Capítulo 19
Paola estaba caminando de aquí para allá en el living de la casa donde estaba, pensando en cómo estaría Mamoru. Quería llamarlo, pero pensaba que si él aún estaba en la comisaría no podría contestarle. Nerviosa, se asomó a la ventana a ver si él o alguno de sus otros amigos aparecía, cuando distinguió la silueta de alguien sentado cerca de la entrada de la puerta. Extrañada, fue a ver de quién se trataba. Cuando entreabrió la puerta notó que no era otro que Ken el que estaba sentado ahí.
-¿Qué estás haciendo? –preguntó ella con curiosidad, saliendo
-Vuelve a entrar –le dijo él sin voltear a verla
-¿No que te habías ido ya? –le reclamó la chica
-¿Y dejarte aquí sola? Ni en broma –alegó él- Esperaré a que alguno de ellos vuelva y recién me iré
-¿Y no podías esperar adentro? Ni terminarte de curar me dejaste –le recordó Paola rodando los ojos impaciente- Ah claro, es que de un tiempo a esta parte no quieres estar cerca de mí
-Eso no es cierto –se defendió Ken, volteando a verla
-Realmente no te entiendo –dijo la chica suspirando, volviendo a entrar en la casa
Luego de un rato volvió y le acercó a Ken una lata de refresco y un sándwich.
-Toma, por si tienes tienes hambre –le dijo sin mirarlo- Sabes que no sé cocinar, pero al menos un sándwich tan mal no me quedará
-Espera –dijo Ken cuando ella se disponía a marcharse- No te vayas
-¿Quieres algo más? –preguntó Paola con tono aburrido
-Sólo quédate aquí un rato –le pidió él, sorprendiéndola
-¿Y para qué? –quiso saber ella extrañada- ¿Me vas a hablar bien un rato y luego me dirás que me calle porque no me quieres escuchar?
-¿Te puedes quedar o no? –se exasperó Ken mirándola molesto
-Sí, total, adentro igual me aburro –respondió Paola mosqueada por el tono del chico, sentándose al otro extremo de la primera de las cuatro gradas que iban de la puerta a la vereda
Se quedaron en silencio por varios minutos. Él comía su sándwich lentamente, mientras Paola veía distraída hacia la calle, y a la gente y los autos que ocasionalmente pasaban por ahí.
-Pensé que ya no hablabas alemán –comentó Ken casualmente, abriendo su lata de refresco
-¿Por qué lo dices? –preguntó Paola extrañada
-Hoy en la discoteca te vi gritando en alemán
-Ah eso –musitó ella avergonzada de repente al recordar la bochornosa situación- Sólo bromeaba con Mamoru
-Claro, bromeando con tu amigo –dijo él con sorna, tomando un poco de refresco
-¿Tienes algún problema con él o es mi impresión? –preguntó Paola picada por el tonito del chico
-¿Por qué no me escuchaste cuando te pedí que te quedaras y preferiste irte con él? –inquirió Ken, ignorando la pregunta que ella le había hecho
-Porque si fui con él debía irme con él –respondió Paola como si fuera obvio- Por cierto que no sé a qué vino la escena que hiciste
-¿Que YO hice? –reclamó Ken mirándola indignado- ¿No será más bien qué ÉL hizo?
-Aish, mejor olvídalo –refunfuñó Paola, desviando la mirada
-Por qué no me respondes, ¿por qué no me hiciste caso? ¿y por qué le contaste el problema que hubo con mi familia?
-Ya te lo dije, porque fui con él y tenía que irme con él
-¿Qué hay una ley que obliga a que te vayas con quien llegaste? –preguntó Ken con sarcasmo
-Es una norma de educación –alegó Paola sin más que inventar
-Educación, sí claro –bufó él
-¿Y por qué no le iba a contar mis problemas? Mamoru es mi amigo y le tengo la confianza suficiente como para decirle lo que me pasa y lo que me pasó –replicó ella a la defensiva- ¿Tú no harías lo mismo con la tal Keiko? Ella también es tu amiga de infancia, ¿no?
-A Keiko ni la metas que no viene al cuento –alegó Ken impaciente- Francamente no sabía que tenías tanta confianza con Izawa, si apenas se ven un par de veces al año
-En tan sólo unos días él me recordó por qué fue, es y será siempre mi amigo –dijo Paola con seguridad- Él ve en mí cosas que nadie más ve, ni siquiera yo misma
-¿Cosas que sólo él ve? Wow, qué tipo tan impresionante –dijo Ken con sarcasmo- ¿Y qué es lo que ve este tipo tan genial?
