¡Clank! (׿?).
El choque de metal se escuchaba por todo el lugar, era una zona boscosa. La lucha se veía muy seria y reñida, pues ambos contendientes mostraban enormes y variadas habilidades. Cosa que ya era decir mucho de uno de ellos, pues uno de los contendientes era Jiraiya. El poderoso sannin de los sapos.
La otra, era un kunoichi, joven, vistiendo una vestimenta Anbu pero sin máscara. Empuñaba con seriedad y firmeza su espada. Jiraiya debía darle crédito. Esta chica mostraba un poder increíble.
Ambos se veían fijamente, parados en las ramas de diferentes arboles. Observándose entre ellos, analizándose y esperando el momento oportuno de atacar. Jiraiya no podía bajar la guardia.
Esta kunoichi, a pesar de estar muy cansada, mucho mas que el, había logrado que se agotara en extremo. Debía terminar con esta inútil pelea lo mas pronto posible.
—No deberíamos seguir con esto—mencionaba el sannin de los sapos tratando de terminar esto por la paz—es una lucha innecesaria.
—No debiste pasar por aquí, un hombre. Están prohibidos aquí—respondía la kunoichi seriamente, en su voz se escuchaba un tono molesto. Quería venganza—la aldea Nadeshiko no va a permitir este atropello.
—Solo pasaba por aquí, ni siquiera entre a la villa—respondía el peliblanco un poco nervioso, la verdad no quería llegar a dañarla. Solo quería irse de aquí—eso no es infiltración.
—Por el honor de la villa Nadeshiko, debes desaparecer. Voy a eliminarte—sentenciaba la Kunoichi seriamente, haciendo suspirar a Jiraiya. Esta mujer era muy terca—¡caerás por mi espada!.
Y sin dudarlo, se lanzo a seguir luchando. Jiraiya solo la esperaba.
-(0)-
Bardock estaba sentado, meditando sobre una gran roca, mientras los trabajadores reconstruían las bases y otros edificios de la frontera. Aun así, estaba atento a todo. No iba a dejar nada a la suerte.
Kakashi e Itachi estaban ocultos, como expertos Anbus. Atentos a todo lo que se aparezca.
Pero ellos no habían notado algo, cosa que Bardock si. Frunció el ceño al notar algo raro.
—¿Cuándo piensan actuar?.
El saiyajin estaba un poco ansioso, pues llevaban cinco días aquí y esos sujetos no hacían su movimiento. Eso no le daba buena espina.
Los había detectado apenas llegaron, no podía reconocer sus chakras, al parecer usaban jutsus de camuflaje o sellos de aquello mismo. Por eso no podía reconocerlos.
Pero Bardock era muy intuitivo y atento, sus fosas nasales eran muy sensibles, no como los Inuzuka, pero eran muy buenos, aun así, sus olores corporales no le decía la identidad de los sujetos. Además de sus oídos igual, admitía que eran profesionales élite, pero sin importar cuan sigilosos sean los pasos, ocasionaban un pequeño ruido. Cosa que su sensible oído lograba captar.
Estaba un poco ansioso, quería pelear contra esos bastardos de una vez y que los trabajadores terminaran de arreglar la frontera. Ya quería regresar a la aldea.
Suspiraba al saber que esto no terminaría rápido, pues a pesar de que la frontera casi estaba arreglada, (gracias a la gran cantidad de trabajadores) no terminaría su misión mientras no acabara con esos sujetos desconocidos.
Normalmente esta atacaría o avisaría a sus compañeros sobre este percance, pero no lo hizo por una razón. Porque al no reconocer sus presencias, no emanaban hostilidad. Así que lo dejo pasar.
Pero ahora no podía hacerlo, no debía dejar pasar mas tiempo. Así que se los informaría a sus compañeros.
-(0)-
En Konoha.
—¡Haaaa!.
Una serie de golpes y patadas cortaban el viento a gran velocidad, un pequeño pelinegro estaba entrenando. A un lado de el, estaba una bebé rubia. Ella estaba acostada tranquila en una cuna, colocada en el pasillo de madera que conectaba al jardín. Así el pelinegro estaba atento a ella mientras entrenaba.
El pequeño Rycelo estaba entrenando solo, pues Rin estaba en sus clases de medicina y los otros dos estaban en distintas misiones.
Era un poco aburrido al no tener un contendiente, pero no se quejaba de nada. Su madre y madrina estaban también ocupadas, pues Gine y Kushina estaban entrenando a petición de esta última. Debía recuperar y mejorar aun mas su estado físico si quería volver a la actividad shinobi.
El pequeño demostró ser un prodigio en el combate, incluso para los estándares saiyajin, pues el niño estaba entrenando y poco a poco, dominando ambos estilos de combate de su clan.
El Ansatsuken de su padre y el Hakuryuseiken de su madre.
Era un niño prodigio a opinión de todos aquellos que lo conocían, seria un digno heredero del clan. Además de uno muy poderoso.
Aun cuando sufriera de ceguera, eso no importaba. Pues no detuvo al chico de volverse una persona muy fuerte.
Motivando sin querer a varias personas.
¡Clank!.
Rycelo detuvo un momento su entrenamiento, pues a su oído le llego un sonido muy conocido. El del metal chocando.
Sonreía un poco y decidió cortar su entrenamiento de momentos, así que se sentó a un lado de Naruko. Observándola con una sonrisa.
—Nuestras madres son muy determinada, ¿no lo crees, Naruko-chan? —preguntaba divertido el saiyajin.
Ambas mujeres se encontraban entrenando en el jardín de la casa Bardock, Kushina con una espada, mientras que Gine se protegía con sus brazaletes, los cuales habían sido modificados y ahora eran tan fuertes como el acero.
Chispas salían con cada choque, Kushina a pesar de haber salido de las fuerzas shinobis hace tiempo, nunca dejo de entrenar, excepto cuando entro en embarazo y debió obligadamente hacerlo. Oxidandose mucho al no entrenar lo adecuado.
Aun así, demostraba que era lo suficientemente fuerte para una lucha breve. Pues a pesar de que aun era muy fuerte, se mostraba muy cansada y agotada. Había perdido un poco de resistencia en este tiempo.
Gine sonreía un poco mientras movía sus brazos, para bloquear con sus mejorados brazaletes, los espadazos de la pelirroja. Esta no se rendía a pesar de su agotamiento.
En un momento, con un movimiento que Gin no se espero, Kushina se desvió de su propio ataque, creando una finta que sorprendió a la pelinegra. Sonreía al ver que su estrategia dio resultado.
Aunque no del todo….
Lanzo un tajo con su espada, abriendo sus ojos en sorpresa al verla desaparecer frente a sus ojos. Kushina no se lo esperaba.
¡Bam!.
—¡Gaaah!.
La pelinegra reapareció a un lado de la Uzumaki, golpeándola en su costado. No le rompió alguna costilla, pero si fue lo suficientemente fuerte para alejarla algunos metros. La pelirroja se tomaba ese lado adolorida y arrodillada.
—Cielos, si que es fuerte. Es Gine después de todo—pensaba adolorida pero divertida.
—¿Crees que puedas seguir?—preguntaba curiosa Gine mientras se acercaba.
—Siendo sincera, no lo creo. Estoy muy agotada—respondía honesta, pues no se sentía muy apta para seguir. Había llegado a su límite.
—Bueno, hemos estado entrenando durante toda la mañana y sin parar. Creo que es hora de parar—respondía comprensiva la pelinegra sentándose a un lado.
Ambas madres descansaban, estaban muy cansadas, mas la pelirroja al haber perdido un poco de su resistencia. Aunque pronto la recuperaría.
Para eso eran los entrenamientos.
Observaban a sus hijos, Naruko estaba dormida como siempre, pero cerca de ella, Rycelo estaba de vigía, pero también había vuelto a su ligero entrenamiento. Era un chico que no podía mantenerse quieto.
Ambas reían por esto.
—Rycelo-chan siempre tan enérgico—mencionaba Kushina divertida viendo a su ahijado.
—Lo saco de su padre—mencionaba Gine, también observando como su hijo lanzaba golpes al aire. Estaba muy inspirado—no pasa un día que no quiera entrenar.
—Bueno, creo que eso se debe a que sabe que pronto comenzaran las clases en la academia shinobi. Eso debe inspirarlo—mencionaba Kushina viendo con admiración a su ahijado—aun con su discapacidad, fue aceptado en la academia. Aunque era de esperarse al ver lo fuerte que es.
—Aunque no se que puedan enseñarle, el no tiene chakra a diferencia de los demás. Es usuario de ki—mencionaba un poco curiosa y dudosa Gine—destacara en Taijutsu, pero no en ninjutsu. Me pregunto, ¿Cuál será el plan de estudio para el?.
