Capítulo 3

Mientras tanto, en su dojo, Ken había tratado de distraerse continuando con los entrenamientos. Sin embargo, su padre notó que se veía distraído y menos tolerante que nunca, lo que había llamado mucho su atención.

-Descansen 5 minutos –dijo Tou, y sus pupilos hicieron una reverencia y se dispersaron para ir a buscar algo que tomar- ¿Me puedes decir qué te pasa? Te noto muy distraído

-Lo siento papá, es sólo que el calor me tiene muy fastidiado –mintió Ken, tomando un sorbo de agua de su botella

-No sabía que tenías novia –soltó su padre de repente, logrando que el chico se atore

-¿Có…cómo lo sabes?

-Tu madre me lo dijo el otro día, que habías salido a hablar con tu novia

-Ah, eso –musitó él aburrido

-¿Y no pensabas decirnos? O teníamos que esperar a recibir la invitación para su matrimonio –dijo Tou con sarcasmo

-Tampoco es que sea algo tan serio, nos hicimos novios en Instituto –alegó su hijo, sintiendo que de alguna manera lo dicho no había sonado nada bien

-Pues sea serio o no, siempre debes respetar a una mujer –le dijo su padre- Y espero poder conocerla

-¿Conocer a quién? –preguntó Aoshi, que acababa de entrar

-A la novia de tu hermano –dijo simplemente su padre, saliendo del salón

-No me digas que tienes novia –dijo Aoshi con cierto tono de sorna- Qué bien oculto lo tenías

-No estoy de ánimo para tus bromas, aniki –le dijo Ken fastidiado

-Qué, ¿la conocemos? –insistió su hermano

-No –mintió él

-Vaya, pues espero conocerla –dijo Aoshi mirándolo divertido- Por cierto, esos amigos tuyos que vinieron el otro día

-Qué pasa con ellos

-¿Cómo era el nombre de la novia del muchacho?

-Ella no es su novia –aclaró Ken de malas pulgas

-Entonces mamá se confundió –dijo Aoshi sonriendo- Bueno, el caso es que esa amiga tuya, era Wakabayashi, ¿no? ¿no es acaso el mismo apellido que el tal Genzo?

-¿Y qué con eso? –quiso saber Ken intentando restarle importancia al asunto, ya que cuando tenía ganas de molestar su hermano podía ser insoportablemente bueno en eso

-Nada, simple curiosidad –respondió Aoshi encogiéndose de hombros- Es bonita, ¿eh?

-¿Qué? –preguntó su hermano mirándolo ceñudo

-Qué, ¿no puedo opinar acerca de eso? –se burló el otro chico- ¿Cuántos años tiene?

-Eso no te importa, aniki –refunfuñó Ken

-¿Y por qué no? Si dices que no es novia de tu amigo, pues no le veo el problema

-Ella tiene novio –aclaró el portero japonés

-¿Y es amigo tuyo?

-Eh…no

-Bueno, entonces qué más da –respondió Aoshi tranquilamente- A esa edad las parejas terminan fácilmente. Quién te dice y un día de estos me doy una vuelta por el Toho –añadió pícaramente

-Ni se te ocurra –lo amenazó Ken, mirándolo molesto

-Vaya, por qué te pones así. Sólo es tu amiga, ¿no?

-Sé cómo eres –alegó su hermano, sin saber qué más decir para no quedar en evidencia

-¿Y cómo soy? Vamos Ken, tampoco es que voy a corromperla o algo, sólo la invitaré a tomar algo

-No puedes –dijo Ken entre dientes

-Tu preocupación de amigo no es razón de peso, no seas ridículo –alegó Aoshi, saliendo del salón, mientras su hermano sentía su cabeza cada vez más y más pesada

Al día siguiente, más animada que días anteriores, Paola estuvo charlando con sus amigos acerca del posible viaje que podían hacer en verano, aunque todavía no se decidía si iría con ellos o a visitar a su familia a Europa. Al finalizar sus clases se encontraban caminando hacia sus dormitorios, cuando una muchacha de primer año se acercó corriendo a ellos.