-Que no soy una gaijin –respondió Paola, dejando sorprendido al muchacho
-¿O sea que tú crees que yo te veo como a una gaijin? –preguntó él dolido
-No dije eso. Aunque francamente con la actitud que tomaste frente a tu familia no sé si lo haces o no –admitió la chica, mirándolo seriamente- Con tan sólo unas palabras él me ayudó a entender que no importa que no sea una típica japonesa o que no sea una típica alemana, yo soy yo y no necesito llenar las expectativas de nadie porque así como soy está bien
-Para mí siempre estuviste bien así como eres –comentó Ken sin mirarla- Pero al parecer eso no lo recuerdas, prefieres creer que las lindas palabras que tu gran amigo te susurró al oído son las únicas que cuentan
-¿Cuándo tú me dijiste eso? –quiso saber Paola- O es que me lo perdí o estaba dormida, porque no me acuerdo. Sé que no necesitabas decirlo para que lo sintiera, y créeme que creía que así era, hasta que me dijiste que no pudiste decirle a tu familia que yo era tu novia porque ellos no reaccionarían bien ante eso
-Tú no entiendes
-No, no entiendo, es cierto, y Becky ya me lo ha dicho –explicó Paola- Pero tú tampoco entiendes cómo me siento yo. ¿Cómo te sentirías tú si te enteras que la persona que más quieres en el mundo se avergüenza de ti?
-Yo no me avergüenzo de ti, jamás lo haría –alegó él rápidamente, mirándola desconcertado
-¿Por eso tu familia no puede saber que éramos novios? –preguntó ella con una sonrisa de amargura
-Ellos ya lo saben –aclaró Ken, dejándola sorprendida- Ya se los dije
-¿Qué?
-Mis padres ya saben que tú eres…eras mi novia –aclaró Ken cabizbajo
-¿Por qué se los dijiste?
-¿No querías que haga eso? –se exasperó él ante la pregunta
-No ahora, ya para qué
-¿Ya para qué? –repitió Ken dolido
-Sí, ya para qué, si estuvimos en una relación por casi dos años, relación que ellos desconocían, y tú vas y se los dices cuando terminamos. ¿Cuál es el punto? –inquirió Paola desconcertada
-Yo no voy a renunciar a ti tan fácilmente –le dijo él con seguridad y ella no supo qué decir ante semejante confesión- Qué crees que eres tú para mí, ¿una mujer que fue mi primera novia y nada más? ¿una mujer que un día, eventualmente, formará parte de mi pasado? ¿realmente crees que soy un cab***?
Paola no dijo nada. De pronto tenía muchas ganas de llorar, pero se aguantó.
-¿O es que para ti es tan fácil terminar conmigo y hacer borrón y cuenta nueva? –insistió Ken
-Eso no es así –se defendió Paola- Tú no sabes lo mal que he estado estos días después de lo que pasó en tu casa
-¿Y tú crees que yo he estado feliz de la vida?
-¿Cómo puedo saberlo? Si durante el último año te he visto tan pocas veces y he sabido tan poco de ti que ya ni sé qué pensar
-No me alejé porque quisiera –alegó Ken
-Sí, ya sé, fue por mi bien –dijo Paola en tono sarcástico, recordando las supuestas razones del muchacho
-No quería lastimarte –reconoció él, mirándola acongojado
-¿Ahora cambiaste tu versión? –inquirió la chica sorprendida- ¿Cómo puedo creer en lo que me dices si siento que me sigues mintiendo?
-Yo no te miento
-¿Entonces por qué ahora dices que no querías lastimarme? Qué, ¿me engañaste y no querías decírmelo?
-¡Yo jamás te engañaría! –dijo él ofendido
-¿Entonces a qué te refieres?
-No lo entenderías
-¿No lo entendería? ¿crees que soy una tonta como para no poder entenderlo?
-Yo no dije eso –dijo Ken suspirando cansado- Es demasiado complicado…
-¿Demasiado complicado por qué? –preguntó Paola empezando a desesperarse por querer entender pero en su lugar estar cada vez más confundida- ¿Qué es lo complicado?
-De por sí es complicado querer estar contigo y que te alejes, es complicado querer hablarte y terminar siempre peleando, es complicado quererte tanto y que tú no lo entiendas –alegó el muchacho mirándola dolido- Y encima de todo decides venir de vacaciones con Izawa...