—Recuerda lo que el Hokage nos menciono, seguiría las clases como todos, pero con útiles especiales para personas con discapacidades especiales. Es un gran logro a decir verdad—mencionaba Kushina con una sonrisa, pues el pequeño saiyajin demostró que su discapacidad no lo limitaba. Era todo lo contrario—será el primer shinobi discapacitado en ejercer tal cargo, pero se que lo hará bien. No necesita ver para demostrar sus habilidades.
—Bueno, Bardock mismo se encargo de volverlo fuerte. Eso debo admitirlo—menciono la pelinegra.
—Si, ese bruto primitivo hizo algo bueno para variar—mencionaba con los ojos entrecerrados.
Gine reía un poco al ver como la relación entre su esposo y su mejor amiga aun se mantenía igual, era divertido el verlos pelear. Eso la entretenía de vez en cuando.
—Nunca se llevaran bien, ¿verdad?—preguntaba divertida la pelinegra.
—¡Es que no lo entiendo!—mencionaba confusa la pelirroja—tu eres linda, amigable y muy genial. Eres la mujer perfecta a opinión de todos—mencionaba un poco envidiosa la pelirroja—mientras que el es un bárbaro, seco y distante. No los veo compatibles.
Pues ella también era considerada una de las mujeres mas hermosas de la aldea, pero su temperamento y forma de ser, siempre le quitaban puntos a la vista del sector masculino. ¡Era frustrante!.
Pero aun así, no podía ni quería cambiar su forma de ser. Así era ella y punto, estaba orgullosa y no cambiaria por nadie. Quien lograra entrar en su corazón, debía aceptarla tal y como es. Una mujer de carácter muy fuerte.
Pero seria en un buen tiempo a futuro y si es que decidía volverse a dar una oportunidad en el amor, porque aun en la muerte, amaba a Minato y no pensaba en planes románticos actuales. Quería honrar la memoria de su aun (ella lo consideraba) su esposo rubio.
Aunque dudaba que alguien lograra flecharla como lo hizo Minato, simplemente no había alguien como el. Por eso no se esperanzaba ni esperaba tener a alguien mas en su vida aparte de su hija.
—Ay Kushina, no digas esas cosas por favor—decía Gine sonrojada y apenada con una mano en su mejilla, ella estaba al tanto de eso. Aun así era algo vergonzoso—pero bueno, ¿no sabes que polos opuestos se atraen?, además, Bardock no es mala gente. Solo estricto.
—Si, un amargado. ¿acaso no sabe sonreír?—preguntaba curiosa la pelirroja, pues el esposo de su amiga, rara vez mostraba un semblante amable. Siempre parecía estar de mal humor—¡siempre esta molesto!. Mas parece un Hyuga o un Uchiha.
—Te acostumbras con el tiempo—mencionaba divertida la pelinegra, pues admitía que su esposo era muy similar a los clanes mencionados. Siempre estrictos—En realidad, Bardock no es tan insensible. Al menos no conmigo ni Rycelo.
—¿En serio?—preguntaba dudosa con ceja alzada.
Gine asintió.
—Con nosotros, es muy diferente a la vista de los demás. Es mas suave cuando estamos solo los tres—respondía sonriente la pelinegra—nos trata con cariño y respeto, nunca maltratándonos o algo así, solo que es demasiado serio y no quiere mostrar debilidad ante nadie. O eso me he dado cuenta.
Kushina aun tenía sus dudas, pero lo dejaba así. El saiyajin masculino mostraba frialdad y seriedad ante todos, por lo que era difícil creer que sea diferente cuando nadie lo ve. ¿Tanto cambiaba?.
Ella veía al saiyajin como una enorme bolsa de orgullo y seriedad, era un guerrero después de todo. Por eso le era difícil el verlo de otro modo.
Eran tan diferentes, su difunto esposo y Bardock. No había punto de comparación.
Mientras que Minato era alegre, divertido, amigable y muy amable. Bardock era todo lo contrario, serio, frio, distante y cortante. Para hablar con el, Bardock debía comenzar la conversación o de lo contrario, ignoraría a cualquiera. Aunque debía admitir que, era un poco diferente cuando estaba rodeado con su circulo de personas cercanas. Era mas suave.
Pero seguía siendo un bruto a opinión de la pelirroja, esa opinión hacia el no cambiaria para nada. Aunque admitía que no se esperaba esa revelación un poco impresionante.
Creía que ambos estaban casados por obligación, así como los matrimonios de los lideres Uchiha y Hyuga. Aunque estaba segura de los sentimientos amorosos de su amiga por su esposo, pero por la forma de ser del saiyajin, creía que era algo unilateral. Que Bardock solo estaba con ella por obligación.
Que equivocada estaba.
—Bueno, si tu lo dices—respondía un poco dudosa la pelirroja—pero volviendo al tema, creo que le ira bien al pequeño Rycelo. Es un prodigio después de todo.
—Uno que no se deja llevar por ello y a pesar de eso, se sigue esforzando. Sin dejarse llevar—mencionaba la pelinegra—por que Bardock se lo ha dicho y repetido en varias ocasiones, no importa ser un prodigio. Se debe esforzar cada día mas para volverse aun mas fuerte.
—Bueno, en eso tiene razón—mencionaba la pelirroja un poco sorprendida por las palabras del saiyajin—¿no quieres que le enseñe kenjutsu?—preguntaba ofreciéndole aquello a su amiga.
Eso tomo desprevenida a Gine, se sorprendió al escuchar la propuesta de la pelirroja. La verdad era que seria una buena idea. Así Rycelo tendría otro fuerte.
—¿En serio lo harías?, no quisiera ser una molestia.
—¡Para nada!, estaría encantada de hacerlo. Así Rycelo-chan seria mas fuerte—respondía emocionada la pelirroja—le enseñaría todo lo que se.
La verdad estaba muy emocionada, pues hace bastante tiempo que no tenía un alumno. La última fue una chica pelipurpura que ahora era una chunnin en estos momentos.
Aun tenía dentro de si, las ganas de transmitirle sus conocimientos del tema a alguien y ese podría ser Rycelo a pesar de su discapacidad visual, el podría lograrlo. Su hija por obvias razones, aun no podía hacerlo. Debía esperar algunos años.
Ella era una maestra del kenjutsu con muchas ganas de enseñar su arte.
—Bien, si no te causa problemas. ¡Adelante! —aceptaba la saiyajin con una gran sonrisa—te lo dejo en tus manos.
—No te arrepentirás, ¡te lo aseguro!—respondía con mucha determinación y seguridad la pelirroja—le voy a decir de una vez—mencionaba levantándose pesadamente del suelo, pues a pesar del largo descanso, aun estaba un poco cansada y adolorida. Pero quería darle la noticia a su ahijado.
Gine solo reía un poco al verla así, era gracioso y al mismo tiempo, le daba alivio. Kushina volvía a ser la misma mujer fuerte y decidida de siempre, aunque poco a poco. Pues sentía que aun estaba dolida por la muerte de su esposo.
Veía al cielo y sonreía, esperando que Minato estuviera viendo desde el cielo y le diera fuerzas a su esposa para seguir adelante. Ella se lo. Merecía por ser una excelente persona.
-(0)-
—Entonces….así esta la cosa.
Bardock estaba apoyado en un árbol con los ojos cerrados y de brazos cruzados, fingiendo que buscaba refugio del sol, bajo la sombra de aquel árbol. El cual no estaba del todo deshabitado.
En lo profundo de sus hojas, se encontraba Kakashi, mientras en uno mas cercano, estaba Itachi. Ambos estaban muy atentos a las declaraciones de su líder.
—¿Solo tres?—se escucho de la nada y un ligero susurro que solo Bardock escucho.
—Si, por alguna razón, no se acercan. Solo se quedan ahí—respondía de igual manera el saiyajin—nos están analizando.
—Esperan la ocasión perfecta para atacarnos—respondía otra voz de igual manera—¿cree que sepa que nosotros también estamos aquí?.
—No lo se—respondía el saiyajin seriamente—así que manténganse alertas, no bajen la guardia en ningún momento. Eso es todo.
—¡Hai!.
Tras ese asentimiento doble, se escucho y sintió una ligera corriente ligera de aire. Quedando todo en silencio.
Bardock sabía que ya no tenia nada que hacer ahí, además que el sol ya había bajado su intensidad al ser bloqueado por un mar de nubes muy espesa. Al parecer seria un día nublado.
Se despego del árbol y subió nuevamente a lo alto de una roca, supervisando y vigilando el trabajo de los trabajadores. Los cuales eran muchos.
Normalmente, en este tipo de trabajos, se enviarían algunos shinobis, pero siendo Bardock muy fuerte, el solo era capaz de llevar esto acabo. Así dejarían a mas activos en la aldea y esto a cambio, podrían hacer otras misiones y así lograr que mas ingresos llegaran a la aldea.