-Paola-senpai, alguien está buscándote en la puerta del colegio

-¿A mí? –preguntó Paola, y el corazón le dio un vuelco porque de inmediato Ken se le vino a la mente

-Sí, me pidió que te diera esto –añadió la muchacha, entregándole un papel doblado en dos

-Gracias por avisarme, ya voy –dijo la germano japonesa, y la chica se fue

-¿Qué es? –preguntó Ayumi curiosa

-No lo veas tú, se supone que es para ella –la regañó Becky- Es de mala educación ver cartas ajenas

-Pues una carta no es –aclaró Paola, habiendo abierto el papel- En realidad es una nota

-¿Y qué dice? –esta vez el curioso era Takeshi

-¿"Quieres jugar a la casita conmigo"? –releyó Paola en voz alta, bastante extrañada

-¿No será un pervertido? –se preocupó Becky- No vayas

-Más que un pervertido, esto parece una mala broma de alguien –refunfuñó Paola- Y me va a escuchar –añadió decidida, yendo hacia la entrada de su Instituto

-¡Espera! No vayas sola –le dijo Takeshi, siguiéndola, siendo seguido a su vez por Becky y Ayumi

Pensando las cosas groseras que le diría al bromista, porque ya le quedaba claro que no podía ser Ken el que estaba buscándola, Paola llegó a la entrada del Instituto. Buscó con la mirada pero no veía a nadie que no pareciera un alumno del Toho. Sólo un automóvil negro estaba estacionado cerca de la entrada.

-¿Dónde estará el maldito bromista? –refunfuñó esperando reconocer al que le había mandado tan extraña nota

De pronto escuchó la bocina del auto negro, pero lo ignoró. Volvieron a tocar la bocina y dirigió su mirada hacia allí, pensando quién podía ser tan desconsiderado de estar armando tal bullicio. Fastidiada, dio media vuelta para irse, y vio a sus amigos parados metros más allá con cara de interrogante. Iba a decirles que evidentemente era una broma, pero una voz la detuvo.

-¿Entonces no quieres jugar conmigo a la casita? –escuchó preguntar y volteó bruscamente- Espero poder seguir dando la talla

-Ma…Mamoru –balbuceó Paola, mirando al muchacho con los ojos como platos

-¿No vas a darle la bienvenida al padre de tus peluches? –bromeó el chico sonriendo, y Paola corrió a abrazarlo por el cuello

-¿Y ése quién es? –preguntó Becky alarmada ante tal muestra de afecto, aunque el más sorprendido era Takeshi

-Su cara se me hace conocida –dijo Ayumi- ¿No era acaso un jugador del Nankatsu?

-Mamoru Izawa –dijo Takeshi aún con los ojos como platos- Es amigo de Paola

-¿Ah sí? –dijo Becky poco interesada- Pues quien los viera diría que son más que amigos. Cómo quisiera que Wakashimazu-senpai estuviera aquí para ver esto –añadió maliciosamente- Voy a tomarles una foto para mandársela

-Claro que no –intervino Ayumi, quitándole el celular que la otra ya estaba alistando- Mejor vámonos, ¿no?

-Mejor –la apoyó su amiga algo decepcionada- ¿Sawada-kun, te piensas quedar?

-Eh, no, voy –balbuceó Takeshi, nada convencido de tener que irse

Claro que Takeshi no era el único que veía sorprendido el abrazo de aquellos dos, ya que los alumnos que por ahí pasaban cuchicheaban al respecto.

-No sabes qué alegría me da verte, hace mucho que no sabía de ti –le dijo Paola sonriendo de par en par, soltándolo

-Vernos sólo en los campeonatos nacionales no era verse tan a menudo tampoco –alegó él con cierto sarcasmo- Lo que me recuerda que te la pasabas insultándonos –añadió divertido

-A ti no –se defendió Paola con cinismo- Era a los otros. Si yo siempre aclaré "¡imbéciles! Menos el 8" –acotó sonriendo falsamente

-Quisiera creerte –respondió Mamoru sin dejar de sonreír

-Tienes que hacerlo, después de todo compartíamos un hogar –dramatizó ella

-Hogar que tú, madre desobligada, dejaste por venir al Toho

-No lo hice porque quisiera, y tú lo sabes –alegó Paola con cierto dejo de tristeza

-Al menos espero que nuestros hijos de peluche estén bañados y a salvo

-Pues quién sabe, a John le gustaba morder un par de ellos –aclaró divertida- ¿Pero qué haces aquí? No me digas que finalmente piensas inscribirte al Toho –acotó con sarcasmo

-Eh…no. Estaba de paso por Tokyo y pensé "¿quién vivía aquí? Ah sí, Wakabayashi-chan" –alegó en tono burlón

-Vuelve a decirme así y desinflo las llantas de tu auto –amenazó Paola

-Okay, lo siento. Pero es cierto que pensé que ya que estaba por aquí sería bueno verte. Después de todo no te veía hace mucho

-Je, al menos tú piensas así –suspiró Paola con una media sonrisa de amargura

-¿Perdón?

