Sakura Card Captor y sus personajes le pertenecen a CLAMP, pero la historia es 100% mía c:

Hola de nuevo! Disculpen mis anteriores faltas de ortografía y errores que tengo por ahí, la verdad intento ser cuidadosa con la escritura, sin embargo hoy recién descubrí una razón de los errores. 1. Mi computadora está programada en inglés. 2. El Word está en español. 3. Al subir el capítulo en la plataforma el autocorrector de fanfiction me corregía palabras "erróneas" para la escritura en ingles :/ por consiguiente me alteraba el texto (español) en varias partes. Mil gracias por sus comentarios, me alientan a continuar con ánimo.

"El universo... aunque parezca que nuestras vidas son insignificantes, todas forman parte del universo, si logramos entenderlo y podemos sentirlo, entonces le damos un valor a la vida, cualquiera que sea, a eso se le llama polvo de estrellas, dime ¿esas hermosas estrellas en el cielo parecen polvo ante tus ojos? ¿crees que son basura?"

-Sage el patriarca. The Lost Canvas. (Masami Kurumada y Shiori Teshirogi)

CAPÍTULO II. -De juicios y verdades

—Vaya Sakura de verdad eres muy fuerte, me has dejado exhausto. — El joven castaño se encontraba realmente cansado, la practica aunque sencilla, resulto bastante agobiante para él.

—Esto es lo básico príncipe Li, además lo ha hecho muy bien, vera que en unas cuantas sesiones más lo dominara a la perfección, tanto el bloqueo como el contrabloqueo — La castaña no mostraba ningún síntoma de cansancio, se veía bastante fresca y con una sonrisa brillante. Aunque tal vez, se decía así misma, que quizá si se había excedido un poco con el chico, pero... el muchacho se lo debía por haber dudado de sus habilidades.

—No lo entiendo Kinomoto, ¿cómo puedes estar así de tranquila?, solo mírame a mí, estoy jadeando y sudando como 10 litros de agua—

— Sakura miro hacia donde el joven Li le señaló, para ver como unas cuantas gotas de sudor del muchacho resbalaban por su cuerpo, estas cayeron desde su barbilla hasta su pecho para después perderse en su uniforme levemente abierto, por alguna razón esa acción le causó mucha pena y de inmediato apartó la mirada.

—So… solo es falta de costumbre, por favor no se queje, es parte del entrenamiento — ¿Qué fue eso? Nunca antes lo había sentido, esa pequeña atracción que hizo saltar por un segundo el corazón en su pecho. De seguro su padre le había golpeado muy fuerte durante su pelea, ¡debía ser eso! al parecer los golpes ahora repercutían en su cabeza y veía cosas extrañas.

El castaño bufo resignado —Como quieras, pero dime… ¿a qué casta me llevaras a conocer? —

—¿Qué? — Preguntó consternada la chica

— Kinomoto, tu prometiste que me llevarías a conocer a la gente de las diversas castas, quiero que en uno de estos días que no haya entrenamiento y tengas el día libre me lleves a conocerlos, podría ser mañana mismo, así que respóndeme, ¿Cuándo iremos a conocerlos? —

Es cierto le había prometido llevarlo a conocer las castas, que problema ahora tenía que cumplir, después de todo era su palabra como guardia. Le había ganado el muchacho, tenía que darle la razón esta vez —Tú ganas, pero te llevare a conocer un lugar cercano que dirige un amigo mío. —

—¡Perfecto!, ¿Qué clase de lugar es? —

—Déjame ver... es un lugar pequeño dentro de los distritos de la casta de bronce y para llegar ahí tendremos que recorrer una distancia un poco larga, pero al menos te permitirá conocer los alrededores, seguro te gusta. —Sonrió con alegría al imaginar su próxima travesía, pero rápidamente desapareció de su rostro.

