No llores por favor

Las reparaciones en Shiganshina habían iniciado. Jean era el encargado de supervisar la reconstrucción.

Armin junto con Levi dirigían a los nuevos reclutas mientras exterminaban los titanes que seguían en el interior de los muros.

Eren practicaba sus poderes titan en compañía de Mikasa y todos los reportes le eran entregados a Hange quien a pesar de las protestas había tenido que quedarse en cama.

Era de noche cuando Levi regreso al cuartel. Entro al cuarto y vio a una Hange dormida con un libro sobre su regazo. Había aumentado el volumen de su vientre y su rostro resplandecía como era lo usual en las embarazadas. Tomó el libro y leyó la portada la cual como titulo tenía impreso "Cosas que pueden salir mal en un embarazo". Levi no quería pensar en esas cosas, pero por lo visto Hange continuaba llena de preocupación.

Lo dejó en su lugar (una repisa al lado de muchos otros libros sobre el embarazo).

Inspecciono a su alrededor y noto que el lugar estaba todo tirado. Esa cuatro ojos seguía siendo un completo desorden,

-Levi -dijo en voz baja Hange, quien seguía con los ojos cerrados.

-Tsk torpe cuatro ojos deberías de estar dormida -regaño y se sentó a un lado.

-Ya dormí toda la tarde -se quejó.

-Si lo hubieras hecho el lugar no parecería un muladar -rebatió-. Se supone que debes quedarte en cama.

-El libro de "Embarazo seguro" dice que tengo que hacer ejercicio… -comenzó a decir.

-Si, cuando se trata de embarazos comunes -regaño- y no de alto riesgo porque la mamá inconsciente se largó a una misión y fue arrojada a un pozo desde una gran altura.

Hange comenzó a llorar, desde que estaba embarazada ella tenía cambios de humor más drásticos que de costumbre.

-¡Torpe cuatro ojos no llores!

Levi hizo el intento de abrazarla, pero fue empujado antes de lograr su propósito.

-¡No me toques! -le grito, ahora estaba furiosa.

-Bien -Levi se levantó y Hange le tomo de la muñeca antes de que se fuera.

-No, Levi no te vayas -pidió y en su rostro se notaba que estaba a punto de volver a llorar.

Levi soltó un suspiro de resignación e hizo un segundo intento de abrazar a Hange.

-Sabes que te amo mi loca bipolar.

Ahora debía de tener demasiada paciencia con Hange… más de la usual, pues era común en las embarazadas el cambio drástico de emociones.

.

Mas meses pasaron, Hange seguía aumentando de volumen y los cambios de humor ya no eran tan drásticos, en su lugar ahora tenía un montón de antojos diversos, pero el más solicitado era el chocolate.

-Según mis cálculos nuestro pequeño podría nacer antes del día del padre -dijo emocionada-. Eso sería grandioso ¿no Levi? -Hange miro a Levi quien estaba a su lado mientras le acariciaba el vientre.

Estaba por hablar cuando Armin entro con una pila de expedientes.

-Comandante -saludo-, capitán.

-¿Acaso no tocas Arlert? -dijo furioso Levi.

-Lo siento… -comenzó a temblar de miedo haciendo que se volviera más inestable la pila de expedientes que cargaba y la cual amenazaba con desparramarse-. Es que no he podido porque mis manos están ocupadas capitán y vi la puerta medio abierta así que…

En ese momento los documentos se cayeron al suelo dejando un montón de hojas por todos lados.

-Ya mismo lo levanto -dijo asustado Armin.

Él se apresuró a levantar todo y dejarlo en el escritorio de Hange.

-Son todos los reportes de la semana comandante -informo asustado.

-Muchas gracias Armin -Hange sonrió y Armin noto la barriga de Hange.

-Oh el pequeño ha crecido desde la última vez -dijo contento y se acercó con la intención de tocar a Hange, pero entonces Levi se interpuso.

-Si ya terminaste Arlert puedes retirarte -dijo amenazante y Armin salió corriendo.

-Levi -regaño Hange.

-No quiero que andes por todos lados dejando que todos te toqueteen -dijo furioso.

Había cosas que nunca cambiaban como los celos insufribles de Levi. Hange solo podía pedir que no la agarrara contra Armin como lo había hecho con Moblit.

