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Hola queridos lectores
espero que se encuentren bien
de antemano muchas gracias por su paciencia y sus hermosos reviews ;D
que me alientan a seguir escribiendo
espero que este nuevo capitulo les guste
no olviden dejar sus reviews con votaciones por su fic favorito
el fic con mas votos se actualizara 3 capitulos el dia viernes ;D
saludos
CAPITULO 15 LA MUERTE Y VIDA I
¿LEYENDAS, MITOS O VERDADES?
Como dos gotas de lluvia, como el mar y el cielo, como el negro y el blanco, debe de haber un equilibrio siempre para que todo sea funcional.
Para que la vida exista no se puede no depender de la muerte, para que haya un equilibrio en el mundo conocido como lo conocemos se requiere ambas.
¿Qué hay sin equilibrio? Nada
Pero ¿Puede la vida y la muerte estar juntas? De cierto modo son importantes y trabajan para que ambas funciones pero ambas no pueden ser el poderío de todo, si la muerte es la que gobierna, la vida no existiría y si es la vida la única, la muerte no existiría
Al final solamente puede vencer una en su momento.
F.H.
Helga miraba aquella puerta donde todos los niños llegando con sus padres tranquilamente, estaba cubierta de lodo y llovía, hacia frio y el perro se había llevado su lonchera.
El día pintaba muy obscuro y frio ¿Por qué quería entrar a la escuela así?
En ese momento la lluvia paro de caer en su cuerpo, lo que llamo su atención y al voltear se encontró con un pequeño rubio con cabeza extraña mirándola con ternura, ojos verdes y una linda sonrisa.
-Hola –Dijo tranquilo el niño mirándola aun con una sonrisa –Lindo moño
-¿Eh? –Pregunto la pequeña niña
-Me gusta tu moño porque es rosa como tu ropa
Helga lo miro sin comprender hasta que llegaron a la puerta de la escuela, el ingreso y ella lo miro a través del vidrio, sintió que su corazón se envolvía con calidez que no conocía.
En ese momento Helga despertó.
Se encontraba abrazada al rubio quien se había quedado en la cama con ella, por la pesadilla de la noche anterior.
Sonrió dulcemente
¿Ese sueño era realmente un sueño?
En su corazón algo había cambiado
No comprendía del todo ¿Qué? Pero estaba segura que ese rubio y ella tenían mas historia de lo que Phoebe había dicho.
Algo mas que una simple amistad, era como si se sintiera atada a él, de un modo diferente.
No sabia como explicarlo pero sabia que era demasiado fuerte
Arnold se movió en ese instante
-Tómame una foto Geraldine eso será lo mejor
Helga lo miro con sonrojo
Arnold observo eso y el nerviosismo de la rubia, eso no lo esperaba
-Yo…
-Lo siento no quería estarte mirando pero… -Se sonrojo mas fuerte –Fue inevitable, roncas demasiado –Añadió fingiendo molestia –Es decir, estaba planeando despertarte con agua o algo de aquí arriba.
-Si claro lo que digas Helga
-Si exacto –Dijo la rubia levantándose
Arnold noto que no se estaba disculpando por su tono brusco que empleaba, desde la noche anterior lo había visto.
-Bueno creo que ya me voy –Dijo levantándose de pie el rubio
-¿No quieres desayunar algo? –Pregunto la rubia volteada
-No, ya abuse mucho de tu hospitalidad Helga
-No es molestia y….la verdad es que no quiero estar sola
Arnold miro sus zafiros intensos que le pedían a grito quedarse.
Rendido dijo que si, por lo que ambos se fueron a la cocina.
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Felicia estaba mirando a su padre quien estaba más que molesto por todas las molestias que le había hecho pasar a la familia Shortman pero como también les dijo…cada quien toma su destino y el destino está marcado, la vida y la muerte pueden ser en conjunto una gran combinación pero no pueden vivir en el mismo lugar sin tener que codiciar lo que tiene la otra…el poder.
Felicia codiciaba el poder de Arnold, Arnold el niño milagro que había calmado todo San Lorenzo cuando este estaba siendo destruido.
Aquel niño que era capaz de manejar elementos como el aire, la tierra y el agua, seguramente le fuego también pero él no había querido explorar todo su poder.
Y eso era lo que Felicia deseaba, pues en las leyendas comentaba que si se combinaba la muerte con los poderes del niño milagro el amo seria del mundo.
Claro está estas leyendas no se podía decir que tenían la verdad absoluta, también hablaba de la vida aquella alma sin ningún poder extraordinario pero capaz de amar con una gran honestidad y capacidad que era capaz de sacrificarse a sí mismo por la vida misma del ser amado.