—Bien, ¿Cuándo y a qué hora partimos? —

— Supongo que lo mejor será ir mañana, habrá que irnos al amanecer… las 5:00 de la mañana es lo adecuado, ya que debemos regresar temprano, no queremos que se empiecen a preguntar en donde estas. ¿Tienes alguna excusa para ausentarte? No creo que el rey Li este de acuerdo con que salgamos —

—Claro que tengo una buena excusa, veras algunos días visitó la tumba de mis hermanas, mi familia sabe que no me gusta que me molesten cuando voy a verlas. Por órdenes de mi padre, antes Fujitaka me acompañaba cuando salía del castillo, pero ahora que tengo mi propio guardia, no habrá problema si les digo que tú me acompañaras. —

—En ningún momento dejare de protegerlo majestad Li, de eso debe estar seguro, pero… ¿cree que es correcto mentirles? — Aunque ella no debería juzgarlo, sabía que no era correcto que un prospecto a rey mintiera.

—No me gusta hacerlo y no lo haré, porque después de nuestro pequeño viaje tú me acompañaras a esa tumba, ¿entendido? y dime ¿qué te dije acerca de llamarme "majestad"?— Cómo odiaba las formalidades

—Lo siento, no lo puedo evitar— Sakura se disculpó bajando la cabeza en una inclinación respetuosa y moviendo sus manos de manera nerviosa.

—Kinomoto relájate, deja de una vez los protocolos de lado, tal vez necesites que te lo haga entender de otra manera, si te soy sincero, no me agrada para nada que te comportes así conmigo —Era imposible no enfadarse, de verdad odiaba que lo trataran de esa manera, como si él fuera un dios y las demás personas fuesen unas hormigas que debía adorarlo, de verdad era algo desagradable. Así que decidió castigar a la chica de otra manera, se le lanzo encima y empezó a hacerle cosquillas, no sabía exactamente por qué lo hacía, simplemente se dejó llevar —Espero que con esto entiendas — Se reía el muchacho mientras seguía dándole cosquillas al pequeño cuerpo de la muchacha.

Sakura fue sorprendida por la acción del príncipe, simplemente se le lanzo encima y empezó a hacerle cosquillas, nadie desde que era niña la había tratado así y estaba tan poco acostumbrada que la risa le invadió de inmediato ante tales estímulos.

Shaoran continúo con sus cosquillas mientras reía, que más podía hacer para hacerla entender, si le hubiera intentado ganar en un combate, él sería el sometido y probablemente no lograría su fin de hacerle entender a Kinomoto que dejara de hablarle con tanto formalismo, sin embargo no imagino que debido a la cercanía se quedaría hechizado, la risa de Sakura no solo era contagiosa, también le hacía sentir increíblemente bien, como cuando era un niño y no tenía más preocupaciones que las de jugar.

—Basta, basta me rindo Li, lo siento — Ya no lo soportaba más

Shaoran salió del bello encanto al escuchar a Sakura y se detuvo, se alejó de ella, se dio cuenta que no había pensado en sus acciones, simplemente había actuado conforme a sus impulsos, por alguna extraña razón eso lo hacía sentir muy bien. Sin darse cuanta se sonrojo levemente — Será mejor que te vayas y descanses Kinomoto, quiero que mañana nos veamos temprano en los cobertizos de la caballeriza, descansa. —


Sakura no dijo más, simplemente se levantó y se retiró de la sala en silencio, el príncipe Li era bastante extraño, pero simpático y en el fondo amable, una pequeña risa se le escapó ante su propio pensamiento. Nunca se imaginó que Shaoran se le lanzara enzima y le hiciera cosquillas, justo como lo hacía su padre cuando era pequeña. Caminaba hacia la salida del castillo, pensando en que el príncipe Li aunque arrogante al principio y gruñón, en realidad era una buena persona y le había caído muy bien, quizás no era tan loca la idea de que pronto serían buenos amigos, sin embargo estaba tan ida en sus pensamiento que no se dio cuenta cuando chocó con una chica de cabello grisáceo, haciendo que ambas cayeran al piso.

