Atención: Pokémon no me pertenece.
Un Lucario de apellido Rodriguez estaba en el sofá, demasiado incomodo no por cuestiones físicas sino psicológicas ya que se hallaba desanimado y sin ánimos para escribir; quería en lo más profundo de su ser crear un nuevo capítulo lemon, pero nomás no le salían las palabras, pensar en ello le causaba una flojera sin igual y ejecutar aunque sea la más minúscula sola palabra le causaba una fatiga tremenda. Echado en se lo cabizbajo así sin más, desanimado como para continuar en su lucha por escribir su mejor historia lemon…
En eso llegó Brenda a animarle el día, en verdad que su presencia lo tranquilizaba y animaba a seguir adelante, con una sonrisa radiante que llenaba de ánimos a su corazón y esa mirada que lo estremecía y le hacía sacar de su indiferencia; todo un espectáculo para sus ojos, nunca se cansaba de admirar ese bello rostro de Braixen que lo desbordaba de dicha. Era un placer estar a su lado, cada día lo quería pasar con ella, cada segundo de su simple existencia era bien invertido si estaba a su lado. Tal para cual el Lucario ya no se podia imaginar la vida sin su amada Brenda. Quien dejo su bolsa de compras en el suelo.
─ ¿Qué ocurre mi amor? ─Preguntó la pokémon zorro con preocupación.
─Nada amor, es solo que no puedo escribir como lo solía hacer antes, no sé qué me que pasa… es muy triste, porque tengo la inspiración, tengo tiempo, tengo las ganas de escribir pero… no lo sé, siento como un algo misterioso que no me permite escribir como me gustaría ─se le nota algo decaído.
─Tal vez es porque te sobreexplotas a ti mismo ─respondió sentándose a su lado─ quizás lo que deberías hacer es despejar la mente ─empezó a acariciarle los hombres─ relajarte un poco y divertirte mucho conmigo ─le giño el ojo.
─En serio que das buenos consejos ─el Lucario se dejó llevar por el tranquilizante masaje que le proporciono la tipo fuego─ amor, eso se siente bien… ─logró el objetivo de descansar.
─Si, lo sé, veras estas cosas requieren su tiempo, no las puedes forzar porque de lo contrario saldrían cosas terribles ─continuó dando un masaje ejemplar, con todas las ganas del mundo por complacer a su pareja.
─Pero. Aun así es frustrante, yo quiero cumplir con mis tiempos, quiero hacer muchos proyectos a la vez… pero tristemente no se me da, mi cabeza no da para mucho ─a pesar de sus intentos por despejar sus mente, para su desgracia era bombardeada constantemente por pensamientos negativos respecto a su bajo desempeño a la hora de escribir historias de manera consecutiva.
─Por favor, no te frustres, no es tu culpa ─lo abrazó de manera breve al tipo lucha-acero; provocando que sus pequeños pechos se comprimieran en su espalda─ no me gusta verte así, pero ya verás que cuando superes tu bloqueo de escritor ¡escribirás el mejor capítulo del mundo! ─En verdad que sus esfuerzos daban resultado.
─Tienes razón, ¿Por qué me preocupo de más? Esto no se tiene que forzar y escribiré los capítulos conforme pueda ─le encantaba al pokémon aura sentir el cálido cuerpo de la tipo fuego en su piel.
─ ¿Verdad que si? Pronto volverás a sentir esa agradable sensación de escribir, zambulléndote en tu historia de manera tal que se te olvida todo tus problemas y preocupaciones y solo eres tu contra la página en blanco ansiosa por ser rellenada por ese basto mar de imaginación que tienes en tu mente… si, es grandioso, perderte en tus palabras entrando en ese estado de trance en el que das rienda suelta a tu creatividad para darte tiempo después que ya pasaron horas ─La Braixen volvió a darle un gran masaje a su Lucario; sobándole ambos hombros con las palmas de sus manos, a la vez que hacia una ligera presión en sus pulgares, con los cuales movía de manera circular sobre su eje.
─Exacto… Caray… sí que sabes dar un buen masaje ─comentó el Lucario sintiéndose muy bien consigo mismo y extremadamente relajado.
─Y todavía no has visto nada ─rebozó de felicidad─ déjame complacerte más, sí.
A continuación la Braixen con sus pulgares hizo una ligera presión para enseguida bajar por su espalda, masajeando delicadamente por toda la frontera de la escapula y también a los lados de las vértebras torácicas. Luego pasando la yema de sus dedos por toda esa zona por un buen rato. Después ambos se quitaron sus camisas; el Lucario se recostó en el sofá, Brenda en cambio se subió arriba de su trasero con sus rodillas flexionadas en el asiento; enseguida la pokémon zorro le proporciono de un masaje más brusco, masajeando sobre más superficie y con más presión sobre su dorso, aplicando un poco de su peso. Continuó ahora a masajear su cabeza mientras que su pecho, recubierto solo por su sostén, hacia contacto con su espalda.
─ ¿Ya te sientes mejor amor? ─Preguntó la tipo fuego que se localizaba arriba de él.
