El origen de los guardianes no es mío (ya quisiera yo TT).
Tampoco me pertenecen algunos de los personajes que seguramente mencionaré más adelante, de la única de la que puedo presumir mi creación en cuanto a personalidad es de la Madre Naturaleza o Serafina.
La idea me vino de repente viendo "Sailor Moon Súper S", me refiero a las semillas estelares, las vi y se me vino toda esta trama a la cabeza, algo como "¿Qué pasaría si eso fuera…. Y también si…?", bueno ustedes me entienden.
Espero disfruten de la historia que les voy a narrar :)
Jamie apareció detrás de su casa sosteniendo una de las esferas que le dio Phil para regresar, se fijó en el cielo y sonrió al ver el tono naranja antes de entrar e ir a la cocina sabiendo de antemano que su madre se encontraría ahí como siempre.
-¡Mamá!
-¡Jesús, Jamie! Un día de estos me vas a matar de un infarto si sigues apareciéndote detrás de mí –suspiró intentando calmarse con la mano en el pecho- Hijo ¿Qué haces aquí? Se supone que estarías en la casa de Caleb
-Sí, sobre eso… –rio nerviosamente- Verás Caleb y su hermano me estaban mostrando su álbum familiar y les dije que yo quería mostrarles el mío, así que vine a buscarlo –sonrió inocentemente
La mujer lo observó confundida un momento para después sonreír y hacerle una seña para que la siga.
-Vas a tener que ayudarme a buscarlos –indicó subiendo al ático- No recuerdo en que caja estaban
Entre los dos desordenaron el lugar en tiempo récord. Jamie sacó con cuidado el legendario dibujo de Serafina que poseía su familia lo observó unos pocos segundos antes de colocarlo con cuidado en una mesa cerca de él.
-¡Ah! ¡Aquí están!
Jamie se acercó velozmente a su madre, ella sostenía uno de los tantos álbumes que había en la caja.
-Ahora dime hijo, ¿Cuál de todos quieres?
-Los más antiguos, mamá
-¿Enserio? Pensé que querías los más modernos –exclamó alegre por la rara respuesta de su hijo
Sacando con cuidado el resto de libros de recuerdos, la señora Bennet limpió la cubierta de los álbumes más viejos y se los pasaba a su hijo para que los revisara. La mujer se dio cuenta de que el niño estaba buscando algo en concreto, pero al parecer Jamie no quería decírselo. Ella depositó el último álbum en las manos del infante quien suspiró triste al terminar de verlo.
-Quizás no pudieron hacer ningún retrato en aquella época
-¿Pues dime que querías ver en primer lugar?
-Yo… quería ver el álbum de nuestra familia antes de ser Bennet, mamá
-Hijo, no hay ningún álbum de ese entonces, me parece que en esa época aún no existía la fotografía –sonrió a su hijo sin embargo supo que él necesitaba verlo por alguna razón- Jamie, acompáñame
El mencionado caminó tras su madre entre triste e intrigado cuando la vio quitarse los zapatos, pero todo eso se fue reemplazado por un enorme asombro al ver como su progenitora se colgaba y trepaba ágilmente por la viga que sorprendentemente no cedió a su peso; caminaba con el equilibrio de un gimnasta veterano en ello. Ella se detuvo frente a una trampilla y sacó una caja de madera, se sentó en la viga y se la tendió a su hijo para finalmente bajarse.
-¿Sabes? Tu padre, que en paz descanse, me hubiera regañado por eso, si en nuestra juventud casi le daba un patatús cada que me acompañaba a mis entrenamientos de gimnasia, imagínate ahora y enfrente de uno de nuestros hijos… ¡Ah…! Hubiese sido divertido oírlo una vez más –murmuró con nostalgia
Pasando la emoción inicial, Jamie observó a su madre con algo de tristeza al ser conocedor del amor que ellos se profesaban y de cuanto sufrió ella cuando falleció él hace unos pocos años. Su padre siempre fue un hombre intrigante, ya que fue él quien pidió a su esposa que la progenie que tuviesen llevara primero el apellido materno seguido del paterno, así se mantendría la descendencia de los Bennet, la razón nunca se la dijeron ni a él ni a Sophie. Su madre fue fuerte y los cuidó a ambos desde entonces, nunca perdió su alegría y siempre tuvo tiempo para ellos.