La chica de ojos azueles fue levantada por un gran guardia, para después gritarle a Sakura con voz fuerte — ¡Tonta, que diablos haces golpeándome!, ¿no sabes quién soy?, soy la hija del gran Rey Fay D. Flourite, soy Akiho D. Flourite , una noble de la casta de diamante y tu— grito despectivamente señalando a Sakura—Tu eres una basura de la casta de plata, un perra faldera la cual solo sirve para enviar a pelear y criar más perros. —

Sakura no podía creer como se estaba dirigiendo a ella, palideció en un instante y aquellas palabras le taladran causándole dolor, sin embargo cualquier impulso de defenderse desapareció cuando menciono su estatus como miembro de la casta de diamante, no podía molestar a aquella chica, ese era su verdadero lugar, por debajo de ella y de los nobles, por lo que se puso de rodillas frente a Akiho en posición sumisa —Lo siento princesa, no era mi intención ponerme en su camino. —

—Al menos conoces tu lugar bestia— La chica puso un pie arriba de la cabeza de Sakura para posteriormente darle una fuerte patada y hacerla caer de nuevo al suelo —He sido compasiva contigo perra— Después miró al guardia detrás de ella y le habló —Kaito quiero que lances a esta basura fuera del castillo, me repugna ver mierda como está —

El hombre tomó a Sakura por el cuello de la camisa y le ayudó a levantarse —Por favor señorita sígame, debo escoltarla afuera del castillo—

Sakura se levantó y se deshizo del agarre de Kaito dirigiéndose a ambos —No se preocupe princesa, no les causare más problemas, yo misma me "sacaré" del castillo. Que tengan bonita noche y perdonen la molestia. — La castaña camino de nuevo a la salida del castillo, mientras una pequeña gota de sangre resbalaba por su boca, la patada de había abierto el labio. Bestia… ella no era ninguna bestia se repetía mientras caminaba. ¿Qué curiosa era la vida?, en los entrenamientos rara vez resultaba herida y ahora por la patada de una princesa se le había abierto el labio.


Dentro del castillo Shaoran se encontraba en su cuarto a punto de acostarse cuando escucho como golpeaban su puerta, era raro que su familia lo buscara a esas horas de la noche.

—¿Qué desea? — Preguntó el castaño al abrir la puerta, para encontrarse con una ojiazul que se lanzó a abrazarlo

—¡¿Shaoran, me extrañaste?! Yo si te había extrañado, ya necesitaba de tus abrazos y de tu cariño—

El joven Li intentaba quitarse a la chica de encima —Cuanto tiempo Akiho, de verdad cuanto tiempo, dime ¿qué haces por acá? — El chico decía mientras se zafaba del fuerte agarre de la chica

—Shaoran qué preguntas son esas, vine con mi padre, de hecho llegué hace poco más de una hora, mi papá vino a discutir con el tuyo acerca de asuntos de reyes, qué más da… lo importante es que estamos juntos— Akiho se inclinó e intentó besar a Shaoran

—Por favor Akiho espera— Decía el príncipe mientras esquivaba a la mujer —Sabes que nuestra relación se terminó hace mucho tiempo —

—¡Solo nos dimos un tiempo! —

—Si bueno… por ahora no quiero besarte, no lo veo correcto—

—Shaoran sabes que en algún momento deberás casarte y yo soy una de las candidatas, podrías ahorrarte todo el circo y simplemente seguir con lo nuestro. —

—Puede ser, pero por el momento solo sigamos siendo amigos hasta que llegue ese día— El joven príncipe ya no quería darle más vueltas al asunto, no quería hablar de ello, a pesar de sentir un fuerte sentimiento por Akiho en su momento, quería aprender y conocer muchas cosas antes de formalizar cualquier tipo de relación, ese era el plan. —Mejor cuéntame qué has hecho en todo este tiempo. —

Así ambos príncipes se quedaron despiertos platicando uno con otro hasta altas horas de la noche, cuando el sueño los invadió la joven princesa salió del dormitorio del castaño, no sin antes intentar convencer a Shaoran de que durmieran juntos, claro que este se opuso rotundamente, aunque el príncipe no se pudo librar del beso que Riruka le hizo darle para que accediera a salir de su habitación. Akiho se despidió y se dirigió al cuarto de huéspedes, siendo escoltada por Kaito que le estaba esperando afuera, en el pasillo.

