Card Captor Sakura y sus personajes pertenecen a CLAMP. La historia es de mi autoría.

Disculpad la ausencia he vuelto, bueno más o menos xD Me he graduado y ahora voy por esa maestría, pero eso es otro cuento. En fin vengo con animó así que espero me tengan un poco más de paciencia, porque estoy dispuesta a darle con todo a las historias.

"El hombre más peligroso es aquel que tiene miedo."

- Ludwig Börne

CAPÍTULO VI —Desangre

Hermano: (Del lat. [frater] germānus, hermano carnal). 1. m. y f. Persona que con respecto a otra tiene el mismo padre y la misma madre, o solamente el mismo padre o la misma madre.

Arrancó con fuerza la página del libro mientras apretaba su mandíbula rechinantemente. Una definición absurda y vacía ¿Qué podría saber de "hermandad" el sujeto que la escribió y describió con tinta tan fría? La hermandad iba más allá que el flujo de liquidó carmesí por el cuerpo. Se llevó la mano al pecho mientras mantenía el rostro sereno pero con tintes perceptibles de dolor y tristeza.

Clow los creo al mismo tiempo, de la misma magia, del mismo conjuro, ellos... ellos eran hermanos por más distintos que fueran físicamente o mentalmente. No había sangre de por medio o carne quemante que les uniera, solo existía entre ellos la hermandad de la vida y ahora él... estaba tan lejos de su hermano, mientras sentía su dolor en carne propia, el sufrimiento de Kerberos llegaba a su alma por aquella conexión y le carbonizaba por dentro fríamente. El dolor subía en intensidad y le ahogaba haciéndolo jadear bruscamente. Se sostuvo fuertemente de la pequeña mesita que se encontraba en su habitación para evitar perder el equilibrio, haciendo que en el proceso se agitara, algo perforante le asfixiaba. Curioso que entre tantos viejos textos de aquel lugar, leyera esa página de ese libro, justo en dicho momento. No pudo evitar soltar un grito de dolor al sentir como si le partieran en dos, pero calló al instante mordiendo sus labios. Debía mantener un poco de dignidad.

Le frustraba profundamente el no poder moverse como debía, él ser un simple espectador y no poder desplegar sus alas e ir al lado de Kerberos a ayudarlo. Quería regresar al lado de su ama y despertar de toda esa horrible pesadilla que les abrumaba. ¿Pero que podía hacer en ese instante? Bajo la mirada y observo un pedazo de espejo en el suelo entre varios tintes de sangre, el reflejo era cruel, pero le daba una bofetada de realidad, veía en aquella imagen a un invalido, que... atado a sus propios grilletes, mermaba su fuerza ante la ausencia de un brazo y de una espléndida gloria marchita.

Si tan solo... intento moverse a la única venta cercana a su "habitación" mientras rodeaba sin menor cuidado el cadáver de su ahora excompañero de celda. Necesitaba un poco de consuelo del sol. Si eso continuaba así...


De un momento a otro, el tiempo se detuvo durante un largo "instante", mientras sentía como su corazón se desbocaba cual caballo salvaje ante la preocupación de perder a los pequeños niños del orfanato y también a su buen amigo de cabello dorado. Kerberos no podía morir, él era... él era... él era su compañero desde que tenía memoria. Ellos dos habían pasado tantas cosas juntos, siempre que necesitaba apoyo o confort, Kero estaba para ella y viceversa, parecían entenderse sin palabra o gesto alguno. Inevitablemente sus ojos se llenaron de lágrimas mientras sin esperar indicación alguna corrió tan rápido como sus piernas se lo permitieron no importándole dejar atrás a Shaoran o a su padre. Tenía que ir por un caballo lo antes posible, tenía que buscar a Kero, tenía que salvarlo, pasara lo que pasara él debía de estar bien, no podía dejarla.

Sintió un tirón en su pecho cuando escucho la noticia, de inmediato posó su mirada en su guardia y se sorprendió al encontrar un rostro de terror total en sus facciones, aquellas esmeraldas que normalmente resplandecían estaban opacas, su semblante parecía haberse roto por completo al escuchar semejantes hechos. En tan solo un santiamén la chica se marchó rápidamente del lugar, desapareciendo de su vista. Estaba tan hipnotizado y perturbado por la situación presente, que apenas recupero la conciencia en su entorno estuvo a punto de correr detrás de Sakura, sin embargo la voz fuerte de Fujitaka lo detuvo en el acto por mero instinto.

