Capítulo 23
Una vez en la calle, Kisugi y Taki se adelantaron unos pasos, ya que iban conversando de cosas sin importancia acerca de sus planes para sus últimos días en la playa de Miyakojima.
-No eres la única incómoda, créeme –dijo Mamoru, mientras caminaba junto a Paola rumbo al lugar que les había indicado Ayumi
-Sé que son mis amigos, pero no es fácil –admitió Paola cabizbaja
-Llegará el día en que puedas verlo a la cara sin sentir nada más que nostalgia –le aseguró su amigo sonriéndole- Y mientras tanto yo te ayudaré en lo que pueda –añadió, extendiendo una mano hacia ella- Así que, ¿estás conmigo?
Paola miró la mano del chico y luego nuevamente a él. Su sonrisa era tan tranquilizadora que sintió que tenerlo con ella sería de mucha ayuda. Así que ella también sonrió y tomó su mano, continuando con su camino.
-Dios, si existes, dame la paciencia necesaria para no escupirle en la cara a nadie o para no ponerme violento. Amén –rezó de corrido Taki cuando a unos metros de ellos vieron a los del Toho
-Vas a necesitar más que un rezo –se burló Kisugi
Entonces vieron a Takeshi ir un poco más allá, donde reconocieron estaban Ken y Becky. Al verlo, Paola no pudo evitar zafar rápidamente su mano de la de Mamoru, sintiéndose avergonzada.
-Tú y él ya no son nada, así que no tienes por qué sentirte mal –le dijo Mamoru, volviendo a agarrarla de la mano
-Qué bueno que vinieron, ya los estábamos esperando –dijo Ayumi sonriendo contenta
-Bienvenidos a este humilde almuerzo –dijo Kazuki teatralmente
-Comeremos y nos marcharemos –anunció Kisugi sin mayores rodeos
Cuando Ken vio acercarse a Paola sintió que le dio un vuelco el corazón. Sin embargo, pronto fue un retortijón en la boca del estómago lo que fue reemplazó aquella sensación cuando vio que iba agarrada de la mano con Mamoru. Vio cómo ella se soltaba y cómo el volvía a tomar su mano como si nada.
-Y tú qué, ¿andas de huérfana perdida por la ciudad o qué? –preguntó Kazuki con crueldad al ver a su amiga agarrada de la mano con Mamoru- No te preocupes, si la entrenas no se pierde y se queda contigo sin necesidad de irla llevando de la manito –añadió burlón dirigiéndose a Mamoru, ganándose una mirada de reproche de su mejor amiga
-Mira Sorimachi, accedimos a venir porque Ayumi-san nos invitó –explicó Mamoru tratando de no perder la calma- Así que te agradecería que dejes tus comentarios fuera de lugar
-Cuáles comentarios fuera de lugar, sólo te estaba dando un tip –respondió Kazuki sin dejar el sarcasmo
-Mejor vamos a sentarnos –gruñó Paola
-Por cierto, ¿ésa es la herida que te causaron por no saber artes marciales, no? Las muchachas me contaron acerca de tu acto heroico de ayer –siguió Kazuki llenando el vaso, esperando a ver si rebalsaba- Qué ímpetu, qué valor, lástima que casi te matan –añadió burlón, y hasta Ayumi quería que se la trague la tierra
-Si Izawa-san no me ayudaba ese tipo podía haberse aprovechado de mí –replicó Ayumi sonrojada
-Bueno, al menos para eso serviste –comentó Kazuki, acercándose a donde estaban Ken y Becky, mientras los recién llegados analizaban qué tan grosero sería dar media vuelta e irse
-Qué bueno que vinieron –les dijo Takeshi sonriendo de par en par
-Hola Sawada –dijo Taki
-Cómo te va Takeshi-kun –saludó Kisugi
-Hola Takeshito –dijo Paola sonriéndole con cariño, mientras Mamoru fijaba su atención en el portero japonés que no dejaba de mirarlos- ¿Pero qué te pasó en la cara? –inquirió preocupada al ver el morete del chico
-No me fijé lo que hacía y me golpeé accidentalmente contra algo –contestó Takeshi, mirando de reojo a Kazuki que fingía demencia
-Gusto en verlos nuevamente –dijo Becky, apenada por Ken, esperando que las cosas acaben rápidamente- Por favor tomen asiento
-Tú ven conmigo –dijo de repente Kazuki, jalando a Paola del brazo y abrazándola como si no la hubiera visto en siglos- Te extrañé mucho, así que hoy te sentarás conmigo –anunció, casi asfixiando a su amiga del abrazo que le daba
-Kazuki, déjame respirar –pidió Paola ahogándose
-Ustedes pueden sentarse ahí –indicó Ayumi con amabilidad, y los ex jugadores del Nankatsu ocuparon unas sillas a un lado de la mesa
-¡Eh, Ken, ven o te quedas sin comer! –lo llamó Kazuki dizque muy casualmente, obligando a Paola a sentarse junto a él
Ken se aproximó y no dijo nada, incluso prefirió evitar mirar a los otros muchachos.
