Capítulo 2
~º~º~º~
-¿Vissste ese trasero? Era enorme
-Si Yuuri, si lo vi...- Si a Pichit le hubieran dicho que el dulce Yuuri se iba a descontrolar después de ver ese chair dance, hubiera apostado con el japonés y que gusto le daría tener una nueva cámara profesional -Por cierto ¿te gusto mucho el bailarín verdad? –dijo tratando de sostenerlo con más firmeza por la cintura.
-¿Que sssi me gusto? ¡Me encanto!- Yuuri se abrazó del cuello del moreno, dejándose arrastrar –Pichit, es imposible que un trasssero así y ese cuerpo no le guste a quien sea- hipó –Debería ser ilegal ser tan asssquerosamente atractivo.
Pichit rio con ganas.
-Si Yuuri lo que tú digas, solo recuérdame no dejar que tomes cinco shots de una sola vez
-¡Pero esta vez no hice nada malo! Me comporte bien- Yuuri se freno de repente haciendo que el otro moreno también se detuviera. No estaba tan ebrio, aun podía distinguir sus acciones y sabía perfectamente que estaba más desinhibido de lo normal, pero de ahí en fuera no pasó nada.
-No digo que hayas hecho algo malo- Pichit retomo la marcha -solo que me da flojera cargar contigo cuando vivimos algo retirado… y no me alcanza para pagar un taxi…- y es en ese momento cuando se da cuenta que darse gustito yendo al burlesque seguido lo puede dejar completamente en la calle.
X
La cabeza le está matando… le escuecen los ojos… la boca la tiene seca y tiene mucha sed…
Maldita resaca… jura que no lo volverá a hacer. Otra vez.
Pero es que, Dios… No está bien. No está bien que ese sujeto haya bailado de esa manera, y que haya sido tan jodidamente tentador… y ese trasero. Inolvidable.
Nadie, absolutamente nadie en su sano juicio va a negar que ese tipo es todo un sueño, uno muy bueno. Pero ni loco aceptara eso frente a Pichit… ya bastante va a tener con toda la insistencia por parte del tailandés en que si le gusto el dichoso lugarcito.
Muy en el fondo le gusto… pero tampoco lo va a aceptar.
Quiere seguir durmiendo, aun es bastante temprano y falta una semana para presentarse con Madame Baranovskaya. Sabe que necesita ensayar, o mínimo salir a correr para mantenerse en forma… pero solo por ese día se quedaría a dormir y esperar a que ese tambor que tiene en la cabeza se calle… Que ruido tan insistente ¿Por qué no se puede callar?
-¡Yuuri~!
Ahí está otra vez el ruido, y esta vez dice su nombre… ¿Por qué un tambor sabe su nombre?
-¡Yuuri~ abre la puerta!
¿Abrir la puerta?
-¡Yuuri~! ¿Por qué te encerraste? Necesito comprobar que sigues vivo… ¡Yuuri~!
Ah…No es un tambor es Pichit que llama a la puerta. Mas dormido que despierto y tambaleándose por el pequeño camino de su cama a la puerta logro llegar y quitar el seguro, un bulto se le dejo ir encima tumbándolo.
-¡Yuuri pensé que ya no respirabas!- restregó su mejilla contra la del japonés –no me vuelvas asustar de esa manera y… santo dios necesitas un baño urgente
-¿Pero qué…?
-Nada de peros- de un jalón lo levanto del piso y lo empujo al baño, cerrando de un portazo -¡Dúchate!
Muy bien… ahora dormir ya no entra dentro de sus planes. La ducha fue más bien rápida, necesitaba despertar y quitarse el olor a alcohol, nada fuera de lo que comúnmente le suele pasar.
Salió del baño completamente vestido, busco a Pichit con la mirada encontrándolo comiendo tranquilamente su cereal sobre la barra del desayunador, aun con una pequeña toalla colgando sobre su cuello se acercó a la cocina, tenía hambre sí, pero era mayor la necesidad de tomar agua.
-Valla… hasta que pareces una persona normal- trago el agua con dificultad
-¿Te he dicho que en ocasiones eres un poco desagradable?- Pichit sonrió
-Yo también te quiero Yuuri- el japonés bufo un poco cansado, esas eran las típicas charlas mañaneras de resaca… pero tenía que admitirlo, él solía ser ligeramente más sarcástico.
Yuuri saco un tazón de la alacena sirviéndose del mismo cereal que estaba comiendo Pichit, la verdad es que estaba un poco ansioso de lo que le fuera a decir el moreno, conociéndolo le iba a atacar con preguntas por demás indiscretas, y ahora sí que quería evitar esa platica.