Akiho besaba tan bien como siempre, daban ganas de tomar más de ella, aunque nunca había entendido como poco a poco sus besos solo lo llegaban a excitar efímeramente, ya no le producían una sensación de bienestar y felicidad. No sé, tal vez con el tiempo… las sensaciones regresarían, por eso era ella era una de las mejores candidatas para convertirse en su futura esposa. Cerró la puerta mientras veía a la chica marcharse y después se dispuso a dormir.


Por la mañana el principio Li se dirigió a la caballería para encontrarse con la chica Kinomoto, pero al llegar al lugar se dio cuenta que Akiho le seguía, era muy temprano para que ella estuviera despierta, de seguro Kaito o algún guardia debió de avisarle que él había salido de su cuarto, así que decidió enfrentarla para saber que buscaba.

—Vamos Akiho sé que me estas siguiendo, así que sal de una vez y habla conmigo, sabes que no tienes que hacer eso, yo siempre te escuchare— Shaoran miró justo hacia la maseta en la que se encontraba escondida la chica

—No se vale Shaoran, yo quería sorprenderte— dijo la princesa haciendo un puchero mientras salía de su escondite —¿Vas a ir a cabalgar?, ¿puedo acompañarte? —

—Si iré a cabalgar, pero no voy a ir a disfrutar de un paseo, me temo que no podrás acompañarme, me disponía a visitar a mis hermanas— Dijo el príncipe mientras sacaba su caballo del establo, sin embargo al momento de acercarse a los cobertizo de los caballos, se dio cuenta de que Sakura estaba presente y ya tenía a ambos caballos preparados para la marcha.

—¿Kinomoto, desde cuando has estado aquí? — Preguntó el muchacho con curiosidad y un poco de molestia por sentirse espiado.

La chica de ojos jade que estaba sentada junto con los caballos se levantó y lo miro a los ojos, dándose cuenta que la princesa Akiho estaba detrás del Li —Llegue media hora antes para preparar los caballos majestad, después me dispuse a esperarlo junto con ellos— Respondió mientras sacaba a ambos caballos del establo y los acariciaba amablemente, ella amaba a los animales, eran tan nobles y sinceros, esos bellos animales muchas veces te obedecían sin siquiera pedirlo.

La princesa que se encontraba mirando, reconoció a la castaña como la chica de la noche anterior y una llama de ira nació en ella, así que empezó a insultarla sin menor apremio —Pero mira nada más, si es la bestia de anoche, pero dime zorra, ¿acaso eres quien cuida los caballos?, una bestia para cuidar a las bestias, es irónico pero divertido. —

El castaño estaba a punto de saltar a defender a Sakura, pero antes de hacerlo oyó como su guardia le respondía tranquilamente ante esa viles palabras.

—Perdone princesa no era mi intención hacerle sentir mal con mi presencia, pero yo soy el guardia del príncipe Li y debo acompañarlo cuando salga del castillo—

—¿Cómo una basura como tú, puede ser guardia de alguien de la realeza?, eres solo una perra— Decía la princesa con una repugnante expresión

—¡Akiho ya basta!, sabes cómo odio que te refieras así de las personas, la guardia Kinomoto es capaz de proteger a cualquiera de la nobleza y es muy fuerte, así que te pido que la trates con respeto y le pidas perdón por lo que le has dicho. — Estaba furioso, cómo se atrevía a insultarla sin siquiera conocerla.

—¿Disculparme con esa bestia?, jamás haría algo así, pertenece a la misma casta de Kaito, la casta de plata y tú sabes Shaoran que ellos no son más que bestias sedientas de sangre, jamás me disculpare… son perros de pelea, solo eso, no vale la pena que les dirijamos palabra a menos que sea para ordenarles. —

—Akiho…. Te lo estoy pidiendo de buena manera, ¡DISCÚLPATE! — Shaoran estaba perdiendo la paciencia.

—Por favor majestad, no discuta por mi causa— Declamaba la castaña con rostro amable —lo que dice la princesa Akiho es verdad, desde jóvenes se nos cría para protegerlos y obedecerlos, no tiene por qué disculparse, en realidad ha sido mi culpa el haberla hecho enojar y vuelvo a pedirle perdón. —

—Sakura… —Shaoran no creía lo que estaba oyendo, cómo eran criados los de la casta de Sakura para soportar tales insultos y bajar la cabeza. Tal fue su impresión ante la reacción de la chica, que apenas fue consciente de que había llamado a la misma por su nombre.

