuevo de aquel recuerdo, de sus labios contra los míos, sus brazos y la forma en la que me sostenían...- Sakura- escucho de nuevo su voz.
-Qué pasa?- digo con fastidio pues lo único que deseo es sumergirme en aquel recuerdo.
-Acaso te ha pasado algo?- pregunta Takashi -Estas enferma?- siento como una de sus manos se posa en mi frente mientras con la otra sigue manejando. -No tienes fiebre- me mira y por alguna razón siento un escalofrío recorre pues el miedo de que descubra en verdad lo que sucedió me aterra.
Me alejo de él tratando de ser cuidadosa -Solo estoy cansada- digo y me apoyo contra la venta del carro, gracias a Dios Takashi no dice nada más y regreso a mis pensamientos diciéndome a mí misma que tengo que olvidarlo todo.
Miro por la ventana percatándome que la luz del sol ya alumbra los alrededores, quisiera decir que he pasado mala noche y que no he podido dormir nada pero no es así, hubiera querido dormir un poco más y rememorar aquello que debo olvidar pero hay algo de mí que no quiere, incluso que desea que suceda de nuevo, sin embargo me recuerdo que eso es una locura.
Tan solo ha sido un beso me digo a mi misma llevando una de mis manos hasta mis labios y lo Roso con la yema de mis dedos aunque estos no le hacen justicia a lo cálido y suaves que son sus labios, sacudo la cabeza queriendo apartar aquellos pensamientos.
Llego hasta el comedor donde Takashi ya me espera sumergido en su periódico que ni siquiera responde a mi saludo aunque eso ya no es novedad. Miro mi plato lleno de una variedad de fruta y comienzo a degustar pues lo que más deseaba este día era silencio y es que mi mente ya estaba repleta de voces e imágenes que debo borrar.
-Te sientes mejor?- pregunta así que lo miro pero él no me mira a mí.
-Si- digo simplemente y regreso mi mirada hacia mi desayuno, deseando que el silencio reine de nuevo.
-No pareces mejor, quizás deberías ir al médico, podrías tener alguna enfermedad y no tengo deseos de que me contagies algo-
Lo miro y es que no podía creer que hablara en serio, aquí el único que podría contagiar algo sería el, y entonces olvidó mi enfado, nunca había pensado en eso, pues no era ciega y sabía que Takashi no me era fiel lo mejor sería ir al médico hacerme un chequeo.
-El único que puede contagiar a alguien eres tú, solo espero que por lo menos te hayas cuidado -su sonrisa burlona desaparece, se levanta y se acerca hasta mi obligándolo a que lo mire.
-En ese caso será mejor que vayas lo antes posible al médico- sonríe, me besa bruscamente y rato se marcha enseguida.
Sus palabras me retumban una y otra vez, me digo que puede estar mintiendo pero con Takashi era mejor llevársela con cuidado y lo mejor era ir al médico lo antes posible.
Me quedo aquí encerrada en mi jaula de oro, tratando de ahora no solo de pensar en lo sucedido la noche anterior sino también en las palabras de Takashi y es que tenía miedo, y agregando que el tiempo aquí se me hace eterno no ayudaba mucho.
Me dirijo hacia la cocina dispuesta ayudar con la comida, pues no tengo nada que hacer y eso me ayudaría a despejar también mi mente, debo admitir que antes era muy mala cocinando pero después de tanta práctica he mejorado considerablemente.
-Señora Sakura- dice Naoko, la miro para saber qué es lo que pasa- Tiene visitas-
-Quién es?- pregunto pues tengo miedo que se trate de él, miedo a que vuelva a pasar lo mismo, miedo de él, miedo de mi pero principalmente de Takashi pues si se entera que él ha venido todo puede terminar mal.
-Es el señor Li- y he de decir que aquello no me dice nada, sé que no se trata de Takashi pues él no necesita venir de visita ni ser anunciado, quisiera, preguntar podría ser la mejor opción pero hay más empleadas aquí, no es que no tenga confianza sino que sería algo extraño que preguntara, sin más me quito el delantal y camino hacia la sala, voy con paso lento, los nervios se apoderan de mi sin embargo el deseo de que sea el crece, siento algo raro en el estómago, trato de tranquilizarme. Me detengo en un espejo antes de llegar para mirar mi reflejo por suerte hoy me había arreglado, sonrió y llego hasta la sala.
