Capítulo 7

Ayumi y Becky se fueron, dejando a Paola peor, si es que era posible, de lo que estaba cuando llegaron. Fastidiada, se cubrió el rostro con las manos. Tenía tantas ganas de salir de ahí y de olvidar todo lo que rondaba su mente y le lastimaba el corazón. De pronto se acordó de algo y buscó su celular. Buscó un número y escribió un mensaje de texto. Momentos después la notificación de mensaje nuevo llegó, nerviosa revisó el contenido de lo que decía y no pudo evitar sonreír débilmente al leer la respuesta.

-"¿Podrías regalarme un par de zapatos rojos para volver por un rato al lugar de donde vine?"

-"Seguro, ¿de qué talla los quieres? ;-)"

-Gracias –murmuró Paola conmovida, escribiendo rápidamente una respuesta, para luego ir por una maleta y comenzar a empacar algunas cosas que necesitaría

Furiosa, Becky entró en la habitación que compartía con Ayumi, sacando violentamente las cosas que tenía en su mochila.

-¿Cómo se atreve a hablarme así? ¡Obvio que no sé cómo se siente si no soy ella! –despotricaba, arrojando las cosas sobre su mesa- ¿Acaso yo tengo la culpa de que no se vea como una japonesa típica? ¿y es mi culpa acaso que mi familia sí me haya querido?

-Becky… -trató de interrumpirla Ayumi

-¿Y tengo que ver algo en que el idiota del senpai le haya mentido así?

-Becky…

-¡O que su familia no la vaya a aceptar!

-¡Becky! –exclamó Ayumi, jalando a su amiga por el hombro para que voltee a verla, y se quedó de piedra al ver que tenía los ojos llenos de lágrimas- Pero qué…

-Paola es una idiota –refunfuñó Becky, limpiándose las lágrimas- ¿Cree que no me importa todo lo que le está pasando? ¿por qué dice que los que la entendían ya no están aquí?

-Sólo está dolida –trató de consolarla su amiga

-Yo no tengo una vida perfecta, y sé que ella debió de sufrir mucho, pero el haber crecido en circunstancias diferentes hace que me sea imposible mentir y decir "te entiendo", pero eso no significa que no me importe

-Ella lo sabe

-No, no lo sabe, porque es una tonta que seguirá ahí metida, lamentándose y llorando hasta quién sabe cuándo

-No puedes entender por lo que pasó, pero seguramente sí comprenderás que debe doler mucho que una persona que quieres tanto te mienta y no quiera hablar de ti, ¿o cómo te sentirías tú si te enteraras que Takeshi no le habló a su familia de ti porque tenía miedo de qué pensaran al verte?

-No sé, seguro me dolería mucho

-¿Ves? No necesitas haber tenido la vida de Paola para entender eso –dijo Ayumi con tono maternal- Dejémosla descansar un poco, ya mañana iremos a ver si podemos sacarla de ahí con alguna excusa

-Yo no quería defenderlo –admitió Becky cabizbaja- Pero es que no sabía qué decir, y mi boca no paraba de decir todo lo que pensaba

-Sé que no

-Quisiera tener la pastilla que ella necesita para olvidarse de él y todo lo que está pasando por su culpa

-Pero no la tienes, así que simplemente haremos lo que sabemos hacer: ser sus amigas

-¿No sería mejor que Sorimachi-senpai sepa de esto? –preguntó Becky dudosa

-Supongo, pero debería ser ella quien se lo diga, no nosotros

-Tienes razón –suspiró su amiga- Entonces no hay de otra más que esperar a mañana

Aquella noche fue bastante mala para todos los involucrados de alguna manera en la pelea que habían tenido Paola y Ken, pero en particular para este último. El muchacho sentía que realmente había metido la pata, y lo peor es que no venía a su mente una buena forma de solucionarlo. De paso en una semana o algo más debía volver a sus entrenamientos en Yokohama, pero tampoco podía ir a buscar a Paola tan pronto porque era más que seguro que lo mandaría al demonio, y las probabilidades de empeorar las cosas eran altas. Sin poder dormir, salió al patio de su casa, sentándose en el borde del ingreso principal, mirando distraído al vacío, mientras el sonido de los grillos parecía estar acompañándolo en su soledad. De pronto notó que alguien se sentaba a su lado.

