Capítulo 3
~.~.~.~
-Hola Yuuri- una sonrisa más que seductora apareció en el rostro del peli plata, Yuuri sintió como sus piernas se volvían gelatina
-Y-Yo...
-Sabía que volverías… Pero no tan pronto- esa respuesta tan presuntuosa fue la que le devolvió el valor al moreno
-No tenía la intención de volver- si la tenía, pero no le iba a dar el gusto a ese intento de playboy de intimidarlo… o por lo menos procuraría que no se diera cuenta
-¿Ah no?- la sonrisa se volvió juguetona haciendo que las gelatinosas piernas de Yuuri pasaran completamente a estado líquido -¿Entonces por qué estás aquí?
-Curiosidad- respondió aparentando simpleza
-Por supuesto...- obviamente Viktor no era ningún novato en cuanto a escusas tontas -Toma, el primero lo invita la casa- le paso un shot de un líquido amarillo y naranja
-No quisiera beber alcohol
-Ayer parecías no pensar lo mismo
-No me gustaría tener problemas…Pichit era el que insistía en ello
-Ya... Y tú no te podías negar
-Si podía- un pequeño mohín apareció en el rostro de Yuuri
-¿Y por qué no lo hiciste?
-sin comentarios...
Una sonrisa hasta cierto punto pícara se formó en el rostro de Viktor, así que decidió cambiar drásticamente de tema
-Y no veo a tu amigo... ¿Dónde lo dejaste?
-No vino...
-¿No vino o no lo quisiste traer?- Viktor tenía muy claro su objetivo… y por supuesto que el averiguar un poco más de la vida de la cena era primordial
-¿Por qué tanta insistencia?
-Por qué me agradas, y no me gustaría tener competencia…
Las mejillas de Yuuri se sonrojaron violentamente
-Solo es mi mejor amigo
-Entonces no tengo de que preocuparme ¿cierto?- eso ultimo lo dijo casi en un susurro muy cerca del rostro de Yuuri, nuevamente su espacio estaba siendo invadido
-Supongo que yo soy el que debería estar aterrado por tanta insistencia tuya- de manera casi automática los ojos del japonés se posaron sobre los labios del ruso… se veían tan apetecibles
-Yo no fui el que regreso a buscarme- la mano de Viktor llego hasta el rostro del azabache acariciando con una lentitud exasperante sus labios
-Esa no era la intención- ¿en qué momento esa maldita caricia se volvió tan excitante?
-¿Entonces cuál?- el espacio entre ambos cada vez se hacía más reducido, podían sentir sus alientos chocar
-Solo ver el show… inspirarme…- la caricia se detuvo de golpe acompañado de una dolorosa distancia
-Oh~ así que vienes a robar rutinas- dijo Viktor con una sonrisa boba casi rayando en lo infantil jodiendo toda la atmosfera anterior
-¡Dios, no!- ese gritillo Yuuri no supo si fue por la tamaña tontería que dijo el ruso o por la repentina distancia… Viktor tampoco supo interpretar eso –Es decir… También bailo, pero no así
-Oh, en serio- el peli plata apoyo ambos codos sobre la barra para apoya su cara con ambas manos –Cuéntame mas- Yuuri bufo exasperado
-¿Es requisito para que me dejes ver al escenario?
La mirada traviesa y esa sonrisa boba se trasformaron en el rostro más seductor que el japonés había visto en su vida… estaba seguro que esa mirada era capaz de embarazar hombres, rogaba al cielo que fueran puros desvaríos suyos.
-No… pero quiero que me veas solo a mi
Como es posible que Viktor le pida algo así, cuando desde el primer momento fue imposible dejarlo de ver… Si ponía atención a los pequeños detalles se podía dar cuenta que el ruso poseía las pestañas más largas que en su vida había visto, también el aroma de la colonia que estaba usando en ese momento era completamente embriagador, el extraño conjunto de pantalones de cuero que parecían una segunda piel y ese chaleco negro con bordados hace que su piel luzca más suave… desea tanto poder tocar… desea que al único que Viktor mire es a él…
-Sabes, es extraño... Pero me gustaría que nos conociéramos un poco más... ¿Me aceptas un café?- soltó el ruso aun manteniendo la mirada fija en el azabache
-Yo…- las palabras se le atoraban, era tan difícil poder formular una frase coherente cuando sentía que el corazón se le iba a salir por la garganta
-Oh vamos~ ¿qué es lo que podría pasar salvo conocernos a profundidad?- sin decir nada y tal vez para darse el valor que se le había perdido hace mucho en los ojos azules de ese hombre, Yuuri se tomó de un solo trago el shot que Viktor le había ofrecido y había quedado abandonado en la barra.
-Ok, acepto. ¿Dónde nos vemos mañana?
No estaba del todo seguro de que es lo que estaba pasando por su cabeza, pero lo más seguro es que es una completa locura, aunque de lo que sí está seguro es que ya sea por la bebida o porque ese chaleco bordado le queda endemoniadamente decide aceptar.
Viktor sonríe triunfal… pronto habría que cenar.