-Hola- digo sonriendo pero en cuanto veo de quién se trata mi sonrisa se borra pero me forzó a sonreír de nuevo para disimular mi aparente decepción.
-Buenas tardes Sakura- me dice Hien Li dándome la mano y un beso en la mejilla.
Buenas tardes-respondo al saludo-Desea algo de tomar?- pregunto indicándole con la mano que tome asiento, él se desabrocha un botón de su saco y toma siento.
-Un café estaría perfecto- dice sonriéndome amistosamente.
Naoko se marcha por lo solicitado dejándome con Hien que me cae muy bien pero era verdaderamente raro verlo por aquí y más solo.
-Perdona que haya venido sin avisar pero necesito hablar contigo seriamente- su semblante completamente serio solo me hace sentirme más nerviosa, acaso Li le habrá contado algo de lo sucedido anoche? Tantos son mis nervios que sorbo un poco del té que Naoko me ha traído y me quemo, trato de disimularlo y apartó por unos segundo la mirada de él, me llevo la servilleta a los labios para disimular mi mueca ocasionada por el dolor y lo miro de nuevo.
-Acaso ocurre algo malo?- pregunto tratando de sonar lo más ajena a lo que sospecho que me dirá.
-Veras, hemos cerrado un negocio muy importante y como sabes necesitamos a la imagen para aquello, hemos sugerido a muchas personas pero él está interesado en alguien más- parpadeo algo confundida principalmente porque no ha dicho nada relacionado con lo de ayer y segundo porque no entiendo que tengo que ver yo con aquel negocio- pero él ya tenía a su candidata y esa eres tú Sakura, tal parece que te conoce cuando modelabas y quiere que seas tú la imagen sino no hay negocio-.
Lo miro, sin saber exactamente que decir pues me parecía verdaderamente ilógico y absurdo aquello, solo había modelado muy poco, nunca fui reconocida ni nada de eso así que no entendía el porqué de aquella petición si yo no era nadie más que la flamante esposa de Takashi Li según los medios.
-Pero es que yo no soy modelo- le digo. -ni siquiera soy bonita, ni tengo un cuerpo espectacular- muestro mis inseguridades y es que sin duda me sentía una mujer fea, Takashi se había encargado de destruir mi autoestima, de aplastarla por completo.
Hien se torna completamente serio ante mi comentario - primero que nada eres una mujer hermosa Sakura y si él te ha pedido a ti ha sido porque se ha dado cuenta de eso y de que tienes la capacidad para esto y mucho más- no puedo evitar morderme el labio, sus palabras me llegan al alma y es que consideraba a Hien como otro padre y quería ayudar sin duda alguna pero eso de cierto modo significaría desobedecer a Takashi, no tenía idea de que hacer. -No me atrevería a pedirte esto Sakura y si no quieres créeme que lo entenderé y no habrá ningún problema pero por favor no vuelvas a repetir lo que has dicho sino si me molestare- sonríe y toma mis manos entre las suyas para reafirmar lo que acaba de decir.
-Takashi lo sabe?- pregunto, el separa sus manos de las mías y toma un poco de su café.
-Primero he querido hablar contigo y después lo haré con el- asiento y vuelvo a morderme el labio quizás iba a cometer la peor tontería de mi vida, bueno esa ya la había cometido así que más daño no habría, quizás por el contrario con esto podría tener mi propio dinero y quien sabe quizás algún día irnos lejos de él.
-Acepto- digo sin pensarlo más.
-Si quieres puedes pensarlo, hablar con Takashi- niego de inmediato y es que si no aceptaba ahora no lo haría después.
-No hay nada que pensar- sonrió y el me devuelve la sonrisa.
