Hola lectores! Espero estén disfrutando de la historia, si tienen dudas con el futuro de la historia o lo que pasara en ella pueden preguntármelo.
hpinvidente: Cierto, el Harry del libro sabia que su vida seria ajetreada, pero no se esforzaba en los estudios, quizás siempre esperaba a que alguien lo salvara en vez de hacer algo. Pero el Harry de esta historia es muy independiente, es fuerte y con gran carácter, no se deja de nadie, no le teme a nada y hace lo que es justo. Aquí veras la reacción de los Weasley, trate de dejar implícito que los hermanos Weasley no se enteraran de lo de Harry y Ginny en el capitulo anterior, pero aquí veras fuertes reacciones y cosas interesantes, también con el tiempo sabrás que como dicen los gemelos "es imposible tomar a Harry desprevenido, ni siquiera durmiendo, por que esta su serpiente". Aun falta otro capitulo de presentaciones, recuerdos y reacciones, antes de llegar al capitulo de Snape, sobra decir que él la pasara muy mal y sera victima de la humillación de Harry y el odio de este. El Hanny se vera en todo el inicio de su esplendor en este cap, así que disfruta.
Disclaimer: El mundo de Harry Potter y sus personajes no me pertenece. Todo es basado en la historia de la aurora J.K. Rowling. Yo solamente hago uso de ellos creando historias, no busco animo de lucro.
Agradecimientos: Quiero darle un especial agradecimiento a Bel potter por permitirme basarme en su historia para hacer y continuar avanzando mi historia, también a todos los autores con los que me inspire para realizar esta historia, haré mi mayor esfuerzo para terminar todos los libros.
La Presentación de la Tercera Generación
…
Paso al menos una hora para que todo regresara a la normalidad, incluso con un Harry calmado, pero en su mirada aún se notaba la furia, todos ya estaban en sus asientos de nuevo y los del futuro estaban de pie al frente de todos, estos estaban a punto de seguir su presentación.
- Bien, como dije y al parecer ya se dieron de cuenta, mi padre es Remus Lupin – Dijo Teddy, a diferencia de la vez anterior esta vez Tonks sonrió feliz sin importarle la reacción de Remus, los dos esta vez reaccionaron diferente, Remus con una leve sonrisa y Lunático con un suspiro esperando a que el chico dijera lo que él ya estaba esperando, pero fue Sirius el que rompió el incómodo silencio.
- ¡Asalta cunas! Te acostaste con mi sobrina – Dijo, en lo que no pensó Sirius y Canuto fue que los dos estaban en medio de la pareja, por lo que mientras Tonks le dio un golpe en la cabeza que hizo que el pelo le tapara la cara producto de la fuerza, y que los dos Remus golpearan a Sirius en el estómago sin moverse de sus asientos, provocando las risas de casi todos, pocos se imaginaban al profesor Lupin si no era como el responsable profesor que conocieron tres años atrás.
- Yo solo decía – Dijeron ambos hombres golpeados, pero Sirius con una vocecita, aun tratando de recuperar el aire que le saco de un golpe su amigo.
- Bien, si ya puedo seguir, lo hare – Dijo Teddy sonriendo a sus padres – Y para aclarar todo de una vez, antes de que sucedo lo de hace un rato, no tengo nada de tu licantropía – Dijo Teddy, ahí Tonks se dio cuenta y sintió como su corazón volvía a latir, la expresión de Remus cambio del remordimiento y resignación a una de alegría y felicidad, y al ver la sonrisa que tenía en el rostro de Lupin sintió como una esperanza volvía a crecer dentro de ella, el no parecía molesto por que en un futuro tuviera un hijo en común – Mi padrino es Harry Potter – Dijo, Harry sonrió ante esto, él ya lo sabía, pero era genial el saber y escuchar que tenía un ahijado, por otra parte, Remus luego de saber que su hijo no heredaría su condición parecía mucho más relajado al igual que su versión del pasado, incluso parecían felices – Fui a la casa de Gryffindor donde fui prefecto y premio anual – Dijo con voz orgullosa, y su padre tanto el pasado como presente, se encontraba orgulloso.
- Prefecto perfecto – Murmuró Canuto ganándose una mala mirada de Ted.
- Jugué como bateador en el equipo de Quidditch, del cual fui capitán, tenía buenas notas, pero obviamente honré mi herencia merodeadora y también hice bastantes bromas – Dijo sonriendo, Minerva solo gimió, los bromistas nunca se acabarían.
- ¿Y qué tal somos como padres? – Le preguntó Tonks, de pronto los ojos de Teddy se pusieron vidriosos y su cabello se tornó de castaño ratonil.
- Creo que lo sabrán durante la lectura – Dijo Teddy sin ver a sus padres, pero fue su padrino el que lo salvó.
- Espero haya sido un buen padrino – Dijo Harry sonriéndole.
- Y fuiste el mejor, me trataste como cualquier otro de tus hijos, además tu esposa es mi madrina, quisiera mostrar un recuerdo que demuestra lo buen padrino que eras – Dijo Teddy sonriendo mientras hacía aparecer un pensadero, era muy parecido al que tenía Dumbledore en su despacho, el chico peli azul sacó un hilillo brillante de su cabeza y la puso en el pensadero.
Estaba un Harry sentado en la mesa de un comedor leyendo el periódico, todos se sorprendieron por la escena, primero Harry lucía joven aún a pesar de que allí tendría quizás 15 años y ni se hable de la hermosa mujer pelirroja que estaba allí que no lograron reconocer porque no pudieron ver su cara y se había ido de la cocina, pero reconocieron a Teddy que miraba constantemente a Harry y luego bajaba su cabeza, se le veía apenado, pero fue Harry quien rompió el silencio sin dejar de leer el periódico.
- Teddy, ¿Qué te pasa? Hace rato que tratas de quererme decir algo, vamos que tienes – Dijo Harry bajando el periódico para ver a su ahijado.
- Es que… quería platicarte algo…pero no sé por dónde empezar.
- Será por el comienzo – le dijo Harry acomodándose en la silla para ponerle más atención.
- Es que… le voy a pedir a Victorie que salga conmigo… una cita.
- Vaya, tú también caíste en las garras de una Weasley – Le decía Harry con una sonrisa - Me parece muy bien, es una chica estupenda.
- Pero no sé cómo pedírselo, es decir, nos conocemos desde que nació, siempre hemos estado juntos y no sé cómo conquistarla ¿le debo dar flores, o chocolates?, ayúdame Harry, ¿tu como conquistaste a tu mujer?
- Teddy, las mujeres son complejas, pero a ella se les enamora con la cabeza teniéndolo unido al corazón, para empezar debes ser tú mismo, conoces Victoire, sabes su gustos, su disgustos, lo que le molesta, lo que la hace rabiar, lo mismo me paso a mí, pero fue algo difícil, pero estuve dispuesto a enfrentarme a quien fuera por el amor de ella, tu tendrás que hacer lo mismo, tendrás que enfrentarte a Bill, lo bueno es que cuentas con mi apoyo, así que si se pasa de listo, quizás mi serpiente se divierte con él, Fleur me dio permiso - Dijo Harry sonriendo al igual que Teddy.
