Capítulo 8
Entre tanto, en el Instituto, Ayumi arrastraba, literalmente, a Becky hacia la habitación de Paola para pedirle bajar a desayunar juntas. Justo cuando iba a tocar la puerta, ésta se abrió y Paola apareció frente a ellas.
-¿Qué hacen aquí? –preguntó Paola sorprendida ante la visita
-Queríamos saber si no quieres bajar a desayunar con nosotras –dijo Ayumi sonriendo
-Yo ya desayuné, nadie desayuna a las 9 de la mañana, para eso espera hasta el almuerzo –protestó Becky que estaba parada detrás de Ayumi, cruzada de brazos, aún ofendida por la discusión del día de ayer
-Gracias por la invitación AYUMI –puntualizó Paola infantilmente- Pero voy de salida
-¿A dónde vas? –preguntó su amiga extrañada al percatarse recién que la chica llevaba una maleta
-Me voy de vacaciones –explicó Paola tranquilamente, avanzando hacia el pasillo para cerrar su puerta con llave
-¿Cómo que te vas? –insistió Ayumi confundida- ¿De verdad piensas ir de vacaciones con ese amigo tuyo?
-¿Tú como sabes eso? –quiso saber Paola intrigada
-Lo oímos directamente de él –aclaró Becky, harta de sentirse ignorada- Estábamos en esa heladería el día que él vino a visitarte. Aunque yo fui la única que llegó allí sin saber que estos dos te estaban siguiendo –aclaró mirando a Ayumi con reproche
-De tal chismoso…la novia –murmuró Ayumi entre dientes
-Así que por eso Ken se enteró de todo al revés –dedujo Paola sin saber cómo más reaccionar- ¿Y desde cuándo les dio por espiarme? Si me preguntaban yo les contaba todo
-Aclarando, los que te estaban espiando eran Ayumi y Takeshi-kun –interrumpió Becky
-Como haya sido, si tú también estabas ahí escuchando conversaciones ajenas en secreto eso también te convierte en una espía –alegó Paola, dejando a Becky tratando de encontrar una respuesta a eso, pero como sabía que su amiga tenía razón simplemente bufó y desvió la mirada indignada
-Perdónanos –pidió Ayumi acongojada- Era pura curiosidad, no teníamos intención de que todo termine así
-Sé que no Ayumi, no tienes por qué disculparte –le dijo Paola con una pequeña sonrisa- La culpa no es de ustedes
-Tuya sí –escuchó "aclarar" a Becky, que ni la miró
-Lamento no haber podido decirles antes que me iba, pero sólo estaré de viaje por unos días –explicó la Wakabayashi, ignorando el comentario de la otra chica para no crear otra pelea ahí mismo- Tal vez al regresar podemos planear algo
-Seguro –musitó Ayumi nada convencida- Me alegra que estés más animada
-No podía dejarme morir y seguir lamentándome como "alguien" me dijo –aclaró Paola, provocando que Becky de un respingo
-¿Y a dónde piensas ir? –preguntó Ayumi cuando se dirigían a la salida del edificio
-Primero quiero ir a Shizuoka y de ahí a Miyakojima
-Ese lugar es muy bonito –opinó su amiga, mientras Becky las seguía fingiendo desinterés- ¿Y quiénes irán contigo?