-¿Y Mamoru qué tiene que ver? –fingió demencia Paola
-¿Tú crees que él te ve solamente como a una amiga? –inquirió Ken
Paola no dijo nada, simplemente atinó a desviar la mirada, lo que fue una respuesta más que clara para el muchacho.
-Así que ya sabes que él no te ve sólo como a una amiga –bufó Ken incrédulo
-Yo no hice nada para que él me viera de otra forma –se defendió Paola
-¿Y aún sabiéndolo decidiste venir con él y encima compartir una habitación juntos? –le reclamó el chico
-Yo no lo sabía, recién me enteré –alegó ella- Sino obviamente no habría venido, tampoco quiero lastimarlo
-¿Y tú lo ves sólo como a un amigo? –preguntó Ken con temor de recibir una respuesta inesperada
-Yo… no lo sé –respondió Paola con duda, lo que para él fue como recibir una dolorosa puñalada
-¿Qué? –dijo él en un hilo de voz, incapaz de creer lo que acaba de escuchar
-Estoy demasiado confundida –trató de explicar la chica, sintiendo que sus ojos se llenaban de lágrimas- Me duele tanto no poder estar ya contigo, y de pronto llega él y me hace sentir tan bien, que ya no sé qué pensar…
-¿Me estás hablando en serio? –preguntó Ken decepcionado- Si hasta apenas hace unos días éramos novios
-¿Realmente lo éramos? –devolvió la pregunta Paola mirándolo confundida- Hace cuánto que no estamos juntos, hace cuanto que ni nos vemos cara a cara, hace cuánto que ni hablamos por teléfono, ¿eso es estar en una relación de novios?
Esta vez el que no pudo responder fue Ken, ya que sabía que ella tenía razón en lo que estaba diciendo.
-No voy a renunciar a ti, que te quede eso bien claro –repitió Ken después de algunos minutos en silencio
-Tendrás que hacerlo algún día –dijo Paola con amargura- Porque ni tú podrás oponerte a tu familia ni ellos me aceptarán jamás como parte de ella. ¿No es mejor aceptarlo y comenzar a acostumbrarse a la idea? –añadió, poniéndose de pie dispuesta a irse
Pero Ken no la dejó, se puso de pie ágilmente y la abrazó.
- Yo…realmente me enamoré de ti –murmuró él sintiendo un dolor agudo en el pecho- No voy a dejarte ir –confesó, abrazándola con más fuerza
-Tendrás que hacerlo –musitó Paola, mientras sollozaba en silencio- Ich liebe dich -dijo, alejándose de él, tomando la cara del chico entre sus manos, acercándola hacia ella, para darle un beso en los labios e irse rápidamente, cerrando la puerta de la casa
Takeshi, Becky y Ayumi habían llegado hace unos minutos atrás y al ver que Paola y Ken hablaban en la puerta de la casa prefirieron no intervenir, así que se quedaron agachados, ocultos detrás de unos arbustos, viendo desde la distancia qué hacían los otros dos.
-Deberíamos ir, se nota que están peleando –susurró Becky nada convencida de estar ahí espiándolos
-No, tenemos que quedarnos aquí, esta es la mejor oportunidad para que arreglen las cosas –la contradijo Takeshi sin dejar de ver lo que hacía la pareja
-¿Y qué pasa si de pronto llegan sus amigos? –inquirió Ayumi preocupada
-Sus amigos somos nosotros –alegó Takeshi algo indignado
-Bueno, los amigos con los que está compartiendo esa casa –aclaró la chica
-Los amigos ésos, el de rizos y el del diente, ni cuentan. Qué pasa si llega Izawa-san –puntualizó Becky alarmada
-¿No que estabas de parte de Ken? –le reclamó Takeshi
-¿Y quién dijo que no lo estoy? –protestó su novia- Pero ya viste la que se armó en la discoteca, todo por culpa de la mala cabeza de Paola
-Tampoco es culpa de ella –la defendió Ayumi- Vino aquí para olvidarse un poco de lo que pasó y los problemas se vinieron con ella
-Y en avión, desde Tokyo –aclaró Becky indignada, dándole un codazo a Takeshi
-Tú también viniste, así que no te pongas a culpar a los demás –la recriminó el muchacho
-Yo vine para que tomen conciencia de que esto no estaba bien –le recordó Becky ofendida
-¡Miren, miren! –les dijo Ayumi, y los tres vieron a Ken abrazando a Paola, luego a ella dándole y beso y marchándose
-¿Pero a dónde va? –preguntó Takeshi desconcertado, irguiéndose
-Agáchate o te van a ver –le dijo Becky, jalándolo por la camisa
-Ahora sí considero que sería buena idea aparecerse –sugirió Ayumi
-Bueno, entonces ya saben, finjan que recién llegamos y que no vimos nada –les dijo Takeshi, indignando a Becky por su desfachatez
Retrocedieron unos pasos y luego se irguieron, haciendo como que recién llegaban. Se aproximaron a la casa donde se quedaban Paola y los demás, mientras Ken estaba parado frente a la puerta sin decir nada.
