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Hola queridos lectores

lamento la demora pero aqui dejo un nuevo capitulo :D

nos vemos abajo

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CAPITULO 11 ¿NO ME RECUERDAS?


¿DÓNDE ESTAS?


Y de pronto la oscuridad del infinito cubrió la luz que daba vida a mi universo.

La luz que daba vida y sentido a la misma vida.

Luz celestial que iluminaba el universo lleno de sombras.

Luz que llenaba con caricias el vacío infinito.

Ahora solo queda la oscuridad.

Una oscuridad infinita.

A.P.S.


Miraba aquellos ojos azules que reflejaban no solo miedo sino también confusión, sus celestes que tanto amaba que tanto lo hacían enloquecer estaban opacados por la sombra que la aurora le envolvía.

No podía hacer nada, sentía el cuerpo inmovilizado y no comprendía porque tampoco sus labios se podían despegar y poder decirle a aquella amada suya que todo estaría bien, que le amaba, que no la abandonaría, pero algo en su interior le decía que no le creería.

Helga no estaba bien. Lo sabía, lo notaba, su mirada se lo decía. Pero antes de que pudiera decir algo, un destello rojo atravesó a la rubia y entonces su corazón se partió. Vio como la aurora de los ojos de Helga se hacía más pequeña, ella le miro con horror y su corazón se vacío como el suyo.

-¡Nooo!

Despertó de aquella pesadilla, sudando, no recordaba gran parte de lo que había estado soñando solo esto último que le había dejado con un mal sabor de boca.

-¿Arnold?

Enfoco su mirada hacia la voz y distinguió a su mama. -¿Qué…que?

No podía articular, estaba seguro de que olvidaba algo, estaba confundido.

-¿Estas bien hijo? –Toco su frente –La fiebre ya cedió

-¿Fiebre?

-Si cariño te desmayaste cuando ibas a salir de la casa

¿Desmayar? Trato de recordar y entonces… -¡¿Helga?!

-¿Helga?

-Mama Helga…ella grito y entonces…

-Arnold

-Mama debo ir a buscarla –Dijo tratando de levantarse y su madre le miraba confundida

-¿Quién es Helga cariño?

Arnold le miro sin comprender -¿Qué…?

-¿Quién es cariño? ¿Una amiga nueva?

Eso no estaba bien, ¿acaso estaba aún dormido?

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Una rubia se encontraba en su cama, despertando de aquella pesadilla terrible, aquella donde sentía que perdía algo, pero que no tenía ni la más remota idea de que era, en el sueño había creído saber que era pero ahora…

No entendía...si era tan importante ¿Por qué no lograba recordarlo?

-Ohio Helga

Esta miro a su amiga desde la puerta de su alcoba, sonrió tratando de verse tranquila, pero no lo estaba.

-Japonés no Phoebs, tengo dolor de cabeza.

-Entendido Helga, español –Ambas sonrieron -¿Cómo te sientes?

-Aún me siento algo… -Trato de pensar la palabra correcta –Un poco confundida –Se sincero

-Es normal, te diste un gran golpe en la cabeza por lo que me contaron.

-Tengo una fuerte laguna en mi mente, Phoebs, siento que he olvidado algo importante pero no sé qué es.

-Tranquila, seguramente después lo recordaras, no debes forzarte recuerda que el doctor dijo que no debes presionarte, y que debes guardar reposo, por eso te traigo el desayuno.

-Gracias Phoebs.

-Por nada, hoy pedí permiso así que estaré contigo todo el día, por cierto Alan llamo

-Gracias Phoebe, en un rato le marco

-Nos vemos ahorita Hel

-Si

Helga miro su teléfono celular, sentía un gran vacío en su corazón pero no comprendía porque, además del dolor de cabeza terrible.

¿Qué había olvidado? Si era tan importante ¿Por qué no lo recordaba?