-No sé si decirlo, no sea que a "alguien" se le ocurra ir con el chisme hasta Saitama –dijo Paola con sarcasmo
-Si lo dices por mí yo no fui la chismosa que le dijo nada a Wakashimazu-senpai -aclaró rápidamente Becky sintiéndose aludida
-No lo decía por ti –aclaró la otra chica- Pero de todas maneras es mejor evitar fuga de información. En todo caso voy a estar con gente que es amiga mía, no te preocupes
-Si no estoy preocupada –bufó Becky molesta
-Nuevamente, no te lo decía a ti se lo decía a Ayumi–aclaró Paola con cierta burla, ganándose una mirada de reproche
-Bueno, entonces cuídate y mándanos un mensaje para saber cómo te está yendo –pidió Ayumi mirándola con pena
-Deja esa cara, yo voy a estar bien. Igual gracias por preocuparte –le dijo Paola sonriendo, abriendo la puerta del taxi que ya la esperaba- Cuídate mucho monja, no vayas a lo oscurito con Takeshi que tu hipotálamo te puede jugar malas pasadas –añadió con sorna mirando a Becky que la miró completamente indignada, mientras el taxista la ayudaba a meter la maleta
-¡Por quién me tomas! –exclamó Becky ofendida, tornándose roja
-Dicen que no hay palabra mal dicha sino malinterpretada, y el rojo de tu cara me confirma que no tienes la mente tan pura como aparentas –añadió Paola encantada de la vida de molestar a la otra chica, dirigiéndole luego una sonrisa a Ayumi que prefería fingir demencia, para entrar después al taxi y marcharse
-Esto es el colmo, encima que vamos preocupadas a ver cómo está, nos dice cosas tan groseras y encima se va –protestó Becky indignada
-¿Vamos? Si yo te arrastré porque tú no querías ir. ¿Preocupadas? Si ni le preguntaste cómo estaba, sino que querías seguir buscándole pleito. ¿Cosas groseras? Tú lo malentendiste todo –aclaró Ayumi divertida
-Mejor vamos a la biblioteca o me voy a estresar –pidió Becky exasperada, poniéndose a caminar a toda prisa
Camino a la biblioteca se encontraron con Takeshi, que acababa de volver del gimnasio.
-¿Van a estudiar? –les preguntó sonriendo- Yo ahora me voy a bañar y puedo verlas ahí para estudiar con ustedes –ofreció animado
-Claro, es una buena idea –respondió Ayumi, mientras Becky se quedaba extrañamente callada
-¿Pasa algo Becky? –preguntó el muchacho preocupado, mirando a su novia
-No, nada –respondió ella evitando mirarlo, pero extrañamente hasta sus orejas se habían puesto rojas
-Paola se fue de viaje –anunció Ayumi, tratando de evitar mayores indagaciones acerca de por qué su amiga estaba tan avergonzada
-¿Cómo? –preguntó Takeshi dejando de sonreír instantáneamente- ¿Con quién?
-Eso sí no nos lo dijo –contó Ayumi
-¿Y sabes a dónde fue? –insistió el muchacho
-Sí, pero no puedo decírtelo –dijo la chica, apenada- No es que no confíe en ti, pero no creo que a ella le guste que te lo diga
-¿Está molesta conmigo? –preguntó Takeshi con tristeza
-No lo creo, pero personalmente creo que alejarse unos días de aquí le harán bien
-Se fue a Shizuoka y luego de ahí se irá a Miyakojima –intervino Becky con tono de autosuficiencia, como si así estuviera vengándose de Paola por haberla dejado sin palabras y haberle causado la vergüenza que pasó
-¿Qué?
-¡Becky! –la regañó su amiga
-Qué, no es secreto de estado, ¿no? Además qué va a hacer Takeshi-kun con esa información –comentó tranquilamente- Sería el colmo que…
-¿Tienes tu celular a mano? El mío está en mi habitación –interrumpió Takeshi, mirando a Ayumi
-¿Para qué? –se extrañó Ayumi, sacando su aparato
-Tengo que hablar con Ken –aclaró el muchacho, tomando el teléfono
-Ah no, eso sí que no –dijo Becky, quitándole el celular- Deja de entrometerte o las cosas van a empeorar –le advirtió en tono de reproche
-Becky, por mi culpa todo terminó así. Si no me ponía a contarle a Ken lo que oímos, ellos podrían haber solucionado su problema en unos días –alegó Takeshi arrepentido- Por eso debo hacer algo para que se reconcilien
-El volver a entrometerte y decirle al senpai que Paola se fue de viaje no arreglará nada –opinó Ayumi preocupada
-No lo sé, al menos debo intentarlo
-¿No oyes, eh? –se enojó Becky mirándolo ceñuda- Deja de contarle cosas a Wakashimazu-senpai como si fueras su infiltrado. Si él se entera que ella se fue quién dice y va tras ella, y ahí sí todo acabará roto para siempre. A ella no le gustará que estemos de chismosos otra vez, y a él tampoco le agradará demasiado la idea de saber que se fue con el amigo ése
-¿Entonces sí fue con Izawa? –inquirió Takeshi preocupado
-Más que seguro –contestó su novia- Pero es asunto de ella, así que no te metas más
-Ustedes… ¿ustedes estaban planeando irse de vacaciones, verdad? –preguntó Takeshi luego de unos segundos de quedarse pensativo
-¿Y eso qué? –quiso saber Ayumi, sintiendo que no le daba buena espina la repentina pregunta de su amigo
-¡Pues nada! Que nosotros también nos iremos de vacaciones –alegó él volviendo a sonreír de oreja a oreja
-¿Qué estás planeando? –preguntó Becky mirándolo desconfiada
-¡Preparen sus cosas, que el lunes nos vamos a Miyakojima! –exclamó Takeshi contento, alejándose rápidamente
-¿Qué? –repitieron ambas al unísono
-¿Se volvió sordo o qué? ¡te dije que no te metas ya! –exclamó Becky enojada
-Sus buenas intenciones pueden más que su razón –murmuró Ayumi conmovida
-Pues yo no pienso participar de "sus buenas intenciones" –aclaró su amiga con sarcasmo
-Yo sí iré –dijo Ayumi decidida, dejando estupefacta a la otra chica- Siento que de algún modo el malentendido también fue mi culpa, así que quiero que esos dos arreglen su relación
-Debo estar alucinando –comentó Becky incrédula- ¿Piensas ir con Takeshi-kun a ver qué hace Paola con el amigo ése?