X
Definitivamente Yuuri estaba loco.
No estaba de más reafirmar esa verdad. Cuando llego por la noche a su departamento, quiso gritar y ponerse igual de histérico que una adolecente hormonada, claro está que se abstuvo de semejante espectáculo puesto que, primero, Pichit estaba completamente dormido y lo que menos quería en esos momentos era despertarlo, y dos, no era ninguna adolecente, es un hombre hecho y derecho que… ¿a quién diablos pretende engañar?, si fuera un hombre adulto "normal" no tendría por qué estar haciéndole caso a todas las locas aventuras en las que lo mete Pichit.
Suspiró. Por lo pronto había aceptado ver a Viktor al día siguiente y tomar un café con el…
Y helo ahí, afuera de la cafetería esperando a que el ruso apareciera…
-Hola extraño, ¿esperaste mucho?- una voz lo sorprendió en medio de sus pensamientos, Yuuri giro a ver a la persona dueña de esa voz… Sonrió al ver a Viktor.
-No del todo, pero...
-¿Pero?- Yuuri soltó una risilla boba
-Aun no me acostumbro del todo al frío de la mañana
Una sonrisa sincera apareció en la cara de Viktor
-Sabes- siguió hablando Yuuri mientras ingresaban a la cafetería –es un poco extraño que estemos aquí cuando apenas nos conocemos
-Bueno, si ya nos conociéramos un poco mas no estaríamos precisamente aquí
-¿Que?
-Nada, mejor pidamos algo caliente para beber
Toman asiento en una mesa en el rincón más retirado, Viktor pide un cappuccino mientras que Yuuri pide un chocolate cliente
-Seré sincero Yuuri, me gustas… Realmente eres una persona atractiva y quisiera que nos conociéramos más… no sé si entiendas a lo que me refiero
Obviamente no
-Yo…
-Sé que es un poco precipitado y normalmente nunca me permito hacer cosas así, pero…- una mesera les interrumpió dejando sus bebidas sobre la mesa, ambos agradecieron y esperaron a que la chica se retirara –pero… yo sé que tal vez podría funcionar… solo sería algo casual en lo que nos conocemos más, claro si tú quieres.
-Bueno…- un ligero sonrojo apareció en las mejillas del japonés. Sinceramente no esperaba que Viktor quisiera saber de él y eso le parecía encantador –Si de verdad tú quieres eso, por mí no hay problema - el sonrojo aumento
Viktor estaba que no cabía de la emoción, pensaba que tal vez el pelinegro pusiera un poco más de resistencia, pero está bien, no tenía ninguna queja en contra de eso.
-De verdad espero que no te sientas presionado
-Para nada, creo que es la mejor manera de empezar…- Yuuri le sonrió dulcemente.
Muy bien, oficialmente Viktor Nikiforov de 27 años estaba a punto de tener un ataque al corazón… su mejor sueño salvaje se estaba volviendo realidad
-Hace aproximadamente un año que llegue a Rusia- comenzó a hablar el japonés, viendo un punto fijo en la mesa –antes de eso estaba estudiando en el "Ballet Detroit" [2]…viví cuatro años en Estados Unidos, pero me llego una oferta del Bolshoi para integrarme a su compañía…- Yuuri suspiro acariciando la taza, la tibieza que desprendía era realmente agradable, sonrió –Es realmente maravilloso el nivel de exigencia que se pide aquí en Rusia, pero poco a poco me ido adaptando y dentro de algunos meses iniciare gira como primer bailarín
Yuuri aún mantenía fija la vista en la taza, así que no pudo ver como Viktor quedo un poco sorprendido… y es que no imaginaba que ese chico se dedicara al ballet, lo imaginaba haciendo mil cosas diferentes menos eso. Sí, es cierto que le dijo que bailaba, pero solo que pensó que era algo así como un hobby, no que fuera algo realmente serio. Muy en el fondo siente envidia y además que se siente un tanto humillado, vamos, él es solo un bailarín mediocre que se exhibe a medianoche y el chico frente a él es un artista, que puede bailar donde sea y todos le aplaudirán y lo alabaran por ello.
-Sabes…- continuo Yuuri –ahora que lo pienso mejor me gustaría que fueras a verme en mi primera presentación que será aquí en Moscú.
Así que ahora le restriega en la cara su debut. La palabra correcta para definir cómo se siente en ese momento es: basura.
