Cerca me tendrás
Los altos mandos de Paradai se encontraban reunidos para poder conocer finalmente a su "aliado" Zeke Jaeger. La legión de exploración había sido asignada para ser el comité de bienvenida.
Hange se encontraba a un lado de Jean y Sasha en primera fila, mientras Armin, Connie y Levi permanecían detrás.
-Levi, nos vemos de nuevo, casi no te veo -se burló Zeke y Levi no ocultó su enojo-Calma, era solo una broma -sonrió e inspecciono a las dos castañas-. Un placer finalmente conocerte Hange -tomo la mano de Hange y la beso, ella instintivamente aparto su mano-. Lo siento, me he dejado llevar por la emoción de ver tu dulce rostro.
-Ella es comandante Zoe para ti barbudo -intervino Levi y le extendió un pañuelo a Hange seguido de una mirada que le decía (límpiate la baba de ese idiota)-. Muestra respeto ante mi comandante, ella tiene un rango, no lo olvides.
-Pensé que el objetivo de esta reunión era olvidar los rangos y títulos -dijo sonriente y camino con dirección a Hange rodeando a Levi.
-comandante Zoe, ¿me permite? -le ofreció su brazo y Hange lo tomo, caminaron rumbo al lugar donde estaban todos los invitados y miro atrás para ver a Levi quien no lucia feliz con la situación.
-Pensamos que una reunión nada formal ayudaría a calmar el sentimiento de odio por lo sucedido en Shiganshina y Ragako -comenzó a explicar Hange.
-Supongo que es lo mejor -dijo mirando a su alrededor-. Dime Hange ¿ellos nos van a seguir toda la tarde? -pregunto al ver sobre su hombro como el comité de bienvenida continuaba siguiendo sus pasos unos centímetros detrás.
-Ellos solo tienen órdenes de no perderte de vista Zeke -aclaro Hange.
-Debo decir que no me esperaba toparme con una belleza como tú, aunque te recuerdo de la vez en Shiganshina…
-Por favor no hablemos de eso -interrumpió a Zeke y trato de ocultar su furia y tristeza.
Ella por más diplomática que fuera, tenía que hacer un gran esfuerzo por ocultar su repulsión hacia Zeke.
-Bueno, entonces diré que tus cartas siempre me sacar una sonrisa, son muy ingeniosas y divertidas -dijo sonriente, pero Hange permanecía seria.
-Lo presentare con algunos nobles y el resto de los comandantes.
El primero en acercarse a saludar fue Pixis, quien comenzó de impertinente a decir tonterías sin sentido y chistes machistas.
-Toda una personalidad -dijo Zeke alegrándose de que se fuera el comandante Pixis.
-Imagínate convivir con él cada reunión -dijo burlona Hange y entonces miro con desagrado a la pareja que se acercaba-. Hablando de gente con personalidad -dijo y Zeke miro a la pareja que se aproximaba-. Ese par son unos angelitos -le dijo en confidencia.
-Comandante Hange -hablo Nile atragantándose con la palabra comandante.
-Hange -saludo seria Marie.
-Marie -dijo con desagrado Hange-. Comandante -saludo a Nile.
-Y yo soy Zeke -interrumpió lo que parecía una batalla campal de miradas de odio entre Hange y Marie.
-Claro, comandante Zeke de Mare le presento al comandante de la policía militar
Nile Dok y a su esposa Marie -presento.
-Encantado -saludo cordialmente.
-Me gustaría decir lo mismo, pero tu mataste a mi amigo Erwin -dijo serio Nile.
-Curioso que digas que era tu amigo Nile ¿Acaso no fuiste tú quien lo encarcelo y casi manda a matar? -dijo furiosa Hange.
-¿Y tú? Ahora tienes su cargo, gracias a su muerte -defendió Marie a su esposo.
-Cargo que Erwin me concedió antes de morir. Yo solo obedezco la voluntad de mi amigo -rebatió Hange.
-¿Amigo? -soltó una risita-. Amante querrás decir, dudo que de otra forma Erwin te diera el cargo -ella abrió su abanico y oculto su sonrisa sarcástica.
-No Marie, te equivocas, yo no soy como tú, yo no necesito acostarme con nadie para subir de posición -dijo satisfecha por insultarla.
-Espero que no nos fastidies con tus bailes tan exhibicionistas -dijo poniéndose roja del coraje.
