Capítulo 5
Al llegar a un café cercano, ambos miraban los vasos de agua que les habían servido en lo que esperaban sus respectivas órdenes.
-¿En verdad terminaste con Paola? –preguntó Takeshi de repente, asombrando a su amigo
-¿Ella te lo dijo? –devolvió él, carraspeando antes de responderle
-Sí. Estuvo bastante desanimada por varios días, así que Becky, Ayumi y yo tratamos de que se alegre un poco
-¿Quiénes? –inquirió Ken, agradeciendo con un gesto de cabeza el café que acababan de poner enfrente suyo
-¿No sabes quiénes son ellas? –se extrañó Takeshi, pensando que hace ya varios meses que Paola era amiga de aquellas dos chicas
-No
-Realmente no hablas mucho con Paola, ¿no? –bufó el pequeño jugador con cierta amargura
-Takeshi, en verdad no necesito que me juzgues, vine aquí a hablar contigo de otras cosas
-Lo siento, pero no lo puedo evitar. Tú no has visto la tristeza de Paola –alegó Takeshi indignado- No sabes cómo quisiera que Kazuki, Shimano, Matsuki…alguno de ellos estuvieran aquí, sé que ellos sabrían qué hacer. Pero sólo estoy yo y no quiero verla así. Paola es mi amiga y también era tu amiga
-Paola fue la que terminó conmigo –aclaró Ken con fastidio- Ni siquiera me dejó hablar, lo único que hizo fue sacar sus propias conclusiones sin darme chance a explicar nada
-¿Y qué querías explicar? –quiso saber su amigo- Porque yo realmente quiero creer que hay una explicación a todo por lo que pasaron durante este tiempo, y que no es cierto eso de que fueron sólo novios de Instituto
-Así que te lo contó todo –bufó Ken con una media sonrisa
-Traté de convencerla de que tú tienes tus razones, pero ahora mismo ni yo mismo sé si las tienes
-Takeshi, lo hice por el bien de ella –alegó el portero japonés- No quería perjudicarla, ella tiene que estudiar y enfocarse en entrar en la Universidad. ¿A ti te parece que es tan fácil para mí? De verla todos los días pasé a verla muy de vez en cuando, ¿crees que no la extraño?
-¿Entonces por qué estoy aquí hablando contigo en lugar de ella? –preguntó Takeshi mordazmente- O es que tu orgullo realmente pesó más y por eso viniste hasta aquí para fastidiar a Paola en plan "al final sí vine, pero no por ti"
-No digas eso –pidió Ken cansado, sabiendo que su amigo había casi dado en el blanco
-Paola está muy dolida, y la verdad no quiero analizar las razones de por qué porque no quiero terminar dándole la razón. Para eso ya están Becky y Ayumi
-Lo hacen ver como si yo fuera el único culpable
-La culpa es de ambos por ser tan tercamente orgullosos y negarse a hablar –lo regañó Takeshi- Si tanto te importa deberías haber ido a buscarla
-Ella no querrá hablar conmigo
-Al menos deberías intentarlo
-Takeshi, tú conoces a Paola y sabes cómo es. Es mejor dejar pasar un poco de tiempo y luego tratar de acercarse a ella
-Sí, claro, y mientras tanto otros vienen a consolarla –murmuró Takeshi de mala gana, más para sí
-¿Qué dijiste?
-¿Eh? Nada
-No digas que nada, tú dijiste algo de que la vinieron a consolar, ¿de qué estás hablando?
-No te lo puedo decir o mañana amaneceré colgado del mástil del colegio –alegó Takeshi, viendo en su mente las caras amenazantes de Ayumi y Becky
-Takeshi, no diré nada, así que dímelo
-Bueno, total que realmente te lo quería decir –suspiró Takeshi, como si se hubiera estado reprimiendo por mucho tiempo- Izawa vino a ver a Paola
-¿Quién? –preguntó Ken, entrecerrando los ojos
-Izawa, Mamoru Izawa, ya sabes, el ex jugador del Nankatsu que…
-Ya sé quién es –se exasperó Ken- ¿Pero cómo que vino a verla?
