El origen de los guardianes no es mío (ya quisiera yo TT).
Tampoco me pertenecen algunos de los personajes que seguramente mencionaré más adelante, de la única de la que puedo presumir mi creación en cuanto a personalidad es de la Madre Naturaleza o Serafina.
La idea me vino de repente viendo "Sailor Moon Súper S", me refiero a las semillas estelares, las vi y se me vino toda esta trama a la cabeza, algo como "¿Qué pasaría si eso fuera…. Y también si…?", bueno ustedes me entienden.
Espero disfruten de la historia que les voy a narrar :)
Jack observaba el portal sin verlo realmente, las lágrimas seguían fluyendo libremente por sus mejillas, esbozó una pequeña sonrisa atascada entre la tristeza y resignación mientras sus ojos viajaron lentamente hacia la ventana.
-Oye Emma… La verdad no sé si me escuchas hermanita, pero donde quiera que estés debo decirte esto… Sé que me odiaste cuando morí pero no me arrepiento de lo que hice –susurró para sí, consciente de que si su familia estuviera ahí lo regañarían por toda la eternidad por lo que estaba por hacer
-"Jack… No lo hagas, te lo ruego"
El adolescente escuchó la súplica de Viento y maldijo al no poder hacer nada para evitarle esa escena a su amiga y fiel acompañante. El silencio permitía escuchar los pequeños sollozos de ambos, ella intentaba envolverlo con ráfagas que se arremolinaban a gran velocidad alrededor de su cuerpo en un intento desesperado por detenerlo.
-"Por favor"
-Lo siento
Antes de que Viento pudiese responderle siquiera, Jack había dado un paso antes de que el portal se cerrara y desapareciera junto a él, abandonándola ahí, destrozada e impotente.
Aterrizó de rodillas en el cuarto, con un fuerte mareo que se apoderó rápidamente de todo su cuerpo. Cuando el malestar se redujo, decidió apoyarse en una de las paredes de hielo, las cuales al igual que un espejo le permitieron observar el avance del mal dentro de él. Los ojos dorados recorrían la piel pálida que dejaba ver como la mayor parte de sus venas ya se encontraban infectadas.
Y la mayoría estaba cerca de alcanzar su corazón.
Decidido, levantó la vista, por primera vez desde que llegó, captando rápidamente el objeto en el centro que alguna vez fue de un cautivante azul y ahora se encontraba teñido casi completamente de negro mientras la arena de pesadilla seguía entrando lentamente y sin parar.
Se acercó con pasos tambaleantes y lo tomó delicadamente con sus manos. Acarició cada punta con nostalgia, recordando los motivos que le había dado Serafina para darle a su centro la forma de un diamante que a la vista de cualquiera parecería real aunque estuviera hecho de hielo. Solo había una diferencia.
Los diamantes no se rompen.
El hielo sí.
-¿Qué dijiste?
Sorprendentemente el primero en hablar fue Pitch, quien se encontraba en el mismo estado que el resto de los presentes, lo que su hija había gritado era imposible, nadie podía revivir a un muerto exceptuando al Rey de Halloween que solo podía restaurar la vida hasta cierto punto, pero él no contaba con la habilidad de traspasar poderes como el Hombre de la Luna o Serafina.
Debía ser una mentira o de lo contrario todos estaban en grave peligro, incluyéndolo a él.
Sin embargo, al ver la forma tan desconsolada en la que lloraba Serafina supo que ella había revelado una verdad que la atormentaba en lo más profundo de su corazón, no ocultaba nada. De pronto, la mujer se levantó del suelo, la idea de que lo atacaría violentamente se paseó por la mente tanto de los jóvenes como de los adultos; no obstante ella se abrazó fuertemente a su padre y a desgarradores gritos rogó para que detuviera aquello.