-Siéntate aquí, senpai –pidió Ayumi, levantándose de la silla donde estaba, entre Becky y Paola- Yo estaré mejor allá porque tengo que servir la comida
-Yo te ayudo –se ofreció Takeshi sonriendo
Mamoru desvió la mirada, pensando que después de todo aquella no era una invitación casual, arrepintiéndose por haber aceptado ir. Ken, notoriamente incómodo, asintió brevemente con la cabeza y ocupó el lugar que le estaba dejando Ayumi.
-Oh, pero mírate, qué bonita estás –exclamó Kazuki teatralmente, agarrando por los hombros a Paola que tenía cara de susto y pensaba que su amigo había comenzado a usar drogas- Tenemos que sacarnos una foto para la posteridad –dijo, sacando su celular- ¡Sonríe!
Paola, nada contenta, tuvo que acceder a sacarse la selfie con su amigo, mirándolo con cara de pocos amigos.
-Ahora con Ken –dijo Kazuki tranquilamente- Anda, no seas tímido, acércate más o no sales en el cuadro –insistió, pero su amigo ni se movió- ¡Deja la timidez! Y sería mejor si abrazas a Paola porque sino no entramos todos en la foto –añadió cínicamente- Después de todo no sería la primera vez que la abrazas, ¿no?
Paola y Ken dirigieron miradas avergonzadas e indignadas a Kazuki, que sonreía como si nada.
-¿No prefieres que yo les saque la fotografía desde aquí? Así entra hasta el mar de fondo –ofreció Kisugi sonriendo con sarcasmo- Incluso los barquitos que hay por allá
-No gracias, a mí me gustan las selfies –contestó Kazuki, jalando por el brazo a Ken, que terminó chocando contra Paola
-Perdón –dijo él rápidamente, separándose
-Está bien, no te preocupes –respondió ella incómoda
-Se comportan como si no se conocieran –se quejó Kazuki- Podrán haber dejado de ser novios, pero eso no los hace ex amigos
Ambos aludidos exhalaron profundamente y creyeron, simultáneamente, que mientras más pronto le hicieran caso a Kazuki él dejaría de comportarse así más rápido también. Entonces Ken deslizó un brazo por detrás de Paola y muy suave y tímidamente puso la mano sobre su cintura, de modo que así quedaban "dentro del marco" de la selfie de Kazuki. Al sentir la mano del chico, como si se tratase de la primera vez que trataba con él, Paola dio un respingo y sintió su cara arder.
-Apretújense más y sonrían –les dijo Kazuki, fingiendo que nada anormal pasaba, mientras sus compañeros de fotografía sufrían de taquicardia- Esperen, una más que esa salió borrosa –pidió el chico, tardándose lo que para Paola y Ken parecía una eternidad en borrar la foto y programar la cámara como él quería
-¿Ya? –preguntó Paola incómoda al verlo tardar casi a propósito
-Ya va, es que este celular es una porquería y tarda un montón –inventó Kazuki, sabiendo bien que el celular lo había comprado hace 2 semanas y que no tenía problema alguno- Ahora sí, ¡digan "Hyuga es el mejor jugador de todo Japón"!
Ante semejante comentario Taki y Kisugi se miraron fastidiados, mientras Mamoru sonreía divertido por la actitud infantil del delantero japonés. Cuando la sesión de fotos terminó, Ayumi les sirvió la comida y todos comenzaron a comer en silencio.