-No sé, ayer de repente se apareció, y hasta se fueron a comer un helado –contó inocente, sin saber lo que podría desencadenar- Como soy tu amigo sentí que debía seguirlos, y lo hice, los seguí
-¿Y?
-Pues al principio no podía oír lo que decían, pero luego nos acercamos y… -Takeshi se interrumpió, pensando que después de todo no había sido tan buena idea abrir la bocota si tenía que contar todos los detalles
-¿Y entonces? –insistió Ken picado por la curiosidad
-Pues dijeron muchas cosas. Cuando vivía con ellos los del Nankatsu, o Shutetsu, no me quedó claro, decían que Paola era su novia y cosas así
-Pero eso era de cuando eran niños –alegó Ken más aliviado
-Sí, pero…luego Izawa le dijo que pensara en volver con él y ella dijo que lo pensaría
-¿Qué?
-Sí, incluso hablaron de unos planes de matrimonio de antes, pero que como perdieron contacto ella se buscó a otro…o sea tú –aclaró apenado señalándolo con el dedo- Hasta dijo que él era el futuro padre de sus hijos
-Qué…¿qué? –Ken estaba atónito
-Y al final…al final ella le dio un beso –musitó Takeshi avergonzado
-¡¿Qué?! –Ken dio un manotazo en la mesa que asustó a los que estaban alrededor
-Pero en la mejilla –aclaró rápidamente Takeshi- Y eso fue todo, aunque también la invitó a irse de vacaciones con él
-No lo puedo creer –murmuró Ken indignado, poniéndose de pie y saliendo rápidamente del lugar
-¡Espera Ken, a dónde vas! –le gritó Takeshi, dejando unos billetes encima de la mesa y saliendo detrás de él
Paola estaba sobre su cama leyendo un libro de poemas para su clase de Literatura, cuando escuchó que se armaba mucho alboroto en el pasillo. Miró extrañada hacia la puerta, pero prefirió ignorar el bullicio, pensó que seguramente alguna chica había conseguido una revista tipo AnAn* con el idol de turno semiencuerado y por eso todas estaban tan exaltadas. Pero de pronto su puerta se abrió de par en par y Ken apareció mirándola furioso.
-Pero qué… -balbuceó Paola totalmente sorprendida, incorporándose de un brinco
-Senpai, no puedes estar aquí –le decía asustada una chica de gafas- Si la encargada se entera todas estaremos en problemas
-Sólo necesito unos minutos –pidió Ken, que por su tono de voz parecía estar realmente molesto
-Pero no puedo…
-Sakai, yo me haré responsable si la encargada se entera, lamento el susto que les causó. Por favor no le digan de esto a nadie -pidió Paola, tratando de mantener la calma, aunque lo cierto es que sentía que el corazón se le iba a salir del pecho
-Pero Wakabayashi…
-Te deberé un favor y le diré a Kazuki que fuiste buena conmigo –negoció la germano-japonesa, sabiendo de antemano que a la otra chica le gustaba su mejor amigo
-Eh…sólo unos minutos –advirtió la otra chica luego de analizarlo muy brevemente, saliendo y cerrando la puerta tras de sí, ordenando a las curiosas que vuelvan a sus habitaciones
-¿Te perdiste camino a charlar con Takeshi? –preguntó Paola con sarcasmo, evitando mirarlo, dejando el libro sobre su mesa de noche- Sabes que no puedes estar aquí, así que dime a qué debo el honor
-¿Qué hacías con Izawa ayer? –preguntó él directamente
-Espera un momento, ¿qué? –preguntó ella totalmente desenfocada- ¿Qué tiene que ver Mamoru en tu inesperada visita?
-Para qué vino a verte
-¿Me estás hablando en serio? –quiso saber Paola mirándolo decepcionada- ¿Ni siquiera viniste a saber de mí o tratar de hablar de lo que pasó el otro día, sino directamente entras y me preguntas para qué vino Mamoru?