Comían en silencio, de vez en cuando solo se escuchaba algún sonidito del teléfono del tailandés, o el chocar de las cucharas con la cerámica. Esto cada vez se volvía mas incomodo… ¿¡Porque Pichit no decía nada!?
-Pichit-kun…- el otro apenas le respondió con un simple "mmm" ¿de verdad le estaba haciendo caso? –yo… ¿no vas a decir nada?
-¿Como que?- El tailandés seguía embobado con el teléfono
-N-no, nada…- Siguieron comiendo, el japonés veía como de vez en cuando el otro soltaba un risita tonta –Pichit, ¿de verdad no tienes nada que decirme?
-Para nada…- Otra risita tonta mientras veía el teléfono. Suficiente.
-¡¿No me vas a preguntar nada del tipo de anoche o… o del lugar, bar ¡lo que haya sido ese sitio?!- la sonrisa de Pichit se agrando
-En primera mi querido Yuuri, no es un bar, es un burlesque. Segundo y más importante no ocupamos hablar de nada, porque anoche dijiste todo lo que ocupaba saber
-¡¿Que?!
-Ay por favor Yuuri, hablaste hasta por los codos de lo bueno que estaba el bailarín y sobre el lugar aseguraste volver no importando si estaba de acuerdo contigo o no… ¿Qué más necesito saber?
Rojo, blanco, transparente y nuevamente rojo… esos fueron los diferentes colores que desfilaron en el rostro del japonés. La no muy sutil carcajada de Pichit resonó como cuatro decibeles de más en su pobre cabeza, ¿es que acaso el Karma le está haciendo pagar algo?
-Oh, Dios jajajajaja Yuuri jajajaja eres todo un caso- una lagrimilla se escapó por el costado del ojo del tailandés –Sabia que terminarías tu solo por abrir la boca- suspiro un poco más controlado –de verdad ha valido la pena… y para que te tranquilices, toda la noche no dejaste de beber y hablar de ese sujeto, lo de volver al burlesque fue invento mío jajajajaja
Ojala Dios sea piadoso y le quite la fuerza al japonés, porque si se la da terminaría asesinado a su mejor amigo.
X
Después de terminar su desayuno y de que el que se denominaba mejor amigo se terminara de burlar de sus desgracias salió a la calle, no quería ponerse a correr, además de que ya era un poco tarde para eso, simplemente necesitaba algo de aire y desentumir los músculos.
Caminar sin rumbo siempre le era reconfortante, recordaba con cierta gracia que cuando recién llego a Rusia quiso hacer lo mismo y termino perdido y pidiendo ayuda en una estación de policía. Pero ya llevaba poco más de un año, era un poco más difícil que se perdiera. Así que confiando un poco en su instinto y que ahora también podía comunicarse un poco más fácil con los demás se fue perdiendo por una de las tantas calles cerca de su hogar.
Pichit y él vivían por el Distrito de Voykovsky, cerca del parque Vorovskogo, era un lugar bastante tranquilo a decir verdad, y no podía quejarse, la estación del metro estaba relativamente muy cerca, así que no tenía problemas cuando tenía que dirigirse hacia la academia del Bolshoi, la cual si quedaba considerablemente lejos si tenía la osadía o la estupidez de irse caminando [1].
Pero eso ahora no interesaba, necesitaba relajarse, apenas estaban finalizando Agosto y faltaba más o menos un mes para que la temporada de gira terminara y los ensayos reales comenzaran. Aun podía darse el lujo de ser un poco descuidado. [2]
Termino a las afueras del parque Pokrovskoye-Streshnevo [3], sería bueno solo quedarse un rato ahí parado viendo a la nada… también podría ser una opción ver como varias familias sacan de sus auto todo lo necesario para un día de picnic.
Suspiro, quizás lo mejor era volver a casa.
Sintió que algo choco en su espalda, al girar se encontró con adolecente rubio cargando algo parecido a una hielera un pequeño garrafón de agua.
-Oye idiota, quítate del camino y no estorbes
-Y-yo lo siento
-¡Yuri! No seas grosero con las personas- Giro a ver al dueño de la voz, Yuuri no le había dicho nada a ese adolecente como para que le dijeran que era grosero con las personas
Y la sorpresa que se llevó, definitivamente el mundo es un pañuelo… Es el mismo tipo peli plata del trasero de ensueño. Y ahora que lo observaba con detenimiento, tenía unos ojos azules preciosos… y ese conjunto deportivo negro se le ajustaba tan bien, hacía que su espalda luciera más amplia, y su cabello lucia tan suave, ¿sería igual se suave si lo tocaba?