-¿Tampoco puedes dormir? –preguntó Aoshi, que llevaba una botella de cerveza abierta en la mano

-No, tengo muchas cosas en qué pensar –dijo su hermano suspirando cansado

-¿Problemas con tu novia? –lanzó el otro chico, tomando un sorbo de su cerveza

-¿Cómo…cómo lo sabes? –se extrañó Ken, mirándolo sorprendido

-Así que cupido realmente flechó a mi hermanito –dijo Aoshi en tono burlón

-No sé de qué hablas –alegó él, avergonzado

-¿Qué problema tienes? ¿descubrió que la engañas?

-¡Claro que no! –se defendió el portero japonés rápidamente- Yo jamás haría eso

-¿Entonces descubriste que ella te engaña? –sugirió Aoshi tranquilamente

-¿Para ti los problemas de pareja son sólo relacionados al engaño? –gruñó Ken, pensando si Aoshi no tenía parcialmente la razón

-En su mayoría –admitió el otro chico con sinceridad- Entonces si no es eso, ¿cuál es el problema?

-Ella está enojada conmigo –explicó Ken bajando la mirada

-¿Y por qué está enojada si tú no la engañaste ni ella te engañó a ti?

-Porque…aparentemente le mentí

-¿Aparentemente? –repitió Aoshi confundido- Me vas a disculpar, pero en las mentiras sólo hay blanco o negro, o es mentira o no lo es, así que eso del aparentemente debe significar "porque le mentí"

-¿Por qué tienes que hacerte el resabido? –quiso saber Ken bastante mosqueado ante el aire de autosuficiencia de su hermano mayor

-Porque tengo más experiencia que tú –se jactó Aoshi- ¿Y en qué le mentiste?

-No le dije las verdaderas razones de algo que hice –murmuró Ken apenado

-¿Y cuáles fueron tus verdaderas razones? No, antes, ¿qué hiciste?

-No quiero hablar de eso

-¿Piensas dejarme con la duda? –se quejó Aoshi indignado- ¡No puedes hacerme eso!

-Es demasiado vergonzoso

-¿Vergonzoso por qué?

-Aniki, ¿cuántas novias has tenido tú?

-Mmmm, pues novias como novias, unas tres o cuatro, y amigas con derecho son otro tema. ¿Por?

-Ya veo, entonces no puedes entenderme

-Si no hubieras estado tan dedicado al fútbol seguramente tú tendrías más novias que yo a tu edad –se burló Aoshi

-Pero no es el caso

-¿Es en serio que la chica con la que te peleaste es tu primera novia? –preguntó Aoshi bastante escéptico

-Sí, y qué con eso –gruñó Ken sintiéndose juzgado

-Déjalo ser, termina con ella y dentro de nada la olvidarás porque encontrarás a otra –le contestó su hermano tranquilamente

-No sé ni para qué me molesté en hablar contigo –se quejó el menor de los hermanos Wakashimazu, poniéndose de pie

-Porque sabes que no puedes hablar de esto con nadie más –aventuró Aoshi sin moverse

-No te lo tengas tan creído, ¿por qué no podría? Si hasta lo hablé contigo

-Porque seguramente tienes algo que esconder acerca de esa misteriosa novia tuya –añadió Aoshi enigmáticamente, sonriendo con cierta burla

-Yo no tengo nada que esconder acerca de ella –se defendió Ken molesto

-¿Ah sí? –preguntó su hermano sin dejar el tono de autosuficiencia, parándose tranquilamente- ¿Entonces por qué no le dijiste a nuestros padres que la chica que vino el otro día era tu novia? –añadió sin mirarlo, dándole unas palmaditas de consolación en el hombro para luego marcharse dejándolo estupefacto

Al día siguiente, durante el desayuno, Ken no levantaba la mirada de su plato, mientras Aoshi lo miraba de cuando en cuando con una sonrisa burlona.