Bardock era un ejercito de un solo hombre.
Esperaba el ataque, de forma tranquila y un poco aburrida. Pues siendo sincero, esperaba que lo atacaran lo mas pronto posible. Quería pelear, para así estirar sus músculos y desahogar sus ansias de pelea, las cuales ha acumulado desde que despertó. No quería perder condición física.
No estaba del todo recuperado, pero aun así quería combatir. Digno y típico de un saiyajin.
Paso el tiempo, ya había anochecido, los trabajadores se fueron a una villa cercana para descansar en una posada. Mientras que Bardock y sus compañeros se quedarían ahí, cuidando la obra. Aun cuando viera y sintiera que era aburrido, sabia que sentía que era lo mejor. Porque algo le decía que esta noche, seria muy interesante y movida. La emoción le hizo esbozar una ligera sonrisa.
—Oigan ustedes dos—susurraba aun sentado en aquella roca, sin cambiar su posición. No estaba solo—ya han pasado demasiado tiempo aquí, no han descansado lo suficiente. Deben estar aptos para la pelea que se avecina—mencionaba a la nada por como se veia—vayan a la villa con los trabajadores, descansen y coman lo suficiente. Pero regresen dentro de tres horas.
Bardock seguía sin cambiar de posición, al parecer le hablaba a la nada. Hasta que sintió un agotamiento en el viento. Eso lo hizo sonreír.
Pasaron unas horas, la noche estaba muy tranquila. Demasiado a decir verdad.
—Estilo de hielo: Mundo gélido.
El lugar comenzó a congelarse, el bosque, un rio cercano, incluso las construcciones y las herramientas. Todo se había vuelto un glaciar.
Aun así, Bardock no se movió ni abrió los ojos. Aun cuando sintió todo esto.
¡Shiiiiii!.
Abrió los ojos al escuchar tan familiar sonido, seguido de una hoja afilada cortando el viento. Así que saltó y velozmente lanzo una esfera de ki.
¡Boooom!.
Una explosión se genero tras el choque de la esfera de energía y un kunai con sellos explosivos, el cual había salido de la nada. Por suerte explotó en el aire.
No afecto en nada a la construcción.
—Vaya, el líder del clan Bardock. Es tal como los describían los archivos.
El saiyajin aterrizo y escucho aquella voz, una que no reconocía para nada. Por lo que afiló su mirada, pues a pesar de no reconocer el chakra de esos sujetos, además de tampoco sentirlos del todo. Podía sentir una inmensa presión en el ambiente.
Eso nunca describía algo bueno, algo pronto se cerniría en este sitio. Algo muy violento.
¡Fuuuuush!.
Una salvaje corriente de viento paso a un lado del saiyajin, cosa que no le importo. El viento siguió su camino, como un par de serpientes, hasta llegar a la punta de un enorme árbol. Se genero un pequeño tornado, hasta que se disipo. Dejando ver a un sujeto de capucha y túnica morada y maltratada.
Sintió una corriente de viento gélido, haciéndolo voltear la mirada un poco al sentir como su bota, ligeramente se congelo en sus suelas. Aunque no le importo.
Apareciendo del mismo lado, un enorme sujeto, con la misma túnica malgastada. Pero sobresalía de el, un enorme mazo. Era llamativo.
Como si estuvieran vivas, incontables partículas oscuras se combinaron. Formando a un hombre, el cual también estaba encapuchado, este en especial hizo fruncir el ceño un poco. Podía sentir que era el mas peligroso.
Bardock ahora estaba siendo rodeado por esos tres sujetos, pero aun así no cambiaba su posición. Estaba esperando este momento con muchas ansias.
—Bardock, uno de los mas poderosos shinobis de Konoha. Líder de unos clanes mas poderosos—mencionaba el gigante del grupo, no se podía sentir emoción alguna en el. Era casi robótico—estamos aquí, para llevarte con nosotros , o solo tu cabeza. Tu decides.
Bardock seguía sin decir nada.
—¿Pocas palabras?, eso no importa en realidad. Nosotros no perdemos el tiempo en charlas innecesarias—respondía el sujeto encima del árbol—¡Hagamos nuestro trabajo de una vez!
¡Fuuuush!.
Los tres se lanzaron velozmente contra el saiyajin, el del árbol mostro unas largas y filosas garras, el gigante empuño su mazo, del cual se veía salir vapor gélido, el último tenía un par de espadas que salían de sus mangas. Estaban dispuesto a matarlo.
Y aun así…
Bardock solo sonrió.
—Tontos.
¡Fooooosh!.
—¡Gaaaah/ooogh/uuugh!.
El saiyajin había desaparecido de la roca, la cual fue destruida por las armas de los sujetos misteriosos. Los cuales estaban sorprendidos por aquello.
El saiyajin reapareció tras ellos y lanzó una ráfaga de ki, el cuál se tragó al trio. Los cuales les cayo esto de sorpresa.
¡Booom!.
El saiyajin aterrizaba y veía el humo generado por la explosión, no estaba para nada confiado. Pues aun podía sentir ligeramente las presencias de esos tipos.
¿Por qué podía hacerlo?, no lo sabía. Talvez sus sellos de camuflaje estaban defectuosos.
—Maldito….
—Me imaginaba que eso no seria suficiente para eliminarlos—decía Bardock tranquilo y cruzándose de brazos—son algo interesantes en realidad.
Cuando el humo se disipo, los ojos de Bardock pudieron ver las apariencias de esos sujetos. Eran llamativos a decir verdad.
Todos vestían uniforme anbu, con máscaras y todo, pero tenían algunos accesorios extras, aparte de que eran totalmente blancas las máscaras.
Como las hojas saliendo de los brazaletes del mas delgado, las garras largas y afiladas saliendo de los guantes del salvaje de cuatro patas, lo del gigante, además del mazo, eran algunos accesorios que hacían parecer su traje, una especie de armadura ligera. Eran unos anbus muy raros.
—Haaaa…—exhalaba el gigante, dejando escapar un aliento gélido. Mostraba molestia—eres un sujeto demasiado molesto, el blanco mas difícil que talvez tengamos hasta ahora. Pero eso no va a cambiar nuestra misión.
Aunque de nada servía aquella amenaza, pues Bardock lo ignoró. El estaba un poco sorprendido pero por otra cosa, ver a un usuario de Hyoton [Elemento Hielo], pues se suponía que los poseedores de esas líneas de sangre, así como de muchas otras, habían sido perseguidos, cazados y eliminados por el cruel mandato del actual Mizukage. ¿De donde salió este?.
—¡Estilo de viento!: ¡espadas del dios del viento!.
Pero eso no era importante ahora, pues estaba bajo ataque. Lo que enserio quería hacer, era pelear. Su sangre saiyajin hervía por una buena lucha.
Dio un gran salto para evitar el ataque del shinobi salvaje, el cual corto el suelo. Pero Bardock observo de reojo, pues sentía que alguien estaba tras el. No se equivocaba.
Era el sujeto gigante, el cual empuñaba su enorme mazo gélido. Sonreía al creer que lo tenía.
Pobre tonto y crédulo.
—¡Estilo de hielo!: ¡choque de meteoros!.
¡Fuuuush!.
Para su sorpresa, Bardock esquivo su primer ataque, sin voltear a velo, pero eso no lo detuvo. Pues empezó a lanzar mas ataques.
El saiyajin los esquivaba todos fácilmente, no podía acertarle uno solo de sus ataques. El saiyajin sonreía divertido, esto era como un juego para el. Uno que el ganaría sin lugar a dudas.
El gigante, furioso y harto de esta burla, dio un potente golpe de su mazo. El cual Bardock evito y destruyo donde estaba el.
¡Fiiiz!.
Alzo el brazo, bloqueando el tajo de una espada, los calentadores de sus brazos también fueron modificados, siendo tejidos con fibras de acero y carbono. Así como los de su esposa.
¡Pack!.
—¡Gaaaah!.
Escupió sangre cuando el pie de Bardock se hundió en su estomago, sentía que se lo podría haber destrozado de haber usado mas fuerza. Tenia una fuerza aterradora.
El gigante de hielo, bajo con fuerza su mazo, Bardock tuvo que actuar rápidamente. Uso el cuerpo del salvaje para lanzarlo contra el gigante. Luego ataco a ambos con una ráfaga de ki, mandándolos lejos. Justo a los pies del que parecía normal.
Ese que misteriosamente, no había hecho nada en toda la batalla. Solo observar.
Bardock aterrizo a unos metros de ellos, sin dejar de observarlos, pues seria un error enorme el hacerlo. Nunca se debe perder de vista al oponente.
