Atención: Pokémon no me pertenece.
Observación: Esta es la segunda parte del capitulo perdido de Soy un lucario.
En la casa del pokémon aura de apellido Rodriguez, este continuó editando el capítulo perdido de Soy un Lucario; se sonrojo al recordar que la pokémon que esta vez se cogería Norberto era una Delphox. Así que admiro a su Braixen por unos largos segundos mientras ella estaba entretenida viendo su novela favorita, le hubiera advertido para que viera lo que estaba haciendo, pero no quiso molestarla además que… estaba escribiendo sobre su evolución. En consecuencia procuro seguir avanzando y después le mostraría lo que pudo escribir.
De repente en el mundo pokémon, a lo lejos apareció un portal interdimensional del cual salió un humo de un color carmesí intenso: consiente y poderoso. Necesitaba infectar a alguien para poder subsistir en esa realidad, por lo que busco a un pokémon el cual pidiera poseer y que a la vez no fuera tan débil. Es en ese preciso momento en el que localizó el agotado cuerpo de Norberto, quien estaba exhausto y no tenía fuerzas para defenderse de esa amenaza. Así fue como ese extraño ente superior se introdujo en el cuerpo del Lucario, cambiando su aura gris claro a un tono más opaco.
En eso iba pasando casualmente una gran y hermosa Delphox, enseguida vio al desmayado del tipo lucha-acero, sin pensarlo dos veces fue de inmediato a ayudarlo; sin querer había caído en la trampa.
Cuando Norberto despertó, acostado en una cama, se llevó la interesante sorpresa de que se localizaba en la habitación de la susodicha pokémon tipo fuego-psíquico, quien le estaba chupando el pene, y al parecer le estaba gustando bastante.
—¿pero qué carajos?¿tú quién eres? —Cuestionó el joven Lucario tras llevarse la inesperada sorpresa.
—Lo siento Lucario, pero te encontré tirado en el suelo y como estabas muy agotado pues pensé en llevarte a mi habitación, cuando te coloque sobre mi cama pude apreciar que tu pene lo tenías erguido, al principio quería dejarte solo pero rápidamente tu miembro se me volvió irresistible, no sé porque, no me pude contener más, tu pene tenía que estar en mi sucia boca —explicó la Delphox al mismo tiempo que acariciaba con sus enormes glándulas mamarias el pene que para ese momento se había vuelto relativamente enorme del joven Lucario.
—¿Y qué no te molesta? —Preguntó el pokémon tipo lucha-acero.
—Bueno, al principio pero después comencé a sentir en todo mi cuerpo, el fuego de la pasión, en eso en un abrir y cerras de ojos ya tenía tú enorme pene hasta el fondo de mi boca, es más ya hasta me dio sed... por favor dame toda tu leche — enseguida a Delphox sin dejar de frotar con sus grandes pechos introdujo en su boca el enorme pene del joven Lucario.
En ese preciso momento el pokémon de tipo lucha-acero volvió a eyacular y esta vez salió bastante de su viscoso fluido blanco; había llenado por completo la cara de la pokémon que en esos momentos le hacía buen honor a su especie. No solo se tragó gran parte del mencionado semen, sino que una buena cantidad también se había desparramado por todas sus partes, sobre todo encima de su cuerpo; en verdad que en esta ocasión el Lucario soltó mucho, como si hubiera recibido ayuda. En eso, la Delphox cayó de rodillas al suelo con la boca abierta, con la mirada perdida, para dejar salir ese fluido que no logró tragarse; Era como si hubiera sentido un enorme placer con el simple hecho de haberle chupado el pene, casi había tenido un orgasmo. Empezó a toser un par de veces, debido a que se atraganto un poco, cuando consiguió tranquilizarse estuvo así por un rato más mientras recuperaba el aliento y repasaba los hechos. La verdad que la pokémon tipo fuego-psíquico no quería hacer eso desde en un comienzo, pero algo estaba haciendo que actuara de esa forma... sentía como si ella misma se estuviera obligando a hacer.
