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CAPITULO 2 UN REENCUENTRO INESPERADO
La vida siempre te sorprende de la peor manera, siempre tiene el modo de recordarte lo mal que has hecho y de lo que nunca debiste hacer.
A.P.S
Helga estaba ya fastidiada de que Phoebe le hiciera esa clase de citas a ciegas, no era la primera vez que trataba de emparejarla con alguien pero creyó que ese día como reacciono dejaría de ser el hada madrina de su vida pero ahora se daba de cuenta que no fue lo suficientemente firme y fuerte para que esta no hiciera citas por ella.
Rodo los ojos cuando pensó que esta había dejado sus millones de razones de proseguir, mientras Gerald desayunaba en silencio hasta él sabía que era mejor no hacer enojarla, pero ella estaba por llegar a su límite.
-Ya debes de olvidarte de una buena vez, me lo dijiste esta vez te dijo que no te amaba ¿Por qué insistes en hacerte daño? ¿En amar a quien no te ama y no desea tu amor? Helga te estas lastimando tu sola y lo peor es que le pones todo en bandeja de plata a alguien que ni siquiera te recuerda de seguro está en la…
-¡Ya, Phoebe ya comprendí! Solo dime ¿A qué hora debo de estar en tu cita a ciegas? Ya deja de atormentarme por favor –Dijo la rubia un poco dolida
-Gracias Helga –Phoebe sonrió dulcemente –Sabes que es por tu bien y…
-Nena ya no la atormentes –Gerald intervino al ver la mueca de disgusto de Helga –Ya dijo que lo hará ¿Verdad, Helga?
-Aja
-Helga responde bien –Dijo la oriental algo molesta
-Si voy
-Ya vez amor no la molestes más
Phoebe miro con mala cara a su novio pero accedió –Bien, en el Chez Paris a las 8
-¡¿Qué?!
Ahora si estallaría más, pensó Gerald optando con mejor ir a cambiarse para irse a la universidad, era su último año y no podía darse el lujo de llegar tarde, además debía ir a trabajar en la tarde.
-¡Phoebe tu sabes que no puedo volver allí, tu sabes…sabes lo que significa!
-Precisamente por eso Helga –Dijo tomándola de los hombros para que la viera –Corta de raíz de una buena vez lo que te ate a Arnold.
-Yo….
-Helga por favor ya no quiero verte así…Fabián te estará esperando, veras que es muy simpático
Helga rodo los ojos y suspiro frustrada -¿No te hare hacer cambiar de opinión cierto?
-Sabes que no –Se puso seria –Iras y punto, ya no quiero verte sufrir por un recuerdo de algo que no pudo ser ¿De acuerdo?
-Bien –Murmuro molesta levantándose para alistarse a su primer día en la compañía
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Arnold miraba aquella tumba del panteón de Hillwood, era increíble que hubieran pasado ya tres años, aun recordaba el trágico momento que paso, aquellas situaciones que pasaron justo después, todo…todo le llegaba a su mente aquel lugar donde…
FLASH BACK
Era una hermosa tarde de junio, caluroso como normalmente solían ser en Hillwood, pero eso no lo detenía, necesitaba llegar a la preparatoria, era necesario entregar su trabajo de biología y se había quedado dormido aquella mañana.
Una vez que ingreso pasó velozmente por los pasillos para llegar a su aula, en el camino vio una melena rubia que lo hipnotizo momentáneamente, sus ojos azules como el mar, era totalmente un encanto mirarla y perderse en ellos, llevaba una falda negra y una camisa rosa de manga corta y algo escotada, una diadema rosa en el cabello y nada de maquillaje más que en sus labios de color rosa, definitivamente su color favorito.
Ella parecía estar con su novio con el que salía desde hace unos meses….Wolfang era increíble que quisiera estar con él además de que había reprobado el último año de preparatoria y por ello estaba cursándolo de nuevo con ellos.
Pero parecía que estaban discutiendo un poco por lo que al ver que tomo su brazo se detuvo.
-Ya basta… -Decía la rubia tratando de zafarse –Dije que pares Wolfang
-Me vas a escuchar porque…
-Dije que no quiero…
-Pero…
-¡No quiero ya te lo dije!
-Helga
-Suéltame –Siseo la rubia molesta tratando de quitar su brazo
Arnold sintió su sangre hervir y una pequeña ráfaga de viento lo impulso a hacer lo que hizo en el momento siguiente, tomo a Wolfang por el brazo y lo derribo sobre el casillero, ni siquiera sintió el peso del rubio, solo supo que lo siguiente era que Wolfang estaba con la mitad de su cuerpo en el casillero y la otra en el suelo, y que su nariz sangraba de manera abundante.
