NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI.
—¿qué más puedo hacer? —
—mucho más— el rey se giro a mirarla con desaprobación— puedes hacer mucho más—
—lleva quince días en esa celda y de su boca solo sale la misma historia…según ella viene del futuro, donde las…—
—donde todas las sailor del este sistema solar son grandes amigas y luchan por el amor y la justicia. Ya lo habías dicho— el rey todavía se atrevió a soltar una risita burlona. Sailor venus no rio ni un poco. —estupideces—
—ella las cree—
—no, a ver no. No te vas a creer ese cuento…—dijo el rey mientras se subía al caballo dispuesto a irse.
—claro que no me lo creo. —Mina alcanzo las riendas evitando que el rey se fuera— lo que estoy diciendo es que sailor Uranus esta confundida…tal vez se golpeo la cabeza… no sabe ni como se llama su padre. —
—por favor, si fuera ella también quisiera olvidar el nombre de ese canalla—
—parece convincente…—
—¿y que sugieres? —
—que la vea el doctor del castillo—
—perdiste la cabeza—
Su padre jaloneo al caballo y salió disparado a gran velocidad. Sailor venus miro a su alrededor. No le había dicho un no" ni tampoco le había prohibido nada.
Se dirigió a la celda donde la autonombrada Haruka Tenoh dormía. Tomo una antorcha y se acerco al lugar, Haruka Tenoh lucia bastante golpeada. Sailor venus miro con espanto como el rostro de esa rubia sangraba. Por lo visto los guardias habían olvidado las ordenes especificas de que no torturaran ni golpearan a la sailor.
—las llaves— pidió extendiendo su mano.
—su alteza no creo…—
—no me importa tu opinión, te pedí las llaves—
El guardia la miro incrédulo.
—no me hagas repetirlo— las llaves le fueron entregadas—lárgate— ordeno con el tono de voz que dejaba claro que su paciencia se había acabado.
Entro a la celda y prendió las antorchas que se encontraban en el interior, aluzando mejor el lugar. La antorcha que cargaba la dejo en el estante cerca de la prisionera. Lucia inconsciente, alguien había tensado sus cadenas para que estuviera en una posición dolorosamente incomoda. Apestaba y lucia bastante desmejorada. Todo lo contrario, a lo que ordeno de ponerla cómoda y darle un trato suave.
Se acerco al mecanismo para liberarla. Titubeo un segundo, las cadenas tenían la característica de contener el poder del prisionero y anular toda habilidad que tuvieran. Con esas cadenas incluso una sailor tan poderosa como sailor Uranus podría ser contenida con facilidad.
Volteo para verla, la fulana lucia medio muerta y por el contrario ella estaba en perfecta forma. no sería complicado derrotarla si se pusiera difícil. Abrió el mecanismo y Haruka Tenoh cayo directa al suelo exclamando un grito de agonía.
Conteniendo su repulsión se acerco a ella y la levanto.
—¿puedes oírme princesa? — pregunto. Pero tenia los ojos cerrados y ardía en fiebre.
—Mina…— escucho el susurro, paso un brazo por su hombro y comenzó a guiarla.
—vamos a que te revise un doctor. No queremos que tu padre nos asesine a todos por que se le paso la mano a los estúpidos de los guardias—
—Mina….—continuo la sailor.
—¿sigues con eso? Soy sailor venus— espeto con enfado. Dejo escapar un suspiro de derrota. —Bien si me vas a llamar por mi nombre, que sea el correcto…Minako…soy Minako…—
—Mina….ko—
La rubia se sintió más pesada en sus brazos y fue cuando se dio cuenta que se había desvanecido por completo.
—perfecto…— exclamo la sailor con enfado. —y aun falta mucho para llegar con el doctor—
Minako saco un cristal de color naranja y se transformo en sailor lo que le otorgo mucha mas capacidad física para cargar sobre su espalda a una mujer tan alta como sailor Uranus. Llegar con el doctor fue difícil, convencerlo de que atendiera a Haruka fue muy complicado. Explicarle a su padre como es que la prisionera había salido de la celda seria imposible.
Pero ella sabía que había hecho lo correcto, sobre todo cuando el doctor le explico el terrible estado en el que se encontraba.
—es increíble, nunca pensé que una guerrera tan renombrada como ella fuera de una complexión tan delicada—
—¿Cómo? —
—se ha deteriorado bastante, de una manera tan rápida…los uranianos son famosos por su notable resistencia, los mas resistentes de todo el sistema solar, casi me cuesta creer que esta mujer tan delicada sea la famosa guerrera asesina que todos temen. Es como si…—
—como si no fuera de origen uraniano…— dijo mina comenzando a inquietarse.
El doctor asintió.
—usted sabe que cuando las celdas se construyeron, el anterior rey…su difunto bisabuelo mando "traer" a un habitante de cada planeta…—
—secuestró, querrá decir— dijo Mina.
—cada uno registro una resistencia diferente a las cadenas, un uraniano común y corriente soporto dos años antes de sentir los efectos debilitantes de nuestra tecnología. Por eso se me hace raro que esta mujer que se presume como la más fuerte….—
—supongamos que no conoce a esta mujer…que esta no es la guardiana del planeta Urano. ¿de qué planeta creería que es originaria de acuerdo a lo que resistió en las cadenas? —
El doctor miro a Haruka un momento.
