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La cabeza le daba vueltas, todo se veía oscuro y el cuerpo le carecía de fuerza alguna, acababa de tener el orgasmo mas extraño de su vida uno que provoco que un sinfín de emociones se agolparan dentro de su pecho. Podía notar aun el aliento de Marco alrededor de su intimidad, el tacto firme de sus manos sobre sus muslos, y la presencia abrumadora que salía de él.

Marco por su parte se enderezo poco a poco, había logrado su cometido, pero esto apenas estaba comenzando, con gentileza separo las piernas de su acompañante, la cual le opuso nula resistencia, esta se encontraba completamente en estado de éxtasis, su rostro estaba bastante enrojecido y lloroso, tenía la palabra vergüenza escrita por todos lados e intentaba evitar su mirada a toda costa.

- Vaya, pero mira que desastre dejaste por todos lados –

La voz de Marco aun sonaba profunda y autoritaria, este se inclino hacia delante buscando la cara de la morena para hacer que esta lo mirara.

Janna al sentir a Marco aproximándose no pudo más y cubrió su rostro con sus manos, sabia que el se lo había prohibido, pero si no lo hacia estaba segura que moriría de vergüenza. Ante esto el castaño se detuvo frente a ella, muy cerca de su rostro y giro la cabeza para poder hablarle al oído.

- Pensé que había sido claro la última vez cuando te dije que no quería que te taparas el rostro… -

- Marco, por favor… - la vos de Janna era suave y sollozante, muy frágil y deliciosa a los oídos del castaño – No me hagas mirar…-

- Hazlo - respondió con bastante firmeza.

Janna comenzó a temblar, algo en ella le impedía desobedecerlo, pero su vergüenza era tan grande que estaba segura que en el momento que se descubriera y mirara toda aquella "escena" que había dejado seria un punto de no retorno para ella, así que se mantuvo, tapo toda su cara con sus brazos y comenzó a negar con la cabeza.

- Bien… no me dejas otra opción…-

Y con estas palabras comenzaría todo, ella lo sabía, su instinto se lo decía, - "Él te va a destruir por dentro y te formara a su entero capricho…", - su cuerpo entero le brindo un tremendo escalofrió por este pensamiento, su corazón bombeaba sangre a un ritmo alarmante y su vientre le produjo espasmos que le hacían cosquillear su intimidad.

Lo primero que sintió fue como Marco la levantaba levemente y metía las manos por sus costados, en busca del seguro de su sostén, pero al no tener éxito alcanzándolo este simplemente tiro de el rompiendo el seguro, después en un ágil movimiento uso esta misma prenda para atarla por las muñecas pasando la atadura por detrás de su cabeza obligándola prácticamente descubrirse el rostro y colgar de su cuello, siguió metiendo sus manos por debajo de sus muslos, separando mas sus piernas y sujetándola firmemente del trasero para poder cargarla.

De un solo tirón la levanto, recargándola sobre su cuerpo y sosteniéndola por el trasero, se ayudó con los antebrazos para cerrarle un poco las piernas, haciendo que situara sus tobillos en los hombros de este, poniéndola en una posición como si fuera un columpio.

Marco comenzó a frotar su miembro contra la estrechez de Janna, haciéndola vibrar, esta hacia todo lo posible por ocultar su rostro de él, pero estando a una distancia tan corta le era prácticamente imposible, así que apretaba sus parpados con fuerza para no mirarlo.

- Esta es la última vez que te lo repito, no quiero que te cubras –

La oración fue como un regaño, hablo fuerte y con un tanto de rudeza, a la par que comenzaba a bordear la zona de la entrada de su vientre.

- Mírame –

Le ordeno y todo su cuerpo volvió a vibrar de una forma increíble, sentía como poco a poco se quebraba por dentro, lagrimas comenzaron a brotar a medida que abría los ojos.