-Entonces iré hablar de inmediato con Takashi creo que le gustará la noticia pues el también desea con ansias el cierre de este negocio-
-Una cosa más- el asiente para que pregunte- como se llama la empresa que me ha pedido?-
-Es la empresa Clow- y con solo decir eso el rostro de aquella persona viene a mi mente- Y ha sido Yue Clow quien te ha pedido- no necesito preguntar nada más, ahora todo estaba muy claro para mí y me alegraba volver a ver a Yue pues él había sido el mejor amigo de Touya nos conocíamos desde pequeños quizás el supiera algo de mi hermano y ahora más que nunca me alegraba el aceptar.
Lo acompañó hasta la puerta donde me despido de él, me da de nuevo las gracias y lo veo subir a su auto, al cerrar la puerta me recargo en ella, pensando que lo que había hecho y en las consecuencias que estás tendrían, sin duda hoy no sería un buen día...
-Así que has aceptado el trabajo?- me pregunta Takashi durante la cena rompiendo aquel silencio tan maravilloso aunque esperaba en cualquier momento su cuestionamiento.
-Si- digo sin apartar la mirada de mi plato.
-Supongo que sabes de quién se trata?- siento su mirada sobre mi pero me niego a mirarlo.
-Si- digo nuevamente.
-Si me preguntarán a mí, escogería a alguien más, a alguien más atractiva, sin duda alguna con mejor cuerpo, no ha alguien tan simple como tú-
Siento rabia al escuchar sus palabras y aunque otras veces solía callarme está vez no lo hago.
-Por suerte no te lo han preguntado más bien deberías estar agradecido porque he aceptado así podrás recuperar lo invertido en aquella empresa que por idiota has comprado y que para tu mala suerte nunca podrás echar andar- sé que me he pasado, nunca antes había actuado de aquella manera pero no me arrepentía aunque supiera lo que venía y como no era esperar siento como me toma por el cabello obligándome a levantarme y me lleva hasta la sala sin soltarme ocasionándome un gran daño pero me niego a emitir sonido alguno pues está vez no me arrepentía por lo que había dicho. Me tira al suelo sin importarle que me golpe con uno de los muebles, lo veo llevarse las manos a la cabeza y agarrarse el cabello de una forma desesperada, camina de aquí para allá y me mira, se acerca de nuevo hasta mí y levanta la mano y se lo que viene pero el impacto de su mano contra mi rostro nunca llega, así que unos segundos después abro los ojos pues los había cerrado, sigue frente a mí, mirándome, su mirada transmite odio y aunque tenga miedo le sostengo la mirada.
-Estas vez te has salvado- se pone de cuclillas y me toma con una mano el rostro apretándome mis mejillas- pero créeme que me la cobraré y desearás nunca a ver dicho eso- me suelta bruscamente me sonríe burlón y después desaparece.
Mis ojos se empañan pero me rehusó a soltar alguna lágrima pero no aguanto más y lo hago, debía reconocer que odiaba mi vida, que odiaba a Takashi pero principalmente me odiaba a mí misma...
Hien había organizado una cena en su casa por el cierre del contrato, era una reunión donde asistirían varias personas aunque yo hubiera preferido algo más íntimo aunque claro tenían que dar a conocer también a la encargada de la imagen de aquel nuevo negocio por lo cual se requería mi presencia, debía arreglarme como nunca pues necesitaba demostrar por qué me habían elegido como la imagen según Meiling así que había optado por algo que no era mi estilo, el cual era un vestido entallado que llegaba un poco más arriba de mis pies y que tenía una abertura en una de mis piernas luciéndola hasta un poco más arriba del muslo pues un broche en forma de cerezo cerraba aquella abertura desde ahí, el escote era en v con una pedrería hermosa aunque algo pronunciado para mí gusto y el cual era sostenido por unos tirantes muy finos, opte por hacerme un moño dejando caer un par de mechones, usar unas zapatillas en color plata pues combinaría perfectamente con el color negro de mi vestido, busco entre mis joyas y me encuentro con unos aretes en forma de flor de cerezo y una cadena muy fina con la misma pieza que los aretes y aunque no sea mi estilo debo admitir que me gusta, pongo un poco de labial en color rojo y bajo hacia la sala donde me espera Takashi.
