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Hola queridos lectores, lamento mucho la demora pero sigo aqui :D

recuerden que el fic es sin fines de lucro, la historia es completamente ajena a la serie de Hey Arnold, los derechos de los personajes de Hey Arnold no me pertenecen.

La historia es de mi completa imaginacion :D :3

nos vemos abajo

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CAPITULO 3 EL AMOR DE ARNOLD I


Cuando las cosas son realmente más complicadas, o ¿Los complicados somos nosotros mismos al tratar de hacer verdad una mentira? ¿Qué nos lleva a la mentira? ¿Mentir pese a matarnos internamente es lo correcto? ¿Quién decide que es correcto y que no es correcto? ¿Cómo comprende las mentiras que se supone que fueron por nuestro bien? ¿Realmente es por nuestro bien?

Las mentiras siempre serán mentiras, el dicho dice el fin justifica los medios, pero en tal caso no hay nada que justifique el lastimar a los demás, ni tampoco el engañar, menos el no hacer partícipe a la persona involucrada.

Las mentiras sea como sean disfrazadas son mentiras, la vida misma nos envía a enfrentar la verdad pues la verdad siempre saldrá a la luz y en ese momento como en todos los momentos de la vida, tendremos que enfrentar los errores pasados, nos hará enfrentarnos a las aguas pasadas para aprender y cambiar, para remediar lo remediable o para afrontar las consecuencias de los actos consumados.

La vida siempre nos llevara a nuestro destino y el destino siempre nos llevara a la felicidad, el cual siempre está en nuestras manos.

P.S.


Arnold miraba sin poder creérselo, eso sí había sido demasiado rápido, eso había sido la vida jugándole una mala pasada, su corazón paralizado y emocionado a la vez, lo que miraba le agradaba y bastante, una hermosa rubia de ojos azules como el mar, le miraba igual de sorprendida como el, su cabello caía graciosamente sobre sus hombros, un pequeño flequillo como cuando eran niños y se disfrazó de Cecile, caía graciosamente sobre parte de su ojo y frente, pero se veía a la perfección su mirada azulada, sus mejillas ya sonrojadas, un poco de sombra en sus ojos que hacían resaltarlos, sus pestañas ¿Cuándo crecieron tanto? Sus labios rosados ¿Acaso ahora eran más apetecibles? Moría por probarlos y solo eran segundos mirándola, llevaba un vestido verde escotado del frente, lo que como hombre agradecida aunque no siempre miraba embobado a las mujeres, con ella era inevitable, un cuerpo perfecto era agradable a vista de cualquiera.

Helga también aprovechaba para observarle, el cambio de niño a adolescente le había hecho amarlo aún más, pese haber salido con otras personas pues se dijo que no podía amarlo por siempre sin tenerlo, prefería enamorarse de alguien más y a él perderlo, pero nunca funciono.

Pero el cambio que había sufrido después de la preparatoria había sido mayor, era un hombre, un hombre realmente atractivo, su cuerpo al parecer lo seguía ejercitando, sus ojos esmeralda como siempre los recordaba ahora parecían más intensos, sus labios eran más gruesos, carnosos y estaban rosados, como quería tenerlos, su cabello peinado hacia atrás, lo hacía ver realmente apuesto…pero…

Se soltó de su agarre y se alejó un poco del rubio –Que sorpresa, pensé que no estabas en Hillwood, que…aun estabas fuera de la ciudad –Murmuro nerviosa tratando de sonar normal pero estaba bastante lejos de estarlo

-Regrese anoche, solo mis padres y abuela sabían que volvía

-Oh ya veo –Susurro algo dolida pero no era como que después de la graduación de preparatoria y de su repentina y nuevamente confesión se volvieran amigos, es más el rubio la esquivaba siempre y ella tenía aun un poco de dignidad para mantenerse al margen después de verse rechazada.

Una vez más…Phoebe tenía razón era patético, estar enamorada de un mismo hombre toda la vida, y aferrarse a lo que no fue y nunca será

-¿Cómo has estado…? –Pregunto el rubio nervioso sobándose el cuello, Helga lo miro enternecida hay cosas que nunca cambiarían

Pero que jamás fueron para ella del modo que fueron para otras –Bien… ¿Vas al Chez Paris?

-En realidad voy al Chez Pierre –No había vuelto al Chez Paris pues significaba demasiado para el -¿Y tú?

-Yo…. –Susurro algo aturdida aun –Tengo una cita, pero en el Chez Paris

-¿Cita? –Pregunto el rubio algo dolido, tanto por la palabra cita como de que iba al lugar que se supone para ambos debe ser importante, pues ahí fue su primera cita. -¿Con tu novio? –Pregunto con miedo por la respuesta

-No es mi novio –Dijo la rubia mirando hacia abajo –En realidad es un amigo de Phoebe

-¿Phoebe eh? Gerald me dijo que volvieron –Helga miro algo sorprendida al escuchar esto, pues según pensó que Arnold había acabado con toda relación en Hillwood, como siempre se equivocó en realidad solo fue con ella con quien corto la relación desde ese día, que estúpida.