—bueno, a juzgar por el tiempo yo diría que tal vez sea mercuriana o terrestre…dado el grado de debilidad que presenta me inclinaría a pensar que es terrestre. Son los mas sensibles. —
—vaya…— Minako miro a Haruka con el ceño fruncido "soy de la tierra, todas vivimos ahí" la voz de Haruka sonó fuerte en su cabeza. —cúrela doctor, es la prioridad. No quiero que su padre se entere que su hijita de oro esta en ese estado. Por lo que sabemos el rey de Urano puede declararnos la guerra si le entregamos a esta en tales condiciones. —
Sailor venus conjuro una de sus cadenas. No una tan poderosa como para aniquilar a su enemigo, pero si lo suficiente como para contenerla sin hacerle tanto daño si se ponía difícil. Miro a Haruka un momento.
—llámeme en cuanto despierte. —
—a la orden su alteza—
—descuidas mucho tu defensa o me estas dejando ganar— exclamo Minako limpiándose el sudor de la frente.
—jamás haría algo como eso—
—no saldré contigo a menos que me derrotes en un duelo— dijo minako con una sonrisa coqueta al joven Persefó el más fuerte de la guardia de su padre.
—y es por eso que me esfuerzo alteza, entreno el doble que todos los soldados del reino para hacerle un rasguño con tal de ganar su favor, pero es usted tan buena en la batalla—
Minako tomo el jarro de agua y le arrojo un poco al soldado.
—y con tanto halago menos me fijare en ti…—
—¿Qué puedo hacer entonces? —
—necesitas ser mejor guerrera que yo…y ser mejor persona—
—es difícil cuando usted es una princesa tan querida por el pueblo…—
—odio que me adules Persefó, eres tan guapo que quiero fijarme en ti. Pero si sigues por ese camino, no sucederá jamás—
—de todos modos a su real majestad no le parecería que se relacionara con un soldado de tan baja clase—
—eso me da igual, odio reinar de todos modos. —
—¿huiría conmigo? —
—¿y por que no? — exclamo picaresca mirando los ojos verdes del guapo hombre.
—Minako…ven hija—
Persefó se arrodillo de inmediato. Mina volteo a ver a su madre, la Gran Afrodita famosa por su incomparable belleza en toda la vía láctea. Sin esperarla siquiera su madre emprendió el camino hacia los bellos jardines del palacio, el lugar favorito de la reina para pasar el rato.
—te esfuerzas mucho—dijo su madre comenzando a acariciar sus cabellos dorados. —no te he visto en la mañana para tus lecturas—
—estaba…despidiendo a padre. salió a una cacería y yo…—
—querías ver si te llevaba con el—
—si—
—minako, una princesa como tu tiene la obligación de…—
—de ser culta, estudiada y muy preparada de los modales y la cortesía, madre…soy una sailor—
—un estúpido cargo, si la tropa quiere matarse entrenando que lo hagan. Tu eres una princesa y debes ser la mejor en todo, no en repartir golpes a diestra y siniestra, debes estudiar. —
—no creo que la princesa de Urano tomara tanto tiempo estudiando—
—esa no es mas que una bravucona que solo busca pelea, ve donde termino. En una celda—
—pero es la mejor guerrera que hay—
—Es la mas violenta. Ser la mas violenta no la convierte en la mejor…tú la venciste—
—por que estaba aturdida. Madre tú también fuiste una sailor—
—y nunca fui a ninguna batalla—
—por que en tus tiempos el sistema solar no estaba en una guerra, nuestro país necesita soldados—
—entonces deja que los soldados peleen. Sigue entrenando y solo ve a la batalla cuando sea necesario, no termines como esa bruta—
—con todo respeto madre…—
—no te atrevas a contradecirme minako—
Mina iba a rebatir, pero uno de los soldados de su padre llego corriendo.
—majestad— dijo el hombre hincándose y mirando hacia el suelo como era la regla. —su alteza me envía, están atacando el planeta júpiter. El rey se adelanto con la guardia, pero solicita mas soldados y la presencia de sailor venus—
—bien, vamos—
—minako— dijo afrodita agarrando fuerte a su hija, pero ella se Safo con brusquedad
—son las ordenes de mi rey— contesto minako transformándose en sailor. —no interfieras, los veo a todos allá—
Siguiendo al soldado al punto del palacio. Vio como un grupo bien armado de hombres se encontraban listos. Y sin mas demora convoco el poder de su cristal y se teletransporto hacia la batalla.
Lo que mina vio al llegar se desarrollo a una gran velocidad.
Soldados de júpiter, de mercurio y de marte apenas y podían hacerles pelea a los soldados de Urano, de Neptuno y de Plutón que los superaban claramente.
Aquello era una injusta carnicería. Varios hombres intentaron atacarla y ella convoco sus cadenas para aniquilarlos. Vio a lo lejos a su padre que se encontraba en medio de una veintena de soldados dispuestos a llevarse el honor de matar al rey del planeta venus
—¡cadena de amor de venus! — exclamo mina asesinado a todos de un solo golpe.