-Estoy lista- le digo, él se gira para mirarme y se queda en completo silencio, me mira de arriba abajo y en sus ojos puedo ver deseo, salgo inmediatamente de su vista y tomo mi bolso pues lo menos que deseo en estos momentos es estar con él. Todo el camino ha tratado de llamar mi atención desde decir cosas para lastimarme como alagándome o simplemente tratando de tocarme pero decido ignorarlo por primera vez me sentía tan fuerte para soportar cualquier cosa que no dejaría que él me lo arruinara.
Debo admitir que comienzo a sentir nervios en cuanto llegamos a la casa Li, y no solo porque en esta fiesta se me presentaría como la imagen sino también por cierta persona, a la cual desde aquella vez no había visto. Los primeros en recibirnos como de costumbre son el matrimonio Li.
-Te ves hermosa- me dice Leran.
-No hay duda porque te ha elegido- dice esta vez Hien y me sonrojo un poco, nos dicen que entremos y que en unos segundos estarán con nosotros, los rostros que veo en estas reuniones son los mismos de siempre. Takashi me lleva por el brazo y saluda en el camino a un par de personas, debo admitir deseaba verlo pero no lo encontraba entre todas aquellas personas, quizás le había dado mucha importancia a lo sucedido aquella noche y solamente había sido un juego para burlarse de Takashi pero en mi búsqueda me encuentro con otra persona que en verdad deseaba ver así que me zafó de Takashi y llego hasta él.
-Yue- digo.
Él se gira hacia mí, me mira, una sonrisa se dibuja en su rostro y me abraza.
-Sakura- me dice, me siento como antes cuando no vivía está vida de mierda cuando realmente era feliz. -Mira nada más, cuanto has cambiado- me da una vuelta y no puedo evitar soltar una carcajada- donde está la pequeña Sakura de antes?- sonrió aunque no puedo evitar sentir una puñalada pues yo también deseaba saber dónde estaba.
-Buenas noches Clow- dice Takashi llegando hasta nosotros y tomándome por la cintura de una manera posesiva.
-Li- dice Clow completamente serio pues al igual que a Touya Takashi nunca les había caído.
-Así que vuelves de arrastrado no?- pregunta Takashi y es que él siempre tuvo celos de Yue, siempre creyó que el estaba enamorado de mí.
Yue sonríe para provocarlo y toma mi mano y la besa- Ya vez, aunque te hayas casado con ella no pierdo las esperanzas-
El rostro de Takashi se torna completamente serio y está dispuesto a responderle pero un par de personas le hablan y aunque intenta que me vaya con él no lo consigue.
-Cómo es que lo soportas?- me dice Takashi burlón.
Suspiro y no puedo evitar sentirme mal por aquello y es que si el supiera ...
-Estas bien pequeña?- pregunta y quisiera decirle que no, que nada en mi vida está bien que Touya y el tenían razón cuando me advirtieron que no me casara con él.
Si digo moviendo la cabeza afirmativamente aunque sé que no me cree.
-Segura? Sabes que puedes contar conmigo- toma mi mano entre la suya y las ganas de llorar se hacen presente.
-Es solo que quisiera que Touya estuviera aquí- me mira y sé que está vez me ha creído pues no estaba mintiendo del todo.
-Sé que él te quiere pero sabes lo orgulloso que es, tú solo ten fe verás que tarde o temprano las cosas se solucionan-
-Has hablado con él?- pregunto.
-Nos vemos seguido, estamos en contacto constantemente- me mira con pena pues ve mi tristeza cuando dice aquello.
Entonces estaba bien, aún seguía molesto por mi boda, es que acaso nunca me perdonaría? Tal parecía que no pero yo también estaba furiosa con él, pues había tratado de localizarlo cuando lo de papa, cuando más lo necesitábamos y él nos había dejado solos pero si era lo que quería eso tendría. Decido cambiar de tema pues si continúa terminaría despotricando contra mi hermano y por más que Yue me quisiera era amigo de Touya.
Nos pusimos al día y reíamos por cualquier cosa era como regresar a mi infancia. De pronto fuimos interrumpidos por Hien quien nos pidió que nos acercaremos pues daría el anuncio del cierre del contrato y claro me daría a conocer.