¿Qué hacer en esos momentos? Correr era una buena opción, otra seria fingir indiferencia y entablar una conversación medianamente saludable… Prefiere correr.
-Lo siento, Yuri es un poco infantil cuando se lo propone- hablo el tipo sexi peli plata -¿No te lastimo?
-E-eh… n-no, to-todo está bien…- bravo, he ahí su intento fallido de una conversación medianamente saludable
-Disculpa mis modales, me llamo Viktor- le sonrió.
Vieron eso le sonrió y lo saludo y ahora sabe que se llama Viktor
-Y-Yuuri…
-O valla, el idiota se llama como yo- el rubio bufo en desagrado, haciendo que Viktor le diera un codazo algo disimulado
-Yo… ya me iba- dijo el japonés con algo de disimulo, de verdad era intimidante tener a ese sujeto en frente y no pensar nada indecente que tuviera que ver con su trasero… y esa sonrisa que le estaba dedicando en esos momentos… Dios, lo que no podría decirle o hacerle si no fuera tan malditamente tímido.
-Oh no por favor, este gatito es así con todo mundo- dijo el nombrado Viktor palmeando la cabeza del rubio recibiendo en respuesta un manotazo –incluso es así conmigo… Pero ahora que lo pienso… ¿no te he visto en algún lado antes?- Yuuri sintió que todo le comenzó a dar vueltas, ¿es que acaso lo había visto entre la multitud?
-No, no, no, yo, no… creo que de recordarte yo te hubiera recordado primero y no fue así y estaría verdaderamente nervioso, y no… no te recuerdo… y es IMPOSIBLE que me recuerdes- claro, considerando que todo estaba tan oscuro y el medio ebrio.
-¿Estás seguro?- una sonrisa coqueta apareció en los labios del ojiazul
Yuuri trago grueso, empezaba a considerar que tal vez no sería mala idea decirle que lo había visto bailar el otro día, pero ¿y si lo estaba confundiendo? Sinceramente lo dudaba, pero en tal caso, ese niño era el "pero" en la situación, tal vez no estaba del todo enterado de lo que su acompañante hacia y no quería meter la pata más de lo que ya lo había hecho.
-Yo… tal vez- ok, tal vez era buena idea darse una oportunidad
-Oye anciano, deja de coquetear y ayúdame joder- el otro Yuri le paso el garrafón a Viktor dándole un ligero aventón de paso –no tenemos todo el maldito día
-Esa boca Yuri…
-¿Es tu…?
-Primo… somos primos. Su madre suele estar de viaje y lo cuidamos entre su abuelo y yo… a veces se va San Petersburgo y otras viene a Moscú… Le prometí que vendríamos a almorzar aquí, ayer salí temprano de mi trabajo y pude descansar más.
-Y-ya veo, supongo que debe ser agotador, ¿no? Digo, por lo que dices trabajas el turno nocturno- una sonrisa se dejó asomar esta vez en el rostro del japonés
-No sé, supongo que si… aunque me da la impresión de que tal vez tu sabes eso- termino por guiñarle el ojo. La sonrisa tranquila del japonés paso a una nerviosa
-Yo…
-¡Viktor! ¡Me quedare calvo igual que tu si sigo esperando tanto!- ambos hombres giraron a ver al adolecente que se encontraba sentado sobre la hielera unos metros más adelante
-Creo que deberías ir con el- murmuro Yuuri
-Supongo que te volveré a ver, ¿cierto?- Viktor se acercó ligeramente al moreno invadiendo ligeramente su espacio personal -Me encantaría verte de nuevo
Lo único medianamente coherente que paso por la mente del japonés fue hacer una ligera reverencia y salir corriendo de ahí. No le dio ni un si ni un no, pero ahora sabia varias cosas de aquel bailarín desconocido, entre ellas su nombre.
Viktor solo se quedó mirando el lugar donde había desaparecido aquel chico.
Como para no haberse dado cuenta de que había estado anoche en el burlesque, ese Yuuri junto con otro chico se habían instalado en una mesa cerca del escenario. Y debía admitirlo, le gusto a primera vista aquel chico asiático y como en ese momento estaba atendiendo la barra del bar le mando la primera ronda como regalo… más aun, le dedico su show.
Después recibió una pequeña regañina por parte de Chris diciendo que no debía andar regalando bebidas gratis entre otras muchas cosas más… Luego antes de salir vio que aquel par no dejaban de beber, o al menos el chico asiático. Esperaba volverlo a ver y poder hablar un rato y conocerse… y si todo empezaba a marchar bien, tal vez…
Y al parecer tuvo suerte.