Bill miraba molesto de Harry a Teddy y luego a su futura esposa que veía sonriendo a Harry y luego al recuerdo.
- Sé que debo enfrentarme no solo a Bill, sino también a los demás, pero como declarármele a Vicky, no quiero que piense que soy un idiota o que la quiere por un rato – Dijo Teddy mirando a su padrino, este sonrió y dijo.
- Teddy, tú no eres así, de hecho, tu siempre quisiste a Victoire por encima de cualquier otra chica, puedo decir que ella también, ¡Por Merlín! Ella ya te había elegido desde muy pequeños, siempre estaba contigo, lloraba si no te veía, sonreía cuando le prestabas atención solo ella, Teddy, solo te puedo decir que al momento de pedir que sea tu novia, estés tranquilo, decidido, se espontáneo y verás que las cosas pasarán – Dijo Harry mientras se levantaba y le ponía una mano en el hombro a Teddy y este lo miró y lo abrazó agradeciéndoselo, allí el recuerdo terminó.
- En ese fin de semana que nos reunimos todos, le pedí a Victoire que fuera mi novia y nos dimos nuestro primer beso, solo que no pensé que los otros Weasley aparecerían y me atacaran por la espalda, terminé en San Mungo por un mes, pero ellos también por 6 meses, mis padrinos y la abuela por poco los matan, ni se hable de Harry, los torturo con su serpiente, sobra decir que Harry no necesita de la maldición cruciatus para torturar, con su serpiente le basta y es 10 veces peor que la maldición imperdonable, además no es ilegal – Dijo Teddy sonriendo a los hermanos Weasley que temblaron de miedo al ver la sonrisa perversa y sádica de Harry - Bien para terminar, trabajo en el departamento de Aurores y estoy comprometido con una chica maravillosa – Dijo Teddy sonriendo a la chica rubia hermosa que le sonría sonrojada, sus padres sonreían al ver la cara que tenía su hijo. Suspiros de decepción se escucharon haciendo que Teddy se sonrojara – Bien, eso es todo, supongo – Finalizo, Sirius, al ver que se iba a sentar al resto del futuro, que había ocupado un costado, se puso de pie, hizo que Remus se levantara y ocupara su asiento al lado de Tonks y luego tomo a Teddy de un brazo y lo hizo sentar en la silla, finalmente él se sentó junto a James y su otra versión, dejando a la recién reunida familia junta.
Fue el turno de Victoire en subir al pasar al frente y presentarse.
- Hola, mi nombre es Victoire Gabrielle Weasley… - Dijo, Los Weasley lanzaron una exclamación de sorpresa.
- ¡Una Weasley rubia! - Gritaron Fred y George - ¡El fin del mundo! - Todos rieron, excepto Victoire.
- Les pido tíos, un poco de respeto, estoy aquí - Exclamó enojada - Bueno, como decía, mi nombre es Victoire Gabrielle Weasley – Dijo con una sonrisa, todos los Weasley se preguntaban quién era el padre – Mis padres son Bill y Fleur Weasley, Delacour de soltera.
Se escucharon los silbidos cuando Bill unió sus labios con los de la chica francesa, en un beso que desprendía dulzura. Cuando se separaron ambos se sonreían dulcemente. A pesar de que no tenían ninguna relación formal, ambos se guardaban sentimientos hacia el otro que sin duda debían aclarar pronto.
- Al parecer no era solo clases de inglés lo que hacían – Se rio Charlie, acompañado por todo el Gran Comedor que rieron más al ver el sonrojo de los dos mencionados.
- Tengo 23 años, fui a Gryffindor – Dijo, fuertes aplausos se escucharon de la mesa de los leones – Prefecta y premio anual – Iba a seguir, pero fue bruscamente interrumpida por Sirius y Canuto.
- Otra prefecta perfecta – Dijo en voz para nada baja.
- Tienes algún problema con eso – Dijo Fleur haciendo que este se encogiera y el resto se riera.
- Sigo, jugué como guardián en mi equipo, tenía buenas notas y cuando iba en cuarto conseguí una detención por un mes – Dijo con una gran sonrisa y ni una muestra de arrepentimiento.
- ¿Y por qué? – Dijo Molly escandalizada.
- Porque un Hufflepuff me dijo rubia estúpida y sin neuronas – Dijo furiosa – Obviamente no pensó en las consecuencias de sus palabras hasta que estuvo 3 semanas en la enfermería.
- Te olvidas de la paliza que yo le di luego de salir, le di otras 2 semanas – Dijo Teddy riéndose acompañado de algunos encapuchados, Bill le sonrió agradecido.
- Como olvidarlo, una vez te acercaste a preguntarle la hora se puso a llorar y salió corriendo – Dijo una voz femenina de entre las personas del futuro.
- Volvamos al tema – Dijo Victoire - Ah, papá, por favor no lo mates, pero estoy comprometida con Teddy – Dijo, la sonrisa de Bill desapareció y su rostro se puso pálido, levantó su varita, pero antes de poder lanzar algún hechizo, Remus y Tonks ya lo estaban apuntando a él.
- No te atrevas Bill, con mi hijo no - Gruñó Tonks poniendo su pelo rojo, él desistió murmurando entre dientes, pero fue callado con su novia que le dio un gran beso, mientras su hija se sentaba a su lado.
- ¡Hola a todos! - Gritó una pelirroja con mechas rubias y ojos azules, asustando a la gran mayoría - Mi nombre es Dominique Isabelle Weasley, tengo 19 años y soy la segunda hija de Bill y Fleur. Hermanita, se te olvidaron decir que tus padrinos son tío George y tía Angelina - Ambos le agradecieron a la pareja sonrojados - Bueno, yo estuve en Gryffindor, como buena Weasley y mis padrinos son tío Charlie y tía Gabrielle - Charlie le agradeció a su hermano y su futura esposa abrazándolo por los hombros - Y ahora trabajo en Rumania con mi querido tío - Fleur se llevó las manos a la boca, al igual que Molly, y ambas miraron mal al segundo hermano Weasley - No lo miren así, desde pequeña me gustan los dragones y que él sea mi tío favorito no tiene nada que ver.
- Gracias, Dom, juro que tú también eres mi sobrina favorita. Y no tiene nada que ver que yo sea tu padrino – Dijo, esa afirmación hizo reír a la chica, que se acercó a él y lo abrazó, dándole espacio a Louis.
- Hola familia - Gritó el chico de ojos marrones, saludando con ambas manos a su familia - Mi nombre es Louis Arthur Weasley. Soy el tercer y último hijo de la familia Weasley-Delacour - Sus padres se dieron un tierno beso - Tengo 17 años, recién graduado y ahora trabajo en Gringotts con mi padre. Mis padrinos son Percy y su esposa - Percy se sorprendió de escuchar eso, miró a su hermano mayor que le sonrió y le devolvió la sonrisa – Bueno, soy el primer chico veela de la historia, por lo que es obvio que lo herede de mi madre.
- Wooooow – Dijeron todas las chicas del presente.
- Lo sé, lo sé, soy genial – Decía arrogantemente.
- Louis deja ese tono arrogante porque te romperé el culo si sigues – Lo amenazó Dominique.
