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-"Maldita sea," gruñó Sasuke en voz baja mientras observaba a los hombres desde unos de los matorrales, donde estaba escondido. Su sentido de la audición le fue muy útil ya que pudo escuchar sus planes. Tenían a Sakura. La rabia se apoderó de él y tuvo que luchar por controlar el impulso de saltar al campo para matarlos a todos.

No eran los mismos hombres que los echaron fuera de la carretera. Eso significaba que había más humanos buscándoles a él y a doc. Le preocupaba no saber cuantos eran. La configuración del campamento lo alarmó también. Habían hecho una base en un corto período de tiempo, significaba que estaban organizados y el peligro aumentaba de manera exponencial.

-"Calmate", se ordenó en un suave susurro.

Eran muchos y tenían más armas que él .Había adquirido una y no sería de mucha utilidad si uno de los humanos utilizaba a Sakura como rehén para hacerle arrojar el arma y funcionaría. De ninguna manera iba a permitir que le pegaran un tiro. No si podía evitarlo. Incluso aunque eso significara que tenia que soltar el arma y caminar hasta ellos.

No podría eliminar de esa forma todas las amenazas. Su seguridad era primordial para él. Tendría que usar sus habilidades y matarlos uno por uno. Atacar el campamento con todos ellos alrededor de ella sería su último recurso. Moriría por tratar de salvarla a pesar de no tenia muchas probabilidades de evitarlo si decidían matarla. Sería un suicidio para los dos.

Escuchó que los hombres planeaban ir a buscar a un humano heridos y seguirle a él. Un plan comenzó a formarse en su mente. El hombre con los ojos llenos de lujuria moriría primero si los otros hombres lo dejaban a solas con su mujer. Sasuke sabía que el hombre quería tocar a doc. No iba a pasar. No mientras él respirase.

No encontrarían al humano que estaban buscando. Una sonrisa llego a sus labios cuando decidieron que ese hombre no quedaría con Sakura. Eso le demostró que tenían algo de inteligencia. Cuando los dos hombres abandonaron el campamento se levantó, listo para atacar, pero luego se detuvo y observo la escena de abajo.

El macho que se quedo con Sakura le dio comida y bebida. No parecía amenazador. La necesitaban con vida, necesitaban sus habilidades como médico y que podría estar más segura a su lado mientras él liquidaba las otras amenazas. Olió el aire, pero no encontró el olor de ningún otro humano en la zona. Eso no quería decir que no estuvieran cerca o que aparecieran pronto. El polvo en el viento le dificultaba el distinguir los olores.

Su mirada se fijo en Sakura. Ella comía y bebía con calma. El tipo que estaba con ella no la estaba amenazando o mirando su cuerpo con intenciones lujuriosas. Parecía lo suficientemente inteligente como para saber que hacerle daño cuando necesitaba sus habilidades sería perjudicial. El imbécil que la había cogido del pelo pagaría un alto precio por hacerle daño. Quería matarlo primero por hacerle eso. Cuanto antes, mejor.

Por ahora parecía segura y si otros humanos llegaban al campamento, el macho que la estaba vigilando sabia que la necesitaban. Tardarían algo de tiempo en darse cuenta de que no necesitaban sus habilidades como medico. No podía ocultarla en ninguna parte antes de seguir a los varones que se habían convertido en una amenaza para ella. Miró al hombre que vigilaba a doc.

El chico parecía aburrido, pero no parecía dispuesto a moverse tampoco. Sasuke se agacho de nuevo. Y cuidadosamente empezó a seguir el hombre que se había atrevido a tirarle del pelo. Su sangre hervía por la rabia. El macho pagaría por causarle dolor. Lo pagaría muy caro.

El silencio era terrible. La brisa soplaba y los árboles susurraban al viento. Sakura escucho a los pájaros que parecían estar muy lejos. Estaba sentada bajo el sol y deseaba ponerse a la sombra. Ella también necesitaba usar el baño. Cuando su vejiga estuvo a punto de estallar, volvió la cabeza y miró a Hidan.

-"Tengo que ir al baño, por favor."

Él parpadeó.- "Está bien. Estás muy pálida por estar bajo el sol de todos modos. Es muy fácil deshidratarse y tu piel puede quemarse. Estaba pensando en cambiarte de lugar. "

-"¿Puedo levantarme entonces?"

Él asintió con la cabeza. -"Ver al árbol junto a la tienda. Ponte detrás de él. Te romperé las piernas si intentas huir de mí. No es una amenaza en vano. No las necesitas para curar a Orochimaru. Ve detrás del árbol, orina y puedes quedarte a este lado del árbol, bajo su sombra. ¿Te quedo claro? "

-"Como el cristal. Gracias ". Sakura se puso de pie. Su cuerpo se había adormecido por estar tanto tiempo en la misma postura. Fue cojeando hacia el árbol. Se agacho junto a una de las ramas más bajas, no había mucha intimidad, pero no tenía otra elección. Ella se desabrochó los pantalones, se inclinó y rápidamente orino antes de subírselos de nuevo. Rodeo el árbol y se encontró con Hidan.

