Capítulo 6 Enamorarte de nuevo.

Sakura

-Bien hecho Sakura- escucho que me dice Rika quien trabajaba en la compañía Li y era encargada de la publicidad, había comenzado a trabajar con ella unos días después de aquel resfriado que me había dado y aunque en realidad no había mucho que hacer por mi parte el estar aquí me sacaba de mi rutina, me hacía no sentirme tan miserable, llegaba casi al igual que Takashi a la casa así que verlo solo se reducía a un par de horas y luego me marchaba a dormir cosa que en verdad agradecía.

Miro mi reloj de pulsera percatándome que son las 5 de la tarde demasiado temprano para llegar a mi casa, pero tal parecía que por este día había sido suficiente así que sin más decido irme quizás podría dar una vuelta antes de llegar a casa.

-Supongo que ha sido todo por hoy? - pregunto y ella asiente- Entonces nos vemos mañana- le digo y tomo mis cosas para marcharme, pero ella me detiene.

-En realidad quisiera hablar contigo de algo- me dice.

-Dime-le digo tomando asiento de nuevo, pero ella niega con la cabeza.

-Preferiría que fuera en otra parte, ¿qué tal si vamos por un café? - y no puedo estar más agradecida por aquella invitación, aunque si me desconcertaba un poco el que ella quisiera hablar conmigo prácticamente en privado, decidí hacer caso omiso aquello ultimo. Llegamos hasta una cafetería cercana a la empresa, la verdad es que no solía salir de casa y ahora que lo había conseguido me negaba a que se terminara, esa sensación de libertad era inigualable.

En seguida tomaron nuestra orden y después de unos minutos la trajeron lo cual agradecí pues hoy prácticamente no había comido nada.

-Quizás te preguntes por qué no he querido contarte nada en la empresa- dice Rika atrayendo mi atención pues me había perdido admirando aquel lugar, no digo nada así que ella continúa. - No es nada malo solo que estaba cansada de estar todo el día ahí así que pensé que un poco de aire no nos caería mal -

En eso estaba de acuerdo con ella, aunque su respuesta no me satisface del todo pues sé que hay algo más

-Han sido días difíciles- me limito a decir sonriéndole amistosamente y ella asiente.

-Veras Sakura, si te he pedido que vengas conmigo es porque, aunque llevamos poco tiempo conociéndonos en ti he encontrado una amiga, he de admitir que al principio creí que serías igual que tú marido, pero al tratarte me he dado cuenta que eres totalmente diferente y para serte sincera no entiendo cómo es que estás casada con el-

No puedo evitar esbozar una sonrisa ante su último comentario y es que Takashi se mostraba como un dictador con sus empleados, no le importaba nada sus desplantes y humos de grandeza y arrogancia solo lograba el desagrado de los demás y es que nadie me había contado lo había visto con mis propios ojos cuando regañaba a su secretaria por un retraso de 5 minutos.

-Puede que tenga mal humor pero cuando lo tratas te das cuenta que es todo lo contrario, además que para él la empresa lo significa todo, es lo único que le queda de sus padres así que el mantenerla a flote es como si sus padres estuvieran con el- lo que acababa de decir no era mentira, Takashi no siempre había sido ese monstruo que era ahora y la empresa desde la pérdida de sus padres se había convertido en todo para él.

-Quizás tengas razón, pero nada justifica el trato que a veces suele dar-

-¿Lo sé, y trataré de hablar con él al respecto- le digo y no estoy segura de esas últimas palabras pero que más podía decir? Quizás por esto me había traído aquí para que nadie pudiera escuchar y le fuera con el chisme.

-Sabes todos los Li parasen tener el mismo carácter aunque Syaoran Li a pesar de ser tan serio y reservado es todo lo contrario a Takashi, incluso he pensado que tú y el harían buena pareja. -

No puedo evitar que su comentario me cause ciertas sensaciones incluso hasta me sorprende, en estos días lo había visto constantemente, pero parecía que había entendido pues siempre que me lo encontraba hacia como si nada hubiera pasado, me trataba como la esposa de su primo y nada más, lo cual agradecía, pero mentiría si eso no me dolía.