-¿Sigues aquí? –preguntó Takeshi tan tranquilamente que Becky no pudo evitar poner cara de incredulidad ante la sinvergüenzura de su novio
-Eh…qué hacen aquí –murmuró Ken desconcertado, con la voz afectada por lo que recién había pasado, lo que le provocó una punzada de culpabilidad a Ayumi y Becky
-Iza…Vinimos a acompañar a Paola –rectificó Becky rápidamente, considerando que ante lo ocurrido en la discoteca era mejor no nombrar al otro chico, y menos decir que prácticamente estaban ahí porque él se los había pedido
-Ella está bien, así que no se preocupen –les dijo Ken evitando mirarlos
-¿Pasó algo? –preguntó Takeshi fingiendo inocencia, pero la curiosidad le pudo más, mientras Becky se juraba mentalmente que lo regañaría por imprudente cuando estuvieran solos
-No, ¿por qué? –mintió su amigo
-Por nada, sólo preguntaba –respondió el otro, decepcionado por no saber de qué habían hablado, ni por qué Paola se había marchado así de pronto
-Saruwatari, deberías ir a descansar –dijo Ken al descubrir a la chica parada detrás de Becky- No deberías estar aquí
-Yo estoy bien senpai, no te preocupes –alegó Ayumi sonriendo con calidez, pensando que el que realmente no estaba bien en ese momento era él
-¿Y no vamos a tocar o algo para entrar? –inquirió Takeshi, cuando todos se quedaron en un incómodo silencio
-Mejor esperar aquí afuera –alegó Becky mirándolo seriamente
-Pero eso no es hacer compañía –replicó el muchacho, haciendo un puchero de disconformidad
-Ustedes deberían irse a la casa, yo esperaré a que los otros vuelvan –anunció Ken
-Yo me quiero quedar –admitió Takeshi con honestidad, ganándose otro codazo de Becky
-¿Y si mejor tú y Ayumi se van adelantando? Nosotros iremos cuando los amigos de Paola lleguen –sugirió la chica de ojos grises a Ken
-No, yo prefiero quedarme –contestó Ken, sentándose nuevamente en la grada
Entonces Becky miró a Takeshi fijamente, como esperando a que se pronuncie. Al principio él fingía demencia, luego hizo un pequeño berrinche sacudiéndose y suspiró decepcionado.
-Yo iré primero con Ayumi-chan, nos vemos allá –dijo Takeshi desolado, poniéndose a caminar, ante la sonrisa conforme de su novia
-Vuelvan con cuidado –dijo Ayumi, marchándose con Takeshi
Al igual que Ken, Becky se sentó en la grada, viendo distraída hacia la calle. Se quedaron en silencio por varios minutos, durante los cuales la chica analizaba qué podía decirle al muchacho para comenzar una conversación. Sin embargo consideró que ante lo recientemente ocurrido, mantenerse en silencio era lo mejor. Luego de unos minutos, un taxi se detuvo frente a ellos y de él bajaron Mamoru, Kisugi y Teppei. Al ver a Izawa, Becky no pudo evitar ver la reacción de Ken, quien se puso de pie tranquilamente.