-Así es, regresaron hace unos meses

-Es bueno ya que ambos hacen una hermosa pareja

-Si…tienes razón –Murmuro la rubia –Debo irme –Dijo mirando el reloj –Seguramente Fabián ya está en el lugar, voy algo…retrasada –Murmuro sonrojada

-¿Emocionada por la cita? –Pregunto tímidamente le rubio, eso era una fuerte daga a su corazón, saber que el corazón de Helga si es que alguna vez fue suyo ahora estuviera cada vez más lejos de él. -¿No te da gusto verme?

-¿A qué viene eso?

-Solo pensé que quizás…bueno podríamos platicar

-Podríamos platicar en otro momento Arnold, ahorita me están esperando y…creo que a ti también ¿No?

-Si pero…

-No te preocupes después nos podremos encontrar ¿No?

-Claro –Murmuro algo molesto pero camino hasta donde ella ya había avanzado –Helga –La rubia lo miro y por un momento perdió el hilo de la conversación, solo quería observarla por siglos

Su belleza era igual de misteriosa y magnifica, como cuando se dio cuenta hace ya tantos años pero con el tiempo se hizo más difícil de ignorar y ahora…ahora.

-¿Arnold…? –La rubia agito una mano delante de él -¡Arnold!

-Lo siento –Murmuro saliendo de su ensoñación -¿Podrías….podrías darme tu numero?

-¿Numero?

-Si de…de…del celular, para poder….tu sabes –Dijo nervioso

La rubia sonrió un momento antes de sacar su tarjeta, siempre cargaba con ellas por si había oportunidad de que productores anduvieran cerca –Toma –Dijo entregándosela –Ahí vienen todos mis datos

-Actriz y escritora ¿Eh? –Susurro leyendo lo que venía, provocando el sonrojo de Helga, quien ahora se golpeaba mentalmente por haberle dado la tarjeta. –Te marcare

-Claro –Susurro sin aliento Helga pero decidida a ya ir hacia la cita que seguramente ya estaba impaciente, llevaba casi cuarenta minutos de retraso, si no es que más.

-Por cierto muchas felicidades –Dijo de pronto el rubio sonriéndole dulcemente –Me entere del papel que tuviste en una pequeña obra hace unos meses, realmente me hubiera gustado verte, espero poder hacerlo pronto –Se acercó para darle un suave y gentil beso en la mejilla –Nos vemos, Helga –Dijo mirándola con intensidad antes de irse hacia el restaurant de enfrente.

Helga se tocó por inercia la mejilla sintiendo su corazón florecer, la sangre le hervía bajo la piel y sus labios estaban ahora secos por la sedienta sed que de pronto le dio pero no por cualquier néctar, si no por el néctar de aquellos labios prohibidos e inalcanzables, suspiro un momento más antes de terminar yendo hacia el lugar, donde le esperaba una larga noche.

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Arnold por más que trato de controlarse ahora estaba corriendo hacia la casa de huéspedes, habían pasado solo unos minutos después de que se despidió de Helga, quien iba a su cita, con una persona que podía ser su compañero para siempre y…¿Y el que?

El era nada en su vida y todo era su culpa, el mar de emociones que estaba sintiendo, lo podían sobrepasar en cualquier instante ¿Cuánto tiempo podría controlarlos? No sabía, no estaba seguro, estaba metido en sus cavilaciones que no se percató del caos que estaba surgiendo alrededor hasta que su padre… "¡Arnold!" grito su nombre al tiempo que el despertaba y se daba cuenta del viento que había provocado en el restaurante el cual provocó destrozos y varias heridas a las personas, la peor imagen fue ver a su abuela Puki, en el suelo con un pequeño vidrio en su mano, fue todo….escapo

Aunque de sus sentimientos y emociones no podía escapar, debía controlarse, debía mantenerse en sus cinco sentidos, debía mantener a sus seres amados a salvo y también a la gente de San Lorenzo quienes tan amablemente se dieron la tarea de ayudarle y de enseñarle, si se enojaba de mas, allá podía pasar el mismo destrozo que aquí, no debía perder el control…no

Entonces llego a donde menos esperaba llegar, al menos no en aquel momento…

-Hola…Abuelo –Susurro dejándose caer en la tumba del viejo Phill. –Lo siento –Murmuro dejándose caer ya antes de que las lágrimas cayeran por sus mejillas.