-Quizás- le digo tomando un poco de mi café- pero a quien amo a pesar de todo es a Takashi, sé que no es perfecto pero me ama y si no fuera feliz con el crees que seguiría a su lado? Créeme Takashi no es el monstruo que todos piensan- le digo tratando de creerme eso mismo, pues sé que a pesar de todo el Takashi de antes sigue en él.

-Tienes razón, y perdón por hablar así de tú marido- dice, pero no la dejo terminar.

-Tranquila, todo está bien- digo sonriéndole.

-Pero no es sólo por eso que te he pedido que vinieras, verás mi hermana se está lanzando en el mundo de la moda, pero al apenas estar comenzando no cuenta con los grandes ingresos por lo cual varias modelos se han negado ayudarla, puede que te esté pidiendo mucho pero sé que tú has sido modelo y me preguntaba si podrías ayudarla, sé que la paga no es mucha y entendería si no aceptaras es solo que pensé que podría pedírtelo a ti-

Me quedo perpleja sin saber que decir, procesando lo que había dicho, ¿modelar? Tenía años que no lo hacía, pero era algo que amaba, y la sola idea de hacerlo me emocionaba, pero aun así tenía que pensar en Takashi y lo que diría si se enteraba.

-En verdad quieres que yo sea su modelo? Hace años que no lo hago, no creo estar en forma ni dar el ancho-

-Por dios Sakura, si eres hermosa, con un cuerpo de infarto no sé porque dices aquello, además que eres muy talentosa, veo a diario tu talento y no podría pedírselo a nadie más-

No puedo evitar pensar en los pro y los contra y sin duda alguna los contra siguen ganando, el hecho de que tuviera está brizna de libertad no significaba que en verdad era libre, tenía que pensar principalmente en él y en lo que pasaría si Takashi descubría esto porque una cosa era el que tuviera que trabajar para él y otra muy diferente esto que me estaba pidiendo Rika.

-Veras- comienzo a decir queriendo encontrar las palabras adecuadas, pero es ella quien decide hablar.

-Se que en verdad te estoy pidiendo demasiado pero mi hermana en verdad necesita esto, tiene un hijo enfermo de cáncer y el tratamiento es muy caro, aunque yo le ayudo aun así no es suficiente y en verdad necesitamos esto.

Sus palabras me calan hasta los huesos, nunca espere escuchar aquello, mi corazón se comprime pues entiendo muy bien aquello, sé que tengo mucho que perder, que esto me costaría caro si Takashi se enteraba y que me saldría bastante caro, pero tenía que ayudar a Rika, necesitaba hacerlo para sentirme de nuevo viva al poder ayudar a alguien más.

-Está bien Rika, lo haré y no necesitan pagarme absolutamente nada, solo quisiera que mi identidad se mantuviera en el anonimato- le digo y ella me mira sin entender- recuerda que soy una Li y como es la prensa no me gustaría ningún comentario desagradable- medita un poco y asiente, sonrió y le doy otro sorbo a mi café deseando que por una vez en la vida algo me saliera bien.

-Sinceramente no entiendo que haces a diario en las empresas Li- dice Takashi sobresaltándome un poco pues me encontraba en mi habitación leyendo un poco, pues por desgracia era fin de semana y la mayoría de las personas solía descansar esos días. Lo miro, pero no digo nada, estaba tan cansada de discutir con él y el hecho de que no nos veíamos como antes habían reducido las peleas entre nosotros y era algo que verdaderamente agradecía y deseaba seguir así.

-En realidad no tendrías nada que hacer ahí, solo eres la imagen, no eres el cerebro detrás de algo, en realidad no eres nada, sigo sin entender cómo te pudieron elegir, es acaso que no te han visto bien- las palabras de Takashi claro que dolían, me lastiman a pesar de los años seguían causando en mi tanto dolor pero decido seguir con lo dicho e ignorarlo de nuevo y enfocarme en mi lectura pero él no me lo permite pues en solo segundos me arrebata el libro y lo avienta contra la pared, lo miro y he de admitir que he llegado a odiarlo como nunca he odiado a nadie.

-No quiero pelear Takashi- me limito a decir él sonríe y toca mi mejilla e inmediatamente me apartó, pero él es más rápido y me toma por la barbilla de una manera brusca.

