Capítulo 6
Takeshi se encontraba esperando fuera del edificio de dormitorios de las mujeres, preocupado sin saber qué podía estar pasando. Cuando de pronto vio a Ken salir a toda prisa ni se atrevió a preguntarle qué había pasado, porque el sombrío rostro de su amigo no podía significar nada bueno. Iba a dar media vuelta para irse a su dormitorio, cuando sintió un frío helado correr por su espalda.
-Vaya, así que encontramos al chismosito –oyó decir a Becky que lo miraba con cara de pocos amigos
-Yo… -trató de alegar él, girando lentamente, sin atreverse a mirarla- Lo siento…
-¿Lo sientes? –se exasperó la chica- ¿Crees que con sentirlo es suficiente? ¡¿sabes acaso lo que ocasionaste?!
-Baja la voz, tampoco es plan de que todos se enteren –le pidió Ayumi apenada
-¿Sabes qué? Tienes razón Ayumi –dijo su amiga, recuperando la compostura- Tú, ven conmigo –ordenó a Takeshi señalándolo acusadoramente, dando media vuelta y dirigiéndose hacia uno de los salones vacíos
-No sé qué pasó ahí arriba, pero en verdad no era mi intención –trató de defenderse Takeshi una vez que se quedaron los dos solos, con Ayumi vigilando que nadie se asome a ese salón
-Si el mundo subsistiera con intenciones que no eran esto sería un infierno –alegó Becky con sarcasmo- ¿Por qué tenías que decirle nada a Wakashimazu-senpai?
-Tampoco le mentí –alegó el chico- Le dije lo que escuché
-¿Lo que escuchaste? ¿y qué escuchaste según tú? –quiso saber Becky, cruzándose de brazos
-Tú también lo oíste –devolvió el chico, mirándola acusadoramente- Paola e Izawa no hablaron cosas que hablan los amigos
-¿Y qué cosas tan feas hablaron, según tú?
-Paola es novia de Ken, y aún así le dijo que pensaría en volver con Izawa, y que hasta esperaban casarse y tener hijos
-Espera un momento, ¿cuándo dijeron eso? –se exasperó Becky a punto de estallar
-¡Lo dijeron! Yo lo oí
-Pues no sé lo que escuchaste, pero eso no lo dijeron –defendió la chica
-¡Claro que sí! Y no digas que no por defender a Paola
-Yo no la defiendo. Es más, sí me parece que besarlo no estuvo bien, menos en público –alegó ella diplomáticamente- Pero yo también estaba ahí, y se escuchaba bastante claro como para que me haya perdido la supuesta charla que tú dices haber oído
-¡Lo dijeron! –insistió él
-Lo único que estaban haciendo es bromear, ¿o es que tú no entiendes las bromas? –le reclamó su novia- No me decepciones Takeshi-kun, esperaba que fueras más suspicaz e inteligente como para diferenciar una broma de algo dicho en serio
-No estaban bromeando –siguió él con terquedad, haciendo un puchero
-Aunque hubiera sido cierto, ¿no te parece que hay cosas que es mejor que no todos las sepan? –preguntó Becky, bastante desilusionada- Puedes tener defectos, pero no esperaba que ser chismoso sea uno de ellos
-No lo dije por chismoso –alegó Takeshi, imaginando con horror, por el tono de la chica, que a continuación ellos se convertirían en otra ex pareja- Y no puedes terminar conmigo sólo porque me equivoqué
-¿Quién te dijo que voy a terminar contigo? –se extrañó la chica- Te imaginas cosas o las entiendes al revés, por eso pasó lo que pasó –lo reprochó
-¿Entonces no vas a terminar conmigo? –dijo Takeshi esperanzado con una pequeña sonrisa
-Estoy muy molesta contigo –aclaró Becky haciéndose la indignada- Pero eso no significa que mi hipotálamo no te necesite –añadió sonrojándose
-¿Tu qué?
-Eso no importa. Le debes una disculpa no sólo a Paola por ser tan malpensado, sino también al senpai por mal informarlo –advirtió seriamente- No sabes la discusión que tuvieron, todo porque el senpai realmente creyó que Paola estaba tratando de ligar a su amigo
-Lo siento…
-Aunque si lo analizamos desde otro punto de vista, ese senpai se lo tiene bien merecido –opinó Becky con maldad- No necesitas aclararle nada por ahora, espera unos días. Que se le carcoman las entrañas de celos y ya luego le dices que te equivocaste –añadió tranquilamente
-¿Lo dices en serio? –inquirió Takeshi incrédulo
-Claro, él se lo merece. Que sufra unos días, será la compensación de los días malos que le está haciendo pasar a Paola
-Yo no puedo hacer eso, Ken es mi amigo. Sería mejor que vaya ahora a aclarar el malentendido
-¿Y piensas que te creerá? Realmente eres ingenuo. Si vas ahora mismo él pensará que te retractas por la culpa que sientes al haber causado semejante discusión
-Tienes razón –admitió Takeshi luego de analizarlo
-Claro que la tengo, usualmente la tengo –se jactó la chica- Y no digo que siempre la tengo porque tampoco voy a pecar de engreída
-¿Y entonces qué hago ahora?