─Si hermosa, ya me siento mejor, era lo que necesitaba ─fue lo que respondió el Lucario luego de recibir un excelente masaje durante un buen rato.
─Que bueno ─se bajó del mueble para buscar su bolsa en la cual había salido a comprar algo─ porque ahora quiero divertirme un rato contigo, si sabes a lo que me refiero ─mueve su trasero de forma sensual mientras buscaba.
─ ¿Ocurre algo? ─Admiró su redondeada asentaderas.
─En la mañana fui a mi tienda favorita a comprar esto ─sacó un set bondage─ mira ¿Qué no es hermoso?
─ ¿Eres masoquista? ─Levanto una ceja de la sorpresa.
─Bueno, solo un poco, solo cuando se es sensual y delicado ─fue lo que dijo la pokémon zorro.
─Si claro, ligero… ─el tipo lucha-acero miró a la Braixen con ojos acusatorios.
─jijijiji ─La cual solo sonrió nerviosamente mientras esperaba lo mejor─ o bueno no tanto… mucho! ─aceptó sin poderlo aguantar más.
─Tranquila a mi también me agrada un ligero sadomasoquismo, dale pues, empecemos ─aceptó el pokémon aura mientras abría el set bondage.
─Si! Esto va a ser divertido ─se emocionó la tipo fuego, cerrando los ojos y creando una gran sonrisa en su rostro.
Más tarde, la pokémon zorro localizada en el suelo, estaba esposa de sus extremidades por lo que no podía mover sus brazos y las piernas, además que su visión había sido cortada por un antifaz para dormir que traía en los ojos. Tenía el trasero al aire el cual rápidamente empezó a ser manoseado por su pareja por un buen rato.
─Que divertido ─comentó la Braixen la cual no tenía para nada libertad de movimiento.
─Sí que lo es ─el Lucario le dio una pequeña nalgada, causando un sobresalto sobre la tipo fuego por la sorpresa.
─Se nota que te diviertes amor ─dijo la tipo fuego con alegría.
─Jajajaja, apenas estamos comenzando ─levanto uno de los látigos que había en el set; el cual terminaba en muchas delgadas cuerdas del mismo material.
─Pues adelante, soy toda tuya ─pronunció entre risas y sonrojo; mientras le quitaba el pantalón dejando sus nalgas desnudas bien expuestas.
Enseguida el Lucario empezó a azotas el látigo contra la Braixen, quien le encantó sentir en su trasero todas esas finas cuerdas que chocaban contra su piel; eso la hacían estremecer y la sobrexcitaba de una manera sin igual, desean cada vez más y más. Así estuvo por unos largos minutos hasta el pokémon aura sintió que su pareja ya estaba lo suficientemente excita como para pasar al siguiente nivel. Cambio por el otro látigo que terminaba en con una pequeña superficie cuadrada.
─¿Qué paso, ya tan rápido termino? ─La Braixen se desanimó porque dejo de sentir esa exquisita estimulación en sus nalgas.
─No, solo que ya estas lista para esto ─golpeo violentamente la fusta contra el sofá; lo hizo estremecer de más a la tipo fuego─ es cierto, es muy divertido.
─¿verdad que si? Vamos, no tengas piedad conmigo ─La pokémon zorro no quería seguir esperando.
Por consiguiente el tipo lucha-acero empezó a dar delicados golpes sobre el oscuro trasero de la Braixen, que al estar bajo los efectos de una exagerada excitación, provocó una enorme gratificación en ella que de otra forma solo hubiera sentido dolor. Conforme pasaron los minutos el Lucario aumento más y más la fuerza de sus azotes con el látigo hasta que el trasero de la tipo fuego empezó a tornarse de un ligero color rojizo; La pokémon zorro por cada golpe en sus nalgas provocaban una enorme inyección de éxtasis extremo, solo quería seguir sintiendo esa extraña sensación de dolor entremezclado con placer.
─¡Me encanta! ─De su vulva empezó a brotar líquido que cayó al suelo.
─Lo sé ─terminó por darle unos últimos latigazos muy fuertes que la hicieron gemir.
Después el pokémon aura que traía su pene bien erecto, se puso el condón para pasar a penetrar a la Braixen; cuando tocó sus nalgas las tenía más caliente que de costumbre. Branda gimió y jadeo con todas sus fuerza mientras sintió el miembro de su pareja dentro de ella. Rodriguez la embistió con brutalidad hasta llegar al orgasmo y se corrió llenando por completo el condón. Después de sacar su pene, nalgueo a su pareja un par de veces, provocando que se retorciera de placer extremo, hasta que se terminó corriendo al mismo tiempo que gimió lo más fuerte que puedo.
─Rodri ¡te amo tanto! ─Gritó la Braixen con todas sus fuerzas.
─Yo también te amo ─le respondió sin dudarlo.
Al otro lado dela ciudad.
─No sé porque Brenda me mando a buscar extrañas bayas, literal exactamente al otro jodido lado de la ciudad, que ni sabía de su existencia ─se quejó el pokémon fulgor.
Nota del autor: Por fin pude hacer un capitulo lemon sobre la pareja principal, XD
Nota fina: Espero que les haya gustado y nos leemos en otra ocasión.
