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Hola queridos lectores

perdon la tardanza pero aqui esta el nuevo capitulo..


CAPITULO 8 UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA AMAR


¿Qué es el amor sin sacrificio? En realidad ¿es un sacrificio? El amor nunca debe ser un sacrificio, amar es amar con libertad y con todo el corazón sin medidas ni condiciones, el amor simplemente nace y no es un sacrificio dejar en libertad a la otra persona porque también amar es dejar ser, amar es más allá que una palabra, amar no es aprisionar.

Y sacrificar, cuando amas esta palabra no existe…

Pero ¿Qué hacer cuando el amor tiene que fingirse no tenerse, solo por sacrificarte por el bienestar de la persona? Cuando el amor no se expone puede llegar a enfermar por dentro porque lo que se siente debe ser expuesto a la luz, no esconderlo en las tinieblas porque la oscuridad y soledad no son buenas consejeras, aun cuando no estés con el ser amado debes exteriorizarlo para poder estar bien contigo mismo.

A.P.S.


Helga caminaba tranquilamente hacia la cafetería donde vería a Alan, no sabía porque había accedido a verlo, bueno si pero no estaba en ese momento aun dispuesta a verlo de frente después de lo sucedido con Arnold y su "amiga" siendo sincera ella no sabía que pasaría ahora que lo viera pero estuvo pensándolo demasiado lo que Phoebe había dicho y llego a la conclusión que era momento de avanzar.

Llego al lugar que lo recibió con un cálido olor a café, sintió su estómago protestar pues no había comido absolutamente nada por los nervios de ver nuevamente al castaño y que nuevamente terminaran tratando de ser algo cuando ella no quería intentar, bueno ahora era diferente esa parte en ya que en verdad quería avanzar y poder olvidar por fin al cabeza de balón de su corazón.

-Hola –Susurro Alan mirándola con dulzura mientras ella terminaba de llegar a la mesa donde le esperaba

-Hola

-¿Cómo estás? –Pregunto mientras se levantaba a saludarla

-Bien solamente algo cansada por los ensayos ya sabes

-Sé que tienes el protagónico –Dijo sonriente –Sabia que eras una estrella antes de que comenzaras

-Gracias -¿Por qué tenía que ser tan amable y lindo? Le recordaba tanto a Arnold…eso no ayudaba, pensaba molesta consigo misma

Tomamos asiento, él ya había pedido por mí, claro me conocía tan perfectamente bien el tiempo que convivimos que sabía que me gustaba y sobre todo el tiempo casi exacto en que llegaría.

-Gracias –Repetí mientras tomaba el vaso de la malteada de vainilla con chocolate que me había pedido, por supuesto antes que la taza de café que estaba reposando a un lado, el sonrió dulcemente.

-Me alegra que no hayas cambiado

-¿Debería cambiar?

El negó con una sonrisa en los labios –Por supuesto que no, eres hermosa como eres –Se sonrojo la rubia con lo dicho, a lo que él solo volvió a sonreír. –Helga lo que paso hace unos días, bueno yo…

-Perdón por meterte en ese problema –Dijo la rubia avergonzada –Pero es que no se me ocurrió otra cosa y de verdad que no me sentía nada cómoda bueno tu sabes…por…porque…

-Helga –Tomo la mano de la rubia quien se sobresaltó -¿Aun lo amas?

Y ahí estaba una vez más con la millonésima pregunta que se había repetido muchas más veces de las que podía contar durante sus últimos años, ¿aún lo amaba? Claro que lo amaba, lo que no sabía era si con la misma intensidad de antes, el amor… ¿El amor hacia alguien termina? El amor tan dulce y puro e inocente que alguna vez le tuvo ¿pudo terminar? No lo sabía, jamás lo sabría ahora, porque realmente no tenía ni la más puta remota idea de cómo pudo haber sido ese amor florecido porque jamás la amo, eso le dolía, pero no solo en su ser sino en su orgullo también ¿Qué acaso tan mal estaba para que él no se diera cuenta de que lo amaba más que a si misma? Y ese también fue el problema, ahora no entendía, no quería entender, no sabía si ese amor que le tuvo seguía latente en su ser.