-No, nada. De verdad me da gusto verte, y ver que ya hasta auto tienes. Mira tú, ¿con esto es más fácil conquistar chicas? –preguntó ella divertida

-No necesariamente, sobre todo porque te vuelves el conductor asignado de tus senpai del club –respondió Mamoru algo mortificado

-Estás jugando en Yokohama, ¿verdad?

-No pensé que lo supieras –se sorprendió el muchacho

-Oh vamos, sé leer el periódico –alegó ella, aunque a su mente vino que era una de las maneras en las que ella se enteraba qué estaba haciendo Ken, pero trató de no dejarse afectar por la idea

-Pensaba que alguna vez podría verte por casualidad en Yokohama

-¿A mí? ¿por qué? –se extrañó Paola

-¿Porque Wakashimazu juega en el Flugels? –dijo él, como si fuera algo muy obvio

-Ah, pues no, no he ido a Yokohama hasta ahora ni tampoco tengo por qué ir –respondió ella, desviando la mirada

-Supongo que no debería haber mencionado eso –dijo Mamoru arrepentido, notando el cambio de actitud de su amiga

-No me hagas caso –pidió ella, tratando de sonreír

-¿Está todo bien?

-Sí, por qué no iba a estarlo

-Porque no te ves muy bien –admitió el chico, mirándola preocupado

-Yo voy a estar bien, es sólo el estrés de las clases –mintió Paola

-¿Quieres ir por un helado o algo? O tienes algo que hacer –Mamoru intentó cambiar de tema

-No, no tengo nada que hacer. Vamos –respondió ella, yendo con él hacia su auto

Entre tanto, Takeshi y Ayumi estaban ocultos detrás de un arbusto cerca del patio donde habían estado charlando Paola y Mamoru, espiándolos. La curiosidad los había vencido finalmente y habían regresado nuevamente sin que Becky se entere.

-Voy a seguirlos –dijo Takeshi, saliendo de su escondite

-¡Espera! No puedes, si Paola se entera se va a enojar –le dijo Ayumi

-No me importa, esto no me da buena espina –alegó el muchacho, yendo tras de ellos

-Aish, no sé por qué me meto en esto –suspiró Ayumi resignada, siguiendo a su amigo

Inteligentemente, Takeshi, con la excusa de que él y sus amigas la estaban esperando, llamó a Paola para saber dónde estaba, y ella simplemente le dijo que iba hacia una X heladería, que no la esperaran (claro que obvió decir que no iba sola). Así que con o sin auto, Takeshi sabía dónde iba a localizar a esos dos. Cuando llegó, trató de evitar que lo vean, y entró con precaución, sentándose un par de mesas más allá de donde Paola y Mamoru conversaban animadamente sin notar que estaban siendo perseguidos.

-Si Paola se entera, nos mata –dijo Ayumi, sentándose junto a él, tomando el menú para cubrirse la cara como había estado haciendo Takeshi

-Si Becky se entera me remata –añadió él preocupado

Entonces el celular de Ayumi sonó y al ver quién llamaba, tuvo que contestar poniendo cara de espanto.

-Becky-chan, ¿pasa algo?

-¿Dónde están? Volví a la entrada del Instituto pero no los veo, ¿no que querían salir a comer algo?

-Estamos en la heladería X –susurró Ayumi- Si quieres aquí nos vemos –añadió, mientras Takeshi la miraba con cara de "no, no es buena idea"

-Okay, voy para allá –dijo Becky y colgó

-¿Para qué le dijiste que venga? Si se entera qué estamos haciendo aquí nos sermoneará el resto de la semana por ser tan metiches –la regañó Takeshi

-Ella tiene un detector de mentiras, así que no hubiera podido inventar nada lo suficientemente bueno –se defendió Ayumi

Mientras tanto, en la otra mesa…

-Jajajaja, ¿en serio Ishizaki quería ligar con alemanas? –rió Paola divertida ante la imagen de Ryo tratando de coquetear con extranjeras

-Sí, trató de decir algo en alemán, pero entonces Genzo llegó y le aclaró que ellas decían que tenía cara de mono, jajaja –siguió contando Mamoru

-Jajajaja, no lo puedo creer

-Creí que lo sabías, Hyuga y Wakashimazu también estaban ahí –dijo él, como casualmente

-No, no lo sabía, ¿por qué tendría que saberlo? –inquirió Paola fingiendo demencia, dándole una cucharada a su helado

-Porque, aunque nunca me quedó claro si era cierto o no, se suponía que Wakashimazu era tu novio, ¿no? ¿él no te contó lo que pasó cuando viajamos a Alemania aquella vez?