-¿Bailes exhibicionistas? -pregunto Zeke tratando de eliminar los pensamientos que se le formularon en la cabeza.
Todos recordaban como unos años atrás Hange y Erwin habían bailado de una manera poco convencional, aunque Hange lo había hecho solamente para llamar la atención del comandante en jefe Zackly y así poder salvar a Eren.
-¡Vete a lavar ropa Marie! -le grito Hange perdiendo la calma.
-¡Y tú a prostituirte golfa! -le grito también perdiendo la calma. Marie cerro su abanico y estaba dispuesta a golpear a Hange con el objeto, pero entonces Nile la detuvo y arrastro lejos.
-Toda una dulzura -dijo Zeke y noto que Hange perdía el equilibrio-. ¿Todo bien? -pregunto y ella asintió, la batalla verbal con Marie le había alterado más de lo que quería dar a conocer.
-Tan refinada como esperaba que siguieras siendo -dijo una voz masculina y Hange sintió un gran escalofrió recorrer su cuerpo, la voz le pertenecía a la persona que deseaba nunca volver a ver.
-Sr. Zoe -saludo con desagrado Hange.
-Comandante Hange -saludo serio aquel hombre.
Este era gordinflón, vestía un elegante traje verde, tenía bigote y barba blanca por las canas, su cabeza era calva y usaba lentes.
-Comandante Jaeger le presento a lord Zoe -dijo con desagrado.
-No solo no sabes controlarte, si no que tengo que soportar los rumores sobre tu vida libertina sin mencionar el hecho de que te juntas con este tipo de personas -dijo sin desviar su mirada reprobatoria que había fijado sobre Hange.
-Si me disculpa lord, no ha sido un placer verle y espero en el futuro no volver a coincidir -ella jalo a Zeke y rodeo a su padre.
-Lord Zoe -saludo Levi con cara de pocos amigos-. Sepa que es la última vez que le permito referirse a Hange de esa manera.
-¿Cómo te atreves?¿Quién te crees que eres? -dijo ahora carente se seguridad sobre su persona al ver la mirada fría y asesina de Levi.
Levi camino y antes de pasar de largo a aquel hombre él se detuvo a su lado.
-Mi nombre es Levi Ackerman y Hange es mi esposa, no permito que le hable de esa forma a mi esposa. Espero que le quedara claro, odiaría tener que ensuciar mis cuchillas con sangre humana -dijo y luego dio unos pasos.
-Le… Levi -llamo-. Hange… ¿ella es feliz? -pregunto, pero Levi no le contesto y siguió su camino.
-¿Debo suponer que es tu padre? -concluyo Zeke.
-Lord Zoe no es mi padre, dejo eso en claro el día que me fui de casa. Él quería que fuera algo que simplemente no puedo ser.
Zeke se sintió identificado, un padre que exigía más de lo que debía a su hijo descuidándolo y anteponiendo otras prioridades.
-Bueno yo mande a matar a mi padre y supongo que si hubiera tenido la oportunidad él me hubiera matado a mi -dijo Zeke-. Pero no hablemos de esos temas tan horribles, dime ¿Te gusto el ejemplar que te envié de Davidson?
Zeke noto que en el trayecto habían perdido a uno de sus niñeros, es decir Levi y que Connie se había escapado junto con Sasha, por lo que solo quedaban Jean y Armin.
-Me encanto -contesto Hange.
Hange además de bella y fuerte, era inteligente y una mujer muy culta, ahora entendía la razón, ella se había criado para ser una dama de alta sociedad, aunque por su personalidad quedaba más que claro que era como un tornado, un espíritu incontrolable y por ello tampoco le resultaba sorprendente el hecho de que decidiera escapar de esa vida tan opresora.
-Creo que me gustara vivir en Paradai si te tengo de vecina -dijo Zeke-. Podríamos compartir largas pláticas sobre literatura.
-Eso nunca sucederá Zeke -contesto.
Hange estuvo a punto de caer de no ser porque Zeke la llevaba del brazo.
-¿Todo bien? -volvió a preguntar- ¿Acaso usted está enferma comandante? -el físico de Hange le había cautivado, pero no por ello se había cegado ante su evidente estado, lucia pálida y demasiado flaca.
-Si, todo bien -dijo a pesar de que sintió un gran dolor en el vientre y contuvo el impulso de llevar su mano a esa zona.