-No, pienso ir de vacaciones, y si casualmente nos encontramos con ella pues será sólo eso, casualidad –aclaró su amiga sonriendo divertida
-No lo puedo creer, ¿no hay forma de que entren en razón? –dijo Becky rodando los ojos exasperada
-Deberías ir tú también, así verás a Takeshi sin camiseta –comentó Ayumi como quien no quiere la cosa, poniéndose a caminar
-¿Q…qué? ¿por qué me dices eso? –balbuceó Becky avergonzada, siguiéndola
-¿Orejitas rojas, eh? –se burló su amiga, tocando sus propias orejas- No te hagas, si vi cómo lo mirabas, ¿qué estabas pensando, eh?
-Nada, por quién me tomas –se indignó la otra chica, haciendo un puchero, tornándose nuevamente roja hasta las orejas
-Ay Becky, me parece que tu hipotálamo está sobre estimulado últimamente
-¡No sé de qué me hablas! –alegó Becky nuevamente, mientras Ayumi sonreía y prefería dejar el tema así, aunque no ayudaba el hecho de que le volvía a la mente el aspecto más masculino que ella vio en el chico al verlo después que él había salido del gimnasio
Al llegar a la estación de Shizuoka, Paola salía de lo más desinteresada cuando alguien la tomó del brazo. Iba a ponerse a reclamar por el atrevimiento, pero reconoció a Mamoru que la miraba sonriendo.
-Me pasaste de largo –le reclamó su amigo
-Ups, lo siento, no te vi. Hago eso a menudo –se disculpó ella- ¿Pero qué haces aquí?
-Como me dijiste que estabas de venida pensé en venir a recogerte, ¿te parece extraño?
-No, pero no tenías que molestarte, podía tomar un taxi a casa
-Te ahorraré el dinero del taxi, así que no te hagas de rogar –bromeó Mamoru, tomando la maleta de la chica y llevándosela hasta donde estaba estacionado su auto
-Qué servicial –se burló ella, siguiéndolo, para luego encaminarse a la casa de sus tíos
Cuando llegaron frente a la casa, Paola permaneció en el auto contemplando aquél lugar.
-¿No piensas salir? –le preguntó Mamoru, abriendo la puerta
-La última vez que estuve aquí fue como hace 3 años –comentó Paola pensativa, saliendo del auto
-En la fiesta de Navidad que hicieron, si todavía me acuerdo –dijo él con una media sonrisa- Ese día no estabas de muy buen humor, así que desapareciste antes de que te dé tu abrazo de felicitación. Qué difícil ha sido encontrarse contigo los últimos años, ¿eh? –añadió con cierta burla
-Después de ganar tres veces seguidas el campeonato de Instituto frente al Nankatsu, no era fácil encontrarme contigo y como si nada intentar ir a saludarte y verte con cara de "les ganamos, les ganamos" –se burló ella
-Qué graciosa –dijo él, nada divertido, bastante picado en el orgullo
Tocaron el timbre. Al reconocer a Paola la sirvienta que había contestado el intercomunicador les permitió el ingreso. No hubieron entrado unos pasos cuando unos alegres ladridos de saludo se hicieron cada vez más cercanos.