—Bueno Shaoran al menos tu perra sabe su lugar, pero sería bueno que se lo recordarás más seguido, sino un día de estos podría morderte, no debes tratar con tanta dulzura a estas bestias, recuérdalo ellos no son como nosotros— Termino de decir la princesa, para después darse la vuelta e irse del lugar.

Akiho era una mujer diferente cuando estaba con los de casta diamante y oro, en esos momentos se comportaba de una manera cálida, pero en presencia de otras castas, ella cambiaba completamente de actitud, se volvía fría y despiadada, esa era una de las principales razones por las cuales él había terminado su relación con ella, nunca le gustó su manera de tratar a las personas. En su familia su padre y su madre siempre le habían enseñado a tratar con gentileza a todos los que le rodeaban, su padre lo hacía todo el tiempo, trataba a Fujitaka como un buen amigo y jamás le echaba en cara su casta o su estatus social, al menos es eso lo que creía.

—Lo siento Sakura… ella no debió tratarte así— Se disculpó apenado el castaño.

—No te preocupes ya estoy acostumbrada, es parte de ser miembro de esta casta. Entonces, ¿nos vamos? — Vil mentira, cada palabra de esa princesa le dolía con una estocada.

—Claro… por cierto, ¿por qué hace rato me llamaste majestad y toda esa tontería?, creí que te quedaba claro que odiaba que me llamaran de esa manera —Afirmo mientras ambos subían a sus caballos

—Si te hubiera llamado solo po su apellido probablemente la princesa se hubiera enfadado aún más y... no quiero que ella se sienta mal por mi culpa —

—¿Cómo puedes pensar más en ella que en ti misma?, fue ella quien te insulto primero —

—Tal vez… pero su casta le da el derecho y así son las leyes— Sakura nunca se había puesto a pensarlo de esa manera, ¿qué tenían ellos de especial? ¿Por qué las demás castas eran tratadas así?, tonterías, puertas tonterías, no debería estar pensando en eso.

—No lo había notado Kinomoto, pero ¿Cómo te hiciste esa herida en el labio?, se ve profunda, ayer no tenías nada. — Hasta ahora notaba la herida de su guardia.

¿Cómo se había hecho la herida?, no creía conveniente que Shaoran supiera la verdad después del incidente que acababa de suceder con la princesa —Me la hice anoche al tropezarme y caer en unas rocas, pero no se preocupe joven Li no es de importancia, es solo un rasguño, buscare algunas plantas medicinales y no quedará rastro de ella. —

Cuántas cosas sabía esa chica, no solo era fuerte, al parecer sabía mucho más de lo que él creía —Kinomoto no te importaría si te acompaño a buscar las plantas, he leído mucho de plantas medicinales pero jamás he tenido la oportunidad de ir a buscarlas, ¿crees poder enseñarme? —

—Por supuesto que sí, pero una cosa a la vez, lo mejor será marcharnos, después buscaremos las plantas. — Si el príncipe quería aprender y ella podía enseñarle, estaría encantada de hacerlo.

Ambos muchachos emprendieron la marcha en los caballos a toda prisa, mientras Shaoran se ponía una capucha para tapar su rostro y nadie los pudiera descubrir.


Después de un rato de cabalgar por el bosque ambos llegaron a una aldea lejos del castillo, la mayoría de las construcciones eran rusticas de adobe y madera, Sakura guio a Shaoran hasta una construcción un poco más alejada de la aldea y entonces desmontaron del caballo. El castaño estaba tan sorprendido de ver el lugar, las construcciones eran pequeñas y todas las personas tenían ropaje sencillo, bastante desgastado y sucio. La gente en las calles se veía apurada, también podía ver algunos indigentes tirados pidiendo monedas y otros más que parecían enfermos o algo peor.

—Kinomoto, ¿Qué lugar es este? — el muchacho iba detrás de su guardia mientras la interrogaba.