-Sabes a lo que he venido cierto?- su sonrisa se ensancha y su mirada se oscurece y en efecto se a lo que ha venido, estampa sus labios contra los míos y se tumba sobre mí, esto no es nada nuevo para mí, sentir como me descubre lo necesario para dejar expuestos mis pechos, como baja mis pantalones y enseguida los suyos penetrando me dé una manera nada agradable, escucharlo decirme cosas humillantes, mientras sus manos tocan mi cuerpo, mientras sus labios rosan mis labios y mientras su vaivén es tan doloroso... Tener que soportar hasta que llega a su clímax, llenándome de él, asco repulsión era lo que sentía y como aquellas otras veces en cuanto veo la puerta cerrarse me encierro en el baño para tomar una ducha, tallando mi cuerpo hasta que la piel queda completamente roja, tratando de olvidar lo que ha sucedido otra vez.

-Saldré de viaje la semana que viene- me dice Takishi durante el almuerzo del día siguiente, no digo nada como siempre y mantengo mi vista fija en mis alimentos. -Estaré fuera por casi dos semanas, he dado instrucciones de que puedes salir, pero nada de pasarte de lista- se a lo que se refiere lo cual es de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, aunque agradecía el hecho de que estuviera fuera, justo la noche del desfile aún tenía que ingeniárselas para salir de noche, pero ya se me ocurriría algo.

-Cuando te vas? - cuestione y el me mira fijamente.

-Te urge que me vaya cierto- dice lleno de furia y golpeando la mesa tirando algunas cosas, pero no me sobresalto estaba acostumbrada a estas reacciones de su parte.

Decido no decir nada más y regresar a lo que me encontraba haciendo, pero eso lo enfurece más y se levanta para llegar hasta mí y tomarme por el pelo, cierro los ojos ante el dolor, pero me obligó a no mostrar alguna señal de dolor.

-Ten cuidado Sakura, tú sabes que conmigo no se juega- y sin más me suelta dejándome completamente sola, siento mis ojos arder, pero me obligó a no llorar pues no serviría de nada porque eso valía yo aquí, nada, absolutamente nada.

-Hoy comenzamos con los ensayos para el desfile- me dice Rika -Por lo cual saldremos más temprano de aquí- asiento y he de admitir que me encontraba verdaderamente emocionada, el regresar a las pasarelas era algo que siempre había querido.

A medio día habíamos salido de las empresas Li, aunque claro justificando que era una Li me había marchado en el carro de Rika con lo cual mi carro se quedaba en la empresa, y no había motivo para que los perros falderos de Takashi se dieran cuenta de mi huida.

He de admitir que me encontraba encantada, con todo lo que había visto no solo Mika la hermana de Rika había sido muy amable, sino que había dado el rol de la modelo estelar, con lo cual mentiría si dijera que no estaba nerviosa. Los días habían comenzado a pasar y cada vez me sentía más viva en aquella tarima, era como regresar el tiempo a cuando era feliz.

-Es todo por hoy-dice Mika y se acerca hasta mi para tomarme de las manos, pero me aparto de inmediato lo cual la desconcierta y me mira con cierta preocupación.

- ¿pasa algo? Cuestiona y en su mirada puedo ver preocupación, pero como decirle que el que las personas me toquen me causa pánico, podría soportarlo con algunas personas, pero aquellas que no conocía con n simple rose de su parte despertaba en mi pánico, solo esto no me había pasado con él, con Syaoran no entendía porque, pero él no despertaba aquello en mi sino todo lo contrario.

Niego con la cabeza y le sonrió. -Perdón, es solo que me siento tan nerviosa y no se porque me aparte. Ella sonríe y asiente.

-Te entiendo perfectamente Sakura y en verdad no sabes lo agradecida que estoy contigo, en verdad que sin ti estaríamos perdidos-sonrió por aquel comentario y niego.

-Todo esto es tuyo Mika y sin ti nada de esto tendría éxito- su sonrisa se ensancha aún más y me abraza, me quedo helada y no sé cómo reaccionar pero me obligo a corresponder aquella muestra de afecto era extraño para mí conocer gente y tener nuevas amigas, no era que me desagradar por el contrario solo que esto me hacía aún más extrañar a Tomoyo y preguntarme si algún día la volvería a ver.