-No, no me contó –contestó Paola lacónicamente- ¿Y por qué dices que se suponía que éramos novios?

-Al menos lo parecían, siempre estaban juntos. Y claro que no podía acercarme y preguntar "hola jugadores del Toho, hola Paola, ¿tú y Wakashimazu en verdad están saliendo?" –añadió con voz graciosa, desatando la risa de su amiga- Iba a ser medio extraño

-Je, "supuestamente" sí estábamos saliendo –devolvió ella con una sonrisa sarcástica- Pero al parecer era sólo una relación de Instituto –añadió con tristeza, y el chico pensó que había metido la pata

Se quedaron unos minutos en un incómodo silencio. En eso, Becky había llegado y buscó con la mirada a sus amigos. No pudo evitar mirar extrañada a Paola e Izawa, que ni se percataron de su presencia, al menos no su amiga. Entonces vio al otro par mesas más allá, queriendo pasar desapercibidos con los menús aún cubriéndoles la cara.

-¿Qué están haciendo? –les preguntó, moviendo inquisitivamente el pie en actitud de reproche

-Siéntate, nos van a ver –le dijo Ayumi, jalándola del brazo para que se siente

-¿Están espiando? ¿no les da vergüenza? –los regañó Becky ceñuda

-No pudimos evitarlo, quiero saber para qué vino –alegó Takeshi

-Para qué vino quién, ¿Paola?

-No, él, para qué vino a buscar a Paola

-Yo no pude evitar seguirlo, en verdad tengo curiosidad. Además el chico feo no es –admitió Ayumi con sinceridad

-¡Debería darles vergüenza! –dijo Becky molesta en voz baja, quitándoles el menú- Y yo creyendo que salieron a buscar algo de comer con buenas intenciones

-Malas intenciones no tengo –se defendió Takeshi- Necesito saber de qué hablan

-¿Y cómo, so inteligente, piensas enterarte estando tan lejos? –preguntó Becky en tono sarcástico

-Si nos acercamos nos verá –argumentó Ayumi, que se había vuelto a cubrir la cara, igual que Takeshi

-Ay Dios, dame paciencia –dijo Becky rodando los ojos, poniéndose de pie y caminando discretamente hacia una mesa que quedaba justo detrás de la de Paola, evitando que ella la viera, aunque estando de espaldas ella ni siquiera notó que estaba allí, y después de todo Izawa ni la conocía. Luego les hizo una seña con la mano a los otros dos para que la siguieran

-Por eso me gusta tanto –dijo Takeshi con una pequeña sonrisa, yendo con Ayumi a la otra mesa

Mientras sus amigos hacían el cambio nada desapercibido de mesa (porque ambos habían ido aún tapándose con los menús), Paola seguía comiendo su helado con desgano. Al final, Becky quedó mirando de frente a Izawa, y Takeshi y Ayumi dándole la espalda

-Ah cierto, tengo algo para ti –dijo de pronto Mamoru, tratando de cambiar de tema

-¿Un regalo? ¿y eso? –se extrañó Paola, viendo que el chico sacaba de su bolsillo una pequeña bolsita de papel de color púrpura

-Feliz cumpleaños atrasado –dijo él sonriendo, entregándole el regalo

-Gracias –musitó Paola conmovida por el detalle, abriendo la bolsita y notando que el regalo era un broche para el cabello - Usualmente no me pongo nada en el cabello, pero como se trata de un regalo tuyo haré la excepción –le dijo sonriendo, colocándose luego el broche, mientras Becky miraba boquiabierta la escena como si se tratara de la novela de las ocho, y Takeshi y Ayumi la miraban con cara desesperada de interrogante al no poder enterarse qué era lo que la sorprendía tanto

-Te queda muy bien –la halagó él con una media sonrisa

-Guárdate los halagos para tus novias –se burló Paola, tratando de no avergonzarse

-Cuáles novias –fingió ofenderse él- Estoy demasiado ocupado para pensar en novia –alegó burlón

-No eres el único, parece que Yokohama es una ciudad bien ocupada –dijo ella con sarcasmo

-Quisiera seguir fingiendo demencia, pero ya no puedo –admitió Mamoru, reclinándose hacia adelante para hablar más bajo- ¿Tuviste algún problema con Wakashimazu?

-No –mintió Paola, tocando el broche con los dedos

-Je, me estás mintiendo –dijo él, sonriendo

-¿Eh?