- Tranquila, era solo una broma – Dijo Louis con miedo - Ehh… fui a Beauxbatons, porque Hogwarts no me atraía en lo absoluto – Dijo encogiéndose de hombros. Fleur sonreía orgullosa de su hijo, la verdad era que estaba un poco decepcionada de que sus hijas no fueran a su escuela.
- ¿Por qué? – Pregunto Lavender curiosa, según ella Hogwarts es la mejor escuela del mundo.
- Porque me lo aconsejó mi tío Harry al ver que estaba muy interesado en el mismo trabajo que mi papá y dijo que en Hogwarts no conseguiría lo que quisiera, puede que él quisiera el colegio, pero en ámbito de materias no estaba tan completo como lo está hoy en día gracias a él, está bien enseñar Transfiguraciones, Encantamientos, Pociones, etc. Pero también es importante aprender otros tipos de magia como la música, eso lo aprendí también de mi tío.
- ¿La música? – Se burlo Pansy Parkinson – Vaya magia.
- Ven esa es una de las razones por la que esta escuela no me gusta – Dijo el rubio negando con la cabeza – Si ella tuviera un poco más de educación sabrías que la magia de la música puede adormecer tus sentidos y usarte como una verdadera marioneta.
- Mira niñito no sé quién te crees que eres para venir a hablarme así – Gruño la Slytherin enojadísima, ese estúpido chico la había dejado como una estúpida.
- No le hables así a mi primo/hermano/hijo/sobrino – Gritaron Fleur, Ginny y las chicas del futuro. Pansy se sentó aún más enojada de lo que estaba – Estúpida pura-sangre – esta vez solo gritaron Victoire, Dominique y otras chicas.
- Ehh… bien, ahora viene lo interesante y maravilloso, yo fui cazador en Aquila en Beauxbatons
- ¿Aquila? – Preguntaron todos, incluso Fleur.
- ¿Aun no existen en estos años? – Exclamo sorprendido Louis – Vaya que aburrido debió haber sido para algunos.
- ¿Puedes decirnos que es Aquila, cariño? – Preguntó Fleur con dulzura.
- Claro – Dijo un avergonzado Louis – Aquila, Pegasus, Lupus y Orión son los equipos de Quidditch de Beauxbatons.
- ¿Los crearon? – Gritó Fleur completamente anonadada – Nadie nunca lo logro, al parecer a ningún director le gustó la idea de tener tanta competición entre los alumnos.
- Es cierto, eso es lo que hacía aburrido el Quidditch en el colegio, hubiese sido genial que hubiera torneos de Quidditch Intercolegiales, a veces las competencias son buenas, fortalece la unión entre los compañeros del colegio promoviendo la unión – Dijo Harry sonriendo mientras todos lo veía sorprendidos, ese chico era muy inteligente y sabio para su edad.
- Desde cuando te gusta tanto el Quidditch – Preguntó Bill con diversión. Fleur se sonrojó.
- Siempre me ha parecido atractivo. Lo que no me gusta son las escobas, las alturas me dan pánico – Aclaró un poco avergonzada por su infantilismo.
- ¿Tienes novia? – Preguntó una chica de Ravenclaw, mirando como boba a Louis.
- Así es chicas, el sexy y hermoso Louis Weasley tiene una sexy y hermosa novia francesa llamada Nicollette Le'Blanc.
- Awww – Se quejaron muchas.
- Bueno – Dijo incómodamente el rubio – Ahora les mostrare mi recuerdo, así como Teddy.
Llevo su varita a la sien sacando el característico hilillo plateado, que no era ni gas ni líquido, y lo puso en el pensadero.
Un iluminado pasillo empezó a formarse luego de que Louis puso el recuerdo. Tenía las paredes de un suave color crema con varias fotos colgadas, una mesita se encontraba a un lado con un hermoso florero lleno de flores aún más hermosas.
Un pequeño niño de no más de siete años, se encontraba persiguiendo una pequeña figurita que parecía ser un jugador de Quidditch sobre su escoba. Corría libremente soltando, cuando el juguetito chocaba contra una pared, una sonora y risueña carcajada.
- Que tierno – Murmuraron las chicas del Gran Comedor.
Siguió jugando hasta que el juguete choco contra el florero, el cual se hizo añicos en el piso. El pobre niño tenía una expresión de puro terror en su hermoso rostro, se acercó cuidadosamente hasta donde el objeto había impactado, tomando, con el mismo cuidado, los trozos intentando con desesperación unirlas.
- Maman va me tuer lentement et douloureusement – Sollozo en francés el pequeño Louis.
- ¿Qué? – Dijeron todos confundidos.
- Mamá va a matarme lenta y dolorosamente – Repitió Louis en inglés.
- ¿Acaso yo te maltrato? - Preguntó Fleur con dolor en su voz.
- Claro que no – La tranquilizó Louis – Pero ese florero era de tu abuela.
- Pero con un simple Reparo hubiera bastado – Exclamo Ron.
- Lo sé, pero tenía siete años, no me culpen.
Pero nadie llego a regañarlo. Sorprendido, el niño camino lentamente hasta una puerta que se encontraba al final del pasillo, abrió la puerta con parsimonia, pero luego se quedó completamente quieto y en shock, sus ojos se abrieron como platos y en su boca se formó una mueca de horror, pero nadie pudo ver lo que el shockeado niño había visto.
- ¿Qué fue lo que viste? – Preguntó curiosamente Charlie. Louis solo sonrió misteriosamente.
Louis corría lo más rápido que podía, saliendo de la casa mostrando un paisaje simplemente esplendido. La casa era simple, pero muy hermosa, con dos pisos, blanca y con muchas flores plantadas a su alrededor, al fondo se podía ver un conjunto de árboles que formaban un pequeño bosque y, al frente de la casa, se veía el mar de un azul que brillaba con el sol.
Los ojos de Fleur se llenaron de lágrimas y placer al ver su hermosa y acogedora casa, lo que ella siempre había soñado.
- Es hermosa – Murmuró para que solo Bill la escuchara, este le sonrió brillantemente.
- ¡Torie! ¡Dom! ¡¿Dónde están?! – Gritaba Louis, llorando libremente.
- ¡Estamos aquí Lou! – Gritó alguien a lo lejos. Louis corrió aún más rápido hasta que llego al borde de la playa, donde sus hermanas se mojaban los pies con el agua de mar.
- ¿Qué sucede, cariño? – Preguntó Victoire preocupada.
- Torie – Gimió Louis – Hay que ir a ayudar a mamá
- ¿Por qué? ¿Qué paso? – Preguntó una asustada Dominique.
- Pa-pa…papá – Murmuraba entre sollozos el pobre chico.
- ¿Qué paso, Louis? – Chilló Victoire, sacando su varita.
- ¡PAPÁ SE ESTABA COMIENDO A MAMÁ! – Gritó Louis llorando más fuerte.
- ¿¡QUEE!? - gritaron todos completamente sorprendidos ante lo dicho por el niño.
- Ya verán – les tranquilizo Louis.
- ¿De qué rayos estás hablando, Louis Arthur Weasley? Haber explícame ¿Cómo demonios papá se iba a comer a mamá? – le regaño suavemente su hermana.