Pero ¿qué podía ser aquello? no dejaba de pensar en aquello, la pobre Delphox se sentía sucia por no poder controlarse pero al mismo tiempo se sentía de maravilla por hacerlo, un gran coctel de sentimientos encontrados; mientras se admiraba contundida como estatua sin saber que caer, el fluido terminó por escurrirse de su boca y lengua como también en todo su cuerpo dejando una enorme cantidad de semen en el piso. La tipo fuego-psíquico intentó resistirse a esa fuerza extraña que no la dejaba en paz, pero cando oponía resistencia más fuerte se volvía su deseo de ser penetrada, hasta que finalmente no lo resistió más e introdujo sorprendentemente todo el enorme pene del Lucario en su boca y comenzó a chuparlo con fuerza, después de que su inexplicable impulso se apaciguara dejó de hacerlo con todas ganas, ya no estaba siendo necesario, tal parecía que la pokémon zorro le había agarrado el gusto por ello; como metal siendo atraído por el imán no podía negarse. Ahora la hembra se encontraba lamiendo gustosa el pene de su macho.
Luego la Delphox volvió a introducir el miembro del Lucario en su boca, esta vez comenzó a masajearlo con su labios, subiendo y bajando su cabeza delicadamente, luego empezó a girar su lengua alrededor de la punta del pene para después bajar de esa manera hasta la base del mismo, así se estuvo hasta que el pokémon tipo lucha-acero volvió a eyacular adentro de su boca; la pokémon zorro se metió de golpe todo su pene al momento de su eyaculación, provocando que se corriera hasta el fondo. La Delphox se tragó todo el semen que le salió al corrompido pokémon aura, de sus tristes ojos salieron un par de lágrima por querer dejar de hacerle esa mamada pero no podía parar. A continuación el Lucario se levantó junto con su pareja y los dos comenzaron a besarse al mismo tiempo que se dejaban caer a la cama. Acto seguido el macho introdujo su pene en el orificio vaginal de la hembra para después meterlo y sacarlo lo más rápido que pudo.
De repente se apareció la misma Flareon de antes, ingresó a esa habitación para hablar con su compañera; no podía llegar en el momento más inoportuno.
—Oye Delphox ten cuidado, parece que se metió un degenerado a la casa... —enseguida la que solía ser una inocente pokémon, vio el acto sexual en acción y con lujo de detalles, la Flareon no lo resistió más y se echó a correr─ ¡Nooo el violador ya te atacó a ti también! Aaaaah! ─salió a toda velocidad por la puerta.
Los dos pokémon que estaban teniendo coito ni siquiera se dieron cuenta de la llegada de la inocente pokémon de tipo fuego, seguían en lo suyo. La alterada aura del Lucario se encontraba corrompiendo el aura de la Delphox y el pokémon tipo lucha-acero cada vez que eyaculaba: su aura se oscurecía cada vez más hasta quedar completamente de un color negro muy intenso. De repente el corrompido Norberto empezó a embestir a la hembra la cual acaba de dominar, con todas sus fuerzas golpeó de manera violenta su punto G y también la entrada de su útero sin piedad, al mismo tiempo que con sus extremidades superiores apretaba con salvajismo sus voluminosos pechos, provocando unos jadeos y gemidos desgarradores a la Delphox que no podía complacer al corrompido pokémon aura que prácticamente la estaba violando.
De pronto, el tipo lucha-acero no resistió ocasionando que de su miembro saliera otra gran descarga de semen que llenó por completo el interior de la pokémon zorro, creando un pequeño bulto que sobresalió en su barriga. Luego Norberto sacó su pene de la vagina de la tipo fuego-psíquico, causando que un chorro de semen saliera disparada desde su vagina y cayera al suelo, acumulándose allí en un enorme charco de esa sustancia viscosa y blanca. La Delphox se recostó sobre la cama, rendida y sin ganas de continuar debido a lo exhausta que estaba, tenía taquicardia y su cuerpo apenas le respondía, no le quedaba ni la más mínima gana tan siquiera para mover un simple musculo. Acto seguido él con su aun erecto pene se subió arriba de la tipo fuego-psíquico, posiciono su miembro entre sus pechos para después apretar dichas glándulas mamarias contra su falo, de una manera tan brusca y violenta, causando un gran dolor en esa zona a la pokémon zorro que no paro de gritar con potencia durante todo el proceso.