-La verdad es que…estoy algo confundida

Alan sonrió en respuesta mientras tomaba con más fuerza a la rubia –Helga, creo que debes olvidar un rato tu amor por Arnold, para poder disfrutar de un amor libre, sin atadura, sin presión, sin estrés y correspondido –Puso su mano de la rubia en sus labios mientras depositaba un beso tierno antes de mirarla de nuevo, sonrojada por supuesto amaba eso –Necesitas ser amada como nunca nadie te ha amado, puede que veas que el amor llene el vacío en tu corazón y quizás…no se algún día corresponder lo que te hace bien

Ella sonrió tiernamente se olvidaba de lo enamoradizo que también era Alan, lo cual era completamente irónico pues el hablando de eso cuando su amor por ella nunca se terminaba por más rechazos que había recibido el seguía fiel y necio a conquistar su corazón el problema es que ya no sabía ni que era lo que este deseaba, ni que era lo que realmente quería, bueno si sabía, pero era algo que sería imposible y debía ya entenderlo…Arnold jamás la vería con ojos de amor como Alan la miraba en aquel momento aunque su corazón deseara en lo más profundo de su ser esa mirada esmeralda que tanto anhelaba su ser, pero no podía seguir en la misma sintonía por el resto de su vida, espero, se ilusiono y cuando pensó que podría ser, no fue…la decepción debía bastar para tomar sus pedazos de amor para largarse pero…

¿Lo haría ahora? No lo hizo entonces ¿Qué era diferente?

Respiro hondo antes de responder –Y quiero hacerlo

Alan la miro sorprendido mientras besaba una vez más la mano de la rubia, esta estaba sonrojada pero le miraba con determinación y cariño.

-No sé si…podre algún día amar como tú lo haces hacia mi persona –Dijo lentamente la rubia con una mirada melancólica –Pero sé que quiero…quiero intentar no sentirme ya más herida –Dejo salir una lagrima traicionera que no noto hasta que Alan se la quito de la mejilla

-Compondré tu corazón mi dulce Angel –Susurro Alan mirándola con dulzura y un poco de tristeza pero igual que ella estaba determinado a hacerla feliz.

-Por favor –Susurro suplicante la rubia soltando un pequeño gemido antes de que Alan atacara con dulzura sus labios, al sentirlo sobre los suyos ella dejo escapar un respingo por la sorpresa pero después trato de corresponder con todo lo que tenía, el amor, el cariño que sentía hacia él y a la vez deseando dejarlo entrar y salir todo el dolor, decepción y decepción que sentía por Arnold, a partir de ahora quería que le ayudaran a salir del dolor en su ser que no había podido quitarse en tanto tiempo pensó haberlo superado, pensó que había logrado olvidar pero solo era una farsa, pues el dolor seguía ahí, latente en su ser.

No se dieron cuenta de que fuera de la cafetería alguien los miraba, se separaron hasta que un fuerte trueno cortó la luz del lugar.

Felicia miraba como Arnold caminaba de un lado a otro como un león enjaulado, había llegado de su paseo por la ciudad en la cual no quiso que ser acompañado por ella, eso le desesperaba pues ni en San Lorenzo logro que este le hiciera el menor caso, la única vez que pudo parecer que había algo tuvo que usar su magia, y ni aun así pudo hacerlo olvidarse de la mujer que amaba, eso la tenía harta.

Todo era Helga…

Como ahora…..Helga estaba besándose con Alan

Estaba besándose con él y Arnold había perdido el control ocasionando daños en la ciudad, pero eso puede ser una ventaja para ella, porque Arnold estaba débil y la oscuridad podía entrar mejor en su ser…eso era simplemente perfecto

Sonrió para sí misma antes de acercarse a él.

-Hola Arnold ¿Cómo estás?

-Ahora no es un buen momento Felicia –Dijo Arnold molesto aun por lo que había visto en aquella cafetería –Necesito estar solo

-¿O me puedes matar como a…?

-Basta –Gruño el rubio por lo bajo mirándola con ferocidad, dándole un pequeño empujón para seguir su camino para ir afuera de la habitación pero Felicia lo sujeto de la muñeca antes de que llegara al marco de la habitación

-Vamos Arnold, ¿Hasta cuándo estarás así por esa idiota?

