Capítulo 4 Enamorarte de nuevo
Sakura
La noche se me había hecho tan corta, solo recuerdo a ver cerrado los ojos y revivir de nuevo aquel momento, solo habían sido unos segundos para mí y en cuanto los abro de me encuentro con la luz colándose por mi ventana, no quiero salir de la cama, quiero quedarme aquí añorando aquello que no puedo tener, aferrándome a mi vestido que contiene su aroma, no entendía que era lo que me hacía hacer esto, no estaba enamora de él de eso estaba segura, entonces que era esto que sentía?
Llaman a la puerta una vez pero no respondo solo quiero estar sola pero vuelven a llamar y me recuerdo que por mi bien será mejor que atienda. Me levanto de la cama y acomodo algunos mechones de cabello, miro de nuevo aquel vestido tomo un suspiro y abro la puerta topándome con el rostro de Naoko.
-Buenos días Señora- me saluda.
-Buenos días Naoko- le digo apartando me para que entre.
-Gusta que le traiga el desayuno a la cama? - me pregunta y niego con la cabeza.
-Y el señor?- pregunto pues juraría que ella ha venido por mi porque así lo ha pedido él y es que no acostumbraba a levantarme tarde, siempre tenía que desayunar con el bueno si a eso se le podía llamar desayuno.
-Se ha ido temprano y me ha pedido que no lo espere para comer, que llegara tarde-
Me limito a sentir y me quedo mirando como Naoko comienza hacer mi cama y me preguntó si es que esto es una señal para que pueda verme con Syaoran, quizás, solo quizás ... Pero no, apartó de inmediato aquella idea de mi cabeza y miro aquella nota que había escrito.
-Naoko- la llamo para atraer su atención- necesito pedirte un favor, sobra decir que nadie absolutamente nadie debe enterarse- ella asiente, siento miedo pero sé que si en alguien puedo confiar es en ella. -Necesito que vayas a la casa Li y le entregues esto a Syaoran Li, nadie más puede saber de esto, ni siquiera pueden saber qué lo has ido a buscar a el- ella me mira sorprendida y luego sería lo cual me hace dudar que vaya aceptar pero asiente y toma aquel papel.
-Gracias- le digo antes de verla salir, suspiro resignada y sin más me dirijo a tomar un baño.
El día se me había hecho eterno hace unas horas que Naoko había salido y no había regresado, miles de ideas pasaban por mi cabeza pero que podía hacer? Llamar a la casa Li solo sería más sospechoso si es que algún otro miembro de la familia Li había visto a Naoko, lo mejor que podía hacer era esperar pero la desesperación me estaba consumiendo y si no había encontrado a Syaoran y él me estaba esperando? la hora acordada ya había llegado, quizás debería ir? No, me digo una y otra vez, eso no puede ser, aunque a decir verdad que era aquello que no podía ser? Trato de recordar un poco de la plática que tuvimos anoche y nada me decía que él quisiera algo conmigo, solo se había encargado de besarme y no es que eso me disgusta pero que podía esperar yo de el? Estaba cansada de ser un juguete un objeto para convertirme de nuevo en eso de alguien más y es que podría pretender alguien de una mujer casada?
Me siento junto aquel piano, acarició sus teclas y recuerdo un poco de lo que me ha enseñado Syaoran y comienzo a tocar dejándome llevar por aquel sonido que emitían...
-Que es lo que pasa?- le digo mientras me acerco hasta él y trato de tomar sus manos con las mías pero él se aleja y me mira con odio.
-Todavía preguntas que pasa?- dice pero no entiendo absolutamente nada, por el contrario todo esto me estaba matando, cuando más lo necesitaba a mi lado me daba la espalda.
-No entiendo nada, si tan solo me explicaras- digo de nuevo tratando de acercarme a él y lo consigo pero con lo que no cuento es que me toma de los brazos y ejerce presión en ellos lastimándome.
-Me lastimas- digo y el parece reaccionar y salir de aquel trance en el que se encuentra y de inmediato me suelta, se lleva las manos a su cabeza y comienza a tocarse el cabello.
Me sobó aquella zona y no sé exactamente qué decir, tengo miedo nunca antes había visto a Takashi de aquella manera pero me digo que quizás todo se deba a lo que estamos viviendo.