—A pesar de estar casi paralizado por este inmenso frio, sigue moviéndose de forma tan hábil y veloz. ¿Cómo lo hace?—se preguntaba el sujeto ileso, no se podía notar por su máscara, pero estaba muy asombrado. Ese tipo era muy fuerte—debería estar limitado por este ambiente tan congelado.
—¿Q-Qué diablos es este tipo?—preguntaba Lobo levantándose pesadamente—no pareciera ser que fuera afectado por el mundo gélido.
—Porque no lo esta—muy lastimado, el usuario de Hyoton se levantaba. Se apoyaba en su mazo—bueno, al inicio si lo estuvo. Pero se acostumbro al poco tiempo.
—Oigan, ¿quién diablos son todos ustedes?—exclamaba Bardock desde lejos—¡respondan!.
El trio ya reincorporado, se veían entre si. Asintiendo entre si.
—Rey de las bestias, shinobi leal de Konoha. Élite de Ne—exclamaba el salvaje del trio cruzando sus brazos y haciendo resplandecer sus garras—¡Lobo!.
—Rey de hielo, leal shinobi de Konoha. Élite de Ne—exclamaba el gigante alzando su mazo y dejando escapar aliento helado de su boca—¡Glaciar!.
—Rey de la realidad, leal shinobi de Konoha. Élite de Ne—exclamaba el último sujeto, cruzado de brazos. Sus ojos brillaban de rojo—¡Saber!.
El trio se presentaba, mostrando sus armas, a Bardock no le impresiono en nada su presentación. Solo que desinteresadamente admitieron ser de los shinobis de Danzo.
¿Eran idiotas o demasiado confiados?.
—Así que Ne, ¿eh?. Ese imbécil de Danzo jamás se da por vencido—mencionaba frunciendo un poco el ceño, pero también burlista. Cosa que no les gusto al trio—incluso tengo el "honor" de enfrentar a su élite, o eso mencionaron. Maldita momia terca y estúpida.
¡Bram!.
El gigante estrello el martillo en el suelo, resquebrajando todo el suelo congelado. Hasta los pies del saiyajin.
A Bardock no le sorprendió, es mas, hasta sonrió ligeramente. Esto le otorgaba mucha ventaja, estos títeres eran demasiado fáciles de provocar. Esto se volvería algo muy divertido.
—Insultar a Danzo-sama, es lo mismo que insultar al hokage. También a konoha—mencionaba el gigante furioso, sus compañeros estaban iguales. No permitirían que insultaran a su dueño—¡No te permitiremos expresarte así de el!.
—Te cortare en pedazos por tu bocota, esa lengua tuya y garganta van a ser destrozadas—sentenciaba Lobo lamiendo sus garras.
El tercero no decía nada, pero en su rostro se mostraba mucha molestia. Empuñaba fuertemente sus sables.
Esto divertía un poco a Bardock.
—Y se supone que los Ne no deben tener sentimientos—pensaba divertido el saiyajin, con una sonrisa arrogante y cruzado de brazos. Que torpes son—oh, ¿acaso dije algo malo?. Es una lástima que no me importe.
Los tres gruñeron por ese tono tan molesto, cosa que a Bardock no le importo. Era molesta esta situación.
—Así que has decidido el camino de la muerte, bien, si así lo quieres. Voy a hacer de este glaciar tu tumba—sentenciaba serio el élite Lobo, Bardock no dijo nada, solo bajo sus brazos. Eso tenso un poco al Ne—muere de una vez Bardock.
—Je…—el saiyajin solo reía ligeramente.
—¡Estilo de viento!: ¡espada flor de viento!.
¡Fuuuush!.
Una enorme y lineal tajo de filoso viento se dirigía hacia el saiyajin, el ataque lo atravezo, eso lo hizo sonreír al creer que lo había matado. Grave error.
Para sorpresa de todos, el cuerpo de Bardock se desvanecía y reaparecía a un lado de lobo. El cual no se creía lo que veía, Bardock poso su mano en el vientre del salvaje, dejando escapar un poco de energía. Eso provoco que a causa de la diferencia de energías, el lobo sufriera de una parálisis momentánea por el choque.
¡Bam!.
—¡Gaaah!.
El saiyajin no quedo ahí quieto, pues le dio un poderoso rodillazo en el mentón. Lo cual lo mando a volar.
Pero Glaciar apareció a un lado del cuerpo de lobo.
—¡Estilo de hielo!: ¡disparo de cañón gélido!.
Una poderosa y gigantesca ráfaga de hielo, salió disparado contra el saiyajin. Este no podía esquivarlo tan rápido, así que uso una esfera de ki, la cual explotó al hacer contacto con el hielo, pero le dio el impulso necesario para evitar el ataque. Girando su cuerpo el ataque paso debajo de el.
El lobo reapareció y lanzó un tajo con su espada anbu, pero Bardock tomo el filo con su arma desnuda, para asombro del salvaje. En eso poso su mano nuevamente en su vientre, empezando a cargar ki, pero esta vez no para paralizarlo. Una esfera de ki lo mando a volar muy rápido y lejos.
Glaciar venia en caída libre, con una esfera de hielo en su mano, Bardock iba a reaccionar, pero sorprendentemente, desapareció y en su lugar, lobo aparecía con un ataque de garras. Las cuales Bardock bloqueo con sus calentadores de acero.
Empezó a sentir frio en su armadura, para su aun mas sorpresa, Glaciar estaba tras de el, con su mano posada a un lado de su armadura. Empezando a congelarlo.
Por eso golpeó fuertemente su mano, evitando la congelación, además de patearlo en el rostro para alejarlo. Mandándolo a volar varios metros.
Lobo intento nuevamente atacarlo con sus garras, pero fue inútil. Por tercer vez consecutiva, fue enviado a volar por una ráfaga de ki. También volando por varios metros.
Aterrizo tranquilamente tras deshacerse de ambos, pero peco en exceso de confianza. Se olvido del tercero.
Abrió los ojos al sentir un inmenso peligro atrás de el, ademas de rastros de agua flotando cerca de el. Cuando volteo ya era muy tarde.
—¡Arte ninja!: ¡vórtice del fin desconocido!.
¡Foooooosh!.
—¡Gaaaaaaaah!.
Bardock fue tragado por una fuerza desconocida, que se formaba como un poderoso tornado. Llevándolo hostilmente a mucha altura, poco a poco era elevado hasta el cielo. Lastimándolo de poco a poco.
Cuando llego hasta las nubes, se genero una enorme explosión, que disipo un poco las nubes. Saber sonrió un poco al creer que había ganado.
¡Fiiiz!.
¡Bam!.
—¡Gaaah!.
Bardock reapareció a un lado de el y lo pateo en la espalda, enviándolo a volar muy lejos. Quedando Bardock en su lugar.
Saber fue arrastrado de cara por algunos metros, dejando un rastro de destrucción significativo, aun así no se moría. Sus compañeros se acercaban nuevamente.
—Je, luchar contra estos tres, es muy divertido. Que suerte que use la tele transportación justo a tiempo antes de la explosión—mencionaba un poco emocionado por este ligero reto—pero bueno, supongo que no puedo quedarme con toda la diversión. Ellos también merecen participar.
Mencionaba al sentir unas presencias acercarse a una gran velocidad, se notaba que tenían prisa. Era obvia la razón.
—Que tipo tan molesto—mencionaba Saber reincorporándose—deberemos llevarlo muerto, esas eran las ordenes secundarias de Danzo-sama. Solo necesitaremos su cuerpo.
—¡Entonces no perdamos el tiempo!—exclamaba Glaciar haciendo sellos de manos—¡Estilo de hielo!: jutsu dragón de hielo.
¡Groaaaar!.
Un poderoso dragón de hielo fue expulsado de la boca de su máscara, con movimientos serpenteantes se dirigía velozmente al saiyajin. El cual no hacia nada para evitarlo. Solo sonreía confiado.
No recibiría el ataque después de todo.
¡Estilo de fuego!: ¡jutsu dragón de fuego!.
¡Groaaaar!.
¡Kaboooooom!.
Ambos dragones colisionaron entre si, provocando una inmensa explosión, que alumbro la noche. El trio fue empujado por la fuerza expansiva.
Mientras que Bardock solo quedaba ahí, de brazos cruzados. Sin inmutarse.
—¿Qué demonios fue eso?—preguntaba exclamando Saber, alterado al no entender que pasaba, pues Bardock no lo hizo. Solo vio un enorme cráter—¡¿quién fue?!.
¡Briiiiiii!.
—¡Gaaaah!.
—¡¿Qué?!.
Exclamó nuevamente, al ver como sus compañeros caían arrodillados y adoloridos, pues sus cuerpos fueron chocados por un poderoso relámpago. Sus cuerpos aun retenían espasmos.
¡Fiz! (×2).
Ante la mirada de Saber, dos ambus aparecieron a los lados de Bardock. Uno con máscara de perro y el otro con máscara de cuervo.