-Lo lamento, estudie medicina, hábitos de doctor, debo decirle que se ve como si padeciera una terrible enfermedad…
-Dije que estoy bien -hablo seria, aunque le costaba trabajo respirar.
-Yo insisto en que no luces bien…
Hange ya no quería discutir con Zeke, el dolor la estaba matando así que le hizo una señal con su mano a Armin y este acudió a su lado de inmediato.
-Comandante, debo dejarlo un momento, se quedara en compañía de mi asistente Arlert quien también disfruta de la literatura y tiene pleno conocimiento de varios temas que usted desee tratar sobre la situación en la que nos encontramos Mare y Erdia.
En cuanto Hange termino de hablar Jean la sujeto del brazo dispuesto a llevársela. Hange se soltó de Zeke y se recargo en el hombro de Jean.
Zeke pensó que era su oportunidad para hablar con Yelena y ajustar unas cuantas cosas pendientes, pero sus planes se vinieron abajo cuando Levi apareció unos centímetros detrás.
Jean y Hange pasaron a un lado de Levi y este hizo un gran esfuerzo por ni siquiera voltear a ver a Hange aunque muriera de la preocupación.
-Así que Levi -hablo Zeke-. ¿tu comandante se encuentra bien? Odiaría que perdieras a otro comandante.
La fiesta continuó un par de horas más y en cuanto subió a Zeke al barco para verlo irse, Levi corrió a ver a Hange, solo que en el camino se topó con Jean.
-Capitán -hablo, lucia aterrado- Es la comandante -alcanzo a decir.
-¿Qué le pasa? -pregunto alterado- ¡Habla kirstein!.
Jean intentaba hablar, pero el aire le faltaba por haber corrido tanto.
-Su hijo en estos momentos está por nacer -logro decir y Levi salió corriendo.
Al llegar se topó con varios problemas, el primero fue que no le permitían pasar a ver a Hange, el segundo era que al parecer el parto estaba sufriendo complicaciones.
-Le repito, no puede pasar -decía la enfermera tratando de detener a Levi impidiéndole el paso.
-Escúcheme bien, mi esposa, ella está a punto de traer al mundo a mi hijo -dijo furioso.
-Capitán Levi lo entiendo de verdad, pero el parto de su esposa se complicó y entrará a cirugía -explico-, usted no puede entrar, así que tendrá que quedarse a esperar.
A pesar de las quejas, intentos e insultos no le quedo más que esperar y esperar mientras rogaba porque todo saliera bien hasta que finalmente las puertas se abrieron y salió la doctora cargando en brazos a un bebe.
-Hange se está recuperando. Felicidades, es un varón -anuncio la doctora y le extendió el pequeño a Levi y él lo sujeto en brazos.
Este era todavía más pequeño y delicado si lo comparaba con Hope, también era más inquieto, pues soltaba patadas y movía enérgicamente sus brazos mientras lloraba y Levi hacia el intento de calmarlo mientras lo arrullaba.
-¿Cuál será su nombre? -le pregunto la doctora a Levi.
Él medito un momento, Hange había elegido una larga lista de nombres ya fuera varón o mujer, pero entonces recordó el pacto que el pequeño y él compartían, eso le recordó a su antiguo amigo quien siempre había cumplido su promesa y a pesar de todas las expediciones Hange había regresado viva.
-Erwin -dijo sin despegar la mirada del pequeño quien se había agotado y finalmente estaba en calma y dormido.
-Entonces será Erwin Ackerman-Zoe -dijo contenta.
-Espere -hablo nuevamente Levi-. Que sea Erwin Maximus Ackerman-Zoe.
Levi pensó que de no ponerle un nombre que Hange había seleccionado ella podría matarlo, Erwin no estaba en la lista y Maximus no sonaba del todo mal, al menos era preferible que Moblit o Eren.
Levi entro a ver a Hange quien seguía dormida profundamente y babeaba. Armin había ido a buscar a Hope para que fuera a conocer a su hermanito.
Para cuando ella llego su madre ya estaba despierta y se encontraba platicando con Levi.
-¡Mami! -saludo contenta mientras corría a abrazar a Hange, ella trepo la cama y se colgó del cuello de su madre.
-Mi pequeña Hope -dijo Hange correspondiendo el abrazo.
-¿Dónde está mi hermanito? -pregunto mirando a todos lados y entonces Levi se levantó y tomo a Erwin de la cuna para entregárselo a Hange.
-Saluda a Erwin Maximus -dijo Hange mientras sostenía en brazos a su hijo.