-Takashi- digo intentando acercarme hasta el pues verlo en ese estado de desesperación me hace sentir tan mal.
El me mira y puedo ver en sus ojos culpa, quizás por lo sucedió hace unos minutos y quiero calmarlo decirle que no ha pasado nada pero él se adelanta y habla primero.
-No te acerques más Sakura o no sé de lo que soy capaz- esas palabras me frenan de inmediato y me hacen contener la respiración, acaso había escuchado bien?
-Takashi- digo cuando lo veo pasar a mi lado y salir de la habitación.
Siento como lágrimas caen de mis mejillas al recordar aquel momento, si tan solo le hubiera dado su espacio podría ser que la historia fuera distinta, a quien quería engañar me digo dejándome llevar por aquellos recuerdos de nuevo.
-Takashi- grito mientras lo sigo y deseo que pare que me diga que es lo que pasa pero no lo hace y solo se detiene hasta que llegamos a su estudio. -Explícame qué demonios es lo que sucede?- exijo poniéndome delante de él a pesar del odio que desprenden sus ojos hacia mí.
Y al ver su silencio estoy dispuesta hablar de nuevo pero su boca sobre la mía me lo impide y no es un beso tierno y delicado como los que me gustan sino rudo y hasta violento, pero no digo nada, pues quiero aliviar su dolor porque sé que al igual que yo el también sufre, de un momento a otro rompe mi blusa con una de sus manos y aquella acción me hace pegar un pequeño grito pues me toma desprevenida y no es algo característico de Takashi. Lo miro y está vez su furia se ve mezclada con pasión y un escalofrío me recorre el cuerpo, me besa el cuello y luego llega hasta mis pechos los cuales Débora con un hambre feroz causando dolor, no me estaba gustando aquello, quería al Takashi de antes, aquel que se tomaba el tiempo para disfrutar, al que le importaba que ambos gozáramos aquel que en verdad me hacia el amor. No sé en qué momento se había desecho de mi pantalón solo sé que su embestida había sido tan dolorosa que un grito se había escapado de mis labios, su vaivén dentro de mí era doloroso, sus besos en mi cuello eran como espinas, sus caricias como dagas atravesando me una y otra vez, quería gritar pedirle que parara y de un momento a otro llego a su culminación tumbando se en mi sin importarle que me lastimara. Quería llorar me sentía utilizada, ultrajada pero me dije que quizás al verlo y ver que su mirada se había suavizado todo había valido la pena.
De un momento a otro se separa de mí y se sienta en el sofá dejándome tumbada en la alfombra, las ganas de llorar se intensifican pero me digo que no es momento, me duele todo el cuerpo pero como puedo llego hasta él y lo tomo por las manos, esta vez no se aleja y me mira, y me digo que toda ha valido la pena.
-Te amo- le digo rosando su mejilla con mi mano y aquellas palabras en lugar de causar algún efecto positivo causan todo lo contrario pues su mirada se oscurece y me aparta de su lado haciéndome car al suelo.
-Takashi- lo llamo de nuevo y comienzo a sentirme tan poca cosa, rogando por su atención no entendiendo que es lo que sucedía.
-Cállate, no quiero escucharte más- dice
-Si tan solo me dijeras que es lo que pasa-
-cállate- grita pero he llegado a mi límite he tratado de arreglar las cosas por las buenas.
Me levanto y me pongo de nuevo enfrente de el sin importarme mi desnudes- si tan solo dejaras de portarte como un crío y comenzarás a portarte como un hom...- pero no puedo terminar pues el impacto de su mano contra mi mejilla me calla y me tumba de nuevo al suelo.
No sé cómo describir lo que siento en estos momentos, el silencio que hay es prácticamente palpable, siento tantos sentimientos pero el más poderoso la tristeza, me quedo en shock y por instinto me llevo una mano hasta mi mejilla la cual hormiguea, siento como mi cuerpo se estremece, como el miedo se apodera de mí y no quiero mirarlo gracias a Dios mi cabello me lo impedía, algunas lágrimas salen de mis ojos, ni entendía que demonios era lo que pasaba porque él hacia esto.