Sakura llego a una construcción un poco más deteriorada que las demás y con un portón de madera roto —Recuerdas que te dije que visitaríamos un lugar que dirigía un amigo, pues este es el lugar, aquí hay un ambiente muy cálido, espera... ¡Kero he venido de visita! — Grito a todo pulmón la muchacha

Un joven alto de cabellos dorados salió del lugar abriendo la gran puerta y al reconocer a Sakura sonrió ampliamente. —Pero miren nada más… si hoy la suerte me sonríe, la bella y poderosa Kinomoto Sakura ha venido a visitar —Decía exageradamente el joven mientras hacia una mala reverencia y después reía —Dime pequeña Sakura— Sonreía el joven —¿Qué te trae por aquí? —

—Kero cuanto tiempo — La castaña se acercó y lo abrazo efusivamente, como extrañaba al muchacho, era uno de sus mejores amigos y siempre había estado con ella cuando necesitaba apoyo.

Shaoran no sabía por qué, pero el abrazo de ambos jóvenes lo hacía sentir incomodo, la sensación lo atribuyo al hecho de que Sakura era su guardia y no la había visto mostrar tanto afecto en el corto tiempo que tenían de conocerse.

Sakura dejo de abrazar a Kero y le habló amablemente —Pues veras querido Kero, el príncipe Li quiere conocer un poco más del reino y pues me pidió que lo trajera—

Kero creía que su amiga se había vuelto loca, ¿ese príncipe fuera del castillo en ese distrito tan bajo? —Sakurita… ¿de verdad te sientes bien? ¿Acaso comiste de esos hongos raros otra vez?, no bromees así conmigo, si quieres vengarte por lo de la rana cuando éramos niños estás haciendo un pésimo intento. —

El príncipe Li al escucharlos se acercó ambos y se descubrió la capucha —Ella dice la verdad, soy el príncipe Li y he venido a conocer el lugar —

Kero después de recibir tremendo impacto, atinó a tirarse al suelo y hacer una exagerada reverencia, mientras tenía la cabeza pegada al frío suelo —¡Tu! ¡Es decir usted! Yo... lo siento mucho majestad, no era mi intención ofenderle en absoluto, perdone mi descortesía. —

—No te preocupes y por favor levántate, no me gusta que tengan tanto protocolo conmigo— Reclamó el castaño —Mejor llévame a conocer el lugar que diriges

—Sí majestad, pero no sé si este lugar sea digno de recibirle, después de todo han pasado demasiadas cosas — decía preocupado Kero, mostrando un semblante cansado y nostálgico.

—Vamos Kero, ya hable con él y está decidido a conocer a la gente de las castas tal cual son, así que por favor ayúdanos, por cierto dejare mi cooperación en la mesa— Sakura se adelantó y entró al lugar.

—Está bien— entristeció la mirada y la observo entrar al lugar mientras susurraba apenas — Sabes que haría lo que fuera por ti Sakurita —Suspiró resignado el joven, si se lo pedía un príncipe y su amada amiga, no había manera de negarse —Majestad este lugar es un orfanato, donde los niños de la casta de bronce, aquellos que han perdido a sus padres pueden tener otra oportunidad de hacer una nueva vida. —

Shaoran estaba impresionado, jamás había estado en un orfanato de ninguna clase, solo había leído de ellos en los libros, los describían como grandes casas donde se cuidaban a los niños abandonados, además ese tal Kero le producía una extraña sensación —Ya veo, ¿te importaría si puedo entrar y ver el lugar? —

—Claro que no, sígame por favor— Kero lo guió por el lugar.

Apenas entro se quedó de piedra —No puede ser...— El lugar era bastante pequeño y literalmente se caía a pedazos, algunas paredes tenían agujeros por donde entraba el viento y parte del lugar estaba lleno de insectos que estaban sobre algunos alimentos, en lo que parecía una tina donde almacenaban el agua, pudo ver que era de un color verdoso y tenía varias larvas de mosquito dentro, eso fue algo que simplemente lo dejo sin palabras, también parte del piso tenía vidrios y piedras, siguió mirando el lugar hasta que vio a Sakura agachada abrazando a unos niños, eso escena le hizo olvidar un momento la podredumbre del lugar.