-No sabía que pudieras hacer eso mamá –admiró haciendo referencia a la demostración de hace un momento
-Es de familia, hijo mío –rio sentándose y palmando sus rodillas para que se acomodara en su regazo- Desde tiempos antiguos todos aquellos en nuestra línea de sangre poseen una gran facilidad para las acrobacias, eso sí, si te vas a subir a un árbol con cuidado hasta que le agarres el truco –advirtió con cariño mientras lo rodeaba con sus brazos y abrir la caja
Extrajo un cuaderno de hojas amarillas por el paso de los siglos pero perfectamente conservado.
-Jamie, cariño, este es uno de nuestros tesoros familiares, por eso no puedo dejar que te lo lleves, es tan frágil que podría romperse cuando menos te lo esperes
-¿Por qué no está con el retrato de la Madre Naturaleza?
-Lo que ocurre es que, por alguna razón el material de ese retrato no es el mismo que el de este cuaderno hijo, es más resistente y si no supiera que es de varias generaciones atrás juraría que está recién hecho
-Mamá… Esto es de…
-Es de los Overland, cielo. Este recuerdo termina cuando se unen a los Bennet
La madre abrió el libro con cuidando. En la primera página se distinguía el retrato de una niña hecho con trazos infantiles.
-Ella es Eleonor Frost, la primera artesana de nuestra familia, se dice que de ella todos los descendientes heredamos una gran habilidad para el dibujo y las manualidades junto a su creatividad y atención a los detalles, eso Jamie, nos permite ver la belleza que existe en cada ser o cosa, aquello que los vuelve únicos e irrepetibles. Ella era desinteresada, no le importaba lo que le pasara a su persona mientras el resto estuviera bien, le encantaba hacer uso de su agilidad en los árboles y ensuciarse hasta el cuello al jugar con los niños
En la siguiente página había varios copos de nieve de distintas formas y tamaños. La mujer sonrió.
-Se dice que de ella viene nuestro gusto por el invierno
En los siguientes dibujos a medida que la técnica de dibujo mejoraba, la niña crecía hasta dar paso a una hermosa adolescente.
-Todas las mujeres de nuestra familia siempre serán hermosas –declaró la adulta
-¿Y los hombres? –interrogó ofendido el niño
-Paciencia hijo, paciencia
Siguieron pasando las imágenes hasta toparse con el dibujo de un bosque en el cual estaba un hombre de espaldas. Al pasar la página Jamie miró anonadado el retrato hecho con tantos detalles, por un momento creyó que era Jack en su etapa de adulto, las palabras de su progenitora lo libraron de su error.
-¿Es apuesto, no? Él es James Overland, el primer y único amor de Eleonor. De él se dice que todos los miembros de nuestra familia siempre serán responsables y protectores, con un gran apego a la naturaleza y poseedores de una empatía inigualable, es decir, siempre serán capaces de entender a cualquier persona y por eso siempre intentarán ayudarla por todos los medios hasta hacerla sentir mejor. Desde aquí la historia de nuestra sangre dicta que así como las mujeres siempre seremos tan bellas como Eleonor, los descendientes varones serán apuestos al igual que James lo fue en aquellos tiempos
Pasó la página y encontró una venda marrón algo vieja, el dibujo debajo de ella representaba a Eleonor con un rostro lleno de dolor mientras James sostenía su tobillo con rostro serio y preocupado.
-Esa es la primera vez que tuvieron contacto frente a frente, Eleonor solía espiar a James cuando iba a por plantas medicinales, él era un doctor principiante así que usualmente lo encontraba en el bosque. Eleonor se cayó del árbol y se torció el tobillo, James la vendo y la ayudó a llegar a casa
-¿Cómo sabes todo eso?