-Sé que eres la indicada y claro la más hermosa no pude a ver elegido a alguien mejor- retumban las palabras de Yue en mi cabeza cuando lo cuestione de porque me había elegido a mí.
-Buenas noches- dice Hien llamando la atención de todos los presentes, como la mayoría sabe estamos aquí reunidos para celebrar la unión de las empresas Clow con las empresas Li- se escucha el aplauso de todos- Solo quiero decir que estamos verdaderamente agradecidos por esto con Yue Clow pues sabemos que con esto nos colocaremos en la cima de la construcción como de las demás ramas de nuestras diversas empresas- los aplausos se escuchan de nuevo y Hien le cede el micrófono a Yue.
-Buenas noches, como lo ha dicho el señor Li, y al igual que ellos yo quiero darles las gracias pues no pude elegir a nadie más que a las empresas Li, pues conozco su trabajo y sé que llegaremos muy lejos- él sonríe y me mira y sé que mi momento ha llegado- y como no hacerlo si también tendremos a la mejor para darnos a conocer, así que les pido un aplauso para Sakura Kinomoto la nueva imagen de todo esto- camino al principio un poco torpe, e incluso temo estar haciéndolo todo mal quizás lo mejor debería ser irme pero me encuentro con unos ojos color ámbar que me miran fijamente, no se describir su mirada ni que me quiere decir, es una sensación rara la que siento en cuanto lo veo y como si eso fuera lo que necesitara comienzo mi andar hacia Yue y Hien, camino completamente llena de seguridad y sonrió, ellos caminan conmigo y los Flash comienzan a deslumbrarnos pero en ningún momento decaigo por el contrario me mantengo firme, decidida como si en verdad hubiera nacido para esto...
En cuanto puedo me alejo de la multitud, de Takashi en realidad de todos, me encuentro realmente aturdida pues no estoy acostumbrada a esto, a muestras de afecto fingidas, a la atención que me brindan y a los halagos que me hacen por mi supuesta belleza. Llego hasta uno de los pasillos que se encuentra en total calma cosa que agradezco, me siento cansada también por tanto ajetreo, me siento tan expuesta y es que no estoy acostumbrada a que me miren siento que en cualquier momento notarán mis defectos y comenzarán a burlarse de mí y es que me había vuelto tan insegura, no puedo evitar recordar aquellos ojos ámbar que me miraron hace unos minutos, había sido una mirada cargada de tantas cosas que no sabía describir del todo pero que me brindaron la confianza que necesitaba, sonrió no sé exactamente porque lo hago.
-Es que acaso a ti no te gusta convivir con nadie?- escucho esa voz, una voz que me resultaba ya familiar. Me quedo completamente quieta pues no sé qué decir ni cómo actuar, sé que se encuentra detrás mío y que comienza acercarse hasta mí, quiero marcharme pues lo que menos deseo en estos momentos era enfrentarlo, pero siento mis piernas flaquear y sé que puedo caer si intento irme así que respiro y decido fingir como si nada hubiera pasado como si en verdad su presencia no me afectara.
-Es acaso que no estás contenta con tu nuevo trabajo?- su voz choca conmigo y sé que se encuentra detrás de mí pues lo siento prácticamente pegado, respiro y me apoyo con la pared para alejarme de él y encararlo.
-Eso es algo que a ti no te importa Li- digo y al mirarlo me encuentro de nuevo con aquella mirada pero esta vez refleja algo más en ella, su rostro se relaja e incluso sonríe y me gusta aquella sonrisa aunque no sé qué es lo que lo ocasiona, apartó de inmediato la mirada cuando vuelvo a chocar con sus ojos.
-Me importa mucho más de lo que tú crees- dice y se lleva una mano a la cabeza para tocarse el cabello como si estuviera nervioso.
-No veo porque- sé que lo más sensato debería ser irme simplemente sin decir nada más pero es como si no pudiera, como si en verdad deseara quedarme aquí.
-Te ves hermosa- suelta de repente y no puedo evitar sonrojarme aunque no entiendo porque si está noche he recibido este comentarios varias veces pero solo él había conseguido este efecto en mí. Me repito que es una locura seguir aquí escuchándolo, que lo más sensato es irme así que trato de avanzar pero su mano me detiene pues me sostiene por mi brazo sin causarme ningún daño y me pone de nuevo contra la pared aunque esta vez la distancia que nos separa es prácticamente nula.