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Arnold no comprendía ¿Cómo su familia había olvidado a una persona? Su padre tampoco recordaba del todo a Helga, es más confundieron su nombre en varias ocasiones, era muy extraño pero ahora se sentía como cuando Helga era ignorada por sus padres, no solo no recordaban a la persona que había sido tan importante para él, sino también a Gerald, su mejor amigo.

Ahora se sentía algo confundido pero también solo.

-¿Qué tienes Arnold?

Felicia le miraba divertida desde la puerta de la casa de huéspedes.

-Nada –Dijo malhumorado

-¿Qué? Estas así porque Helga te olvido ¿no?

-¿Qué? –Arnold miro sin comprender a la pelirroja pero esta solo siguió sonriendo

Arnold inmediatamente comenzó a caminar hacia el departamento de la rubia, sin importarle si Felicia lo seguía o no.

Aunque esta solo había sonreído sin moverse, al final de cuentas no importaba, porque su plan estaba saliendo perfectamente como había planeado y pronto Arnold Shortman sufriría las consecuencias por lo que había hecho a su familia años atrás, sentiría lo que sintió ella cuando todo su mundo se vino abajo.

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Arnold llego al departamento de la rubia, vio a Alan en la puerta seguramente esperando a que la rubia saliera, pero no le importaba.

-¿Qué haces aquí? –Pregunto el castaño

-Vine a buscar a Helga es obvio ¿No?

-Deja en paz a mi novia.

-Necesito verla solamente

-Es que acaso no comprendes que…

En ese momento la puerta se abrió.

Una rubia de ojos azules salió de ahí e inmediatamente saludo al castaño –Hola bobo –Dijo cariñosamente

Arnold sintió un sudor corriéndole por todo el cuello hasta la espina dorsal, sin saber bien porque su corazón se encogió y comenzó a latir lentamente.

Helga miro al rubio que estaba observando toda la escena desde atrás de su novio –¿Qué se le ofrece?

Arnold se sobresaltó sin poder responder.

-Ves ella no quiere verte ¿Verdad amor?

Helga miro sin comprender a Alan -¿Cómo?

-¿Helga? –Logro preguntar Arnold una vez saliendo del shock, pero al ver los zafiros destelleando con confusión, sabía que la pesadilla de aquella noche no era solo una pesadilla.

Era una advertencia o era lo que estaba pasando en realidad y alguien había provocado que Helga entrara en esta situación confusa.

-¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quién eres? ¿Te conozco?

Arnold sintió su corazón romperse al tiempo en que Alan miraba con confusión la situación, había deseado tantas veces que Helga olvidara el amor que sentía por Arnold pero jamás había deseado que ella olvidara por completo al rubio, ya que eso era algo extremo.

Pensó en un momento que era una broma de Helga pero al ver que está realmente estaba confundida, supo que no era así.

-¿Helga? –Pregunto el castaño al no escuchar que el rubio no decía nada –Es Arnold, no estés jugando Helga.

-No es broma, no sé quién es –Dijo la rubia algo estresada y más confundida -¿Te conozco entonces?

Arnold sintió una terrible daga en el corazón, ahora sí, no había marcha atrás, en este momento sentía que había perdido ahora si al amor de su vida y todo comenzó con la gran distancia que el mismo había puesto entre ellos para poder salvarla, aunque quizás esto era mejor, la mantendría a salvo y lejos de él, sin lastimarla, tal vez esto era lo mejor.

La amaba pero si amarla significaba perderla, era mejor no amarla, pero como no podía dejar ese sentimiento, siempre pensó en hacerse a un lado ya que al amarla la ponía en riesgo y aunque la lastimara debía dejarla para no perderla para siempre.

Pero ahora la había perdido para siempre, y su amor seguía ahí. Pero quizás era lo mejor.

Estaba pensando en eso cuando Helga se quejaba al sentir un pequeño golpe en su brazo que seguramente le había dado Gerald al pasar por ahí, pero estaba totalmente equivocado.


Hola queridos lectores

espero que les haya gustado mi nuevo capitulo del fic

mil gracias por su apoyo y por su paciencia

saludos