-¿Sigues enojado o triste por algo? –preguntó su madre preocupada

-No es nada mamá, es sólo que acumulé mucho estrés –mintió Ken tratando de sonreír

-Pues tienes que sobreponerte a lo que sea que te tiene así y concentrarte en los entrenamientos –dijo su padre con severidad- Si viniste a ayudar y vas a estar comportándote así, es mejor que regreses a Yokohama

-Vamos papá, Ken tiene derecho a estar con la mente ausente algunas veces -intervino Aoshi- Después de todo tampoco es que haya estado descuidando sus obligaciones

-Aoshi, le digo esto porque es verdad y él lo sabe. Él no puede andar con la mente en quién sabe qué cuando tiene responsabilidades que cumplir –continuó su padre, mirando ceñudo a su hijo mayor

-Ken sólo está aquí por unos días, ¿por qué no lo dejan descansar? Después de todo el que se hará cargo del dojo soy yo –insistió Aoshi, mientras su madre lo veía con cara de "por favor cállate"

-Él también es parte de esta familia

-Lo sé, y como tal ha estado cumpliendo a cabalidad con las responsabilidades que le diste, a veces creo que hasta exagera –opinó Aoshi con sinceridad

-Aoshi, deja de contradecirme –exigió su padre

-No te contradigo papá, pero en lugar de preguntarle qué es lo que realmente le pasa sólo insistes en que de una vez deje de lado lo que lo tiene así. A mí no me parece justo

-Tu madre acaba de preguntarle qué le pasa, y él dijo que nada

-¿Y les parece suficiente conformarse así de rápido?

-Por favor, ya basta –pidió Ken impaciente- Lamento mi distracción papá, pero no dejaré de cumplir mis responsabilidades como debo mientras esté aquí

-Eso espero –dijo su padre, dando un sorbo a su taza de té

-Para descansar un poco, ¿no sería bueno que visites a tus amigos? –sugirió su madre tímidamente ante el ambiente tenso que se había generado

-No, prefiero estar aquí –respondió Ken

-Deberías ir con tu novia –opinó Aoshi haciéndose el desentendido

-No, prefiero estar aquí –repitió su hermano mirándolo seriamente, comenzando a ponerse nerviosos

-¿Es cierto que tienes novia? Por qué no nos hablas más de ella –pidió su padre tranquilamente

-Pues ella… -murmuró Ken sin saber qué decir o con qué mentira salir

-La chica del otro día –dijo de repente Aoshi con una gran sonrisa, que le congeló el alma a su hermano

-¿A qué viene que la menciones? –se extrañó Tou

-La chica del otro día me gusta –aclaró Aoshi sin dejar de sonreír

-Esa chica tiene novio –intervino su madre en tono de reproche

-No mamá, aparentemente te confundiste –explicó Aoshi- El propio Ken me dijo que esos dos no eran novios

-Cómo que no, ¿eso es cierto? –preguntó Yuki curiosa, mirando a su otro hijo

-Eh…sí, es cierto –respondió él cabizbajo

-¿Y por qué no lo aclararon? Qué vergüenza, y yo insistiendo en creer que lo eran –exclamó su madre apenada

-Aún no sé a qué vino tu comentario –dijo Tou enarcando una ceja, esperando una explicación de su hijo mayor

-A que si se me hace, tal vez en un futuro no muy lejano la traiga para presentarla como mi novia –explicó Aoshi cínicamente, mirando con sorna a su hermano que lo miró sorprendido

-Esa muchacha no es japonesa –respondió su padre severamente, lo que provocó que el corazón de Ken de un vuelco

-¿Y eso qué? –preguntó Aoshi tranquilamente- A mí me gusta, sea o no japonesa

-Aoshi, no hagas renegar a tu padre –le pidió su madre en tono de súplica

-Pero yo no estoy haciendo renegar a mi padre, simplemente digo lo que es como es. Ella me gusta, ¿por qué no podría ser mi novia?