-¿Me lo vas a decir o no?
-Yo no tengo por qué decirte nada –se enojó ella- No tengo por qué darte explicaciones de por qué vienen o no a verme mis amigos
-Ése tipo… ¿tú lo besaste? –musitó Ken aún incrédulo
-Cómo… ¿cómo sabes eso?
-¿Es cierto?
-Mira, no sé cómo supiste eso y tampoco tengo por qué explicártelo. Así que, si viniste a confirmar eso, ya te puedes ir –le dijo Paola con desplante
-¿Me reclamaste que yo no te conté de los planes de compromiso que mi padre quería que hiciera con Keiko, y resulta que tú tenías unos similares con Izawa?
-¿Cuándo yo tuve planes de compromiso con Mamoru? –se exasperó Paola cada vez más confundida
-¿Y no se supone que será hasta el padre de tus hijos?
-¿El qué? –dijo ella, sin saber si ponerse a llorar, reír o gritar
-Takeshi los escuchó, él no mentiría –alegó él
-¿Takeshi? ¿cómo sabe Takeshi todo eso?
-Eso es lo de menos, ¿no piensas responderme?
-Yo no tengo por qué responderte, porque todas esas acusaciones son absurdas y sin fundamento –se defendió Paola- ¿Pero quieres que sí te diga algo? ¡al menos él se dio un tiempo para venir y decirme "hola, cómo estás, ¿sigues viva?"! –añadió sarcástica
-Vuelves con eso…
-¡Sí, vuelvo con eso! –exclamó Paola fastidiada- Porque sigo esperando tus razones, más que tu estúpida frase de "estaba ocupado". ¿Ocupado con qué? ¿ocupado con quién? Mira Ken, si nuestra relación fue realmente sólo cosa del Instituto, ¿por qué cara** no me lo dijiste antes? ¿por qué cara** me dejaste esperando por ti más de un año como si fuera una estúpida? O es que a tus compañeros y a ti les encantó tanto la historia de amor de Sanae y Tsubasa que creen que todas las demás tenemos que actuar tan indignamente como ella. Pues lamento darte la mala noticia que yo no soy ni cercanamente igual a Sanae, yo no tengo por qué quedarme sentada esperando a ver cuándo te dignas a darte la vuelta y ver que estoy aquí
-Eso no es así –la interrumpió Ken- ¡Si no me contacté contigo fue por tu bien!
-¿Por mi bien? –repitió Paola incrédula- ¿Me estás hablando en serio?
-Estás en tu último año de Instituto y tienes que esforzarte y enfocarte más que antes en estudiar, no podía distraerte –explicó él
-Digamos que te creo –bufó la chica nada convencida- Entonces, siguiente pregunta, ¿por qué por más de un año no le dijiste a tu familia que tenías novia?
-Porque no tuve oportunidad
-¡Deja de mentir! –exclamó ella desesperada- ¡No les dijiste porque no querías que me vieran!
-¡Eso no es cierto!
-¡Claro que lo es! ¡de antemano sabías que tu familia no aceptaría que estés conmigo!
-¡No es así!
-¿Que no? ¡Entonces mírame a los ojos y dime que no pensaste que cuando ellos me vieran no pensarían que soy una gaijin**! –lo desafió con lágrimas en los ojos y Ken se quedó callado sin saber que decir- ¿Lo ves? Yo tenía razón
-Ellos no te harían sentir como una extraña –trató de alegar él- Es sólo que…no quería que te sintieras mal, después de todo el trauma que pasaste en tu infancia…
-¿Qué trauma? ¿el ser rechazada por ser extranjera? Entonces efectivamente yo tenía razón
-Yo realmente quiero estar contigo, ¿no lo entiendes? –preguntó Ken dolido- No me importa cómo te veas
-Claro que te importa –dijo Paola con amargura- Por eso tuviste el descaro de mentirme y decir que no pudiste decirles, y el descaro de decirles a ellos que nunca tuviste novia. Bien hecho senpai, todo este tiempo realmente te creímos –añadió sarcástica, aplaudiendo con desgano
-No me hagas ver como el único culpable. Podíamos haber solucionado esto hablando, y lo único que hiciste fue llamar a tu ex o futuro prometido, ya no sé, para consolarte –reclamó él
-Eres muy bueno para cambiar el tema y apuntar la escopeta hacia la otra persona –bufó Paola decepcionada- Y entonces qué te digo yo, que pese a que no pudiste venir a verme debes de estar muy contento de tener mucho tiempo para pasarlo con tu futura prometida, ¿eso es lo que quieres? ¿una especie de batalla de celos?