-¿Eh? ¡John! –exclamó Paola feliz de la vida, arrodillándose en el piso mientras un perro blanco saltaba sobre ella y le daba de lengüetazos por toda la cara, moviendo la cola contento
-Te reconoció, ¿eh? –dijo Mamoru divertido ante tal escena
-Espera, espera, o me vas a botar al piso –intentaba detenerlo Paola, riendo divertida
-A decir verdad no sé quién está más contento de ver al otro –comentó su amigo
-Este perro es muy inteligente y sabe quién lo quiere, no importa cuánto tiempo pase, ¿verdad John? –dijo Paola, incorporándose y acariciando la cabeza del animal- Me atrevería a decir que es incluso más listo que su dueño –añadió con crueldad
-Menos mal él no está aquí para oírte
-Aunque estuviera, no tendría por qué no decirlo –dijo la chica sonriendo cínicamente, dirigiéndose hacia la entrada principal de la casa con John que la seguía sin dejar de mover la cola contento
-Buenas tardes señorita, mucho tiempo sin tenerla por aquí –saludó una sirvienta, haciendo una reverencia- Buenas tardes Izawa-san –añadió, y el chico le respondió con un gesto de la cabeza
-Hola Miyako –respondió Paola cortésmente- ¿Hay alguien más en casa? –preguntó con cierta cautela
-Sólo el señor Touya, pero está en su habitación –contestó la sirvienta
-¿Y qué hace el regente del infierno en su casa en estas fechas? –se extrañó la chica, entrando en la casa, despidiéndose temporalmente de John con un gran abrazo
-¿El qué? –preguntó su amigo bastante divertido por el apodo
-Regente del infierno –repitió ella- Genzo, Kenji y yo le decíamos así por lo mandón que era cuando nos dejaban a su cargo. Era bien abusivo
-Jajajaja, qué cosas se decían
-Voy a mi habitación, luego saldré, así que no necesito que me ayuden en nada –le dijo Paola a la empleada, y ella asintió y se marchó
-Yo te ayudo a llevar tu maleta –ofreció su amigo, subiendo con ella las gradas que llevaban al piso superior de aquella gran casa
Al abrir la puerta de la que solía ser su habitación, Paola se sorprendió de los pocos cambios que allí habían hecho. No importaba cuántos años pasaran, su tía prefería dejarla así en caso de que ella quisiera volver, lo que la conmovía en cierto modo.
-¡Taku-chan! –escuchó decir a Mamoru bastante emocionado- Tanto tiempo, hijo mío –añadió dramáticamente, abrazando un conejo de peluche que en sus mejores épocas debió de ser de color blanco
-Parece que al menos Taku-chan se salvó de John –dijo Paola divertida, sentándose sobre su cama
-Debería al menos tener la custodia de Taku-chan, o en sus expediciones al interior de la casa John se comerá a otro hijo nuestro –opinó Mamoru viendo al conejo
-Jajajajaja, pues no me opongo –rió de buena gana Paola ante las ocurrencias de su amigo- Te otorgo oficialmente la custodia de Taku-chan –añadió ceremonialmente- Total, yo me quedo con los demás, o al menos con los que John no se comió
-Tienen permitido abandonar a su madre y venir conmigo si ella intenta darles un padrastro –añadió Mamoru en tono burlón, como instruyendo al resto de muñecos que allí estaban
-Tengo mis derechos, fuiste un esposo ingrato –se quejó ella, dándole un almohadazo
-Y tú una esposa infiel –le reclamó él, dándole con el peluche en la cabeza
-¡Oye! ¡eso es violencia intrafamiliar! –exclamó Paola hecha la indignada
-Tienes razón, perdón Taku-chan –dijo Mamoru, abrazando al peluche
-Qué gracioso
-Si hacen tanto ruido no me puedo concentrar en los documentos que estoy analizando –oyeron decir a una voz seria
-Touya –murmuró Paola, poniéndose de pie de un brinco, ante la presencia de un chico alto en la puerta de su habitación
-Cómo estás, onii-san –saludó Mamoru cordialmente, con una inclinación de la cabeza
-Hola Izawa. Y qué, ¿tú no piensas saludar a tu primo? –inquirió Touya mirando a Paola con seriedad
-¡Maldito regente del infierno, cómo has estado! –exclamó ella contenta, saltando a colgarse del cuello de su primo, que la abrazó sonriendo
-Sigues llamándome así –dijo Touya suspirando resignado
-Y será así hasta el fin de nuestros días –devolvió su prima sonriéndole de par en par
-¿Pero qué haces aquí? –preguntó su primo- Pensé que estos días no estaría nadie por aquí, por eso vine
-¿También te cercioraste de que no esté Genzo? –preguntó Paola con cierta burla, soltando al chico
-Genzo, Kenji, mis padres…cualquiera que pueda alterar mi concentración –alegó él desinteresadamente- Aunque es cierto que quise saber muy particularmente si el "héroe de la patria" estaría aquí o no –añadió con sarcasmo, incomodando a Mamoru que era muy amigo del SGGK- ¿Y tú? ¿también te cercioraste?