El corrompido Lucario continuó frotando con salvajismo y sin control los enormes pechos de la Delphox contra su pene, luego también la forzó para que se introdujera su miembro en la boca de ella. Así se estuvo por unos minutos rozando verga contra esos voluminosos senos y al mismo tiempo que sentía la ardiente boca de la pokémon zorro, se sentía en la gloria y solo deseaba sentir más y aún más placer. Después de que se aburriera de eso, se introdujo de golpe todo su pene en la boca de la Delphox mientras empezaba a apretarle el cuello con sus patas delanteras. Embistió en reiteradas ocasiones con todas sus fuerzas la boca de esa hembra mientras literal la estaba ahorcando arriba de la cama; no le importaba en lo más mínimo su vida al corrompido Norberto, es más el hecho de llegar arrebatarle la vida por accidente en su ataque de placer era algo que le provocó una excitación sin igual y su duro peen era una muestra de ello. Dio un par de penetradas más a su rostro antes de que se desmayara por falta de oxígeno, tan profunda y feroz que su testículos golpearon el mentón de la Delphox. Finalmente el Lucario terminó con esa postura dejando su pene en su boca por unos largos segundos al mismo tiempo que oprimía el cuello de ella otra vez.
A continuación se realizaron un sesenta y nueve; la pokémon zorro, que estaba arriba de él, le volvió a hacer una felación al Lucario mientras que el tipo lucha-acero hacia un cunnilingus a la tipo fuego-psíquico, aunque ambos querían parar nomás no podía ya que los dos habían caído en el deseo carnal y habían sido corrompidos por eso, por completo. Mientras el pokémon aura acariciaba con sus dedos todo el trasero de la Delphox, él contemplo que su palo de madera lo tenía insertado en el ano, hasta ahora se percató de ello ¿lo tenía metido por allí desde el inicio? Primero empezó a hacer círculos usando sus dedos alrededor del culo de su pareja, ya después empezó a sacar y meter el mencionado objeto. La tipo fuego-psíquico emitía unos deliciosos gemidos al sentir su propio palo que le perforaba su recto, ese rico sonido que producía la hembra era música para los odios del Lucario que empezó a subir la intensidad con la que estimulaba analmente a la pokémon zorro con su propio palo hasta que repentinamente la Delphox termino corriéndose llenando el cuerpo del Lucario con sus fluidos vaginales despues de haber sentido ese inesperado orgasmo. Finalmente el Lucario volvió a penetrar vaginalmente a la pokémon tipo fuego-psíquico pero esta vez también le causo placer analmente y al mismo tiempo usando el palo de madera de la misma Delphox, hasta eyacular por última vez.
Más tarde el Lucario comenzaba a ver borroso, ya no se sentía en sí mismo, su pene no dejaba de estar erecto lo que comenzaba a fastidiarlo, debido a que estaba hipersensible y hasta la más mínima brisa le causaba molestia. Acto seguido cayó rendido a la orilla de un pequeño lago oficial mientras veía su propio reflejo y también el de la luna.
—¡¿Que carajos pasa conmigo, porque sigues tu erecto?! No lo entiendo, siendo humano esto nunca pasaría... me estoy volviendo loco, rayos con tanta acción ya hasta se me olvido que esa Delphox de seguro sabia la ubicación de Rihanna, no lo entiendo... desde que fui violado por esa Charizard ya no logro percibir el aura de Rihanna —en eso una lagrima se les escapó de los ojos y perturbo el pacifico estanque.
El Lucario no lo comprendía, aunque lo había hecho literalmente un sin fin de veces: el acto sexual, se sentía vacío por dentro... algo le faltaba pero no sabe que era. Cuando el lago volvió a la tranquilidad su reflejo se tornó oscuro y aterrador.
—Oye, ¿porque esa cara?, ¡que acaso no te gustaría tener a tus pies a todas las hembra del mundo¡ —Comenzó a reírse el reflejo del estanque.
—¿Pero qué Giratinas?,si, ahora si me volví loco ─comentó el ahora más confundido Lucario.
