.

.

.

Hola queridos lectores

Espero que se encuentren bien, perdonen por la demora pero aqui esta un nuevo capitulo

muchas gracias por sus hermosos reviews que me alientan a seguir escribiendo :D

saludos

.

.

.


CAPITULO 13 BUSCANDO UNA OPORTUNIDAD


¿Cuándo la vida es tan cruel con uno mismo como puedes seguir adelante? ¿Cómo decidir entre el amor o el desamor? ¿Cómo lograr obtener el amor de alguien que ni siquiera sabias que tenias en tu vida? ¿Cómo lograr recordar lo que nunca fue? ¿Cómo saber del amor que supuestamente era tu vida, si no recuerdas?

¿Cómo convencerse uno mismo de que es lo correcto o no? ¿Cómo lograr hacer las cosas sin cuestionarte si es lo correcto o no?

Maldita paradoja de nunca terminar…

Ser o no ser…siempre es la cuestión

H.G.P


Helga miraba sin poder comprender, sin poder creer, pero las pruebas ahí estaban en su alcoba, Phoebe se lo enseño prácticamente todo, todos aquellos libros y libros que ella había escrito de amor, amor y Arnold…

Miraba al rubio que estaba justo enfrente de donde se encontraba, estaba comprando algo.

-Helga –Susurro Alan a su lado

-Alan necesito estar sola por favor

El castaño solo la miro con dolor en su corazón, pese a todo ella no podía dejarlo pasar y seguir con su vida, solo estuvo unos días sin él y ya lo estaba buscando, quería estar a su lado, de eso ya no había duda.

Suspiro mientras se alejaba de ella.

Debía soltarla, debía abandonarla por su propio bien, por su felicidad.

La rubia se fue acercando al rubio quien se encontraba aun de espaldas cuando estuvo a muy poca distancia de él, se detuvo…

Su corazón latia fuertemente.

Todos esos días tuvo la sensación que su corazón estaba vació que había algo que en su vida faltaba.

Algo le fue arrebatado…

Phoebe decía que era el amor por el rubio, aunque ella había aceptado no tener nada con él, ese sentimiento era parte de su vida, parte de ella y quizás el impulso para seguir adelante.

-¿Arnold? –Susurro

El rubio se quedo congelado al escuchar aquella voz.

No quería voltear pero debía.

Lentamente dio la vuelta para quedar frente a la rubia

-Helga….

La rubia le miraba con sus ojos intensos azules, aun confundidos pero pudo notar la firmeza en ellos, no había duda de lo que sea que fuese a hacer o decirle.

.

.

.

-¿Entonces que puede hacer Arnold? –Pregunto Stella con preocupación

-No queremos que nuestro hijo crea que esto es una maldición y que termine siendo infeliz durante toda su vida.

-Lamento mucho en verdad lo que Felicia ha provocado para que Arnold no este feliz, pero…no podemos romper el hechizo que ella provoco los únicos que pueden superarlo son los afectados

-Arnold no va a buscar a Helga –Murmuro Stella

-Pero quizás ella si –Dijo el viejo de la tribu que estaba un poco mas atrás –Ella…es decir la que este destinada a estar al lado del niño milagro debe ser de espíritu fuerte y para ello deberá pasar varias pruebas.

-Profecías ¿Cómo quieren que dejemos que unas profecías decidan la felicidad de nuestro hijo?

-Miles…

-Es que no, es injusto lo que esa mujer ha provocado en la vida de mi hijo y no la queremos mas aquí

-Entiendo su molestia Miles pero no puedo llevármela, ella ya es adulta y puede tomar las decisiones que ella considere mejor en su vida

-Ustedes le metieron la idea de que una profecía puede mas que el amor verdadero que se construye con los días y no que se destruye por ambición o por cumplir expectativas idiotas de una profecía o de una nación

Stella solo miro preocupada a su esposo no sabia si el modo de responderles ocasionara mas problemas pero en algo tenia razón su esposo, la felicidad de uno mismo la decide uno mismo, no los demás.

-Mire como ya les hemos dicho su hijo nació con un don, es especial desde que vino al mundo, el solamente el mismo también tiene la fuerza y el poder para realizar cambios, pero eso dependerá de él, por eso lo enviamos de nuevo aquí, el no debe huir mas.

-No comprendo ¿Qué es lo que esperan que pase? –Pregunto nerviosamente la mujer castaña

-Nada de lo que no fuera a pasar.