En ese momento ella sintió un gran dolor que reflejo en su rostro.

-¿Estas bien Hange? -pregunto asustado Levi.

-Si, solo fue un pequeño dolor -contesto y sintió como poco a poco ese dolor disminuía, aunque no cedió del todo.

Los dolores continuaron y al cabo de una hora se hicieron más frecuentes.

-Iré por la doctora -anuncio Levi cuando se dirigía a la puerta.

-No, Levi, todavía no es tiempo, el bebe nacerá en dos semanas… -Entonces Hange se quedó petrificada-. Levi -llamo-. Ve por la doctora ahora -ella tenía la mirada como si hubiera visto a un fantasma.

-¿Todo bien? -pregunto.

-¡No, idiota se me rompió la fuente! -le grito ahora presa del pánico.

-Calma, recuerda respirar como te enseñaron -dijo y comenzó a respirar para que Hange lo imitara.

-Ahhh, duele demasiado, ¡siento que moriré! -seguía quejándose y gritando.

-Calma, ¿qué hago? ¿que necesitas?

-¡Pedazo de idiota ve por la doctora!

-Doctora, entiendo -dijo fingiendo tranquilidad, Levi nunca se asustaba de nada y justo ahora tenía que asustarse.

En ese instante Levi se topó con Eren y compañía en el pasillo.

-¡Eren estas a cargo! -le grito mientras continuaba corriendo.

Los tres amigos se miraron y asomaron sus rostros en la habitación de Hange.

-De acuerdo comandante tranquilícese, yo sé que hacer -dijo Eren y salió corriendo.

-No Eren ¡espera! -dijo, pero fue tarde, ya había desaparecido, entonces miro a Armin.

-Comandante a mí no me mire, yo no sé qué hacer -lucia pálido y asustado.

-Agua, necesitamos agua -dijo Mikasa.

-¿Agua? ¿Para que necesitamos agua? -pregunto Armin confundido.

-El agua ayuda con el dolor -explico tranquila Mikasa.

-Agua, entiendo, voy por agua.

Armin se encamino a la puerta rápidamente.

-¡No Armin, no me dejes tú también! -dijo asustada Hange.

Entonces regreso Eren.

-Ya estoy aquí. Fui por esto -le enseño una vela.

-¿Y para que quiero una vela? -se quejó.

-Bueno ¿para que todo salga bien? Recuerdo que mi padre atendía muchas embarazadas y sus madres siempre prendían una vela y…

-Eren, necesito ayuda profesional, no espiritual ¡ahhhh! -dijo tratando de guardar la calma a pesar del dolor.

-Ya estoy aquí -dijo Armin entrando corriendo con un vaso de agua.

-Armin, lo que Hange necesita es algo más grande que un vaso -le dijo calmada Mikasa.

-Entiendo, más grande -Armin volvió a desaparecer y Eren también.

-Mikasa, ayuda, eres la única sensata aquí- dijo Hange intentando pararse.

Mas minutos pasaron…

-Ya estamos aquí -anuncio Eren en compañía de Armin quien traía una cubeta y Erren un pastor.

-¿Quién es él? -pregunto Hange tratando de guardar la compostura mientras Mikasa le ayudaba con los dolores sosteniendo su mano.

-Es un pastor, para que todo salga bien, me dijiste que necesitabas algo más profesional, recuerdo que cuando mi papa atendía a las embarazadas…

-Eren ¡yo no me refería a eso! -grito exasperada– y tu Armin ¿eres un genio no?

-Si, pero de bebes yo no sé nada -dijo escudándose detrás de Eren.

-¿Qué es eso? -pregunto Mikasa al ver la cubeta.

-Me dijiste que algo más grande -mostro la cubeta y sonrió.

-No, lo que necesita Hange es una tina donde meterse para que las contracturas no sean tan dolorosas.

-¡Pedazo de inútiles! ¡fuera! ¡fuera todos! ¿dónde está ese enano idiota? -comenzó a gritar Hange.

-Cálmate cuatro ojos -dijo Levi entrando tranquilamente en compañía de la doctora, al parecer la había arrastrado hasta el lugar pues estaba ajetreada y con la bata hecha jirones.

-Bien Hange ¿cada cuánto tiempo son las contracturas? -pregunto calmada la doctora mientras revisaba a Hange.