—Para nada, yo soy tan real como tú, felicidades campeón ya te echaste a dos y las que vienen ─ahora se reía más exageradamente—sobre todo esa dulce Flareon virgen, ¿que no la viste?, tan ingenua e inocente, es tan hermosa y adorable... estoy muy impaciente por violárnosla ─finalmente su risa más bien se tornó malévola.
—¡Alto!, esto no puede seguir así, ¡¿quién eres tú?! ¿Porque me haces esto? — cuestionó el enojado Lucario al reflejo del estanque─ ¡mentira! Tú no eres yo, porque jamás haría por voluntad propia lo que acabo de hacer y te consta.
—¡¿Que no me reconoces?! ¡Yo soy tú!, mal agradecido pensé que podíamos ser colegas pero al parecer veo que no —sentenció el misterioso reflejo alterado para después desaparecer misteriosamente como apareció.
Repentinamente todo el lugar comenzó a ponerse negro, cuando Norberto se dio cuenta ya no se encontraba en la casa de la misteriosa entrenadora sino que ahora se localizaba en un lugar que no podía decir con certeza debido a que era indescriptible. Enfrente del adolescente se apareció un Lucario pero de color rojo, su cola terminaba en un triángulo y en su cabeza sobresalían dos impresionantes cuernos, enseguida materializo utilizando su poderoso aura un tridente de su color.
—Vaya, vaya, vaya, hola Norberto finalmente nos encontramos —vocifero el misterioso Lucario rojo.
—Te lo vuelvo a repetir, ¿quién eres tú?, ¿qué es lo que quieres de mí? — Cuestionó el confundido adolescente.
— ¿Que no es obvio?, soy tu instinto de procreación, durante mucho tiempo me dominaste conciencia pero... ¡ya no más!, ahora soy libre y voy a hacer con mi cuerpo lo que se me venga la regalada gana, la misión ahora no es sobrevivir sino es hacer que nuestros genes pasen a la siguiente generación y para lograr eso tengo que tener huevos con todas las hembras del mundo —empezó a reírse como la última vez─ ¿entiende? Colega…
—Basta, ya no quiero seguir escuchándote, si te he estado dominando durante todo estos años, entonces te volveré a dominar una vez más —sentenció Norberto mientras empezaba a concentrarte.
—Es inútil, tengo que reconocer qué hiciste un buen trabajo manteniéndonos con vida pero la verdad que tu trabajo aquí ya termino, porque nuestro desarrollo quedo en el pasado, ahora solo queda un último paso antes de nuestra inevitable muerte, la reproducción... ¿y qué sentido tiene vivir mucho sino te puedes reproducir?, es por eso que vine a tomar el control de la situación, tu no lo entiendes, ¡el que tiene que desaparecer eres tú!, acéptalo de una buena vez, una vez que yo tomo el control ya no cabe el lugar de la inteligencia ¡basta nunca yo pensante! —Fue lo último que dijo el Lucario rojo.
Aunque el adolescente había vuelto al Lucario rojo transparente y verdaderamente que fue un gran intento pero no fue suficiente, rápidamente la conciencia de Norberto es encerrada en una prisión salía literalmente de la nada para después ser consumida por la oscuridad y desaparecer en ella. De regreso a la realidad, Ahora este Lucario estaba literalmente fuera de control; su aura se había tornado de un color negro intenso.
—No lo puedo creer, lo logre ¡soy libre!, ahora soy imparable —empezó a emitir un aura intensamente oscura y malévola— me siento poderosamente incontrolable — Volvió a reír a carcajadas, en eso huele el olor de unas irresistibles feromonas— Increíble, no sabía que mi olfato podía hacer esto, hay una hembra tan cercas que puedo olerla con mucha facilidad —se dijo para sí mismo el degenerado Lucario con una gran sonrisa pervertida en su cara que expresaba lo que tenía planeado hacer.
Esta historia continuará…
Nota del autor: Este fue el inició de la maldad que surgió en Norberto... los que hayan leído los últimos capítulos publicados de Soy un Lucario, entenderán :v
Nota final: Espero que les haya gustado y nos leemos en otra ocasión.
