Ese idiota, tenía escrita la palabra "Maldad" por todo el rostro, le sonreía con descaro mientras se deleitaba con sus expresiones, las cuales no podía evitar hacer, la sujetaba fuertemente de sus caderas, y lentamente la empujaba hacia abajo, su duro miembro estaba en la entrada de su vientre, a un solo empuje de penetrarla, aún tenía espasmos por el resiente orgasmo y sus piernas no le respondían, lo rodeo con sus brazos arañando su espalda y mordisqueando su pecho en un vano intento de detenerlo, sintiéndose cada vez más aturdida opto por la una única salida que le quedaba, suplicar…
-Por favor… para…-
La voz de Janna sonó sumamente dulce en los oídos del castaño, era frágil y jadeante, sumado al intenso enrojecimiento de su cara solo logro excitarlo más, quería poseerla con vehemencia, ver aún más su rostro avergonzado, ese que reflejaba el verdadero "yo" de su amiga.
-Yo…solo necesito… unos minu…-
Sin darle tiempo a terminar de hablar empujo su miembro viril dentro de ella, sintiendo su estrecho interior palpitar, de su boca salió un fuerte gemido y sus uñas se clavaron en su espalda, después se desplomo sobre de él, su cuerpo temblaba, y carecía de toda fuerza.
Marco se quedó quieto unos segundos, dejando que se recompusiera un poco, se acercó a su cuello y le dio pequeñas mordidas buscando su rostro, la tomo de las mejillas y la miro a los ojos, los cuales estaban llorosos y reflejaban rabia, placer y lujuria.
-Te... od-io…-
Fue lo único que musito la chica, Marco le respondió con una sonrisa picara y un tierno beso en los labios.
-Entonces me odiaras todo la noche-
En un ágil movimiento la sujeto del trasero nuevamente y la levanto llevándola a la cama, ella se aferró a su cuello tanto como pudo, el simple hecho de levantarla hizo que llegara más profundo en su interior, provocándole otra descarga, su cabeza daba vueltas ¿Hasta dónde tenía planeado hacerla retorcerse sin piedad? Con gentileza la recostó sobre el colchón después acaricio su rostro y la beso dulcemente, se separó un poco de ella para admirarla; Janna estaba acostada sobre las sabanas, con las piernas alrededor de él para evitar que comenzara a moverse, sus brazos aún se aferraban a su cuello, respiraba con fuerza y lo miraba un tanto desafiante.
-Sabes, si hubieras sido así de sincera desde el inicio, hubiera salido contigo hace años-
-¿Qué..?-
La silencio con un beso, tomo sus manos y la aprisiono contra la cama con firmeza, poco a poco comenzó a mover sus caderas, haciendo que se retorciera por debajo de él.
Tardo un poco en encontrar el ritmo, ese que te indica que punto tocar, la chica bajo de él, tenía los ojos abiertos como platos, sus pupilas poco a poco se iban dilatando, su cuerpo se tensaba en cada embestida y de su boca solo salían fuertes gemidos.
Podía sentir un fuerte latido provenir de su intimidad, la llenaba, un calor que la comenzaba a desbordar, intento escapar de su agarre sin tener éxito, se estaba volviendo loca, la sensación en su vientre era demasiado, se hacía cada vez más grande y más fuerte. Su mente iba a mil por hora, tenía pánico, sentía que moriría, pero no quería que se detuviera, era demasiado extraño, se acercó a la boca de Marco y lo beso con fuerza, entrelazando sus lenguas con pasión, buscando una forma de darle salida al enorme placer que la invadía por dentro.
Marco por su parte respiraba entrecortado, había encontrado el punto exacto dentro de ella, cada que su miembro la alcanzaba esta respondía con un ligero movimiento de caderas para rosar ese sitio, estaban sincronizados, así que aumento el ritmo, comenzó a besarlo con locura al tiempo que se retorcía, podía sentir como su interior apretaba su miembro en cada espasmo, no aguantaría mucho más tiempo, la embistió con todo lo que tenía, hasta alcanzar el clímax llenándola por completo
De un momento a otro comenzó a dejar de sentir su cuerpo, el calor la invadió completamente, sintió una enorme explosión en su intimidad, intento jalar aire, pero fue inútil, su cuerpo se tensó fuertemente, clavo sus uñas en la espalda del castaño con toda la fuerza que tenía, fue el orgasmo más intenso de su vida, después cayo rendida, casi inconsciente.