Detrás de la doctora apareció otra mujer para asistirla. Los tres amigos decidieron que era hora de retirarse asi que no perdieron ni un segundo en salir corriendo.

-Muy seguido diría yo -logro decir a pesar de las ganas que tenia de gritar por el dolor.

Tras revisar si era tiempo de traer al bebe al mundo la doctora le hablo a Hange

-Muy bien Hange, necesito que pujes -le indico.

-¡Eso hago! -grito llena de dolor, Levi le dio la mano a Hange y ella le aplasto la mano con una gran fuerza.

-Hange me la estas rompiendo -se quejó.

-Cállate ¡todo esto es tu culpa! -le grito, ella parecía poseída.

-Vas bien Hange ya puedo ver al bebe.

Levi se asomó para poder ver a su hijo lo cual resulto ser una mala idea pues vio mucha sangre y comenzó a sentirse mareado, aunque intento mantener la compostura ya que no le gustaba demostrar debilidad frente a los demás.

-¡Maldito enano de mierda! loco de la limpieza, has visto más sangre matando titanes -se quejó Hange al ver la cara pálida de Levi.

Él estaba por desmayarse y Hange también cuando finalmente escucho un llanto.

Su hijo había nacido y ahora la enfermera lo estaba limpiando.

-Felicidades es una niña -les dijo la doctora y se la entregó a Levi envuelta en una cobija.

-Hola hermosa, Hange mira -Levi miro a Hange quien lucía agotada.

-Muy linda -Hange sonrio-. Pero ahora creo que me voy a desmayar -anuncio antes de cerrar los ojos.

-¡Hange! -grito Levi preocupado.

-Tranquilo, ella estará bien -dijo la doctora tras checar signos vitales.

Levi miro al bebe que tenía ahora entre sus brazos, era pequeña y delicada, sus ojos permanecían cerrados y Levi se moría de ganas por verlos. Sus mejillas eran redondas y su piel suave. Ahora ya no lloraba, estaba en completa tranquilidad en los brazos de su progenitor, entonces pensó que era el bebe más perfecto que hubiera nacido.

Para Levi todo su mundo se redujo a la persona que tenía en sus brazos y juro protegerla hasta su último aliento. Entonces abrió sus ojos, eran grises.

-¿Ya pensaron algún nombre? -pregunto la doctora.

Por supuesto que ya habían pensado el nombre, incluso antes siquiera de que Hange quedara embarazada.

Levi pensó en las palabras del pastor Nick "Esperanza" su bebe sería el inicio de un mundo sin titanes.

-Hope… Hope Ackerman Zoe -dijo.

-Hope, lindo nombre -medito y apunto el nombre de la pequeña.

Levi no soltó a Hope y permaneció sentado al lado de Hange contemplando a las dos mujeres de su vida.

-Levi -llamo con voz débil Hange.

-Hola cuatro ojos -Levi la miro y sonrió.

-¿Es nuestro pequeño? -Hange miro al bebe en brazos de Levi.

-Así es, saluda a Hope.

-Menos mal que no le pusiste otro nombre o te las verías conmigo -sonrió Hange -déjame cargarla -ella estiro sus brazos.

-Ni hablar, no te has lavado las manos -dijo apartando a Hope como si fuera un niño posesivo con su juguete.

-Levi, también es mía -se quejó Hange.

Levi ni siquiera dejo que el resto de su escuadrón vieran a la pequeña alegando que podían pasarle sus gérmenes, aunque los chicos no se darían por vencidos tan fácilmente.

Dejaron pasar unas horas y después regresaron.

-Comandante -saludo Eren asomando la cabeza.

Había sido el designado por todos para hablar y en dado caso recibir el golpe del capitán Levi.

Hange se llevó su dedo índice a los labios para indicarle a Eren que no hiciera ruido, luego señalo a un Levi dormido en la silla y le indico con su mano que entraran.

Todos entraron de puntitas tratando de no hacer ruido y rodearon la cuna situada a un lado de la cama de Hange.

Todos miraron como subía y bajaba el pequeño pecho del bebe mientras dormía pacíficamente.

-Es… ella es… -Connie trataba de encontrar las palabras que describieran la belleza de la pequeña.

-Como un delicioso trozo de carne -dijo entusiasmada Sasha.