Olvidándose de todo, él se dejó caer junto a ella en suelo y le acarició el cabello como cuando era una niña mientras le susurraba que se calmara. Miles de recuerdos galoparon furiosos por su cabeza y por un instante, por un ínfimo segundo, volvió a ser Kozmotis, aquel hombre que vivía por y para su pequeña hija.
-Jack… ¿Está muerto? –cuestionó en un hilo de voz Hipo sacándolo de su momentánea ilusión
-¿Qué hiciste? –cuestionó el guardián de la esperanza con una tormenta de sentimientos en su interior- ¡RESPONDE SERAFINA!
-Esa era la razón… -murmuró para sí el hada- La razón por la que no me dejaste ver sus recuerdos, por la que nunca lo vimos comer o dormir… -continuó- Los muertos no lo necesitan…
Sandman no tenía ninguna clase de dibujo en su cabeza, solo mantenía su vista en la Madre Naturaleza, incapaz de reaccionar, sin saber que decir o hacer.
-Fue mi culpa… -confesó entre sollozos- No llegué a tiempo… Y como si no fuera suficiente, me dejé llevar por mi dolor e hice algo imperdonable aquella noche…
No necesitaron buscar mucho en sus memorias, solo hubo una noche en la que la Tierra se estremeció aterradoramente mientras el viento soplaba violentamente por toda la superficie. Pitch lo recordaba porque había estado presente en una parte del suceso, siempre le ha gustado el temor, pero el miedo que había sentido aquella vez fue enorme y salido de la nada; al principio estaba extasiado por el poder que recibía sin embargo al saber de quien venía se le congeló la sangre, puede que no tuviera la mejor relación con ella pero seguía siendo su hija. Cuando llegó al estanque, se escondió tras un árbol desde el que fue espectador de la primera vez en que Serafina se dejaba llevar por la rabia, no sabía la razón de su desdicha y se sintió peor cuando la mujer golpeó fuertemente la tierra provocando un terremoto del que estaba seguro ella no fue consciente. Decidió retirarse al saber que MiM estaba con ella, Serafina no necesitaba más molestias por ese día.
-Sin querer MiM y yo lo revivimos accidentalmente… No recordaba nada… -dijo dándole más respuestas al hada sobre algunas cosas- Él ya no tiene una parte mortal, su centro es lo único que lo mantiene aquí… -conectó sus ojos con los del hombre que la sostenía- Padre, te lo suplico… Detente, haz lo que quieras conmigo, él no se merece esto…
-Yo no puedo...
Esas tres simples palabras les cayeron como balde de agua fría, ahora el único en que podían depositar todas sus esperanzas era en Sandman, aun cuando ni siquiera él creía ser capaz de solucionar ese problema a tiempo. Las palabras de Skeleton ocuparon dolorosamente la cabeza de Serafina.
Lo que quiera que esté haciendo se le está saliendo de las manos, en poco tiempo ni siquiera él podrá pararlo.
-Inténtalo… solo inténtalo, padre
Pitch había dicho la verdad, ya no podía frenar el proceso, si hubiese sabido aquello las cosas hubiesen sido diferentes. Cuando dejó que los Fearlings consumieran a Sanderson sabía que en realidad solo lo habían puesto en un coma mágico porque aparte de ser su antagónico, su parte mortal lo protegía de ellos, pero esto… era diferente. Sin su parte mortal, los Fearlings consumirían completamente el alma del chico y lo terminarían convirtiendo en algo peor de lo que hicieron con él. Pitch sabía por experiencia propia lo que era vivir en aquel infierno interminable, con esos seres dentro de sí, intentando destruirlo cada minuto, cada día.
Él jamás le haría algo así a alguien, aunque este fuera su peor enemigo, peor aún a un niño. Aunque si lo analizaba objetivamente, aquello podría beneficiarle enormemente. Dos decisiones, ambas con consecuencias de gran impacto, solo una le daría la victoria.
-Por favor… no quiero perderlo otra vez
La voz de su hija fue lo único que necesitó para tomar una decisión. Retomando su postura miró al público expectante a su respuesta, empero, lo único que rompió el silencio fueron los gritos que con el pasar de los segundos se hicieron más fuertes.