-¿Pero qué hacen aquí afuera? –preguntó Kisugi desconcertado- Podían haber entrado
-Paola ya debe estar durmiendo, así que no era correcto seguir ahí –inventó Becky, saliendo al paso
-Gracias por venir –dijo Mamoru, mirando a Becky, haciendo una breve inclinación con la cabeza
-No es nada, ¿pero qué te dijeron en el hospital? –preguntó la chica, incómoda ante la tensión que se sentía entre ese muchacho y Ken
-Como les dije antes, no tengo fractura ni nada, es sólo el golpe –respondió el muchacho, quien llevaba el antebrazo vendado y tela adhesiva en la sien izquierda
-Menos mal. Realmente siento lo que pasó, pero gracias por defender a Ayumi-chan –dijo nuevamente Becky, inclinándose
-No tienes nada que agradecer, ya te lo dije –respondió el muchacho- En todo caso creo que las gracias tenemos que dárselas a Wakashimazu –añadió, provocando que el otro lo mire extrañado- Gracias por haber ido a ayudarnos –dijo Mamoru sin mirarlo, en un tono que demostraba lo mucho que le costaba decir aquellas palabras
-No fue nada, tampoco iba a dejar que ese loco los mate –dijo Ken desviando la mirada
-De todas maneras gracias –repitió Mamoru, y los otros tres los miraban con cara de "atentos, que ahorita se golpean"
-¿Quieren que les llamemos un taxi para que se vayan? –intervino Taki
-No es necesario, nos estamos quedando cerca de aquí –explicó Becky rápidamente- De todas maneras muchas gracias
-¿Se están alojando cerca de aquí? –inquirió Mamoru frunciendo el ceño
-Una verdadera casualidad, ¿no creen? –comentó Ken en tono sarcástico, mosqueando a propósito al otro chico
-Una casualidad, sí, ni siquiera sabíamos que ustedes estaban aquí –inventó Becky nerviosa
-Disculpa, pero ¿cuál era tu nombre? –inquirió Mamoru, evitando responderle a Ken
-Onkawa, Becky Onkawa –contestó Becky con una tímida sonrisa
-Onkawa-san, agradezco que hayas venido aquí a acompañar a Paola –volvió a decir Mamoru, mientras disimuladamente Taki se ponía entre él y Ken- Espero que disfruten lo que queda de sus vacaciones
-Lo mismo digo, Izawa-san –contestó Becky cordialmente, con una breve inclinación de la cabeza
-Entremos de una vez, tienes que descansar –opinó Kisugi, al que tampoco le gustaba mucho la idea de estar ahí "conversando" con Ken presente
-Cuida esa herida –comentó Ken con una indiferencia tal, que era obvio que lo dijo más por obligación que por cordialidad
-La cuidaré, y también cuidaré a Paola, no te preocupes –respondió Mamoru mordazmente, marchándose, mientras Taki no se movía previendo tener que detener a Ken en cualquier momento
-Buenas noches –dijo Kisugi, siguiendo a Mamoru
-Buenas noches –se despidió Becky
-Yo…también me voy –alegó Taki asustado, cuando Ken le dirigió una mirada furiosa- Regresen con cuidado, gracias por ayudar a Mamoru –añadió velozmente, cerrando la puerta tras de sí
-Maldito idiota –masculló Ken apretando los puños
-Vámonos de una vez senpai –pidió Becky nerviosa
-Sí, vamos –dijo él, poniéndose a caminar
Cuando llegaron a la casa de Takashima, entraron y vieron que Ayumi y Takeshi los esperaban sentados en el living.
-¿Y? ¿cómo está Izawa? –preguntó Takeshi poniéndose de pie, mientras Becky, que estaba detrás de Ken, le hacía señas con las manos para que se callara
-Aparentemente bien –comentó Ken con indiferencia, yendo hacia la cocina a servirse un vaso de agua, dándole la espalda a los demás
-¿Qué pasó? –susurró Takeshi acercándose curioso a Becky
-Qué preguntas inoportunas haces –lo regañó ella en el mismo tono de voz
-Es que quiero saber –alegó el muchacho, haciendo un puchero
-Yo también –lo apoyó Ayumi, que se había aproximado, susurrando también
-Takeshi –dijo de pronto Ken, volviendo al living, y los tres dieron un respingo
-¿Sí?
-Ustedes dijeron que planearon todo esto para que yo pueda arreglar las cosas con Paola, ¿verdad? –preguntó Ken, mirándolos seriamente, y los otros tres intercambiaron miradas desconcertadas
-Bueno, en realidad… -trató de alegar Becky nerviosa
-Bien, entonces ayúdenme –la interrumpió el portero japonés decidido, sorprendiendo a sus amigos- No voy a dejar que esto termine así, y tampoco pienso permitir que el idiota de Izawa saque ventaja de esta situación
-¿Estás seguro? –preguntó Takeshi dubitativo
-Claro que lo estoy –respondió Ken, dejando su vaso sobre la mesa- ¿Entonces cuento con ustedes?
-¡Sí! –dijeron Takeshi y Ayumi sonriendo conformes
Como Becky no decía nada, los tres voltearon a verla.
-No sé cómo podría ser de ayuda, pero cuenten conmigo de igual manera –alegó la chica, no muy convencida de lo que iban a hacer
Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.
Los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.