-Pues vine tan a la rápida que apenas pude llamar y preguntar cuando ya estaba de camino –admitió Paola- Claro que si estaba venía de igual modo, mis tíos me dijeron que cuando quisiera podía venir sin avisar
-Puedes venir cuando quieras, es cierto –corroboró su primo- Pero no metas hombres en tu habitación –añadió, mirando con severidad a Mamoru que se quedó viéndolo con cara de susto
-Eh…yo… -trató de explicar el otro chico
-Jajajaja, se lo creyó –se burló Touya- Era broma, relájate
-Qué malo eres –le reclamó Paola, dándole un golpe en el brazo
-Qué, ¿ahora es tu novio oficial o algo así? –preguntó su primo divertido al ver la cara sonrojada del muchacho
-No, no es mi novio –aclaró su prima, rodando los ojos- Me recogió en la estación y al llegar me ayudó a subir la maleta
-Pero qué caballeroso –dizque lo halagó Touya, dándole de golpes en la espalda al ex jugador del Nankatsu, ante el estoicismo del otro de no quejarse ante semejantes embates- Nada más te digo que para ser novio de mi prima vas a tener que hacer muchos merecimientos
-Touya… -dijo Paola en tono de advertencia
-Qué, es cierto ¿no? No la tendrás tan fácil…Mamoru-kun –esto último lo dijo en forma burlona
-No le hagas caso –le dijo Paola a su amigo- A mi primo le encanta burlarse de los demás
-Sí, ya lo sé –musitó Mamoru nada convencido de tener que ser la víctima de turno
-¿Piensas quedarte aquí? –quiso saber Touya, dejando por un rato de molestar a Mamoru
-No, el lunes nos iremos a Miyakojima –contestó su prima contenta
-¿Nos?
-Sí, Mamoru, yo, y algunos otros amigos
-Ah, ya veo –dijo Touya, mirando analíticamente al muchacho, que tenía ganas de salir de allí de una vez- Espero que seas respetuoso y no tengas ideas turbias con mi prima –le advirtió en un tono que era difícil saber si seguía bromeando o no
-Claro que no onii-san, yo la cuidaré –respondió Mamoru nervioso
-¡Deja de molestarlo! –reclamó Paola, poniéndose delante de su amigo
-Pero si no lo estaba molestando –alegó Touya cínicamente- Por cierto, ¿ya comieron?
-No, pero vamos a salir –dijo su prima
-Quédense a comer, acompáñenme –pidió el mayor de los Wakabayashi mirando a Mamoru con una sonrisa socarrona en la cara
-Volveré para cenar contigo –negoció Paola, suspirando resignada ante la infantil actitud sobreprotectora de su primo
-Más te vale estar aquí antes de las ocho –advirtió Touya, dando media vuelta y marchándose
-¡Ni que tuviera 10 años! –reclamó Paola haciendo un puchero
-Mejor vámonos ya –le pidió Mamoru, sudando la gota gorda
-Sí, vamos –le dijo Paola, mirándolo con cierta pena por el mal momento que acababa de pasar por culpa de su primo
Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.
Si bien los personajes de Touya y Kenji Wakabayashi son creación de Yoichi Takahashi, los nombres (Touya y Kenji) fueron dados por Lily de Wakabayashi, quien fungiría como su madrina XDD Así que gracias a ella por dejarme usar los nombres, ya que siento a los personajes identificados con ellos.
Los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.