- Yo-yo los vi mamá estaba en la cama y papá estaba encima de ella y la mordía y la lamia por todos lados – Decía entre sollozos y lágrimas. Victoire abrió los ojos y se tapó la boca con ambas manos, intentando con todas sus fuerzas reprimir algo, pero no pudo y callo a la arena, poniéndose a reír estruendosamente.
El resto del Gran Comedor estaba igual o peor que ella, mientras que Bill y Fleur parecían dos tomates insolados por la vergüenza.
- Por Merlín y Zeus, hermanito, sí que eres un salvaje – Dijo Charlie agarrándose el estómago por la risa.
- ¡CHARLES WEASLEY! ¡NO TE BURLES DE TU HERMANO! – Gritó la Sra. Weasley, aunque era obvio que esto le divertía tanto como al resto.
- Ya decía yo que esos dos no pierden el tiempo – Murmuró Fred a George.
- Lou… Louis no es lo que-lo que crees – Decía Victoire, mientras se levantaba, con la voz entrecortada por la risa.
- ¡¿ENTONCES QUE ES?! – Exclamó Louis llorando aún más fuerte.
De un momento a otro Victoire empalideció, y se puso a murmurar incoherencias.
- Eso Torie – Dijo Dominique divertida – Dile al pequeño querubín que es lo que papá le hacía a mamá en esa cama.
- ¡Dominique! – Grito la rubia, sorprendida ante lo dicho por su hermana menor - ¿Cómo demonios sabes tanto, solo tienes diez años?
- Se te olvida que soy amiga de Teddy – Se excuso – No se puede decir quién tiene la mente más sucia.
Remus alzo las cejas mirando a su hijo con diversión, este solo enrojeció levemente y le envió una mirada de "luego te cuento".
- ¿De qué hablan? – Preguntó el pequeño, olvidando momentáneamente lo ocurrido con sus padres.
- Nada, cariño, nada – Dijo Victoire mientras acariciaba con delicadeza su rubia cabecita.
- Entonces me podrías decir que era lo que mamá y papá estaban haciendo – Dijo Louis cruzándose de brazos.
- Ehh…bueno…yo…- Dijo, la pobre chica no sabía que decirle a su hermanito.
- ¿Sí? – Urgió el rubio, frunciendo el entrecejo.
- Mamá y papá estaban…estaban… - Victoire tenía su cabeza a todos intentando inventar algo creíble - ¡Estaban llamado a la lechuza!
- ¿A la lechuza? – Dijeron los gemelos – Lo mejor que se te ocurrió fue eso – ambos hicieron muecas de vergüenza demasiado dramáticas para ser de verdad.
- Cállense – Gruño Victoire avergonzada.
- ¿A la lechuza? – Dijeron Louis y Dominique, el primero sorprendido y la segunda incrédula.
- Si… a la lechuza de los bebes – Siguió inventando salvajemente - Para que la lechuza venga los papás tienen que darse besos en todos lados durante un rato porque o sino no escucha.
Todos reían ante la ridícula excusa de Victoire.
- Oh vamos que querían que le dijera a mi hermanito de siete años – Gritó una enfadada Victoire - que papá le estaba haciendo un…
- ¡VICTOIRE! ¡CALLATE NADIE QUIERE SABERLO! – Gritaron muchos de su familia antes de que la chica pudiera terminar las palabras.
- Entonces dejen de burlarse de mí – Dijo como últimas palabras.
- Ahh entonces vamos a tener otro hermanito – Chillo el pequeño Louis emocionado.
- No, Louis, la lechuza tiene muchos pedidos y solo atiende a los más importantes – Dijo Victoire suavemente.
- Entonces, ¿Por qué la llaman? – Preguntó curioso.
- Porque intentándolo muchas veces la lechuza te hace caso… además debe de ser muy divertido – Dijo, esto último lo dijo en susurro inaudible para su hermanito, pero no para Dominique, quien soltó una ruidosa carcajada.
Todo el gran comedor reía por las ocurrencias de los chicos del futuro, pero los que más reían eran, para sorpresa de todos, los del futuro.
- ¿Por-por qué ja-jam-jamás nos dijeron de esto? – Decía otra chica entre risas.
- Nunca salió el tema – Dijo Dominique encogiéndose de hombros.
- ¡Estás loca! – Exclamó Freddy – Aunque no haya salido el tema esto es algo memorable de lo cual siempre se tiene que hablar – Término con una fuerte risotada.
- Alguien me podría decir, ¿Por qué Teddy tiene mente sucia? – Preguntó Remus con curiosidad; que aumento con el rubor del metamorfomago.
- Uhh – Dijo James Sirius exageradamente – Algo que paso un cálido domingo en la madriguera.
- Como olvidarlo – Murmuró soñadoramente Freddy – Nuestra querida Victoire comía tranquilamente una banana sentada en la mesa de la cocina, cuando Ted llego se sirvió un vaso de leche. Torie, como siempre, tomo de la leche sin permiso, entonces este idiota le dijo "Vaya Torie nunca supe que te gustaba el plátano con leche" – Dijo imitando perfectamente la voz de Teddy.
- Cuando Victoire comprendió escupió todo lo que tenía en la boca y golpeo a Teddy hasta que este le suplico que se detuviera – Terminó James con una gran sonrisa estampada en su boca.
- Desde entonces que no me como un plátano – Dijo la rubia fulminando a su prometido con la mirada.
- Oye el recuerdo aún no termina, podemos seguir viéndolo – Les dijo Louis enojado.
- Tranquilo, rubito – dijo Sirius burlón.
- Cállate, chucho – Le regaño Marlene.
- Está bien – Dijo Louis desilusionado – Vamos a casa.
- Claro – Dijeron al unisonó. Caminaron tranquilamente hasta la casa. Cuando entraron fueron directamente hasta la cocina donde una bella mujer rubia movía su varita haciendo levitar calderos, cuchillos, cucharas y platos.
- Mamá – Preguntó Louis mientras se sentaba - ¿La lechuza los escucho? – Victoire escupió el jugo que hace pocos segundos estaba tomando.
- Victoire Gabrielle, ese no es el comportamiento de una señorita – Regaño Fleur, frunciendo el ceño.
- Tampoco que un hombre te haga lo que papá te estaba haciendo – Murmuró en voz sumamente baja, su madre no la escucho.
- ¿De qué lechuza hablas, amor? – Preguntó Fleur dulcemente a su hijo.
- La lechuza que tú y papá estaban llamando hoy en la habitación cuando él te besaba por todos lados – Explicó el pequeño a su madre que había empalidecido para luego ponerse roja como un tomate.
- ¿De-de donde sacaste eso, Louis? – Preguntó con la voz temblorosa.
- Yo los vi – Dijo confundido – Luego le pregunte a Torie que estaban haciendo y me dijo que estaban llamando a la lechuza de los bebes.
Fleur le lanzo una mirada entre agradecida, enojada y avergonzada a su hija mayor, esta solo se burló con la mirada. No pudieron seguir discutiendo porque luego entro un hombre alto y delgado de cabello pelirrojo y ojos azules, pero nada de él impactaba tanto como las largas cicatrices que tenía en su rostro y parte de su cuello.
Todo el Gran Comedor quedo en shock, pero nadie más que los Weasley. La Sra. Weasley se puso a llorar apoyada en el hombro de su marido, quien intentaba consolarla sin éxito alguno.