Pasaron varios segundos, donde ambos se quedaron muy quietos, después lentamente se separó de ella para por fin dejarla recomponerse un poco, se colocó a un lado y la observo cuidadosamente, ahí estaba por fin, su cara era increíble, estaba totalmente rendida, tenía los ojos y la boca entre abiertos, sus pupilas estaban totalmente dilatadas y jadeaba lentamente.
Janna estaba exhausta, no tenia fuerza alguna, sus piernas temblaban involuntariamente, su vientre tenía espasmos, su corazón latía como loco, comenzó a llorar, sus emociones eran un caos, toda la tensión y el miedo que tenía habían salido de golpe, en verdad había sido demasiado, intento cubrirse el rostro con las sabanas, pero Marco la detuvo, la abrazo con ternura y la beso en los pómulos, limpiando sus pequeñas lágrimas, Janna se resistió un poco, pero termino aceptando los brazos del castaño y se acurruco en su pecho.
-Eres un idiota, lo sabias- dijo después de un rato la pelinegra
-Y tú eres preciosa, cada vez que te avergüenzas –
Por primera vez en su vida no contesto una réplica, en vez de eso le dio una mordida en el pecho a Marco.
-Auch… eso duele-
-Lo mereces… -
Se quedaron así un buen rato, Macro acariciaba el contorno de sus caderas, mientras que ella comenzaba a caer rendida en un profundo sueño.
Ring… Ring… Ring…
-Pero ¿que…? -
El teléfono celular de marco comenzó a sonar, despertándolo de su placido sueño, giro el cuello hacia un lado buscando a su acompañante, pero ella no estaba ahí.
-¿Janna?-
Miro en todas direcciones de su habitación, se encontraba solo.
Ring… Ring… Ring…
Tomo por fin el teléfono eran las 8 am.
-Diablos mis padres llegaran en cualquier momento-
Corrió a su cajón en busca de una toalla para tomar una ducha, miro por todo el suelo y no encontró rastro de la ropa de Janna, -Probablemente se fue mientras dormía- pensó y se sonrojo bastante, miro su cama, le parecía un sueño todo aquello, -No sé cómo hablare con ella después de esto-. Tomo las sabanas y las quito a toda prisa, tendría que lavarlas sin que su madre se diera cuenta.
Apenas iba saliendo de su habitación cuando escucho la puerta de entrada abrirse.
-Marco hijo, llegamos- Grito su madre. -Te trajimos obsequios de la casa de la abuela- Complemento su Padre
-En un momento bajo me daré una ducha rápida- contesto
Entro al cuarto de baño a toda prisa, se quito la bata y abrió la puerta de la ducha, encontrando a una muy sexy y enjabonada chica dentro.
-¡MARCO…!-
Janna dio un pequeño grito de sorpresa, e inmediatamente se cubrió con las manos.
-¿Qué haces en la ducha?-
Fue lo primero que se le vino a la mente preguntar al castaño, a lo que esta lo miro un poco molesta.
-¿Después de lo que me hiciste anoche esperabas que me fuera en ese estado?-
-¿Qu-e?- Marco estaba un tanto atontado viendo las curvas de su amiga -no… claro que no… solo que no te escuche salir de la habitación…-
-Claro que no me escuchaste, nunca lo has hecho en años, ahora déjame tomar mi ducha tranquila-
-Espera ¿Qué? ¿Años?-
Janna lo comenzó a empujar fuera de la regadera, pero un ruido fuera del baño los alerto.
-Marco cariño, voy a entrar un momento, necesito la medicina contra el mareo, para tu hermano-
-Eh…? Espera mama estoy desnudo y aun no entro a la ducha-
-Hay cariño, yo te cambiaba los pañales, no tienes nada de qué avergonzarte-
Marco empujo a Janna y entro con ella a la regadera cerrando rápidamente la puerta antes de que su madre entrara.