-Es tan bella -dijo Jean quien en su vida había estado tan cera de un bebe.

-¿Cómo se llama? -pregunto Armin emocionado.

-Hope -contesto Hange.

-Pobrecita salió igual al padre -dijo en burla Mikasa, aunque en realidad pensaba que era el bebe más lindo que había visto y sintió la necesidad de también ser madre algún día.

-Espero que no saque también lo enano del padre -continuo la broma Eren y entonces sintió una corriente helada en su espalda, como un aura maligna que despertaba. Lo cual así era.

-¿Qué dijiste Jaeger? -pregunto furioso Levi.

Eren busco apoyo en sus amigos, pero al mirar a su alrededor noto que todos a excepción de Mikasa se habían retirado corriendo.

Mikasa estaba lista para actuar si a Levi se le ocurría golpear a Eren, pero entonces entro Historia seguida por seis guardias.

-Buenas noches comandante Hange, capitán Levi -saludo cordialmente y sonrió a las cuatro personas que estaban en la habitación-. Lamento aparecer a estas horas de la noche -ella camino hacia Hange-. Comandante Hange, felicidades por el nacimiento de su hijo -luego miro la cuna- ¿Puedo? -pregunto y todos contuvieron la respiración ¿Acaso Levi le negaría a la reina el conocer a Hope?

-Adelante -contesto Levi e Historia se acercó a la cuna para ver a la bebe quien comenzaba a abrir sus ojos.

Todos respiraron aliviados. Historia se retiró en compañía de Levi a petición de ella, esto con el propósito de darles más tiempo a los chicos de poder convivir con la pequeña. Levi a regañadientes tuvo que aceptar, aunque antes de retirarse del cuarto le lanzo una mirada amenazadora a Eren.

-No lo puedo creer -dijo Hange estupefacta por lo que había presenciado. No solo Historia había sido la segunda en cargar a Hope, sino que también había logrado que Levi saliera de la habitación.

-Yo si lo creo -contesto Eren-. A pesar de que el capitán ostenta tanto poder, él jamás se saltaría la cadena de mando -explico a las dos mujeres que lo veían incrédulas y recordó lo que le había dicho Petra.

-Bueno, no en cuanto a seguir ordenes -contesto Hange y luego sonrió-. Lo que sucede es que aprecia mucho a nuestra reina. Ahora Eren será mejor que aproveches antes de que regrese Levi.

Eren cargo a la pequeña Hope por unos segundos hasta que Levi regreso. Eren palideció del miedo. Lo habían atrapado in fraganti.

-Eren -le hablo serio y con mirada asesina-. Sera mejor que las cuides, iré por la cena de esta torpe cuatro ojos.

Levi se retiró y Eren volvió a recuperar su tono de piel.

-Lo ves, también te tiene aprecio -sonrió Hange.

La verdadera prueba inicio cuando Hope comenzó a llorar en plena madrugada.

-Oi Hange -le hablo sin siquiera abrir los ojos-. Hope está llorando -dijo cansado.

Hange solo soltó un ruidito en tono de queja, jalo más la cobija y luego pateo a Levi quien se terminó de despertar y comenzó a zangolotear a Hange.

-¡Torpe cuatro ojos, la bebe! -regaño.

-Encárgate tu Levi -dijo medio dormida.

-¿Yo? Tu eres la madre.

Hange en ese momento abrió los ojos y patio a Levi ahora con más fuerza y a propósito.

-¡Te dije que te pararas a atender a tu hija o te rajo el cuello! -le grito y lo termino de patear fuera de la cama.

-Tsk -se quejó mientras se levantaba del suelo-. Cuatro ojos de mierda -dijo furioso y camino hacia la cuna de Hope para tranquilizarla.

Con el tiempo Levi se acostumbró a que Hange no se pararía ni por un milagro así que lo convirtió en su rutina.

Con el nacimiento de Hope mas cambios llegaron, pues el cuartel general no era el lugar mas adecuado para criar a un hijo, así que la pareja decidido que ya era hora de tener un lugar al cual llamar hogar aunque no estuvieran la mayor parte del tiempo pues todavía tenían una promesa que cumplir y era darle un mundo sin titanes a Hope.

Y hasta aquí este capítulo. Debo decir que quería hacerlo un poco más de risa ya que se vienen tiempos difíciles para la pareja.