-Hay un diario que escribió la madre de Eleonor, en él escribe todo lo que estoy diciendo ahora. No te lo he mostrado porque me lo sé de memoria –volvió a reír- En fin, Eleonor le contaba todo a su madre, incluyendo a James, cuando su madre murió, Eleonor continuó el diario hasta que su hija se casó
Jamie pasó las páginas observando como avanzaba la relación entre esos dos. En algunos James tenía una pose de reproche pero la mirada y la sonrisa delataban la diversión y el cariño que sentía. Por un momento el dibujo daba la impresión de que los estuviera mirando directamente a ellos.
En los siguientes bocetos estaba dibujado un vestido de novia y una capilla, luego estaba el novio, vestido formalmente extendiendo una mano.
-Eleonor tenía memoria fotográfica, por eso podía dibujar tan claramente sin importar el tiempo que pase –explicó la señora Bennet
Avanzó un poco más hasta detenerse en un bebé de cabello castaño y ojos cafés, que era sostenido por una mujer que reconoció como Serafina.
-Te presento a Jackson Overland Frost, el niño más travieso de ese entonces
-¿De verdad? –sonrió Jamie incrédulo de que su amigo tuviera ese carácter desde su infancia
-Sí, él era parecido a su madre en personalidad pero los rasgos físicos lo asemejaban más a James
En las siguientes ilustraciones, aparecía Jack robando una galleta, intentando escalar su primer árbol, jugando con la nieve o simplemente sonriendo con las mejillas sonrosadas. Más adelante, un Jack en plena pubertad sostenía un bulto en sus brazos al que miraba con profunda devoción y cariño.
-Ese pequeño bebé que ves, es Emma Overland Frost, con el carácter de su padre y la apariencia de Eleonor
Jamie observó la secuencia cronológica con gran alegría, Jack cuidaba y jugaba con su hermana como nadie, compartían con los niños de la aldea, las navidades en familia, el momento en que Jack cargaba en sus hombros a Emma quien sostenía sonriente las canastas con varios huevos de pascua. Al voltear la página sintió que su madre se tensaba ligeramente.
Ahí solo estaba un lago, el lago de Burges para ser más específico, en la siguiente imagen solo estaba Emma llorando y detrás de ella su padre abrazándola en el mismo estado, de ahí en adelante las imágenes demostraban como poco a poco la familia recuperaba su alegría, poco a poco la niña crecía hasta terminar el libro en su boda con un hombre castaño de ojos verdes.
No había que ser un genio para saber que algo realmente malo le pasó a Jack.
-Jamie, esto planeaba contárselos a ti y a Sophie cuando ella fuera un poco más grande para que no olvidara la historia pero creo que ya que te he mostrado esto puedo decírtela
Él niño asintió regresando las páginas hasta el lago, fijándose por primera vez en la grieta en el centro.
-Esta historia ha pasado por más de trescientos años de generación en generación como muestra del gran amor que nos une, una muestra de todo lo que somos capaces de dar por nuestros seres queridos y espero que nunca olvides –indicó ella- Jackson y Emma se querían mucho, cielo. Hace mucho tiempo, antes de navidad, ellos fueron a patinar al lago que ves ahora, después de pastorear las ovejas. Emma se puso los patines y comenzó a hacer trucos mientras su hermano se disponía a ponerse los suyos. Fue entonces cuando… –tragó duro- el hielo crujió, Emma se quedó petrificada del miedo mientras Jackson corría descalzo hasta estar frente a ella. Emma estaba tan asustada hasta que su hermano le pidió que confiara en él y se calmó. Jackson convirtió aquella situación en un juego. Lo que sucedió a continuación fue que, con su cayado logró alejar del hielo débil a su hermana. Emma dijo en ese entonces que al verse segura y sonreírle a su hermano, sus ojos chocaron y lo supo. Jackson la había salvado sacrificándose así mismo al cambiar de lugares y cuando el hielo cedió; Emma sintió que una parte de su corazón se fue con él. Aquella noche muchos lloraron frente a una tumba vacía, cuando intentaron recuperar el cayado y los patines como las últimas memorias que tendrían, el cayado había desaparecido. Desde entonces hay una leyenda que dice que el espíritu de Jackson ha cuidado a nuestra familia desde entonces, esa es la razón de que el lago siempre este congelado, él siempre verá que todos los que quieran divertirse en el hielo estén seguros y nadie vuelva a caer en esas heladas aguas
Jamie soltó el aire que sin saberlo retenía, de pronto ese algo que había estado buscando en el libro tuvo sentido.