Me quedo en silencio al igual que él pues mi sentido de la razón me falla y no hay nada coherente que pueda decir pues su aroma me llega de golpe, es un aroma bastante agradable, la cercanía de su cuerpo con el mío, el rose de ambos con un simple movimiento, su sola presencia, todo de él me aturde.
Siento como lleva una de sus manos hasta mi mejilla y la toca con la yema de sus dedos y por acto reflejo cierro los ojos disfrutando de aquel simple rose, me pierdo en su caricia, en las sensaciones que me causa, de pronto ya no es su mano sino su boca, abro mis ojos y me encuentro con su mirada y por primera vez se lo que me quiere decir así que asiento, él sonríe y siento sus labios contra los míos en una danza magnífica, llevo mis manos hasta su cuello mientras el rodea mi cintura y me acerca aún más hasta el, quisiera describir las sensaciones que siento en estos momentos pero me digo que no es tiempo de pensar sino de sentir. Aunque en un principio el beso comenzó cargado de pasión poco a poco se hace lento y es que el aire comenzaba a faltar nos aunque aun así parecía que ninguno quería separarse, recargo mi frente con la suya, sin abrir aún los ojos rememorando lo que acaba de suceder, es un acto tan romántico para mí y que no había compartido con nadie. En cuanto abro mis ojos me encuentro con los suyos que tienen un brillo particular, vuelve a sonreír y está vez yo también sonrió.
-Sakura- dice pero no lo dejo continuar.
-No digas nada por favor, solo hay que vivir este momento- el asiente y vuelvo a sonreír.
-Sé que me has pedido que no diga nada pero cada vez que sonríes me desarmas, es como si tú sonrisa fuera la luz que me alumbra...- no aguanto más y está vez soy yo la que lo besa y es que sus palabras causan en mi sensaciones completamente extrañas, sensaciones que aunque quería no debería dejar salir...
Me niego a tener que regresar a la realidad, tenía claro que esto que hago está mal pero es algo que necesitaba y que quería. No se cuánto tiempo llevamos aquí, entre caricias besos y sonrisas, como bien se lo había pedido Syaoran no había dicho palabra alguna cosa que agradecía pues si comenzaba a pensar mi sentido de la razón ganaría y terminaría huyendo.
Tal parecía que estaba viviendo en un cuento cómo en los que me gustaba leer, aquellos en los cuales la protagonista era feliz a pesar de sus circunstancias y dónde la mayoría de veces el amor triunfa y en verdad lo deseo, quisiera ser la protagonista de esta historia y garantizar que aún a pesar de todo lo malo aún puedo ser feliz...
El rose de su mano contra mi mejilla me trae a la realidad, lentamente abro los ojos pues deseo no despertar de este sueño pero tengo que hacerlo. Me encuentro con su rostro, muestra unas facciones de relajación e incluso hasta felicidad, no sé en qué momento comencé a sentir lo que sea que siento, si son pocas veces la que lo he visto y cuando hablamos siempre discutimos pero algo de él que me atrae, es algo inexplicable, como es posible que con eso aceptará ya sus besos, sus caricias, quizás estoy loca o mi necesidad de un poco de amor me ha llevado a esto? Sonríe y no, no es mi necesidad de amor hay algo más pero qué?
-Debería regresar a la fiesta- esas palabras salen de mi boca por si solas ni siquiera estaba pensando en eso pero mi sentido común volvía apoderarse de mí.
-Quédate un poco más- me dice, apartó la mirada y miro a otro lado, no puedo volver a caer, ya lo había hecho en dos ocasiones y lo que menos necesitaba en mi vida eran más problemas pues ya tenía bastantes.
Niego aún sin verlo, me tomo unos segundos antes de regresar mi mirada hacia él y decirle que esto nunca debió pasar pero unos gritos comienzan a escucharse a lo lejos, conozco aquella voz que dice mi nombre y siento miedo.
