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Hola queridos lectores
espero que les guste este nuevo capitulo
se que no habia actualizado el fic, disculpenme por la demora pero aqui sigo
y voten por su fic favorito para saber que fic actualizare el miercoles ;D
gracias por sus reviews que me ayudan y alientan a seguir escribiendo jejeje :D
y por su paciencia tambien jijij ;D
saludos
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CAPITULO 14 AMIGOS
EMOCION, DOLOR, MELANCOLIA, CARIÑO ¿CONFUSION?
¿AMOR?
¿Cómo lograr ver la luz cuando las sombras te nublan la vista? ¿Cómo lograr salir de la oscuridad sin la ayuda necesaria? ¿Sin ayuda propia puedes? ¿Cómo poder lograr salir del hoyo donde estas metido?
¿Cómo lograr salir y brillar, cuando estás tan apagada por dentro? Cuando la vida te enseño a ser invisible y tú te acostumbraste a eso, cuando la vida te demostró más de una vez no poder ser feliz con la persona deseada ¿Cómo lograrlo?
Maldita paradoja.
H.G.P
Helga observaba al rubio quien había llevado comida a su departamento, últimamente habían pasado mucho tiempo juntos, Arnold iba a recogerla de sus ensayos y pasaban por comida o iban a algún restaurante, al parque a platicar horas y horas.
Era increíble, pero algo en su interior nacía cada vez que lo miraba como en ese momento, donde el rubio la alcanzo porque había salido antes del ensayo.
-Espero que la hamburguesa te guste Helga –Dijo el rubio sacando del empaque lo último para poder comer
-Gracias –Dijo la rubia aun ensimismada en sus pensamientos
-Bueno a comer –Dijo el rubio sonriéndole
Helga solo intento concentrarse en su comida, no quería que Arnold se diera cuenta de que había estado mirándolo desde hace un rato, un leve sonrojo apareció que seguramente fue lo que Arnold noto.
-¿Ocurre algo?
La rubia siguió con su mirada en su comida.
-Nada.
-¿Cómo te fue en el ensayo? –Pregunto el rubio intentando aligerar el ambiente
Helga sonrió de lado agradeciendo mentalmente –Bien pues aparentemente la titular que había antes que yo, está por renunciar y…
Helga pasó un buen rato hablando de cada detalle que había en la obra, eso le apasionaba tanto y Arnold amaba eso de ella. Hacía que la amara más.
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Felicia miraba con feroz hacia donde se encontraba el departamento de aquella joven
-Nos veremos pronto rubia –Susurro enojada
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Arnold y Helga estaban mirando una película, mientras reían y jugaban con las palomitas.
-Arnold basta –Dijo riendo la rubia mientras se ponía de pie para poder ir a la cocina o a su alcoba para escapar de él, pero este la atrapo para que no se fuera y ambos cayeron
Arnold quedo encima de ella, por un momento sus corazones fueron uno mismo.
-Perdón –Dijo el rubio con su aliento sobre de ella.
Helga respiraba agitadamente ¿Por qué se sentía de aquella forma?
No era la primera vez
Y cuando sentía aquello su corazón enloquecía y además de eso una mezcla de sentimientos aparecían en su ser
¿Cómo explicarlo?
-Arnold –Susurro intentando cerrar la distancia entre ellos, sintió el gentil roce de los labios del rubio y su aliento caliente caer sobre estos.
Sintió que su corazón brincaba era como si algo se abriera dentro de ella, algo que estaba dormido.
-Perdón –Susurro de nuevo Arnold poniéndose de pie.
Helga solamente lo miro ponerse de pie sonrojada lo imito. –Está bien, no te preocupes
-Bueno, creo que será mejor que me vaya
-No… -Se sonrojo aún más la rubia –Digo…ya es noche y….además…llueve –Dijo tratando de sonar tranquila pero no pudo
-No creo que sea bueno –Volvió a decir el rubio
-De nuevo te digo que yo no creo que sea bueno que te vayas Arnoldo, está lloviendo –Dijo la rubia enarcando una ceja
Arnold sintió su corazón latir con fuerza al momento que escucho ese apodo, aunque Helga no se dio cuenta.