-Hermanito -dijo contenta y sus ojos se iluminaron-. Yo te protegeré siempre -dijo y le tomo de su pequeña mano.
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Unas semanas después la familia se encontraban en casa retomando su vida cotidiana.
Levi había salido a pescar, una idea de Hange, ella le había dicho que necesitaba tener un hobbie aparte de matar titanes, cosa que ya no hacía desde algunos años.
Pero la pesca no era nada relajante, llevaba horas sentado como tonto, no había logrado atrapar nada hasta que el cable de su caña de pescar dio un tirón, entonces intento capturar al pez, pero el cable se rompió, Levi ya había tenido suficiente de tanta tontería, camino hacia la orilla fastidiado y desenfundo una de sus cuchillas.
-¡Ya verán malditos! -grito presa del coraje y se dirigió nuevamente al rio con determinación.
-No se mucho de pesca, pero creo que esa no es la forma más adecuada -hablo la voz de un hombre detrás de Levi.
Él miro rápidamente y noto de quien se trataba.
-¿Qué hace aquí? -pregunto furioso.
-Pues vine porque…
-Me refiero a como supo que vivíamos aquí -pregunto furioso Levi interrumpiéndolo.
La ubicación de su hogar solo lo conocían unos pocos, sus amigos más cercanos, esto con el propósito de mantener a salvo a sus hijos.
-Tengo contactos -dijo orgulloso.
-Claro, apuesto que con su dinero consigue todo lo que quiere.
-Mira Levi yo estoy aquí porque…
-Ahórreselo, Hange no lo necesita, no quiere verlo.
-Bueno es que es un grosero, al menos permítame terminar de hablar -dijo furioso y lucia ofendido-. Yo le prometí a mi esposa, que en paz descanse, que haría las paces con Hange -el sr. Zoe soltó un suspiro-. Sabes yo no odio a mi hija, nunca la entendí, pero no la odio.
-¿No? -pregunto indignado Levi y recordó todo lo que Hange le había contado-. Usted iba a permitir que la mataran, si no fuera por Erwin…
-¡Yo jamás hubiera permitido tal cosa! -grito al instante- Eres padre Levi, pero aún no sabes lo que significa. Tu das todo por tus hijos esperando que crezcan para enfrentar este mundo cruel, prometes protegerlos, pero, a veces simplemente existen peligros de los cuales no los puedes proteger. Yo quería que Hange siguiera las normas y no era por mi honor o por la sociedad, era porque quería mantenerla a salvo, pero ella no escucho, no, claro que no lo haría -meneo la cabeza y miro al suelo-, seguía investigando y eso no le pareció a la policía militar, pero debes saber algo Levi -entonces miro al aludido- yo jamás hubiera permitido que mataran a mi hija y pensé a lo que ella pensara, su madre y yo siempre nos mantuvimos informados de todo lo que hacía.
-Entonces jamás debió decirle que para usted estaba muerta cuando se unió a la legión.
-Los padres cometemos errores, más cuando estamos furiosos, no voy a gastar tiempo diciendo más escusas, sé que lo que hice estuvo mal, pero quiero recuperar el tiempo perdido, si es necesario pedirle perdón…
-Y me dice todo esto a mi ¿por qué?
-Nunca querrá hablar conmigo -admitió-. Nunca me dejaría pronunciar ninguna palabra, por ello te imploro, dile que deseo hablar con ella, que estaré esperándola cuando esté lista. -Concluyo y se alejó del lugar.
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Hange se encontraba despidiendo a Armin en la puerta cuando Levi regreso, él estaba empapado pero lucia satisfecho por alguna extraña razón.
-Cenaremos pescado, ahora me iré a cambiar -informo y continuo su camino, alejándose de ambos quienes miraban perplejos.
-Nunca dude que lo lograría -dijo Hange orgullosa.
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Mientras Levi se aseaba, Hange preparaba la cena con Hope a su lado, ella le terminaba de contar una de sus tantas aventuras a su hija.
-Y fue entonces cuando Armin se comió al titan colosal -concluyo su narración.
-La vida de mami es emocionante -dijo contenta Hope con una gran sonrisa.
-Antes lo era -medito Hange.
Desde que los titanes habían sido eliminados la legión no tenía mucho que hacer, se encargaban de mantener el puerto a salvo de invasores y Hange buscaba nuevas técnicas de defensa en caso de una guerra con Mare. Su vida ahora se limitaba a planes estructurales y al cuidado de sus hijos. En pocas palabras una vida que ella jamás había deseado.