No sé cuánto tiempo me quedo así pero es hasta que el me levanta tomándome de los brazos con una gran fuerza, lo miro y no reconozco a esa persona que veo.
-Quieres que sea un hombre, pues lo seré- dice sonriendo.
-Eres un animal- salen aquellas palabras de mi boca mientras lucho por zafarme de su agarre y está vez no es sólo su mano contra mi mejilla sino también el golpe que me doy contra el suelo al caer, siento como un líquido comienza a salir de mi labio y el sabor a cobre que lo acompaña.
Me sentía aturdida, perpleja, era una sensación que me recorría aunque no me causaba ningún placer, me sujeta por el cabello obligándome así a verlo el dolor que siento por aquella acción hace que doble un poco mi cabeza para sentir menos dolor aunque no funcionó.
-También puedo ser un animal si así lo quieres, solo te digo que si deseas seguir viéndolo tendrás que acostumbrarte a esta nueva vida mi amor, quien sabe quizás hasta te puede gustar- me suelta y no aguanto más las lágrimas salen de mis ojos a cantaros, unos segundos después escucho la puerta cerrarse y es entonces que me dejó caer me hago un ovillo y abrazo mis piernas tratando de protegerme, que era lo que estaba pasando? en que momento mi vida se había transformado en un infierno.
-Señora Sakura- escucho la voz de Naoko la cual me trae a la realidad.
-Que ha pasado- la cuestión en cuanto salgo de mi trance y ella puede ver mi preocupación y me limpia las mejillas es entonces que me doy cuenta que he estado llorando.
-Le he dado su nota pero me he tardado porque él le ha mandado esto- me entrega de nuevo una hoja de papel doblada, la miro unos segundos y la tomo.
-La dejo sola para que la lea- me dice y se marcha dejándome pero me niego a leerla aquí por miedo a que Takashi llegue así que subo a mi cuarto no sin antes poner seguro.
Lo mejor que puedo hacer es romper aquella nota y hacer como si nada hubiera pasado pero cuando lo intento no puedo así que decido leerla.
"Soy alguien bastante necio y me rehusó a olvidar lo sucedió y hacer que nada ha pasado, tengo muy en claro que eres una mujer casada pero tampoco aceptaré un no por respuesta y no me malentiendas no te obligare a nada que no quieras pero necesitamos hablar así que si tú no vienes seré yo quien vaya. Te espero a las 5 en el templo Tsukimine y por favor no faltes Syaoran Li"
Leo la nota una y otra vez y me digo que no debo sucumbir pero en algo tenía razón necesitábamos hablar, hacerlo entender que esto no tenía ni pies ni cabeza pero el problema es cómo me escaparía, con los perros fieles de Takashi sería imposible. Llaman a mi puerta y atiendo de inmediato temiendo que Syaoran se allá adelantado y se encuentre ya aquí pero es Naoko quien me sonríe.
-Esta lista?- me pregunta y no entiendo nada de lo que dice y me entrega algunas prendas y una peluca- yo la voy ayudar- y es entonces que comprendo para que es todo eso.
En cuanto llego al templo lo veo ahí parado frente al gran árbol, me quito los lentes y agradezco que nadie venga a este lugar, me encuentro nerviosa y no entiendo porque, incluso más que hace unos minutos cuando salí por puerta trasera vestida una empleada, lo miro y siento cierto cosquilleo no puedo negar que me gusta, algo de él me atrae quizás sus ojos color ámbar o su sonrisa que me trasmite una paz, simplemente no lo sé.
Llego hasta el, pero se mantiene con la mirada fija hacia aquel árbol no sé cómo llamar su atención ni que decir. El nota mi presencia y me mira, su mirada es diferente no sabría decir que es lo que encuentro en ella ni quiero averiguarlo.
-Sabía que vendrías- dice rompiendo aquel silencio, me mira de arriba abajo notando mi aspecto, nada propio de una Li pero no dice nada cosa que agradezco.
-Y no lo iba hacer pero si no recuerdas me amenazaste así que no me ha quedado otra opción-
-No ha sido mi intención que te sintieras presionada ni mucho menos que pienses que sería capaz de hacer algo para lastimarte- no puedo evitar sonreír ante aquello último pero era una sonrisa sarcástica pues hace tiempo alguien más me había dicho algo semejante.