-Porque es mi novia –escucharon decir a Ken y los otros tres dirigieron sus miradas hacia el chico al mismo tiempo, dos muchísimo más sorprendidos que el otro

-¿Qué dijiste? –preguntó su padre incrédulo

-Eso no es gracioso –lo regañó su madre

-No es una broma –aclaró Ken armándose de valor y mirando a sus padres- Lo siento Aoshi, pero ella no te puede gustar porque es mi novia

-Muy mala excusa si lo que quieres hacer es que desista –dijo su hermano tranquilamente

-No es una excusa –insistió el portero japonés, sacando su celular de su bolsillo y buscando algo que luego mostró a sus padres- Paola y yo somos novios hace como dos años ya –añadió, mostrándoles una selfie en la que aparecían él y Paola sonriendo

-¿Y por qué no lo dijiste? –preguntó su madre entre asustada e indignada- ¿Por eso vino el otro día? Y yo pensando que el otro muchacho era su novio –acotó desconsolada

-Cómo puede ser tu novia, si tú nunca dijiste nada de ella –lo reprochó su padre

-Porque temía que al verla ustedes no la aceptarían –respondió Ken con sinceridad, mientras su hermano lo veía divertido- Sé que esperan que un día les presente como pareja a alguien como Keiko, y sé también lo que piensan de la gente de sangre mezclada, por eso no quería que lo supieran

-Si sólo es una novia de Instituto no teníamos por qué oponernos –dijo Tou con honestidad- Y al menos eres consciente de que no puede ser más que eso –añadió con cierta crueldad, mientras su esposa lo miraba apenada

-¿Y por qué no, papá? –intervino Aoshi indignado- ¿Qué más da que ella no sea puramente japonesa?

-Porque nuestra familia tiene que seguir una línea de sangre establecida, y eso ha venido pasando desde hace cientos de años –aclaró Tou

-¿Pero no es hora de cambiar ese pensamiento retrógrada? –insistió Aoshi

-¡Aoshi! –lo regañó su madre ante su atrevimiento

-Si a Ken le gusta esa chica no sé por qué deberían oponerse

-No nos opondremos mientras sea temporal y ya –alegó su padre- Pero más allá de eso ya saben cuál es mi postura y no cambiará –añadió, poniéndose de pie

-¿Y si no fuera temporal? –se atrevió a preguntar Ken

-Ken, aún eres joven, todavía conocerás a muchas mujeres –trató de decirle su madre

-Pero yo no quiero conocer a nadie más –aclaró su hijo

-Tu madre tiene razón, te estás adelantando demasiado –apoyó Tou- Tú mismo dijiste que no era nada serio y que jamás pensaste en matrimonio ni nada como eso –le recordó, lo que para el chico fueron como balas que él mismo había disparado y que se volvían contra él

-Vaya, así que no es nada serio –bufó Aoshi con decepción- Bueno, entonces cuando esta relación "temporal nada seria" termine, yo tendré una oportunidad –acotó burlonamente, poniéndose de pie y marchándose murmurando un "gracias por la comida"

-Te veo en el entrenamiento –dijo simplemente Tou, saliendo luego

-Gracias por la comida –musitó Ken cansinamente, poniéndose de pie ante la mirada triste de su madre

-Piensa en lo que dijo tu padre –le pidió Yuki con cariño

-No creas que no he pensado en eso aún antes de oírselo decir –dijo su hijo con una media sonrisa de amargura- Por eso ella no me lo perdonará… -añadió más para sí, marchándose del comedor, dejando a su madre con la curiosidad acerca de a qué se refería


Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.

Si bien el hermano de Ken es un personaje del que Takahashi hace referencia en el manga, el nombre Aoshi fue creado por Tsuki_W para el mencionado personaje.

Los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.