-¿No te incomoda?- pregunto Viktor de una manera casi irónica, cosa que saco de su pequeña burbuja de felicidad al japonés
-¿Qué es lo que debería incomodarme?- Viktor bufo frustrado
-Pues, no lo sé... ¿hablar conmigo?- la mirada de Yuuri reflejaba duda, una muy marcada –Anda Yuuri, que creo que al final estas aceptando todo esto casi por mera lastima y porque me quieres refutar en la cara que lo que yo hago es una basura
-¿Eh? ¿P-pero de que estas hablando?- una alarma interna empezaba a sonar dentro de la cabeza de Yuuri, no sabía que había hecho mal, pero eso estaba jodiendo lo poco que había avanzado, necesitaba una respuesta –Viktor si no te explicas no te voy a entender que quieres decirme
-Que lo que tú quieres demostrar es que el señor bailarín profesional le está haciendo el favor al stripper de acompañarlo a tomar un café
-¿Eres idiota?- la pregunta del japonés descoloco a Viktor –Jamás se me paso por la cabeza eso... Es más ni siquiera sé por qué concluiste eso si tú mismo fuiste el que sugirió esto
-¿Pero qué…? Tú empezaste a presumirme que te aceptaron en el Bolshoi
-Tú me dijiste que querías conocerme más…- Silencio, un muy incómodo silencio
-No me refería a eso…- dijo en un tono muy bajito el ruso, casi como si fuera un puchero. Esta vez fue Yuuri el que termino descolocado
-¿Entonces…?
-A invitarte a mi departamento y tener sexo- susurro el ruso
-Éstas jugando…
Otra vez silencio, Viktor no sabe que pensar, ¿enserio piensa que está jugando? Eso debe ser una jodida broma.
Claro está que Yuuri acaba de entrar en pánico, ¿de verdad quiere acostarse con el así de rápido?, claro no es que el no haya considerado la idea, pero era solo eso, una idea. No es como si de la nada apareciera un sujeto jodidamente sexy y te invitara a acostarte con el… la idea de por si sonaba medio estúpida, pero de alguna manera era real…
-¿N-no crees que esto es realmente precipitado?- Pregunto Yuuri aun un poco asustado, la idea de terminar retozando con un pseudo desconocido lo aterraba… eso era más el estilo de Pichit
-¿Precipitado?- sonrió Viktor con un deje de burla -Bueno, las tres veces que te he visto me has desnudado con la mirada, así que pensé que no era precipitado y que no tendrías problemas con una invitación de este estilo.
-¿Lo estás diciendo solo porque te conocí en el Burlesque?- Viktor solo se encogió de hombros
-Ok, suficiente- interrumpió el japonés golpeando levemente la mesa con ambas manos –No es mi culpa que seas jodidamente sexy y que seas capaz de revivir mi libido muerto. Discúlpame por desnudarte con la mirada y perdón por no ser tan fácil y entender que solo querías sexo casual… jamás fue mi intención hacerte sentir mal y solo como dato curioso, me encanta como bailas…
Si, Yuuri Katsuki era un dramático de lo peor, y era ligeramente más que obvio que era necesario armar una pequeña tormenta después de esa horrible y muy interesante insinuación. Y que mejor manera de terminar el drama levantándose muy indignado de su lugar.
Viktor normalmente se hubiera largado a reír por semejante revelación, recibía muchas de ese tipo casi todos los días. Pero esa en especial lo dejo sin palabras y con un fuerte sonrojo en sus mejillas, que una de dos, o Yuuri ignoro olímpicamente o definitivamente no lo vio.
-¿De verdad te gusta mi baile?- Hablo Viktor antes de que el japonés se alejara de su sitio, haciendo que Yuuri de pare en seco – ¿Que te gusta de él?
Aun dándole la espalda, Yuuri agacho la cabeza, ¿de verdad tenía que contestarle eso? ¿No podía simplemente dejarlo ir a meterse debajo de sus sabanas para poder fermentar hasta que toda la vergüenza acumulada en esos días se le pase?
No, al parecer ese ruso del demonio pensaba diferente.
-Tú…- apenas y murmuro
-¿Qué? No te escuche- realmente no lo escucho
-Dije que tu manera de expresar historias…- Yuuri sentía la cara arder, ¿era necesaria tanta charla?
-¿Solo eso?- Es la primera vez que alguien se lo dice sin hablar de su suculento cuerpo… o al menos no se lo dijo de manera tan directa.
- Si, solo eso…
-De acuerdo, lo siento…- Viktor se colocó de pie justo atrás del asiático, poniendo una de sus manos en el hombro del chico impidiendo que fuera a huir- Normalmente no me doy el tiempo de conocer a las personas de manera profunda, así que solo tal vez quieras darme una segunda oportunidad… y esta vez podemos conocernos…Bien… Sin dobles intenciones…
Yuuri lo giro a ver con cierta desconfianza. No es que ya no lo quisiera tener cerca, realmente le emocionaba pensar que Viktor estuviera dispuesto a que se conocieran mejor y si la cosas se daban bien, estaba dispuesto a dejar que pasaran cosas… pero, Viktor aún era un desconocido, ¿Cómo podía confiar en que lo que le estaba diciendo era completamente real? ¿Qué no solamente le decía ese tipo de cosas solo por el simple hecho de que aun buscaba ese revolcón sin compromisos? ¿Qué tanto podía confiar en Viktor?
-¿Seguro que estarás bien con eso?
-Por el momento si… a menos que tu decidas otra cosa
Le mira mal
-De acuerdo… solo como amigos… ¿bien?