-Suéltame –Dijo tratando de controlarse

-Ella no merece tu amor ni tampoco merece ser venerada por ninguna estúpida tribu que…

-Esa tribu es tu familia

-Esa tribu es traicionera, esa tribu me da asco, no me gustan mis orígenes Arnold, creí que compartíamos eso

-No

-Eso parecía hace algún tiempo

-Ya no

-¿Por qué? ¿Por qué te advirtieron que si lograbas vencer la oscuridad del alma podría entonces llegar a la luz?

-No

-¿Entonces porque?

-Porque es lo mejor, lo correcto –Murmuro el rubio mirándola con ferocidad aun

-¿Cómo sabes que es correcto lo que dicen que es correcto?

Arnold le miro algo indeciso sin saber bien cómo responder a ello. Dejándose invadir un momento por lo que el jefe de la tribu le dijo la última vez que intento "hacerse un hombre" como le decían en la aldea de los ojos verdes, era matar a su enemigo….matar, era algo que no estaba en su concepto de correcto, el mismo jefe de la tribu le hizo esa misma pregunta que Felicia, solo que algo diferente, ¿Cómo saber si es correcto o no algo, como saber que las estrellas son estrellas, o que el universo es un universo, como saber si esto es real o solo una fantasía de algo más grande e inimaginable? ¿Cómo saber que sabes algo, si la realidad es que no sabes nada? Si la verdad es una invención que el mismo humano hizo, ¿Por qué? Porque quiere suponer que eso es la verdad. Pero la verdad…la verdad es que no existe verdad alguna, la complejidad de la realidad no siempre es agradable.

¿Era verdad? Suponía que si, además de que le dijo que estando en el momento y lugar inadecuado tendría que decidir entre la sangre misma y la sangre de alguien más, que si derramar más sangre era correcto o incorrecto con tal de salvar lo más preciado como el corazón de los ojos verdes era para ellos, en ese momento sabría que era entonces el significado de ser hombre.

No era tan tonto sabía que debía tomar decisiones al final de eso era la vida pero ¿Por qué lo de la sangre? ¿A dónde quiso llevar con eso? Además ¿Por qué tenía lagunas en su mente de esa noche?

-Vez no lo sabes

Los ojos de Felicia brillaron de emoción, dureza e intensidad que el rubio a veces no podía escapar de ellos. Arnold intento deshacer el agarre, le ponía nervioso cuando ella quería, eso no le gustaba, odiaba como siempre no tener el control en su ser, después de tantos años de entrenamiento y se daba cuenta que su mayor debilidad y su kriptonita era Helga.

Ella lo dejaba vulnerable aunque ni por la mente le pasara a la rubia…suspiro tratando de deshacer una última vez ese agarre tan fiero de la joven que ahora le miraba con ferocidad.

-Necesito estar solo

Ella negó con la cabeza mientras sonreía traviesamente –Déjame mostrarte…déjame enseñarte a que no siempre lo que crees correcto es lo correcto

-Fel…

-Shhh –Le interrumpió poniéndole un dedo en los labios –No me has dejado, no lo has intentado Arnold, tu mundo de fantasía no es siempre el más correcto, yo te voy a enseñar y a demostrarte que uno debe ser como debe ser ante los demás para no ser comido por la peste, ellos lo son, tu y yo somos diferentes, tú lo sabes, te necesito –"Y tu poder" pensó sonriéndole seductoramente –Puedo ser la mujer para ti…la que necesitas y que algún día amaras –Cerro la distancia juntando los labios con los del rubio, quien solo dejo cerrar sus ojos tratando de aguantar pues…la decisión ya estaba tomada.

Helga tenía que salir de su vida.

Helga debía dejar de ser su debilidad

Helga no era para él, por la importancia que tenía para el mismo

Helga debía salir de su corazón y mente

Helga….Helga….siempre era ella, ¿Cuánto más lo atormentaría?


Hola queridos lectores

lamento la tardanza no podia entrar espero que este nuevo capitulo les guste ;D

saludos

dejen sus hermosos reviews y votos ya que son los que me motivan a continuar :D