-Me empiezas a dar asco- la voz de Yuri lo saco de sus pensamientos
-¿Eh? ¿Por qué?
-¿Cómo que "por qué"? Lo estabas desnudando con la mirada, maldito anciano enfermo… ¿te gusto, cierto?
-Mucho… espero que vuela a ir
-¡¿Es tu cliente?!
-No lo digas como si yo fuera "una cualquiera"- Viktor frunció un poco el ceño –ayer apareció junto con otro chico en el local y fueron a ver el espectáculo… nada mas- ambos rusos comenzaron a caminar hacia la entrada del parque
-Claro… y yo nací ayer. No me gustaría pensar en que diría mi abuelo y mi madre si llegaran a saber que eres un bailarín exótico
-¿Y tú se los dirás?- Viktor freno de golpe
-¿Qué gano yo diciendo eso?- Yuri también se detuvo –Me guste o no vivo bien en tu casa, es cómoda y normalmente te gusta comprarme cosas… y hay cosas interesantes aquí en Moscú- Si algo sabia Viktor de Yuri, es que el más joven podía ser muchas cosas, y su carácter era horrible, pero si de algo estaba seguro es que su primo lo quiere y respeta, además de que sabe que aunque su empleo es de los que se consideran poco respetables, Yuri lo apoya y hasta cierto punto le anima a seguir si con ello se siente conforme. El rubio continúo caminando.
Viktor sonrió. Por ahora, simplemente le daría la lata.
-¿Por ejemplo?
-Eso no te interesa
-Tal vez… pero recuerda que aun eres menor de edad y estas bajo mi custodia y tengo el derecho a saber con quién te vez cuando salgo al trabajo… ¿Enserio crees que no sé qué te sales a no sé dónde?
Yuri se puso pálido
-No hago nada malo…
-Entonces ¿por qué lo haces cuando yo no te veo?
-Por la misma razón que tu no le cuentas a nadie de tu trabajo
-Tú lo sabes…- Yuri ya no tuvo nada para argumentar en contra de Viktor. El peli plata suspiro.
-Sabes, no me molesta que salgas. Sinceramente soy el que menos derecho tiene a decirte que hagas o dejes de hacer. Pero al menos me gustaría saber con quién te vas.
-Un amigo, es DJ en un club que está cerca del centro… me deja que lo ayude antes que inicie el ambiente. Después me acompaña a la puerta de atrás y regreso a casa.- Viktor dejo salir una risilla tonta
-Ahh~ siento que terminaremos dándoles varios disgustos a tu madre y a tu abuelo…
Yuri sonrió
-Está bien anciano… será un trato, yo no diré nada de ti y tu no dirás nada de mi
-Deja de llamarme anciano, solo soy mayor que tú por diez años
-Nunca
-Entonces te empezare a llamar Yurio, es muy confuso que existan dos Yuris… así que para más comodidad tu serás Yurio y mi Yuuri seguirá siendo Yuuri
-¿Qué? ¿Y por qué yo soy el que tiene que cambiarse el nombre? Ese idiota llego después
-Tienes más cara de Yurio… o prefieres que te llame Yura?
-Ni se te ocurra decirme así solo… no me digas Yura, prefiero mil veces que me llames Yurio
-¿Así que alguien ya te dice Yura? Déjame pensar… ¿no será que tu amigo el DJ…?
-¡Viktor cállate ya!
X
Yuuri está al borde de un colapso.
Saber que Viktor esta solo a unos metros de distancia y que le dijo que deseaba volverlo a ver… no sabía si debía suspirar, correr, reír, llorar o tirarse en el piso del salón de su departamento sería lo más conveniente.
Pichit escucho como algo azotó en el piso del departamento. Con algo parecido a la flojera se asomó a ver qué es lo que había caído. Realmente no le sorprendió ver a Yuuri ver tendido en el piso.
Una de dos, o algo "muy malo" le paso o se topó con alguien no muy grato... Sospecha que fue la primera opción.
-Yuuri, si te piensas tumbar en el piso te pido que no lo hagas en la puerta de entrada.
-Pichit~…- ese especie de gruñido/gemido que soltó el japonés no era el típico gemido dramático desolador que solía soltar en ambas ocasiones. Eso le llamo poderosamente la atención.
-¿Que te paso?
-Lo vi...
-¿Eh? ¿A quién viste?
-A Viktor...
-¿Quién es Viktor? ¿Un excompañero de la otra compañía del cual jamás me platicaste?- así tumbado en el piso negó con la cabeza.