Jack sujetó fuertemente su centro y apretó sus dientes antes de alzarlo y estrellarlo contra una de las paredes, sintió el aire escapar de sus pulmones mientras un débil jadeo de dolor escapaba de sus labios y sus ojos desorbitados soltaban aún más lágrimas.
Una grieta, una en el diamante y una en su rostro. Un poco de arena cayó al suelo.
Continuó agrietando su centro al punto en el que fue incapaz de contener sus gritos. Alzó nuevamente el objeto con las fuerzas que le quedaban.
Un golpe más y todo acabaría.
-¡NO LO HAGAS!
Jack sintió su peor temor hacerse realidad a medida que giraba su rostro. En la entrada estaban tanto su enemigo, como hermanos, amigos y… su madre. Sonrió. Al igual que a Emma, él no la dejaría verlo morir sin una sonrisa aunque esta fuera de tristeza.
-Es demasiado tarde…
Simplemente arrojó con sus últimas energías, el inicio y ahora fin de toda esa tragedia.
Conejo casi le pisaba los talones al Coco en su carrera por llegar a la cámara, detrás de él estaba Serafina y mucho más atrás el resto de guardianes de la infancia y de las estaciones. Las pesadillas se reflejaban en las paredes de hielo alimentándose de su miedo y desesperación.
Regresó su atención a tiempo antes de chocar con Pitch, él estaba parado en la entrada y en estado de shock. Áster pronto comprendió su expresión al distinguir la escena que tenía en frente. Jack estaba de espalda a ellos, levantando con esfuerzo un diamante opaco y obscuro, lleno de fisuras. No había que ser un genio para saber lo que el diamante era en realidad.
-¡NO LO HAGAS! –fue lo único que se le ocurrió en ese instante
Casi le da un infarto cuando el espíritu los regresó a ver. Una hendidura cruzaba su rostro desde la coronilla y por debajo de uno de sus ojos, había dos en su cuello y tres en lo que lograba ver de sus brazos. Alzó de nuevo su vista y se topó con esa sonrisa, aquella que jamás deseo ver por parte del que ahora consideraba un hermano.
-Es demasiado tarde…
Todo sucedió en cámara lenta, sintió su cuerpo moverse por sí solo a una velocidad que jamás creyó poder alcanzar, sus orejas captaron el sonido de un rápido aleteo cerca de él junto a gritos y jadeos, pero él tenía toda su concentración en su objetivo. Extendió las manos y saltó arriesgándolo todo.
Toothina, detalló el cuerpo que tenía en sus brazos, con aquella grieta, Jack se parecía a una muñeca de porcelana, una rota. Regresó su vista hacia Áster y al igual que todos se olvidó de respirar cuando este saltó, fue el segundo más eterno de su vida. Conejo agarró el bloque de hielo entre sus patas y lo apretó fuertemente contra su pecho antes de girar y dejar que su espalda recibiera brutalmente el impacto con la pared.
Norte, Pitch y Meme se acercaron a él, gruñendo, Conejo abrió sus patas y dejó ver el centro agrietado pero completo. Rápidamente Sanderson dejó que su arena se filtrara por las fisuras mientras el Coco intentaba con todas sus fuerzas frenar el avance de la suya que para su sorpresa cedió fácilmente.
-¡DIOS SANTO!
Tanto el guardián de los sueños como el del miedo se detuvieron, necesitaban de toda su atención para llevar a cabo ese delicado proceso y estaban dispuestos a regañar a quien fuera que pegó el grito. No esperaban la sorpresa que había detrás de ellos.
-¡Madre, su pelo!
Norte se fijó en el temblor de las manos de la Madre Naturaleza al tomar uno de los pocos mechones que se tornaban castaños lentamente.