Cada vez faltaba menos para el desfile, estábamos a dos días de este y por suerte todo marchaba sobre ruedas, hasta ahorita Takashi no se había percatado de mis salidas clandestinas, aunque no todo podía ir como yo quería pues Rika me había avisado que el día del desfile tendríamos una reunión con Yue y al no estar el señor Li pues el también había salido de viaje Syaoran Li sería quien asistiría a la reunión, aunque iría acompañado de Leran cosa que agradecía sino solo seriamos Yue, Li y yo, tenía ganas de hablar con Yue aunque al saber que ahí estarían miembros de la familia Li lo haría imposible aunque lo que más me preocupaba era el desfile, yo tenía que estar ahí como diera lugar.

Me miro al espejo satisfecha conmigo misma, he decidido ir presentable aunque esta vez siendo yo misma por lo cual me había puesto un vestido negro de tirantes que se ajustaba perfecto a mi cuerpo, tenía un escote discreto por la parte delantera y que me llegaba un poco más arriba de las rodillas, había arreglado mi cabello en un perfecto moño y optado por unos aretes algo largos, el maquillaje era muy poco el que solía usar pero quería resaltarlo está vez un poco más. Era de noche la reunión y por suerte los perros falderos de Takashi no me acompañarían supongo que él sabe de esta reunión y ha decidido guardar un poco las apariencias, lo cual me resultaba favorable pues con esto tenía libre el poder ir al desfile sin necesidad de escaparme, aunque claro tendría que inventar algo en el restaurante para marcharme.

Veo un carro estacionarse en frente, sé de quién es y supongo que para él es más cómodo que el hecho de que alguien más nos esté llevando, se baja del vehículo y se queda mirándome una fracción de segundos, mentiría si no admitiera que sentí como un cosquilleo me recorría por completo, pero me mantengo firme e indiferente.

-Buenas noches Li- me limito a decir a forma de saludo, e inmediatamente apartó la mirada de el a pesar de que él se acerca hasta mi para abrirme la puerta y espero que sea una de las de atrás pero no es la del copiloto, lo miro algo extrañada pues pensé que Leran sería la que ocupaba ese lugar aunque decido no tomarle importancia y tomo la mano que me ofrece para subir simplemente por cortesía, el cierra enseguida y le da la vuelta a su carro para subir, así que me giro para saludar a Leran y es entonces me percato que ella no está.

-Y Leran?- lo cuestionó en cuanto sube pero él no responde solo echa andar el carro sin importarle nada más, me digo que quizás ella si prefirió viajar en su carro con el chófer y que quizás ya nos esté esperando.

-No va a venir, no se sintió bien así que solo seremos nosotros- dice simplemente y no sé cómo describir lo que siento, nerviosismo y ese hormigueo se intensifica lo cual no me agrada.

-Que es lo que tiene? - pregunto tratando de que la voz no me falle.

Su mirada se dirige hacia mí y aquel brillo que vi en aquellas ocasiones aún se encuentra ahí así que de inmediato apartó la mirada de él y la fijo al frente.

-Es solo una jaqueca, nada grave en realidad-

Me siento incapaz de hablar de nuevo así que solo asiento, tratando de huir de él y de lo que me hacía sentir.

-Por cierto, te ves hermosa- dice y no puedo evitar mirarlo, aunque sea unos segundos y antes de que el sonrojo se apodere de mi rostro me giro para enfocarme en lo que sea menos en él.

El camino restante al restaurante se mantuvo en completo silencio aunque fue más incómodo pues podía sentir su mirada clavada en mí y en algunas ocasiones el rose de su mano contra mi pierna, cosa accidental según él, todo este tiempo que llevaba en la empresa parecía que me evitaba e incluso cuando me lo encontraba no me hablaba a menos que fuera necesario creí que lo que sea que sentí había desaparecido pero me daba cuenta que estaba completamente loca por creer aquello y es que el despertaba en mi sensaciones que hace mucho no sentía.