Lo que mas le confundía, era lo jovenes que se veían. Pues sus cuerpos le mostraban a un par de niños.
—Ya hemos llegado, Bardock-sama—informaba cuervo sin levantarse.
—Creo que justo a tiempo—mencionaba perro de igual forma.
—Espero que hallan comido y descansado bien—mencionaba Bardock todavía de brazos cruzados y sin despegar su mirada de sus oponentes, los cuales apenas y se recomponían. Recibió un "hai" de ambos—que bueno, porque ahora comienza lo difícil. Una buena pelea.
El dúo de anbus sabía a que se refería su superior, pues no sabían quienes eran estos sujetos, (excepto Kakashi) pero demostraban un poder inmenso. En especial el tipo del mazo.
Aquel que era usuario de Hyoton.
—Yo me hare cargo del gigante—mencionaba cuervo, con una voz infantil, pero muy sombría. Casi sin emociones—solo si me lo permite.
—¿Crees poder contra el?—preguntaba seriamente, pues no quería enviar a una posible muerte, al hijo de Mikoto, ella no se lo perdonaría. Solo recibió un asentimiento del Uchiha—bien, todo tuyo.
—Gracias.
—Supongo que el salvaje es mío—mencionaba Perro con tono aburrido, pero un poco serio. Empuñaba el tanto detrás de su cinto sin desenvainarlo aun—¿puedo?.
—Hazlo pedazos—ordenaba el saiyajin sin preocupaciones, pues conocía las capacidades de Kakashi. No por nada lo entrena el personalmente.
—Esta bien.
Los 6 se observaron fijamente, cada uno con su respectivo rival. Esperaban que alguno comenzara el ataque, pues querían responder de manera correcta. Debían terminar este combate antes del amanecer.
Los vientos nocturnos, se mezclaban con los gélidos formados por el paramo congelado, aún así, todos seguían quietos y expectantes. Esperando que alguno diera un paso en falso.
¡Fiz!.
Solo basto con que una hoja cayera de un arbol, para iniciar el combate. Pues apenas toco el suelo y la la pelea empezó.
Cuervo vs Glaciar:
¡Brooom!.
Arboles, rocas y casi toda la congelada zona, fue despejada por un potente golpe de mazo. El lugar quedo irreconocible.
El anbu cuervo giraba suavemente en el aire, hasta aterrizar en la rama de un árbol cercano. Por suerte no había sido barrido por el ataque de Glaciar.
—Niño, no deberías meterte en asuntos de adultos. Solo te acercas a la muerte—mencionaba hostilmente, desenterrando su mazo del suelo. No dudaría en matarlo a pesar de ser solo un niño—pero eso no importa ahora, solo que eres un maldito estorbo en nuestra misión. Debes ser eliminado.
—Esa arma, debe ser extremadamente pesada. Eso demuestra que tiene una fuerza extrema—analizaba cuervo a su oponente, a pesar de ser pequeño, era un prodigio. Por lo que podía mantener la tranquilidad en su mente—en ese caso, deberé usar mi velocidad y agilidad para ganar. Porque he notado que su velocidad no es la gran cosa, así que solo se apoya en su poder físico y jutsus de hielo. Eso y mis jutsus de fuego me dan una pequeña, pero significativa ventaja. Aun así no deberé confiarme.
—Bien, terminemos esta perdida de tiempo. Tenemos una misión que cumplir—para sorpresa de cuervo, la velocidad de ese tipo era muy buena, superior a lo que sus erróneos cálculos le mostraron. Pues ya estaba encima de el—¡muere de una vez!—exclamo con su mazo en alto.
Cuervo solo desenfundo su espada, pensando en varios jutsus y estrategias a seguir. Ya tenía unas cuantas en realidad.
Los hoyos de su máscara empezaron a brillar de rojo.
Perro vs Lobo:
¡Clank! (׿?).
El choque de espadas se escuchaba al otro lado del lugar, era a una velocidad sorprendente. Pero lo que chocaban no eran espadas.
Una estela blanca chocaba contra varios zarpazos, borrones saltaban por y sobre los arboles, chocando entre si debes en cuando. Era una encarnizada lucha.
Hasta que tras un choque, ambas estelas se separaron bruscamente. Dejando a ambos shinobis separados.
—¿Sabes?, un perro nunca le ha ganado a un lobo en batalla. Es algo injusto en mi opinión—mencionaba mientras lamía una de sus garras metálicas, mostrando malicia y sadismo. Cosa que a Perro no le importo—¿no crees?.
—¿Quién sabe?, siempre hay una primera vez para todo. Hasta para la naturaleza—mencionaba tranquilo mientras empuñaba su preciado tanto, el cual brillaba de un fuerte blanco. El colmillo blanco resplandecía con presencia—todo dependerá de que tan afilados estén los colmillos y garras de cada quien.
—Te mostrare quien las tiene mas afiladas—mencionaba con molestia el Ne—¡muere!.
¡Slash!.
Kakashi evito haciéndose aun lado, un zarpazo del ninja Ne. Algo que sorprendió al shinobi de Danzo.
Perro aprovecharía esa oportunidad, la que el asombro le genero, pues el ninja salvaje bajo su guardia. Con su mano libre, tomo unos hilos de acero que enrollo en sus dedos. Los lanzo a su rival, el cual fue rodeado totalmente. Logró atraparlo con mucho éxito.
—¡Maldición!—exclamaba Lobo alterado por ser atrapado.
No se quedo ahí, mientras lobo se retorcía tratando de liberarse, Kakashi tomo distancia de un salto. Empezó a correr de árbol en árbol, empezando a enredarlo, quedando atrapado en una especie de telaraña. Lobo no podía moverse.
—Ya eres mio.
—¡Maldito mocoso!—exclamaba furioso Lobo, aun tratando en vano de liberarse. Cosa que lo alteraba.
—Estilo del rayo: jutsu camino del trueno.
¡Briiiiiii!.
Un ataque eléctrico se dirigía a Lobo, usando los cables como camino. Kakashi había aprendido algunos jutsus.
¡Booom!.
El árbol estallo en mil pedazos cuando el ataque llego a su destino, Kakashi no se alejo ni un milímetro de la explosión. Los restos del árbol cayeron frente a el, pero seguía con la guardia alta. No estaba tranquilo.
A pesar de ver que talvez el cuerpo se halla desintegrado, algo no le gustaba. Fue demasiado sencillo.
—¡Estilo de viento!: ¡jutsu garras del dios tigre!.
Reaccionando velozmente y usando los mismos cables, se adentro a los arboles. El jutsu corto casi toda la zona.
Lobo caía en medio de la zona de combate, furioso y con ganas de matar a Perro. No podía creer que ese simple anbu, lo hubiera metido en tan mala situación. Casi lo mataba.
Eso lo enfurecía bastante.
—Maldito niño—empezaba a caminar por la zona—admito que eres bueno, me diste un gran susto. Si no hubiera usado invocación a la inversa, hubiera muerto. Lastima por uno de mis canes—recordaba que uno de sus lobos, fue el que se sacrifico para que el viviera. Eso no le importaba—eres un peligro, por eso debes ser inmediatamente eliminado. Yo personalmente lo hare—intentaba olfatear el rastro del peliplata, pero no lo encontraba. Eso lo irrito mas—así que escondes tu olor, ¿eh?, ¡no te pases de listo conmigo muchacho!.
¡Slash!.
Un gran corte partió un árbol en dos, gruño cuando no vio el cuerpo del anbu. Perdía la paciencia fácilmente.
Era algo raro para un Ne.
—A pesar de ser un Ne, pierde la paciencia demasiado fácil. Eso es algo conveniente—pensaba Kakashi mientras estaba oculto tras la rama de un árbol, empuñaba su Tanto especial. Debía estar preparado en todo momento—bueno, deberé usarlo si quiero ganar esto. No será sencillo.
—Maldito mocoso, ¡sal de una vez para matarte!—exigía Lobo muy molesto.
—Pues aquí estoy—mencionaba Kakashi apareciendo encima de la rama de un árbol.
—¡Perfecto!, al fin voy a poder terminar la misión. Solo deberé matarte.
—Puedes intentarlo si quieres—mencionaba tranquilo Perro, mientras sus manos empuñaban sus armas ninja. Preparado para la batalla—aunque no te la dejare fácil.
Lobo empezó a correr hacia el chico, el cual hacía lo mismo, mientras descendía del árbol corriendo. Ambos dieron un salto contra el otro.
Lobo nunca noto como el ojo izquierdo de Perro empezó a brillar de rojo.
Cuervo vs Glaciar:
Un mazo salía volando, su dueño rodaba en dirección contraria, cuando termino su recorrido, el sujeto jadeaba pesadamente. Estaba muy herido.