-Es Takashi- le digo a Syaoran completamente asustada, si el me ve aquí y con Syaoran no se de lo que sea capaz. -Es... Es Takashi- debo de haberme visto completamente aterrada pues Syaoran toma mis manos con las suyas para tranquilizarme, su rostro se torna completamente serio ya no es el Syaoran de hace unos segundos.
-Escúchame, primero que nada tranquilízate- lo miro y trato de ponerle atención aunque aquella voz se escucha aún más cerca- Dando vuelta a este pasillo a mano izquierda encontrarás una puerta que te llevará al jardín, yo me quedaré aquí para evitar que Takashi llegue a ti antes de que llegues al salón y así te daré tiempo de que pienses en que decirle cuando se vean- asiento simplemente y me zafó de su agarre pero él me sujeta una de mis manos y me atrae hacia él, me da un corto beso en los labios y me suelta, me quedo perpleja unos segundos y después salgo prácticamente corriendo de ahí. Antes de abrir puedo escuchar la voz de Takashi y la de Syaoran aunque no entiendo muy bien que es lo que dicen.
Gracias a Dios conozco perfectamente el jardín de la mansión Li, entró al salón sin que nadie se percate de eso, busco con urgencia a Takashi pero no lo veo supongo que aún Syaoran lo entretiene y aprovecho para acercarme con Yue que me hace señas con la mano para que me una a él.
-Está todo bien?- pregunta y quizás lo diga porque me encuentro agitada por la caminata que he hecho, asiento y le tomo un poco a mi copa que me ha traído uno de los camareros. -Deberías de llevártela con calma- dice en un son burlón por la urgencia con la que termino mi copa, le sonrió pero si supiera que me encuentro hecha un manojo de nervios que ni siquiera he pensado en que decirle a Takashi cuando me cuestione de dónde estaba y claro él no podía esperar un poco más, llega hasta donde me encuentro sin ocultar su cara de fastidio por mi acompañante.
-Se puede saber dónde estabas?- pregunta sin ni siquiera importarle con quién nos encontrábamos y es que con Yue no tenía que aparentar ser el hombre perfecto, lo miro y trago en seco, quisiera tener un poco más de bebida en mi copa para darme así unos segundos más y pensar aunque ni eso me salvaría.
-Yo...- comienzo a decir pero me veo interrumpida por Yue.
-Ha estado conmigo, pero como tú has estado sumergido en tu mundo de negocios no te has dado cuenta. Takashi lo fulmina con la mirada y después la fija de nuevo en mí.
-Hace un rato pase por aquí y no te vi con él?- me cuestiona de nuevo pero esta vez sé que decir.
-Fui al tocador- digo sin más, el asiente y sé que nos ha creído principalmente porque el siempre aprovecha estás reuniones para hacer negocios y porque Yue siempre le ha parecido insignificante que no le presta la más mínima atención que no se ha percatado de que no me encontraba con él.
-Es hora de irnos- dice Takashi dándonos la espalda y comenzando a caminar, me acerco hasta Yue, le beso la mejilla y lo abrazo -Gracias- susurró para que el solo pueda escucharme.
El me mira y sé que desea saber en verdad que es lo que sucedía pero es algo que nunca le podría decir.
-Nos vemos pronto pequeña Sakura- y sin más comienzo a caminar hacia donde se encuentra Takashi.
Nos despedimos de unas cuantas personas hasta llegar con los anfitriones de la fiesta.
-Has estado magnifica- me dice Leran y Hien solo asiente.
-Magnifica es poco madre- habla Meiling quien sonríe demasiado lo cual indica que se ha pasado un poco de copas.
-Es cierto ha estado fenomenal- Faime me abraza y me sonríe, correspondo al gesto.
Escucho como Takashi comienza a despedirse de sus tíos y yo me encuentro con aquellos ojos ámbar.
-Buenas noches señora Li- me dice completamente frío aunque sus ojos desprenden fuego y algo más.
-Oh Syaoran podrías ser más amigable- le dice Meiling, siento su mirada sobre mi y de un momento a otro besa mi mano sujetándola con la suya y no es la acción lo que me pone nerviosa sino que en ese breve intercambio deposita un papel entre mis manos y que tengo que esconder para que nadie ni siquiera Takashi que ha llegado hasta donde estamos se percate de el.