-Bien…
-Empecemos de nuevo…- le tendió la mano -Me llamo Viktor Nikiforov, un placer
-Yuuri Katsuki… mucho gusto
X
Si a Viktor le hubieran dicho que una excusa para un revolcón ocasional lo iba a llevar a conocer a una persona más allá de su nombre, se hubiera reído en la cara de esa persona asegurando de la manera más firme que eso nunca le pasaría a él, ya que él era el maestro de las tácticas veloces para obtener sexo ocasional con quien fuera y cuando fuera…
Lástima que no todo sale como se planea.
Yuuri Katsuki era el mismo ejemplo que todos los planes y acciones de conquista podían resultar todo un fracaso.
Ese japonés era todo lo que se puede desear en una aventura ocasional… un lindo rostro, un cuerpo bonito y deseable, y un trasero que no tiene nada que envidiarle al de ninguna chica, y estaba casi seguro de que sería todo un deleite entrar entre los muslos de ese chico.
Pero claro, las cosas suelen salir al revés de cómo se planean, el lindo chico japonés pensó en todo menos acostarse con él a la primera, si, tal vez le dijo que era jodidamente sexy y que es capaz de revivir su libido muerto… además que acepto que lo desnudo con la mirada y le encanta como baila…
Demasiado honesto para lo que está acostumbrado a lidiar. Y eso le gusta.
¿De cómo pasaron a cafés ocasionales a invitarlo a los ensayos vespertinos horas antes de los shows? Eso aún es parte del misterio que encerraba parte del encanto japonés…
…Quizás no; solamente hablar de técnicas definidas de danza y pedir una "opinión experta" y que Yuuri aceptara con una sonrisa, fue más que suficiente para terminar por aceptar que esa extraña persona que rompió la mitad de sus esquemas, sea una parte importante y significativa en su vida y está casi seguro que no lo quiere dejar ir tan fácilmente.
Tres semanas solamente. Con solo tres semanas de tratarlo fue más que suficiente para estar total y completamente abrumado con su presencia, y claro está que se lo dejaría saber… No por nada ese día repasarían el show de las toallas.
El y Chris, vestían con unas mallas algo sugerentes de color negro y unas poleras sin mangas que dejaban ver los bien que tenían trabajados los brazos, y Yuuri tenía que aceptar que Chris, no tenía nada que envidiarle a Viktor, pero seguía prefiriendo el producto local…
Los chicos se movían sobre el escenario con una destreza increíble y más aún el modo de manejar las toallas, era increíble ver la confianza que manejaban entre ellos, y como esas malditas toallas no se doblaban… y si ellos no estuvieran vestidos, estaría casi seguro que aun así no enseñarían lo que él quería que fuera enseñado… una verdadera lástima según el japonés.
Muy internamente, Yuuri pensaba que no sería tan mala idea volver a reconsiderar el hecho de tener algo meramente casual… o ser algo como amiguitos cariñosos… y valla que ambos saldrían beneficiados o bueno, por lo menos el sí. Varios años de abstinencia le estaban pasando factura con los entrenamientos tan intensos, Pichit solía decirle que por más que se matara haciendo ejercicio, esas locas ansias no se le quitarían hasta acostarse con el ruso… o con quien fuera, pero que era urgente que tuviera un polvo ocasional, que posiblemente ya hasta tuviera musarañas entre las piernas de tan poco uso que han tenido.
Pichit… pequeño bastardo.
Volvió a poner atención en la rutina del par de rubios sobre el escenario, en si la rutina era bastante cómica y era aún más divertido imaginarlos desnudos, definitivamente le preguntaría a Viktor cuando presentarían ese número y volvería a pagar una de esas costosas entradas solo por el simple hecho de deleitarse viendo un poco de esa piel rusa.
Cuando la música por fin parecía acabar, Chris le arrebato la toalla a Viktor obligándolo a seguir la rutina con una tolla de manos bastante pequeñita, que cubría su entrepierna… malditas mallas negras.
Y continuaron la rutina solo esta vez traían la toalla de Chris con la que ambos hacían el ademan de cubrirse, terminando así el show.
Los pocos que les prestaban atención les aplaudieron, entre ellos claro esta Yuuri. Viktor bajo del escenario bastante agitado y con el cabello algo revuelto además de que poco de sudor cubría su frente, y fue ahí donde la imaginación del japonés voló muy lejos, perdiéndose en distintos escenarios donde el ruso podía terminar igual de cansado y sudoroso y sin una sola prenda encima, sintió un cosquilleo en su bajo vientre.
-Y… ¿qué te pareció?
-Pensé que tú eras el número estelar- contesto Yuuri tratando de disimular su excitación con algo de cruel ironía
-No, cada uno tenemos nuestros momentos para brillar, a veces soy yo, otras Chris, Mila… Incluso Mickey tiene sus momentos… pero siempre buscamos repetir a quienes son los favoritos del público
-¿Tu por ejemplo?
-Yo por ejemplo… Se suele llenar más rápido cuando Chris o yo somos el número principal
-Que modesto eres
-No es mi culpa que les resulte atractivo- una risita nasal salió de Yuuri – ¿o me vas a negar que soy guapo?
