N/A: Hoy no ha habido problemas de publicación :)

Disclaimer: aún sigo buscando un disclaimer divertido y original que diga que no soy Oda.


Como cada mañana Brook se sentaba en el centro del barco y se dedicaba a observar a sus nuevos nakamas. Nakama. Una palabras que le era tan familiar pero tan lejana a la vez, después de tantos años solo no recordaba lo que era estar en un bullicioso barco de piratas–aunque estaba claro que la palabra bullicioso había adquirido un nuevo significado con la tripulación de los Mugiwara–no eran como ninguna otra tripulación que hubiese conocido.

Vistos desde fuera podía parecer que cada uno iba a su aire, pero Brook había podido comprobar que cuando la situación lo requería se compenetraban a la perfección. Eso sólo podía conseguirse después de haber pasado por toda clase de situaciones en las que confiar en la persona de al lado es la única solución para que todos salieran con vida.

¿Era eso lo que había pasado? Un pequeño vistazo al cuaderno de bitácora le había dado la razón. Y por un momento se sintió fuera de lugar, él era el nuevo, el que tenía que aprender cómo funcionaban las cosas, el que tenía más posibilidades de meter la pata, del que se podían reír o recibir las novatadas de turno (como aquella primera noche que pasó en el barco). Después de aquello se entristeció durante unos días, quería encajar, de veras, pero no sabía cómo. Tantos años solo le habían hecho olvidarse de lo que era socializar, estar rodeado de gente, hablar y que le contestaran.

No obstante ellos no lo tuvieron en cuenta, le trataban como uno más, sin preguntas, dándole su espacio (y zurrándole cuando hacía la pregunta de ver las bragas de sus compañeras, sobre todo las de Nami). Y pronto pasó de estar en medio de barco intentando ver quién era la persona con la que podía entablar conversación y amistad con más naturalidad, a observar las payasadas de turno de Ussopp, Chopper y Luffy. A esquivar las patadas de Sanji y los sablazos de Zoro cuando peleaban. A comer con rapidez o echarle salsa bien picante a su comida para evitar el robo por parte del capitán. Le costó un par de días darse cuenta de que lo estaba consiguiendo, se estaba integrando por fin. Y de forma bastante natural de hecho.

Como cada mañana Brook se sentaba en el centro del barco, pero a partir de ahora habría una diferencia. No se sentaría a observar a sus nakamas, se sentaría a esperar a que Sanji se levantara a preparar el desayuno, a Luffy corriendo a la cocina cuando estaba listo. A Nami y Robin con un libro en las manos, trabajando. A Zoro entrenando y a Ussop practicando con su tirachinas, a Franky construyendo algo nuevo y a Chopper estudiando. Puede que él todavía no tuviera claro cuál era su sitio en el barco pero era algo que tampoco le preocupaba demasiado, ya no. Lo iría descubriendo poco a poco.


La verdad es que entiendo a Brook, tiene que ser abrumador ser el nuevo cuando los demás han pasado por tantas cosas. Lo bueno es que los Mugiwara son la tripulación más amigable de todas :3