Tenia muchos cortes y quemaduras, un hilo de sangre caía de sus labios. Estaba hecho un desastre, su rival demostró ser mas que un simple niño. Apretaba los dientes en ira, no creía que este niño fuera tan fuerte. Era humillante y denigrante en todos los sentidos.
Cuervo estaba frente a el, encima de una rama, empuñando su espada ninja y con la guardia alta. No le daría la oportunidad a su oponente de atacarlo.
El gigante se levantaba pesadamente, pues estaba mas herido de lo que creyó. Ese maldito mocoso era mas de lo que creía.
—La misión es lo mas importante, nosotros somos prescindibles. ¡La misión debe llevarse a cabo!—exclamaba mientras elevaba su gélido chakra—¡y ustedes no interferirán con esto!.
Para sorpresa de cuervo, el gigantesco mazo volvió por si mismo su dueño, volando a las manos de este. Eso era algo interesante.
—Su chakra se empieza a elevar y descontrolar—pensaba cuervo desde las alturas, observando la situación. Sacaba dos shuriken de su bolsa de forma sigilosa.
—¡Estilo de hielo!: ¡Jutsus lanzas de hielo!—de su cuerpo, varias lanzas de hielo se formaban.
¡Fooosh!.
Itachi abrió los ojos en sorpresa, esas lanzas viajaron a una enorme velocidad desde Glaciar. No tuvo mas opción que saltar.
Fue una buena idea, pues esas lanzas no solo destrozaron la rama donde estaban parados, sino que congelo una parte del árbol. Así como también, congelar la zona por donde pasaba. Hasta que finalmente se desvanecieron.
Itachi rodo por el suelo, pero rápidamente debió hacerlo un poco mas. Pues Glaciar ya estaba frente a el y bajando su mazo con toda su fuerza.
¡Brooooom!.
Cuervo empezó a rodar de forma descontrolada al sufrir una transformación obligatoria la tierra, por culpa del mazo de Glaciar. Lo peor era que el suelo también empezaba a congelarse nuevamente.
—¡Estilo de fuego!: ¡jutsu flores de fuego!.
Cuervo empezó a disparar varias flores de fuego desde su boca, las cuales se dirigían hacia Glaciar. Estallando al hacer contacto y generando una barrera de humo.
Seguía con el sharingan activado, pues no bajaría la guardia. Ese sería un error fatal.
—¡Graaaaah!.
Cuervo se sorprendió al ver como Glaciar salía de la nube de humo, descontrolado y por lo tanto, con una furia ciega y descontrolada. Su mazo brillaba de azul.
—Perdió el control por completo y aun así, puede canalizar chakra en su arma. Es admirable—analizaba mientras veía en cámara lenta, como el mazo descendía contra el. Pero mantenía su control—debo encargarme de el lo antes posible.
¡Brooooom!.
Salto a un lado, dejando que el mazo chocara con la tierra. Mientras estaba en el aire, empezó a hacer sellos manuales. Cuando termino lanzo su jutsu.
—¡Estilo de agua!: ¡jutsu serpiente de agua!.
Aprovechando el hielo derretido por los jutsus de fuego, logro lanzar esa técnica. Pero para su sorpresa, Glaciar desvió el ataque con un movimiento de su mazo. Destruyendo una enorme roca.
—¡Estilo de hielo!: ¡Jutsu misiles a hielo!.
—¡Estilo de fuego!: ¡jutsu misiles de fuego!.
¡Booooom!.
Ambos jutsus chocaron entre si, creando una enorme explosión. Cuervo salió disparado hacia atrás por la onda expansiva, siendo seguido por Glaciar. El cual atravesó de nuevo la cortina de humo.
Cuervo empuño tres shurikens en cada mano, las cuales les lanzo. Obviamente serian repelidas por el mazo. Pero eso era lo que Cuervo queria.
¡Fiiiiz!.
—¡Aaaah!, ¡maldito seas!.
Se tallaba los ojos con furia y desesperación, pues los shurikens que golpeo, tenían pegados sellos de luz, los cuales estallaron directamente en sus ojos, dejándolo temporalmente ciego. Dejando caer su enorme mazo.
No desperdició un solo segundo, lanzo un kunai con explosivo, el cual estallo y termino por destrozar esa peligrosa arma. Glaciar salió volando por la explosión.
—Bien, esa arma ya no me dara problemas. Eso espero—annalizaba cuervo observando los restos del mazo—ahora solo falta encargarme de su dueño.
Perro vs Lobo.
Seguían chocando armas a gran velocidad, pero ahora había una diferencia, una que lobo no sabía y eso lo llevaba a la desesperación, pues Perro le estaba sacando una leve ventaja. El sharingan de su ojo izquierdo estaba activado.
Lobo ahora tenia varios cortes en su cuerpo, cosa que lo enfurecía y enloquecía cada vez mas. Pues no sabía que mas hacer para acabar con este chico, todo lo que le lanzaba, este lo evitaba. Casi como si pudiera ver el futuro.
—¡Estilo de tierra!: ¡jutsu balas de piedra!.
Como su nombre lo indicaba, varias balas de material rocoso, salían disparados desde el suelo. Directo al anbu Perro.
Pero este los bloqueaba con su Tanto y espada Anbu, cosa que irritaba al Ne, que empezó a correr contra el peliplata al ver que había bajado la guardia. Algo muy tonto.
Pues Bardock le enseño a jamás bajar la guardia.
Perro había dejado un plan de reserva por si llegara a atacarlo por la espalda, cosa que fue buena idea. Lobo quedo ciego cuando aplasto unas bombas de luz, que Perro dejo caer a propósito. Dejándolo ciego y retorciéndose de dolor, pues estallaron a solo milímetros de sus ojos. Perro estuvo a salvo al haber estallado atrás de el.
Empezó a hacer sellos de manos, hasta que termino. Empezando a inflar su pecho.
—¡Estilo de viento!: jutsu huracán corrosivo!.
Tal como indicaba el nombre de la técnica, un poderoso tornado salió disparado de su boca. Tragándose a Lobo.
Este gritaba en agonía, pues de alguna forma, el tornado lo lastimaba mas de lo que creía. Pues recibía cortes de la nada, por lo tanto, su ropa así como sus armas y máscara, se destruyeron casi por completo. Cayendo pesadamente al suelo, aparentemente derrotado. O eso quería creer.
Pero no, era un activo Ne, por lo que era demasiado terco, como para aceptar la derrota. Algo tonto al no considerar su vida.
Pero era un Ne después de todo.
—Eres difícil de eliminar
—N-Nuestra misión, d-debe llevarse a cabo. Sin importar c-como…—mencionaba Lobo pesada y dolorosamente, pues estaba muy herido. El guante derecho fue totalmente destruido—ustedes no van a interferir.
—Que molestia pueden ser ustedes—mencionaba tranquilo perro con sus armas en alto—pero una que fácilmente puede ser eliminada.
—¡Cállate de una vez! —con furia se quito el guante dañado y lo lanzo al suelo, no le servía ya de nada después de todo. Así que empuño su espada ninja—¡debemos completar la misión!.
—Bien, si eso es lo que deseas—para sorpresa de Lobo, Perro guardo sus armas y seguido, se tomo de la muñeca. Generando su técnica firma—¡Chidori!.
¡Riiiiii!.
En la mano del anbu, una fuerte esfera eléctrica se formo. Creando un sonido similar al millar de las aves. De ahí su nombre.
Lobo salió de su asombro, solo para llenarse de ira. Saliendo al ataque con furia ciega.
Bardock vs Saber:
Sonreía de brazos cruzados, su "oponente" si se podía llamar así, estaba frente a el, totalmente derrotado y sus espadas rotas en cientos de pedazos, así como su máscara. ¿Qué esperaban lograr contra el?.
Saber estaba aun consiente, pero con muchas heridas internas y externas, aún así, su mirada mostraba mucha furia y desprecio contra el saiyain que poco o nada le importaba.
—Y dime, ¿que esperaba lograr un gusano débil y patético como tu contra alguien como yo?. No le veo lógica—preguntaba divertido el saiyajin.
—C-Callate basura…
A duras penas podía hablar y aun así, hablaba de forma tan prepotente, como si aún tuviera chance de ganar. Debía darle crédito a Danzo, preparaba muy bien a sus hombres. No le temían a la muerte.
Claro, solo cuando conocían a Bardock. Ahí si lo recordaban TODO.
—Tsk. Todo lo que ven mis ojos son basura—mencionaba ahora de forma despreciable—bajo rango o élite, para mi todos los Ne son lo mismo. Basura sin valor alguno.
El Ne apretaba los puños y dientes en ira, no le gustaba para nada como era denigrado su estatus ni su organización, pero no podía hacer nada. Estaba demasiado herido como para moverse.
Este mono salvaje era demasiado fuerte, mas de lo que los informes mostraban. Tanto como para dejarlo así, en ese estado tan lamentable. Casi no pudo defenderse.