El hombre apacible frente a él por primera vez en su vida, estaba frunciendo el ceño mientras le hablaba rápidamente —Disculpe joven Li, le pido no se moleste con nosotros pero mi hija está bastante preocupada, son amigos cercanos los que están en peligro, no espero que perdone nuestra falta de cortesía, pero creo que no hay tiempo para un protocolo de despedida.

Fujitaka igualmente dio una rápida inclinación, para posteriormente marcharse apresuradamente en el mismo camino por donde segundos antes avanzara la castaña.

Se llevó una mano al rostro ante la preocupación y la angustia — ¿Qué diablos está pasando? —Aquellos pequeños infantes no podían estar en ese peligro inminente, ¿Quién atacaría a creaturas indefensas entre la miseria? Debía hacer algo, también tenía magia que podría ayudarlos a apagar el fuego.


Los pulmones le quemaban desgarrando sus células poco a poco y el dolor crecía, aun así, debía ayudar a sacar a los niños que aún se encontraban atrapados al costo que fuese, ya algunos habían escapado, pero los más pequeños que no caminaban bien, seguían dentro. No espero a que Fujitaka o Sakura regresaran, el tiempo se acababa, velozmente se apresuró junto a otros guardias a detener el incendio conteniéndolo con una barrera de varios sellos de agua, sin embargo la magia era aplacada furiosamente por las llamas, algo completamente extraño para la cantidad de guerreros mágicos que ahí se encontraban reunidos lanzando una tormenta de lluvia a ese infierno, no lo pensó más, necesitaba sacarlos de ahí, sin titubeo se dispuso a lanzarse a las llamas que crecían cada vez más. ¿Por qué el fuego parecía crecer?

Sin embargo la respuesta a ese extraño comportamiento llego tan rápido como la pregunta a su mente y se detuvo, cuando un poderoso conjuro de rayos ataco a varios de sus guardias golpeándoles directamente sin darles oportunidad de defenderse. Retrocedió, una nube de polvo y cenizas brincaron por el lugar, apenas le dio tiempo de materializar su arco para detener el siguiente ataque de rayos con su propio conjuro de flechas mágicas. Era pequeño su ataque debido a las circunstancias, pero lo suficientemente fuerte para desviar el de su enemigo. Entre las sombras surgían varios hombres como un espejo resplandeciente, dejándole perpleja.

—¡Bajo el estatuto real de justicia absoluta, se les ordena que detengan su invocación mágica ahora mismo! Señora Kinomoto pare a sus hombres de inmediato.

Los hombres que tenía frente a ella, eran guardias de la casta de plata, sin embargo reconocía por sus vestimentas que no eran del reino de Hien Li, no eran sus compañeros. —No tengo que hacerlo, es nuestro deber mantener el orden en estas tierras.

El hombre corpulento frente a ella negó con el rostro. — Hien Li es señor y amo de este reinado, estoy seguro que está pensando en eso querida camarada, sin embargo los estatutos reales son superiores a cualquier monarca. Más aun cuando es otro de sus iguales quién señala la falta.

No encontrando sentido a sus palabras, puso en alerta a sus camaradas con una señal de su mano. —¿Es esto una rebelión acaso? Siendo nuestros huéspedes, su majestad Li no aceptara esta falta de respeto.

—Para nada querida Nadeshiko, tenemos una orden de nuestro señor Fay D. Flourite. En este lugar encontramos pertenencias de la casta diamante, del mismísimo castillo. Tras una investigación, se llegó a la conclusión de que los habitantes de esta residencia son ladrones, por lo que deben ser castigados y nosotros daremos ejecución a dicho escarmiento.

Una viga callo dentro de la edificación causando que las llamas se alzaran aún más, su alma se apagó al escuchar el grito aguado de auxilio que se extinguía entre el fuego —¡No podemos dejar que los niños mueran! Esto no tiene nada que ver con un supuesto hurto, tenemos que salvarles antes que nada.

Intento lanzarse a las llamas en rescate de los pequeños, pero fue detenida de inmediato por varios guardias. —Me temo que no te lo permitiremos, nosotros nos haremos cargo. Esto ardera hasta que no quede nada, han sido esas las resoluciones señaladas. Si los mocosos que quedan dentro logran salir, entonces hablaremos de ellos.