El amor mismo es vida, esa alma sería capaz de realizar ese milagro de ser vida y dar vida a cualquier ser en oscuridad.
Cuando vimos a Helga aquella vez….supimos que era ella, su aura radiaba en vida al estar con Arnold.
Pero Felicia se aferraba a la profecía de su abuela, la muerte y el niño milagro juntos para siempre.
Se le había incrustado esa idea en su mente gracias a que su abuela siempre decía lo mismo, ambos terminaran juntos, el vendrá y cuando llegue ese momento ambos estarán juntos para siempre.
¿Cómo iban a saber que alguien mas le robaría el corazón a Arnold?
Pero de eso a esto, era un abismo y no podía dejar de ser el padre de aquella joven que aun cuando tenia la muerte marcada desde su nacimiento, hiciera lo que deseara solo por placer en el sufrimiento de los demás.
No lo permitiría
-Hija no puedes seguir así, comprende estas lastimando…
-Si papa y no me importa, Arnold debe ser mío y tú lo sabes, la abuela siempre lo dijo
-Se equivoco
-No lo creo y mas vale que no se interpongan, el hecho de que tú estés aquí no quiere decir que deba hacer todo lo que tú quieras
Y con eso dio media vuelta dejando a su padre con la palabra en la boca
"El destino lo rige cada quien….ella ya decidió el suyo" pensó el jefe de la tribu mirándola con tristeza
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Helga miraba a aquel rubio que se la pasaba ahora horas y horas en su mente, el rubio parecía de unos 10 años, estaban en una torre alta.
Él le miraba con una ceja enarcada y sin confiar en lo que decía.
-Vamos Helga dime la verdadera razón del porque lo haces
Helga estaba más que nerviosa y se rascaba el brazo
-No lo sé, supongo que me compadecí de ti y de tus torpes amigos
-¿Enserio lo hiciste por mí?
Arnold abrió los ojos sorprendido ante eso, Helga volteó a verlo desesperada y dejo salir todo.
-Ay así es zopenco ¡¿Qué esperabas que hiciera al ver a la persona que amo en problemas?!
-¿Amas? –Arnold se veía totalmente confundido
-¡Ya me escuchaste te amo, te amo! –Comenzó a caminar hacia el rubio, quien retrocedía a cada paso hasta que se quedó sin lugar a donde ir -¡¿Qué otra persona te acosa de día y de noche, y hace altares en el armario y escribe cientos y cientos de poemas en tu honor?! Te amo Arnold, desde la primera vez que vi tu cabeza de balón, a partir de entonces he estado esperando el momento para por fin decirte mi secreto, abrazarte y besarte….¡Oh! –Lo tomo del suéter –Ven aquí mi gran amor –Y lo beso
Helga abrió los ojos para encontrarse con el techo de su alcoba.
-¿Qué demonios?
-¿Helga?
-¡¿Phoebe?!
-Creí que estabas dormida
-¿Qué hora es?
-Son las dos de la tarde, pero supongo que…
-¡¿Y Arnold?!
-Arnold se tuvo que ir a casa Hel –Dijo la pelinegra -¿Sucede algo?
Helga se puso de pie
-Solo que….nada –Tomo su chaqueta y sus llaves
-¿Helga? Me estas asustando
La rubia tomo uno de los poemarios que Phoebe le había enseñado y que a mitad dejo de leer. –No te preocupes, no puede ser peor de cómo lo estoy yo –Susurro yendo hacia la puerta –No me esperes
-¡Pero Helg….!
Pero la rubia ya había salido.
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Arnold miraba por el tragaluz de su alcoba, ese pequeño tiempo con la rubia fue fantástico, haber desayunado con ella y todo fue maravilloso para él, su corazón brinco de emoción al verla tan dulce y hermosa sobre él, durmiendo.
Le dolió haberse ido así pero era necesario, si no nunca hubiera tenido la fuerza para irse.
En ese momento vio una cara conocida en la ventana.
-¡¿Helga?!
Inmediatamente se acercó para abrirle -¿Qué haces aquí…que demon…?
Pero se quedó a mitad, porque la rubia no le dio oportunidad de seguir hablando, ella se lanzó directamente a sus brazos en cuanto bajo para besarlo, besarlo con una intensidad que Arnold no había sentido en muchos años.
Solo atino a abrazarla y corresponderle tímidamente le beso que ella exigía con sus labios.
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-Maldita –Susurro Felicia mientras su corazón ardía en llamas –Esto no ha terminado y no importa que recuerdes tu amor por él, eso no te salvara, no puede ser para ti, y si yo no lo tengo, nadie lo hará. –Rio con malicia mientras provocaba un gran fuego en el apartamento lejos de la casa de huéspedes –Primer aviso rubia entrometida, veremos qué opinas, el juego apenas comienza