-¿Entonces?
-El... El...- suspiró -el chico del trasero de oro... Se llama Viktor y lo vi y me saludo... Y creo que me recuerda.- un peso extra se sintió encima del pobre japonés
-¡Yuuri~! Y yo que pensé que todo mi esfuerzo había sido en vano- Pichit se limpió una lagrimita imaginaría -es tan gratificante saber que invertí bien mis pocos ahorros y que oppa no me engañó~
-¿¡Gastaste tus ahorros!? ¿Y quien rayos es "oppa"?
-Yuuri~ hay cosas que te explicaré cuando crezcas... Pero por lo pronto párate y prepárate ¡por que esta noche vas a volver a ir al burlesque~!
-¿Cuando crezca? Déjame recordarte que yo soy más grande que tu... Y además no pienso ir.
-No, Yuuri... ¿Tú sabes que tan difícil es que uno de los artistas se acerque a alguien del público?
-No me interesa y tampoco quiero saber
-Yuuri por favor~ yo sé de lo que te estoy hablando... Tienes que ir y tienes que verlo
-No
-Yuuri~
-…
-Yuu~
-…
-Yuuri-chan~
-Pichit~ entiende que cuando digo no es no y punto
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Alguien debería patearlo.
Y es que estar ahí gastando el dinero que no tiene en el boleto de entrada debía ser una broma.
Y valla que era caro.
Pero ese no es el punto, la cosa es que le aseguro a Pichit con todas sus letras que no pensaba ir. Y se tuvo que escapar cual bandido del departamento para que el otro no se diera cuenta de que no estaba en casa.
Además se sentía traidor.
Esta vez no iría a buscar una mesa, iría directamente a darse valor a la barra y después preguntaría por Viktor, si le preguntaban el motivo diría que... Diría que es un maldito acosador y que era mejor que lo sacaran a patadas y si le llegaban a decir algo al ojiazul le dijeran que un tipo medio raro asiático lo fue a buscar.
Camino con algo de duda entre las mesas hasta llegar al área de bar.
Valor, un hombre japonés tiene que demostrar valentía. Se sentó en un banquillo dando la espalda al resto de las mesas dispuestas en el lugar, apoyo ambos brazos sobre la barra y apoyo la cabeza sobre de ellos.
-Un lugar como este no es para estar triste...- esa voz, levanto la cabeza
-V-Viktor…
-Hola Yuuri~
CONTINUARA...
[1] Aquí una pequeña aclaración: Nunca he ido a Rusia, pero por ustedes mis pequeñines me puse a investigar en g**gle maps. Resulta que nuestro cerdito y el hámster viven aproximadamente a 3 horas a pie del centro (o lo que yo considero el centro) de Moscú, ya saben, la plaza roja, san Basilio y todos esos bellos lugares. Si los bebos tuvieran carro entonces harían 30 minutos, pero como son gente normal y casi pobre usan el sistema colectivo que les permite llegar en aprox. 45-50 minutos, así que si esta algo retirado. Ojo, estoy hablando de la academia del Bolshoi, no del teatro, aunque si quisiéramos ir del teatro a la academia haríamos una hora a pie y veintitantos minutos a pie o en metro. El parque que menciono es muy bonito, si tienen oportunidad búsquenlo, de hecho esa zona la consideran residencial ya que está cerca de varias escuelas y avenidas grandes.
[2] Ok, de esto no estoy tan segura, peeeero~ estuve investigando en varias páginas de internet cuanto duraba la gira del Bolshoi y es de aproximadamente de 4-5 meses (más o menos de mayo a septiembre) dependiendo los lugares a donde vallan, aparte de algunas presentaciones locales en temporadas decembrinas.
[3] Este bello y sensual parquecito es una reserva natural en donde se puede ir a pasear siempre y cuando se cumpla con el horario de visitas (oh si, tiene horario) y más o menos calculamos g**gle maps y yo que el cerdito no camino más de 10 o 15 minutos de su casa al parque.
Wolas mis pequeños Irquens, que les va pareciendo esto? Y tranquilas, pronto llegara la verdadera zukulencia.
Por cierto, muchísimas gracias por la acogida que le dieron al fic, jamás en mis más locos sueños imagine algo así. Gracias (^3^)
Pero en fin, me animare a preguntarles… ¿merece review?
Recuerden que el amor en forma de review es el amor más grande del lector hacia el autor.
Saludos (^0^)/
P.D: Edite el capítulo 1 porque me di cuenta que cometí un error del tamaño de la Bekaconda… galletitas a quien se dé cuenta cual fue.