-Eso no impide que tus canas te hagan de menos
-No son canas es rubio platinado…. Y además esta suavecito- una mano japonesa se dejó ir a acariciar los cabellos del ruso
-Es demasiado delgado
-Es sedoso- contesto el ruso cerrando los ojos disfrutando del tacto, como si fuera un gato
-Entre más "sedoso" es más fácil que se te caiga
-Mi cabello es demasiado fuerte… no se va a caer
-Tu frente es amplia
-¡Oye!- le dio un manotazo cosa que provoco que Yuuri soltara una carcajada
-Lo siento, pero eso no lo pude evitar- un puchero y cruce de brazos –Hey, no era para que te enojaras… déjame compensártelo de alguna forma, como y lo que tú quieras
-¿Como yo quiera? ¿Lo que sea?
-Si-
-De acuerdo, lo tendré en cuenta para más adelante… aún estoy enfadado- Viktor recargo su rostro en la palma de su mano mientras descansaba el codo en la barra del bar. Tenía una especie de puchero algo infantil, mirando a un punto a parte… a Yuuri se le antojaba adorable, nuevamente paso su mano por el cabello de Viktor despejándole el rostro del cabello que le caía encima del ojo
-¿Y ahora que…?- ni siquiera pudo terminar de hablar cuando sitio los labios del moreno sobre su frente.
¿Qué rayos fue eso? Viktor llevo una de sus manos hacia arriba, tocando el área en que los labios del japonés se posaron, tuvo la maldita tentación de poner una sonrisa boba, pero no lo hizo y todo porque el maldito de Chris apareció cuando no debía de aparecer, y solamente para decirle que se apresurara para volver a ensayar.
-Vitya bebé, ¿ya terminaste o todavía piensas quedarte a coquetear un rato más?- Viktor no tuvo tiempo de decirle lo que realmente le hubiera encantado contestarle, ya que Yuuri se adelantó cambiando drásticamente el tema.
-Valla, es un número genial ¿qué tipo de vestuario utilizaran?- pregunto el japonés mirando a Chris con una sonrisa tranquila que ocultaba el pánico que le causo el comentario anterior.
-Nada- El rubio sonrió tranquilo, como si aquello fuera lo más normal
-¿Eh?
-Solo tendremos las toallas…- esta vez hablo Viktor –si algo sale mal pues… improvisaremos, ¿verdad?- volteo a ver a Chris
-Así es- sonrió. Yuuri levanto una ceja algo incrédulo
-No pareces muy afectado de saber que estarás desnudo encima de un escenario- dijo mirando al ruso
-La costumbre…- se encogió de hombros y Yuuri suelta algo parecido a un bufido –aun así nunca hago las cosas mal
-¿Los ensayos siempre son así de calmados?- volvió a preguntar Yuuri mirando al rubio
-Casi siempre, a menos que tengamos un número nuevo y necesitemos ensayar de todo a todo - la plática se estaba tornando interesante, por lo que ambos bailarines se sentaron al lado de Yuuri
-No entiendo
-Normalmente- siguió Chris –ensayamos con ropa puesta, pero cuando ensayamos algo nuevo y por fin nos sentimos del todo seguros y ya no comentemos ninguna falla, es cuando hacemos lo que denominamos "ensayo real"
-¿Ensayo real?
-Sí, nos vestimos o desvestimos según lo requiera el número y lo ensayamos delante de los otros- Yuuri los miro asombrado
-¿Nunca les ha pasado que durante esos ensayos?... bueno… que algo haya salido mal y pues… tú me entiendes
-Si…- esta vez le respondió Viktor –Una vez cuando Leo y Guang ensayaron su número frente a nosotros algo salió mal y un sartén que Leo estaba utilizando para tapar su entrepierna salió volando… fue en ese instante que descubrimos porque Guang siempre es tan celoso… y también le tuvimos respeto.
-¿Por qué respeto?
-La sartén de Leo es más grande…
-De acuerdo, ya entendí.- un no muy ligero rubor apareció en las –según Viktor- apetecibles mejillas del japonés
-Por cierto, ya sé que es lo que te voy a pedir- volvió a hablar Viktor, mirando intensamente a Yuuri, el cual se sintió completamente acorralado, y sinceramente, no tenía la más mínima intención de dejar de ver esos ojos azules
-¿Qué cosa? - apenas y pronuncio de manera audible. Por cierto, Chris lamentaba que su teléfono móvil estuviera muy lejos de él, seria genial grabar la cara de lelos que tenían ese par en ese preciso momento
-Ven a verme todos los días en los ensayos
-¿Eso es todo?- casi… "casi", se podía percibir un tono de decepción en la voz de Yuuri
-¿Acaso planeabas otra cosa?- Pregunto en un tono juguetón Viktor, acomodando de manera "inocente" unos cabellos que el japonés tenia alborotados. Oh si, Viktor era tan considerado.
Una risilla boba escapo de los labios del moreno, y reía solo por no echarse a correr a causa de los nervios, ¡es que ese hombre lo ponía mal!