-Que es lo que quieres Li?- voy directo al grano pues no necesito esto además que Takashi podría llegar y percatarse de mi ausencia.
Lo veo suspirar y apartar la mirada de mi por unos segundos.
-Quizás ayer las cosas no quedaron claras para ti, y sea mejor que te lo diga con palabras también- lo miro y siento como si el aire comenzará a faltarme pero no demuestro aquello.
-No sé qué es aquello que no entendí Li y mucho menos quiero escucharte, acaso no lo entiendes soy una mujer casada, la mujer de tu primo- digo tratando de mostrar seguridad y firmeza en lo que digo.
-Si en verdad fuera así no andarás por ahí dejándote besar por cualquiera- sin esperar un solo segundo le plantó una bofetada, sus palabras habían dolido hasta el alma, acaso era lo que pensaba en verdad de mí?
En cuanto se recupera me toma por los hombros y he de admitir que aquello me aterra pero no se lo demostraría, no causa ningún dolor con esta acción pero en mi cabeza no puedo dejar de pensar que es igual que Takashi.
Su rostro se suaviza en cuanto nuestras miradas se cruzan y sé que debo alejarme de inmediato, o si no volvería a caer.
-Es tan difícil entender que estoy loco por ti- dice y sus palabras me atraviesan causando miles de sensaciones, me quedo pasmada, no sé qué decir, ni qué pensar. -Desde que te vi estoy loco por ti y si, sé que eres una mujer casada pero también sé que no eres feliz, que sientes algo por mi aunque no quieras admitirlo, una de sus manos me acaricia el rostro y no sé en qué momento su agarre hacia mi había cambiado.
-Sé que tienes miedo, déjame cuidarte Sakura, solo déjame...- rosa sus labios contra los míos de una manera lenta como pudiendo permiso y no lo soporto más, mis labios comienzan a moverse en una danza lenta, tierna pero cargada de pasión al mismo tiempo, rodeo su nuca con mis brazos mientras él me atrae más hacia él, por un momento me olvido de todo y me pierdo en mi mundo, en las sensaciones que me causan sus labios contra los míos.
-Solo déjame cuidarte- susurra contra mis labios y son aquellas palabras que terminan con la magia de aquel momento, las que me hacen regresar a la realidad para evitar comenzar una locura que no terminaría con nada bueno.
-No- digo alejándome de inmediato de su lado y dándole la espalda.
-Sakura- me llama e incluso trata de tocarme de nuevo pero me apartó de inmediato.
Trato de tranquilizar todas aquellas emociones que deseaban salir de mi sin mucho éxito.
-Acaso no lo entiendes- dice pero aun así sigo sin verlo- pensé que eras diferente- y aquellas palabras bastan para hacerme reaccionar y enfurecer.
-Creías que era diferente? Que con un par de palabritas caería y me tendrías en tu cama cada vez que quisieras? Que sería tu puta?-
-Yo no he dicho aque...- pero no lo dejo terminar.
-Quizás pienses que necesito ayuda o simplemente te doy lastima pero sabes más lastima siento yo por ti, no eres mejor que Takashi y si pensabas que con esto terminaría en tu cama pues lo siento por ti y te agradecería que me dejaras tranquila no quisiera tener que decirle de tus intenciones a Takashi o a tus padres- digo y comienzo a caminar aunque lo que quisiera es correr, alejarme de él.
-Sakura- lo escucho llamarme e incluso seguirme pero no doy paso atrás ni siquiera lo miro solo continuo caminando hasta que ya no puedo escucharlo más.
Me detengo a unas cuadras antes de llegar a mi casa, mi mente estaba inundada de todo lo vivido en estos días, aunque también me encontraba completamente empapada, pues unos minutos después de que me marché comenzó a llover prácticamente estaba cayendo una tormenta y quizás lo mejor hubiera sido tomar un taxi pero tenía que ser lo más discreta posible y creyendo que llegaría antes de terminar completamente empapada, por suerte no hay nadie de seguridad en la puerta trasera seguro se encontraban adentro resguardándose, al acercarme más divisó a Naoko quien me espera cubriéndose con una sombrilla.
-Señora- dice en cuanto me ve llegar y corre para resguardarme de la lluvia aunque más mojada ya no podría estar.