-¿Por qué te llevas su personal?
-Jamie… ¿Cuánto estarías dispuesto a dar por tu familia?
-Yo… No entiendo que tiene eso que ver con…
-¿Sabes? Todo ser racional, por muy inteligente que sea, tiene la posibilidad de hacer una tontería al menos una vez en su vida debido a sus sentimientos –sonrió- Estoy consciente de que ahora no comprendes lo que estoy diciendo, en este momento para ti mis palabras carecen de sentido, pero algún día sabrás porqué estoy haciendo esto
Las palabras de Serafina comenzaron a tomar sentido lentamente, de pronto todo estaba claro en su mente.
-Por mi parte solo fueron cuatro niños…
-¿Y tú Jack? –el chico tenía una curiosidad enorme que se contagió a los tres jóvenes restantes en la habitación
-Bueno yo…
La piezas comenzaron a encajar lentamente en el rompecabezas, ellos no lo sabían y por pura corazonada supuso que los otros guardianes tampoco.
La señora Bennet observó a su hijo en silencio, Jamie movía los ojos de izquierda a derecha como si acabara de recordar que la respuesta de un problema de algún examen de matemática siempre estuvo en su cabeza, sencilla pero que por los nervios o la presión fue incapaz de ver.
-… ¿Jack?
-Dime
-¿Tú… ya sabes cuánto serías capaz de dar?
-Sí Jamie -su mirada transmitía una nostalgia muy profunda
Su respiración se aceleró ligeramente, se removía incómodo en los brazos de su madre manteniendo en todo momento la mirada fija en la página del libro.
-¿Jamie?
Claro que Jack ya sabía la respuesta, cómo no saberla si la vivió en carne propia. Jack lo daría todo por quienes amaba.
Hasta su propia vida.
-¡Jamie!
La voz de la mujer se hizo cada vez más pequeña a medida que aceleraba sus pasos en dirección al patio. Arrojó rápidamente la esfera después de dictar el destino rezando con todas sus fuerzas porque su deducción fuera incorrecta.
No sintió las lágrimas hasta que llegó a la entrada de la habitación en el taller para descubrir que estaba con seguro. Los yetis estaban intentando forzar la puerta sin embargo el castaño sabía que sería en vano.
El espíritu invernal ya se había marchado y la nieve comenzaba a derretirse extrañando a su amo.
Continuará…
Hola queridos lectores, me pasó algo curioso saben. Estaba intentando decidir si publicaba el capítulo hoy o mañana y de pronto ¡Puf! Escuché la voz de Jack. Pegué un brinco del susto y creí que me estaba volviendo loca pero alcé la vista a la televisión y estaba dando "El Origen de los Guardianes" tomé eso como una señal y decidí publicar hoy.
Quiero agradecer y mandar saludos a:
-yoali987 (Gracias por loa halagos aunque no los merezco, sobre mi lap pues… el médico, digo el técnico no me ha dado noticias, cuídate)
-DarkRuby1 (Nieh hehehe ¿Qué hará Pitch? Quien sabe… y se supone que soy la escritora y no lo sé, soy un caso perdido. Gracias por tu apoyo moral con mi máquina, es la primera vez que me pasa esto y, simplemente no fue sencillo… A veces hay que engañar para poder alejarte sin lastimar más de lo que ya se ha hecho, cuídate)
-Natis tmnt (Hola tocaya, no esperaba encontrarte por estos parajes nieh hehehe. Me alegra saber que te gustó la trama y eso que pensaba que solo Mikey era capaz de crear esas palbras… El interrogatorio será en el siguiente cap, cómo terminará ni yo lo sé o tal vez sí wejejeje Como bien sabes la presión hace que reveles muchas cosas y como dije en otra historia, no todo tiene un final feliz, no te tomes tan enserio esto, el final aún no está dicho, solo me gusta tener presente ese detalle. Gracias por tus buenos deseos amiga mía)
Ya saben que los reviews, floreros tomates, entre otros son bienvenidos
Cuídense
Miko Eiko