Claro está que Christophe sintió que estaba estorbando, y tanta miel lo empezaba a poner enfermo. Discretamente, o lo más discreto que puede ser levantarse de una silla arrastrándola y avisando a pleno pulmón que iría a los camerinos, se retiró.
Estaba tentado a manotearles solo para conseguir un poco de atención y mínimo se despidieran de él, pero no, definitivamente a Viktor le dio fuerte, y eso está bien. Viktor se merece un bonito, cursi, empalagoso y muy sexoso romance.
Y tal vez… solo tal vez Viktor y Yuuri si se dieron cuenta de todo el alboroto del rubio, pero qué diablos, es mucho más interesante estarse contando las pestañas a una distancia que atenta contra el espacio personal.
X
Yuuri sabe que lo que le pidió Viktor es una treta sucia para verse todos los días… aunque si no le hubiera dicho nada, aun así lo hubiera ido a ver constantemente… a diario.
Desperdicio una muy buena oportunidad, según el criterio japonés.
Nuevamente lo encuentra ensayando con Chris y con las toallas, se sienta en una de las mesas que dan justo en frente del escenario, observa todo el número y no puede evitar imaginar eso mismo pero sin ropa de por medio… Suspira algo resignado, y es que a pesar de que ellos traen esas ajustadas mallas, y él esta tan cerca del escenario, ese par manejan tan bien esas toallas que es imposible ver sus entrepiernas.
Que lastima.
Una vez terminado el numero Viktor baja a saludarlo con una gran sonrisa en el rostro. La verdad es que esa rutina que llevan alrededor de semana y media se ha vuelto genial y muy gratificante. Pero sería aún más perfecta si tan solo Yuuri se dejara besar… o si le pudiera robar un beso… o tal vez si se acostaran… ok, suficiente. Le había prometido al japonés conocerse, y salir en plan amigos y… y él no era de piedra y ese culo japonés pedía a gritos ser profanado.
-Viktor, ¿otra vez con el mismo número?- dijo el japonés a modo de saludo, a lo que el ruso le contesto con un guiño coqueto
-Hoy lo presentaremos, queríamos sentirnos seguros
-Ha de ser complicado mantener las toallas extendidas- el peli plata se ríe – ¿Te gustaría aprender a no doblarlas?
Yuuri sonríe y acepta.
La verdad es que parece mucho más sencillo de ver que hacerlo, valla que es complicado. Se necesita mucha destreza y al parecer Viktor tiene agilidad con las manos… otro punto bueno a favor.
El ruso insistió en que ambos subieran al escenario para practicar un poco, Yuuri sabe que los escenarios siempre son imponentes y este no es la excepción. Desde donde esta puede observar a detalle cada rincón del lugar, y eso le aturde un poco, ahora sabe que definitivamente Viktor si lo vio bien desde el escenario aquel día que Pichit lo llevo por primera vez.
Mientras que a Viktor se le hacía gracioso los intentos desesperados del japonés por agarrar la toalla antes de que esta tocara el piso, se doblara o no la agarrara de manera correcta, su coordinación para ese tipo de cosas era desastrosa.
Como buen maestro e instructor, tomo otra toalla para que ambos hicieran la rutina y corregir los movimientos del moreno, y lo que empezó como algo "relativamente serio" término en corretearse por todo el escenario mientras se golpeaban la espalda y el trasero.
En un extraño movimiento por parte del ruso, decide utilizar la toalla como cuerda y jala a Yuuri de tal manera ambos quedan enredados en la misma toalla. Al parecer el japonés no se había dado cuenta del plan perverso del otro hasta muy tarde. Yuuri sentía como le empezaban a sudar las manos y se iba poniendo más y más nervioso conforme el rostro de Viktor se acercaba al suyo, podía sentir perfectamente el aroma mentolado del aliento de Viktor. Entreabrió sus labios, empezaba a hacer calor y el aire no era suficiente.
Calor.
Ambos sienten calor.
Empiezan a jadear, y se hace más visible la ligera capa de sudor que los cubría. Tan cerca…
Todo está jodidamente bien… Hasta que el móvil de Yuuri suena.
Joder.
-¿Diga?
-¡Yuuri!
-¿Pichit? ¿Que…?
-Yuuri, yo sé que estas ocupado en estos momentos, pero necesito que me escuches por favor y también necesito que no te alteres
-¿Pero que…?
-Escucha, yo sé que esto se va a escuchar muy loco… realmente es muy loco, pero eso no interesa… veras ¿recuerdas que te dije que no me esperaras a cenar y que posiblemente no me esperaras a dormir? Pues bien, todo iba bien, y bueno…. El hecho es que pasaron cosas… cosas que luego con más calma te platicare, pero eso no es lo importante… Yuuri, por favor necesito que vengas pagues la fianza y nos saques a Seung-Gil y a mí de prisión
-¡¿Pero qué… quién diablos es Seung-Gil?!
-Yuuri por favor, no quiero quedarme aquí durante quince días
-De acuerdo dime donde estas…
Giro a ver a Viktor que lo veía con la intriga tatuada en la cara. Esta sería una noche muy larga
X
-Así que…- Yuuri no estaba muy feliz, si pudiera patearía con todas sus fuerzas a Pichit, pero él tampoco quería ir a prisión por agredir a alguien en la vía publica.