- ¿Qu-que l-l-le su-suce-suce-sucedió a-a m-mi rostro? – Dijo Bill entrecortadamente por la sorpresa.
- Fuiste atacado por Greyback – Dijo Victoire suavemente.
Remus apretó la mandíbula con furia y cerro los puños con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos, sus ojos tomaron un tinte amarillo que asusto a más de alguno, mas no a Sirius quien le puso una mano en el hombro para que se calmara.
- Pero, ¿cómo? – Preguntó Charlie horrorizado.
- A finales del sexto curso de tío Harry, una batalla se desato en la torre de astronomía, Greyback se encontraba allí, gracias a Merlín no era luna llena, así que solo quedaste con cicatrices y con un gusto extraño por la carne casi cruda – Explicó Dominique.
Bill seguía petrificado en su silla, procesando lentamente cada palabra que decía su hija, pero aún no lograba entender cómo es que su querida y bella Fleur Delacour había querido estar con él luego de cómo había quedado. Louis al ver la cara de su padre sonrió cariñosamente, sabía lo que él pensaba.
- Este accidente tuvo su lado bueno – Comenzó – La abuela y tía Ginny se dieron cuenta de que mamá realmente amaba a papá, porque a pesar de que el haya quedado lleno de marcas mamá siempre dijo "¿Qué me importa como él se vea? Yo soy bonita lo suficiente para nosotros dos, creo. ¡Todas esas marcas muestran que mi esposo es valiente y bravo!"
Bill miro con orgullo y amor a su novia y esta lo beso sin importarle que los vieran. Los gemelos silbaron pícaramente causando que la tensión y el dolor se esfumaran por completo.
- Será mejor que terminemos de ver el recuerdo para seguir con el resto de las presentaciones – Dijo Dumbledore con una sonrisa amistosa.
- ¿Por qué tanto alboroto? – Preguntó Bill, para luego darle un suave beso en los labios a su esposa que le sonrió embobada.
- Es que yo quería saber si la lechuza que mamá y tú llamaron hoy los escucho – Explicó cansado el pobre niño. La confusión del hombre estaba marcada en su rostro, pero Fleur le dio una mirada que decía "no preguntes".
- Si… - Dijo lentamente – Creo que sí.
- ¡Genial! – Gritó levantándose y haciendo un baile ridículo – Voy a tener un hermanito – y luego se fue corriendo hacia las escaleras.
- ¿De qué rayos estaba hablando? – Preguntó aún más confundido.
- Nada papá, nada, pero la próxima vez pónganle algún hechizo a la puerta – Dijo Victoire, levantándose le dio un beso en la mejilla a su padre y siguió el mismo camino que su hermano. Dominique se despidió con la mano y corrió donde su hermana.
- Estos niños van a hacer que envejezca más rápido – Murmuró el pelirrojo pasándose una mano por el cabello.
El recuerdo desapareció y todos aplaudieron.
- ¿Porque sus vidas son tan divertidas? – Preguntó Parvati Patil desde la mesa de Gryffindor.
- No lo son siempre – Aclaró rápidamente una chica – Pero tenemos muchos momentos estúpidos como este.
- Bueno, eso es todo así que James te toca a ti - Se despidió.
- Esto de que otro elija a qué hora presentarse no me gusta – Escuchó Harry al chico refunfuñar, a James no les gustaba para nada confirmar que sus padres se habían casado y tenido hijos, porque le habían dicho que su padre les había dado una paliza a sus tíos cuando estos intentaron atacarlo cuando Harry y Ginny había llegado con la noticia de que la pelirroja estaba embarazada de él, lo peor es que ellos lo hicieron cada vez que traían la noticia de que Ginny estaba embarazada, y siempre terminaban en San Mungo, pero estaba curioso de saber cómo reaccionarían en este tiempo – Hola a todos mi nombre es James Sirius Potter – Dijo, tanto James como ambos Sirius, sonrieron ampliamente, Harry le había puesto a su hijo el nombre de ambos, se limpiaron una lagrima falsa agradeciendo a Harry con la mirada – Soy un orgulloso Gryffindor, como todo un "buen" Potter – Dijo sonriendo burlonamente a Albus, este solo bufo, esto solo lo notaron pocas personas, estos eran, Dorea, que alzo una ceja, Lily que miro curiosa a su nieto y Harry que sonreía al saber la razón de eso – Tengo 16 años, soy cazador en el equipo de Gryffindor – Ginny sonrió radiante, al ser ella cazadora y su posición favorita, sonreía feliz de que su hijo también le gustara – Y soy el hijo mayor de Harry Potter y Ginny Potter de soltera Weasley.
- ¡QUEEEEEEE! – Exclamaron los hermanos Wealey. Ginny lo miraba con la boca abierta, se iba a casar con su primer amor, y único, si debía ser sincera consigo misma, miró a Al y Lily que la saludaban sonriendo, ellos también eran sus hijos, luego miró a Harry que estaba sonriendo, ¡Él ya lo sabía y estaba más que feliz! Se miraron y se sonrieron, pero vio como este puso una sonrisa perversa y se puso frente a ella mirando a los hermanos de ella.
- HARRY POTTER DATE POR MUERTO – Exclamaron Bill, Charlie y Percy, estos se iban a lanzar sobre él, olvidándose que tenían varitas, pero Harry tenía algo igual de peligroso que una varita, su serpiente, el ojiverde extendió su brazo al frente y Coalt salió de su túnica con gesto amenazante mientras Harry los miraba como un gesto desquiciado y dijo.
- Vamos, malditos imbéciles, intenten hacerme algo y verán que hago que mi serpiente los castre y se coma sus "varitas" intenten meterse conmigo y Ginny y los hare vivir un infierno – Dijo Harry listo para atacar a los hermanos que se quedaron paralizados al ver lo terrorífico que era Harry con esa serpiente, Ginny se acercó a Harry y lo abrazó por la espalda para que se calmara y no asustara a sus hijos y los del fututo, Harry solo la miró, vio sus ojos y sonrió mientras acariciaba su mejilla, la chica radiaba felicidad al enterarse de su futuro y la beso, era un beso suave y tierno que hizo suspirar a la mayoría de las chicas.
- Oigan, no por que vayan a tener hijos significa que tengan que practicar – Dijo Fred haciendo que se separaran.
- Fred – Le reclamo Ginny roja, pero Harry solo lo vio y lo ignoro, los hermanos se le quedaron viendo de forma homicida mientras Harry solo esperaba a que hicieran otra cosa estúpida para hechizarlos de nuevo.
- Bien, ahora esto será algo que mi padre no le gusta mucho en mi tiempo y no creo que lo tolere aquí, soy miembro fundador de los Merodeadores 2.0 – Dijo James Sirius, y la reacción fue inmediata, su padre lo mira con los ojos entrecerrados, y cruzándose de brazos evaluándolo, Ginny por otro lado veía molesta a su hijo, ya que no le gustaba que su hijo se sintiera orgulloso de ser un bromista.
Los que estaban felices eran los Merodeadores y los gemelos Prewett y Weasley, que sonreían orgullosos al chico, pero la que peor se lo tomo fue McGonagall.