-Yo nunca besaría a Keiko
-Yo tampoco estoy habituada a besar a Mamoru, si apenas lo veo. Aquello fue una mera reacción inocente, pero no pienso explicarte más. Ahora por favor vete
-¿Crees que eres la única a la que le duele?
-No, quiero creer que no soy la única –alegó Paola- Pero sí soy a la que más le duele, porque lastimosamente yo llegué a quererte más de lo que tú alguna vez me quisiste a mí…
-La delegada está de regreso, así que debe irse senpai –la voz de Becky de repente los interrumpió, ya que la chica había entrado sin siquiera tocar al enterarse lo que estaba pasando allí- Fue muy imprudente de su parte el venir hasta aquí, y de parte de Wakabayashi-san el permitir que entre al dormitorio de una mujer
-Ya me voy –musitó él con decepción- Yo…espero poder verte en otro lugar para continuar con esta charla –añadió mirando a Paola
-Yo no tengo nada más que hablar contigo –respondió Paola, desviando la mirada- Ya sé todo lo que quería saber
-Por favor senpai, váyase –insistió Becky
Ken le dirigió una última mirada a Paola que seguía mirando a un costado, y luego se fue entre un pasillo de cuchicheos de las chicas que habían estado escuchando la pelea.
-Si no lo olvidas por tu bien, al menos hazlo por el bien de él –dijo de pronto Becky mirando seriamente a su amiga- A ninguno le conviene tener la mente alterada por una relación que terminó tan mal, en especial cuando ninguno tiene la firme intención de resolver los malos entendidos. Mal que mal él debe trabajar y prepararse para lo que hace, al igual que tú. Deja de ser tan insensata al aferrarte a algo que no funcionará, porque él no lo hará. Los hombres son menos románticos que las mujeres, para ellos es simple dejar a una mujer y buscarse otra, así que deja de hacerte tonta –añadió, saliendo luego del dormitorio de Paola, que cayó sentada sobre su cama con ganas de llorar
-Fuiste muy cruel –musitó Ayumi apenada, que las había estado escuchando
-La verdad no es crueldad, y si lo es, entonces es una verdad innegable –alegó Becky, sintiendo pena por Paola, pero decidida a no dar su brazo a torcer- Y ni se te ocurra entrar, ella debe aprender a sanar sus heridas sola. Sorimachi-senpai ya no está aquí para correr a sobreprotegerla como si fuera una niña chiquita cada vez que tiene problemas
-Pero Becky…
-Pero nada. Por otra parte, ¿dónde está ese chismoso?
-Cuál chismoso –fingió demencia Ayumi, ya que ante los gritos ellas habían sido las únicas que se habían asomado hasta la puerta a escuchar en caso de que tuvieran que entrar cual caballería a salvar a su amiga, así que escucharon la mención del nombre del Pequeño Técnico
-Quién va a ser, Sawada –dijo Becky entre dientes, y Ayumi sintió lástima por su amigo porque sabía que acababa de meterse en un gran problema- Pero me va a oír…
Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.
Los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.
*La revista "Anan" es una revista de variedades en cuya portada suele aparecer un idol (usualmente masculino) con poca ropa y en actitud sensual.
**"Gaijin" es un término japonés utilizado para referirse a un extranjero. Generalmente es considerado ofensivo.