-Sakura- escucho mi nombre y me percato que se trata de él, hemos llegado y el me estira la mano para que la tomé y baje del carro, lo cual por acto reflejo hago pues me sentía pérdida aún en mis pensamientos, hace que nuestras manos se junten incluso al entrar a aquel lugar y parece no importarle la mirada que nos dan las personas que se encuentran ahí por el contrario aferra más su agarre hacia mí pero soy yo la que lo rompe y llego hasta Yue para saludarlo con un abrazo el cual corresponde de inmediato, aunque claro no solo era la felicidad de verlo sino que necesitaba salir de ese agarre sino me volvería loca.

-Buenas noches- saluda Li a lo cual Yue responde con una sonrisa.

-La maneto la tardanza y la ausencia de mi madre es solo que no se sentía del todo bien y por eso no ha podido acompañarnos- dice Li jalando la silla para que tome asiento lo cual hago pero evitó hacer contacto con su mirada y decido solo enfocarme en Yue quizás podría hablar con él, contarle sobre el desfile y después pedirle que me llevará a mi casa y así podía evitar a Li.

-No hay problema, espero que tu madre se encuentre mejor- dice Yue amablemente como siempre.

-Gracias- se limita a decir Syaoran.

-En realidad está reunión es solo para saber cómo va todo- dice Yue.

De inmediato Syarona saca algunos papeles y comienza a explicarle algunas cosas a lo cual Yue solo asiente, intercambian algunas palabras e incluso hasta bromean, no sé exactamente qué es lo que hago yo aquí pues para esto no veía muy necesaria mi presencia y es que me sentía incómoda por cierta persona, lo mejor es que yo también me hubiera reportado como enferma y así huera podido evitarme aquello, miro mi reloj percatando me que falta unas horas para el desfile por lo cual necesito inventar algo para marcharme

-Sakura- escucho que Yue me habla y volteó hacia él.

-Te pasa algo? - pregunta, quizás sea porque no dejo de ver el reloj y de mover mis dedos sobre la mesa. -Tal parece que te encuentras nerviosa- y es que el me conocía muy bien.

-Esto... ¿No, bueno es muy necesaria mi presencia? - cuestionó a lo cual Yue sonríe.

-En realidad solo quería felicitarte porque has hecho un gran trabajo, pero si tienes algo más que hacer- dice sonriendo y sé que lo ha entendí y me acerco para despedirme de él.

-Entonces espero que no te moleste que yo también me retire- habla Li atrayendo mi atención- como bien sabes yo la he traído y no puedo dejar que se vaya sola-

-No te preocupes por mi- hablo enseguida- yo tomaré un taxi- pero hace caso omiso y lo veo despedirse de Yue quien asiente y le sonríe.

Me toma del brazo para guiarme hasta su carro, no sé qué hacer, simplemente no sabía qué hacer y su presencia no me ayudaba mucho a pensar.

-Y entonces a dónde vamos? - me dice sonriendo como aquella vez y siento un escalofrío recorrerme todo es cuerpo, acaso en verdad podía confiar en él?

En mi mente tengo una lucha interna en decidir si le digo o no, y no es que tampoco tenga mucho tiempo para pensar y aunque sonara egoísta lo necesitaba para que me llevara pues el tiempo cada vez era menos.

-Puedo confiar en ti? - pregunto, y es que después de lo sucedido tenía miedo, el parece percatarse de aquello y su mirada cambia, me mira con ternura y sonríe animándome a qué le cuente. Tomo un respiro pensando en que tendré que confiar en él y es que yo ya no confiaba ni creía en nadie pero él era diferente, lo sabía.

Llegamos aún con tiempo por lo cual aún me da tiempo de tener un último ensayo, Syaoran decide quedarse por lo cual me siento aún más nerviosa, me miró al espejo y en verdad que este vestido era hermoso, consistía en una tela trasparente con algunos bordados de trasfondos en forma de flores que solo cubría mis pechos y la parte de abajo desde mi cadera hasta una parte de mis muslo dejando descubierto mis piernas, tenía un escote en la parte de atrás mientas la parte delantera era en forma de corazón, corte tipo sirena ajustándose muy bien a mi cuerpo, el pelo lo llevaba en un moño dejando algunos mechones y mi cuello libre para ser adornado con una hermosa gargantilla y unos aretes no muy largos y dándole el toque final aquel antifaz que para ocultar mi identidad. El momento había llegado, temía caerme y hacer el ridículo, no puedo evitar tener un colapso nervioso pues las palabras de Takashi llegan de repente "eres una mediocre" "acaso no te has visto, eres horrible e inútil "esas y muchas más me inundan la mente y solo deseo salir corriendo de ahí, me doy la vuelta dispuesta a marcharme