Viktor y otro extraño sujeto pelinegro asiático venían detrás de los amigos
-Yo no sabía que el twerking era ilegal… tampoco sabía que era ilegal grabarnos haciendo una video-practica en vía pública [1]
-¿Y por qué solo ustedes dos terminaron ahí? –pregunto Viktor
-Todos corrieron… y yo no pensaba abandonar mi cámara…
-No quería dejarlo solo- hablo el otro asiático. Los demás solo lo observaron.
-Yuuri~- Pichit tomo al japonés de una de las mangas de su abrigo –de verdad lo siento, no quería interrumpir
-Yo… está bien, no estaba pasando nada realmente- hablo quedito, para que los otros dos no pudieran escuchar lo que hablaban.
-Aun así déjame compensártelo- ambos chicos se detuvieron dejando que los otros dos se adelantaran.
-¿Eh?
-Oppa y yo aún mantenemos los planes y me recibirá en su departamento… ya sabes, tienes la casa sola hasta mañana a medio día… aunque si quieres lo puedo alargar hasta la tarde, por mí no hay problema
-¡Pichit que cosas dices por favor!
-No seas monja Yuuri, ¡mira ese trasero!- señalo al ruso que iba un poco más adelante, y al sentirse observado se detuvo, esperando a que los otros dos se acercaran –Joder si Oppa estuviera así no lo dejaría salir todo el día de la cama- los colores se le subieron al rostro a Yuuri, y es que esta vez le daría la razón, ese trasero era perfecto.
-T-tratare
-Nada de tratare, ve y comételo. No descansare hasta el día que me llores al teléfono y me digas que no te puedes levantar por el dolor y te tenga que ir a conseguir antiinflamatorios
-¡No pienso llamarte a ti por teléfono para conseguir eso!
-Cierto, tu hombre te los puede ir a conseguir… a menos que tu…- una sonrisilla perversa apareció un la cara de Pichit –Yuuri que sucio~ jamás te imagine como el activo, pero ese trasero lo vale… Tienes todo mi apoyo
-¡Pichit!- el nombrado se echó a correr para alcanzar a los otros dos que estaban mas adelante
-¡Seung! Nos vamos, ¡ya le dije a Yuuri en lo que habíamos quedado!
-¿Eh? ¿De qué?- pregunto Viktor algo –muy- interesado en lo que los otros dos se habían quedado a platicar
-De cómo me van a devolver el dinero de la fianza… ¿o no?- intervino Yuuri antes de que Pichit lo metiera en otro lio
-Jajajajajaja oh Yuuri~ por eso somos los mejores amigos~- le dio un abrazo y arrastro a Seung con él.
Viktor y Yuuri observaron como el moreno arrastraba al otro chico, aunque realmente el otro no oponía mucha resistencia.
-Pensé que se irían juntos…- hablo el ruso, como preguntado al aire
-No, él iba a pasar la noche con ese chico… desde hace varios días me lo ha venido repitiendo
Una vocecilla dentro de Viktor grito emocionada algo como "casa sola", pero no debía hacerse tantas ilusiones, tenía trabajo pendiente
-Ya veo… Yuuri… te gustaría ver el show en vivo, digo si es que no quieres estar tu solo en tu casa… de todas maneras hoy mi turno termina temprano y pues yo…
-Me encantaría
X
Tenía que aceptar una cosa.
Solo una maldita cosa y la estabilidad del universo volvería a su cauce, y es que verlo bailar a medias luces desnudo y con solo una toalla era jodidamente excitante.
Independientemente de que la música y el perfomace no fuera sensual.
Definitivamente empezaba a considerar la idea de llevarlo a su departamento y que pasara lo que tuviera que pasar… según recordaba Pichit escondía un lubricante en su habitación… asunto resuelto, que pasara lo que tuviera que pasar.
Cuando finalmente acabo el show de Chris y Viktor, Yuuri está desesperado. No sabe a ciencia cierta si es por la ansiedad que le produce volver a tratar de tener intimidad después de tres largos años de abstinencia o porque ese maldito ruso es tan jodidamente sexy que desea de ya, ser empotrado en la pared más cercana…
O quizás es una mezcla de ambas cosas.
Y es que verlo salir nuevamente con ropa "normal" se le hace un pecado, un cuerpo tipo dios griego no merece ser tapado por ese genial suéter de maga larga y cuello de tortuga negro que le queda TAN entallado, cubierto con una gabardina gris y esos jeans azul oscuro que le marcan TAN bien el trasero…
Ok, quizás no se ven TAN mal, pero es que ese hombre traiga o no ropa se ve genial.
-¿Que dices Yuuri, nos vamos?
El japonés apenas y asiente con la cabeza, y es que seguramente está soñando, no puede creer que va al lado de ese sujeto y a la mitad de la madrugada… Dios, eso es demasiado.