-El señor?- pregunto angustiada pues tenía que me hubiera tardado demasiado.
Pero ella niega lo cual me dice que aún no ha llegada, suspiro por lo menos esto me había salido bien.
-Es seguro entrar?- pregunto de nuevo y ella asiente, y en efecto aquella casa estaba prácticamente vacía por lo cual nadie se dio cuenta de mi ida y venida. Llego hasta mi cuarto y comienzo a sentir los estragos de aquella tormenta.
-Sera mejor que tome un baño- me dice Naoko a lo cual asiento y sin esperar más corro hacia la ducha.
Me dije que bloquearía todo lo sucedido hoy mientras me duchaba, haría como si nada de esto hubiera pasado, me cepillaba mi cabellera mientas me veía en el espejo, me sentía extraña, cansada simplemente agotada así que decidí mejor descansar mañana sería otro día y quizás pueda ser un buen día esa era mi esperanza cada noche antes de dormir.
-Está ardiendo en fiebre- escuchaba que alguien decía pero me costaba tanto abrir los ojos.
-Tengo frio- susurró pues comienzo a sentir como me desprenden de mis cobijas.
-Quiere que llame al médico?- escuché otra voz diferente, parecía ser un hombre y una mujer los que hablaban pero no lograba distinguirlos.
-Si, en lo que llega trataré de bajarle la fiebre- me toma aquel sujeto entre sus brazos y me lleva con él no sé exactamente a dónde y no me importaba en lo más mínimo yo solo deseaba seguir durmiendo.
-Esta fría- grito cuando siento como comienzan a mojarme e incluso aquello hace que abra por un momento los ojos topándome con el rostro de Takashi. -Tengo frio- le digo aferrándome a él tratando de sujetarme para que me saque pero él hace caso omiso y continúa mojándose.
-Tranquila pronto estarás mejor- su voz suena tan diferente, incluso la forma en la que me toca es diferente, con ternura, con amor.
-Por favor- le digo mirándolo a los ojos.
Se acerca hasta mí y deposita un beso en mi frente. -Tranquila amor pronto estarás mejor- es lo último que escucho antes de quedarme de nuevo dormida.
-Takashi, estoy tratando de estudiar- digo mientras siento como me besa el cuello.
-No te estoy agarrando las manos, ni tapando los ojos amor, así que estudia- dice sonriendo y continúa besando mi cuello.
-Takashi, sabes que necesito aprobar este examen- le digo y es que calculo avanzado siempre había sido mi debilidad a decir verdad cualquier cosa que tuviera números era mi debilidad.
Lo escucho suspirar y se aleja de mí.
-Después de los finales serás solo mía- dice y no puedo evitar sonreír y me acerco hasta el para besarlo, él me toma por la cintura y profundiza el beso.
-No juegues con mi autocontrol Sakura- dice contra mis labios y mi sonrisa no puede ser más grande al sentir que cierta parte de su anatomía se ha despertado.
-Te amo- le digo mientras me acerco de nuevo a besarlo.
-Te amo- me responde mientras siento como me carga para llevarme hasta la cama y me hace el amor...
Al abrir los ojos veo como la luz del sol se cuela por mi ventana, miro hacia mi alrededor y me doy cuenta que todo había sido un sueño, seguía en mi prisión. Trato de levantarme pero me encuentro verdaderamente cansada y adolorida, me miro y me doy cuenta que esa no es la pijama que me había puesto la noche anterior o es que tan aturdida estaba ayer que no recordaba ni lo que me había puesto?
-Señora Sakura- escucho la voz de Naoko, trae una bandeja en las manos que deja en mi mesa y se acerca hasta mí y posa su mano en mi frente.
-Por suerte ya no tiene fiebre- dice pero no entiendo de lo que habla, acaso me había enfermado?
-Que ha pasado?- pregunto queriendo aclarar mis lagunas mentales.
-Tal parece que el haberse mojada le hizo daño, tuvo mucha temperatura, tuvimos que llamar al médico- dice y de golpe me llegan ciertos recuerdos, el escuchar algunas voces, el ver a Takashi preocupado por mi e incluso decirme amor, dicen que la fiebre te hace delirar y a mí me había hecho desvariar.