- Si lo miras ahora todo se termina, serás suya por siempre – Se decía a si misma – Va hacer contigo lo que se le plazca y no podrás hacer nada al respecto – La pelea estaba situada entre su mente y orgullo contra su cuerpo y sus deseos.

- Marco… por favor… tengo miedo…-

Hablo la chica sollozando

- Si te miro a los ojos me romperé… -

Marco se quedó callado un instante, observándola con cuidado, tenía una expresión llorosa y frágil con una docilidad que rayaba en lo absurdo, la mirada gacha evitándolo a todo momento. Así que la olio, mmm si…, la olio lenta y cuidadosamente cerciorándose de captar su delicada fragancia a vainilla, era simplemente deliciosa, le provocaba un deseo vehemente de hacerle el amor hasta desmadejarla, de poseerla hasta saciarse con cada gota de su esencia.

Así que dio un largo y profundo respiro, después pego su frente con la de ella, y le hablo suavemente para tranquilizarla.

- Janna, no debes de tener miedo, jamás aria algo que te lastimara y lo sabes -

La voz de Marco sonó con la misma potencia, pero ya no le imprimía la fiereza y severidad de antes, era más profunda y tranquilizante.

Estas simples palabras bastaron para tranquilizarla, podía sentir como su corazón se calmaba un tanto, en verdad la disposición que tenia hacia con el castaño rayaba en lo absurdo.

- Yo… lo se… es solo que…-

Sin previo aviso un tremendo espasmo le recorrió su cuerpo desde su vientre hasta la nuca pasando por toda su espina dorsal, fue una sensación tan repentina y tan potente que le hizo dar un tremendo chillido/gemido tan sonoro que la dejo sin aire en los pulmones.

Marco había introducido todo su miembro dentro de ella, de una sola embestida, y por la forma en que este la estaba sosteniendo pudo llegar hasta su más profundo rincón. Fue una sensación única, su interior lo apretó con una fuerza que jamás había sentido, el cuerpo de Janna se arqueo a sobre manera sacudiéndose un poco por el espasmo, los ojos de la chica se abrieron como platos y toda su piel se erizo como un gato, no tardó mucho en sentir como la "esencia" de la morena comenzaba a cubrir su miembro, saliendo de esta he impregnando todo el lugar con el dulce aroma de la vainilla.

Janna intentaba jalar aire a la par que calvaba sus uñas en la nuca de Marco, había aventado la cabeza hacia atrás por la potente embestida de este, la sensación que tenía era indescriptible, tuvo un orgasmo de un solo golpe, fue súbito pero potente, podía sentir su vientre palpitar y su intimidad cosquillear, las caderas le carecían de fuerza alguna y juraría que se había orinado encima, todo esto acompañado de un sinfín de sensaciones más.

No hubo tiempo de recomponerse pues Marco beso sus labios con furia, introduciendo su lengua en un intercambio bastante apasionado. Ante este repentino arranque del castaño Janna no pudo evitar preguntarse ¿Por qué?, hace tan solo unos segundos juraría que su furia había menguado por el tono de su voz, así que no pudiendo evitarlo mas lo miro a los ojos, y si, ahí ya hacia su respuesta. En su mirada pudo notar todo ese impulso salvaje, esa furia reprimida y toda la lujuria que guardaba por dentro, eso que tanto miedo le causaba y lo que la hacia doblegarse a su voluntad.

Y fue en ese preciso momento que lo supo, que ya no sería la misma, por esa simple mirada que la hacía estremecer y mojar su entrepierna, esa simple mirada que la hacía temblar y rebullirse de temor, sabía que no importando toda la vergüenza que sintiera o el miedo que le causara podría evitar el sentirse excitada a tal punto de querer ser doblegada por él, así que dejo de luchar y se entregó completamente a su deseo.