-Yuuri…- el nombrado salió de su burbujita –es demasiado tarde para ir hasta tu departamento… no quisieras pasar la noche en mi casa… bueno, no se solo si tú quieres, podemos buscar un taxi si te incomoda
No era lo que Yuuri esperaba, pero está satisfecho. Bendito sea el distrito de Alexeyevsky.
-Quizás sea buena idea, digo, son pasadas la tres de la mañana y Voykovsky queda algo retirado [3]… espero no incomodarte aceptando tu oferta
-Claro que no, es un verdadero placer que puedas quedarte en mi casa
El camino no era largo, de hecho no hicieron más de 15 minutos al departamento del ruso. Y era claramente más grande que el que él y Pichit compartían, y aun así lograba verse tan acogedor… y olía a él.
Respiro profundo.
Dejo que su vista se perdiera en varios de los rincones del departamento, hasta que se topó con la espalda de Viktor que estaba ocupado sacando una botella de algo junto a dos copas.
¿Era realmente necesario beber? Quizás la respuesta podría ser un no, pero, era de noche, estaban solo ellos dos en el departamento, la ocasión no podía ser mejor.
Un brindis, solo uno…
-Sabes…- el ruso dejo las copas y la botella en la pequeña mesita de centro que tenía en el salón - Yurio no está en casa.- sonrió como recordando algo -Es la primera vez que lo dejo pasar la noche fuera… Su abuelo me va a matar si se entera.
-¿Yurio?
-Eh…Le cambie un poco el nombre a mi primo, era complicado referirme a dos Yuris…- el moreno sonrió
-Le queda, va con su personalidad…- un pequeño silencio se instaló entre ambos aun de pie. No era incomodo, pero aun así dejaba volar libremente varias dudas, y ninguno se decidía a ver los ojos del otro
-Yo…- hablo Viktor -si tú quieres, te puedo dejar mi habitación y yo uso la de Yurio- Yuuri negó repetidas veces con la cabeza
-Está bien, no me incomoda…- esta vez la mirada de ambos se encontró, haciendo que el ambiente se volviera denso, asfixiante, inquietante… sensualmente peligroso… -aunque me siento un poco mal echándote de tu cama…- se relamió los labios -No es justo
-Tal vez… si tú quisieras podríamos…- se acercó despacio, Yuuri tenía una expresión bastante linda y sensual, con sus mejillas muy sonrojadas y sus grandes ojos castaños nublados por un deseo que aún no se expresaba en palabras
-¿Si?- cada vez se acercaba más, lentamente, como un depredador que sabe cuál es el momento justo de actuar, hipnotizando a su presa, justo antes de atacar.
-Compartir habitación… no me echarías de mi cama y tu dormirías en la habitación principal, ambos resultamos beneficiados…- la voz de Viktor sonó peligrosamente baja, tan grave, tan mortalmente sexy.
Yuuri sintió como se aproximó al él hasta que sus labios rozaron su oído, la punta de su nariz rozaba el cuello del más alto haciendo que su aroma embriagara sus sentidos… Demasiado cerca, Dios, como lo deseaba.
Sus rostros estaban a milímetros del contrario, era tan fácil simplemente acercarse un poco. A la mierda todo. Yuuri, pasó ambos brazos sobre los hombros de Viktor envolviéndolo, sus labios se rozan ligeramente, apenas de manera perceptible, aun así logrando erizar sus pieles, sintiendo su respiración cálida y acelerada.
-Es, una buena idea…
[1] O al menos eso pude investigar, la noticia (que al parecer es real) dice que esos bailes no son permitidos debido a que van en contra de valores tradicionales (pfff) y a las chicas que se grabaron bailando se les llevo a prisión por 15 dias, les dejo el link de la noticia: : / / noisey . vice es _ mx / article / twerkear-en-rusia-te-puede-llevar-a-la-carcel
[2] Esto no me lo estoy inventando, estoy "tratando" de apegarme un poco al canonn de la serie, asi que sabemos que Yuuri estuvo en Detroit para entrenar patinaje, pero lo que ustedes no sabían es que ahí se encuentra una de las mejores academias de Ballet de Estados Unidos y es más ni menos que la "Ballet Detroit at Detroit Opera House", así que si en este universo Yuuri no practica patinaje, si sigue con el ballet y también estuvo en estados Unidos, no 5 años como nos lo maneja la serie, pero si 4 y el año de mas que ha estado en Rusia… Nada al azar mis niños, nada al azar.
[3] Oki, estoy "hipotéticamente" e "imaginariamente" ubicando el Burlesque y el hogar de Viktor cerca del distrito Alexeyevsky, caminado tardarían aproximadamente 55 minutos y en taxi 25 minutos
Han pasado 84 años desde que actualice... perdon orz Pero ya aqui esta la actualizacion, y espero no demorar con la siguiente parte, en la cual ya estoy trabajando, y pues no se que les valla a parecer por que es la primera vez que escribo zukulencias... Limones pa todos en el siguiente capitulo.
Pero como siempre les pregunto: ¿merece review?
Recuerden que el amor en forma de review es el amor más grande del lector hacia el autor.
Saludos (^0^)/