Ella se quedo viendo al exterior pensando en los viejos tiempos cuando el llanto de Erwin la regreso a su realidad.
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Por la noche Levi había calmado a Erwin con una historia y luego también a Hope cuando se había despertado por culpa de una pesadilla. Cuando regreso a la habitación vio que Hange seguía sentada en su escritorio mientras leía una carta.
-¡No puede ser! -se quejó, hizo bola la hoja y la lanzo atinando al bote de basura.
-¿Pasa algo malo? -pregunto Levi
-Siguen sin existir noticias de Eren -se quejó Hange, además me han pedido modificar el diseño del uniforme de la legión para adaptarle las nuevas armas -dijo fastidiada.
-Se que podrás lograrlo -Levi se hacerco a Hange y le dio un beso en la cabeza, afortunadamente su cabello se encontraba limpio.
-Levi sé que no debería preguntarte esto, pero… ¿eres feliz? -pregunto sin mirarlo
-¿Tu no?
-Se que sonara mal, pero extraño como era nuestra vida antes, la aventura, la emoción …
-¿Las muertes de nuestros amigos? -pregunto de manera seca Levi
-Lo siento, he hablado sin pensar -dijo sobándose la cabeza-. Sera mejor que me de un baño para despejarme -Hange se levantó dispuesta a irse-.
-¿Un baño? Vamos sé que puedes inventar una mejor escusa -dijo Levi.
-Bueno, tu no me has contestado -dijo Hange-. ¿Eres feliz Levi? -volvió a preguntar.
-Claro que si -contesto y Hange no pudo evitar sentirse culpable-. Pero también extraño la aventura y sentir la adrenalina correr por mi cuerpo, aun así, si renunciar a eso significa mantener a las personas que amo a salvo, entonces gustoso acepto esta vida tan monótona.
-No me mal entiendas Levi, te amo y amo a nuestros hijos, pero es que yo… -Hange trataba de encontrar las palabras adecuadas.
-Tu no eres así, lo se y es por eso que te amo -dijo Levi.
Ambos guardaron silencio por un instante.
-Por cierto, me alegra que encontraras un pasatiempo además de usar las cuchillas y matar titanes -dijo sonriente Hange.
-Si bueno, las cuchillas no solo sirven para matar titanes -admitió avergonzado -la pesca… no es lo mío.
-Lo sé, lo note cuando preparaba la cena -contesto alegre Hange
-Oye cuatro ojos, el día de hoy recibí una visita inesperada en el rio -admitió Levi- lord Zoe me dijo que…
-No quiero hablar de él Levi, ni de esa mujer -dijo, pero no en tono de tristeza, más bien como si un gran odio despertara.
-Tu madre murió Hange -informo con voz baja.
-Oh -fue lo único que pudo decir y entonces su mirada de odio cambio a una triste.
-Él quiere hablar contigo, se lo prometió a tu madre -continúo explicando.
-La cosa es que… yo no le prometí nada a esa mujer -hablo con voz firme.
Levi conocía muy bien a Hange, sabía que si seguía con ese tema Hange terminaría por enfurecer y mandarlo muy lejos.
-Bueno, por otro lado, si necesitas inspiración yo puedo ayudarte -sugirió Levi
-Gracias, pero no me levantare del escritorio hasta que tenga el diseño completado -dijo sin entender a lo que se había referido Levi.
Las horas pasaron y Hange seguía sin terminar el diseño, Levi se había ido de la habitación para darle espacio a Hange. Ella arrugo la hoja con frustración y luego se levanto a caminar un poco para despejarse y fue cuando una idea le vino a la mente.
-Levi -llamo y alcanzo a ver que se encontraba sentado en el sillón -estaba pensando en el diseño y recordé cuando tú me ayudabas a inspirarme -dijo en el tono más seductor que pudo. Rodeo el sillón y cuando estuvo frente a Levi sus ánimos desaparecieron, así como la sonrisa de su cara-. ¿Es enserio? -se dijo decepcionada al ver que Levi estaba profundamente dormido.
La tranquilidad llego a su fin cuando recibieron una carta de Eren. Finalmente, tras 8 lagos meses, Eren seguía vivo, pero el lado malo era que se encontraba en territorio de Mare. Ellos tendrían que viajar.