-Por ahora tendrás que esperar a que Paola quiera hablar contigo y pedirle disculpas por tu descuidada lengua
-¿Y si no me perdona?
-No creo, pero si está molesta por varios días es comprensible y te diré simplemente "te lo tienes merecido"
-Qué cruel –se quejó Takeshi haciendo un puchero
-Cruel por qué. Cruel es pasar hambre o no tener dinero para estudiar, eso sí es cruel
-Ya entendí, ya entendí…
-Pequeño Técnico, sí claro –bufó la chica indignada, haciendo alusión al apodo del muchacho, dirigiéndose a la salida- Pequeño chismosín, así es como deberían de llamarte…
Al día siguiente ningún profesor preguntó por qué Paola no había ido a clases, ya que la mayoría de ellos suponía que su alma rebelde la habría llevado a adelantar sus vacaciones por un día. En el resto del colegio, inevitablemente, el chisme de la pelea entre Paola y Ken era el tema del momento. Como era de esperarse, dos facciones opuestas se habían formado: los que apoyaban a Paola y aquellos que como Takeshi apoyaban a Ken. Aunque evitaron hablar del tema en su aula, los compañeros de Paola no se contenían de hacerlo fuera de ella, ya que lejos de los oídos de sus amigos podían decir lo que quisieran, incluso hacer especulaciones absurdas acerca de la razón de su pelea, como que Paola estuvo engañando a su novio por mucho tiempo con un chico de otro colegio, o que él ya salía con una mujer mayor que había conocido en Yokohama.
-Menos mal no pudieron escuchar claramente la pelea –se lamentó Ayumi, mientras Becky le dirigía una gélida mirada a un par de chicas que habían estado hablando mal de Paola y ella había llegado a oírlas- Si supieran del reclamo ése de los hijos o del matrimonio, aquí se arma una grande –añadió entre susurros, siguiendo su camino a los dormitorios
-Es que Takeshi-kun es realmente burro –dijo su amiga con crueldad- ¿Cómo no puede darse cuenta cuando alguien está hablando en broma?
-Tú a veces tampoco entiendes el sarcasmo –alegó Ayumi
-Pero sarcasmo y broma son cosas distintas –se defendió Becky ofendida- Hasta yo, que no suelo escuchar ese tipo de conversaciones absurdas, entendí que estaban bromeando. Nunca tuve amigos de infancia varones, pero te puedo decir que Paola lo ve a él como ve a Sorimachi-senpai o a sus otros amigos, ¿cómo es posible que amigos así hablen seriamente de matrimonio?
-Pues tal vez, pero a mí me pareció que las intenciones de él no son tan de amigo –opinó Ayumi con cierta preocupación
-¿Y eso?
-No lo sé, cuando estábamos espiándolos en el patio me di cuenta que él la veía con ojos diferentes
-No me fijé que fuera bizco –dijo Becky con ingenuidad
-Je, ¿ves que no siempre entiendes todo como se te dice? –trató de evitar reír Ayumi- Me refiero a que cuando un chico ve a una chica que le gusta, la mira de forma diferente. Es como cuando Takeshi te mira a ti, o incluso cuando Wakashimazu-senpai y Paola estaban juntos antes de que él se gradúe
-No te entiendo –alegó Becky, sonrojándose por ser nombrada
-El…la palabra de cuatro letras te hace actuar diferente
-¿Acaso estás sugiriendo que a Izawa-san le gusta Paola? –se indignó Becky
-No puedo asegurarlo, pero me parece que sí
-¿Cómo puede ser eso posible? Si no se ven frecuentemente y por ende ya no tienen un trato tan cercano como cuando eran niños
-¿Y eso qué? ¿acaso tú no recuerdas a tu primer amor? –preguntó Ayumi conmovida
-¿Mi qué? –balbuceó Becky nerviosa
-Olvidé que Sawada es tu primer amor –se respondió la misma Ayumi- Es decir, si por algún motivo tú y Sawada dejaran de ser novios, ¿no lo recordarías en el futuro? ¿no sentirías que dejaste atrás algo importante para ti?