-Sé muchos de tus trucos, Wakabayashi-chan –le dijo con cierta burla- Cuando mientes tus manos no pueden estar quietas

-Claro que no –repitió ella, llevándose el cabello detrás de la oreja

-¿Lo ves? –dijo él divertido, señalando el reciente gesto

-No te rías –le reprochó ella ofendida

-Lo siento, no era mi intención reírme –se disculpó él- Pero es que estar aquí y ver que pese a los años no has cambiado tanto me hace sentir nostalgia

-Era divertido jugar contigo –apoyó Paola suspirando con melancolía- Pero era más divertido aún que todos te molestaran diciendo que era tu novia, jajaja

-Y eso siguió hasta mucho después que te fuiste –admitió Mamoru avergonzado- Kisugi y Taki andaban fastidie y fastidie para que te mande "cartas de amor". Ridículos…

-Como no me escribiste ya no quiero casarme contigo –dramatizó Paola en tono burlón, haciendo un puchero

-¿Por eso te conseguiste otro? –fingió ofenderse él

-Tú me orillaste a eso –dramatizó Paola, siguiéndole la broma, mientras Takeshi los escuchaba espantado y Becky los miraba tan interesada que hasta se había cruzado de brazos, como si realmente estuviese frente a su televisión

-Vuelve conmigo, prometo tratarte mejor –siguió bromeando Mamoru

-No sé, tendría que pensarlo –respondió Paola haciéndose la interesante, y Takeshi sentía que era su deber moral interrumpir semejante charla traicionera, pero una mirada de advertencia de Becky bastó para detenerlo

-Y por qué no lo piensas en las vacaciones –dijo el ex jugador del Nankatsu, viendo su reloj

-¿Y para qué en las vacaciones?

-Tómalo como una reunión de reencuentro. Podemos ir de viaje a algún lugar con nuestros amigos –ofreció el muchacho- Finalmente tengo un auto y dinero como para poder ir de vacaciones a donde quiera

-Aclara lo de "nuestros amigos" –dijo Paola con cierta burla- Porque si dices amigos pienso en los del Toho, y no creo que quieras ir con ellos, jajaja. Así como yo no iría ni a la esquina con alguien como Ishizaki o Urabe

-Hablaba de Kisugi, Taki y Takasugi –aclaró él, evitando ofenderse

-Ahh, hablando claro se entiende la gente

-¿Entonces qué dices?

-Pues déjame pensarlo, por lo pronto dame tu número de celular, así te lo dejaré saber –dijo ella, sacando su celular

-Pero no lo pienses mucho, ¿eh? No me rompas el corazón –bromeó el chico, dictándole un número- Ahora creo que tenemos que irnos porque quedé de recoger a mi madre y tengo que ir por ella

-Salúdala de mi parte cuando la veas

-Claro –dijo él, guardando su celular- Le dará gusto que al fin haya podido venir a verte, y seguramente para la próxima me mandará muchas cajas de comida para ti –añadió divertido, imaginando a su madre mandándole cajas y cajas de comida para su amiga

-Je, tu mamá siempre fue buena conmigo –sonrió Paola conmovida al recordar a la mujer

-Siempre le agradaste mucho –comentó él- Cada vez que te veía se la pasaba luego mirándome y diciéndome que por qué yo no tenía ojos claros, como si eso fuera genéticamente posible –acotó algo avergonzado

-Jajaja, tu mamá siempre fue muy ocurrente –rió ella de buena gana- Por cierto, gracias Mamoru –añadió, sonriéndole con cariño

-¿Por contarte que mi madre no estaba muy satisfecha con su propia obra? –se burló el chico

-Jaja, no, no por eso. Para ser honesta, antes de que vengas no estaba de ánimo, pero verte y hablar contigo me animó mucho –aclaró ella

-Me alegra haberte servido de ayuda –respondió él complacido- Aunque no saludaste con beso ni nada al padre de tus hijos –bromeó, y Takeshi dio un respingo y puso los ojos como platos

-Okaeri –dijo Paola, inclinándose sobre la mesa y dándole un beso en la mejilla a su amigo, y esta vez Becky fue la que puso los ojos como platos y se tapó la boca con una mano alarmada ante tal escena

-No pensé que lo harías –admitió Mamoru avergonzado

-¿Te estás sonrojando? –preguntó Paola en tono burlón - ¿En serio puedo hacer que mi senpai se sonroje?

-Qué graciosa –balbuceó él, poniéndose de pie

-¡Qué lindo, mi senpai está todo rojo! –se burló Paola, parándose también

-Mejor dejémoslo así –pidió Mamoru bastante sonrojado, saliendo junto a ella


Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.

Los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.