Marco comenzó a subir y bajar a Janna, tomando el ritmo, buscando la sincronización perfecta entre los espasmos de su vientre y los de su intimidad, se separo sus labios de los suyos para dejarla respirar y admiro su cara de éxtasis, tenia la boca entreabierta los ojos hinchados de tanto llorar y el maquillaje por todas partes, esta visión de la chica le produjo una sonrisa de lujuria, ya no le importaba el por qué, pero el ver a su amiga así de indefensa le excitaba bastante. Siguió con sus embestidas, poniendo mas potencia y haciendo que esta girara un poco las caderas a la hora de llegar hasta la base, encontrando así el ritmo perfecto.

Fueron varios minutos de un intenso y por demás bastante sonoro sexo aéreo, Janna había conseguido recuperar el aliento tan solo para verse obligada a gastarlo en insinuosos gemidos los cuales no podía evitar ya que el miembro de marco la penetraba por completo, llegando hasta lo mas profundo en cada embestida, lo cual le había causado un orgasmo continuo desde hace ya un rato, estaba segura de que su pecho iba a explotar si Marco no se detenía, aunque para su fortuna comenzó a sentir como el miembro de este se ensanchaba dentro de ella, lo que significaba que estaba a punto de alcanzar el clímax.

Marco recargo un poco a Janna sobre el escritorio para poder terminar con toda la potencia de la que disponía, esperando el punto exacto en el que su vientre lo apretaba, aumento el ritmo de forma brusca, haciendo gemir a Janna a un punto tal que parecía que se desmayaría, (la vaz a matar prro :v) fue solo hasta que sintió como la intimidad de esta se estrechaba fuertemente al tener otro orgasmo cuando el libero toda su carga en su interior, teniendo ambos un remate de locura.

Pasaron varios segundos sin moverse, Marco había acostado completamente a Janna sobre el escritorio la cual cayo rendida sin fuerzas sobre este, aun se encontraba dentro de ella, y ambos respiraban entrecortadamente, una fina capa de sudor cubría sus cuerpos mientras que una gran cantidad de otros fluidos cubrían el escritorio, Marco se inclino para besar suavemente a su amiga, la cual le devolvió el beso con la poca fuerza que le quedaba, para después separarse de ella y sentarse nuevamente en la silla.

La contemplo nuevamente, tirada ahí, sin fuerza alguna sobre el escritorio, bañada en sudor y con todo su rostro desaliñado.

- Así, justo así, es como te vez más hermosa –

La chica no pudo evitar sonrojarse, no tenia fuerzas para hablar, pero si hubiera podido hacerlo lo mas seguro es que le hubiera dicho "imbécil" o algún otro adjetivo similar.

Janna comenzó a caer en letargo, su cuerpo no podía dar mas, los continuos espasmos y orgasmos la habían dejado por demás exhausta, sin mencionar el cambio abrupto de emociones que también la habían liquidado bastante, - Mi cadera me va a matar mañana- pensó la chica, intento enderezarse un poco, pero no consiguió mas que otro espasmo proveniente de su vientre.

- Bien, supongo que hasta aquí llegue, espero que Marco cuide de mi –

Se dijo a si misma dándose por vencida y aceptando el somnoliento confort que le brindaba la relajación de un buen orgasmo o en su caso orgasmos.

- Muy bien –

Pudo escuchar la voz del castaño, pero esto ya no importaba, estaba a punto de caer dormida.

- Es hora de continuar –

- Él se encargará de… espera ¿Qué dijo? –

Janna abrió los ojos de golpe y giro la cabeza para mirar al castaño, este se había puesto en pie en mas de un sentido, y se dirigía hacia ella.

La cara de Janna era un tremendo poema, sus ojos estaban abiertos como platos y su expresión era de completo terror mientras que Marco mantenía esa mirada salvaje y le sonreía con lujuria.

- Espero que nadie nos haya escuchado, porque esto está lejos de terminar…-


Hasta aquí el capítulo, espero que lo disfruten bastante, les debo las reviews, pero quiero agradecer infinitamente a todos aquellos que siguen y comentan este fic, de verdad se aprecia como no tienen idea.

Espero sus comentarios y nos leemos en el siguiente see you…