Tanto ella como sus guardias, no soportaban tal escenario tan perturbador que estaban viviendo. Incluso pensó en atacar a sus iguales de sangre de aquel otro reino, todo con la finalidad de detener ese horrible acto, quizá sus pensamientos fueron demasiado obvios en los gestos que expresaba porque en un abrir y cerrar de ojos tenia a dos guardias del rey Fay sometiéndole y amenazándole con una espada el cuello, sus guerreros se detuvieron en el acto al ver semejante muestra de agresividad a su persona. Aquello destilaba tensión y furia.

El hombre que resulto ser su interlocutor, le miro con suficiencia y soberbia —Basta de teatro chicos, dejen que las cosas fluyan como deben de ser. Solo hacemos nuestro trabajo, deben recordar que nuestro lugar es hacer que el equilibrio se mantenga ante cualquier amenaza o muestra de rebelión, independientemente del reino que seamos, este es el lugar de la sangre planta, esta es nuestra tarea y misión. Recuerden que hoy el general Fei Wang ha puesto orden de nuevo en este sitio, es momento que recuerden quienes son.

La mujer bajo la mirada con lágrimas en sus ojos mientras escuchaba aquellas palabras. Los guardias apretaron su agarre y ella se mordió el labio con impotencia.

Cuando Sakura y Fujitaka llegaron en sus caballos ya era tarde. Respiro entre las cenizas, completamente desmoralizada. Su esposo se veía completamente atónito ante el paisaje y ni hablar de su pequeña hija.

En los ojos esmeraldas de Sakura, las llamas bailaban cruelmente mientras veía como lo que quedaba del lugar terminaba de ser consumido. No había nada que hacer. Se dejó caer al piso, aquello no podía estar pasado...


—Eso mismo es lo que yo quisiera saber Shaoran. —Su padre le miraba sin expresión alguna mientras sostenía su espada.

Observo que no solo estaban solos, sino que también el rey Fay y Akiho le acompañaban —Padre... no entiendo...

Hien Li estiro su espada hacia él — Este es mi espada Shaoran, el orgullo de nuestro linaje, había desaparecido desde hace una semana y sabes, un guardia la encontró durante uno de sus rondines en un pueblo cercano, después de investigar un poco más, se encontró que dicho lugar tenía más "riquezas" adquisitivas de las que un comerciante común de la casta de bronce podría llegar a generar en...

El rey Fay se puso en frente de su padre —Que podría llegar a generar en su patética vida, quiero decir que dicho descubrimiento tiene el crédito de haber sido realizado por uno de mis guardias personales y el lugar parece ser el nido de unas ratas.

Su padre le miró seriamente, mientras le señalaba su espada —Las leyes son claras hijo, no hay piedad para aquellos que las corrompen. Lo que me hace pensar que sin lugar a dudas nuestra seguridad ha mermado en el castillo, quería hablar con Fujitaka al respecto, pero me temo no le he visto a tiempo y nuestras órdenes se han cruzado.

Abrió los ojos con sorpresa mientras observaba a su padre. —¿Sabes del incendio?

Su progenitor resoplo cansado mientras llevaba una mano al puente de su nariz —Creí que había sido un accidente, por lo que no dude en ordenarle a Fujitaka que dirigiera fuerzas para contener el incidente. Me temo que por la hora de la premisa de Fay, no me di cuenta de la situación real. No era necesario que nos movilizáramos, Fay ya ha enviado a sus propias tropas a controlar el lugar.

No podía creer lo que su padre decía. Apretó sus dientes con fuerza —No puedes hablar enserio padre, es un orfanato lleno de niños. No son criminales.

Su progenitor endureció la mirada. —Supongo que Kinomoto te ha dicho que el lugar es un orfanato, pero realmente no importa ahora. Shaoran, nosotros tratamos a todos con respeto mientras nos veamos correspondidos, no soy seguidor de la idea de someter por la fuerza, pero si las reglas se rompen tenemos que actuar con mano dura, no daremos mano a torcer por nadie, no importa la situación. Si quieres ser un buen rey, debes aprender que la base de un reino estable es el seguimiento de sus reglas.

Fay se interpuso entre ambos Li, con un gesto infantil señalo la espada que sostenía Hien. —Son ladrones joven Li, no los vea como sus iguales, ellos son más bajos que un tapete, no debe dudar de su padre o de mí. Ahora no estoy seguro que deban ser los únicos castigados por esta falta, la seguridad del castillo no se violó sola, así que es lógico ir por aquellos pilares defectuosos que permitieron semejante ultraje. Y se lo voy a demostrar.