-Felicia vino al mundo también para un propósito –Comento una anciana del otro lado –Si ella decide usarlo para mal o para bien, será juzgada en su momento, pero nosotros ya no podemos controlarla aunque quisiéramos, y si ella esta errónea en su camino tampoco podemos condenarla y abandonarla, solo nos quedara estar a su lado como la familia que es nuestra tribu.

Stella suspiro frustrada -¿No harán nada?

-No podemos Stella espero que puedan comprendernos

Miles también resignado miro al suelo –Al menos podemos pedirles que Felicia no viva mas aquí ¿Cierto?

El anciano jefe de la tribu sonrió amablemente –Ella se va a cambiar, vivirá donde nosotros estemos

-¿seguirá en la ciudad?

El anciano solo asintió

-Algo es algo –Comento Miles mirando a su esposa

.

.

.

-Perdón por mi reacción de hace rato, Helga

La rubia no respondió, estaba concentrada en su malteada pero era mas para no mirar aquellos ojos verdes hermosos que tanto le causaban.

¿Cómo recordar lo perdido?

¿Cómo amar lo que no se supo amado?

¿Cómo saber si es correcto o no, lo que no recuerdas?

Suspiro frustrada

-No esperaba verte –Comento el rubio bajando la mirada triste

-Arnold…quiero que me…quiero que me cuentes todo sobre nosotros

Arnold la miro sin comprender

-Phoebe me conto todo

-¿Todo? –Pregunto el rubio sin comprender

-Arnold… -Lo miro un segundo -¿Por qué no me acuerdo de ti?

Arnold la miro sorprendido –Yo…

-Se que algo tiene que ver contigo, Phoebe me comento de la vez que fuimos todos a San Lorenzo y cuando volviste…lo de tu abuelo…y…

Arnold se puso tenso a la mención de su abuelo

No respondió

-¿Entonces?

-¿Qué? –Pregunto un poco a la defensiva

-¿No me diras?

"¿Decirte que te amo?" "¿Para matarte a ti también? No gracias"

-Lo único que puedo decirte –Dijo mirándola a los ojos zafiros que le miraban con algo de molestia pero esa determinación que siempre amo de ella. –Que somos amigos –Susurro con un hilo de voz

-¿Amigos? –Pregunto ella con confusión -¿Entonces tu….no me amas?

Phoebe le había comentado tanto de todo su amor por el rubio y….¿Solo siempre amigos? Debió tener una aunque fuera diminuta, una esperanza ¿No?

-¿Entonces podremos hacer eso? –Pregunto la rubia después de un incómodo silencio

-¿Qué? –Pregunto Arnold ahogándose un poco con el café.

-Pues seguir como amigos ¿O que pensabas? –Pregunto la rubia tranquilamente mientras tomaba su malteada

-No creo que sea una buena compañía

-¿Qué si eso no me importa Arnoldo?

Arnold abrió los ojos ante esa respuesta al igual que la rubia quien inmediatamente comenzó a disculparse.

-Perdóname yo….

-No esta bien –Sonrió de lado –Asi me decías.

¿Cómo saberlo? No recordaba ni J del rubio que estaba enfrente de ella, era como si esa parte de su vida le hubiera sido arrancada de su mente, como si nunca hubiera existido, se sentía que vivía una realidad que no era de ella.

Eso le asustaba.

Pero no quería vivir sin ella tampoco, de eso estaba segura, además de que…sabia que era importante para ella, entonces ¿Por qué dejarla de lado?

No quería y sobretodo no podía.

Quería saber.

Quería averiguar y….

Sobretodo sentía la necesidad de saber todo lo que pasaba.

-¿Entonces? –Dijo tímidamente la rubia

Arnold hizo involuntario, poso su mano sobre la de ella, ella se sobresalto un poco pero no la quito.

-¿Eso quieres? –La miro de una forma enternecedora y cálida, sintió algo nuevo en su ser y eso mismo le provoco un leve sonrojo en su mano ¿Qué demonios era lo que sentía?

-Si… -Susurro débilmente

Arnold sonrió –Creo que amigo si puedo ser una buena compañía

Helga sonrió dulcemente, se sintió tranquila y feliz, no sabia bien porque, no entendia algo que obviamente debía entender pero sabia que era lo correcto al sentir la paz que ya llevaba en su ser.

-Gracias

Arnold sonrió mientras soltaba la mano de la rubia -¿quieres otra malteada?

-Quizás…. –Respondio de buen humor la rubia

A lo lejos alguien les miraba con molestia.

-Ni creas rubia que te lo quedaras, la muerte y la vida, pero cualquiera de las dos puede triunfar y yo triunfare sobre lo que sea que tenga que pasar para cumplir mi destino.