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Helga había ingresado tranquilamente al restaurante después de haber dejado a Arnold, vio a un joven alto con cabello negro y un elegante traje mirarla con molestia, sus ojos eran verdes pero no como los de su amado, su cabello lo tenía peinado de forma que un pequeño flequillo saliera por la frente, sus labios delgados y rosados se curvaban en una mueca de molestia –Hola Helga –Comento Fabián molesto mirándola como tomaba asiento frente a él

-Hola –Susurro la rubia algo avergonzada –Fabián, ¿Cómo estás? Lamento la demora pero es que…

-Estaría mejor si mi cita no llegara tarde, tenía el tiempo justo porque tengo una cena de negocios, es una falta de respeto que no respetes mi tiempo, ¿Sabes cuánto cuesta mi tiempo? De verdad que Phoebe nunca me advirtió que…

Helga ya estaba molesta, cuando iba a responderle, se escucharon unos pequeños gritos del otro lado de la calle, donde Arnold estaría seguramente con la persona que la esperaba que no sabía quién era.

Pero Arnold estaba ahí…

-Eres muy hermosa pero eso no te da derecho a…

-¡¿Podrías cerrar tu grandota boca?! –Exploto la joven poniéndose de pie –A mí tampoco me dijo Phoebs que eras un gran cretino y molesto gusano, obsesionado con el tiempo

-¿Eh? –Fabián estaba realmente sorprendido de la actitud de la rubia

-Me largo, amigo eres un inepto para tener citas ahora entiendo porque estas solo, porque no sirves ni como cita ni como nada, hasta nunca hermano –Dijo la rubia molesta saliendo rápidamente de Chez Paris y entonces…

-¡Arnold! ¡Arnold! –Vio al padre de Arnold gritándole pero este ya iba demasiado lejos, pero no para ella.

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-¿Arnold? –El olor a césped llegaba a su nariz, la tierra mojada por la llovizna que el mismo había provocado seguramente, no era tan intensa, pero al final sabía que seguramente era su culpa, pues no era época de lluvia, y sin embargo desde que llego había estado lloviendo, tal vez por todo lo que tenía dentro, estaba muriéndose de emociones fuertes que no le permitían un respiro, siempre era el mismo problema; miro a quien le hablaba y se sorprendió al encontrar a la persona menos esperada.

-¿Helga?

-Vamos Arnoldo, tus padres deben estar preocupados y además no puedes quedarte aquí, puedes enfermarte –Le tendió una mano para que se la diera, Arnold la miro por un momento y al siguiente se la dio.

-Gracias

-Vamos –Susurro la rubia sonrojada tratando de comenzar a caminar con la mano del rubio fuertemente entrelazada en la suya, al parecer sin querer soltarla

-No quiero ir a mi casa ¿Puedo ir a la tuya?

-¡¿La…la mía?!

Arnold asintió

-Pero…esta…Phoebe y….

-¿Hay problema con eso?

-Yo…

-¿Helga?

-No claro que no…al final somos…amigos…supongo ¿No?

Helga había querido decir conocidos porque era el termino mejor para describir su relación, realmente no eran solo amigos, no había ninguna relación en realidad ¿O si? Vio la decepción de Arnold

-Claro solo amigos….creo que solo….es eso y….creo que es mejor

Helga le miro confundida pero no dijo más y se adentró con Arnold sujetado a su mano a la oscura noche donde la tormenta pareció apretar más después de su pequeña conversación, el rubio tampoco volvió a abrir la boca para contradecirla aunque ella pudo notar la molestia del rubio que era como si el clima estuviera conectado a la furia de Arnold.


Hola queridos lectores

primero que nada lamento mucho la tardanza de actualizar

pero aqui estoy y seguire como siempre se los he dicho, tuve algunos problemas personales y por eso me ausente ya que habian afectado mi estado y tenia un gran bloqueo al escribir pero aqui sigo :D y creo que el bloqueo esta siendo disipado por fin :D

espero que este nuevo capitulo les guste y les agradezco a cada uno de ustedes por su paciencia y por sus hermosos reviews que son quienes me alientan dia a dia y que ahorita me alentaron ya que de verdad tenia un problema mental no podia escribir :( tenia un bloqueo que no me lo permitia pero gracias a todos los que ultimamente me enviaron review de verdad que al leerlos me ayudaron bastante :D

bueno y como es lunes comenzare nuevamente la dinamica de votacion ¿que les parece? asi que hoy voten por su fic favorito el ganador tendra capitulo doble :D el fin de semana :D ¡votos triples hoy!

los fics

La luz en tu mirada (Continuacion de Amnesia) si no lo han leido tienen que leerlo jejeje :3

Adolescencia

Amarte o Perderte

El diario de Arnold

Amores Extraños

Mismos padres

Rescatame

La vida de los Shortman

Entre el amor y el odio solo hay un paso

Hechizos de amor

El renacer de nuestro amor

Una promesa de amor

Verdad o Reto

Helga Cenicienta

Voten por su favorito

Notas de la autora: Hay un fic que esta por llegar a su final, le dare prioridad para terminarlo :D pero no lo apresurare ya que siento que si apresuro los finales no quedaran como lo tenia planeado pero hay un uno que ya estaba por llegar al final, asi que pronto habra un desenlace ;)

lindo lunes

saludos