Takeshi miraba de unos a otros bastante curioso, como queriendo decir algo para romper el hielo. De pronto reparó en Becky, que lo miraba y con un gesto de la mano le dijo que se mantuviera calladito, así que algo decepcionado él volvió a concentrarse en su comida. Ayumi no sabía qué pensar, realmente estaba emocionada por estar ayudando a Kazuki a convencer a Paola de que regresara con Ken, aunque en realidad era Ken al que ayudaba; el punto es que estar sentada en la misma mesa que Kazuki para ella era algo irreal, porque cuando él aún estaba en Instituto siempre lo había visto comer en una mesa muy distante a la suya. Por su parte, Becky pensaba qué podía hacer ella para ayudar a Ken y Paola, y mientras más lo pensaba menos claro tenía que podría ser de utilidad, así que decidió mejor seguir a lo que dijeran Kazuki y los demás.
Paola no levantaba la cabeza y la sensación de intranquilidad no la dejaba. Quería acabar pronto e irse porque sentía que no iba a aguantar mucho tiempo más estar junto a Ken sin ponerse a llorar al recordar su charla del día anterior. No importaba lo que dijera Mamoru, es cierto que un día podría verlo como sólo alguien que recordaba, pero sentía que iba a pasar demasiado hasta que ese día llegase al fin. Por su parte, Ken se sentía demasiado confundido, ¿por qué la noche antes ella había hablado de hacerse a la idea de separarse y justo antes de dejarlo ahí, parado solo en la puerta, le había dicho que lo quería? ¿por qué decirlo en alemán? ¿por qué no quería que supiera en ese momento lo que sentía? ¿y por qué ese día apareció de la mano con Izawa pero cuando la tocó sintió cómo se puso nerviosa? Era muy complicado de entender, ¿por qué alguien querría alejarse cuando parecía estar para nada preparada para hacerlo?
-Esto está muy bueno, Ayumi-san –comentó Mamoru de pronto, llamando la atención de todos
-Gracias –dijo ella algo avergonzada
-¿Qué quieren hacer después de comer? –preguntó Takeshi, aprovechando la oportunidad de socializar y tratar de disminuir aquella tensión
-Nosotros nos iremos después de comer –le recordó Kisugi
-Por qué, ¿ya planearon hacer algo? –insistió el pequeño mediocampista- Porque sería más divertido hacer algo todos juntos
-Sí, ya planeamos algo –mintió Taki
-Entonces Paola puede quedarse si ustedes planearon algo –opinó Kazuki tranquilamente
-De hecho Paola también está en los planes –alegó Mamoru seriamente
-¿Ah sí? Porque en los nuestros también –respondió el otro chico con cinismo
-¿Por qué no se quedan un poco más? Podríamos jugar fútbol de playa –sugirió Takeshi
-¡No! –exclamaron rápidamente Mamoru y Paola, mirándose luego y sonriendo apenados
-¿Qué, no quieren que les ganemos? –comentó Kazuki con burla
-¿Ganarnos? Si no tienen a Hyuga dudo que lo hagan –soltó Taki con fastidio, picando el orgullo de más de uno en aquella mesa
-¿Qué dijiste? –inquirió Ken molesto
-No necesitamos al capitán para ganarles –dijo el propio Takeshi ofendido
-Y lo dicen ustedes, que siempre estuvieron a la sombra de Tsubasa y luego de Taro –alegó Kazuki, dejando el tono falsamente amable por uno francamente hostil
-Nosotros no estuvimos nunca a la sombra de nadie –replicó Mamoru notoriamente enfadado
-¿Entonces qué lograron por ustedes solos? Nadita de nada –insistió Kazuki, y Becky y Ayumi los veían alternativamente como partido de tenis
-Y ustedes qué lograron sin Hyuga –les echó en cara Kisugi- Sin él jamás habrían salido campeones de nada
-Es cierto, sin él no lo hubiéramos hecho –dijo Ken- Pero porque era la fuerza que potenciaba a los demás, no el único jugador funcionante del equipo –añadió burlonamente
-¿Qué? –preguntaron Kisugi y Taki apretando los dientes
-Claro, como él era un jugador tan "de equipo" –comentó Mamoru con sarcasmo
-Al menos no se fue a otro país dejándolos a ustedes atrás sin importarle nada –comentó Takeshi ceñudo, sorprendiendo a todos los demás
-Ya basta –dijo entonces Paola, harta de las peleas ridículas de sus amigos- Si quieren seguir en esta mesa y terminar de comer tienen que dejar de hablar de fútbol, o mejor se mantienen callados –añadió en tono amenazante, y entonces Becky sintió cierta admiración por ella cuando los demás intercambiaron miradas de desdén y siguieron comiendo en silencio
Ya estaban por terminar de comer, cuando a Becky se le ocurrió una idea que sugerir.