- ¡Por Merlín! – Exclamó McGonagall - ¿Es que no voy a estar tranquila en ninguna generación? - Agregó produciendo algunas risas – Harry, ¿Qué he hecho yo para que me tortures de esta manera? – Preguntó dramáticamente, pero a pesar de todo se le podía ver el brillo en sus ojos.
- Oh Vamos Minnie, Sabes que incluso tú sabes disfrutar una broma inocente, incluso te unías a mi cuando queríamos hacerles bromas a los demás profesores – Dijo Harry sonriendo mientras le guiñaba un ojo a McGonagall – Además mantendré un ojo atento de que mi querido hijo no se pase de la raya – Dijo mientras veía seriamente a James que se ponía nervioso.
- Ves James ya conseguiste que el tío Harry y la abuela Minnie te pusieran entre ojos - Dijo una chica, la misma que al llegar había regañado a James por no hacer lo que ella dijo, Harry fue el único en fijarse de la chica, lo primero que se di de cuenta fue que la chica se parecía demasiado a Hermione, y cuando se fijó en su cabello rojo y las pocas pecas que alcanzaba ver, sonrió malévolamente, ese si sería una sorpresa para sus amigos.
- ¡Sí, un nuevo heredero Potter! – Festejó lleno de júbilo James - Y lo que es mejor es un bromista y tiene nuestros nombres, Canuto, es genial - le dijo a su amigo que sonreía.
- Si es cierto, entonces eres nuestro nieto - Dijo Lily con un hilo de voz.
- Si – Respondió - Es bueno conocerlos - Dijo con media sonrisa.
La pelirroja se puso de pie y fue a abrazar a su nieto, eso parecía tan irreal, hace unas horas acababa de conocer a su hijo y ahora tenía a su nietro ente los brazos, después de que lo soltara fue el turno de la señora Weasley de abrazarlo, después de todo, también era hijo de su hija.
- Entonces al final Harry si mancillo a nuestra hermana.
- ¡George! - Le reclamo Ginny de inmediato toda roja.
- Bueno, me alegra recibir tanto amor, pero guarden un poco para los demás - Dijo
- Si ya terminaste, me gustaría presentarme - Dijo el pelirrojo de piel perlada. George y Fred se miraron, era idéntico a ellos - Mi nombre es Fred Lee Weasley, en honor al tío Fred y mi padrino Lee - Fred abrazó a George mientras Lee le agradecía al gemelo, que se había quedado pálido mirando al chico, a Harry le llamó la atención que el chico mirara a Fred con tanta intensidad - Si papá, soy tu hijo, mis mejores amigos son James Sirius Potter y Frank Longbottom - todos se giraron a mirar a Neville, que parecía petrificado - ¿Por qué reaccionan así al saber que tendrán hijos? No es como si esperaran morir vírgenes ¿o sí?
- Una cosa es saber o creer que tendrás hijos y otra muy distintas en verlos en vivo y en directo y de tu misma edad - Se defendió Neville.
- A mí me sorprende que uno de ellos haya sentado cabeza – Dijo Charlie burlándose.
- Nos ofendes, querido Charles – Dijeron ambos pomposamente. El joven pelirrojo siguió.
- Tengo 16 años, estoy cursando sexto año en Gryffindor, estoy en el equipo como bateador, y no soy ni seré prefecto ni premio anual – Dijo orgullosamente, siendo aclamado por la mesa escarlata y dorada - ¿Quieres saber quién es mi madre? - le preguntó maliciosamente a George, quien asintió fervientemente con la cabeza, causando la risa de muchos. Otra persona que estaba muy atenta, aunque jamás lo admitiría, era Angelina Jonhson, ese chico tenía su nariz, y su tono de piel era oscuro, si no se equivocaba era su hijo, y eso la hacía sentir realmente feliz, por razones que no admitiría - Bien, pues mi madre es la hermosa Angelina Johnson - Dijo con voz pomposa y haciendo una ridícula floritura con la mano, George casi se cae del asiento, y luego sonrió de oreja a oreja, se puso de pie y, esquivando a Fred y a Katie Bell que estaban entre ellos, llegó hasta donde estaba Angelina y le dio un beso en la boca, durante una décima de segundo todo se quedó quieto, incluso Fred, hasta que todo estallo en gritos de felicitaciones y silbidos, incluso los del futuro aplaudían entusiasmados. Los únicos que parecían ajenos a la algarabía general eran Snape y Lucius, además de otros Slytherin.
- ¿A qué ha venido eso? - le preguntó Angelina a George en un susurro ahogado.
- Pues ¿a qué más mujer? Que me gustas - Le dijo él sin quitar la sonrisa de la cara.
- Les aviso que me gusta mi edad, así que ni se les ocurra hacerme ahora, ya tendrán tiempo para eso, no quiero ser mayor que Ted - Les dijo Freddy sin muestra de vergüenza, causando un sonrojo monumental en Angelina, y para sorpresa de muchos, también en George, este último hizo que Fred y Katie se corrieran un par de asientos para poder sentarse junto a Angelina, quien sonrió ante el acto - Bien creo que eso es todo por ahora, te toca Frank – Dijo luego se fue a sentar junto a sus padres adolescentes, pues viendo que todos sus primos al presentarse se iban sentando con sus respectivos padres, además estaba muy ansioso por conocer a su tío Fred del que tanto le había hablado su padre.
El siguiente chico era de la misma estatura que James; de cabello corto marrón oscuro y ojos color azul con café, de cara levemente redonda, y con un cuerpo de músculos suaves. Se notaba enseguida que era un poco tímido, lo que le daba un toque especial al chico.
- Eh… Mi nombre es Frank Neville Longbottom – Dijo con una sonrisa. Neville solo se sonrojo, pero en otra mesa una chica sintió un poco de tristeza al saber que ese tierno y tímido chico no la había elegido a ella – Tengo 16 años y estoy en Gryffindor como mi padre, por cierto, mis padres son Neville y Hannah Longbottom, de soltera Abbott – Dijo mientras la chica quedo sorprendía mientras Neville se sonrojaba.
- ¿Yo soy tu madre? - Cuestionó Hannah Abbott sorprendida y miró al Gryffindor sonrojada, que le sonrió igual de sonrojado que ella.
- No te sorprendas tanto, papá es un buen partido - Respondió su hijo guiñándole el ojo - Mis padrinos son Luna Sc...Lovegood y Ernie Macmillan - Luna le agradeció a Neville y a Hannah entusiasmadamente – Bueno así que nada más de mí por ahora, Rose es tu turno -Se despidió.
La chica pelirroja en la que se había fijado antes Harry paso al frente y este no pudo evitar una enorme sonrisa se extendiera por su rostro.
- Harry, ¿Qué te pasa, porque sonríes tanto? – Le pregunto Ginny que estaba abrazada a él y se fijó en la sonrisa burlona que tenía el chico en la cara, eso causo que Hermione y Ron mostraron interés en lo que decían a la espera de una respuesta.