Ella no le había oído acercarse. Levantó la mirada hacia él. Hidan era un hombre fornido que media un metro ochenta y nueve. Tenía duras arrugas en la cara. Él frunció el ceño.

-"Estoy cansado. No dormí mucho anoche así que esto es lo que vamos a hacer. Te voy a atar a este árbol. Quiero que te pongas de espaldas a él. "

Sakura le miró con miedo. ¿Qué va a hacerme? Tenía la sensación de que sería algo muy malo.

-"Solo te voy a atar al árbol para poder descansar. Eso es todo. Voy a dormir a pocos metros de ti para poder escuchar cada sonido que hagas. Acabas de comer, hiciste pis y tienes algo de beber. Estarás a la sombra y no hace frío. Vas a estar bien. Ahora, date la vuelta antes de que yo lo haga ".

No era como si tuviera otra opción. Hidan era un hombre mucho más grande. Parecía ser la clase de idiota al que nadie querría enfrentarse en una pelea de bar. Él no era demasiado alto, pero tenía esa mirada mala que decía que cortaría la garganta de alguien en un santiamén. Ella asintió con la cabeza y lentamente se apoyo contra el árbol.

-"Agarrate a las ramas, los brazos de par en par".

-"¿No puedo sentarme?"

-"Dije," él ordenó en voz baja,- "Que te agarres a las ramas. No te lo estaba pidiendo. Te lo estoy ordenando y no voy a repetirlo otra vez. Puedes hacer lo que te digo o cambiare tu forma de pensar. Sería una elección dolorosa. ¿Me entiendes? "

Ella levantó los brazos para agarrarse a las ramas que estaban justo por encima de su cabeza. Vio que el hombre metía la mano en el bolsillo trasero del pantalón y sacaba un pañuelo que probablemente utilizaba para limpiarse el sudor. Se acerco a ella. Utilizó el pañuelo para atar una muñeca a la rama.

Él apestaba y necesitaba desodorante. Olía a alcohol y también a tabaco de mascar. Contuvo la respiración tanto tiempo como pudo mientras envolvía una tela áspera en la otra muñeca. Él le ato las muñecas muy fuerte. Retrocedió y con él también el olor horrible.

Hidan la miró, asintió con la cabeza y luego le dio la espalda al entrar en la tienda. Sakura miró sus brazos inmovilizados. Le había atado las muñecas a las ramas mas delgadas con dos pañuelos. Tiró de ellas, pero sólo se movieron un poco, lo que le demostró que no podría liberarse. Ella maldijo en voz baja y intento sacar las manos. Las había apretado demasiado.

Hidan salió de la tienda con un saco de dormir y una almohada. Le lanzó una mirada antes de colocar el saco a cuatro metros de donde estaba Sakura. Ella había pensado que era un poco decente ya que le había ofrecido bebida y comida, pero eso fue antes de que él la atara como-un-espantapájaros. Después de un rato las piernas le iban a doler por el cansancio.

El tipo se tendió de espaldas en el saco de dormir, frente a ella y puso su arma en el pecho. Ella vio el cuchillo de caza que le asomaba de una bota cuando cruzo las piernas. Empujó la almohada detrás de la cabeza y cerró los ojos.

A Sakura le dolían los brazos y las piernas casi no la sostenían. Ella se puso de puntillas para nivelar los brazos con los hombros pero después de un rato ,los dedos de los pies le dolían tanto que tuvo que apoyarse de nuevo sobre los pies. Ella trató de dormir, pero cada vez que se adormecía las piernas se le doblaban y los brazos le dolían al tener que soportar su peso.

Algo hizo un ruido leve. Hidan se despertó al instante, rodó sobre su estómago y apuntó con su arma en la dirección del sonido.

Conmocionada Sakura también miró fijamente. Un pájaro salio volando en esa dirección. El hombre suspiró y rodó de espaldas y la miró.

-"Tengo un sueño muy ligero y estoy harto de ello ". Cerró los ojos y apoyó la pistola en su pecho.

En realidad no dormía. Sakura le miró el pecho, subía y bajaba lentamente. El sonido que el ave había hecho había sido tan suave que apenas ella lo había oído, pero el hombre actuó como si hubiera sido una amenaza. Incluso había apuntado el arma en la dirección correcta. Si fingía dormir oiría cualquier sonido que ella hiciera. Su esperanza de escapar disminuyo considerablemente. Hubiera sido mejor si hubieran dejado a Sasori con ella. Un hombre que solo podía mirarle a los pechos parecía mejor opción que estar atada tan incómodamente a un árbol.

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