—Este lugar se cae a pedazos— El príncipe Li decía en voz baja, pero aun así fue oído por Kero

—Así es majestad, pero a comparación de otros lugares estamos muy bien. Cada cierto tiempo los Kinomoto vienen a visitarnos y nos traen comida, agua y ropa para los niños, Sakura viene más seguido y siempre trae un poco de dinero para comprar lo que se necesite o atender a los niños enfermos, es la naturaleza de Sakura ser tan amable. —

—No es mucho lo que les traigo— Respondió la castaña —Pero intento ayudar un poco, igual que mis padres, opino que los niños no merecen vivir así, después de todo ellos son el futuro —Sakura volvió a poner su atención a los niños y se puso a jugar con ellos, mientras ellos intentaban tocar su espada que estaba colgada en su cintura y le jalaban el cabello.

—He Sakura, ¿nos enseñarías a pelear un día de estos? — Preguntaba un niño

—También… ¿nos puedes traer de esos dulces tan ricos que trajiste la última vez? — decía otro niño más pequeño

—Kero nos ha enseñado a leer Sakura, leímos un libro de cocina — Decía una niña pequeña

—Señorita Sakura usted es muy amable, siempre nos trae comida y por eso… ¿quiere casarse conmigo? ¿Puede ser mi heroína? — Un niño le decía a Sakura mientras abrazaba la pierna de la muchacha con mucha insistencia.

Sakura se vio abrumada por tantas preguntas, sin embargo le encantaba sentir el amor de esos niños, ellos eran parte de su familia — Por supuesto que les traeré muchos dulces, también me alegro mucho de que Kero les esté enseñando a leer, ya saben que no les puedo enseñar a pelear, los de su casta deben poner mucha atención a Kero y aprender a ser grandes comerciantes, de las peleas no se preocupen yo siempre les ayudare y protegeré cuando lo necesiten.

A Shaoran le dio mucha ternura la escena, recordó a sus hermanas, se las imaginó viviendo en esas condiciones y la visión lo entristeció, después pensó en la manera en que murieron trágicamente. Ahora sentía más vacío en su pecho, ¿cuántos niños de ese orfanato no habían muerto por un descuido como sus hermanas? Estos niños no tenían padres que les protegieran y Kero era solo un hombre para cuidarlos a todos.

—Kinomoto, he visto suficiente…. Vámonos— Shaoran salió del lugar y se montó en su caballo

Sakura se sorprendió del cambio de actitud de Shaoran y salió detrás de él, despidiéndose rápidamente de los niños y de Kero, prometiéndoles antes de irse, que regresaría pronto.

—Joven Li, ¿qué sucede? — preguntó Sakura mientras se subía a su propio caballo

—Ya es tarde y aún debemos pasar a ver la tumba de mis hermanas, vámonos— Shaoran hizo a su caballo avanzar.


Era un mausoleo hermoso y estaba vigilado por varios hombres de la guardia real, sin embargo su interior estaba completamente solitario, al acercarse Shaoran se identificó con los hombres y después entraron, pronto se volvieron a encontrar solos. Shaoran y Sakura desmontaron de sus caballos y entraron a la edificación principal, una pequeña cúpula con dos tumbas pequeñas.

El principe Li llego hasta una gran placa de mármol y miró hacia el epitafio. "Descansen en paz, hermanas e hijas queridas, que sus espíritus siempre vuelen sobre los cielos"

Sakura llego al lado de Shaoran y también miro la gran placa de mármol, su corazón se estrujo al ver la inscripción que estaba grabada. Sakura salió de su trance cuando oyó la voz melancólica de Shaoran.

—Mis hermanas eran jóvenes cuando el accidente pasó, nunca supieron muy bien como sucedió... yo… no pude hacer nada para protegerlas, si hubiera sido más fuerte en aquel entonces… por favor, déjame solo— Shaoran se vio atormentado por los recuerdos y se vio obligado a buscar la soledad.

—Majestad perdone si mi presencia le incomoda, yo me retirare, estaré afuera— Dolor, dolor puro es lo que Sakura percibió en la voz del príncipe.