- Vamos, Gin, ¿Qué no te fijas a quien, o mejor dicho a quienes se parece esa chica? – Dijo, mientras su novia y sus dos amigos se giraron a observar la chica que pasaba al frente de todos, Ginny de inmediato se dio cuenta y comenzó a reírse mientras veía a Hermione que se sonrojo al darse cuenta de todo, luego miro a Ron, quien seguía mirando a la niña con el ceño fruncido, sin darse cuenta de nada. Hermione no pudo bufar exasperada, pero con una sonrisa en la cara al saber que se había casado con su gran amor y habían tenido una hija. Harry solo se rio junto a su novia por lo bajo siendo observado de cerca por sus abuelos, sus padres y sus hijos, a quienes estos últimos les encantaba ver a su padre siendo un adolescente normal a diferencia del hombre que conocían.
- Hola, mi nombre es Rosebud Jean Weasley – Dijo la chica con una sonrisa nerviosa – Todos me dicen Rose, excepto mis padres y mis abuelos - La chica frunció el ceño - Tengo 15 años y mis mejores amigos son Al y el rubio desteñido de atrás - recién entonces el algunos se fijaron en el chico que estaba al fondo de la sala, quien había bufado molesto por la descripción de su amiga, era tan parecido a Draco Malfoy como Albus a Harry, pero no tenía esa mueca de desdén sempiterna que mostraba el Malfoy mayor, luego todos se giraron a mirar a Draco, quien estaba tan pálido como un fantasma - Aunque el sombrero seleccionador quería dejarme en Ravenclaw, quedé en Gryffindor como la mayoría de mi familia - Los gemelos se giraron a ver a Hermione alzando las cejas sugestivamente - No juego al Quidditch, aunque me encanta especialmente porque casi todo el equipo es parte de mi familia. Mis padrinos son Harry y Ginny. Y mis padres, aunque no lo puedan creer, son Hermione y Ronald Weasley - Ron estaba pálido de la impresión, aunque secretamente sus entrañas estaban bailando La Macarena, pero eso no lo reconocería ni muerto. Hermione por su parte estaba sonrojada, pues ya se había hecho a la idea de que esa niña era su hija. Ante ese pensamiento una gran sonrisa se instaló en su cara, aunque ahora agradecía que sus padres no estuvieran, pero pronto y tendría que presentárselos.
- ¡Bien hecho, Ronnie! – Gritaron los gemelos, rompiendo el silencio, aunque todos sabían que ese par terminaría junto, no podían evitar reírse de la cara de sorpresa de ambos. Muchos estaban riendo por lo bajo a estas alturas.
- Bien, ¿Qué más? Pues… eh – Dijo la chica nerviosa, Ron sonrió enternecido al notar que Hermione y ella se ponían igual cuando estaban nerviosas y ver eso que tenía su pelo y sus ojos le producía un extraño calor en el pecho – Yo creo que eso es todo, soy la primera hija del matrimonio y ahora mejor que pase el siguiente, Al es tu turno – Dijo.
Al se paró y dirigió al frente de la sala, ahí espero a que Rose se sentara, pues había decidido sentarse junto a sus padres, por lo que esta estaba haciendo bastante lio mientras se acomodaba.
- Hola a todos, mi nombre es Albus Charlus Potter, el segundo hijo de Harry y Ginny Potter – Dijo mientras sonreía a su familia, las reacciones no se hicieron esperar, Albus no pudo evitar mostrar un gesto sorprendido, Charlus, el abuelo de Harry sonrió y gritó de alegría al saber que su bisnieto tuviera su nombre, pero Harry interfirió diciendo.
- Hijo, sé cuál fue la razón para que te pusiera el nombre de Albus, pero esperó que en esta lectura sea él el que sea merecedor de que mi hijo se llame como él – Dijo Harry mirando fijamente a Dumbledore.
- Impresionante - Comento Molly después de un rato - Me siento feliz por ver a mis nietos, pero me estoy comenzando a sentir vieja.
- Yo igual - acepto Lily.
- Por supuesto que no – Dijo Harry de inmediato – Mis queridas madre y suegra, ¿Cómo creen eso? Todo lo contrario, el simple hecho de poder conocer a sus nietos y aun verse tan bien, las hace las abuelas de estos chicos muy agradecidos de tenerlas – Dijo Harry, y de inmediato sus palabras causaron su efecto, las dos pelirrojas se sonrojaron y sonrieron alegremente ante las palabras del ojiverde, y todos los demás estaban impresionados ante la forma como Harry puso felices y dichosas a Molly y Lily, por otro lados todas las chicas estaban enternecidas por lo que dijo Harry, si algo tenía Harry que hacía que muchas chicas suspiraran era que él tenía un gran talento con las palabras, sabía que decir y como decirlo y eso causaba que todas ellas quedaran encantadas con ello, bueno no por nada se le consideraba el chico más astuto e inteligente de Hogwarts como miembro de su propia casa.
- Como decía - Retomo el chico - Yo también estudio en Hogwarts en… en la casa de Slytherin.
- ¿Qué? – Exclamaron, fue un grito colectivo, y es que era una verdadera sorpresa para todos que un hijo de Harry perteneciera a esa casa, pero nadie estaba más abrumado por eso que James y Sirius.
- ¡¿Como que eres un Slytherin?! – Saltó James Potter - Eso es imposible, toda nuestra familia ha estado en Gryffindor por generaciones, ¿en verdad eres un Potter?
- Pues lamento que te sientas así - Le grito Harry con el mismo tono con voz fría que le dio un escalofrió a James – Sin duda eso es mucho mejor que ser un estúpido Gryffindor, si crees que él no es un Potter, entonces sin duda yo tampoco lo soy, quien querría serlo con el padre tan idiota que tengo, por imbéciles como tú, que todo lo ven con colores de que Gryffindor son los buenos y Slytherin los malos, y no eres el único, ya había dicho que yo soy amigo de muchas personas que pertenecen a todas las casas, y si también de Slytherin, y a estos los tengo más en cuenta porque hubieron estúpidos de Gryffindor que molestaban a los de Slytherin, entre ellos los gemelo-idiotas Weasley, pero sin duda un mayor ejemplo de estupidez eres tú y al idiota que tengo por padrino, sin duda son la deshonra de un gran linaje, crees que Albus no es mi hijo por ser de Slytherin, sin duda te sorprenderán muchas cosas, él es mi hijo, y en verdad siento no solo decepción sino lastima de una persona que actúe de esa forma - Le acusó viéndolo con severidad cerrándole la boca.
- Él tiene razón, no puedo creer que sigas siendo tan infantil como siempre - Aseguro Lily apoyando a su hijo, que en ese momento caminaba rumbo al joven del futuro.
- No le hagas caso a tu abuelo, hijo, es solo que es muy estúpido y la senilidad lo vuelve aun peor - Le dijo Harry - No importa a que casa pertenezcas, estoy seguro que eres un gran mago, y si eres una buena combinación tanto de tu madre y yo, sin duda eres muy talentoso y poderoso, eres un gran orgullo para nosotros - Le dijo con una sonrisa y cambio su mirada a una de molestia volteando a mirar a James Sirius – A diferencia de mi otro hijo, y si crees que porque eres de Gryffindor eres superior a él, te equivocas, por el simple hecho de ser un Slytherin y de ser alguien tan talentoso e inteligente, está por encima de ti, y al menos que no cambies esa mentalidad infantil que heredaste de tus tíos y abuelo, serás de igual de mediocre que ellos – Dijo con enojo a su futuro hijo mayor que bajo la cabeza.