La ira quemo sus venas, libero su espada sin dudar y corrió hacia su esposa, mientras los sujetos que la rodeaban rápidamente se alejaban de ella.

— ¡Malditos!, ¿qué diablos han hecho? —Llego a su lado y la tomó con suavidad, mientras notaba las marcas de heridas en su cuerpo y ahora, veía que muchos de sus hombres se encontraban en las mismas condiciones. Aquellos guerreros se mantenían inmóviles alrededor de su esposa, con semblantes preocupados.

Nadeshiko le tomo por la ropa y rápidamente le abrazo con desesperación — ¡Lo siento Fujitaka, no pudimos hacer nada! ¡Fallamos! Queríamos sacarlos pero...

Le sonrió tristemente y negó con la cabeza —Estoy seguro que esto no ha sido tu culpa Nadeshiko.

Todo parecía tan irreal. Ante dicha situación simplemente se acercó a sus padres lentamente, ambos estaban abrazados y al parecer también les pesaba el dolor tanto como a ella. Abrazo con desesperación a ambos cuando llego a su lado, mientras su madre les explicaba la situación de aquel entorno. Poco después de aquellas crueles palabras se levantó junto a su padre y miro a los "guardias" del rey Fay que seguían observándoles desde lejos. Su padre le hablo con voz fuerte. — Sakura, estos hombres tienen el mismo entrenamiento que el nuestro, sus facultades mágicas y de pelea son extraordinarias, pero si lo que dicen es cierto puede que estemos por cometer una falta bastante grave en el reino.

Apretó los puños mientras un sollozo escapo de sus labios. — ¿Los niños que culpa tenían papá?

Fujitaka exhalo, regresándole una mirada triste. Ambos Kinomoto liberaron parte de su magia en sus espadas, mientras se dirigían con resolución hacía sus enemigos que de inmediato se pusieron en guardia al imaginar sus intenciones, sin embargo una voz tranquila les detuvo en el acto.

—No sé qué estés pensando tú y tu hija Fujitaka, pero te ordeno parar en este instante.

El mencionado dirigió su mirada al dueño de dicha voz, que conocía desde hace tanto tiempo. —Rey Li...

Sakura observo no solo al monarca Li, sino al rey Fay a Shaoran y Akiho. Mientras los mismos les miraban de manera indiferente sobre sus caballos. Al menos ella es lo que podía notar. Estaban rodeados por más guardias del rey Fay. Tomando un poco de valor y del coraje que ardía en sus entrañas por lo acontecido, le hablo a aquel rey que siempre admiro por su piedad y justicia — Señor Li, permítanos explicarnos, si no logramos detener el incendio fue porque... —Abruptamente fue interrumpida por una flecha mágica que paso a su lado y perforo el hombro de su padre dolorosamente, pero apenas y se movió. Aquello la desconcertó. ¿De dónde rayos había salido aquel ataque?

Fay mantenía su arco en el aire, mientras sonreía con sorna — Cállate sabandija, no falta decir que no solo el rey Li está molesto, sino que yo también. ¿Cómo es posible que te dirijas a nosotros con tanta vulgaridad? Tu reino es un chiquero de bestias repulsivas Hien.

El patriarca Li tenía una expresión indescifrable en el rostro, sin esfuerzo ni culpa miro a su padre a los ojos. —Lleva a tus hombres a los cuarteles Fujitaka. Hablare contigo después. Ya no hay nada que debas buscar aquí. Lo que ha pasado, ha acabado y es orden nuestra.

Fujitaka respiro con fuerza y mostro los colmillos. Sentía que explotaría por dentro en cualquier momento. Resignado y con la punzante herida de su hombro, dio un mensaje a sus hombres para que se retiraran, al tiempo que se dirigía a su esposa y a su hija — Debemos irnos.

Sakura no podía creer nada de lo que estaba pasando ahí, los Li no podían estar asiéndoles eso, no podían haber permitido semejante crimen, ¡no podían darles la espalda! y sin embargo, al buscar con aliento la comprensión de Shaoran, lo único que encontró fue que el chico le desviara la mirada.


Quizá sea o parezca un poco confuso/caótico. Pero tiempo al tiempo, confíen en mi xD Por cierto no olviden dejar un bonito review, fav o follow, saben que siempre animan a escribir más seguido (también es presión :v), además sus opiniones las leo con mucho cariño :33 Muchos saludos y nos leemos pronto. Vinsmoke fuera