-Arnold –Murmuro la rubia que no podía moverse de donde estaba, cuando el rubio hizo contacto con ella, se tranquilizó y entonces reacciono de lo que había cometido, de inmediato comenzó a retroceder –Arnold
Helga comenzó a acercarse a mí y eso fue lo que provoco mi huida rápida. No podía ver ahorita a nadie, no sabía lo que ocurría o más bien no pensé que pasara, siempre creyendo que las leyendas de San Lorenzo eran invento…basura para niños, ya no lo era para creerlo….pero.
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Los días pasaron y la mayoría de los alumnos comenzaron a huir de Arnold, nadie sabía lo que había pasado ese día, ni siquiera el mismo Arnold lo comprendía del todo, sus padres lo entendían mejor pero aun así…
-Hola Arnoldo –Murmuro la rubia sonriéndole un poco burlona, cuál era su costumbre – ¿Cómo estás?
Sonreí dulcemente –Bien –Al menos alguien aparte de Gerald seguía hablándole, eso le tranquilizaba ya que era un gran alivio tener a la rubia a su lado, ¿Cuándo se enamoró de ella? Tal vez parecía loco pero pronto se dio cuenta de que había estado enamorado de ella prácticamente siempre, solo que nunca lo vio de ese modo, la atracción hacia la mujer que ahora tenía a su lado, siempre existió por eso no podía evitar estar pendiente de ella pero muchas cosas hicieron que dejara de lado sus sentimientos.
-Arnold –La rubia bajo la mirada –Yo…solo quería…darte, buen la verdad me alegra que hayas dado esa paliza a ese estúpido solo que… ¿Cómo?
-No hay de que Helga –Baje la mirada un poco apenado –El cómo no tiene realmente relevancia, solo lo hice y no se ni yo mismo que ocurrió
-¿Y porque…? –La veía hermosa y sonrojada, quizás desde entonces esperaba una respuesta diferente
-Me moleste, solo no me gusto ver cómo te trataba, no mereces eso –Sonreí de lado antes de tomar mi bandeja nervioso –Nos vemos luego
-Claro –Vi la confusión en su mirada pero solo pude dar media vuelta y huir del lugar, estaba demasiado nervioso y miles de preguntas y situaciones pasaban por mi mente, no sabía qué hacer.
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Después de ese día me propuse a controlar mejor mis emociones por mí y por los que amaba, Helga debía estar en mi vida pero para eso debía aprender a controlarme, cuando estuvimos en San Lorenzo y el volcán hizo una pequeña erupción creí que era una coincidencia ahora me doy cuenta que las coincidencias no existen.
Y que salvarnos de aquella fatal caída tampoco había sido un milagro como yo, era ilógico cualquier respuesta coherente, solo existía la posibilidad que por querer protegerla utilice mis poderes.
¿Poderes? Suena peor de lo que pensaba.
Aquella tarde lluviosa decidí hacer algo más para impresionarla, para invitarla a salir, decidí utilizar un poco de lo aprendido y dar ganar dinero claro que al final no me pagaron nada, comentando que era un tramposo.
Regrese furioso y entonces…
El abuelo estaba más cerca de mí que los demás, no medí mis emociones, para el colmo de males esa misma tarde me había topado con Helga, Lila, Gerald y Phoebe, junto con otras dos personas, Lorenzo beso a Helga para molestarme pero Helga se molestó y tuvo que golpearlo con la Betsy, aun así la molestia no se iba de mi ser, lo peor fue Lila.
Si alguna vez tuve una pequeña oportunidad con ella, tal vez en ese momento se perdió, era tal mi frustración, mi enojo, mi impotencia, que no lo soporte más, en cuanto llegue a mi casa comencé a aventar todo, aunque creo que nada tocaba, el abuelo trato de detenerme.
Yo me desmaye y cuando desperté la peor pesadilla en la que pude haber pensado se había hecho realidad…mi abuelo había muerto.
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En el funeral estaba demasiado deprimido y solo, no permití desde aquel momento que mi abuela o padres se acercaran los alejaba, mi abuela fue la única que insistía pero cuando de verdad sentía que mis fuerzas se iban y me sentía al punto máximo de explotar la alejaba, esta era mi maldición pero no arrastraría a otra persona que amara a mi destino, no más.