Lo siento tomarme de la cintura, trago en seco pidiendo que no tome mi mano.
-Buenas noches primo- dice de una manera tan sarcástica.
El carro llega y gracias a Dios en lo que le dan la llave he podido guardar aquella nota en mi bolsa sin que Takashi se percatara fingiendo acomodarla para poder entrar al carro. Puedo sentir su mirada sobre mí desde afuera, incluso cuando comenzamos avanzar pero no lo miro aunque es lo que más deseo.
El camino a casa es en completo silencio y yo trato de no pensar en todo lo sucedido, en cuanto llegamos a la casa Takashi me toma por la mano y me atrae hacia él y comienza a besarme, quiero apartarlo y no puedo evitar comparar la calidez que me transmiten los besos de Syaoran a la rudeza de los de Takashi, no quiero que siga besándome pues no quiero que manche los besos que él me ha dado y estoy dispuesta a luchar y evitar que me toque cuando de repente me suelta con nada de delicadeza contra el sillón.
-Hueles a ese maldito- me dice y no puedo evitar abrir mis ojos de la sorpresas y de sentir como el miedo me recorre por completo pues él se ha dado cuenta.
-Yo...- digo y la voz se me descompone y apartó la mirada esperando que comience a golpearme solo rogando que no me mate.
-Ese maldito de Clow te lleno de su aroma, me asquea su sola presencia y ahora hasta su aroma está en ti, me das tanto asco que hasta las ganas se me han quitado-
Lo miro perpleja, me da la espalda y se marcha dejándome completamente sola. Había pensado que era de Yue este aroma, no puedo evitar soltar un suspiro de alivio, creí que lo había descubierto todo pero no era si, agradecía que hubiera confundido las fragancias y al exceso de copas que no lo habían ayudado a diferenciar y encontrar al verdadero dueño de este fragancia, me quedo unos segundo no creyendo mi suerte pero me digo que es mejor ir a mi habitación antes de que cambie de opinión.
Me pongo mi pijama y me llevo mi vestido para olerlo, en efecto tengo su aroma, cierro los ojos llenándome de él y entonces recuerdo la nota.
"Tenerte entre mis brazos es lo que más deseo, cuidarte es mi mayor anhelo y después de lo sucedido está noche, las cosas no se pueden quedar así, nos vemos mañana a las 12 en el restaurante que está cerca de la empresa, por favor no faltes. Con cariño Syaoran"
Al leer aquellas líneas mi mente divaga de nuevo en lo sucedido y no puedo evitar sonreír pero mi sonrisa se borra al recordar lo cerca que estuvimos de ser descubiertos, me digo que esto es una locura que no debe continuar así que sin más tomo un trozo de papel y una pluma.
"Todo esto ha sido un error, soy una mujer casada y no podría hacerle esto a Takashi, así que te pido que no me busques y que olvides lo sucedido pues para mí no ha significado nada. Sakura"
Me duele escribir aquellas últimas palabras, miro una y otra vez aquella nota, pero sé que es lo mejor, mañana le pediría a Naoko que le hiciera llegar aquel papel. Me recuesto en mi cama deseando ser valiente pero tenía que pensar en alguien más antes que en mí, y es por eso que me encontraba aquí, me abrazó a mi vestido llenándome de su aroma deseando que esto que comenzaba a sentir saliera así de rápido como había surgido...
Notas de la autora
Hola a tod s, antes que nada espero que se encuentran muy bien, se que he tardado en actualizar pero para ser sincera esperaba más reviews y era lo que esperaba para actualizar, aunque claro he de admitir que también estuve un poco triste pues el cumple de mi mamá fue en abril y claro cómo olvidar el 10 de mayo (día de las madres en México) pero el escribir se ha convertido en mi mejor terapia. Agradezco mucho sus comentarios y que la historia les esté gustando, sin más espero que disfruten de este capítulo y claro también sus comentarios ya saben que estos motivan a la autora actualizar pronto así que sin más me despido de ustedes esperando que tengan un buen fin de semana.
Cuídense mucho y nos leemos pronto.
Gaby Li.