-Sakura, es tu turno- me dice Rika y me toma de los hombros llevándome hasta la pasarela, me anima con la mano para que salga, pero no me siento capaz de conseguirlo, tomo un respiro y salgo llena de temores, pero en cuanto salgo sus ojos se conectaron con los míos, parecía que era todo lo que necesitaba y aquella seguridad que me faltaba llegó hasta mí y solo me deje guiar por mis pies.

Por suerte el desfile había sido todo un éxito, todo se había vendido lo cual me alegraba bastante, pero lo que más alegría me había dado era ver a Rika, a su hermana y a su niño llenos de esperanza.

-Felicidades- escucho que me dicen y al girarme me percató que se trata de Li, lleva en sus manos una rosa la cual me ofrece, lo miro y me siento feliz, sonrió y tomo aquella flor, el acomoda un mechón de cabello detrás de mi oreja, es una sensación rara la que siento pues su sonrisa me trasmite una paz que no sentía hace tanto.

-Sera mejor irnos- le digo, el asiente y toma mi mano con la suya, agradezco que ya nadie se encuentre ahí pues he esperado que todos se vayan para poder marcharme, pero a decir verdad aquella acción no me molesta, llegamos hasta su carro y me ayuda a subir, me siento extraña, no se describir lo que en realidad siento, pero quiero dejarlo fluir.

-¿Y a donde te llevo?- me pregunta Syaoran sonriendo y a pesar de que el reloj marca pasada de las 10 me niego, todo había sido tan perfecto que no deseaba que terminara así.

-Podríamos ir antes a otro lugar? - El me mira y me pierdo en sus ojos hay algo en ellos que me enloquece.

-Tienes alguna idea? - dice, medito un rato y me doy cuenta de que en realidad no conozco ningún lugar, todo este tiempo solo me la he pasado encerrada, niego de inmediato esperando que él sea quien decida.

Me sentía tan relajada, tan tranquila, sentía una paz, aquella que no sentía desde hace mucho y aunque el transcurso había sido completamente en silencio me resultaba tan agradable.

-Hemos llegado- me dice y me dedico a observar aquel lugar si no me equivocaba era el templo sukimime aunque está era otra entrada, así que lo miro sin entender muy bien que hacemos ahí pero él no dice nada enseguida sale del carro y me ayuda a bajarme, siento cierta desconfianza pues aquí nos habíamos visto la última vez, acaso esta vez sería el quien me dejaría aquí? No, me digo tratando de sacarme todo lo malo y es que está vez quería ser alguien más, quería volver a ser Sakura Kinomoto.

-Confía en mi- lo escucho decir y es que tal parece que se ha dado cuenta de mi desconfianza, pero aquellas palabras bastan para que me aferre más a su agarre.

-Nunca antes había estado aquí- digo asombrada y es que me había llevado hasta un lago el cual no sabía que existía y en el cual se reflejaba la luna, el cielo lleno de estrellas, los árboles aquí parecían más frondosos, más hermosos, se podía escuchar el cantar de los grillos y perderte en la luz de las luciérnagas, sin duda era un hermoso lugar. Llegó hasta el puente que se encuentra ahí para admirar mejor y aunque es de noche algunas lucesillas alumbran el lugar.

-Te gusta?- pregunta y simplemente me limito asentir, el sonríe y se acerca hasta mí, su mirada es tan intensa que me sonrojo.

-Me gustas- suelta de repente rosando mi mejilla con su mano.