-No lo sé, probablemente. Pero ellos eran apenas unos niños –aclaró Becky, tratando de no ponerse más roja de lo que ya estaba- ¿Y por qué imaginariamente terminas mi relación con Sawada? –preguntó indignada
-Era sólo para poner un ejemplo
-Mira, no sé qué viste tú ni qué oyó Takeshi-kun, pero me doy cuenta que o no estábamos en el mismo lugar a la misma hora presenciando la charla de las mismas dos personas, o es que nuestros sentidos captan las cosas de forma distinta
-Digamos que soy más sensible para eso, pero sí, estábamos en el mismo lugar
-Aunque fuera verdad lo que dijiste, el hipotálamo de Paola sólo reacciona ante Wakashimazu-senpai
-Por ahora… -murmuró Ayumi enigmáticamente
-¿Qué? –se extrañó Becky, mientras su amiga tocaba la puerta de la habitación de Paola
-¿Podemos pasar? –preguntó Ayumi tras el débil "quién" que escucharon del otro lado de la puerta
-Pasen, está abierto –dijo Paola y ellas entraron
Adentro, las cortinas estaban corridas y la chica se encontraba acostada en su cama, mirando hacia la pared.
-Me parece que los profesores te conocen tan bien que ni preguntaron por ti –dijo Becky con cierto sarcasmo, sentándose en la silla que estaba frente al escritorio
-Trajimos las últimas tareas que dejaron –dijo Ayumi, sentándose a los pies de la cama de Paola
-¿No piensas bajar a comer? –insistió la otra visitante
-No tengo hambre –respondió Paola con desgano
-¿Y hasta cuándo piensas estar ahí llorando tus penas? –quiso saber Becky- Ya te lo dije, un hombre no puede merecer que te pongas así por él
-No puedo evitarlo, así que si no me quieres ver así, puedes irte –contestó Paola crudamente, sorprendiendo a la otra chica
-¿Cómo puedes ser tan grosera cuando hemos estado tan preocupadas por ti? –le reclamó Becky- Hasta Takeshi-kun está como alma en pena esperando poder verte para pedirte disculpas
-Él no tiene por qué disculparse –alegó Paola, sin siquiera mirarlas- Él no fue el mentiroso que me estuvo ignorando durante todo este tiempo
-Wakashimazu-senpai lo malentendió todo porque Takeshi-kun no entendió las bromas entre tú y tu amigo –intervino Ayumi
-Ni lo nombren –pidió Paola, sentándose con la mirada baja- Y más allá de que lo haya malentendido o no, al final obtuve las respuestas que esperaba, y una de ellas no podía ser más dolorosa
-¿Qué te dolió tanto? –quiso saber Becky
-Que me mintió descaradamente –dijo Paola, mirándola dolida- Me dijo que no tuvo oportunidad de decirle a sus padres que salía conmigo, pero la verdad era que no tenía intención de hacerlo
-Eso no tiene sentido, ¿por qué no habría de hacerlo?
-Porque a diferencia de ti que vivió en el extranjero, yo no sólo viví allí, sino que nací allí y mi madre es una gaijin
-Pero tú eres japonesa –alegó Ayumi rápidamente
-Pero no me veo como una –aclaró Paola
-Pues tu apariencia no es muy típica –comentó Becky con sinceridad- Pero tampoco es que seas rubia y de ojos azules. Pero a fin de cuentas, ¿eso qué importa?