—Sakura… gracias— Murmuró el joven.

—No tiene que agradecerme nada, solo cumplo sus órdenes— Contesto sin voltear a verlo, aunque no eran simples órdenes las que la tenía ahí, Shaoran tenía un corazón cálido y ella simplemente respondía a ello.

—No te agradezco por eso, te agradezco por haberme llevado a ese orfanato, esos niños…. No sé, me diste una visión que me recordó mucho a mis hermanas y cuando jugaba con ellas. —

Sakura se sorprendió pero no volteo, sabía que sería una falta de respeto que ella volteara y lo viera en estado de "vulnerabilidad". —Majestad tal vez no sea de la realeza, no nací en una cuna de oro, pero mis padres me dieron mucho cariño, me enseñaron a respetar y sobre todo a entender el dolor, quizás no sea mucho, pero si algún día necesita hablar con alguien, no dude en que yo estaré ahí para escucharlo… lo esperare afuera, con su permiso. —Sakura salió rápidamente por la puerta.

El príncipe se quedó pensando en las palabras de su guardia, siempre había sido interrogado y cuestionado acerca de sus pensamientos, sentimientos y acciones, sobre todo por los nobles que no tardaban un segundo para encontrarle un defecto a él o a su familia para después hacerlo resaltar repetitivamente, además nunca tuvo una amistad sincera con ninguno de ellos, solo fingían escucharlo con la finalidad de después pedirle un alto cargo. Todos estaban podridos… Pero Fujitaka nunca se había comportado así con su padre y ahora Sakura tampoco lo hacía con él… tal vez en un futuro, pudiera contarle del tormento que le acechaba desde que sus hermanas murieron.

Sakura estaba afuera esperando a Shaoran. Ese muchacho era muy noble, nunca pensó que el corazón de un gobernante fuese tan cálido y compasivo, siempre había pensado que la mayoría de los nobles eran como Akiho, despiadados y autoritarios, sabía por palabras de su padre que el rey Hien era amable, pero nunca pensó que el príncipe también lo fuera, ella siempre quiso ser un guardia real para poder proteger el honor de su familia y conseguir un poco más de fondos para donarlos al orfanato.

Shaoran salió de la tumba y miró a Sakura. —Creo que está anocheciendo y lo mejor será que regresemos al castillo —El joven se acercó a su caballo y lo monto.

Sakura lo imitó y también subió a su caballo. Ambos muchachos cabalgaron por la planicie donde estaba el mausoleo real, hasta que llegaron al bosque que cubría las afueras del castillo. Tenían que regresar a casa lo antes posibles era peligroso estar afuera tanto tiempo. Justo cuando habían entrado al corazón del bosque, dos grandes explosiones espantaron a sus caballos haciendo que pararan abruptamente.

—¿Qué demonios?, esas explosiones fueron por dinamita, no estamos solos… ¡Sakura! — El muchacho gritó a la castaña pero al no recibir respuesta giró hacia donde estaba el caballo de la chica para encontrar a Kinomoto luchando con un bandido de gran estatura.

Sakura después de sentir las explosiones bajo rápidamente del caballo y al ver a un hombre que se lanzaba con su espada directamente a Shaoran, lo intercepto e intentó someterlo.

—¡Majestad, por favor huya de aquí, este bandido no está solo, su manera de actuar es típica de ataques en grupo! — Sakura puso más fuerza en su espada mientras hacía retroceder a su rival, no era un gran problema para ella, pero sabía que pronto saldrían los otros bandidos a atacarlos y entonces podrían estar en problemas ante la emboscada.

Shaoran desmontó de su caballo y desenvaino su espada. — ¡No te voy a dejar sola, luchare contigo! —


Uff escribir es agotador y corregir aún más xD no dejo de agradecerles por las buenas observaciones, esta me ayudan a mejorar en la escritura y de la trama tampoco duden en dejar un review. Por cierto, este mundo de la historia es algo caótico y todo puede o no ser lo que aparenta, así que solo ténganme un poco de paciencia. Gracias por el apoyo, les mando emociones positivas y nos leemos pronto.