-De acuerdo, como digas Helga –Dijo sonriéndole de lado
La rubia solamente se limitó a seguir su camino para sacar el saco de dormir.
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Helga caminaba entre las sombras del bosque, hacia demasiado frio, no encontraba un punto de salida de aquella maleza que la golpeaba de vez en cuando, a consecuencia de que sentía un miedo inmenso recorrerle desde la espina dorsal hasta la nuca.
Su corazón golpeaba fuertemente su pecho.
Sentía temor, ni siquiera sabía porque pero sentía un temor atroz.
Sintió que en ese momento alguien la tocaba y volteo inmediatamente para ver que era, pero solo vio sombras.
Sintió sudor frio recorrer su mente, se dispuso a seguir pero…
-¿Arnold?
Un rubio le miraba con los ojos vacíos, como si no hubiera vida dentro de aquel hombre.
-¿Arnold?
En ese momento una joven muy hermosa se acercó al rubio sonriendo maliciosamente, era pelirroja y de ojos azabaches, aunque se le veía una llameante flama en ellos al mirarla.
Pero entonces…
-¿Arnold?
Ambos se besaban enfrente de ella, pero lo que más le impacto fue ver que Arnold estaba correspondiendo aquel beso.
No podía ser, pero además de todo lo confuso ¿Por qué ella se sentía así? ¿Qué era lo que estaba sintiendo?
La imagen se evaporo y estaba bajo la lluvia entonces pudo ver al rubio más pequeño, mucho mas pequeño con ella, estaban en la entrada de un kínder, ella estaba empapada y él la cubría con un paraguas azul pequeño.
-¿Qué es esto?
Helga miro como su ella del pasado miraba pasar al rubio hacia el edificio y ella lo miraba atentamente desde afuera, empapada de lodo.
La imagen se fue….
Ahora estaban en una azotea de un gran edificio y….
Ella lo estaba besando.
Besaba a Arnold.
¿Qué demonios?
Sentía cada vez más confusión pero entonces la escena se rompía y todo se volvía negro.
-El jamás será tuyo –Dijo una voz que no sabía de donde venía –Y si interfieres en esto –Una pequeña luz cruzo justo al lado de ella provocando que cayera
Miro hacia donde había salido eso y vio ahí de nuevo aquella joven pelirroja.
La miraba con fiereza
-Morirás o… -Señalo hacia el otro lado –Morirá él
-¡Arnold! –Grito con horror la rubia al ver que Arnold estaba ensangrentado y era arrastrado hacia las sombras. -¡No!
Despertó agitada.
-¿Qué ocurre? –Pregunto el rubio a su lado
-Arnold –Dijo débilmente la rubia
-Si aquí estoy –Dijo el rubio preocupado ahora si
Helga no dijo más y lo abrazo fuertemente
-¿Qué…que pasa Helga?
Pero ella no respondió solo se abrazó más fuertemente a él, temblando. Jamás en su vida había sentido tanto miedo y tenía que averiguar ¿Por qué sentía tantas emociones a la vez?
Arnold le abrazaba, estaba cerca y eso la ponía nerviosa, emocionada, feliz, melancólica y por otro lado pensar en la última imagen que era la única que se le había quedado, Arnold tirado en un charco de sangre y desapareciendo, la ansiedad, dolor, desesperación y un gran vacío en el estómago, ni siquiera podía seguir pensando en eso, no sabía que pensar o sentir pero algo quedaba claro.
Arnold ya no solo era su amigo y era obvio que no lo había sido nunca.
Siempre fue algo más.
Pero ahora ¿Quién querría dañarlo?
Afuera de la habitación Felicia miraba a la rubia con burla.
"Pronto nos enfrentaremos Helga, ya que insistes en no dejarlo ya pasar"
-Él es mío