-Porque?- no puedo evitar preguntar- acaso no me has visto bien?- me separó unos pasos de el para señalarme- soy tan fea, mi cuerpo cada vez está más viejo pero lo peor es que soy tan tonta, que es lo que te puede gustar de mi Syaron? - comienzo a sentir como gruesas lágrimas corren por mis mejillas- Dime- grito recorriendo mis manos por mi cuerpo desesperadamente -Soy tan poca cosa, tan insignificante que no entiendo que es lo que puedes ver en mi- y me dejó caer mostrando mi debilidad, mi dolor...

Y es entonces cuando lo siento rodearme con sus brazos y atraerme hacia su cuerpo, no me niego aquella acción pues lo necesitaba, recargo mi rostro sobre su pecho y más lágrimas brotan.

-Cuanto daño te ha hecho- me dice y está vez soy incapaz de negarlo, además que no quiero hacerlo, estaba cansada de fingir lo que no era, por primera vez quería contarle a alguien todo mi pesar, que me abrazara y me dijera que no todo estaba perdido que aún había esperanza.

No sé cuánto rato nos quedamos así, pero me siento tan a gusto que no quiero moverme, he dejado de llorar y por alguna razón me sentía liberada, no había sido necesario hablar para ser escuchada y él había sabido escucharme.

-Desde que te vi por primera vez me gustaste, había algo diferente en ti aparte de tu belleza, tu alma que aún sin conocerla me parecía hermosa, me dije que tenía que conocerte, descubrir que era aquello que te hacía tan única y especial- su mano acaricia mi cabellera, quisiera levantarme y mirarlo pero deseo que continúe pues necesito escucharlo- cuando supe que estabas casada con mi primo no podía creerlo y trate a toda costa de encontrar algo que me dijera que no eras feliz que aún podía tener una oportunidad pero al mirarte desee con todas mis fuerzas que tus ojos no reflejarán esa profunda tristeza, te fui conociendo y comprobé que eras tan valiente, tan inteligente, tan hermosa que el alejarme de ti me era imposible, solo quiero cuidarte quiero que aquella tristeza se marche de ti, que sonrías de nuevo y que seas feliz- Está vez si me separó de él, solo lo suficiente para mirarlo, no puedo evitar esbozar una sonrisa, el aparta de mi rostro el resto de lágrimas y está vez sin pensarlo, sin planearon soy yo la que lo besa.

Nuestros labios se unen como si fueran uno solo, encajan perfectamente y se mueven al mismo compás, la suavidad y la delicadeza que hay en aquel beso llenan mi alma, los sentimientos que surgen llenan mi corazón el cual me dice que después de esto no podrá estar sin él.

Sonrió en cuanto nos separamos y recargo mi frente con la suya, él también sonríe y me atrae un poco más a su cuerpo.

Y dicen que la gloria no existe- susurra antes de volverme a besar y como lo había dicho no quiero pensar en el ayer, ni en el futuro solo quería disfrutar el hoy, solo quería estar con él...

Notas de la autora

Hola a tod s, sé que está vez si me querrán matar y no es para menos me he tardado demasiado en subir este capítulo, podría justificarme pero yo misma acepto que no la tengo aunque lo más importante es que ya he actualizado, en verdad deseo de todo corazón que estás fechas las hayan pasado en compañía de sus seres queridos, que todo lo que venga sea para bien y que dios siempre las bendiga, hace unos meses mi mamá cumplió un año de que murió y debo decirles que aún es difícil pero hay algo que entendí, yo le reprochaba mucho a dios por qué se la llevó pero he comprendido que hay una razón, he decidido perdonarme y dejar entrar a dios en mi vida, el mundo cada vez está de mal en peor, guerras, incendios, pandemias solo les pido que pidamos, oremos o recemos para que todo lo malo termine pero sobre todo que aprendamos a vivir sin rencores, sin odio, hay que disfrutar de la vida porque solo hay una y que más en compañía de la gente que amamos. Espero en verdad que el capítulo sea de su agrado y claro que me dejen su opinión ya saben que eso motiva a la escritora actualizar pronto, sin más me despido deseándoles un buen inicio de semana y que dios los bendiga siempre y ahora que estamos en cuarentena creo que tendré más tiempo para escribir, no sé si dicha enfermedad sea tan mortal, o si exista, pero de todos modos hay que cuidarnos siempre.

¡Cuídense mucho!

Gaby Li.