Con el abuelo fue suficiente.
Entonces la vi, la rubia de ojos azules tan intensos que me hipnotizaban tanto, que me daban la vida y la paz que necesitaba en esos momentos, se percató de que estaba lo más alejado posible del lugar donde el funeral se estaba llevando a cabo, tal vez por ello decidió acercarse o tal vez ya lo tenía planeado como fuera lo que haya pensado se acercó a mí, con la clara intención de no dejarme ir, solo decidí caminar un poco más alejados de nuestras familias y conocidos.
Comenzaba a llover, no llevaba paraguas, ella tampoco, por lo que al darme la vuelta vi como las gotas de lluvia comenzaban a caer por sus sonrojadas mejillas.
-¿Sabes que no estás solo verdad Arnoldo?
No respondí, no estaba de ánimos, sabía que ella podía ser dulce como sé que siempre lo hay sido pero también que su carácter duro también lo tenía y no tenía ganas de enfrentarla ahora.
-Arnold –Ella tomo mi mano, quise quitarla pero ella pareció leer mis pensamientos y no dejaría que lo hiciera tan fácilmente –No estás solo, no sé qué haya ocurrido pero no te encierres no…
-Tú no sabes lo que paso como bien dices, Helga, por lo que te voy a pedir que me dejes solo…no…no puedo estar ahorita con nadie
Iba a darme media vuelta pero ella me halo hacía de regreso para mirarla, se veía tan hermosa, sonrojada y bajo la lluvia, sus labios rosados naturalmente por el frio que comenzaba a sentirse en el ambiente. Sus ojos azules perforándome los míos, baje la mirada.
-Arnold, tal vez tu…tal vez tu nunca te hayas dado cuenta –Susurro mirando hacia abajo un momento lo que hizo que la mirara confundido –Pero yo…no quiero…no quiero que te sientas solo porque no lo estas, al menos yo no te dejare solo porque…Arnold…la vida es tan corta –Murmuro dejando escapar una lagrima que pude distinguir pese a la lluvia que caía sobre nosotros –Lo diré una vez más…yo…Arnold –Me miro a los ojos con un dulce brillo que me llego al alma, sabía que estaba haciendo una vez vi esa mirada –Te amo…sigo en pie de lo que dije hace años en aquella torre, no han cambiado mis sentimientos, te amo Arnold –Me sujeto más fuertemente y me volvió a besar como tanto había anhelado que nuevamente esos labios me besaran, que me poseyeran pues solo era suyo, solamente le pertenecían a ella y a nadie más…pero…
-Yo… -Quería decirlo, lo juro pero… -Perdóname, Helga –Susurre mirándola lo menos posible a los ojos temiendo que se diera cuenta –Yo no puedo corresponderte
Helga bajo la mirada cristalizada ya por las lágrimas que seguramente saldrían pero con la fortaleza que siempre admire no se dejó caer frente a mí -¿No me amas? ¿Nunca tendré oportunidad?
Sentí su propio dolor, negar mis sentimientos, sacrificarme, sabía lo que estaba perdiendo pero por lo menos ella estaría a salvo de toda esa bobería del niño milagro de las profecías, y demás, ella podría seguir con su vida normal y cotidiana como hasta ahora, ¿Qué derecho tenia a estropearla? Ninguna…
-No, no te amo perdóname –Susurre apenas mientras daba media vuelta y la dejaba sola, sentí como mi corazón se oprimía pero era lo mejor, lo mejor, siempre repitiéndome eso, pero hasta ahora, no había visto para quien fue mejor.
END FLASH BACK
Di media vuelta para dirigirme a donde había quedado de encontrarme con mi familia, sin ánimos realmente pero se los debía después de tres años de ausencia, camine lentamente envuelto en mis pensamientos, sin darme cuenta donde estaba hasta que choque con una persona que igual que yo me miro sorprendida…
-¡¿Helga?!
-¡¿Arnold?!
Continuara...
Hola queridos lectores
una enorme disculpa por la demora
pero aqui estoy y seguire
como lo prometido es deuda comenzamos con las actualizaciones prometidas no pasaban de esta semana
esten atentos
porque seguire actualizando y vayan votando por su fic favorito porque ese ganador tendra una sorpresa
¿que pasara? ¿que hara arnold ahora?
¿que piensan de lo que hizo? ¿estuvo bien o mal?
bueno espero que les siga gustando
gracias por todo sus reviews en los otros fics y espero que este nuevo les guste :D
saludos