-Si pueden posponer sus planes, tal vez podemos ir a visitar algún lugar turístico interesante –comentó la chica, incómoda al sentir todas las miradas sobre ella
-¿Como cuál? –preguntó Kazuki
-Como la villa alemana de Ueno –respondió Becky sonriendo
-¡NO! –exclamaron nuevamente Mamoru y Paola al unísono, poniéndose colorados
-¿Tampoco están de acuerdo con eso? –reclamó Kazuki mirándolos extrañado
-¿Y por qué no? –quiso saber Becky algo indignada por semejante reacción
-Porque…nosotros ya fuimos –alegó Paola nerviosa, recordando lo que había pasado en aquél lugar
-Con "nosotros" quiere decir ella y Mamoru –aclaró Kisugi con una sonrisa burlona- Y no sabemos lo que habrán hecho ahí, pero volvieron bien contentitos –añadió mirándolos
-Sólo visitamos el lugar y nos sacamos fotografías –explicó Mamoru incómodo
-¿Y por qué entonces se ponen tan nerviosos? El que nada debe nada teme –dijo Kazuki, mirando con sospecha a su amiga
-Porque…ya dijimos que nos iríamos luego –alegó Paola nerviosa
-Entonces podemos quedarnos aquí y jugar volleyball de playa –sugirió Ayumi- Al menos por hoy podemos disfrutar este día juntos
-Dudo que disfrutemos nada estando juntos –pensaron varios al mismo tiempo
-O podemos ir en kayak, o en crucero, o incluso ir a bucear, ustedes son nuestros invitados –dijo Takeshi sonriendo
-¿Ser invitados significa hacer todo eso de gratis? –inquirió Taki, conocido por ser medio judío
-Claro –respondió el mismo Takeshi
-Pues entonces no estaría mal –dijo Hajime, mientras sus amigos lo miraban con reproche
-Takeshi tiene razón, si ayudaron a la amiga de Paola no estaría mal que fueran nuestros invitados por hoy –apoyó Kazuki sonando extrañamente sincero, y Ayumi sentía que se ponía colorada nuevamente- Qué dicen, ¿se quedan? –preguntó, mirando especialmente a Paola, que no podía resistir que su mejor amigo le pidiera algo
-Por mí no hay problema, si Paola quiere quedarse yo también me puedo quedar –dijo Mamoru casi resignado, al ver la cara de contrariedad de la chica ante la petición
-De qué valdría irme solo a hacer lo que planeamos –bufó Kisugi de mala gana
-¡Yey! –exclamaron emocionados Taki y Takeshi, que eran los únicos que se veían contentos
Cuando terminaron de comer todos ayudaron a recoger todo nuevamente, agradeciéndole a Ayumi por tan sabrosa comida. Mientras esperaban a decidir qué harían a continuación, cada subgrupo se volvió a aislar del resto.
-Cómo haremos para que Izawa deje sola a Paola –preguntó Takeshi desolado, mientras veía a esos dos hablando amenamente sentados sobre la arena, y a Taki y Kisugi alejarse para buscar "nuevas amigas"
-Se nos tiene que ocurrir algo –dijo Kazuki decidido- Tú también piensa en algo –espetó a Ken que estaba ensimismado
-Ya no sé si quiero seguir, no la quiero presionar –admitió Ken
-No digas tonterías, tienes hasta mañana para convencerla o me la llevo a Kobe, ya lo sabes –amenazó Kazuki mirándolo molesto, marchándose por un refresco
-Ahora vengo, voy al baño -dijo Mamoru, dejando a Paola sola, observando a las otras personas que pasaban o estaban cerca de allí
Gracias a que ese trozo de playa correspondía a la casa donde se quedaban sus amigos, no mucha gente podía estar allí, lo que de alguna manera era un alivio, ya que había notado que sus amigos eran reconocidos por los que sabían de fútbol, que eran cada vez más, y los fanáticos eran tanto hombres como mujeres.