—¡no seas estúpida! — grito el rey al verse libre de sus rivales. Su padre lucia cansado— ¿Qué estas haciendo niña estúpida? —
—salvo tu vida— se quejo mina de su recibimiento—estas herido—
El rey sangraba de un hombro y traía su capa hecha jirones. El rey se desabrocho la capa con violencia.
—solo son rasguños, no vuelvas a explotar tu poder así, solo te cansaras—
—olvida eso— dijo minako viendo como un nuevo grupo de soldados se acercaba a ellos. —no te separes de mi—
—no, TU no te separes de mi— dijo su padre blandiendo su espada y abatiendo a los enemigos. Minako hacia lo mismo. Pero eran demasiado. Durante un breve segundo volteo a ver su alrededor; aquello era una locura. Su bando caía rápidamente como moscas. No durarían mucho tiempo, esa era una derrota segura.
—te dije que no la liberaras—
—¿Qué? — dijo mina sin comprender y su padre le señalo un punto en específico.
Ahí a lo lejos se encontraba sailor Uranus, destruyéndole el rostro a puñetazo limpio al pobre infeliz que se atravesó en su camino. Nadie a su alrededor se atrevía a plantarle batalla, pero eso no le importo a semejante bestia de guerra que buscaba como enloquecida a su próxima presa.
—maldita sea, me engaño— susurro Minako
—sailor venus—
—sailor júpiter— respondió Minako mientras le rompía el cuello a un soldado de Neptuno.
—mis hombres están muertos— dijo sailor júpiter mirándola preocupada.
—los nuestros no duraran mucho—
—sabemos lo que están buscando. Estamos tu y yo aquí…—
—es una emboscada…— dijo Minako y sailor júpiter asintió.
—debemos retirarnos— dijo la sailor de cabellos café. —me retirare al palacio y organizare la defensa. —
—ordenare a los pocos hombres que nos quedan a quedarse contigo. Enviaremos más refuerzos, si algo sucede y llegan a penetrar tu fortaleza…—
—me retirare al palacio de marte…—
—bien…—
—bien…—
—¡nada de retirarse! — exclamo su padre interrumpiéndolas. —¡tu liberaste a esa maldita! ¡tráela! —
—padre, ellos quieren los cristales…—
—te dije que no la dejaras en libertad, nos engañó—
—eso no importa ahora…nos retiramos— dijo minako tomando su mano pero el rey se libro de ella.
—bueno, si tu no lo haces lo hare yo—
—estás loco—
—quiero a esa maldita tras las rejas—
Sin esperar respuesta, el rey se lanzo hacia donde sailor Uranus estaba asesinando a todos sus enemigos. Para desgracia del rey, sailor Uranus lo miro.
—cadena de amor de venus— grito minako, pero la sailor recibió el ataque, se tambaleo un poco y siguió caminando en dirección a su padre.
—rayo creciente de venus— grito de nuevo y esta vez sailor Uranus la miro molesta. Fue un breve segundo en que la princesa de Urano la miro pero sintió un escalofrió.
En la cárcel al enfrentarse a ella no temblaba de esta manera, era como si se estuviera enfrentando a dos personas totalmente diferentes. Sailor Uranus la ataco con su espada y ella apenas pudo evitar el sablazo. Esta mujer se movía a una velocidad sorprendente. El siguiente ataque le rozo el rostro y sintió la sangre brotar por su mejilla.
Se acerco a ella para golpearla, pero la que termino en el suelo fue ella. su padre se acercó para ayudarla, pero era un enemigo demasiado poderoso. Se levanto rápidamente para plantarle pelea entre los dos.
Los ataques iban y venían. Y sailor Uranus no lucia para nada cansada. Minako se sorprendió, en la mañana lucia a punto de morirse y ahora luchaba como si nada le hubiera pasado. Su padre tenia razón, la había engañado causándole lastima y aprovecho para huir y planear su revancha. ¡que estúpida era!
—¡arg! — su padre había caído al suelo derribado cuando sailor Uranus clavo su espada en la pierna del rey.
—¡no! ….¡beso de amor y belleza de venus! —
Ese era su mejor ataque, sabia que estaban perdidos. El beso de amor era un ataque tan poderoso que la dejaba prácticamente sin energía. Abrazo a su padre rápidamente dispuesta a aprovechar los últimos segundos antes de desmayarse por el cansancio y largarse de ahí.
Miro atónita como sailor Uranus tomaba la feroz esfera de energía y con sus dos manos conteniendo todo el poder lo hacia desaparecer. La teletransportación estaba tardando mucho.
Sintió el escalofrió en su cuerpo que indicaba que ya estaban marchándose cuando alcanzo a escuchar con una voz tan grave un grito desgarrador como venido del mismísimo infierno
—Tierra ¡TIEMBLA! —
Lo ultimo que pudo ver Minako era como una enorme esfera muchísimo mas grande que la suya, se acercaba a ellos a toda velocidad arrasando con todo a su paso.
CONTINUARA….