-¿Tú saldrías con un extranjero y se lo presentarías a tus padres? –quiso saber Paola
-No, porque no me gustan los extranjeros, y la verdad es que a mi familia le interesaría muy poco si es japonés o extranjero –respondió su amiga tranquilamente- Con que les lleve a un hombre mis padres se echarían a celebrar
-¿No les presentaste a Takeshi? –se indignó Ayumi
-Claro que no, ni que fuéramos a casarnos –se avergonzó Becky- Aunque obvio que saben que somos más que amigos y quieren conocerlo, pero ya les dije que no quiero que vengan a hacer escándalo aquí. Además los conozco, atosigarían a Takeshi-kun con preguntas acerca de qué vio en mí, quién y cómo se declaró, y cosas así, y eso sería muy penoso
-Pero al menos les dijiste –insistió Paola- Sus padres jamás supieron que él tenía novia, y él no quería decirles porque sabía que no estarían de acuerdo
-¿Y por qué? –se indignó Ayumi
-Porque no se ve como japonesa –dijo Becky pensativa como si fuera obvio, sorprendiendo a Ayumi
-¿Qué? ¡eso es absurdo! ¿todavía tienen un pensamiento tan retrógrada? –se indignó su mejor amiga
-La tradición aún es muy importante en muchas familias japonesas –explicó Becky tranquilamente- Y ya que el padre del senpai pensaba que sería buena idea comprometerlo con una amiga de infancia que llena sus expectativas, aunque suene absurdo o cursi, está claro que su familia es bastante tradicional
-No lo entiendo –musitó Ayumi apenada- Pero aún así debió decirles…
-Al parecer le da vergüenza estar conmigo –dijo Paola con desilusión
-Tampoco creo que eso sea cierto–alegó Becky con seguridad- Pero sí pienso que es difícil para él llevarle la contraria a sus padres
-Becky… -trató de callarla Ayumi
-Qué, no pienso disfrazar la verdad diciendo que es un desconsiderado insensible que la hirió a propósito. Más allá de que le guste o no estar con ella, él tiene una familia que le ha enseñado ciertos valores e ideas. Por eso es que no quiso infartarlos presentándoles a una novia que no se ve precisamente como una típica japonesa
-Menos mal eres mi amiga –bufó Paola con sarcasmo, poniéndose de pie, y acercándose a abrir las cortinas
-Es que es la verdad. Me parece bien que defiendas tu postura porque sí, evidentemente, te mintió. Pero no te estás poniendo en su lugar, tampoco es fácil para él tener que enfrentar a su familia sabiendo que no lo apoyarán…
-¡Es fácil para ti decirlo! –exclamó Paola harta de escucharla, asustando a las otras dos chicas con su reacción- ¡Tú no tienes que vivir sabiendo que nunca serás lo suficientemente buena para ser aceptada incluso por tu propia familia! ¿qué sabes tú de eso? Creciste con tus padres y tus hermanas que te quieren y se desvivieron por ti, ¡¿sabes acaso por lo que pasé yo como para que me pidas tan tranquilamente que entienda a Ken?! Todos siempre me rechazaron, siempre encontraron una razón para hacerlo, y las pocas personas que realmente entendían cómo me sentía ya no están aquí –continuó mirándola furiosa- ¡¿Qué puedes saber tú, doña perfecta?!
-Yo no soy doña perfecta –se defendió Becky- Y es cierto, no sé por lo que pasaste, pero estoy siendo objetiva al decirte por lo que está pasando Wakashimazu-senpai
-¡Entonces vé y consuélalo! Porque claramente sabes cómo se siente él y no cómo me siento yo
-Cálmate Paola –le pidió Ayumi acongojada
-¡Es que es cierto! Toda la p*** vida siempre ha habido alguien señalándome, criticándome…abandonándome. ¿Saben lo que es ser juzgada sólo por cómo te ves? ¿saben lo que es desear con todo el corazón poder verte diferente? ¿saben lo que es que hasta la persona que más quieres se haya avergonzado de ti porque no cumples con las expectativas de su familia? No, claro que no lo saben, porque ustedes sí son "japonesas" –añadió hiriente
-Nadie aquí tiene la culpa de lo que pasaste –alegó Becky, tratando de no alterarse- Y no, no podemos saber cómo se siente porque no hemos vivido lo que tú
-No, no lo saben, ni lo sabrán, porque ustedes jamás pasarán por eso. Por eso no tienen ningún derecho de venir a decirme que no sé cómo se siente él, cuando evidentemente no tienen ni la más mínima idea de cómo me siento yo. No, no sé cómo se siente él, ¿y quieren saber algo? Ahorita ni me importa. ¿Quiere seguir viviendo bajo las normas y la aprobación de su familia? Que lo haga, porque yo no pienso esperarlo oculta en un rincón a ver cuándo se atreve a decir "sí, esta gaijin es con la que salgo"
-Él nunca usaría ese término contigo –alegó Becky
-Lo sigues defendiendo –bufó Paola nuevamente, sentándose cansada sobre su cama- Miren, no quiero ser grosera, pero prefiero que me dejen sola
-Eres buena señalando los errores de los demás, pero no admites los tuyos –la reprendió Becky, poniéndose de pie
-No permitiré que me diga eso una persona que hace lo mismo y encima de todo pone cara de buena –dijo Paola, mirándola con ojos asesinos
-Cálmense –pidió Ayumi asustada, jalando a Becky hacia la puerta- Mejor volvemos en otro momento
-Una persona que siempre lo tuvo todo en la vida no puede siquiera intentar ponerse en el lugar de alguien que siempre tuvo que estar mendigando por un poco de cariño –dijo Paola con rabia, y Ayumi tuvo que empujar a Becky para que saliera antes de que se atreviera a responderle.
Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.
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