N/A: Casi media hora tarde, lo sé. He estado ocupadilla hoy jejejeje.
Disclaimer: Aún sigo buscando un disclaimer divertido y original que diga que no soy Oda.
Sentados en una mesa circular se encuentran los miembros de la familia Vinsmoke: Judge, el cabeza de familia; los tres hijos varones: Ichiji, Niji y Yonji y su única hija: Reiju. Repartidas un poco por toda la mesa hay fotografías–algunas más movidas que otras, pero en general de bastante buena calidad–de la tripulación de los Mugiwara, aunque la persona que más destaca es Kuroashi Sanji.
El chico de veintiún años es alto y rubio, fuerte–al parecer su nueva recompensa asciende a 77.000.000 de berris–y en la mayoría de las fotos sale rodeado de mujeres, normalmente sus nakamas: Nico Robin y la gata ladrona Nami (dos mujeres de los más despampanantes en opinión de Ichiji, Niji y Yonji), aunque hay varias fotografías de Sanji corriendo detrás de otras mujeres. En algunas pelea contra algunos de sus nakamas. Y hay otras de las peleas en las que se ha visto envuelto a lo largo de los años, también hay varios artículos en los que se habla de él y Judge tiene en sus manos la antigua recompensa del chico.
–No me extraña que hayamos tardado tanto en dar con él, está irreconocible en ese dibujo–dice Ichiji removiendo las fotos con aburrimiento. Yonji y Niji asienten con la cabeza. En un principio les pareció divertida la idea de volver a ver a Sanji, sin embargo después de ver tantas fotos y leer artículos quieren terminar de una vez y largarse a entrenar.–¿Tú qué piensas Reiju? Estás muy callada.
Reiju suspira de forma un tanto exagerada antes de coger una foto cualquiera y fingir examinarla. Lo cierto es que ella no esperaba que lo encontraran, cuando les dijeron que el barco en el que se había escapado pensó que Sanji había muerto, pero contra todo pronóstico ha sobrevivido. Se ha vuelto un chico de lo más atractivo y le hace gracia que sea tan mujeriego, no pega nada con la imagen del hermano pequeño y llorón que ha tenido en su cabeza todos estos años. Mentiría si dijera que no se alegra de saber de él, no obstante sabe que su reacción cuando se encuentren no va a ser agradable en absoluto. Pobre Sanji.
–¿Y dices que se ha hecho cocinero?–pregunta Reiju al pobre hombre que les ha traído la información y que no para de darle vueltas al sombrero que tiene entre las manos.
–Sí, así es Reiju-sama. Trabajó en el restaurante Baratie, en el East Blue, hasta que se unió a la tripulación de los Mugiwara. Gracias a eso al final hemos conseguido localizarle.
–¿Sabemos algo de ese restaurante?–pregunta Niji.
–Está regentado por un antiguo pirata, un tal Zeff. Según nuestra información es el que se ha encargado de Sanji…san durante estos años.
–O sea que es su punto débil–dice Yonji con una sonrisa. Reiju le mira evitando poner cara de reproche, otra cosa en su favor, otra en contra de Sanji.
–¿Y dónde está ahora?–pregunta Judge.
–Según nuestra información acaban de salir de Punk Hazard y se dirigen hacia Dessrosa con Trafalwar Law, el antiguo Shichibukai como aliado.
–Les interceptaremos ahí.
–No creo que sea una buena idea–dice Reiju, opinando por fin sobre la situación.–La marina tiene conocimiento de este hecho, si nos inmiscuimos más sospecharán. Seguro que ya sospechan por pedirles que pongan que a Sanji se le capture solo vivo, si vamos a Dressrosa tendremos un enfrentamiento con ellos y Doflamingo.
–¿Y si se muere? ¿Qué haremos entonces?-pregunta Yonji.
–Viendo cómo se las gasta la tripulación yo diría que tienen posibilidades. Esperemos a ver qué pasa, seguramente salgan bastante magullado de la pelea y será más fácil hacer que Sanji venga.
–No es mal plan…
Reiju mira a Ichiji y asiente con la cabeza. Por supuesto que no es mal plan, lo que omite es el hecho de que lo más probable es que Sanji se cabree aunque seguro que todos loe están pensando en ese momento. Y sabe lo que se propondrá a continuación, amenazar al hombre que ha estado al lado de Sanji todos estos años. Sanji…que mal ha hecho en ser pirata, piensa Reiju.
La reunión termina poco después, pero Reiju se queda en la sala mirando las fotos. Ahora que las ve con detenimiento, se ve que su hermano ha sido feliz después de todo. Esboza una sonrisa mientras piensa que no cree que pueda ver esa cara sonriente en carne y hueso, pero no es su problema, Sanji debería haberse escondido mejor.
Reiju me cae bien, aunque me hubiera gustado que apoyara un poco más a Sanji al principio. Pero bueno, lo que cuenta es que al final lo hace :)