-El hielo y la obscuridad son algo innato –reflexionó el ruso- Jack todavía no tiene los suficientes creyentes como para mantenerse con esa energía. Si sacamos la arena de pesadilla en este momento, el poco poder de invierno que le queda, desaparecerá junto con ella y se volverá humano lo que significa… -el silencio habló por él
-Debemos llevarlo al taller, hasta entonces Pitch tendrá que aplacar la arena todo lo que pueda… -propuso Mérida sin quitar los ojos de la grieta en el rostro de su hermano
-Yo lo llevaré… -Áster intento ponerse de pie pero las punzadas de dolor casi lo hacen caer de nuevo si no fuera por el rápido actuar de Nícolas
-No, yo lo haré, tú estás bastante lastimado
Rapunzel e Hipo ayudaron a Conejo a incorporarse mientras el anciano recogía el cuerpo desfallecido del joven. Sandman se acercó a Serafina y le extendió el diamante preguntándole silenciosamente qué hacer con él. Ella lo tomó con cuidado y para estupefacción de algunos lo dejó en las manos del Rey de las Pesadillas.
-Detenlo todo lo que puedas papá, por favor
El solo asintió, ella se giró y salió primero de la habitación siendo seguida por el resto. Conejo le dio una mirada de advertencia y desconfianza a Pitch antes de retirarse. El hombre se quedó contemplando el objeto unos segundos antes de internarse en las sombras.
Chimuelo despertó finalmente de aquel mal sueño, justo a tiempo para ver a la Madre Naturaleza caminar en su dirección en un silencio sepulcral, al estar cerca de él, ella le acarició la cabeza sin dejar de caminar, el dragón la vio extrañado hasta que sintió el olor inconfundible de su dueño acercarse a él y abrazarlo. Sus ojos chocaron con el cuerpo que cargaba el más grande del grupo, el olor de Jack lo invadió junto con un aroma leve de muerte, pronto entendió el motivo de la expresión afligida de cada miembro del grupo, el único diferente era el conejo antropomórfico que regresaba a ver hacia atrás cada cinco segundos con molestia y algo de ansiedad.
El dragón los siguió esperando que aquel aroma abandonara el cuerpo del chico y pudiese volver a jugar con él pronto.
Continuará…
Hola queridos lectores, este capítulo fue rápido al momento de escribirse creo que estuve inspirada. Ahora, estoy segura de que muchos creyeron que mataría a mi querido Jackson y no se equivocaban, mi idea inicial era matarlo pero luego de meditarlo mucho me di cuenta de que iba a complicar innecesariamente la trama, además de que les tengo una pregunta y una sorpresa preparada preparadas para los próximos capítulos, solo les aseguro que algunos me odiaran, otros me amarán y la mayoría se quedará con la cara de "WTF? ¿Qué estoy leyendo?"
Quiero agradecer y mandar saludos a:
-DarkRuby1 (Hola, por el momento has visto que se han quedado en shock y ahora tienen algo más importante que hacer, quien sabe lo que pretende Pitch realmente. Exacto, Jack hizo la tontería que algunos también haríamos cuando vemos que no queda opción. Me alegra que te haya gustado la historia de los Overlant Frost, y sí la culpa de sobreviviente es horrible. Cuídate.)
-gabriel y Alejandra (Hola, pues porque soy un ser maligno y horrible al que le encanta meter suspenso en algunas cosas.)
-Natis tmnt (Hola tocaya, me alegra saber que saqué algunas lágrimas, sí soy sadomasoquista wejejeje. Has leído parte del "interrogatorio" faltan muchas cosas por aclarar, gracias por el halago aunque en realidad no es para tanto. Créeme que rotg me encanta tanto como tmnt, y como tal siempre hago sufrir a mis personajes favoritos, es decir, Jack y Leo, solo es ese algo en mí que los quiere pero les encanta hacer sufrir para que los demás los aprecien como se lo merecen T^T.)
Ya saben que los reviews, floreros tomates, entre otros son bienvenidos
Cuídense
Miko Eiko