- Gracias, papá, sin duda en este tiempo mis tíos e incluso el abuelo y tu padrino se lo tomaron muy mal, nunca te vi tan molesto con mis tíos desde que intentaron lastimar a Teddy por que este se puso de novio con Victoire, los mandaste a los 5 a San Mungo donde el mismo Teddy se burló de ellos ya que estaba ahí por el ataque que le hicieron – Dijo Albus sonriendo a su padre, pero sus palabras habrían causado algo más que la sonrisa de su padre, tanto Tonks, Remus, Lunático, Andrómeda y Molly escucharon la bravuconada que le hicieron al pobre Teddy se giraron a verlos, los hermanos se veían chiquitos ante la mirada furiosa de los padres de Teddy y su abuela, y para empeorar la furiosa de su madre – Y la verdad no pensé que causaría esta reacción, pero la verdad es que si soy Gryffindor, pero quería conocer tu reacción - Se sinceró el joven – En mi tiempo me dijiste que no te importaba para nada en que casa quedara, pero quería saber cómo reaccionabas en este tiempo, ahora entiendo más por qué no te importaba, a gran diferencia de como reacciono tío Ron cuando le dije que había quedado en Slytherin como broma, él dijo que era una vergüenza para el apellido Weasley y también para el Potter, me trato como sucia serpiente rastrera durante todo el día y cuando papá se enteró… - Dijo esto último con una sonrisa.
- ¡RONALD BILIUS WEASLEY! ¡¿Cómo te atreviste decirle eso a mi hijo?! – grito Ginny furiosa.
- Eh… pero si aún no lo he hecho – Se excusó débilmente.
- Y espero que no lo hagas, Ron, o te aseguro que no me importa que seas mi mejor amigo, el novio de mi hermana ni el hermano de mi novia, te mostrare porque incluso el mismo Voldemort me tiene miedo – Dijo Harry con una vos tranquila, pero que en cada palabra despedía una ola de ira que calaba en los huesos de todos, por otro lados sus hijos sabían a lo que se refería, su padre podría querer mucho a toda su familia, pero si incluso alguno de estos se metía con su mujer y sus hijos iban a lamentar haber nacido.
- Bueno, continúo. Tengo 15 años, al igual que mi prima Rosie, mis padrinos son Astoria Greengrass y su marido, que quedará para después de que mi mejor amigo se presente – dijo Albus sonriendo – Por cierto, debo decir que a mí me paso algo parecido que papá, el sombrero quería mandarme a Slytherin ya que era muy astuto y persuasivo, pero yo quería ir a Gryffindor porque así estaría con mis amigos y no dejaría solo a mi mejor amigo entre los estúpidos de allí, entre ellos mi hermano – Dijo Albus sonriendo mientras James Sirius lo miraba fingiendo estar indignado.
- Bueno, hermano, vas a mostrar algún recuerdo – Dijo James Sirius mientras Albus pensaba y dijo.
- Si, es un recuerdo corto, pero muestra lo poderoso que es papá – Dijo Albus mientras se acercaba al pensadero y metía el recuerdo.
Este comenzó con Albus y Scorpius de 11 años corriendo asustados por Diagon Alley, tras ellos iban 5 figuras encapuchadas, eran mortifagos, los niños trataban de lanzar hechizos a estos, pero ninguno funcionaba, fue cuando todo sucedió en cámara lenta, los dos niños quedaron acorralados en un callejón, los 5 mortifagos estaban por caer sobre ellos, pero vieron como una nube de humo blanca aparecía girando y lanzaba haces de luz salieron de este y mando a volar a los cinco mortifagos y caer contra paredes o vitrinas de negocios mientras una figura se materializaba entre el humo blanco y caía ante los niños y los abrazaba y desaparecía con ellos, los niños solo pudieron ver unos ojos verdes y una sonrisa tranquila, luego se vieron en el Leaky Cauldron.
- Tranquilos, chicos, ya todo está bien – Dijo un Harry adulto que ni siquiera se le notaba el paso de los años – Ahora iré a atrapar a esos mortifagos así que solo esperen aquí, sus madres pronto llegarán – Dijo mientras desaparecía y segundos después apareció una Ginny adulta a la que ni los años parecían efecto y ahí el recuerdo se desvaneció.
Todos miraron el recuerdo sorprendidos, Harry Potter había acabado en segundos a 5 mortifagos como si fueran nada.
- Después de eso, papá los capturó, esos eran los últimos que quedaban, esos nos perseguían solo porque coincidencialmente pasábamos por la entrada del Knockturn Alley y los vimos, tratamos de despistarlos, logramos escapar, pero nos perseguían, nuestro propósito era llegar al Leaky Cauldron y así nos salvaríamos, pero nos desviamos, por suerte llegó papá y nos salvamos de los gritos de mamá – Dijo Albus sonriendo mientras Harry sonreía.
- Eso es muy Gryffindor, querido primo - Gritó Rose.
- ¿Por qué mejor no dices quién es tu novio Rosie? - Contestó él, haciendo que ella se sonrojara y se ocultara detrás de su madre, de la que estaba abrazada.
- No se preocupen, yo me presento - Dijo el rubio de ojos grises que hizo que todos se giraran hacia Draco Malfoy - Si, mi padre es él, mi nombre es Scorpius Hyperion Malfoy y tengo 15 años - El chico ya estaba enfrente del Gran Comedor, junto a Albus, al que le pidió con la mirada que no se fuera, luego le lanzó una mirada a Rose, que se levantó y caminó lentamente hacia ellos – Bien, aquí vamos... soy Gryffindor, y mis mejores amigos son un Potter-Weasley y una Weasley Granger - Dijo señalando a sus amigos. Draco quedo sorprendido y Lucius se desmayó, mientras el resto del salón estaba más sorprendido que con el nombre de Albus - Bien, mis padrinos son Harry y Ginny Potter.
- Bueno la verdad es que Rose y Scorpius son más que amigos – Aventuró James Sirius – Ellos eran novios.
- ¡¿Qué?! – Gritaron el rubio y el pelirrojo - ¡Eso es imposible! - continuaron al unísono- ¡No dejare que estén juntos, y deja de imitarme! - dijeron de ultimo al mismo tiempo.
- Bueno al parecer no sigue siendo muy tolerante, ¿no crees Rose? – Dijo Albus al ver la reacción.
- Mmm… eso de tolerante no lo creo mucho – Dijo en voz no muy baja.
- ¿A qué te refieres? – Pregunto Ron un poco sorprendido.
- Me refiero – Comenzó lentamente como si intentara contenerse de gritar – A QUE POR TUS MALDITOS PREJUICIOS TUVE QUE ROMPER CON EL CHICO QUE AMO – Grito la sollozante pelirroja con las lágrimas que había estado conteniendo cayendo libremente por su cara pecosa.
Hola lectores! Aquí esta de nuevo esta historia reescrita. Es la típica historia de los libros, pero con algo de trama original. Espero les guste y me compartan su opinión, dependiendo de como les parezca la forma en que los estoy escribiendo, haré cambios durante la historia. Por ahora disfruten de la historia.
LewisNashSkoll