Aun así, para sorpresa del saiyajin, el Ne comenzó a levantarse pesadamente. Empuñando uno de sus sables con la hoja partida.
—V-Voy a cerrarte la boca—lo apuntaba con su arma rota—¡Estilo de tierra!: ¡jutsu serpiente de piedras!.
Del suelo, una inmensa serpiente salió, moviéndose veloz y serpenteante. Enrollando al sayajin que no hizo nada para evitarlo, solo abrió un poco su ojos en sorpresa y por la fuerza de aquella bestia.
—Impresionante….
El ataque no quedo ahí, pues a pesar de sus heridas, Saber empezó a correr de un lado a otro con, con kunais y shurikens en mano. Lanzo aquellas armas, las cuales se clavaron en la bestia de piedra. Bardock no entendía que pasaba.
¡Booom!.
Una poderosa explosión se genero, pues las armas tenían sellos explosivos, los cuales obviamente estallaron. Creando un domo de humo.
Pero el élite Ne sabía que eso no seria suficiente, así que continuaría con su ataque. Debía matarlo.
—¡Arte Ninja!: ¡Clones de sombra!—tres clones solidos se formaron, colocándose en cada uno de los puntos del humo. Empezando a hacer sellos—¡estilo de fuego!: ¡jutsu bola de fuego!
—¡Estilo de viento!: ¡jutsu corte viento!.
¡Estilo de tierra!: ¡Jutsu cañón de piedra!.
¡Estilo de fuego!: ¡Jutsu flor de fenix!.
Cuatro poderosos ataques elementales, se dirigían hacia el neutralizado saiyajin. Este no se asusto ni nada parecido.
Solo sonrió de lado dentro del humo.
¡BOOOOOOM!.
Ahora una explosión aun mas fuerte se genero, los clones y el original tuvieron que alejarse con grandes saltos. Los clones se desvanecieron.
Saber observaba la estela de humo, con una ligera sonrisa. Ya había exterminado a ese mono.
—Hasta para alguien como tu, seria mortal el recibir estos ataques. Es imposible que sobrevivieras—mencionaba acercándose al humo, el cual empezaba a disiparse. Pero se llevo una inmensa sorpresa al ver solo un cráter humeante—¡¿qué?!, ¡¿en donde….?!.
¡Slash!.
Vomito sangre, pues algo había atravesado su pecho desde la espalda. Veía asombrado como un puño cubierto de sangre sobresalía de su pecho.
Volteando aterrado, aumento aun mas cuando vio quien era el responsable. Bardock le sonreía descaradamente.
Como le encantaba eliminar a las escorias de Ne.
—Admito que ese fue un ataque muy impresionante—respondía el saiyajin sin sacar su brazo—me hubiera lastimado seriamente si no lo hubiera evitado a tiempo.
—¿C-Como….?.
—Sencillo, te confiaste demasiado. Eso es mortal en un combate—mencionaba mas serio el saiyajin—te cuesta la vida…..como ahora.
¡Slash!.
De un tirón, jalo violentamente su brazo, esparciendo sangre por la zona. Le era un poco asqueroso.
El Ne no emitió sonido alguno, estaba petrificado ahí, hasta que poco a poco empezó a tambalearse, cayo de rodillas hasta que su cara toco el suelo. Los ojos del Ne estaban totalmente blancos y sangre salía de su abierta boca.
Sin duda alguna estaba muerto, pero Bardock no era alguien que daba las cosas por hechas. Así que se decidió a desintegrar su cuerpo, total, no cambiaria en nada dejarlo así. Al final desaparecían como fantasmas.
Pero no esta vez, pues por alguna razón. El cuerpo empezó a brillar de rojo y por eso Bardock dio un salto para alejarse.
—¿Pero que…?, ¿un kamikaze?—se preguntaba observando como el cuerpo del Ne, se volvía cenizas sin que pudiera hacer algo. Pues se fueron con el viento—eso es nuevo….
Se asombraba, pues no desapareció como de costumbre. Ahora se volvía cenizas.
¡Booom!.
Bardock fue golpeado por una onda de viento, no le hizo nada, pero le desacomodo un poco su cabello. Eso lo tomo por sorpresa.
Un cuerpo enorme empezó a rodar por el camino, hasta frenar a lado de el. Bardock lo reconoció, pues era uno de los élite del cabrón de Danzo. Uno de aquellos que lo empezaron a atacar esta noche.
—Supongo que Cuervo se emociono un poco—veía el cuerpo del gigante a su lado, estaba un poco chamuscado. Pero estaba vivo, al menos eso mostraba los quejidos adoloridos de glaciar.
¡Baaaam!.
Con una ceja alzada, observaba como un cuerpo salía volando, rodeado de humo y con ligeras descargas saliendo de su cuerpo. Cayendo pesadamente a su otro lado.
Era Lobo, había perdido su otro guante y estaba semidesnudo, pues su traje estaba totalmente destruido. Así como gravemente herido.
Bardock silbaba al ver el estado de esos hombres, estaban hechos pedazos, eso decían sus apariencias de momento. Alzo la mirada y vio como frente a su persona, el dúo de anbus. Aunque tampoco estaban muy ilesos.
Tenían varias marcas de lucha y ligeras heridas, pues sus uniformes mostraban varios cortes y roturas. Era una lucha shinobi después de todo.
—Se divirtieron después de todo—mencionaba burlista el saiyajin—buen trabajo.
—Gracias—fue lo que respondieron ambos.
Bardock sintió peligro, por lo que dio un gran salto y quedo en medio de sus compañeros. Los cuales empuñaron sus armas.
La razón era que ambos Ne se estaban levantando pesadamente, sus chakras eran hostiles, ahora podía sentirlos claramente, talvez en los combates, lograron destruir sus sellos de camuflaje. Aunque no los reconocía, pudo sentir su cantidad de poder. No eran muy fuerte para ellos.
Pues Perro y Cuervo eran muy superiores a ellos, que decir del saiyajin. Estaban perdidos desde el inicio.
—Hemos fallado en la misión—mencionaba furioso, pero con un tono resignado—¡somos una deshonra!.
—¡Por la gloria de Konoha!, ¡por Ne!. ¡Por Danzo-sama!—también decía Glaciar—¡aceptamos nuestro castigo!—exclamaba a viva voz.
—¿De que están habl…?.
¡Foooooosh!.
—¡Aaaaaaaaah!.
Gritos desgarradores de dolor y agonía, se escuchaban esta noche, la cual era alumbrada por el brillo de ambos cuerpos. Eran incinerados vivos.
Bardock y sus compañeros estaban confundidos y asombrados por esto. No entendían que pasaba.
—No pensaban dejarse capturar—mencionaba Perro observando la horrible escena sin poder hacer algo—prefieren inmolarse así mismos, que ser atrapados. Que cosa tan atroz.
—Tsk. Imbéciles—mencionaba molesto Bardock.
Cuervo no decía nada, solo veía el candente suceso. Guardaba sus armas al ya no haber peligro.
Terminaron de consumirse, los gritos cesaron, así como los cuerpos solo eran cenizas, las cuales el viento se los llevaba. No quedo absolutamente nada de ellos.
El enorme glaciar, aquel que cubría el bosque de la frontera, estaba desapareciendo poco a poco. Lo mas probable era que tras la muerte del usuario de Hyoton, obviamente su jutsu desaparecería. Era una lástima.
Uno de los pocos poseedores de esa línea de sangre tan poderosa, había muerto este día. Ese maldito de Danzo.
—Así que cambiando tus formas de hacer las cosas, ¿eh?. Maldita momia—pensaba seriamente el saiyajin, sin mostrarse perturbado por la situación. Era un saiyajin después de todo, había visto a muchos casos horrorosos después de todo. Algunos el mismo los ocasiono—algún día te hare pedazos.
—¿Qué hacemos ahora?—preguntaba por fin Cuervo.
—Seguir con la misión—mencionaba Bardock resignado y suspirando luego, tampoco esta vez lograría obtener pruebas de la existencia de Ne. Solo quedaba seguir con el trabajo asignado—descansemos un poco, el amanecer llegar dentro de unas horas.
Los anbu solo obedecieron, pero ellos decidieron que ya habían descansado lo suficiente. Así que decidieron seguir con la vigilancia, mientras Bardock descansaba. Este se hubiera negado en el pasado, pero no era el mismo de siempre, ahora era un poco diferente. Aceptaba los consejos de kai en tomar en serio sus descansos, para no obtener negativas corporales. Así que acepto.
Se fue a dormir en la copa de un árbol, debía descansar lo necesario y luego cazar algún enorme jabalí. Debía desayunar temprano.