Un par de chicas pasaron jugando con un pequeño balón, pero una de ellas no calculó bien y por el viento el balón se fue hacia el agua y se estaba alejando. Ken vio el predicamento de las muchachas, ya que aparentemente ninguna quería o podía entrar al agua, así que sin mayor problema se acercó a decirles que él las ayudaría. La situación llamó la atención de Paola, que miraba con recelo a las chicas que le sonreían a su ex novio. Entonces el muchacho, para tener ropa seca con qué volver, se quitó la camiseta y se zambulló en el agua, yendo a traer el balón perdido. Al salir del agua más de una se quedó boquiabierta, a punto de babear, sino babeando, incluyendo a la chica del pareo azul que se puso más roja de lo que estaba debido al calor del lugar. Ken se acomodó el cabello mojado y salió de lo más tranquilo del agua, mientras las chicas daban grititos de emoción al verlo. Y es que Paola recién había recordado que el chico se la pasaba haciendo ejercicio, así que tenía un torso bien formado, lo que sumado a su elevada estatura era un espectáculo digno de ver.
-Aquí tienen –dijo Ken simplemente, entregándoles el balón y yendo a buscar una toalla
-¿Estás ocupado? ¿no quieres ir a tomar algo con nosotras? –ofreció una de ellas sonriendo coquetamente
-No gracias, estoy con mis amigos –alegó él incómodo
-Anda, no digas que no –pidió la otra, agarrándolo del brazo, mientras Paola intentaba ignorar aquella escena- ¿O es que nos tienes miedo? –bromeó
-Je, claro que no –respondió Ken sonriendo ante la ocurrencia
-Entonces vamos –insistió la chica, apoyando la cabeza en su hombro
-Esto es ridículo, no tengo por qué quedarme a ver esto –musitó Paola sintiéndose dolida, poniéndose de pie decidida a irse
-Esto está muy mal –escuchó Becky comentar a Kazuki, y volteó a ver a qué se refería
Entonces vio a Ken con aquellas chicas, lo que la indignó muchísimo, ¿no se suponía que quería acercarse a Paola?
-Pero qué está haciendo hablando con esas chicas, si justo ahora Paola está sola –dijo Takeshi confundido
-Ay Dios, que Paola se ponga celosa será contraproducente –se lamentó Kazuki, y Ayumi lo miró preocupada
De pronto Ken miró hacia donde estaba Paola y la vio caminar en sentido contrario, lo que le causó un dolor agudo en el pecho. Quiso desembarazarse de aquellas dos chicas, pero ellas no cedían, es más, se ponían más melosas, al punto que ambas lo tenían del brazo y querían jalarlo para llevarlo con ellas. Cuando Mamoru volvió vio que Paola no estaba sentada ya en donde la había dejado, y en su lugar se estaba marchando. Luego vio hacia donde Ken estaba con aquellas dos chicas y entendió la razón.
-¿A dónde vas sin mí? –preguntó Mamoru, dándole alcance a su amiga
-Iré a buscar a Kisugi y Taki –inventó Paola evitando mirarlo
-Mírame –le pidió su amigo, poniéndose frente a ella
-No –se negó ella, torciendo aún más el cuello hacia un lado
-Mírame –insistió Mamoru, girando suavemente con sus dedos la cabeza de la chica, y notando que estaba por llorar- ¿Por qué te pones así? ¿no le pediste tú misma terminar su relación?
-Esto no es fácil, Mamoru, por eso no quería venir –admitió Paola con tristeza- Y lo peor es que no importa lo molesta que me sienta, ahora simplemente tengo que limitarme a desviar la mirada y quedarme callada, porque no tengo derecho a reclamar
-Qué quieres reclamar, ¿que coquetee con otras mujeres? –inquirió Mamoru con paciencia
Paola no dijo nada, se sentía muy molesta como para poder encontrar un argumento válido que no la hiciera sonar como lo que estaba, celosa.
-¿Y a él le importaría demasiado que tú coquetees con otro? –preguntó Mamoru sonriendo seductoramente
-¿Cómo? –dijo Paola extrañada
-¿Crees que a él le importe? –insistió el chico, acercando más su rostro al de ella
-No creo que le importe –admitió ella dolida, y su amigo se limitó a tomarla del rostro y darle un largo beso en la mejilla
Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.
Los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.