-No tardare, solo buscare el medicamento-
Marco puso su mano sobre la boca de Janna para que no fuera a hacer ningún ruido, paso su mano por un costado y abrió el grifo del agua caliente para que saliera vapor, con suerte su madre no se daría cuenta.
Se escuchaba el ruido de su madre rebuscando en los cajones del baño, Janna lo miraba fijamente, estaba sumamente nervioso, se pego mucho a ella, podía sentir su corazón acelerado, fue en ese momento, que Marco sintió el verdadero terror, pudo ver esa mirada en ella, su típica mirada de maldad, a su mente solo vino un pensamiento… -Estoy jodido…-
Janna deslizo su mano y sujeto su miembro con firmeza, lentamente comenzó a estimularlo, se libero de su agarre y ataco su cuello dando pequeños mordiscos.
-Maldición Janna no es el momento…- susurro el castaño
La pelinegra continúo mordisqueando, bajando por su pecho y su abdomen, después se arrodillo, sujetaba su miembro con firmeza, giro la cabeza y miro a Marco a los ojos dedicándole la sonrisa más malvada y llena de satisfacción que existe, lentamente se acerco a él, saco su lengua y dio una pequeña lamida en la punta, esto hizo que el castaño sintiera un escalofrió retorciéndose un poco, regreso la mirada y pudo leer de sus labios.
-Ahora viene mi venganza…-
Continúo dando pequeños besos, que se convirtieron en lametones, Marco se comenzó a retorcer, apoyo las palmas de las manos sobre la pared, estaba comenzando a perderse un poco cuando escucho la voz de su madre.
- ¿Que te ha parecido la cena? -
Pregunto de un momento a otro.
- ¿Eh? ¿La cena? –
-Si, ¿te ha gustado? –
-Si…si… ha estado buena…-
-Me alegra, pensé que no te gustaría por los guisantes-
-¿Que? No… no… ha estado genial…-
Janna se había puesto más enérgica en el momento que Marco comenzó a hablar, se había metido todo su miembro y lo chupaba con fuerza.
-Por fin lo encontré, iré a dárselo a tu hermano, no tardes mucho en bajar, preparare el desayuno-
-Seee…-
Marco estaba en su límite, cuando por fin escucho que cerraron la puerta del baño tomo a Janna por la cabeza.
-Ya… no puedo más…-
Descargo todo en la boca de su amiga, la cual lo miraba a los ojos, viendo su rostro de éxtasis, -Ahora veo por qué te gusta esto- pensó, siguió chupando un poco mas hasta extraer la ultima gota, el castaño termino por recargar la espalda en el muro del baño y luego se deslizo hasta quedar sentado, Janna aun lo sujetaba, le daba pequeñas lamidas y lo miraba coquetamente.
Dio un fuerte y sugerente trago, después se acercó a su oído para susurrarle
-Recuerda esto Diaz, podrás ponerte todo lo salvaje que quieras conmigo, pero a final de cuentas la que domina soy yo…-
Janna se puso en pie con una sonrisa de satisfacción, contoneándose un poco, en clara muestra de su victoria, estaba apunto de meterse bajo el chorro del agua cuando escucho una voz proveniente de fuera del baño.
-Cariño, dile a tu "acompañante" que metí su ropa a la secadora y que puede bajar a desayunar ella también- Termino por decir Angie la cual se alejó riendo.
Ambos se quedaron petrificados ante estas palabras.
Sobra decir que el día termino en una vergonzosa charla por parte de ambos padres, con el consejo de que, si no quieres que te atrapen procura no dejar unas pantaletas rosadas tiradas en el pasillo, después de una extraña despedida, Marco tendría que pasar el resto del fin de semana castigado en su habitación.
Dio un fuerte suspiro y se recostó en su cama, aun olía a ella, estaba sumido en sus recuerdos cuando su teléfono comenzó a sonar.
Space unicorn…. Soaring through the stars…
Tomo por fin el teléfono mirando la pantalla.
¡LLAMADA ENTRANTE STAR BUTTERFLY!
Delivering the rainbows all around the world…
Fin de la Primera noche
Gracias a todos por leer y comentar, espero que lo disfruten.
Sennin 6: Thank you I hope you enjoy this fic Xpparda: Aquí te dejo otro update