La mañana llego y los trabajadores empezaban a llegar, pues debían laborar. Aunque se preguntaban por que el clima estaba mas frio esta mañana que cualquier otra, pero no le dieron mucha importancia y comenzaron a laborar. Les pagaban para eso después de todo.
Mientras que Bardock y sus acompañantes, comían carne de jabalí y café. Fue una noche muy agitada.
-(0)-
La pelea fue muy reñida, aunque el peliblanco se contuvo demasiado. La kunoichi estaba demasiado agotada, herida y humillada. Este sujeto la había derrotado completamente.
Para colmo, empezó a llover. Era tan oportuno.
Jiraiya estaba cruzado de brazos, estaba prácticamente ileso, pues solo tenía ligeros raspones. Era uno de los legendarios sannin después de todo.
Mas kunoichis se habían lanzado a la batalla, pues vieron como su líder estaba por caer, pero no sirvió de nada. Todas estaban dispersadas por la zona de combate, solo estaban inconscientes. Jiraiya no las mato.
—H-He perdido…—mencionaba resignada la kunoichi—solo puedo aceptar mi derrota.
—Que bueno—mencionaba ya mas tranquilo el peliblanco y dejando escapar un suspiro, la pelea había acabado. Aunque vio que hacía algo curioso—oiga, ¿qué esta haciendo?.
La líder estaba sentada en seiza, con su arma frente a ella, sus ojos estaban cerrados y calmados. Jiraiya no entendía nada.
—Acepto mi destino, ahora te pertenezco y me perteneces. Hasta el fin de nuestros días—mencionaba tranquila, pero Jiraiya era otro caso. Estaba pálido—mi destinado esposo.
—¡¿Qué?!.
—La ley de la villa Nadeshiko es muy clara, si un hombre vence a alguna de sus habitantes en batalla, automáticamente se vuelven pareja. No hay marcha atrás—mencionaba muy seria, haciendo asustar a Jiraiya.
El no estaba en contra del matrimonio, pero si en la que el estuviera involucrado. Era un espíritu libre, no estaba deseoso de ser encadenado a algo tan serio y limitante como era el matrimonio. El no era un hombre hogareño.
Admitía que era una mujer muy hermosa, las demás kunoichis también, pero no era suficiente para aceptar casarse con alguna de ellas. Era algo demasiado repentino para el.
—¡No puedo aceptar algo como eso!—exclamaba asustado el sannin de los sapos—¡ni siquiera nos conocemos!, ¡¿Cómo diablos vamos a casarnos?!.
—Esa es la ley de la villa, no hay opción—mencionaba un poco mas seria y su ceño ligeramente fruncido lo demostraba.
—Pues que mal, yo no pienso seguir esa ley. El casamiento no es lo mío—respondía Jiraiya cruzándose de brazos—es una ley muy estúpida.
La kunoichi estaba molesta, este sujeto no quería respetar las leyes de su villa. Era algo indignante.
Pero desgraciadamente, solo había una opción para no caer en la deshonra.
—¡¿Q-Que diablos haces?!—exclamaba alterado Jiraiya.
En un movimiento que nadie se espero, la mujer velozmente tomo su arma del suelo. Dispuesta a cometer sepukku.
Por suerte Jiraiya actuó a tiempo y ahora forcejeaba con ella para que no hiciera esa barbaridad.
—¡La ley lo dicta así!—exclamaba la mujer forcejeando—¡perdí mi honor al negarte!, ¡solo puedo recuperarla con la muerte propia!. ¡Suéltame!.
—¡Ustedes están locas!—mencionaba alterado Jiraiya forcejeando, hasta que logro quitarle el arma. Dio un salto para alejarse de ella—¡por kami!, ¡¿es en serio?!.
—Así lo dictan las leyes—mencionaba molesta la mujer.
Jiraiya se llevo una mano al rostro, estaba harto de escuchar sobre "leyes" por aquí y por allá. ¡Era tan molesto y frustrante!.
Hasta que se le ocurrió una idea, que talvez lo mataría a futuro, pero que lo sacaría de ahí. Debía arriesgarse.
—Espero me perdonen, Gine, Bardock—rogaba en su mente un poco asustado, pues no quería sufrir de momento. Pero no tenía mas opción—¿qué tal si hacemos un trato?.
—¿Qué tipo de trato?—preguntaba curiosa y dudosa la líder.
—El hijo de uno de mis discípulos, tomara mi lugar cuando crezca. Es mi ahijado—mencionaba recordando al saiyajin ciego—así que de momento, dejemos esta lucha por la paz. ¿qué dices?.
La kunoichi estaba pensativa, reflexionando sobre este trato, esperando encontrar alguna treta o juego sucio de su parte. Pero al parecer no decía mentiras.
La verdad no era un mal trato, pero no se confiaría. Debía tener una garantía.
—¿De donde es?—preguntaba desconfiada la líder Nadeshiko.
—De Konoha—respondía mas tranquilo el peliblanco—por ahora es un infante, así que no es posible hacerlo en este momento. Debe pasar algunos años hasta que pueda luchar contra quien se supone sea su rival entonces.
La líder estaba tentada a aceptar, porque talvez podría lograr una alianza de gran fuerza con la aldea mas fuerte e influyente de todo el país del fuego.
Así que debía aprovechar el momento, la oportunidad estaba ahí y no la desperdiciaría. Lo haría.
—Esta bien, acepto el acuerdo. Dentro de 14 años tu ahijado se enfrentara a una de mis kunoichis—declaraba seria la líder, las demás kunoichis ya estaban recuperadas, rodeaban la zona. Escuchaban la conversación—terminando la pelea entre tu y yo, ahí se decidirá el destino. Unión o muerte.
—Conociendo a Rycelo, aceptara sin duda. Pensara que se trata de comida o tratara de evitar su suicidio—pensaba un poco sarcástico el peliblanco—esta bien, esas serán las condiciones. Espero cumplas tu palabra.
—Soy uno de los sannin—respondía serio el peliblanco—claro que lo hare.
La líder no dijo nada mas, solo asintió. Desapareció junto a sus demás kunoichis del lugar. Dejando solo a Jiraiya
Este solo suspiro.
—Estoy tan muerto—decía con una sonrisa nerviosa—pero eso sera problema de Jiraiya del futuro, así que no me importa. Mejor seguiré en lo mío.
Retomo su camino con total tranquilidad.
-(0)-
—¿En serio madrina?—preguntaba emocionado Rycelo.
—Pues si, Rycelo-chan, te enseñare sobre Kenjutsu—respondía la pelirroja con una sonrisa—si quieres claro esta.
—¡Claro que si!—respondía mas emocionado el pelinegro—¡gracias por esta oportunidad!.
Agradecido, hacia una reverencia…..en la dirección equivocada.
Kushina reía al ver esto, cuando el pequeño se emocionaba demasiado, a veces perdía la habilidad de percibir sus energías. Era gracioso a decir verdad.
Así que lo tomo y lo giro de cuerpo completo hacia la dirección correcta.
—No hay de que—respondía la pelirroja medio divertida—lo hago con gusto.
—¿Cuándo empezaríamos?—preguntaba curioso el niño.
—Cuando sea posible—respondía la pelirroja con una sonrisa—espero que lo tomes en serio, porque seré una maestra muy dura—mencionaba ahora seria la pelirroja.
En eso Rycelo también se pone serio.
—¡Claro que si!—respondía el pequeño saiyajin muy serio y decidido, golpeándose ligeramente el pecho—todo entrenamiento debe ser tomado muy en serio.
Kushina estaba muy asombrada, además de enternecida y orgullosa, Rycelo era un niño demasiado hiperactivo y talvez, tonto en opinión de algunos. Pero a pesar de su edad, tenía un lado serio que salía a flote durante los entrenamientos. Cosa que lo obligaba a tomar las cosas en serio.
Esperaba que su hija fuera igual de seria y aplicada que su ahijado, seria algo muy bueno. Esperaba que su hija y Rycelo, lograran ser un excelente equipo.
—Bien, comenzaremos desde mañana, así que mejor prepárate. Aprenderás a usar las espadas—decía determinada y seria la pelirroja.
—¡Si!—respondía el infante alzando su puño—oh, un momento. ¿Esto no afectara tu entrenamiento y el de mamá?.
—No lo creo hijo—Gine se acercaba a ambos—porque entrenaremos todos al mismo tiempo, primero serás tu y ella. Luego entre nosotras.
—Ya veo—mencionaba llevándose una mano am mentón pensativo, ambas mujeres veían esto muy adorable—entonces no creo que halla problema—respondía relajado, con las manos tras su cabeza y una ligera sonrisa.
Ambas mujeres encontraban divertida esta faceta tan relajada del niño, pero era algo normal. Por mas sangre guerrera que tuviera o poder que adquiriera, era solo un niño. Uno muy acelerado.
Pero era un saiyajin despues de todo.