-Ya veo- digo mientras recargo mi cabeza en la cabecera tratando de entender que me estaba pasando.
-El señor ha estado preocupado por usted, se pasó toda la noche cuidándola- dice y no puedo evitar mirarla mal, sabía que Naoko me quería pero odiaba cuando inventaba ese tipo de cosas aunque no entendía porque lo hacía.
-Se ha ido?- pregunto sin darle tanta importancia a lo que acababa de decir.
Ella parece notarlo y solo asiente, me acerca aquella charola que contiene sopa y me pide que la coma dejándome enseguida sola.
Mi mirada se pierde tras la ventana que me regala una vista agradable y relajante que era lo que más necesita, de pronto me preguntó si no hubiera sido tan tonta para creerle podría a ver sido feliz?
Me encontraba en mi habitación después de lo sucedido, sentía los ojos completamente hinchados después de tanto llorar, me culpaba a mí misma de haber propiciado todo eso, a pesar de todo lo amaba y solo deseaba que viniera, me abrazarla y me prometía que todo estaría bien , pero habían pasado horas y el no venía y yo me sentía bastante humillada para salir y suplicarle amor.
No sé cuánto tiempo continuo así pero siento que el alma regresa a mí cuando la puerta se abre y lo veo entrar, en su mirada puedo ver el arrepentimiento, intenta hablar pero las palabras no salen de su boca y no aguanto más, corro hacia él y lo abrazo, el duda pero después de unos segundo también me abraza.
-Perdóname- dice y comienza a llorar, me siento culpable y solo lo atraigo más hacia mi quiero protegerle, asegurarle que no ha pasado nada, que todo estará bien. Se separa de mí y rosa mi rostro, aquellas partes que él había lastimado y su rostro se desfigura.
No quiero que me mire así pues no quiero que siga sufriendo he intento apartar mi rostro pero él no lo permite.
-Te juro que esto no volverá a pasar, antes me cortó las manos a volverte a poner una mano encima, perdóname Sakura- y besa mis labios. Y es todo lo que necesito, como si mis heridas sanaran, creía en él, confío en él y sabía que no me lastimarla de nuevo.
Que tonta había sido aquella vez, me había bastado con un perdón para olvidar todo, el amor me cegó y creí en el ese fue mi mayor error no solo él tenía la culpa sino también yo, hubiera podido actuar de otra forma, ayudarlo de otra manera y no hacer como si nada pasará cada vez que el repetía aquella acción, justificando lo siempre, creyendo que yo era la culpable de su comportamiento. Eso no era amor y me había dado cuenta demasiado tarde cuando ya no podía salir, cuando actuar ya no significaba nada.
Suspiro y sonrió al recordar ese beso con Syaoran por un momento había sentido de nuevo la felicidad, aunque haya terminado de aquella manera y era algo que siempre le agradecería aunque me haya hecho anhelar la mas, quizás en otra vida podría ser feliz, quizás él podría hacerme feliz...
Notas de la autora.
Hola a tod s, antes que nada espero todos se encuentre muy bien. Sé que me he tardado en actualizar pero he tenido algunos contratiempos y aunque me encuentro mejor de ánimo hay veces en que tengo bajones, pero el leer sus comentarios en verdad que me motivan y me animan a seguir con la historia y en verdad gracias por eso. Es algo difícil escribir acerca del maltrato hacia la mujer más cuando tengo que relatar que ella lo acepta porque mi forma de pensar es otra pero sé que muchas mujeres que llegan a sufrir esto en verdad actúan lo que escribo. Una persona en un comentario me dijo que debería escribir cosas que pasamos, situaciones que se viven a diario que podría ayudar a las personas que sufren por algunas cuestiones, no sé si lo hago bien pero espero poder ayudar a alguien con esto, a mí el leer y escribir me causa sensaciones que no sé cómo describir pero que me gustan.
Creo que está vez ya hablé mucho, así que sin más me despido esperando que les guste este capítulo porque yo he disfrutado escribiéndolo y espero sus comentarios ya saben que estos motivan a la autora actualizar pronto y prometo que está vez si lo haré, espero tengan un buen inicio de semana.
Cuídense mucho y nos leemos pronto.
Gaby Li.
